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CASO ILUSTRATIVO No.
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OCUPACION MILITAR DEL TEMPLO CATOLICO Y
DEL CONVENTO DE SAN ANDRES SAJCABAJA, QUICHE
"Les daba un sentimiento
así, de humillación, porque habían usado el
templo como letrina y había un montón de suciedad.
La gente realmente tenía ese sentimiento (...). Uno lo puede
percibir fácilmente".
"Todos conocían
que la gente civil que entraba allí ya no salía y
si salía, muertos".1
I.
Antecedentes
El desarrollo del
enfrentamiento armado interno condujo al Ejército a conseguir
un mayor control social, según el concepto contrainsurgente
de luchar en todos los ámbitos de la sociedad. En ese contexto
se inscriben ocupaciones de templos y conventos, como las del departamento
de Quiché, donde los militares se incautaron de edificios
católicos en los municipios de Joyabaj, Zacualpa, San Pedro
Jocopilas, Sacapulas, Nebaj, Chajul, Cotzal, Uspantán, Chiché,
Canillá, San Andrés Sajcabajá y, el internado
marista en Chichicastenango.2
En San Andrés
Sajcabajá, a partir del 6 de noviembre de 1981, el destacamento
militar fue ubicado en terrenos del convento y del templo de la
Iglesia Católica.3
La ocupación duró hasta 1984 cuando el destacamento
se trasladó a otro punto de la localidad. A partir del momento
en que la presencia del Ejército fue permanente, San Andrés
Sajcabajá vivió momentos de dura e ininterrumpida
represión, que alcanzó sus coatas más altas
entre enero y mayo de 1982.4
El tiempo de ocupación,
más prolongado que en otros lugares, se explica por el valor
estratégico que los militares le concedieron, ya que el municipio
comunica el Altiplano central con el norte del departamento de Quiché,
donde el enfrentamiento armado se caracterizó por su intensidad.
Además, se trataba de una zona de paso para los correos insurgentes.
La población
resultó conmocionada por estas ocupaciones: "(...) Toda
la gente se quedó muy sorprendida cuando comenzaron a ocupar
los conventos (..)",5
sin entenderlo y sin poder detenerlo. La profanación de los
templos hirió las raíces espirituales más profundas
de la población, que se preocupó por poner a salvo
sus símbolos religiosos antes que sus propios bienes. Cuando,
transcurrido un tiempo desde el desalojo militar de los recintos
religiosos, "(...) se animaron a entrar (...) les daba un sentimiento
así, de humillación porque habían usado el
templo como letrina y había un montón de suciedad.
La gente realmente tenía ese sentimiento (...)".6
Los casos documentados relatan detenciones, desapariciones
y ejecuciones arbitrarias de pobladores; todos tuvieron lugar en
el convento.
II.
Los hechos
A finales 1981 Marcelo
Tzoc fue detenido por los soldados y llevado al "convento-destacamento"
de la cabecera municipal, sin que se volviera a saber de él.
Era miembro del EGP.7
El 18 de noviembre
de 1981 Pedro Moreno fue sacado de su casa por soldados, patrulleros
y comisionados militares. Fue llevado al "convento-destacamento",
donde permaneció 15 días, y luego fusilado. En el
momento de su captura los soldados violaron a una de sus hijas,
de 10 años de edad, quien más tarde reconoció
a los autores. Por esta razón, bajo amenazas, la familia
no tuvo más remedio que abandonar el lugar. Asimismo, las
tropas saquearon por completo la tienda propiedad de las víctimas.8
Poco después,
el 25 de noviembre, Antonio Cipriano Chach fue capturado por soldados,
a la vista de muchos pobladores, llevado al "convento-destacamento"
y metido en una zanja abierta por los soldados, dentro del recinto,
y que utilizaban como cámara de tortura. No se supo más
de él.9
El 11 de febrero
de 1982 Pedro Pacheco Soc acompañó a su esposa a las
compras en el mercado, como hacía siempre. Atareado en esto
menesteres, Pacheco fue detenido por soldados, que lo llevaron al
"convento-destacamento". Cuatro días después, los
militares catearon su casa y se llevaron sus documentos de identificación.
No se supo más de él.10
El 15 de febrero
de ese año fueron reunidos los hombres de San Andrés
Sajcabajá, para formar las Patrullas de Autodefensa Civil
(PAC). Los que no asistieron fueron convocados de nuevo, tres días
después, para que se presentaran en el "convento-destacamento".
Los que llegaron fueron detenidos inmediatamente. Varios testigos
aseguran que fueron quemados dentro del recinto religioso.11
El 20 de febrero
soldados llegaron a la casa de Domingo Choc, en el caserío
Chilil, a quien apresaron y llevaron al "convento-destacamento",
donde le dieron muerte. Al resto de los que encontraron en la casa,
Mariano, Luis, Catarina y Andrés, todos de apellido Choc,
los quemaron vivos en su interior. Esta familia pertenecía
al CUC.12
El 3 de marzo de
1982 soldados y patrulleros civiles detuvieron a varios pobladores
del caserío Xejuyub. Los llevaron al "convento-destacamento"
de San Andrés, donde los forzaron a permanecer durante 15
días. De sus casas lo robaron todo.13
El 10 de marzo fue
arrasada la aldea Chinantón. Los soldados saquearon y quemaron
90 casas. Las víctimas fueron numerosas, en su mayoría
mujeres y niños. Pocos días después, concentraron
en la escuela a la población sobreviviente, separaron a las
mujeres jóvenes y las violaron. Acto seguido las condujeron
al "convento-destacamento", donde las tuvieron durante ocho días
sin alimento.14
Entre marzo y abril
el Ejército realizó un rastreo en Catoyac, Patziguán,
Xeabaj, Piedras Negras y otros poblados de la zona. Concentró
a los pobladores de esas comunidades en Piedras Negras y luego de
arengarles, un grupo de mujeres fue llevado al "convento-destacamento"
en San Andrés Sajcabajá, donde durante tres meses
las obligaron a lavar ropa, a cocinar, a hacer limpieza y a recoger
leña. Cumplido este plazo, fueron puestas en libertad debido
a la presión de la comunidad. Durante su reclusión,
varias mujeres jóvenes fueron violadas.15
En el mes de abril
cuando Lázaro Colaj Lázaro llegó de compras
a la cabecera municipal, fue detenido por soldados y trasladado
al "convento-destacamento". Un familiar llegó a preguntar
por su paradero y pudo verlo desde lejos. Luego no se supo más
de él.16
También en
abril, el día 8, Manuel Yac, fue capturado en el caserío
Pachalúm por comisionados militares y llevado al "convento-destacamento",
donde lo metieron en una zanja. Luego, el coronel del destacamento
lo mató de dos balazos delante de los patrulleros que acababan
de ser reclutados, como advertencia de la suerte que correrían
quienes imitaran a la víctima, acusada de ayudar a la guerrilla.
Después, lo enterraron dentro de la iglesia.17
El día 25
del mismo mes, Tadeo Cortés Colaj fue capturado por patrulleros
y llevado al "convento-destacamento", donde permaneció un
mes en la zanja de castigo. A pesar de preguntar constantemente
por él, los familiares no obtuvieron ninguna información
acerca de su paradero.18
El 13 de mayo fueron
reunidos en San Andrés Sajcabajá los adultos (hombres)
de Santa Rosa Chujuyub, aldea perteneciente al municipio de Santa
Cruz del Quiché, con miras a la formación de las PAC.
Estando allí, los militares confrontaron los nombres de los
presentes con las listas que poseían y a los incluidos en
ellas los condujeron al "convento-destacamento", donde torturaron
y mataron a cuchilladas a varios de ellos.19
En ese mismo mes
llegaron los soldados al caserío Piedras Negras. Además
de matar a varios pobladores, entre ellos una mujer embarazada,
apresaron a Andrés Chac y lo llevaron al "convento-destacamento",
donde le dieron muerte.20
El 18 de diciembre
de 1982 los soldados llegaron a la casa de Victoriano Mejía
Sam, en San Andrés Sajcabajá, vaciaron la tienda de
su propiedad y lo llevaron prisionero al "convento-destacamento".
Al preguntar los familiares por Victoriano fueron advertidos de
que no debían seguir haciéndolo. Nada se volvió
a saber del detenido.21
El 20 de febrero
de 1983, en el caserío Xejuyub, fue detenido Mario López.
Lo mantuvieron preso ocho días en el "convento-destacamento",
durante los cuales sólo le dieron tortilla para comer. "Cuando
pedía agua, los soldados orinaban en un bote de jugo y se
lo daban".22
Muchos testimonios
más contienen relatos de personas que fueron muertas, después
de haber sido detenidas por soldados, comisionados o patrulleros
y llevadas al "convento-destacamento". "Todos conocían
que la gente civil que entraba allí ya no salía y
si salía, muertos (...)",23
o los metían en la zanja de castigo, donde permanecían
sin alimento.24
Otras desapariciones
tenían lugar cuando alguien llegaba al "convento-destacamento"
para preguntar por sus familiares o para obtener documentos de identificación.
Muchos visitantes, al figurar en las listas que poseía el
Ejército, fueron detenidos y en varios casos resultaron muertos,
como sucedió con Manuel Chach.25
A pesar de la certeza
de los familiares de que los detenidos habían sido llevados
al "convento-destacamento", en numerosos casos el Ejército
no reconoció haber practicado la detención, limitándose
a decir no saber de ellos o a advertir que no siguieran preguntando
por las víctimas.26
Muchas de las personas que sufrieron estas violaciones
estaban relacionadas, o eran activistas, de organizaciones sociales
o de carácter religioso,27
aunque la acusación por la que se les detuvo fue siempre
la de ser guerrillero.
III.
Después
En 1983 monseñor
Pablo Urizar fue nombrado administrador apostólico de la
diócesis de Quiché. Mantuvo varias entrevistas con
los mandos castrenses de la región y poco a poco la Iglesia
fue recuperando las instalaciones religiosas que ya habían
sido abandonadas por los militares. Estaban totalmente vacías:
"(...) reliquias de la colonia, otros artefactos religiosos,
muchas imágenes mutiladas, decapitadas o macheteadas (...)
La pérdida material fue grande porque hasta las tazas de
los inodoros arrancaron".28
En el interior de los templos se excavaron hoyos que tuvieron diferente
uso. Tal como lo aseguran los testigos, había varias zanjas
que habían sido utilizadas para el castigo y la tortura de
las personas detenidas, aunque pretendió mostrarse que fueron
utilizadas como letrinas.
El impacto psicológico
permanece y se percibe hasta el día de hoy al hablar con
los andresinos y conocer sus testimonios. "(...) Uno lo puede
percibir fácilmente (...) la gente se guarda todavía
esto, tal vez poco a poco la gente diga algo porque hay mucho miedo
para expresarse".29
En diciembre de 1996,
al iniciar una obra de construcción en una parte del terreno
del convento de San Andrés Sajcabajá, en el momento
de abrir zanjas para asentar los cimientos, se encontraron restos
de osamentas. El sacerdote informó de ello a la comunidad
y al Ministerio Público.
El 27 de enero de 1997, a raíz de ese hallazgo,
la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA) presentó
una denuncia formal ante el Ministerio Público, para iniciar
los procesos de exhumación que debían realizarse en
el patio y el jardín del convento, así como en el
interior del templo católico.
El juez segundo de
primera instancia penal de Quiché, a solicitud del Ministerio
Público, ordenó el 11 de abril el inicio de las exhumaciones.
Sin embargo, la orden se limitaba tan sólo al patio y jardín
del convento, pues el Ministerio Público no incluyó
la iglesia.
Los trabajos se realizaron
entre el 23 y el 28 de abril. Participaron cuatro expertos forenses
y contaron con la presencia del juez de paz de San Andrés
Sajcabajá y el fiscal auxiliar del Ministerio Público.
El 24 de abril se localizó la primera osamenta en el jardín
del convento.
En vista de que los
familiares de los desaparecidos insistían en que dentro de
la iglesia se encontrarían más cadáveres, ampliaron
la solicitud de exhumación. Entonces fueron encontradas ocho
osamentas más.
Con los hallazgos,
que corroboraban los señalamientos de los pobladores, las
exhumaciones continuaron. Se encontraron otras seis osamentas, justo
frente al altar mayor. También encontraron casquillos del
calibre 5.56. En el jardín del convento encontraron cinco
nuevas osamentas. También encontraron en estas excavaciones:
caites30 de hule,
ropas y fragmentos metálicos que podían ser proyectiles
de armas de fuego, según la estimación de los peritos.
Del 5 al 9 de agosto y del 18 al 23 del mismo mes,
se realizaron sendas exhumaciones en el jardín del convento,
y se encontraron cinco fosas individuales.
En total, a la altura del 6 de agosto de 1997 26
habían sido las osamentas exhumadas, de las cuales 14 fueron
ubicadas en el interior del templo, en los sitios exactos indicados
por los lugareños.
Aun sin ser definitivas
las identificaciones, algunas comienzan a tener consistencia, entre
ellas la de Pedro Moreno. Están avanzadas también
las de Manuel Yac, Lázaro Colaj Lázaro y Victoriano
Mejía Sam.31
Todavía está
pendiente la realización de otras exhumaciones en el interior
del convento y del templo católico de San Andrés Sajcabajá.
Sin embargo, el expediente judicial se ha extraviado "en el Juzgado
de Quiché, pero tendrá que aparecer el expediente,
o sea por eso es que no se pudo hacer [otra exhumación]
porque requiere orden de juez".32
Aunque hayan pasado
muchos años desde que el Ejército ocupó los
conventos de Quiché y con la colaboración de miembros
de las PAC y de comisionados militares, capturaron, torturaron y
en algunos casos ejecutaron a pobladores del lugar, los vecinos
de la zona permanecen todavía muy temerosos. Ese temor se
evidencia, en parte, por su negativa a trasladar a los cementerios
locales los restos exhumados de sus seres queridos:
"(...) Sí
están vivos los responsables y lo peor es que les miramos
la cara todos los días".33
La CEH pudo identificar
a 81 víctimas. Todas ellas eran pobladores civiles e indefensos:
45 personas resultaron ejecutadas, de las cuales nueve sufrieron
torturas; 27 personas fueron torturadas y posteriormente desaparecidas;
por lo menos una niña fue violada sexualmente; cuatro personas
sufrieron otras violaciones y ocho personas detenidas sufrieron
torturas. IV.
Conclusiones
La CEH llegó a la plena convicción
de que los antecedentes corroborados son suficientes como para dar
por establecido que el templo y el convento de la Iglesia Católica
de San Andrés Sajcabajá fue utilizado deliberadamente,
por el Ejército de Guatemala, como recinto de detención,
en el cual se cometieron gravísimas violaciones a los derechos
a la vida y la integridad personal de numerosas personas.
La circunstancia
de lugar en que fueron cometidas dichas violaciones es calificable,
por si misma, como un atentado al derecho a la libertad de religión,
en cuanto afectó, por la fuerza, la práctica del culto
católico. También es calificable como un acto de desprecio
e intolerancia hacia la religión de la comunidad, en cuanto
fue ejecutado mediante la profanación del templo, utilizándolo
para fines incompatibles con la Declaración Universal de
los Derechos Humanos y demás instrumentos internacionales.
La CEH considera que el conjunto de actos realizados
por los militares en San Andrés Sajcabajá tenía
como propósito la desarticulación de las estructuras
comunitarias existentes, con el objetivo de asegurar, por la fuerza
armada, el control social de la zona.
El presente caso ilustra cómo la violencia
generada por el enfrentamiento armado interno se extendió
al extremo de humillar la identidad y las creencias más profundas
de la población pobre de Guatemala, con toda la carga de
sufrimiento moral que dicha humillación significa.
LISTADO DE LAS VICTIMAS
Ejecución arbitraria, Tortura, Privación
de Libertad
Andrea Sunio
Andres Choc Chach
Antonia de Leon Ixcuna
Antonio Velasco
Catarina Choc Chach
Cirilo Tzam
Daniel Perez
Diego Ciprian
Domingo Choc
Domingo San
Francisco Ixcuna
Isabela Ixcuna
Jose de Leon Ixcuna
Juan Alvarez Sajuch
Juan Gonzalez Sunio
Juan Tzam
Lucas Fidel Ruiz
Luis Choc Chach
Manuel Chach
Maria Ixcuna Julian
Maria Sunio
Miguel Tiño Tiño
Pedro Nix
Vicente Chach
Andres Ixcuna
Diego Tzam
Macario Chacaj Lopez
Manuel Yac
Mario Chech
Antonio Rodrigo Pastor
Baltasar Lux
Daniel Calachij
Juan Ruiz
Manuel Chingo
Desaparición forzada, Tortura, Privación
de Libertad
Teodoro Chach Toj
Alfonso De Leon Chach
Andres Garcia,Ventura
Atanacio Garcia
Fabian Garcia
Juan Ventura Chach
Mateo Saquic
Pedro Moreno
Victoriano Chach Toj
Mariano Chach
Andres Chach
Mario Lazaro Lazaro Colaj
Alberto Garcia
Ambrosio Chibalam Tzoc
Andres Olmos Chach
Antonio Cipriano Chach
Augustin Mejia
Enofro Tzoc Lopez
Ernesto Tzoc Lopez
Leandro Poroj
Leon Chibalam Tzoc
Marcelo Tzoc
Pedro Pacheco Soc
Pedro Poroj
Salvador Zacarias Mejia
Santos Patricio Chibalam Tzoc
Tadeo Cortes Colaj
Teodoro Poroj
Transito Roman Serech
Victoriano Mejia Sam
Torturas, Privación de Libertad
Domingo Castro
Juana Castro
Juana Castro Lopez
Paulo Mateo
Raymundo Mendez
Rosa Juana Colaj
Rosa Juliana
Rumilia Chech Chech
Otras Violaciones
Maria de Jesus Moreno Lucas
Camilo Toj de Leon
Cayetano Pastor
Ignacio Cac
Víctimas Colectivas/Desconocidas: 32
1 Testigo directo CEH.
(T.C. 389). Regrese al Texto
2 Ibidem. Regrese
al Texto
3 El Ejército
ya había estado en el municipio, por breve tiempo, a principios
de 1981. Regrese al Texto
4 San Andrés Sajcabajá
sufrió la desestructuración de su tejido social, la
división y dispersión de las familias. De 89 casos
documentados sobre capturas, muertes y desapariciones, 73 ocurrieron
en esos meses. Regrese al Texto
5 Testigo directo CEH.
(T.C. 389). Regrese al Texto
6 Ibidem. Regrese
al Texto
7 C 16020. 1981. Regrese
al Texto
8 C 2373. Noviembre,
1981. Regrese al Texto
9 C 2284. Noviembre,
1981. Regrese al Texto
10 C 16627. Febrero,
1982. Regrese al Texto
11 C 16637. Febrero,
1982. Regrese al Texto
12 C 2222. Febrero,
1982. Regrese al Texto
13 C 2489. Marzo, 1982.
Regrese al Texto
14 C 2247. Marzo, 1982.
Regrese al Texto
15 C 2422. Marzo, 1982.
Regrese al Texto
16 C 2372. Abril, 1982.
Regrese al Texto
17 C 2286. Abril,1982.
Regrese al Texto
18 C 2283. Abril, 1982.
Regrese al Texto
19 C 16123. Mayo,1982.
Regrese al Texto
20 C 2382. Mayo, 1982.
Regrese al Texto
21 C 2386. Diciembre,
1982. Regrese al Texto
22 C 2845. Febrero de
1983. Casos similares seguidos de desaparición: C2038. Marzo,
1983. C 2084. Mayo, 1983. Regrese al Texto
23 Testigo directo CEH.
(T.C. 389). Regrese al Texto
24 C 16020. C 16627.
C 2024. C 2381. C 2380. C 16670. C 2283. C 2035. C 2038. C 2386.
C 2372. C 2398. C 2373. Regrese al Texto
25 C 2029. Regrese
al Texto
26 C 2386. C 2372. Regrese
al Texto
27 C 2222. C 16223.
C 2423. C 2348. Regrese al Texto
28 Testigo directo CEH.
(T.C. 389). Regrese al Texto
29 Testigo directo CEH.
(T.C. 144). Regrese al Texto
30 En Guatemala se le
denominan así a las sandalias. Regrese al Texto
31 C 2373. C 2325. C
2372. C 2386. Regrese al Texto
32 Testigo directo CEH.
(T.C. 144). Regrese al Texto
33 Testigo directo CEH.
(T.C. 389). 1 11
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