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CASO ILUSTRATIVO No.
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MASACRE DE PAQUIX, SACAPULAS, QUICHE
"El miedo ya me
pasó, me quedó la pena, la tristeza (...) la vergüenza
(...) porque es como si me lo hubieran hecho a mí, aunque
a mí no me lo hicieron (...) es como si se lo hicieran a
todos nosotros (...) porque todos somos hermanos". 1
I.
Antecedentes
La aldea de Paquix,
municipio de Sacapulas, departamento de Quiché, se constituyó
entre 1974 y 1975 cuando, al crecer la población de Magdalena
La Abundancia a la que pertenecían, un grupo de vecinos decidió
separarse y formar su propio centro poblado. Sus habitantes provenían
en principio de los municipios de Santa María Chiquimula
y Santa Lucía La Reforma, del departamento de Totonicapán.
Entre los años
1978 y 1979 el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) comenzó
a realizar trabajo político en la comunidad. Un testigo señala:
"Llegaban a dar
charlas a las casas, nos hablaban de la explotación, de la
discriminación, de la injusticia (...) y como nosotros vemos
que es mucha la pobreza, algunos quedamos enamorados de sus palabras,
porque decían las verdades, porque el Gobierno nunca nos
tomó en cuenta (...) a nosotros los indígenas".2
En 1980 el Ejército
instaló un destacamento militar en la aldea de Chiul, en
el vecino municipio de Cunén. Estaba formado por una compañía
y le correspondía patrullar todo ese municipio y la zona
norte del municipio de Sacapulas.
En 1981 tienen lugar
varios casos de violaciones de derechos humanos contra miembros
de las organizaciones religiosas, y de forma significativa contra
directivos de Acción Católica.3
Al mismo tiempo, se registran las primeras masacres. Los hechos
de violencia en la zona incluyen, entre otros, la masacre de Parraxtut,
efectuada el 16 de marzo de 1981,4
y la ejecución por parte del Ejército de cuatro alcaldes
y un comisionado militar, también en Parraxtut, a finales
del mismo año.5
En este tiempo, para poder defenderse ante cualquier
ataque del Ejército, los pobladores de Paquix, construyeron
los "buzones", escondites que les servían para protegerse
de la presencia militar y esconder en ellos comida y otros enseres.
También la
guerrilla fue responsable de actos de violencia realizados contra
civiles. El 19 de marzo de 1981 ejecutó a dos personas en
Parraxtut, llevando consigo a otras dos, a quienes acusaba de ser
"orejas" del Ejército.6
Dos meses después, en Río Pajarito, ajustició
a otra persona que rehusó integrarse a las organizaciones
rebeldes de apoyo.7
En 1982 la violencia
se incrementa. El Ejército continúa aplicando su estrategia
contrainsurgente y reprimiendo aquellas comunidades en la que guerrilla
tiene su supuesta base de apoyo. Así, resultan afectadas
las comunidades de Paquix, Río Blanco o Tierra Caliente 8
y Parraxtut.9
II.
Los hechos
El 15 de febrero de 1982, hacia las seis de la
mañana, el Ejército cercó Paquix:
"Eran muchos,
vinieron de Chiul, Sacapulas, Nebaj y Aguacatán, rodearon
todo (...). Ese mismo día masacraron en Tierra Colorada,
en [Magdalena] La Abundancia Centro, en Parraxtut. Después,
también mataron en Río Blanco, mataron gente en el
camino que venía de traer cañas de carrizo y tuvieron
la mala suerte de toparse con los soldados".10
Al percatarse de la presencia militar, la mayoría
de los habitantes dejó sus casas y huyó hacia las
montañas: algunos se refugiaron en cuevas o en el bosque,
y otros marcharon a la vecina comunidad de Tierra Caliente.
Mientras tanto, miembros
del Ejército iniciaron la operación en la comunidad
con la detención de dos hombres. Los torturaron para lograr
que éstos señalaran los "buzones" en los que la gente
se había escondido.
Al día siguiente,
con los prisioneros como guías, los soldados localizaron
a las primeras dos familias que se hallaban escondidas en una cueva
en el cerro Choatzambal. Sacaron a 13 personas. A una le dan un
disparo y la dejan herida de gravedad. Las otras 12 personas, entre
ellas ocho mujeres, tres niños y un hombre, fueron degolladas
a unos pocos metros de la cueva.
A continuación,
los soldados llegaron a uno de los "buzones" y arrojaron granadas
en su interior, provocando un incendio. La comunidad estima que
así murieron unas 20 personas.11
Algunos niños lograron escapar del buzón antes del
ataque.
Dos hermanos que
se encontraban en otro "buzón" murieron. Al intentar huir,
uno de ellos fue torturado y ejecutado más tarde;12
el otro fue muerto al día siguiente de su detención.
Casi todas las personas
que los militares encontraron en las afueras de la comunidad fueron
ejecutadas. Familias enteras perecieron en esta masacre. En uno
de esos casos, una mujer, sus tres hijos y el abuelo, son ejecutados.
Este último, un anciano de 75 años, fue torturado
antes que lo mataran. La mujer y sus hijos cayeron bajo las balas
cuando intentaban huir.13
En otro caso, un padre y su hijo de dos años fueron capturados
y trasladados a una casa en la vecina comunidad de Tierra Caliente,
donde fueron primero torturados y ahorcados después. Un testigo
asegura que, en el lugar, fueron colgadas unas 20 personas.
"Les colgaron,
al chiquito también". 14
No corrieron mejor
suerte los pobladores que optaron por permanecer en el caserío.
Aproximadamente 30 hombres fueron encerrados en una de las casas.
A tres de ellos, ya muy golpeados, les colocaron un lazo alrededor
del cuello. Mediante un palo al que los soldados daban vueltas,
el lazo se iba estrechando contra el cuello de las víctimas,
hasta ahogarlos. Después de dejarlos agonizantes les cortaron
el cuello con un serrucho. Algunas de las víctimas aún
estaban "medio vivas" cuando fueron arrojadas a un barranco.
"Yo estaba entre
los soldados [comenta un declarante]. Me fueron a buscar
para que les dijera dónde estaban los guerrilleros (...)
preguntaban si les había dado comida a los guerrilleros e
información de quiénes estaban organizados". 15
Los testimonios narran escenas de suma crueldad:
"Primero baleaban
y pasaban luego degollando a los que no acababan de morir. [Los
soldados] violaron a muchas mujeres (...), les quitaban la ropa,
les golpeaban, y las violaban duro; yo sé que nadie quiere
hablar de eso, es difícil para nosotros, da mucha pena".16
Con respecto a las violaciones sexuales, un declarante
afirma:
"Iban sólo
mujeres y niños en [un] grupito, las agarraron los
soldados en un bordo, las desnudaron y las violaron (...) lo hicieron
delante de los niños, los niños llegaron contando,
los mayores en medio de tanta pena decían que ya no andaran
contando eso, que ya no lo digan más, pero ellos decían
que vieron lo que le hicieron a las mujeres (...) mejor no hablar
con los niños porque eran familias de las mujeres violadas,
las dejaron vivas, las dejaron que se fueran con los niños".17
Algunas de las víctimas sobrevivieron a
la saña de los agresores:
"Una mamá
llevaba a su bebé cargado, cuando la balearon, las balas
pegaron en el bebé, ella se salvó (...) siempre le
queda la culpa por eso".18
Otra de las víctimas
fue degollada, dándola los hechores por muerta. Pero sobrevivió:
"Tiene su seña
bien grande en el cuello (...) eso hace que se acuerde cada día
de la masacre, que nunca olvide (...) muchas veces se lleva la mano
al cuello y ahí siente la marca de la herida".19
Otro miembro de la
comunidad fue herido de bala y dejado por muerto, pero también
sobrevivió.20
III.
Después de los hechos
Los familiares de
las víctimas no pudieron regresar al lugar de los hechos
hasta pasados varios días. Cuando por fin se acercaron, los
perros ya habían comenzado a devorar los cadáveres.
Los restos recibieron sepultura en distintos lugares. Algunos fueron
llevados al cementerio de Magdalena La Abundancia y otros inhumados
en tres diferentes fosas,21
en el mismo lugar donde habían sido asesinados.
Después de
la masacre, parte de la población buscó refugio en
las montañas de los Cuchumatanes. Otros llegaron a la comunidad
de Santa Clara, integrada en las Comunidades de Población
en Resistencia (CPR) de la Sierra y nunca regresaron a su comunidad
de origen. Otros, por último, se desplazaron hacia la Costa
Sur y a la capital.
Un niño pequeño, última víctima
de la masacre, murió al cabo de varias semanas:
"Estaba chiquito
y no aguantó la pena (...), dejó de comer, se puso
muy enfermo (...), se murió por la violencia pues".22
Transcurrido un mes desde la masacre, los que se
habían quedado en la comunidad fueron forzados por el Ejército
a desplazarse y vivir en Magdalena La Abundancia:
"La gente se quedó
en la comunidad, pero después de un mes llegó una
orden del jefe del destacamento de Chiul para que hiciéramos
una colonia en La Abundancia. Allí empezamos la patrulla,
estuvimos en La Abundancia por cinco años, posando con familias
de La Abundancia. Eramos más o menos 30 personas. Después
nos regresamos a la comunidad. En los años que vivimos en
La Abundancia durante el día íbamos a trabajar la
tierra, nuestras casas estaban destruidas. Fuimos a Chiul a decirle
al capitán que nos dejara regresar a Paquix, él nos
ordenó que regresáramos, esto fue en 1987".23
Al volver a Paquix los pobladores fueron obligados
a integrarse a la Patrulla de Autodefensa Civil (PAC), hasta la
disolución de este cuerpo militar, el 25 de octubre de 1996.
"Nos obligaron
a hacer las patrullas; somos pocos, pero hasta a los muchachitos
con 12 años los pusieron a hacer patrullas; nunca estamos
con el Ejército, patrullamos obligados pero nunca hicimos
daño a nadie".24
La CEH identificó a 58 víctimas de
la masacre, todas ellas civiles e indefensas; entre ellos, mujeres,
niños y ancianos: 32 personas fueron ejecutadas arbitrariamente,
seis mujeres fueron violadas sexualmente y un niño murió
por desplazamiento forzado, sin olvidar que, alrededor de 19 hombres
fueron torturados antes que los ejecutaran.
IV.
Conclusiones
La CEH, en vista de los antecedentes reunidos,
ha llegado a la plena convicción de que 58 pobladores del
caserío Paquix fueron ejecutados por efectivos del Ejército,
constituyendo este hecho una grave violación al derecho a
la vida.
Los actos aberrantes que antecedieron o acompañaron
a la ejecución de las víctimas, como torturas, violaciones
sexuales y desplazamientos forzados de la población, son
ilustrativos de la extrema crueldad del Ejército en las masacres.
La colaboración que algunos pobladores prestaban
a la guerrilla no justifica en absoluto este crimen.
LISTADO DE LAS VICTIMAS
Ejecución arbitraria
Antonia Tiu
Candelaria Imul Tum
Catarina Chibalan
Catarina de Leon
Catarina Imul Tiu
Catarina Imul Tum
Catarina Imul Tum
Catarina Imul Us
Catarina Tum Lopez
Diego Imul Chibalan
Diego Imul Tiu
Domingo Imul Us
Filiberto Imul Us
Francisca Imul Tum
Francisco Imul Lopez
Isabel Imul Tum
Juan Imul Perez
Isabela Imul Lopez
Juana Imul Tum
Lucia Imul Tiu
Magdalena Lopez Tum
Manuel Imul Chibalan
Manuel Imul de Leon
Maria Imul Pu
Maria Imul Tum
Maria Pu
Maria Tum Perez
Miguel Imul Chibalan
Miguel Imul Lopez
Miguel Imul Tum
Rosa Imul Tum
Victor Imul Tiu
Ejecución arbitraria, Tortura
Domingo Imul Lux
Domingo Tum Chibalan
Domingo Tum Segundo
Francisco Us Yat
Isabel Tum Imul
Jesus Tum Imul
Jesus Tum Lux
Josefa Imul de Leon
Juan Tum Chibalan
Juan Tum Imul
Manuel Imul de Leon
Manuel Imul Lux
Maria Lux Us
Miguel Imul Tiu
Miguel Imul Us
Miguel Tum Tiu
Nicolas Imul Tum
Nicolas Tum Imul
Nicolas Tum Tiu
Desaparición forzada
Juan Imul Pu
Torturas
Francisco Pu Imul
Juan Pu Chibalan
Magdalena Imul Tum
Otras Violaciones
Josefa Imul Chibalan
Magadalena Imul Ixcotoya
Magdalena Tum Tojin
Maria Imul De Leon
Muerte por desplazamiento forzado
Pablo Tum Tojin
Víctimas Colectivas/Desconocidas: 27
1 Testigo directo CEH.
Regrese al Texto
2 Testimonio colectivo
CEH. Regrese al Texto
3 C 16600. 1981. San
José Sacacotzij. C 16418. Febrero, 1981. Cuesta del Aguila,
Río Blanco, Sacapulas. C 16566. Mayo, 1981. Río Blanco,
Sacapulas, Quiché. C 16568. Mayo, 1981. Río Blanco,
Sacapulas, Quiché. Regrese al Texto
4 C 16334. Marzo, 1981.
Parraxtut, Sacapulas, Quiché. Regrese al Texto
5 C 16646. Diciembre
1981. Parraxtut, Sacapulas, Quiché. Habitantes de Parraxtut
refirieron a la CEH que miembros del Ejército que se encontraban
en la comunidad mandaron llamar a Juan Imul Joj, comisionado militar,
a Juan Lux, alcalde auxiliar, y a otros tres alcaldes auxiliares,
para que se presentaran ante ellos. Luego de golpearlos, los ejecutaron.
Juan Lux intentó escapar y fue muerto por disparos de las
tropas. Los restantes fueron estrangulados. Regrese al Texto
6 C 16467. Marzo, 1981.
Parraxtut, Sacapulas, Quiché. Regrese al Texto
7 C 16750. Mayo, 1981.
Río Pajarito, Sacapulas, Quiché. Regrese al Texto
8 C 16564. Febrero, 1982.
Río Blanco, Sacapulas, Quiché y Tierra Caliente, Sacapulas,
Quiché. C 16562. Febrero, 1982. Río Blanco, Sacapulas,
Quiché y Tierra Caliente, Sacapulas, Quiché. C 16549.
Marzo, 1982. Río Blanco, Sacapulas, Quiché. El 13
de febrero de 1982, a raíz de la quema del puente Pié
del Aguila, atribuida a la guerrilla, 10 personas son ejecutadas
por el Ejército, acusadas de pertenecer a la guerrilla. El
6 de marzo, el Ejército ejecuta a otros 5 jóvenes
frente a la iglesia del lugar, ante toda la población. Regrese
al Texto
9 C 16091. Febrero, 1982.
Parraxtut, Sacapulas, Quiché y Chiul, Cunén, Quiché.
C 16331. Abril, 1982. Parraxtut, Sacapulas, Quiché. A inicios
de 1982, 7 personas son ejecutadas en el lugar. Poco tiempo después
de esta masacre, y en el mismo sitio, otras 17 habrían corrido
igual suerte. Regrese al Texto
10 Testimonio colectivo
CEH. Regrese al Texto
11 Sobreviviente de
la masacre. Regrese al Texto
12 Testimonio colectivo
CEH. Un testigo afirma: "Le machetearon, le cortaron la lengua
y las orejas, picaron su cuerpo con cuchillo". Regrese al
Texto
13 Ibidem. Regrese
al Texto
14 Ibidem. Regrese
al Texto
15 Testigo directo CEH.
La persona que aporta la información fue puesta en libertad
bajo amenazas de muerte, en caso de contar lo sucedido. Regrese
al Texto
16 Testimonio colectivo
CEH. Regrese al Texto
17 Ibidem. Regrese
al Texto
18 Ibidem. Regrese
al Texto
19 Ibidem. Regrese
al Texto
20 Testigo directo CEH.
Regrese al Texto
21 Testimonio colectivo
CEH. Regrese al Texto
22 Testimonio colectivo
CEH. Regrese al Texto
23 Testimonio colectivo
CEH. Regrese al Texto
24 Ibidem. 1 10
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