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Anexo
I: Volumen 1
CASO ILUSTRATIVO
No. 9
LA MASACRE DE PANZOS
"A las buenas
fuimos y dolor encontramos".1
"Si estaba peleando
por tierra, estaba dispuesta a dar la tierra, pero no la vida".2
I.
Antecedentes
El municipio de Panzós,
ubicado en el valle del río Polochic, pertenece al departamento
de Alta Verapaz. En 1973 habitaban el municipio 25,261 personas,
de las cuales un 93% eran maya q'eqchi'.3
El valle del Polochic
ha estado habitado desde tiempos remotos por población q'eqchi'
y poqomchi'. Desde la época del presidente Justo Rufino Barrios,
en la segunda mitad del siglo XIX, comenzó la adjudicación
de tierras de la zona a agricultores alemanes.4
El decreto 170 o de Redención de Censos facilitó la
expropiación de las tierras a los indígenas en favor
de los alemanes, al propiciar la venta en pública subasta
de las tierras comunales.5
Desde esta época, la principal actividad económica
ha sido la agro-exportadora, especialmente de café, banano
y cardamomo.6 La propiedad
comunal, dedicada a cultivos de subsistencia, se convirtió
en propiedad privada dirigida al cultivo y comercialización
a gran escala de productos agrarios. Por tanto, las características
fundamentales del sistema productivo, han sido desde esta época
la acumulación de la propiedad en pocas manos7
y una especie de servidumbre de finca, basada en la explotación
de los "mozos colonos".8
A partir de la Reforma
Agraria (1952) los pobladores de Panzós iniciaron su lucha
por la propiedad de la tierra. Con el Gobierno de Arbenz se formaron
los comités agrarios locales y se adjudicaron 2,300 hectáreas
a las comunidades indígenas.
Con la contrareforma
(1954) la mayoría de las tierras fueron devueltas a los antiguos
finqueros. En esta época se eligió a Flavio Monzón,
del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), como alcalde
municipal. Este controló el poder municipal hasta la década
de los setenta y utilizó dicha influencia para convertirse
en uno de los más grandes terratenientes de la zona.9
Al inicio de la década de los sesenta, Panzós
era un área de influencia de los primeros grupos guerrilleros.
En 1964 varias comunidades
asentadas durante décadas en la orilla del río Polochic
se organizaron en torno al reclamo de títulos de propiedad
al Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA), creado
en octubre de 1962. Sin embargo, las tierras fueron adjudicadas
a Flavio Monzón. Un campesino maya de Panzós afirma
que Flavio Monzón "sacó las firmas de los ancianos
para ir a pedir las tierras al INTA. El volvió y reunió
a la gente y dijo que, por equivocación del INTA y de sus
abogados, la tierra salió a su nombre".10
Según un testigo que pertenece al sector terrateniente, Flavio
Monzón compró estas tierras a otros propietarios legítimos.11
Los campesinos de
Panzós siguieron reclamando al INTA a lo largo de los años
setenta la regularización de la propiedad de las tierras,
recibiendo asesoría legal de la Federación Autónoma
Sindical de Guatemala (FASGUA), organización que apoyaba
las reivindicaciones campesinas mediante procedimientos legales.
Sin embargo, ningún campesino recibió el título
de propiedad. Unos, obtuvieron promesas otros, títulos de
propiedad provisionales, y también los hubo que sólo
recibieron permisos para sembrar.
En 1978 se instaló un destacamento militar
a pocos kilómetros de la cabecera municipal de Panzós,
en un lugar conocido como Quinich.
En esta época
progresó la capacidad de organización de los campesinos,
a través de los comités que reivindicaban la titulación
de las tierras, fenómeno que preocupó al sector finquero.
Algunos entre estos propietarios afirmaron: "Varios campesinos residentes
en las aldeas y caseríos quieren incendiar la población
urbana con fines de invadir propiedades privadas",12
y solicitaron protección al gobernador de Alta Verapaz.13
En mayo de 1978 varios finqueros se reunieron con el gobernador
de Alta Verapaz y, considerando que "las concentraciones de campesinos
que han venido sucediéndose provocan alarma entre la población
pacífica (...) [los finqueros solicitan] protección
para los habitantes; pues hay un destacamento militar a siete kilómetros
de la cabecera municipal que podría trasladarse a la cabecera
municipal en vista que no hay Policía Nacional para prevenir
cualquier desorden".14
El gobernador departamental, en contestación a esta solicitud,
respondió: "Se tomarán las medidas para contrarrestar
cualquier desorden que llegara a cometerse de parte del grupo de
campesinos provocadores".15
En mayo de 1978,
cuatro o cinco días antes de la masacre, un contingente militar
de unos 30 soldados se traslada de Quinich al salón municipal
de Panzós. Cuando la Prensa le preguntó al alcalde
de la época acerca de la razón de la presencia del
Ejército en la cabecera municipal, el funcionario respondió:
"Se debe a que mucha gente pidió personalmente que el Ejército
viniera a ver la tranquilidad del lugar, porque se daban cuenta
de que aquí se me amotinaban trescientos, cuatrocientos campesinos
(...)".16 Varios
comuneros de Panzós que viajaron a la capital, manifestaron
a la Prensa que los finqueros "ya les habían amenazado con
echarles el destacamento de Zacapa si continuaban alegando sus derechos
en las tierras de las Verapaces".17
El Ejército
consideraba que la organización campesina era parte activa
de la guerrilla. El coronel Valerio Cienfuegos, que comandaba la
tropa destacada en Panzós, dijo a la Prensa después
de la masacre: "Se sabe que los campesinos se reúnen periódicamente
en un campo de entrenamiento".18
El 27 de mayo de
1978, cuando campesinos del barrio San Vicente, Panzós, fueron
a sembrar la milpa a orillas del río Polochic, aparecieron
soldados en compañía de los hijos de un finquero de
la zona y los intimidaron para que dejaran de reclamar tierras.19
El 27 de mayo, dos
campesinos del barrio La Soledad, Panzós, fueron detenidos
y otros maltratados por militares.20
Ese mismo día, al parecer como resultado de disturbios en
el interior de la comunidad, una persona resultó muerta.21
Campesinos del barrio
La Soledad y de la aldea Cahaboncito entregaron un documento preparado
por FASGUA al alcalde, con el fin de que éste lo leyera en
público.22
En el documento, FASGUA solicitaba al alcalde, Walter Overdick García,
interceder "en favor de los campesinos y tratar de solucionar los
problemas por ellos planteados".23
II.
Los hechos
El día 29 de mayo de 1978, para insistir
en el reclamo de la tierra y manifestar el descontento ocasionado
por los actos arbitrarios de finqueros, autoridades locales y militares,
campesinos de las aldeas Cahaboncito, Semococh, Rubetzul, Canguachá,
Sepacay, finca Moyagua y del barrio La Soledad, decidieron realizar
una manifestación pública.
Este día,
cientos de hombres, mujeres, niños y niñas indígenas
se dirigieron a la plaza de la cabecera municipal de Panzós,
cargando sus instrumentos de trabajo, machetes y palos. Una de las
personas que participó en la manifestación afirma:
"La idea no era pelear con nadie, lo que se pedía era
la aclaración de la situación de la tierra. La gente
venía de varios lugares y no tenían armas de fuego".24
Hacia las ocho de
la mañana la población maya q'eqchi' fue llegando
a la plaza hasta que se llenó.25
El alcalde y los funcionarios municipales se encontraban dentro
de la sede comunal, reunidos a puerta cerrada. Varios miembros del
Ejército armados, algunos con ametralladoras, se encontraban
en la puerta y también había soldados en el techo
del edificio municipal, en el techo de la iglesia y sobre el salón
municipal. 26
Alrededor de las
nueve de la mañana los campesinos solicitaron hablar con
el alcalde sobre sus problemas de tierras. El alcalde accedió
a hablar, pero sólo con cuatro representantes del grupo.
Sin embargo, debido al tumulto la reunión no se pudo realizar.27
Según una persona que estuvo en la plaza, un militar afirmó:
"Si tierras quieren, la van a tener pero en el camposanto"28
y acusó a los campesinos de estar orientados por la guerrilla.
Hay distintas versiones
sobre cómo se inició el tiroteo. Unos afirman que
comenzó cuando "Mamá Maquín"29
empujó a un soldado que le impedía el paso; otros
sostienen que se produjo debido a que la gente empujaba tratando
de entrar en la municipalidad, lo que fue interpretado por los soldados
como una agresión.30
Un testigo afirma que uno de los manifestantes le quitó el
arma a un soldado pero que no la usó, por no saber hacerlo.
Varias declarantes sostienen que un militar dijo: "Uno, dos,
tres, fuego".31
En efecto, el teniente que dirigía a la tropa dio las órdenes
para disparar contra la gente reunida.32
Los disparos, que sonaron durante unos cinco minutos, fueron hechos
por las armas de reglamento que portaban los militares, así
como las tres metralletas ubicadas a las orillas de la plaza. Los
campesinos, por su lado, hirieron con machetes a varios soldados.
Ningún soldado fue herido por arma de fuego. La plaza quedó
cubierta de sangre.
De inmediato, el
Ejército cerró las principales calles de acceso, a
pesar de lo cual un declarante cuenta: "Los indígenas
salieron despavoridos".33
Un helicóptero del Ejército sobrevoló el pueblo
antes de recoger a los soldados heridos.
Un estudiante de
Medicina, que realizaba su práctica profesional (EPS) y una
trabajadora del centro de salud acudieron para recoger a los heridos.
El centro de salud fue rodeado por los soldados. Con mucho esfuerzo
y superando diversos obstáculos consiguieron atender a los
heridos. "Ese día se estaba trabajando duro, hasta
las cinco de la mañana (...) por mala suerte hubo derrumbe
y no pasaba la ambulancia desde Cobán, tres Pick-ups llevaron
a los heridos al Estor; la ambulancia no alcanzaba".34
Un vecino del pueblo ayudó con las medicinas de su farmacia
y también colaboró en la atención a los heridos.
Después de
la masacre, los militares prohibieron entrar a la plaza. En la tarde,
autoridades municipales ordenaron levantar los cadáveres.
Miembros del Ejército los metieron en la palangana de un
camión azul de la municipalidad. Los llevaron a un lugar
cercano al cementerio público y, con un tractor, cavaron
un hoyo, donde colocaron los cuerpos. De este modo enterraron a
34 personas.35 Al
día siguiente algunos campesinos fueron obligados por el
jefe de la Policía Municipal, a inhumar el cuerpo de una
persona que murió en el centro de salud.
Muchas de las personas
que huyeron del lugar de los hechos se refugiaron en el barrio La
Soledad. Hasta allí los persiguieron los soldados, maltratando
a los que encontraba en su avance. Otras personas, mal heridas,
murieron en la huida y sus cadáveres fueron encontrados más
tarde en potreros o ahogados en el río Polochic. El alcalde
de El Estor en aquella época afirmó, según
la versión de un declarante, que aquel día recogieron
25 cadáveres que llegaron arrastrados por el río Polochic.
Sobre la base de
informaciones recabadas por la CEH, se pudo establecer que murieron,
tanto en la plaza como en las tentativas de fuga, un total de 53
personas.36 Otra
fuente, señaló que, unas 47 resultaron heridas.37
Entre las personas que murieron estaba Adelina
Caal, conocida como "Mamá Maquín".
III.
Después de los hechos
Panzós quedó
ocupada por el Ejército después de la masacre, registrándose
un aumento considerable del número de soldados destacados
en el pueblo. Por espacio de varias semanas los pobladores no regresaron
a sus casas y se escondieron del Ejército. Panzós
se veía desierto y los que no habían huido se encerraban
en sus hogares.38
Una habitante del municipio sostiene: "Nos empezaron a asustar
los soldados; nosotros dormíamos en el monte".39
La Prensa anunció que de sus siete mil habitantes, mil quedaron
en el pueblo.40
La masacre causó
un gran impacto nacional e internacional. El 1 de junio de 1978
se realizó una numerosa manifestación de protesta
en la capital, encabezada por la Asociación de Estudiantes
Universitarios (AEU): fue conocida como la "marcha de los paraguas".
41 Se demandó
el acceso a Panzós de una comisión estudiantil, de
la Cruz Roja y de la Prensa. La Prensa nacional cubrió durante
varios días, en primera plana, los acontecimientos. La Prensa
internacional informó de la masacre al mismo tiempo. El relato
de la masacre figura en múltiples historias populares y académicas.
A partir de la masacre
el Ejército inició en el Valle Polochic una represión
selectiva contra los líderes comunitarios que reivindicaban
tierras y así también contra sacerdotes mayas. De
las personas desaparecidas y ejecutadas extrajudicialmente por los
soldados, comisionados militares y patrulleros de la autodefensa
civil, entre 1978 y 1982, la CEH registró 310 víctimas.42
A consecuencia de estos hechos, se veían a diario cadáveres
de indígenas flotando en el río Polochic. Según
la declaración de una persona que trabajó en proyectos
de desarrollo en el Valle Polochic entre 1978 y 1982: "Cada día,
cuando iba a trabajar, me imaginaba que eran los mismos cadáveres
que pasaban en el río, aunque sabía que no era posible,
era demasiado fuerte darme cuenta que cada remolino traía
nuevos muertos".43
La represión
generalizada atemorizó e inmovilizó a la población
de Panzós. Las peticiones de tierras disminuyeron. Desde
1978 hasta 1996 no volvería a realizarse una manifestación
pública.
Cabe destacar que algunos de los destacamentos
militares se ubicaron en terrenos de propiedad de finqueros, como
el de la finca Tinajas y el de la finca Saquijá.
El 29 de mayo de
1997, 19 años después de la masacre, el Comité
de Viudas de la zona presentó la denuncia ante el Juzgado
de Paz de Panzós. El proceso se encuentra en la etapa de
instrucción.
La exhumación
de las víctimas de Panzós se realizó en septiembre
de 1997 y el informe pericial fue entregado en junio de 1998, por
la Fundación de Antropología Forense de Guatemala
(FAFG). Además, se han recibido siete declaraciones de testigos
presenciales. Hasta la fecha de elaboración de este Informe
no hay sindicados en el proceso.
En el Informe forense
consta el hallazgo, en dos fosas, de 35 osamentas. De éstas,
sólo se logró la identificación tentativa de
dos, debido a su mal estado de conservación o a la escasa
información ante mortem disponible. La gran mayoría
de los restos analizados correspondieron a personas de sexo masculino
(26 masculinos y 3 posibles masculinos). Por su parte, la edad de
la mayoría se situaba entre los 19 y los 29 años.
De las osamentas encontradas, sólo dos presentaban heridas
de proyectil de arma de fuego evidentes, pero sobre la base de la
interpretación de las placas de rayos X se pudo determinar
que 18 osamentas, esto es el 51 % de las encontradas, presentaban
fragmentos de proyectil de arma de fuego.44
El 19 de diciembre
de 1997 la CEH solicitó al ministro de la Defensa Nacional
comentarios, entre otros casos, sobre esta masacre. Respondió,
el 5 de enero de 1998, inhibiéndose de realizar comentarios
sobre los acontecimientos.45
IV.
El reconocimiento estatal de la problemática
de la tierra
En el mes de junio
de 1978 el Gobierno reconoció que "la falta de un sistema
eficiente de control inmobiliario ha dado lugar a los múltiples
problemas de tenencia de la tierra, problemas registrales y toda
una serie de contradicciones en relación a este básico
factor (...)".46
Esto se desprende, además, del interés del Gobierno
por delimitar "las propiedades para establecer cuáles son
comunales y cuáles del Estado (...) finqueros han obtenido
tierras comunales como en el caso de la aldea Teleman".47
El mismo presidente Laugerud indicó que se debía investigar,
para poner "en claro quienes son los verdaderos dueños, si
son los campesinos y si en realidad, como aseguran, ellos han sido
despojados de las mismas, a través de los famosos títulos
supletorios".48
Al finalizar el enfrentamiento
armado, todavía podía apreciarse que los terratenientes
del Valle Polochic basaban su hegemonía en el control de
la tierra, al igual que antes del enfrentamiento actuando como un
grupo de poder, y es un grupo de poder "inflexible y poco tolerante,
[que] mantiene una tradicional actitud antireformista y de agresiva
defensa al mantenimiento del status quo en el agro".49
V.
Tesis sobre la responsabilidad presentada a
la opinión pública
A la opinión
pública de la época le fueron presentadas cuatro tesis
en relación a la responsabilidad de la masacre: [1] legítima
defensa del Ejército y responsabilidad de la guerrilla (versión
oficial, tanto del Gobierno como del Ejército). El presidente
Laugerud señaló que se trataba de un "plan de subversión
patrocinado por Fidel Castro (...) los verdaderos responsables de
lo sucedido en Panzós tendrán que pagarla (...) su
Gobierno perseguirá a los que llevaron a cabo el adoctrinamiento
de los campesinos, azuzándolos para que invadan tierras ajenas
(...) los campesinos en lugar de dirigirse a la alcaldía,
le dieron la vuelta al destacamento, atacando a un centinela (...)
el resto de los soldados al ver lo que había ocurrido al
centinela, tuvieron que hacer fuego para salvar sus vidas, pues
aunque el machete es un instrumento de trabajo, también puede
ser empleado como arma";50
[2] responsabilidad del Ejército (versión sindical
y popular); [3] responsabilidad de los finqueros (versión
del campesinado); [4] responsabilidad mediata del INTA (versión
del alcalde de la época, campesinos y organizaciones sindicales).
El entonces alcalde de Panzós, Walter Overdick, señaló
a los medios de comunicación que el INTA era "irresponsable",
que le consta que hay indígenas que llevaban 15 años
tramitando la obtención de tierra y el organismo nada les
resolvía.51
VI.
Conclusiones
La CEH, después de analizar la información
recibida, llegó a la plena convicción de que miembros
del Ejército de Guatemala ejecutaron arbitrariamente a 53
personas y trataron de hacerlo con otras 47, que resultaron lesionadas,
constituyendo esta masacre una gravísima violación
del derecho a la vida.
El antecedente que las víctimas fueran población
civil maya q'eqchi' que no pertenecía a ningún movimiento
guerrillero, organizada con el objetivo de reivindicar derechos
relacionados con la propiedad de la tierra, agrava la responsabilidad
política del Estado de Guatemala.
La CEH luego de considerar todas las circunstancias
que rodearon los hechos, especialmente que los campesinos no atacaron
con armas de fuego a los militares ni cometieron acto alguno que
pudiera justificar el uso desproporcionado de la fuerza por parte
del Ejército, está convencida de que no asiste a los
autores de esta masacre la eximente de legítima defensa.
La CEH considera
que este caso es ilustrativo de la influencia que ejerció
el sector de propietarios agrícolas en la utilización
del aparato del Estado, para que resolviera en su beneficio conflictos
sobre tenencia de la tierra, aplicando la violencia armada contra
campesinos pobres e involucrando al Ejército en la problemática
agrícola. Esta consideración se basa en indicios varios
y concordantes sobre la actuación de propietarios agrícolas
de la zona, quienes no sólo pidieron la presencia del Ejército
sino, además, favorecieron la creación de un ambiente
hostil hacia la población campesina.
Los hechos revelan, además, hasta qué
punto la persistencia de conflictos generados por la tenencia y
la propiedad de la tierra y la incapacidad o la carencia de voluntad
estatal para resolverlos, generan un ambiente de inestabilidad social
que, en este caso, se resolvió recurriendo a un auténtico
mecanismo de terror sobre la población, cuyos efectos persistieron
durante casi dos décadas.
Por último, la CEH lamenta la falta de respuesta
del Ministerio de la Defensa Nacional a su solicitud sobre el presente
caso, lo cual contradice lo estipulado en el artículo 10
de la Ley de Reconciliación Nacional y en nada contribuye
a la concordia nacional.
LISTADO DE LAS VICTIMAS
Ejecución arbitraria
Abelardo Ac Caal
Adelina Caal Caal
Alfredo Choca
Andrés Chub
Andrés Rax
Antonio Sub
Apolonio Tux
Bartolome Chub Chun
Bartolome Chun Chub
Bartolomeo Sacul Chun
Domingo Cac
Domingo Coc Pérez
Domingo Cuc
Felix Caal Seb
Felix Caal Xo
Francisco Choc
Francisco Coc
Francisco Seb,Ché
Francisco Tzalam
Hilario Choc Pop
José Chen Ac
José Coc Pop
José Maquin
José Xol Coc
José Yat Chun
Juan Ché
Juan Cuz
Juan Meza
Lorenzo Choc Cuz
Manuel Cabral Tzi
Marcelino Cuz Choc
María Luisa Cabnal
Marcos Choc
Mena Chun
Miguel Cahuec
Miguel Quib
Norberto Chub Choc
Pablo Caal Chun
Pablo Cuz Mo
Pablo Rax
Paulino Cuz Mo
Pedro Caal
Pedro Maqui
Ricardo Bac Chub
Roberto Ical Choc
Sabina Tuc Xo
Sabino Cuz Coc
Santiago Choc
Santiago Ché
Santiago Seb Caal
Santiago Seb Ché
Tomás Chen Quib
Tomás Coc
Herido en Atentado
Marcos Choc
Pedro Caal Chub
Ricardo Caal Caal
Víctimas Colectivas/Desconocidas: 44
1 Testigo directo (viuda/sobreviviente)
CEH. Regrese al Texto
2 Testigo directo (sobreviviente)
CEH. Regrese al Texto
3 VII Censo General de
Población (1973). Regrese al Texto
4 Julio Castellanos Cambranes,
Tendencias del desarrollo agrario, en 500 años
de lucha por la tierra, volumen 1, FLACSO Guatemala (1992),
pg. 305. Cambranes afirma que "en la Alta Verapaz a fines del siglo
XIX los finqueros alemanes llegaron a concentrar en sus manos las
tres cuartas partes de la extensión total de los 8.686 kilómetros
cuadrados que tenía el territorio departamental. En este
departamento llegó a tal grado la apropiación de tierras
y hombres por los empresarios agrarios alemanes, que un jefe político
constató que los campesinos desaparecían de sus pueblos
de la noche a la mañana, huyendo de los finqueros", pg. 327,
"De este modo comenzó el problema agrario en el Valle del
Polochic". Regrese al Texto
5 Ibidem, pg. 316. Regrese
al Texto
6 Centro de Investigaciones
de Historia Social, Panzós: testimonio, CEIHS (1979).
Regrese al Texto
7 Mendizabal, Ana Beatriz,
Estado y políticas de desarrollo agrario: la masacre campesina
de Panzós. Regrese al Texto
8 Cambranes, Julio Castellanos,
Tendencias del desarrollo agrario, en 500 años
de lucha por la tierra, volumen 1, FLACSO (Guatemala, 1992),
pg. 327. Regrese al Texto
9 Carlos Leonidas Díaz
Molina, Que fluya la verdad, en Crónica, 10 de julio
de 1998, pg. 4. Flavio Monzón llegó a Panzós
en 1922, fue alcalde seis veces, tres veces electo y tres veces
nombrado. El primer terreno que adquirió, por adjudicación
de la municipalidad, fue en 1940. Regrese al Texto
10 Testigo directo (líder
campesino) CEH. Regrese al Texto
11 Carlos Leonidas Díaz
Molina, Que fluya la verdad, en Crónica, 10 de julio
de 1998, pg. 4. Al inicio de los sesenta Monzón compró
la finca San Vicente, después Canarias, San Luis, Las Tinajas
y, finalmente, Sechoc. Regrese al Texto
12 Gobernación
Departamental de Alta Verapaz, Acta de audiencia de fecha 5 de mayo
de 1978, suscrita en Cobán por el Coronel Benigno Alvarez
S., gobernador departamental, y por Flavio Monzón, Héctor
Monzón, Raúl Aníbal Ayala, Joaquín González,
Mario Cazs y José María Borges. Regrese al Texto
13 En el acta municipal
34-64 se ve el primer antecedente de presencia militar, al asentarse
la necesidad de "incorporar el orden en el lugar y la seguridad
de sus vecinos." Esto sucedió el 9 de enero de 1965. Regrese
al Texto
14 Gobernación
Departamental de Alta Verapaz, Acta de audiencia de fecha 5 de mayo
de 1978, Cobán, Ob.cit. Regrese al Texto
15 Ibidem. Regrese
al Texto
16 Diario de Centro
América, 2 de junio de 1978, pg. 5. Regrese al Texto
17 La Tarde,
31 de mayo de 1978, pg. 4. Regrese al Texto
18 La Tarde,
3 de junio de 1978, pg. 4. Regrese al Texto
19 Testigo de referencia
CEH. Regrese al Texto
20 Testigo directo CEH.
El Ejército detuvo a las dos personas porque los consideró,
"sospechosos, que estaban mirando por el parque al destacamento".
Regrese al Texto
21 Testigo de referencia
CEH. Regrese al Texto
22 Impacto, 19
de julio de 1978, pg. 7. Regrese al Texto
23 Memorándum
de la Comisión de Solidaridad con Panzós, 12 de julio
de 1978. Regrese al Texto
24 Testigo directo (líder
campesino) CEH. Regrese al Texto
25 Sobre el número
de personas que se congregaron en la plaza, los datos son controvertidos.
Un declarante afirmó que había 1,500 personas; otro,
3 mil personas; la Comisión Interamericana en la compilación
de informes sobre Guatemala (1 de junio de 1995), al igual que Matt
Davison, calcula que fueron 700. No existe forma de saber el número
exacto. Todos coinciden, sin embargo, en que la plaza se llenó.
Regrese al Texto
26 Testigos directos
CEH. Regrese al Texto
27 Diario de Centro
América, 2 de junio de 1978, entrevista a Walter Overdick,
alcalde de Panzós. Regrese al Texto
28 Testigo directo (líder
campesino) CEH. Regrese al Texto
29 Adelina Caal, conocida
como Mamá Maquin, fue una mujer con un liderazgo reconocido
en la zona. Dicen que tenía poder de convocatoria entre la
gente, que promovía la reinvidicación de la tierra
y que impulsaba las actividades culturales de la población
q'eqchi'. Regrese al Texto
30 Diario de Centro
América, 2 de junio de 1978, pg. 5. El alcalde de la
época, Walter Overdick, sostiene que "la gente del medio
del grupo empujó a los que estaban adelante". Regrese
al Texto
31 Testimonio colectivo
(viudas) CEH. Regrese al Texto
32 Embajada de EE UU
en Guatemala, telegrama a Departamento de Estado, 8 de noviembre
de 1979, Pq. 1-49. Declaración de un influyente miembro
del Gobierno, donde además se informa, que el teniente fue
dado de baja y que continuó sus estudios fuera del país.
Regrese al Texto
33 Testigo directo CEH.
Regrese al Texto
34 Testigo directo CEH.
Regrese al Texto
35 Fundación
de Antropología Forense de Guatemala, informe de exhumación,
junio de 1998. Regrese al Texto
36 El Imparcial
, 30 de mayo de 1978. Afirma que los muertos fueron 43. El Diario
Latino, 30 de mayo de 1978. Afirma que los muertos fueron 37.
La denuncia presentada ante el Ministerio Público de Cobán
afirma que fueron 160 las víctimas. Regrese al Texto
37 Un declarante afirma
que fueron 63 los heridos. Sin embargo, la cifra referida (47) deriva
de la declaración de una persona que trabajaba en el centro
de Salud en la época, por lo que se considera probablemente
más acertada. El Imparcial, 30 de mayo de 1978. Afirma
que 40 personas fueron trasladadas al hospital. Regrese al Texto
38 Diario de Centro
América, 2 de junio de 1978. Entrevista a Walter Overdick,
alcalde de Panzós. Regrese al Texto
39 Testigo directo CEH.
Regrese al Texto
40 El Imparcial,
2 de junio de 1978. Regrese al Texto
41 CI 45. Ejecución
de Oliverio Castañeda de León, Secretario de la AEU,
quien lideró acciones frente al Gobierno. Su muerte, 20 de
octubre de 1978, tiene vínculos con la protesta por esta
masacre. Regrese al Texto
42 C 12018. 1982. Panzós,
Alta Verapaz. C 12199. 1982. Cahabón, Alta Verapaz. C 9259.
1982. Cahabón, Alta Verapaz. C 10113. Mayo, 1982. Cahabón,
Alta Verapaz. C 11624. Junio, 1981. Panzós, Alta Verapaz.
C 11639. Agosto, 1982. Panzós, Alta Verapaz. C 9206. Agosto,
1982. Panzós, Alta Verapaz. Regrese al Texto
43 Testigo directo Fundación
de Antropología Forense de Guatemala, citado en Informe
para la CEH, pg. 21. Regrese al Texto
44 Fundación
de Antropología Forense de Guatemala, Informe para la
CEH, pg. 27-29. Regrese al Texto
45 Oficio No. 002-MDN-acom/98.
Regrese al Texto
46 Diario de Centro
América, 22 de junio de 1978, pg. 11. Regrese al Texto
47 La Hora, 14
de agosto de 1978. Regrese al Texto
48 La Hora, 1
de junio de 1978. Regrese al Texto
49 CODEDUR/SEGEPLAN/GTZ,
"Plan marco para el desarrollo del Departamento de Alta Verapaz,
diciembre 1996, pg. 59. Regrese al Texto
50 Impacto, 1
de junio de 1978. Excelsior de México, 2 de junio
de 1978. La Nación, 1 de junio de 1978. Regrese
al Texto
51 La Tarde,
junio de 1978. 1 10 12
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