|
CASO ILUSTRATIVO No.
17
TORTURAS EN LA ZONA MILITAR DE PLAYA GRANDE,
IXCAN, DEPARTAMENTO DE QUICHE
I.
Introducción
En Guatemala, durante
el enfrentamiento armado interno, la tortura, cuya finalidad es
la obtención de información o castigar a la víctima,
formó parte del tratamiento habitual a que eran sometidas
las personas capturadas. Las técnicas de interrogatorio tienen
su origen en los manuales de instrucción1
y en las prácticas de entrenamiento de la Inteligencia militar
del Ejército de Guatemala.
El presente caso
se refiere únicamente a hechos ocurridos en el destacamento
militar de Playa Grande,2
Ixcán, entre los años 1981 y 1983. Existen testimonios
ilustrativos de otros períodos, de otras modalidades de tortura
y que tuvieron lugar en otras instalaciones militares. Sin embargo,
este caso y este período específico fueron seleccionados
con el objetivo de ilustrar las dimensiones que adquirieron la práctica
de la tortura y su aplicación sistemática.
II.
Los hechos
Selección y captura de las víctimas
Las capturas se practicaron
en las comunidades o en los caminos: los realizaban numerosos grupos
de soldados uniformados y armados, que impedían cualquier
tipo de reacción de los testigos, ante el temor de sufrir
la misma suerte que las víctimas. Realizadas las aprehensiones,
las víctimas eran trasladadas a las instalaciones militares.3
"Llegamos a Canijá (...) allí se encontraban los
soldados, en el camino, a la orilla del río Canijá
(...) me pidieron mi cédula y también al resto de
compañeros (...) Las empezaron a revisar, cuando encontraron
mi cédula, también mi nombramiento y mi credencial
de cooperativa, cuando los encontraron todos mis papeles, a los
demás compañeros se los entregaron y los míos
no me los entregaron. Allí me dejaron arrestado".4
Muchas de las víctimas
habían sido delatadas por los comisionados militares, por
los miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) o por ambos.
Estas personas fueron citadas a los destacamentos que existían
en la región5
y si el caso era considerado "importante", se les trasladaba al
destacamento militar de Playa Grande.6
Las capturas no sólo
las practicó el Ejército, sino que también
participaron, aunque en menor grado, las PAC. "En 1982, Juan
Méndez García fue acusado por el comisionado militar,
de pertenecer a las fuerzas guerrilleras. Los patrulleros (...)
capturaron a Méndez García".7
Otra modalidad utilizada
fue la de los "listados", que contenían los nombres de aquellas
personas que habían sido denunciadas. "El 10 de marzo
de 1982 llega el Ejército a San Alfonso y reúne en
una casa a las mujeres y niños y en otra sólo a los
hombres. Los militares llevaban un listado, que habían elaborado
previamente, con nombres de algunas personas de la comunidad, a
quienes llamaban y apartaban del grupo. Como a las cinco de la tarde
los militares terminaron con la tarea de seleccionar a la gente.
Capturan a 35 personas y dejan en libertad al resto. Los soldados
abandonaron la comunidad con los detenidos".8
Una copia de los
"listados" se encontraba en poder de los soldados, quienes controlaban
el paso de la gente por el ferry que cruzaba el río Chixoy,
en las inmediaciones del destacamento militar de Playa Grande. Antes
de pasar al otro lado del río, había que entregar
la cédula de vecindad a los militares, y si aparecía
el nombre de la persona en los listados, era detenida y trasladada
al destacamento. Al otro lado del río se encontraba el único
mercado que había en Ixcán y la única salida
por carretera de la región. "Al pasar el río había
que dejar la documentación y al regresar te la devolvían.
Tenían un listado, la "lista negra", si aparecías
no te dejaban ir".9
En la comunidad de
San Pablo, Ixcán, los comisionados militares y los soldados
requisaron las cédulas de vecindad de los pobladores y estos
tuvieron que ir a reclamarlas al destacamento de Playa Grande; pero
algunos ya no regresaron. "El 12 de enero de 1982, durante la
reunión pusieron a los hombres en fila y les quitaron sus
cédulas, informándoles que tenían que ir al
destacamento de Playa Grande para recuperar sus documentos".10
Según un ex
soldado: "Cuando al Ejército le llega información
no investiga, no hace sobre-averiguaciones, sino que agarra a la
persona, la torturan y buscan información. El Ejército
dice que ellos son muy duros y que hay que sacarles la información
a puro golpe, a pura verga [sin embargo] muchas personas
son capturadas y torturadas para conseguir información pero
muchos no dicen nada".11
A causa de estos
criterios, un importante número de personas que no tenían
vínculo alguno con el enfrentamiento armado, fueron torturadas
sólo por efecto de rumores, envidias o venganzas personales.
También sufrieron tortura líderes comunitarios, catequistas,
dirigentes de cooperativas, familiares, amigos y vecinos de miembros
de la guerrilla.
Centros de detención
La desaparición
de la víctima comenzaba con su ingreso en el destacamento
militar de Playa Grande. No se trataba sólo de una captura
ejecutada sin cumplir con los requisitos legales, sino de una modalidad
de cautiverio en que la víctima era objeto de toda clase
de torturas. Los militares negaban sistemáticamente cualquier
información a los familiares que se atrevían a preguntar
por los capturados o les amenazaban con correr la misma suerte.
"El 14 de enero de 1982 un grupo de mujeres se fue al destacamento
de Playa Grande para reclamar a sus esposos e hijos. Un soldado
que estaba en la garita de la entrada les dijo: 'Si no se van de
una vez, voy a amontonarlas en la calle'. Fue la única vez
que los familiares trataron de reclamar por las amenazas de muerte
que recibieron esta vez".12
Antes de proceder
al interrogatorio, las víctimas eran encerradas en unas celdas
sumamente reducidas. "Después nos sacaron de la pileta
y nos meten a un edificio dentro de la base y después a una
cárcel, bien chiquita. Allí ni movernos podíamos".13
O bien, eran introducidas en "hoyos" o piletas, donde sólo
cabía una persona y estaban hechos de tal manera que en verano
eran sumamente calurosos por la lámina que tenían
encima y en invierno se llenaban de agua. "Nos llevan al destacamento
militar y de inmediato nos meten a una pileta llena de agua sucia,
nos llegaba a la panza [vientre] el agua. Estábamos
bajo el sol. El agua tenía tufo [mal olor] porque
allí se hacía la gente [sus necesidades]. Cuando
llovía el agua llegaba hasta el pecho, no se podía
mover (...)".14
Esta modalidad de
introducir a los detenidos en hoyos fue muy común en la región,
porque también se imponía a los miembros de las PAC
que no cumplían con las normas establecidas. "Mandaron
a los culpables a la zona y regresaron 15 días después.
Cuando regresaron traían hongos por todo el cuerpo, porque
cuando llovía se rebosaba el tonel donde estaban metidos
y como ahí se orinaban y hacían popo [excremento]
se llenaron de hongos" 15
Un ex "confidencial"
del Ejército declara: "Se le metía en un hoyo lleno
de agua, si eras bajo te cubría entero, pero si eras alto
te llegaba al cuello. Había sapos y languillas. Trataban
de ponerte de punta los nervios. Aparte el pozo tenía una
lámina encima que cuando se calentaba era horrible el calor
que te caía encima de la cabeza. Ahí había
que orinar y defecar en el hoyo. En el mismo hoyo a veces metían
a dos o tres. Era del ancho de las tuberías para la carretera.
Había varios en la zona, para el lado de la cancha. Detrás
de la oficina de la dos [Oficina de la sección de Inteligencia,
G-2] había tres. Después de la casa de oficiales
hay un cerro con un depósito de gasolina, ahí había
varios hoyos donde encerraban y torturaban a la gente".16
Interrogatorios
De acuerdo con el
testimonio de un ex soldado: "Los de la Inteligencia eran los
encargados de sacarle la verdad a la gente, les ponían una
capucha de gamezán, les sacaban los ojos con cuchara, les
cortaban la lengua, los colgaban de los testículos (...)".17
Las preguntas se
relacionaban con la actividad insurgente. Según lo referido
por los sobrevivientes, las preguntas que se hacían eran,
entre otras: ¨Cuánto tiempo tenías de colaborar con
la guerrilla? ¨Dónde estaban los campamentos guerrilleros?
¨De qué forma los apoyabas, con información o con
logística? ¨Quiénes en las comunidades eran miembros
de la guerrilla? ¨Cuántas y de qué tipo son las armas
que tienen?. Estas preguntas se repetían una y otra vez en
las diferentes sesiones a las que era sometida la víctima
y, en ocasiones, los que practicaban el interrogatorio se cubrían
el rostro para que no los identificaran.
Formas de tortura
Una de las torturas
más comunes y practicadas en los casos investigados fue conocida
como "la capucha": consistía en tapar el rostro de la víctima
con un hule o una bolsa de naylon, a veces impregnada con algún
producto químico de los utilizados en la agricultura (aldrín
o gamezán), hasta provocarle la asfixia. Cuando la persona
desfallecía se le retiraba la capucha para repetir poco tiempo
después la operación. "Me golpearon, me pisotearon
y me pusieron varias veces la capucha de naylon para ahogarme. Me
hicieron muchas preguntas sobre la guerrilla y sobre tipos de armas.
Yo no sabía nada de eso y me dejaron salir al día
siguiente".18
Otra modalidad de
tortura que también perseguía la asfixia era la de
introducir la cabeza de la víctima en un recipiente (pileta,
tonel...) lleno de agua. Cuando el torturador consideraba que había
pasado suficiente tiempo, le sacaba y volvía a preguntar
de nuevo repitiendo la acción varias veces. "Nos metían
la cabeza a una pileta llena de agua y cuando ya uno sentía
morir lo sacaban. Dos hombres me sostenían de los brazos,
uno sentía morirse, no respiraba. Esto lo hacían varias
veces para que uno dijera dónde estaban los guerrilleros".19
También usaron
métodos más sofisticados como las descargas eléctricas.
"A mí me acostaron en una cama de alambres, encendieron
una planta y conectaron unos alambres, después sólo
sentía el dolor, me retorcía y gritaba".20
Fue muy común
quemar con cigarro, repetidamente el cuerpo de las víctimas,
hasta obtener una confesión. "El comandante le interrogó.
Como nosotros no mucho sabemos de la guerrilla, quemó su
cara con tizón de cigarro y a media noche le estaban preguntando
y los soldados parados encima de su pecho y apretando el estómago,
torturándolo para que dijera que era de la guerrilla".21
En ocasiones acostaban
a las víctimas sobre camas con alambres de púas. "Los
helicópteros llegaban todo el día, con dos o tres
personas, les torturaban. Había una cama con alambres de
espiga, los tiraban y los soldados se subían encima, a otros
los metían en toneles (...)".22
La comida jugó
un papel fundamental en los métodos de tortura y sus variantes
sobrecogen por el grado de perversidad alcanzado. "Cuando entré
estaba solo (...) A los cinco días llegaron hasta
cinco personas en la cárcel, entonces cuando estábamos
en la cárcel no comíamos nada. Como el compañero
hablaba en castilla, ellos pedían la comida y siempre llegaba
la comida, pero no nos la daban a nosotros, siempre los soldados
que nos cuidaban se la comían. Pasaron 15 días sin
comer nada en la cárcel. Mis manos sólo hueso tienen".23
"La comida era mala, era jodido aguantar tanta hambre. La comida
era así: a mi compañero y a mí me daban un
tamalito en la mañana, chocolate con orines, y en la tarde
me daban una palanganita llena de popó, nos obligaban a comerlo,
y si no lo comíamos nos los tiraban en la cara. Con mi compañero
nos pusimos de acuerdo de tomarnos el chocolate con orines porque
teníamos que vivir. El popó muchas veces lo comimos,
nos golpeaban los soldados cuando no lo comíamos".24
Los golpes, como
puñetazos y patadas, fueron una de las prácticas más
comunes. "El señor regresó diez días después
bien golpeado, con sus manos y pies inflamados. Pelotas se formaron
en su estómago (...) Por las heridas tuvo que quedarse en
la cama sin trabajar por casi un año".25
También
algunas víctimas fueron lanzadas desde helicópteros,
a baja altura, o las transportaban colgando fuera de la nave.
"[A los pocos días de ser detenido] empezaron a golpearme
los soldados, me quitaron la ropa, el pantalón y los zapatos,
sólo con calzoncillo me quedé y tenía amarradas
mis manos. En ese momento estoy bien golpeado. Entonces me tiraron
al helicóptero y subió el helicóptero, pero
no subía totalmente, sólo llegaba a la punta de los
árboles de naranja y me tiraron del helicóptero. Dos
veces me hicieron esto (...) [Después] me llevaron
en el helicóptero, pero cuando estaba cruzando un río
me empujaron al vacío para que yo cayera en el agua. Pero
todavía no es tiempo que me acabe, gracias a Dios que por
detrás del helicóptero hay un hierro, en donde amarran
la ametralladora, en la puerta del helicóptero, cabal el
lazo se trabó en el hierro y quedé colgando abajo
del helicóptero y después me volvieron a meter en
el helicóptero y me llevaron a Cobán, a la base militar.
Cuando llegamos a la zona militar de Cobán, encima de los
pinos, me tiraron del helicóptero al suelo. Allí me
recogieron los soldados y empezaron a golpearme".26
Los soldados obligaban
a los capturados a que les acompañaran en sus incursiones
en las comunidades, por lo común vestidos con ropa militar,
y casi siempre llevando el rostro cubierto para que no fueran reconocidos.
Los efectivos militares reunían a la gente y el encapuchado
debía identificar a los colaboradores de la guerrilla, quienes
de inmediato eran separados del grupo. "El 10 de marzo de 1982
llega el Ejército a San Alfonso y reúne en una casa
a mujeres y niños y en otra sólo a los hombres. Dentro
de la patrulla de soldados había dos personas encapuchadas
que eran las que señalaban a cierta gente de la comunidad
y que inmediatamente eran apartados y separados del grupo. Supuestamente
eran dos de los tres capturados con anterioridad".27
A la tortura física
que se aplicó desde el primer momento a los capturados, se
agregó la psicológica, que continuaba a lo largo de
todo el tiempo de cautiverio, aun después de haber cesado
los interrogatorios y los tormentos corporales. "Le ponen el
cañón del arma en la cara y le meten la punta del
Galil en la boca hasta dentro y otros le dan al gatillo, te vamos
a matar, le dicen".28
Otra modalidad era
colocar a la víctima cerca de los lugares donde torturaban
a otras. "Yo sólo oía los gritos. Estaba muy cerca
de donde hacían eso [torturar]. Todos los días
se oían gritos y alaridos".29
O bien, eran obligados a presenciar la ejecución de otras
personas. "La persona no la balearon, sino sólo la doblaron,
le quebraron la espalda por atrás".30
La muerte
La mayoría
de las veces, las víctimas eran, por último, ejecutadas.
"Les taparon su cara y la boca, también fueron amarradas
las manos. Después los llevan a la playa y allí fueron
asesinados en el río Chixoy. Es horroroso lo que yo vi, aquí
en la aldea no le he contado a nadie".31
"Miré cómo morían unas 18 o 20 personas
de San Pablo,32
no les daban de comer, las tenían al puro sol con las manos
amarradas a la espalda. Los mataron".33
Un ex soldado que
estuvo asignado en el destacamento militar de Playa Grande confirma
esta política de ejecutar casi a todos los detenidos: "Yo
miraba como llegaba gente y luego no había nadie, de noche
los mataban".34
Las ejecuciones se
realizaron en el interior del destacamento militar de Playa Grande,
donde había personas especialmente designadas para matar
a las víctimas.35
"Había dos o tres que se dedicaban a eliminar al paciente.
De esos la mayoría quedan locos o desaparecidos o no quedan
para contarlo. Conocía a varios, eran soldados. No permanecen
mucho tiempo, los rotan (...) para que no los conozcan demasiado".36
De acuerdo con los
testimonios recabados por la CEH, los cadáveres no eran enterrados
en la propia zona militar, sino que optaron por deshacerse de ellos.
"Después de muerto los tiraban al río, es por eso
que aquí no se encontraba un cementerio clandestino".37
"Yo estaba en el campo de fútbol de la zona. Pasaron recogiendo
leña y de repente nos llegó un olor y humo y fuimos
a ver y nos dimos cuenta que así era. Vi cráneos y
huesos terminándose de quemar. Dentro de la zona no existen
cementerios porque a la gente la queman y no quedan ni cenizas".38
Este mismo declarante
confirma que la norma general, en casi todos los casos, fue no dejar
en libertad a los detenidos, a fin de ocultar lo que sucedía
en el interior del destacamento militar.39
"Una señora Silvia y su niña pequeña, de
un año, murieron adentro por chisme (...)".40
No obstante, algunas
víctimas fueron liberadas con el propósito de que
contaran a sus vecinos, familiares y amigos los suplicios y tormentos
a los que habían sido sometidos y, de este modo, extender
el terror que ya se había implantado en la región
a través de las detenciones, desapariciones y asesinatos.
El propósito era inhibir cualquier deseo de la población
de participar o colaborar con los insurgentes.41
"De los 30 hombres sólo 9 quedaron sin ser señalados.
Los nueve sobrevivientes fueron llamados uno por uno y el comandante
les dijo: 'si les pasa algo a mi Ejército en San Pablo, a
ustedes vamos a venir a tirarlos al río".42
Las secuelas en las víctimas
Las víctimas
entrevistadas por la CEH concluyen que lo vivido nunca se les va
a olvidar. Los sobrevivientes sufren hasta el día de hoy
las secuelas físicas y psicológicas de los tormentos.
"Yo trato de olvidar, ya no quiero acordarme, sufrí mucho"43 .
"Regresó de vuelta pero bien golpeado. Hasta hoy él
no mucho trabaja porque tiene mal cuerpo".44
Las vidas de numerosas
víctimas de las torturas cambiaron radicalmente. "Yo estoy
como catequista (...) y empecé a decir a la gente que (...)
vivamos en la Iglesia. Esto es lo que empecé a hacer, gracias
a Dios, eso es lo que encontré, la nueva vida".45
Otros, una vez curados
de las heridas que la tortura les produjo, decidieron incorporarse
a la insurgencia. "Hice contactos con miembros de la ORPA46
y me hice guerrillero por más de 13 años (...); lo
hice por rencor porque perder una mano es perder la mitad de la
vida".47
III.
Conclusiones
Atendidos todos los antecedentes, en particular
los testimonios de las víctimas sobrevivientes, de testigos
directos y de algunos militares que participaron en los hechos,
la CEH ha llegado a la plena convicción de que, entre 1981
y 1983 , un número muy alto de personas fueron víctimas
de actos de tortura por parte de efectivos del Ejército de
Guatemala asignados al destacamento militar de Playa Grande, constituyendo
dichos actos violaciones del derecho a la integridad personal de
las víctimas.
También, asiste a la CEH la convicción
de que muchas de ellas fueron ejecutadas arbitrariamente y otras
fueron víctimas de desaparición forzada, actos perpetrados
por los mismos responsables, quienes realizaron constantes intentos
por ocultar cualquier evidencia de los hechos.
La posible colaboración de las víctimas
con la guerrilla o su militancia activa en los grupos insurgentes
no otorga justificación alguna a estos gravísimos
crímenes.
El análisis del conjunto de los casos, en
particular la cantidad de víctimas, que sólo se explica
por el empleo de importantes recursos materiales y humanos del Ejército
y la garantía de impunidad otorgada a los autores materiales,
permite sostener a la CEH que, en el destacamento militar de Playa
Grande, entre los años 1981 a 1983, la práctica de
la tortura no sólo fue reiterada sino sistemática,
es decir correspondió a la aplicación de una decisión
política adoptada por mandos superiores a los autores materiales
de los hechos, lo cual agrava la responsabilidad internacional del
Estado de Guatemala en estos crímenes.
La CEH estima que el caso es arquetípico
de la práctica sistemática de la tortura bajo los
gobiernos autoritarios de Guatemala, al comenzar la década
de los ochenta.
La CEH considera el presente caso como ilustrativo
del terror de Estado, que fue un componente de la política
contrainsurgente aplicada por el Ejército de Guatemala en
Ixcán, destinado a que población civil ajena al conflicto
armado se inhibiese de manifestar cualquier simpatía hacia
la insurgencia y, por el contrario, prestara colaboración
al Ejército.
LISTADO DE LAS VICTIMAS
Ejecución arbitraria, Tortura, Privación
de LIbertad
Diego Mullaju
Juan Quilimato
Catarina Diaz Perez
Ofelia Perez Diaz
Rolando Perez Diaz Andres Perez
Antonio Cifuentes Martinez
Cristobal Herrera Cano
Jose Mendoza Yancor
Desaparición forzada, Tortura, Privación
de Libertad
Manuel Pop Gonzalez
Enecom Come Reyes
Agustin Tis
Alfonso Morales Jimenez
Andres Sical
Angelina Morales Jimenez
Antonio Miguel
Avelino Teletor Reyes
Catarina Morales Jimenez
David Tecum Lajuj
Ernesto Sis Gonzalez
Esteban Pius
Felix Sis Perez
Francisco Ojon Toj
Genaro de Leon Sebastian Guaché
Guillermo Dominguez Ayala
Guillermo Raimundo Reyes
Javier Morente
Juan Gonzalez
Juan Juarez
Juan Mendez Garcia
Manuel Tapere
Matias Sical
Natividad Jimenez Ramirez
Pedro Ramos
Santiago Brau
Santiago Lajú Lopez
Santos Dominguez Ayala
Teofilo Agualip
Victoriano DonezAgustin Cortes y Cortes
Arnulfo Catun
Claudia Beatriz Hernandez Godinez
Esteban Chan
Felipe Melchor
Francisco Ixjata Martinez
Francisco Lopez Hernandez
Guillermo Medina
Juan Climaco Granados Ramírez
Juana Tecu Sical
Leonardo Ja Ayu
Obispo Ajtun De Leon
Paulino Alvarado
Pedro Chamatun
Matilde Godinez Hernandez
Reina Alvarado Sical
Telesforo Cox
Valerio Ojon
Vicente Ja Ayu
Victor Sun Santay
Torturas, Privación de Libertad
Alonso Martin Diego
Alonso Sales
Bernabé Sical
Camilo Ac
Daniel De León
Daniel Juan Antonio
Diego Andres
Diego Herrera
Eduardo Trujillo
Emilio Morales
Encarnación Rajo Alonso
Faustino Lindo Chom
Felipe Obispo
Felipe Reyes
Fidelio Matias
Francisco Ajanel Pedro
Francisco Arnulfo Vargas
Francisco Castro Tol
Genaro Guanche Lajuj
Gilberto Matias
Guillermo Luc
Gustavo Cucul
Jorge Gomez
Juan Gomez
Juan Guanche
Juan Lindo Chom
Juan Morales Garcia
Juan Osorio Perez
Julian Agualip Teletor
Manuel Lindo Mendez
Miguel Pacheco
Nicolas Noriega Morales
Osvaldo Recinos
Rosalio Pacheco Soc
Tomas Ramos Ramirez
Prisiliano Perez Diaz
Víctimas Colectivas/Desconocidas: 124
1 "Manual del interrogatorio",
Escuela de Inteligencia, Ejército de Guatemala, enero de
1980. Regrese al Texto
2 El 23 de marzo de 1983,
el destacamento militar de Playa Grande se convirtió en la
zona militar 22, por lo que hoy todas las personas al hablar del
pasado se refieren a dicha instalación por esta nueva designación.
Regrese al Texto
3 C 11185. Julio, 1982.
San José la 20, Ixcán, Quiché. C 11087. Enero,
1982. Playa Grande, Ixcán, Quiché. C 11011. Julio,
1982. Mercado ubicado a la orilla del río Chixoy, Ixcán,
Quiché. C 11022. Diciembre, 1982. Ixcán, Quiché.
C 11242. Marzo, 1982. Camino que conduce a Cuarto Pueblo, Ixcán,
Quiché. C 11440. Junio, 1981. Montaña Chinatzejá,
Ixcán, Quiché. C 11519. 1982. Valle Candelaria I,
Ixcán, Quiché. C 11579. Febrero, 1982. San Lucas,
Ixcán, Quiché. C 11594. 1982. Flor Todosantera, Ixcán,
Quiché. C 11620. Mayo, 1982. Santa María Tzejá,
Ixcán, Quiché. C 5146. Abril, 1982. Área cercana
a la frontera con México, Ixcán, Quiché. Regrese
al Texto
4 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11166. Enero, 1981. Ixcán, Quiché.
Regrese al Texto
5 Pueblo Nuevo, Puente
Xalbal, Cuarto Pueblo y Mónaco entre otros. Regrese al
Texto
6 C11022. Diciembre,
1982. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
C 11111. 1981. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán,
Quiché. C 11519. 1982. Valle Candelaria I, Ixcán,
Quiché. C 1608. 1982. Valle Candelaria I, Ixcán, Quiché.
Regrese al Texto
7 C 11523. 1982. Santa
María Candelaria, Ixcán, Quiché. Regrese
al Texto
8 Testimonio colectivo
(sobrevivientes de la masacre de San Alfonso) CEH. C 11009. Marzo,
1982. Ixcán, Qucihé. Regrese al Texto
9 C 11218. Enero, 1982.
Lorena, Ixcán, Quiché. Regrese al Texto
10 C 11351. Enero, 1982.
San Pablo, Ixcán, Quiché. C 11352. Enero, 1982. San
Pablo, Ixcán, Quiché. C 11353. Febrero, 1982. San
Pablo, Ixcán, Quiché. Regrese al Texto
11 Testigo directo (ex
soldado de alta en el destacamento militar Playa Grande) CEH. C
11431. Abril, 1983. Regrese al Texto
12 C 11351. Enero, 1982.
Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
Regrese al Texto
13 C 11185. Julio, 1982.
Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
Regrese al Texto
14 Ibidem. Regrese
al Texto
15 Testigo directo (ex
confidencial del Ejército asignado al destacamento militar
de Playa Grande) CEH. C 11415. 1983. Regrese al Texto
16 Ibidem. Regrese
al Texto
17 Testigo directo (ex
soldado de alta en el destacamento militar de Playa Grande) CEH.
C 11451. 1983. Testigo directo (ex soldado de alta en el destacamento
militar de Playa Grande) CEH. C 11431. 1983. Confirmó que
"los de la sección, dos eran los encargados de torturar
para sacar la información y matar. Todavía se dividen
en investigadores, los captores y los destazadores". Regrese
al Texto
18 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11410. Testigo directo (sobreviviente de
las torturas) CEH. C 11488. Abril, 1982. Regrese al Texto
19 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11185. Julio, 1982. Regrese al Texto
20 Ibidem. Regrese
al Texto
21 C 11496. Diciembre,
1981. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
Regrese al Texto
22 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11488. Abril, 1982. Regrese al Texto
23 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11166. Enero, 1981. Regrese al Texto
24 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11185. Julio, 1982. Regrese al Texto
25 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11166. Enero, 1981. Regrese al Texto
26 Ibidem. Regrese
al Texto
27 Testimonio colectivo
(sobrevivientes de la masacre de San Alfonso) CEH. C 11009. Marzo,
1982. Regrese al Texto
28 Testigo de referencia
CEH. C 11497. Diciembre, 1981. El testigo conversó con la
víctima antes de su muerte. Regrese al Texto
29 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11185. Julio, 1982. Regrese al Texto
30 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11166. Enero, 1981. Regrese al Texto
31 Ibidem.. Regrese
al Texto
32 C 11351. Enero, 1982.
San Pablo, Ixcán, Quiché. C 11352. Enero, 1982. San
Pablo, Ixcán, Quiché. C 11353. Febrero, 1982. San
Pablo, Ixcán, Quiché. Regrese al Texto
33 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11166. Enero, 1981. Regrese al Texto
34 Testigo directo (ex
soldado de alta en el destacamento militar de Playa Grande) CEH.
C 11451. 1985. Regrese al Texto
35 Testigo directo (ex
soldado de alta en el destacamento militar de Playa Grande) CEH.
C 11431. Abril, 1983. Estos verdugos se denominaron "destazadores"
y "estaban entre los especialistas (...) de la sección
dos. Tienen un número de cabezas para cada uno. Cuando han
matado más de doscientas o trescientas ya no los dejaban
vivir y los matan". Ricardo Falla, Masacres de la selva,
Editorial Universitaria, Guatemala, 1993, introducción
pg. 1. Regrese al Texto
36 Testigo directo (ex
especialista asignado al destacamento militar de Playa Grande entre
1980 y 1983). Regrese al Texto
37 Testigo directo (ex
soldado de alta en el destacamento militar de Playa Grande) CEH.
C 11451. 1985. Regrese al Texto
38 Testigo directo (ex
especialista asignado al destacamento militar de Playa Grande entre
1980 y 1983). Ricardo Falla, Masacres de la selva, Editorial
Universitaria, Guatemala, 1993, introducción, pg. 1. Menciona
a un testigo que vio el crematorio funcionando en 1982. Regrese
al Texto
39 C 11011. Julio, 1982.
Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
C 11022. Diciembre, 1982. Destacamento militar de Playa Grande,
Ixcán, Quiché. C 11087. Enero, 1982. Destacamento
militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché. C 11111. 1981.
Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché
C 11351. Enero, 1982. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán,
Quiché. C 11352. Enero, 1982. Destacamento militar de Playa
Grande, Ixcán, Quiché. C 11353. Febrero, 1982. Destacamento
militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché. C 11488. Abril,
1982. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
C 11491. Julio, 1982. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán,
Quiché. C 11519. 1982. Destacamento militar de Playa Grande,
Ixcán, Quiché. C 11594. 1982. Destacamento militar
de Playa Grande, Ixcán, Quiché. Regrese al Texto
40 C 11611. 1980. Destacamento
Militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché. Regrese
al Texto
41 C 11166. Enero, 1981.
Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
C 11185. Julio, 1982. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán,
Quiché. C 11440. Junio, 1981. Destacamento militar de Playa
Grande, Ixcán, Quiché. C 11496. Diciembre, 1981. Destacamento
militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché. C 11497. Diciembre,
1981. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán, Quiché.
C 11579. Febrero, 1982. Destacamento militar de Playa Grande, Ixcán,
Quiché. C 11620. Mayo, 1982. Destacamento militar de Playa
Grande, Ixcán, Quiché. C 11488. Abril, 1982. Destacamento
militar Playa Grande, Ixcán, Quiché. Regrese al
Texto
42 Testigo directo CEH.
C 11351. Enero, 1982. Regrese al Texto
43 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11185. Julio, 1982. Regrese al Texto
44 Testigo de referencia
CEH. C 11496. Diciembre, 1981. Regrese al Texto
45 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) CEH. C 11351. Enero, 1982. Regrese al Texto
46 Organización
del Pueblo en Armas. Regrese al Texto
47 Testigo directo (sobreviviente
de las torturas) C 11185. Julio, 1982. 1 13
|