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Anexo I

Anexo I: Volumen 1

     

                     CASO ILUSTRATIVO No. 76

 

MASACRE DE LAS FAMILIAS CAMPESINAS ALVAREZ Y BETANCOURT

EN LOS PARCELAMIENTOS DE LAS CRUCES Y EL SILENCIO

 

 

 

     "El primer disparo se escuchó a las dos menos diez de la mañana. Luego la disparazón fue interminable, tiraron ráfagas de fusil contra las cuatro casas de los Alvarez. Después lanzaron bombas incendiarias y cuando casi terminó el fuego, entraron a rematar a los que se estaban quemando".1 

 

 

I.

Antecedentes

 

El municipio de La Gomera, departamento de Escuintla, tiene un alto potencial agrícola, especializado en el cultivo de caña de azúcar, algodón, maíz, maicillo y algunas frutas, además de la producción de ganado vacuno.

 

     El Silencio y Las Cruces son dos parcelamientos vecinos, ubicados al noreste de ese municipio. La mayor parte de la población cultivaba sus propias milpas y, a la vez, trabajaban en las fincas algodoneras.2 

 

     Las malas condiciones de salud, los bajos salarios, el abuso de los caporales y la falta de prestaciones laborales en las fincas de la zona ocasionaban el descontento de los trabajadores. Estos se organizaron sobre la base de una experiencia que se remontaba a la Revolución de 1944, cuando se unieron en Comités Agrarios y posteriormente en Ligas Campesinas para obtener las parcelas y defender sus intereses como campesinos. Los dirigentes comenzaron a participar en cursos de capacitación sindical a escala regional.

 

     Hacia 1953, como resultado de la Reforma Agraria (Decreto 900), los trabajadores lograron que se les entregaran tres manzanas de terreno a cada parcelario. Sin embargo, a raíz del derrocamiento de Arbenz, en 1954, se les quiso despojar de sus tierras. Los campesinos se organizaron para impedirlo y para lograr que el Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) les proporcionara la documentación correspondiente.

 

 

     Ante la imposibilidad de organizarse en la legalidad, debido a que "la contrarrevolución anuló cualquier forma de organización laboral y comunitaria",3  en 1960 varios campesinos se vincularon al Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) e iniciaron actividades políticas clandestinas en Las Cruces. "Nos reuníamos en células en los potreros. Hablábamos de las injusticias y queríamos que la comunidad se organizara".4 

 

     Las principales actividades del PGT eran propagandísticas, con llamamiento al campesinado a organizarse en Ligas y a luchar para defender sus derechos laborales y la propiedad de tierra. Las células de concienciación de este grupo fueron detectadas y se inició la persecución ilegal contra sus dirigentes5 , por lo que varios jóvenes tuvieron que salir de su aldea.

 

En esa época la Policía Militar Ambulante (PMA) montó un destacamento en el parcelamiento de Cerro Colorado, a tres kilómetros de Las Cruces y El Silencio.

 

A pesar de que se logró de nuevo la integración de una Liga Campesina, que contaba con la asesoría de la Federación Autónoma Sindical de Guatemala (FASGUA), las tensiones con los propietarios de las fincas algodoneras continuaron a lo largo de los años.

 

     En 1978, Milton Molina, uno de los finqueros con mayor extensión de tierra en el área, que se caracterizaba por recurrir a la represión estatal para resolver los conflictos laborales y de propiedad,6  comenzó a utilizar en sus algodoneras herbicidas que dañaban las milpas de los pequeños parcelarios, provocando incluso la muerte del ganado y de otros animales domésticos.7 

 

     Según estudios realizados en la región por el Catholic Institute for International Relations (CIIR), dichos herbicidas eran dañinos para la salud y afectaban directamente la lactancia materna. Los campesinos no advertían esta situación ni conocían el menoscabo específico a la salud que estaban sufriendo, aunque sí notaban los perjuicios provocados en sus cosechas.

 

     Cansados de esta situación los campesinos del parcelamiento Las Cruces decidieron denunciar en público, ante distintas organizaciones de ciudad de Guatemala, los atropellos de que estaban siendo víctimas por parte del finquero. La denuncia provocó que varios estudiantes de Derecho y Agronomía de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) se presentaran en el lugar, para investigar los hechos y ofrecer asesoría a los parcelarios. En esta época ya funcionaba la Escuela de Orientación Sindical (EOS) fundada por Mario López Larrave.8 

 

Acerca del trasfondo de las fumigaciones efectuadas sobre las parcelas, se llegó a especular que lo que se pretendía era que los campesinos abandonaran sus tierras:

 

     "El finquero, quien es custodiado por elementos de la Policía Militar Ambulante fuertemente armados, trata de desesperarlos para que abandonen sus tierras para luego ampliar su propiedad (...) Denunciaron que una de las formas de presión para que salgan del parcelamiento, la constituye el hecho de fumigar con unidades aéreas sobre el parcelamiento. Esta actividad ilegal y criminal les ha provocado serios daños e intoxicaciones peligrosas para sus vidas".9 

 

En 1978 los parcelarios lograron, con asesoría del Bufete Popular de la USAC y del abogado Johnny Dahinten,10  que el finquero indemnizara a los campesinos por los daños ocasionados a sus siembras y animales.

 

     En 1979, el finquero fumigó una vez más sus algodoneras, utilizando los mismos métodos y, a pesar de que los parcelarios lo denunciaron, esta vez ya no estuvo dispuesto a pagarles. Por el contrario, afirmó: "Si continuaban molestándolo no iba a pasar un año sin que supieran de lo que él era capaz".11 

 

     En ese tiempo, la población de Escuintla sufría con gran intensidad la represión. Trascendieron varios casos de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales. En su gran mayoría las víctimas eran personas pertenecientes a organizaciones campesinas.12 

 

     En el parcelamiento Las Cruces vivía Fidelino Marroquín, presidente de la Liga Campesina del lugar. En diciembre de 1981, hombres armados y vestidos de civil lo secuestraron. Fue el primero de una lista de secuestrados y desaparecidos del área.13 

 

     En el mismo parcelamiento vivían los Betancourt, una familia de jóvenes parcelarios que estaba integrada por: Ricardo, de 38 años, su esposa Alicia Ramos, de 30, y sus cuatro hijos: Marvin, de 13; Mario, de 8; Laura, de 7 y Jorge, de 5 años. Ricardo Betancourt era también miembro de la Liga.

 

     La familia Alvarez vivía en el parcelamiento El Silencio. Tenía una larga trayectoria en la organización comunitaria y sindical. Don Alberto Alvarez fue miembro del PGT.14  Eulalia Alvarez era la secretaria de la Liga Campesina y una de sus activistas más importantes. Su liderazgo era reconocido por todos.

 

     Los integrantes de esta familia estaban distribuidos en cuatro casas vecinas: en una vivía Don Alberto Alvarez, su esposa Olivia y su hija Eulalia; en otra vivía Vidal Alvarez, su esposa Zenaida y cuatro hijos; en la siguiente Tomás Alvarez, su esposa María Luisa y dos hijos; por último, en la siguiente casa habitaban una hija de los Alvarez, su esposo e hijos. El día de los hechos esta vivienda se encontraba vacía debido a que sus ocupantes estaban de visita en una comunidad cercana.

 

II.

Los hechos

 

Masacre de la familia Alvarez

 

     La noche del 11 de enero de 1982, alrededor de 30 vecinos del parcelamiento El Silencio participaron en un culto religioso de la iglesia evangélica Asamblea de Dios, que se celebró en la casa de don Alberto Alvarez. La actividad religiosa terminó alrededor de las nueve de la noche, cuando los participantes se retiraron a sus residencias.

 

     A la una de la mañana del 12 de enero, hombres vestidos de civil ingresaron en El Silencio, portando armas de grueso calibre.15  Venían en tres vehículos tipo pick-up: "Uno de los carros era rojo, otro verde y un beige; los carros venían a unos 200 metros de distancia uno del otro y en cada uno venían por lo menos cinco hombres".16 

 

     Los desconocidos ingresaron por la carretera que comunica el parcelamiento con el municipio de Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, y se desplazaron a marcha lenta a lo largo del camino que recorre los parcelamientos de Cerro Colorado y El Silencio. Mientras lo hacían, gritaban: "­Dónde está el EGP, dónde están los de las FAR!" 17 

 

     Repentinamente, los tres vehículos se detuvieron y comenzaron a disparar contra las cuatro casas de la familia Alvarez, cuyos ocupantes se encontraban durmiendo. Las consecuencias de esta acción fueron las siguientes:

 

En una de las casas fallecieron don Alberto Alvarez, de 65 años; doña Olivia Barillas, de 60, y Eulalia Alvarez Barillas, de 23.

 

     En otra, Vidal Alvarez Barillas, de 30 años y su hija Sonia, de 9. En esta casa resultaron heridos un niño, de 8 años, y una niña, de 5. La niña recibió un impacto de bala en un pulmón, cuyas secuelas persisten hasta la fecha. Zenaida de Alvarez y otro menor lograron salir ilesos.

 

     En la tercera casa murieron: María Luisa de Alvarez, esposa de Tomás, y sus dos hijos, uno de 4 años y el otro de 2. Estas personas murieron quemadas, como consecuencia de la acción incendiaria perpetrada por los victimarios, luego de los disparos, contra las viviendas de los Alvarez. Tomás pudo huir y salvarse.

 

Un testigo afirma:

 

     "Los que pudieron salieron corriendo para el monte. Vidal salió huyendo, pero cuando vio que su familia no lo seguía regresó a buscarlos y entonces le dispararon y cayó muerto. Su hijita Sonia corrió hacia él y quedó tendida encima del cadáver de su padre, rasgándole el pecho (...) al recibir un impacto de bala por la espalda".18 

 

La masacre duró aproximadamente 45 minutos, hasta que los ranchos de madera y palma fueron consumidos por el fuego.

 

 

Masacre de la familia Betancourt

 

     Luego de perpetrar la masacre de la familia Alvarez, los desconocidos abordaron los vehículos en los que circulaban y se dirigieron al parcelamiento Las Cruces, "gritando viva el ESA".19 

 

     Al llegar al lugar, hacia las 2.30, uno de los vehículos se detuvo frente a un comercio de medicinas y sus tripulantes comenzaron a disparar, destruyendo por completo el negocio. Los propietarios lograron huir por la parte trasera de la casa.

 

     Mientras tanto, los agresores que marchaban a bordo de los otros dos vehículos se dirigieron a la casa de la familia Betancourt, contra la que dispararon, para más tarde prender fuego a la vivienda. Todos los integrantes de la familia murieron acribillados y quemados.

 

Luego de consumar las masacres, alrededor de las tres de la madrugada, los victimarios salieron de la aldea por la vía que comunica dicho parcelamiento con la cabecera municipal de La Gomera.

 

     A pesar de que la Policía Militar Ambulante contaba con un destacamento en Cerro Colorado, a escasos tres kilómetros del punto donde la masacre tuvo lugar, sus efectivos no se presentaron allí en seguida. Un testigo presencial indica: "La balacera se escuchaba por toda la región, era impresionante".20 

 

     Los cadáveres fueron levantados e identificados por el juez de paz, que en ese entonces era también alcalde del municipio. Ninguna persona se presentó a la morgue del hospital de Escuintla para reclamar los cuerpos y enterrarlos.21 

 

     En total, en las masacres murieron 14 personas, entre hombres, mujeres y niños. Dos niños quedaron heridos.

 

III.

Conclusiones

 

     La CEH, considerando los antecedentes del caso, arribó a la plena convicción de que las 14 personas fueron ejecutadas por sujetos armados que contaban con la tolerancia y protección del Estado, constituyendo su muerte una violación del derecho a la vida. Los mismos sujetos hirieron a dos niños y un adulto quienes fueron víctimas de una tentativa de ejecución arbitraria.

 

     La CEH considera que la motivación principal de los autores intelectuales de este crimen fue la eliminación de líderes y miembros de Ligas Campesinas y de comités locales, algunos de los cuales tenían vinculación política con el PGT. Además, los antecedentes indican la estrecha correspondencia existente entre aquella motivación y los intereses de algunos grandes propietarios agrícolas del departamento de Escuintla, que perseguían terminar con las organizaciones sindicales campesinas contrarias a dichos intereses, de lo cual éste es un caso ilustrativo.22 

 

Finalmente, la CEH considera que los niveles de brutalidad y de impunidad evidenciados en este caso, ilustran que otro de los objetivos de sus autores era aterrorizar a la población campesina de la región, para impedir la reproducción de sus organizaciones e, incluso, impulsar a muchas personas a abandonar temporalmente sus tierras.

 

 

 

LISTADO DE LAS VICTIMAS

 

Ejecución arbitraria

 

 

Alberto Alvarez Pozuelos

Alicia Ramos de Betancourt

Eulalia Alvarez Escobar

Jorge Betancourt Ramos

Laura Betancourt Ramos

Maria Luisa,Gomez de Alvarez y sus dos hijos menores de edad

Mario Betancourt Ramos

Marvin Betancourt Ramos

Olivia Escobar Barilla

Ricardo Betancourt

Sonia Alvarez Castellanos

Vidal Alvarez Escobar

 

 

Herido en Atentado

 

Tomas Alvarez Escobar

 

 

Víctimas Colectivas/Desconocidas: 2

 


1  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

2  El cultivo de algodón en el área tuvo su auge en los años sesenta, sustituyendo las plantaciones de banano. Este cultivo entró en crisis en mitad de los ochenta y fue sustituido completamente por la caña de azúcar. En los años relacionados con este caso predominaba el algodón como cultivo principal. Regrese al Texto

3  Testigo de referencia (presidente de la Liga Campesina) CEH. Regrese al Texto

4  Testigo directo (familiar de las víctimas) CEH. Regrese al Texto

5  Testigo directo (presidente de la Liga Campesina) CEH. Regrese al Texto

6  Catholic Institute for International Relations, The Rich, the Poor and the Christian Democrats, Guatemala: False Hope, False Freedom, pg. 39. Varios testimonios indican que era habitual ver a este finquero en helicópteros del Ejército. Regrese al Texto

7  Catholic Institute for International Relations, The Rich, the Poor and the Christian Democrats, Guatemala: False Hope, False Freedom, pg. 38-41. Regrese al Texto

8  CI 28. Junio, 1977. Ciudad de Guatemala. Regrese al Texto

9  Diario Impacto, 21 de junio de 1978. Regrese al Texto

10  C 15524. Dahinten, un conocido abogado y profesor universitario que colaboraba con la EOS, asesoró a los campesinos para que también hiciesen denuncias internacionales de las injusticias que sufrían. Fue ejecutado en la ciudad capital por el escuadrón de la muerte autodenominado Ejército Secreto Anticomunista (ESA) el 9 de abril de 1980 frente al Bufete Popular de la USAC . Regrese al Texto

11  Testigo de referencia (ex miembro de la Liga y vecino del lugar) CEH. Regrese al Texto

12  C 13244. 1981. Escuintla. C 13038. Abril, 1981. Escuintla. C 15484. Julio, 1981. Escuintla. C 13063. Diciembre, 1981. Escuintla. C 15525. Diciembre, 1981. La Gomera, Escuintla. C 13024. Enero, 1981. Masagua, Escuintla. C 13161. Julio, 1981. Masagua, Escuintla. C 13061. 1979. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13040. Octubre, 1979. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13013. Octubre, 1979. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13106. Octubre, 1980. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 15378. 1981. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13354. Enero, 1981. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13005. Abril, 1981. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 15528. Julio, 1981. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 18061. Septiembre, 1981. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 15528. Septiembre, 1981. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. Regrese al Texto

13  C 15525. Diciembre, 1981. La Gomera, Escuintla. C 13219. 1982. La Gomera, Escuintla. C 13180. Enero, 1982. La Gomera, Escuintla. Regrese al Texto

14  Uno de sus hijos se integró a la guerrilla en el año 1962 en el oriente del país. Regrese al Texto

15  Testigo directo (familiar de las víctimas) CEH. El testigo asegura que las armas que portaban eran del tipo Galil, M-16, escopetas de 12 milímetros y armas cortas. Regrese al Texto

16  Ibidem. Regrese al Texto

17  Testigo directo (familiar y vecino de las víctimas) CEH. Regrese al Texto

18  Testigo directo (vecino del parcelamiento) CEH. Regrese al Texto

19  Testigo directo (vecino de la familia Betancourt) CEH. Regrese al Texto

20  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

21  Diario El Gráfico, 14 de enero de 1982. Regrese al Texto

22  C 13244. 1981. Escuintla. C 13038. Abril, 1981. Escuintla. C 13240. Agosto, 1988. Escuintla. C 15525. Diciembre, 1981. La Gomera, Escuintla. C 13180. Enero, 1982. La Gomera, Escuintla. C 13024. Enero, 1981. Masagua, Escuintla. C 13025. Junio, 1982. Masagua, Escuintla. C 13061. 1979. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 15521. Febrero, 1982. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13137. Mayo, 1982. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13033. Septiembre, 1983. Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla. C 13081. Noviembre, 1983. Santa Lucía Cotzumalguapa. Escuintla. 1 273

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