../../cap2/vol1/Indice%20general%20del%20informe
../../cap2/vol1/Anterior
../../cap2/vol1/Siguiente

Anexo I

Anexo I: Volumen 2

     

      CASO ILUSTRATIVO No. 4

 

MASACRES EN CUARTO PUEBLO

 

 

 

     "Ya no estamos como familia por culpa de la masacre, estamos desparramados. No nos olvidaremos hasta morirnos, mientras que estamos vivos no se nos olvida. Siempre recordamos las cosas sufridas. Cuando estamos muertos ya no podemos pensar nada. Ahí se nos olvida".1 

 

 

I.

Antecedentes

 

Nacimiento y organización de la Cooperativa Ixcán Grande

 

     El Ixcán,2  por ser una zona selvática y de difícil acceso, estuvo prácticamente deshabitado hasta mediados de los años sesenta. En ese tiempo comenzó un proceso colonizador que consistió en cuatro proyectos: dos impulsados por la Iglesia Católica y dos por el Gobierno.3 

 

     El primer proyecto colonizador estuvo dirigido por la orden Maryknoll, con el apoyo de la diócesis de Huehuetenango. El padre Eduardo Doheny llegó a Ixcán el 14 de abril de 1966, procedente de Barillas, en compañía de los 14 primeros colonos, personas que provenían del municipio de Todos Santos. El padre Doheny era una persona estricta, que sólo permitía participar en el proyecto a aquéllos que fueran católicos y estuvieran casados.4 

 

     En septiembre de 1969 el padre Doheny es sustituido por el padre Guillermo Woods, quien cambiará la filosofía del proyecto de colonización por un programa de rápida expansión. Las exigencias se flexibilizan y se permite incorporarse a los trabajos a "solteros y evangélicos".5  Se mantuvo como requisito, de todas formas, tener un buen comportamiento.6  La personalidad y obra del padre Woods dejaron una huella perenne en la memoria de quienes lo conocieron.7 

 

     El proyecto tuvo un desarrollo acelerado y los núcleos poblacionales (llamados centros), habitados por un número variable de familias, se multiplicaron con rapidez. El primer centro que se pobló recibió en 1970 el nombre de Mayalán, Xalbal se creó pocos meses después; Pueblo Nuevo -La Resurrección en 1973; Cuarto Pueblo- La Unión se inauguró en 1976, siendo por último creado Los Angeles - El Injerto.

 

     A principios de 1970 se autoriza oficialmente el funcionamiento de la Cooperativa Ixcán Grande de Servicios Varios R.L. luego de la publicación de sus estatutos en el Diario Oficial. La cooperativa contaba en esa época con 1,800 socios provenientes de distintos municipios y departamentos, en su mayoría indígenas.8  En 1974 la cooperativa logró escriturar las tierras que ocupaba en su nombre.

 

     Los padres Maryknoll dotaron a cada centro de una pista de aterrizaje, una clínica y una pequeña capilla. El padre Woods consiguió algunas avionetas con las cuales transportaba los productos y a los enfermos, y traía mercadería para las tiendas. Los sacerdotes realizaban, por lo tanto, una doble tarea: el trabajo pastoral y el impulso del proyecto.

 

     Durante estos primeros años hubo algunos conflictos de tierras con los dueños de las parcelas colindantes a la cooperativa, así como tensiones por motivos religiosos. A las tradicionales diferencias entre católicos y evangélicos se agregarían luego las disputas originadas por la aparición, entre 1980 y 1981, de la renovación carismática, traída al Ixcán por el padre Stanislao, procedente de Barillas, debido a que muchos catequistas católicos no quisieron aceptar el nuevo movimiento. 9 

 

     En 1980 se producen las primeras incursiones de la guerrilla en el área de Cuarto Pueblo. En la primera oportunidad en que se presentaron en el pueblo, los guerrilleros dejaron volantes y pintaron consignas en las paredes: "Viva el EGP", "Somos guerrilleros, somos sus amigos". En una ocasión, todavía en 1980, el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) entró en Cuarto Pueblo, tomó el mercado y dio una charla política a la junta directiva.

 

     En 1981 la guerrilla ajustició a dos comisionados militares de Cuarto Pueblo10  y en 1982 a un pastor evangélico.11 

 

La presencia del Ejército

 

     El Ixcán comenzó un gradual proceso de militarización desde 1975, año en el cual se producen las primeras acciones del EGP en la zona. Este proceso desencadenó que el Ejército comenzara la persecución de la Iglesia Católica pues la identificaba con la guerrilla.12  También en 1975 se producen las desapariciones de varios catequistas.13 

 

     En 1976 la Dirección General de Aeronáutica Civil retiró la licencia para volar al padre Guillermo Woods, bajo el pretexto que había violado el espacio aéreo mexicano.14  Poco tiempo después le fue devuelta, pero el 20 de noviembre de 1976 este religioso fallecía cerca de San Juan Cotzal, Quiché, al estrellarse la avioneta que pilotaba.15 

 

     Ese mismo año el Ejército comenzó a jugar un papel más activo en las cooperativas. Ofrecía vuelos en helicópteros y aviones Arava para trasladar la carga y los enfermos en un intento por ganar el espacio dejado por la desaparición del padre Woods. Amplió la pista de aterrizaje de San Luis para usar este lugar como el centro de operaciones en el área y reparó las pistas de Xalbal y Cuarto Pueblo. La comunidad de Cuarto Pueblo aceptó sin mayores problemas el apoyo del coronel Fernando Castillo, coordinador del Instituto Nacional de Cooperativas (INACOP), porque se veía como algo beneficioso para el pueblo.16 

 

     El Ejército llegó a tener presencia en las cinco cooperativas. El primer destacamento militar fue ubicado en Xalbal, y se instalaron después los de Mayalán, Pueblo Nuevo y Los Angeles. El pretexto para la ubicación de un destacamento en Cuarto Pueblo fue brindar seguridad a los aviones y helicópteros, y se construyó en una loma al norte del centro, entre finales de 1980 y principios de 1981.17 

 

     Pese a este intento del Ejército de tener injerencia en las cooperativas, en 1982 la represión contra las comunidades del Ixcán adquiere carácter masivo y forma parte de una política contrainsurgente que utiliza el exterminio y la destrucción de poblaciones enteras como arma para derrotar a la guerrilla. Es dentro de esta estrategia, que se ha dado en llamar "política de tierra arrasada", que se produce la masacre de Cuarto Pueblo, con seguridad la de mayor impacto en el Ixcán.

 

II.

Los hechos

 

La masacre del 30 de abril de 1981 en el centro urbano de Cuarto Pueblo

 

     El 30 de abril de 1981, a las cinco de la mañana, la Columna 19 de Enero del EGP atacó el destacamento militar de Cuarto Pueblo. El combate duró unas dos horas y cuando todo hacía indicar que la posición caería en poder de la insurgencia, un avión militar comenzó a bombardear el lugar y llegaron refuerzos. Murieron muchos soldados18  y el destacamento fue destruido casi por completo. Entre los atacantes cayeron dos guerrilleros, en tanto que ningún civil perdió la vida.

 

A las diez de la mañana el comisionado militar Santos Velásquez visitó las casas y avisó a la gente que no fueran al centro de la comunidad porque un teniente del Ejército había dicho que iba a matar a cualquier persona que entrara.

 

     Poco después de este aviso y como reacción al ataque, los soldados quemaron dos tiendas particulares, mataron a balazos a Marcos López Balán, detrás de su tienda en el centro urbano y llevaron su cadáver al destacamento. Elementos de la tropa detuvieron a continuación a los miembros de la junta directiva de la cooperativa, a los integrantes de su junta de vigilancia, a un promotor de salud, a un maestro de la escuela primaria y al trabajador de la secadora, y los condujeron al destacamento.19  El propio oficial visitó la casa de una víctima para decirle a su familia: "Que hay muchos que son cristianos pero que son puros guerrilleros".20 

 

     El 3 de mayo el teniente volvió a pasar por otras casas, y obligó a unos 30 hombres a recoger algunos cadáveres en el destacamento; entre éstos se encontraban algunos de los que, dos días antes, habían sido detenidos. Allí encontraron a dos de los muertos vestidos con uniformes verde olivo. Los soldados aseguraban que se trataba del comandante y del teniente de la guerrilla, lo que confirmaba, según decían, que la cooperativa apoyaba la insurgencia. Sin embargo, se trataba de los cuerpos de Catarino López Coj y Marcos Balán, pobladores de Cuarto Pueblo, el segundo de ellos asesinado por los propios soldados en su tienda el 1 de mayo. Los 30 hombres tuvieron miedo de tocar los cadáveres y los dejaron en el destacamento, llevándose sólo los cuerpos del trabajador de la secadora y del maestro, a quienes enterraron en el cementerio de Cuarto Pueblo. Una señora que fue a reclamar a su esposo en el destacamento vio otro cadáver. Los cuerpos de los demás prisioneros nunca fueron encontrados.21 

 

 

Control de la zona y salida del Ejército

 

     Desde el ataque guerrillero el Ejército aumentó el control sobre la población e intentó que los socios residieran en el centro de la comunidad y no en sus parcelas: la medida fue rechazada. En ese lugar, en definitiva, sólo se encontraban establecidas las personas que tenían una tienda o realizaban tareas de vigilancia.

 

     Al mismo tiempo, el Ejército proveía de productos alimenticios a la comunidad y "eso fue uno de los motivos por el cual la gente no desconfió y no tenía motivo para irse del lugar".22 

 

     En noviembre de 1981 los soldados convocaron una reunión con la comunidad, "en la cual dijeron que iban a ir a Quiché y que regresarían dentro de un mes, pues estaba en problemas ese departamento".23  Desmantelaron el destacamento y se retiraron de Cuarto Pueblo, para regresar cuatro meses después.24 

 

     Tras la salida del Ejército de la región, los guerrilleros sembraron postes y plátanos en la pista de aterrizaje para que no aterrizasen los aviones militares, prepararon algunas trampas de un metro de profundidad en las que dispusieron estacas afiladas. Sin embargo, según un miembro del EGP, los combatientes no tenían las armas suficientes para contrarrestar un posible enfrentamiento con el Ejército. Sólo poseían "unos tristes rifles, a veces escopetas" 25  y por eso la insurgencia orientó a la población para que guardara la comida en el monte, ante la eventualidad de tener que refugiarse en allí.

 

 

La masacre del 14 de marzo de 1982 en el centro Nueva Concepción de Cuarto Pueblo

 

     El 13 de marzo el Ejército regresó. Desde el polígono 14 y por la montaña, un grupo de soldados cruzó el río Xaelbal a las cinco de la tarde y entró por la frontera de México en la región de Ixcán Grande, para acampar a la orilla del río.26 

 

     A las seis de la mañana del día siguiente empezaron a movilizarse: llegaron una hora después al Centro Nueva Concepción, situado al noreste del centro urbano de Cuarto Pueblo. En el hogar de Francisco "Chico" Ramírez Vargas, un animador de la fe de la Iglesia Católica, los soldados arrojaron vivos a todos los componentes de la familia al fuego de la casa, a la que antes habían incendiado. Sólo uno de los hijos de Ramírez, de nueve años, logró escapar.27  Los demás miembros de la familia murieron entre las llamas.

Figura 1

     Varias familias fueron "a buscar aviso"28  a la casa de Martín Ramírez y Ramírez, un líder del centro. Sin embargo, los soldados se encontraron con ellas y fueron juntando a la gente para matarla y quemarla. "Pude observar, como a una distancia de 50 metros, cómo mataron a Don Hermelindo atravesándole un machete a un costado del cuello saliéndole por el estómago, sentado en una fogata y ahí quedó muerto".29  Los sobrevivientes huyeron a la montaña.

 

     Los testigos de la incursión de los soldados informaron a las demás personas que el Ejército estaba en la frontera. "Hay gente que decía que vienen los soldados por la frontera, pero no nos asustemos. No hacen nada con nosotros".30 

 

     Los soldados permanecieron en el Centro Nueva Concepción durante casi dos horas. Quemaron siete casas, con sus milpas, y mataron a cinco familias enteras,31  a machetazos y prendiéndoles fuego, sin realizar ningún disparo. "Si hay una balacera en Nueva Concepción se escucha en Cuarto Pueblo, pero no hubo".32 

 

     De Nueva Concepción los soldados caminaron al centro de Cuarto Pueblo y algunos niños fueron a dar la noticia a los habitantes del Centro San Luis, que quedaba al lado de Nueva Concepción, mientras que un testigo fue a advertir a los demás pobladores de Cuarto Pueblo; pero en general no se prestó mucha atención al aviso.33  El comisionado militar, Santos Velásquez, estaba en el mercado y dijo: "Si vienen los soldados, voy hablar con ellos, no hay pena".34 

 

 

La masacre en el centro urbano de Cuarto Pueblo

 

Domingo 14 de marzo de 1982

 

Muchos habitantes de Cuarto Pueblo, de Pueblo Nuevo y de los Angeles se habían reunido en el centro de Cuarto Pueblo porque era un día de mercado, mientras que otros llegaron para asistir a los oficios religiosos.

 

     A las nueve de la mañana un helicóptero civil de color blanco y azul, procedente quizá de Playa Grande, efectuó dos vueltas sobre la comunidad y se retiró. Una hora después, los efectivos del Ejército rodearon Cuarto Pueblo por las lomas que hay alrededor del centro, desde donde comenzaron a disparar. Había dos grupos de militares: uno que llegó por el camino del cementerio y de la escuela y el otro por el campo donde estaba la pista de aterrizaje. Los soldados bajaron desde las lomas disparando y gritando: "­Pinches guerrilleros, no corran, párense como hombres. Hijo puta guerrillero, párense cabrón!".35  La gente se asustó y empezó a correr en todas direcciones.

 

     El comisionado militar Santos Velásquez avisó a la gente que no corriera, porque era delito, y muchos confiaron en él. Se dirigió desde la plaza central del mercado a la pista, se detuvo sobre una piedra y dirigió un saludo militar a los soldados.36  Dijo: "Nosotros, compañeros, hicimos reunión cada 15 días con ustedes. Yo soy comisionado".37  Pero los soldados, sin darle ninguna respuesta, le dispararon al pecho y murió en el acto. Un militar que tenía radio dijo: "¨Con este payaso, uno hace reunión?".38 

 

     Un sobreviviente recuerda: "Yo estaba caminando hacia el mercado con mi mamá y mi sobrino (...) [cuando] topamos con una señora quien nos informó que el Ejército estaba matando a la gente. Mi mamá me explicó que 'no debemos tener miedo, porque trajimos nuestros papeles'. Con estas últimas palabras, mi mamá fue baleada en la espalda y se murió".39 

 

     La gente se dispersó para huir. Algunos trataron de salir por la pista o subir la loma, pero los soldados les dispararon indiscriminadamente. La mayoría de los que lograron escapar huyeron por la parte sur y oeste del centro, antes que llegara la segunda patrulla de soldados. Un señor que trató de entrar en una tienda no pudo porque ya estaba llena de gente y decidió huir en su caballo. El caballo fue herido por las balas y cayó, pero su dueño logró escapar corriendo. Las personas que corrían a refugiarse en la clínica que quedaba más alta que el centro fueron asesinadas por los militares que les disparaban desde abajo, mientras otro grupo de soldados ya había llegado a la parte superior de la loma. "Me di cuenta que en el lugar en donde caían las personas se veía una gran humazón, por lo que considero que era en donde pegaban las balas, y por la cantidad de ellas que fueron disparadas".40 

 

     Un número significativo de vecinos se refugió en el centro. Las tropas rodearon la capilla evangélica, las tiendas del mercado, la tienda de la cooperativa y sus bodegas, la clínica de salud y la casa social. Dispararon contra la gente enfrente de la letrina del centro de capacitación. Muchas personas murieron cerca de las aulas de la escuela.

 

     La capilla evangélica estaba llena de feligreses. Lloraban pero no podían salir porque los soldados habían bloqueado la puerta. "Un grupo de personas del Ejército se encontraba rodeando el templo evangélico y los que querían escapar los mataban y muertos los tiraban adentro del mencionado templo".41  El hermano predicador dijo: "Seguimos a Cristo, hermanos, vamos con él, vamos a ir donde vive el Cristo".42

Figura 243

     Alrededor de 70 personas estaban en una celebración en la casa social, que servía como templo católico mientras se terminaba de construir otra iglesia. Ellos no corrieron porque los catequistas dijeron a los fieles que no debían asustarse, que "no va a pasar nada (...)".44  La persona que dirigía la celebración les invitó a arrodillarse y orar a Dios. Levantando sus manos, decían: "­Vamos ir a Dios. Ya viene Satanás. Aleluya hermanos, vamos a vivir con Él!".45  Gritaron cuando ya no podían salir porque estaban rodeados, y las mujeres y los niños empezaron a llorar. Cuando los soldados entraron en la casa social, los carismáticos dijeron: "No estamos haciendo nada, estamos orando a Dios. Queremos ir a donde vive Dios, que está preparando nuestro lugar".46 

 

     Los soldados rieron y respondieron disparando. Todos los que estaban en la casa social murieron.

 

     Después concentraron en el centro de la comunidad a todos los prisioneros y un oficial dijo: "Hay que repartir a la gente, aparte las mujeres, aparte los hombres".47  "Seleccionaron a los ancianos, a quienes les dieron muerte en el mismo lugar y llevándose a las mujeres en donde las tuvieron en la escuela (...) dejando sólo a los jóvenes, hombres y niños a los que los obligaron a trabajar limpiando la pista".48  Los soldados obligaron a cavar algunas zanjas cerca de la tienda de la cooperativa a un grupo de unos 30 hombres, donde después lanzarían a los muertos, y les ordenaron que recogiesen palos, para ponerlos alrededor de la tienda de la cooperativa y la clínica para quemar los cadáveres.

 

     Formaron dos grupos con las mujeres: uno de ellos, compuesto por las madres y sus hijos, fue encerrado en la escuela. "Las iban a usar en la noche".49  Al otro grupo, de 12 mujeres, lo dividieron en seis pares. Cada par tenía que quedarse con cinco soldados en cada uno de los seis puestos de vigilancia que había en los caminos de acceso al centro de Cuarto Pueblo.

 

     Los soldados también llevaron otros dos grupos de personas: uno al bordo cercano a la casa social, y otro a donde se encontraban la secadora y la escuela; dispararon contra el primero. Un soldado dijo: "Vamos a matarlos, acabar, no podemos dejar a un guerrillero, si no va a chingar a nosotros más después",50  y otro llamó por la radio diciendo: "Queremos bastante gasolina para quemar la guerrilla. Ya logramos la guerrilla. La guerrilla se quedó. En esta zona ya no va haber nada".51  Le contestaron: "El señor comandante va a mandar gasolina, al ratito llega",52  y en la tarde aterrizó un helicóptero en la loma transportando el combustible. Los soldados atraparon a algunos jóvenes, y los condujeron al destacamento de Playa Grande, donde los sometieron a tortura. Además, se apoderaron de toda la mercancía de las tiendas, incluso se llevaron las tablas, y la pusieron en costales que durante los siguientes días cargaron en varios helicópteros.

 

     A lo largo de todo el día los soldados siguieron torturando y matando a niños, mujeres y hombres. Utilizaban diferentes métodos. Primero separaron a los niños de sus madres, incluso a los que estaban mamando, y "les quebraron su cabeza".53  A muchas mujeres capturadas, las violaron.

 

     Los pobladores heridos fueron rematados. "Déle, déle al pinche guerrillero",54  decían los militares. Ninguno quedó con vida. Los soldados arrojaron los cadáveres en los hoyos, echaron leña y gasolina y les prendieron fuego, mientras que otros cuerpos eran quemados en el mismo lugar donde se encontraban.

 

     Alrededor de las siete de la tarde ya no se escuchaban ruidos. En la noche se vieron grandes fogatas en tres lugares: cerca de la tienda, en el comedor del mercado y en la clínica.55  Los soldados habían colocado bastante gasolina y madera, "para que se quede bien quemado el hueso de la guerrilla. Ya toda la guerrilla se quedó aquí",56  dijeron los militares. Toda la noche hubo humo y se sintió olor a carne quemada.

 

 

Lunes 15 de marzo de 1982

 

     Al día siguiente pudo verse un gran humo negro hasta el mediodía. Los soldados seguían incendiando las casas y matando a la gente. Entre las nueve y media y las diez de la mañana los elementos de la tropa quemaron la capilla evangélica, con la gente dentro.

 

     "Mataron a los jóvenes a punta de machete y a golpes. Sólo escuchaba los lamentos y gritos de niños a los que quemaron vivos juntamente con los jóvenes hombres".57  Encerraron a la gente en la antigua cárcel y en la casa del juzgado. Los soldados continuaron el saqueo; llevaban las pertenencias de la comunidad a la pista de aterrizaje para trasladarlas en helicóptero. Después, el Ejército prendió fuego a todo el mercado.

 

     Terminaron de matar a las mujeres embarazadas y a las ancianas: sólo sobrevivieron las jóvenes.58  A las diez de la mañana el oficial dijo: "Mejor repartir a las mujeres, una para cada dos soldados. Estas mujeres van a hacer la comida y las demás es para aprovechar. Quince días vamos a estar aquí y estos quince días vamos a usarlas.59  Y si ustedes tienen paciencia, no van a cansar".60 

 

     "Había turnos para mantener cada mujer a cinco soldados, para usar, no para cocinar. 'Usted quiere usar una, te vas donde están los soldados', así decían. Después de que la usaban, regresaban a sus puestos sin tocarlas más. El teniente les dio la orden: 'Si ya tocaste hoy, ya no vas a tocar mañana, porque no hay bastante' dijo él".61 

      Martes 16 de marzo de 1982

 

     El martes 16 permanecían aún algunas personas encerradas en la casa de los alcaldes auxiliares. A las nueve de la mañana los soldados sacaron a los hombres jóvenes, uno por uno, con las manos amarradas, y les llevaron hasta la casa que estaba a la par de la secadora de cardamomo, donde los apalearon hasta darles muerte. Muchos soldados gritaban y cantaban.

 

     También había personas encerradas en la bodega. Los soldados les sacaron uno por uno, les llevaron a donde había una fosa y les pegaron hasta que murieron. Golpearon a los niños contra un horcón "agarrándolos de los pies, sacudiéndolos contra el horcón, golpeándoles la cabeza. A las mujeres las llevaron a cargar agua del río y después las dispersaron y las violaron".62 

 

     De nuevo llegó el helicóptero para sacar los costales de cardamomo y todo lo que había sido encontrado en la clínica y en la tienda de la cooperativa. También mataron el ganado y los guajolotes,63  y llevaron la carne a Playa Grande.

 

     Al tercer día de la masacre terminaron de quemar a casi toda la gente. "Los habían matado a todos (...) a las pocas horas vi la gran humazón y luego se sintió el olor a carne quemada".64  Todo el cielo se cubrió de humo, "como una gran nube".65 

 

Los soldados seguían con sus comentarios:

 

     "Ya se fueron a México, hay que traerlos, esos pinches guerrilleros. Venimos para acabar con las cinco cooperativas de guerrilleros. Tenemos un plan, hicimos una reunión en Guatemala con todos los comandantes del país sobre las cinco cooperativas de guerrilleros. Tenemos primero que acabar con estas cooperativas de guerrilleros y con toda la frontera tenemos que acabar".66 

 

     Querían exterminar a toda la gente.67 

 

 

      Miércoles 17 de marzo de 1982 y días siguientes68 

 

     Hasta el final los soldados conservaron vivas a algunas mujeres para que cocinaran; todavía el miércoles podía verse humo salir de las casas que fueron incendiadas y aún se oían los gritos de las víctimas. Durante sus últimos días en Cuarto Pueblo, los soldados siguieron robando los productos de la comunidad y prendiendo fuego a las casas y la escuela, con la gente adentro.

 

     La CEH logró identificar a 166 víctimas entre hombres, mujeres, niños y ancianos. Asimismo estableció que las víctimas de las tres masacres fueron en total más de 400 personas.69 

 

III.

Después de los hechos

 

     El Ejército abandonó Cuarto Pueblo entre el 23 y el 25 de marzo de 1982 y sólo entonces algunos moradores sobrevivientes regresaron a la comunidad para constatar lo que había sucedido. "Sólo quedaban cenizas y huesos".70  "Regresé a Cuarto Pueblo y en la fosa que estaba al lado del comedor encontré el huipil de mi esposa".71 

 

     En la capilla evangélica sólo encontraron huesos, muchos cabellos largos de mujeres y aretes. Había un gran hoyo debajo de la escuela, que había sido incendiada y en el interior hallaron pedazos de ropa de mujeres y hombres, restos de huesos, collares y aretes. En la clínica aparecían huesos pequeños de niños, del mercado sólo quedaban cenizas. "Ya estaba todo quemado, donde pasa el Ejército todo está quemado".72 

 

     La noticia de la masacre se difundió con gran rapidez por todo Ixcán. A partir de este momento ya nadie dudaría de las intenciones del Ejército cuando éste se aproximara a las comunidades de Ixcán Grande. Se establecieron sistemas de vigilancia y, ante el aviso de su presencia, la población emprendería la fuga. Las muestras de confianza en el Ejército que algunos vecinos todavía sentían, por las acciones cívicas que había desarrollado y su apoyo a las cooperativas, desaparecen por completo.

 

Después de la masacre la gente se dispersó y poco a poco se fueron concentrando las familias: unas se refugiaron en la montaña y otras en México.

 

     Con el paso del tiempo los sobrevivientes de Cuarto Pueblo y de otras comunidades que también fueron destruidas por el Ejército, que se habían refugiado en las selvas más profundas de Ixcán, se fueron juntando para dar origen a las Comunidades de Población en Resistencia (CPR), en diciembre de 1983. Por su parte, el Ejército continuó patrullando por esta región, siguiendo las huellas de los pobladores.

 

     Entre 1983 y 1986 los soldados destruyeron por sistema todos los cultivos, así como los campamentos de la gente. Muchas personas murieron por el hambre y las enfermedades. Los que no soportaron la vida en la selva huyeron a México.

 

     Entre 1986 y 1987 el Ejército ejecutó la Ofensiva de Fin de Año. Durante seis meses varios miles de soldados patrullaron el Ixcán y hubo bombardeos contra las CPR, además de producirse importantes enfrentamientos con la guerrilla.

 

Diez años después, en 1996, las CPR abandonaron los terrenos de la Cooperativa Ixcán Grande para trasladarse a la finca San Isidro, en Alta Verapaz y crear la comunidad Primavera del Ixcán.

 

Muchos de los que se habían refugiado en México regresaron a Cuarto Pueblo entre el 1993 y el 1994, una vez que fue retirado el destacamento militar,73  mientras que otros decidieron no regresar, por el miedo.

 

     El 24 de marzo de 1995 un grupo de socios, a través de la Coordinadora de Derechos Humanos del Ixcán (CORDHI), presentó una denuncia ante el Ministerio Público de Cobán por los cementerios clandestinos que existían en Cuarto Pueblo y el 5 de junio de 1995 el Equipo de Antropología Forense de Guatemala (EAFG) inició las exhumaciones. Un mes más tarde se presentó una denuncia ante MINUGUA por violaciones al debido proceso en el caso. Al año siguiente se presentó otra denuncia por igual motivo.

 

     Durante 1996 y 1997, en cuatro ocasiones74  el Ministerio Público solicitó información sobre la masacre a la zona militar 22 de Playa Grande y al Ministerio de la Defensa Nacional, hasta que el 24 de junio de 1997 éste último respondió indicando que la "Zona Militar 22 Playa Grande, Ixcán, Quiché, fue fundada el 23 de marzo de 1983, según Acuerdo Gubernativo n. 167-83; lo anterior imposibilita materialmente a este Despacho para responder lo relacionado (...) ya que se refiere a una época en que la indicada Zona Militar no existía".75 

 

     El 19 de diciembre de 1997 la CEH solicitó comentarios sobre esta masacre, entre otros casos, al ministro de la Defensa Nacional. El ministro respondió el 5 de enero de 1998, inhibiéndose de realizar comentarios sobre el hecho.76 

 

     El Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (CALDH), que asesora a los demandantes, ha solicitado repetidas veces la creación de una fiscalía especial para exhumaciones, iniciativa que aún no se ha concretado. A pesar de los esfuerzos realizados para que el proceso avance, en la actualidad se encuentra paralizado en los tribunales.

 

     Por su parte, la comunidad de Cuarto Pueblo está dividida. Existe un importante grupo, próximo al Ejército y liderado por la junta directiva de la cooperativa, que es de la opinión de no continuar con el proceso porque esta acción podría, a su entender, perjudicar el desarrollo de la comunidad y la aprobación de proyectos. Por otro lado, se encuentran los socios o familiares que impulsan el proceso. Debido a su postura, estos últimos han sido amenazados con la expulsión del lugar. Esto fue constatado por los investigadores de la CEH.

 

IV.

Conclusiones

 

Atendidos todos los antecedentes reunidos, la CEH ha llegado a la plena convicción de que alrededor de 400 pobladores inermes de Cuarto Pueblo, entre ellos numerosas mujeres y niños, fueron ejecutados por miembros del Ejército de Guatemala, violando su derecho a la vida, constituyendo ésta una de las masacres más numerosas del enfrentamiento armado interno y una de las más graves violaciones de derechos humanos.

 

     Asimismo, la CEH llegó a la convicción de que hombres, mujeres y niños sufrieron violaciones de su derecho a la integridad física y moral y que un número alto de mujeres fueron objeto de repetidas violaciones sexuales. Todos estos actos fueron cometidos por los mismos agentes del Estado.

 

     La CEH considera este caso ilustrativo de las tácticas desarrolladas, a comienzos de los años ochenta, por efectivos del Ejército en Ixcán. La primera masacre del 30 de abril de 1981 es un ejemplo de represión selectiva contra líderes comunitarios, mientras que los hechos ocurridos a partir del 14 de marzo de 1982 muestran la aplicación de la denominada "política de tierra arrasada", concebida para el aniquilamiento de la población a la que consideraban potencial base social del movimiento guerrillero.

 

Del análisis de los mismos antecedentes, la CEH considera que efectivos del Ejército cometieron actos de extrema crueldad que van más allá, incluso, del objetivo criminal de eliminar, en todo o parte, a la población, tales como la comisión sistemática de violaciones sexuales de mujeres, la eliminación sistemática de niños, la destrucción total de la aldea y el intento de hacer desaparecer, a través de la quema de los cadáveres, cualquier evidencia de los hechos.

 

El desplazamiento provocado por la masacre y la constante persecución a que se vieron sometidas las personas que no huyeron a México, agregó mas penalidades a las personas que sobrevivieron.

 

Finalmente, el caso es ilustrativo de las carencias de la administración de justicia así como las dificultades que ésta encuentra para lograr el castigo de los responsables, en particular por la negativa del Ejército de brindar información sobre los hechos.

 

 

 

LISTADO DE LAS VICTIMAS

 

Ejecución arbitraria

 

 

Adelso Diaz Mendez

Adolfo Luz

Alberto Alvarado

Alberto Perez

Alonso Ramirez Vargas

Alonso Ramírez

Ana Francisco

Andres Diaz Ramirez

Andres Domingo Perez

Andres Martin

Andres Ramirez Diaz

Angel Garcia Godinez

Angel Morales Velasquez

Angelina Ramirez Diaz

Angelina Vargas

Anita Vargas

Antonio Domingo

Antonio Francisco

Antonio Gaspar Ramon

Antonio Gómez

Antonio Jimenez Domingo

Baltazar Ramírez

Balvina Diaz Perez

Bartolo Baltasar Diego

Bartolome Gaspar

Basilio Bravo

Benjamin Herrera

Catarina Baltasar

Catarina Mateo

Catarino López

Cecilio Domingo Lopez

Comane Escalante Cesensa

Cristina Jacinto

Cristobal Tum

Diego Gaspar Francisco

Diego Tercero

Diego Tercero y Tercero

Diego de Diego Alvarado

Dirineo Geronimo

Dominga Antonio

Domingo Antonio

Domingo Miguel

Domingo Paiz Velasquez

Domingo Velasquez

Doroteo Jimenez

Eduardo Sub Choc

Efraín López

Elvia Gaspar

Emilio Sub Bolom

Eugenio de Leon Lopez

Eulalia Baltasar

Eulalia Ramirez Vargas

Evaristo Sub Choc

Fabiana Joachim Andres

Fabiana Vargas

Federico San

Felipe Fabian Mendoza

Felipe Sebastian Mateo

Felix Cumacxil Vargas

Francisco Baltasar Sebastian

Francisco Perez Domingo

Francisco Vargas

Gaspar Aylom

Gaspar Cardona Camposeco

Gilberto Perez

Gregorio Ramirez

Guadalupe Lopez

Guillermo Diaz Domingo

Guillermo Diaz Mendez

Hugo Gonzalez Tercero

Jairito Abel Figueroa Cruz

Javier Xol

Jesus Jimenez

Jesus Jimenez Perez

Jesus Juan

Jose Manuel

Josefa Recinos

Juan Diaz

Juan Fabian Mendoza

Juan Hernandez Monterroso

Juan Martin

Juana Calmo Lopez

Juana Jimenez Domingo

Juana Matias Garcia

Juana Miguel

Juana Vargas

Lorenzo Baltasar Sebastian

Lorenzo Francisco

Lorenzo Luz Ramirez

Lucia Mendoza Matias

Luis Mendoza Matias

Magdalena Domingo

Magdalena Jose Jimenez

Magdalena Ramírez

Magdalena Ramírez

Manuel Lopez

Manuel Ramirez

Manuel Ramirez Vargas

Manuela Cardona

Marcelino Diego Gaspar

Marcelino Matias

Marcos Diaz

Marcos Diaz Perez

Marcos López Balam

Margarita Diaz Domingo

Margarita Diaz Mendez

Maria Diaz Perez

Maria Francisco

Martín Ramírez de Ramírez

Mateo Baltasar Sebastian

Mateo Juan

Mateo Tercero

Mateo Tercero y Tercero

Matilde Matias Garcia

Merceda Gaspar

Nicolas Francisco

Nicolas Francisco Velasquez

Nicolas Juan Bartolome

Ovidio Perez

Pablo Cardona

Paolo Ramírez

Pascual Lopez Lopez

Paviana Mateo Juan

Pedro Domingo

Petrona Diaz Mendez

Petrona Domingo Mendez

Petrona Mateo Juan

Petrona Mendez Godinez

Rafael Crisanto Morales Gonzalez

Ramona Silvestre Camposeco

Ramón Díaz Jiménez

Rigoberta Garcia Calmo

XXX Ramírez González

José XXX

Rigoberto Perez Ramos

Santiago Mendoza Matias

Santos Luis Velasquez

Sara Diego Gaspar

Sebastian Francisco

Sebastian Pablo

Sebastian Tomas Sebastian

Silveria Escalante Garcia

XXX Marroquin Gaspar

Gémenis XXX

Hugo XXX

Eustacio XXX

Simeona Velasquez Rodriguez

Telesforo Pablo

Teresa Nicolas Miguel

Valentin Mendoza Matias

Vetilvina Figueroa Cruz

Viviana Baltasar

Viviano Casteñeda

 

XXX Ramírez

 

 

 

Desaparición forzada

 

Diego Marroquín

Jesús Marcos

José Antonio Hernández Bravo

Ovidio Perez Ramos

 

 

Torturas, Privación de Libertad

 

Manuel Francisco Manuel

 

 

Otras Violaciones

 

Mapolio Palacios Cario

Maria Pascual

XXX Pascual

 

 

Muertos por Desplazamiento forzado

 

Betelvina Figueroa Cruz

Isaias Mendoza Perez

Juana Jimenez Jose

Vicenta Mendoza Perez

 

 

 

 

Víctimas Colectivas/Desconocidas: 254

 


1  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

2  Por lo general el término "Ixcán" se utiliza para referirse a un territorio localizado al norte del país, en el departamento de Quiché, comprendido entre el río Ixcán (fronterizo entre los departamentos de Huehuetenango y Quiché) y el río Chixoy, límite entre Quiché y Alta Verapaz. Desde 1985 esta región de 1,574 kilómetros cuadrados adquirió la figura administrativa de municipio. El nuevo municipio de Ixcán, cuya cabecera es Playa Grande (popularmente conocida como Cantabal), se constituyó a partir de territorios que anteriormente pertenecían a los municipios de Uspantán y Chajul, en Quiché y Barillas, en Huehuetenango. Regrese al Texto

3  La Iglesia Católica promovió a partir de 1966 los proyectos colonizadores de Ixcán Grande, y desde 1970 los de Santa María Tzejá, mientras que el Gobierno impulsó el proyecto de la Franja Transversal del Norte, entre 1970 y 1979, y el proyecto 520, entre 1980 y 1982. Regrese al Texto

4  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

5  Ibidem. Regrese al Texto

6  Testigo directo CEH. "Cuando entré tuve que estar seis meses. Me daban 20 cuerdas para sembrar como prueba, ver si cumple con las reglas y si no cumple no se le dará parcela". Regrese al Texto

7  Testigos directos CEH. "Era bueno, generoso, querido por la gente, ni modo adorado por la gente que les está consiguiendo la tierra, los medios económicos, porque él compró las tierras", "Guillermo Woods (...) tiene amor a los pobres, por eso luchó por asegurar la tierra donde estamos ahorita". Regrese al Texto

8  Testigo directo CEH. "La mayoría son mam y q'anjob'al y nos tocó aprender de otras etnias. El enlace de entendimiento fue el castellano. Todos teníamos que cooperar sin distinción de raza ni de color". Regrese al Texto

9  Testigo directo (catequista) CEH. "Aquí se inició la división en la Cooperativa Ixcán Grande y se aprovecharon de esta división en un principio los evangélicos y después los pentecostés". Regrese al Texto

10  C 11240. C 11241. Regrese al Texto

11  C 11580. Regrese al Texto

12  Testigos directos (ex soldados) CEH. "Los oficiales decían que las cooperativas de Ixcán Grande y el padre Guillermo Woods fueron de la guerrilla". Regrese al Texto

13  C 11493. C 11634. C 925. Regrese al Texto

14  Para varios declarantes ante la CEH, se trató de un acto administrativo manipulado por el Ejército. Regrese al Texto

15  Testigo directo (catequista) CEH. "(...) ya se oían las amenazas contra el padre Guillermo porque él estaba haciendo todo el trabajo de la cooperativa en cuanto al asunto de la tierra junto con las directivas. Era quien asesoraba porque tenía claridad sobre los criterios para organizar la cooperativa. Se oía fuera de Ixcán que todos los cooperativistas del padre Guillermo eran guerrilleros. El mismo adelantaba que el Ejército lo estaba persiguiendo". Regrese al Texto

16  El INACOP es un organismo nacional de promoción y apoyo al cooperativismo. Testigo directo (miembro de la junta directiva de Pueblo Nuevo) CEH. "(...) el coronel Castillo era un asesor de la cooperativa. Fuimos a hablar con él en 1981. Nos dijo: 'Ustedes no van a negar que en Ixcán hay guerrilla y ustedes están jodidos. Nada va a quedar neutral, siempre hay dos caminos, en ustedes está la decisión. Yo sé cual es el buen camino pero ustedes deciden, pero ya están jodidos". "¨Dónde está el futuro?", en AVANCSO, Cuadernos de Investigación, agosto de 1992, pg. 41. En declaraciones posteriores del general Héctor Alejandro Gramajo Morales, Ministro de la Defensa Nacional de 1987 a 1990, este militar afirmó: "Hemos llegado a la conclusión que eran pueblos que vivían artificialmente, porque dependían del padre Woods, quien con su avión llevaba y sacaba personas y alimentos de esas comunidades que ensayaban un nuevo tipo de vida. Ese ensayo del padre Woods despertó los celos del gobierno de esa época y en un acto de demagogia política, empezó a llevar en masa a los campesinos en avión y a sacar sus productos por vía aérea". Regrese al Texto

17  Testigos directos Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95, "En el destacamento había entre 100 y 300 soldados". Regrese al Texto

18  Mario Payeras, El trueno en la ciudad, Juan Pablos Editor, México (1987), pg. 17, "Durante el cruento ataque, en efecto, nuestras fuerzas le ocasionaron a la tropa enemiga sitiada cerca de cien bajas". Testigo directo CEH. Según este testigo, murieron aproximadamente 150 soldados. Ricardo Falla, Masacres de la Selva, Editorial Estudiantil Fénix, Guatemala (1997), pg. 38-39, Ricardo Falla indica que la guerrilla causó 130 bajas al Ejército, entre muertos y heridos, y que los muertos fueron "enterrados ocultamente por los soldados en dos grandes hoyos detrás de los destacamentos". Las cifras que se mencionan, sin embargo, no son confirmadas. Tampoco se cuenta con un informe oficial de bajas elaborado por el Ejército. Regrese al Texto

19  Según los diferentes testimonios fueron capturadas entre 14 y 18 personas. Regrese al Texto

20  Testigo directo (familiar de la víctima) CEH. Regrese al Texto

21  Aunque no hallaron los cadáveres de las demás víctimas, hay unanimidad entre los declarantes ante la CEH en afirmar que todos los desaparecidos fueron asesinados en el destacamento. Sin embargo, para Ricardo Falla, algunos miembros de la junta directiva "fueron sacados en helicóptero, probablemente a Playa Grande y desaparecidos, y otros fueron torturados y asesinatos en el destacamento". Ricardo Falla, Masacres de la Selva, Editorial Estudiantil Fénix, Guatemala (1997), pg. 39. Los testimonios de la CEH confirmaron nueve de estos nombres; las declaraciones ante el Ministerio Público, uno; las entrevistas del Equipo de Antropología Forense de Guatemala (EAFG) once. En total once de los quince nombres fueron confirmados por los testimonios. Regrese al Texto

22  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

23  Ibidem. Regrese al Texto

24  Testigo directo (alto mando del Ejército de Guatemala) CEH. "El 12 de noviembre de 1981 el Ejército sacó a todas sus unidades [de Ixcán] y las trajo para Chimaltenango (...) Sólo quedó el destacamento de Playa Grande". Regrese al Texto

25  Testigo directo (miembro del EGP en la época de los hechos) CEH. Regrese al Texto

26  Testigo directo CEH. Según este testigo, los soldados acamparon en su parcela, comiendo su maíz. Al descubriros, decide refugiarse con su familia en un bordo cercano. Cuando regresa para buscar comida, ve a los soldados entrar a la casa y quemarla junto con la milpa. Regrese al Texto

27  Testigo directo CEH. Ricardo Falla, Masacres de la Selva, Editorial Estudiantil Fénix, Guatemala (1997), pg. 74. Regrese al Texto

28  Expresión utilizada para indicar que fueron a preguntar qué estaba pasando, en este caso a la casa de un antiguo miembro del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) que había prestado servicio militar. Regrese al Texto

29  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

30  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

31  La CEH ha confirmado los nombres de 14 víctimas, el Ministerio Público tres y el Equipo de Antropología Forense de Guatemala (EAFG) otros 12. Ricardo Falla, Masacres de la Selva, Editorial Estudiantil Fénix, Guatemala (1997), afirma, sin embargo, que en estos hechos murieron 38 personas. Regrese al Texto

32  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

33  Testigo directo CEH. "Hubo aviso con algunos que venía el Ejército pero no se hizo mucho caso". Testigo directo CEH. "Nadie creía que van a matar a la gente". Regrese al Texto

34  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

35  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

36  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

37  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

38  Ibidem. Regrese al Texto

39  Ibidem. Regrese al Texto

40  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

41  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

42  Testigo directo CEH. El testigo estaba en el centro cuando llegaron los soldados. En principio huyó pero después regresó para recoger su carga y cuando estaba de nuevo en el centro una bala le atravesó la playera sin herirlo. Para salvar su vida se tiró al suelo haciéndose el muerto en medio de los fallecidos. Regrese al Texto

43  Mapa elaborado sobre los datos aportados en: Ricardo Falla, Masacres en la Selva, Editorial Estudiantil Fénix, Guatemala (1997), pg. 87. Regrese al Texto

44  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

45  Ibidem. Regrese al Texto

46  Ibidem. Regrese al Texto

47  Ibidem. Regrese al Texto

48  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

49  Testigo directo CEH. La expresión significa que iban a ser violadas. El mismo testigo escuchó al oficial decir a los soldados: "No las queremos mucho porque son las novias de la guerrilla. No podemos casarnos con ellas". Regrese al Texto

50  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

51  Ibidem. Regrese al Texto

52  Ibidem. Regrese al Texto

53  Ibidem. Testigo de referencia CEH. "Conocí a un soldado que participó en la masacre de Cuarto Pueblo (...) Me contó que hubo una matanza grande (...) Cuando los niños veían caer a sus padres, salían huyendo y había un soldado detrás de la pared y con un machete les cortaba el cuello según pasaban". Regrese al Texto

54  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

55  El EAFG realizó excavaciones en los sitios que en otro tiempo ocuparon la escuela, el mercado, la capilla evangélica y la clínica. En sus conclusiones precisa que "la evidencia recolectada en los sitios mencionados mostraba la polifragmentación y carbonización de todos los restos óseos recuperados, prueba de la exposición de estos a altas temperaturas por espacios de tiempo prolongados. Así lo demuestran también otros objetos recuperados al mismo tiempo y los cuales se encontraban entremezclados con los restos óseos, tal es el caso de los objetos de metal y fragmentos de vidrio fundido". Regrese al Texto

56  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

57  Testigo directo (sobreviviente) CEH. Regrese al Texto

58  Testigo directo CEH. Respecto de las mujeres mayores, el mismo testigo recuerda que los soldados dijeron: "Ya son huesos, no puedo usar (...) hay que acabar". Regrese al Texto

59  "Usar" corresponde a "violar sexualmente". Regrese al Texto

60  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

61  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

62  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

63  Especie de pavo. Regrese al Texto

64  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

65  Testigo directo (sobreviviente) CEH. Regrese al Texto

66  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

67  Ibidem. Testigo directo CEH. Este testigo trabajó muy próximo al Ejército en Ixcán, "muchas comunidades eran campesinos de día y guerrilleros de noche (...) buena onda de día y de noche combatientes. En Ixcán no viven aislados y sobrevivir [la guerrilla] en la selva era imposible. Había grupos en la selva pero la mayoría vivía con su familia y era donde el Ejército entraba en psicosis y comenzaba a matar a todo el mundo y mataban a toda la familia porque si uno quedaba era lógico lo que iba a pasar". Regrese al Texto

68  La fecha precisa del fin de la masacre no está confirmada, tampoco lo está la fecha exacta de la salida del Ejército del centro. Según varios testigos que declararon ante la CEH los soldados estuvieron en el lugar más de una semana. Regrese al Texto

69  Ricardo Falla reporta 324 personas muertas o desaparecidas. Además de estas víctimas, los testimonios ante la CEH aportaron 54 nuevos nombres, los declarantes ante el Ministerio Público añaden otros 17 y las entrevistas del EAFG incorporan otras 53 víctimas. Regrese al Texto

70  Testigo directo CEH. Regrese al Texto

71  Testigo directo Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

72  Testigo directo CEH. Este testigo acudió a Cuarto Pueblo poco después de la salida de los soldados. Regrese al Texto

73  El destacamento militar permaneció en el centro de Cuarto Pueblo hasta abril de 1994. Regrese al Texto

74  Oficios de fecha 16 de octubre de 1996, 27 de noviembre de 1996, 26 de febrero de 1997 y 19 de junio de 1997. Regrese al Texto

75  Ministerio Público de Cobán, Expediente 1370-95. Regrese al Texto

76  Oficio No. 002-MDN-acom/98. 1 24

 

  ../../cap2/vol1/Anterior
../../cap2/vol1/Siguiente

../../cap2/vol1/VerdadEste reporte fue producido por la Comisión para el Esclaracimiento Histórico (CEH). Este website esta mantenido por el Programa de Ciencia y Derechos Humanos de la Asociación Americana del Avance de la Ciencia.

Por favor notifique a webmaster@hrdata.aaas.org si encuentra problemas técnicas en estas paginas.
Preguntas o comentario sobre el contenido deben ser dirigidas a pball@aaas.org.

AAAS Ciencia y Derechos Humanos Centro de Datos

../../cap2/vol1/CEH%20Web%20Page