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CASO ILUSTRATIVO No.
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DESAPARICIONES FORZADAS MASIVAS EN
CHICHICASTENANGO Y SAN SEBASTIÁN LEMOA.
"EL CASO DE LOS CAMIONES"
Cuando en la memoria
colectiva de un pueblo cobra nombre propio una situación
vivida, no sólo se evidencia el impacto que el hecho dejó
en la comunidad, sino también imprime mayor veracidad a los
testimonios. Esto es lo que sucede con "El caso de los camiones".
(CEH).
I.
Antecedentes
Santa Cruz del Quiché
es la cabecera departamental de Quiché. A sólo 18
kilómetros al sur se encuentra Chichicastenango, relevante
centro religioso y comercial del mundo maya y cabecera del municipio
del mismo nombre, San Sebastián Lemoa es una de las aldeas
del municipio de Santa Cruz del Quiché, a la que pertenecen
seis caseríos: Chicabracán, Chicalté, Cucabaj,
Pacajá, Pachó y Paxcalté.
A finales de la década
de los setenta, una de las características de San Sebastián
Lemoa y su entorno fue la existencia de varias organizaciones sociales,
entre ellas el Comité de Unidad Campesina (CUC), las Ligas
Campesinas, los Comités de Desarrollo, etc. Un declarante
afirma: "(...) Mucha gente de Lemoa estaba organizada, unos 300
o 400".1
A partir de 1980 el Ejército comienza a
tomar mayor iniciativa en la lucha contrainsurgente, dando prioridad
a las acciones tendentes a la eliminación de cualquier plataforma
de apoyo a la guerrilla.
A finales de 1981
el destacamento militar de Chupol, creado por la Fuerza de Tarea
Iximché en el municipio de Chichicastenango, era un eslabón
fundamental en esta estrategia.2
Entre la segunda
mitad de 1981 y la primera de 1982 las masacres se sucedieron en
la zona. En febrero de 1982 comienza la aplicación de la
denominada política de "tierra arrasada".
Antes de ocurrir
el "caso de los camiones" un declarante cuenta: "(...) También
había gente de la guerrilla; algunos estaban escondidos desde
hacía días en el monte (...), pues tenían aviso
de que el Ejército podía llegar. Ya habían
pasado [los militares] por otros lugares. Había gente
que contaba que el Ejército, primero se había entrado
en Chichi [Chichicastenango] y en otros cantones. Los de
Pachó Lemoa, que no se habían querido ir, estaban
con pendiente [en alerta]. No se querían ir, pues
tenían sus siembras; ya vendría la cosecha, sus animales,
sus cosas (...)".3
Cuando en la memoria
colectiva de un pueblo cobra nombre propio una situación
vivida, no sólo se evidencia el impacto que el hecho dejó
en la comunidad, sino también implica mayor veracidad a los
testimonios. Esto es lo que sucede con "El caso de los camiones".4
II.
Los hechos
En el mes de mayo
de 1982, en los tres días de mercado (9, 16 y 20), miembros
del Ejército en un número que superaba los 50, acompañados
de personas vestidas de uniformes militares y con los rostros cubiertos,
llegaron a la plaza de Chichicastenango. Allí, estos últimos
señalaron a las víctimas. Capturaron y subieron a
camiones de carga alrededor de 150 personas: mujeres, hombres y
niños. Un grupo de mujeres fue conducido a la cárcel
del pueblo y quedó en libertad a los cuatro días.
El destino de las otras víctimas se desconoce.
El hecho de que las
detenciones de Chichicastenango se practicaran un día de
mercado, en la plaza de la cabecera municipal, a la salida de la
celebración eucarística dominical,5
para ser precisos en el momento en que la plaza rebosa de gente,
no fue casual. La primera finalidad, tal vez práctica, fue
encontrar reunida a la mayor parte de las personas que estaban buscando.
La segunda, estratégica, dejar constancia de la detención
masiva ante un número poco habitual de testigos, desencadenando
en ellos un proceso de descontrol individual y social que terminara
en un atemorizamiento ejemplificador.6
Algo similar puede afirmarse sobre lo acontecido en San Sebastián
Lemoa.
Pocos días
después, también un día de mercado (25 de mayo),
un alto número de miembros del Ejército realizaron
un operativo similar en San Sebastián Lemoa. Aunque el grueso
de las víctimas fue capturado en el mercado, a otras las
detuvieron en sus casas. Todas las víctimas, entre ellas
mujeres, hombres y niños, en total no menos de 150 personas,
fueron llevadas en camiones y posteriormente desaparecieron.
Tanto en el caso de Chichicastenango como en el
de San Sebastián Lemoa, se presume que el destino final de
los detenidos fue el destacamento de Chupol.
Las víctimas
"Fuerzas del Ejército
llegaron a Chichicastenango alrededor de las nueve de la mañana.
Una vez en el mercado comenzaron a agarrar a los vecinos de cantones
de Santa Cruz del Quiché, tales como Lemoa, Chicabracán,
Cucabaj y otros".7
Chichicastenango
fue el lugar donde se hizo sentir con más rigor la crueldad
de esta acción selectiva. Sin embargo, no eran todos sus
habitantes los buscados,8
sino otras personas que llegaban a la plaza los días de mercado,9
en particular los de la aldea de San Sebastián Lemoa y sus
caseríos. Eso es lo que constatan los testigos: "Había
gente de San Sebastián Lemoa, pero de diferentes cantones,
Chicabracán, Cucabaj, Chicalté, Pachó".10
También hubo capturados de Chontalá11
y Mactzul,12 cantones
del municipio de Chichicastenango. Ninguno de los 42 desaparecidos,
identificados por la CEH, vivía en Chichicastenango.
En cambio, en San
Sebastián Lemoa, las víctimas sí pertenecían
a la aldea. "Como quedó gente que no se llevaron [hace
referencia a los capturados en Chichicastenango], regresaron
a buscarlos".13
El nombre con el que popularmente se conoce este
suceso, "Caso de los camiones", surge del hecho que los militares
se movilizaron en este tipo de vehículos, según lo
indican testigos:
"Era un domingo.
Terminó la misa en la iglesia de Chichicastenango. Manuel
y su esposa se fueron a realizar unas compras al mercado. Allí
estaban cuando llegaron dos hombres enmascarados vestidos de verde
olivo y dos soldados fuertemente armados. Un hombre enmascarado
señaló a Manuel. Los soldados lo capturaron y se lo
llevaron para tras de la iglesia donde había un camión.
Lo subieron junto con otras personas. No se sabe para donde se lo
llevaron".14
"El Ejército,
al llegar al mercado, exige la cédula de vecindad de cada
uno de los vecinos y las confronta con un listado que llevan los
soldados. En el listado aparece el nombre de la presente víctima,
lo detienen y se lo llevan a un camión que el Ejército
tiene estacionado en una de las calles de ese municipio, en el camión
se encuentran muchas personas".15
"Ese día
don Gabriel se encuentra vendiendo en el mercado de Chichicastenango.
Los soldados llegan directamente hacia esta persona y sin explicación
alguna lo sujetan entre dos soldados, amarrándole las manos
hacia atrás (...). Al detenido lo conducen a una de las calles
de este pueblo en donde se encuentra estacionado un camión.
Ahí lo suben encontrándose con un número indeterminado
de detenidos".16
En relación
al número de efectivos militares que intervinieron un declarante
menciona: "Llega un pelotón del Ejército y directamente
se dirige al lugar en que [la víctima] se encuentra
vendiendo, y ante la mirada de muchas personas, se la llevan".17
Otro refiere un número aproximado: "(...) Eran entre 60
a 70 soldados y patrulleros (...)".18
Finalmente otro declarante habla de "(...) la llegada de alrededor
de 100 soldados que venían en dos camiones (...)".19
El operativo en Chichicastenango
y San Sebastián Lemoa no fue semejante a otros cometidos
en la zona, en que "el Ejército enviaba tropas de destacamentos
ajenos a la zona militar de Quiché".20
En este caso, para llevar a cabo el operativo se sirvieron, además,
de colaboradores in situ, delatores,21
con la finalidad de capturar a las personas seleccionadas.22
Como los delatores no debían ser reconocidos por las víctimas,
no sólo estaban vestidos de verde olivo, sino que también
tenían el rostro cubierto. En versión de la gente,
"los enmascaran"23
para que no se les pueda identificar.
En los operativos
llevados a cabo en Chichicastenango y en San Sebastián Lemoa
participaron asimismo miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil
(PAC).24 Estos patrulleros,
"(...) quienes también vestían de pinto (...)",25
"fueron los que se encargaron (...) de ir con los soldados señalando
gente y casas".26
"Los policías
que estaban en la cárcel les indicaron [a las mujeres
detenidas] que habían sido señaladas por cinco
delatores. Cuando les dieron las características físicas
de los vecinos, se dieron cuenta que eran patrulleros de Pachó
Lemoa".27
Un testigo originario
de San Sebastián Lemoa y que conoce a sus habitantes no duda
en reconocerlos como lo que son, vecinos: "Su mamá estaba
en el mercado pero logró llegar a su casa, donde llegó
el Ejército y los vecinos [los patrulleros] a sacar
a su mamá en un camión".28
Todos los declarantes aluden a un grupo numeroso
de personas:
"Los soldados
subieron al camión a hombres, mujeres y niños".29
"Había
en tres camiones mucha gente, hombres, mujeres, patojos, incluso
mujeres embarazadas que dieron a luz en el camión".30
"Lo detienen y
se lo llevan al camión (...), en el camión
se encuentra con muchas personas (...)".31
"Al detenido lo
conducen por una de las calles de este pueblo en donde se encuentra
estacionado un camión. Allí lo suben, encontrándose
con un número indeterminado de detenidos".32
"Lo llevaron para
atrás de la iglesia donde había un camión,
lo subieron junto con otras personas".33
En San Sebastián
Lemoa, un declarante menciona que las víctimas pudieron ser
60, entre mujeres, niños y ancianos.34
Otro indica: "(...) Llenaron dos camiones de gente (...)"
y calcula que pudieron ser en total unos 150.35
Mientras, un tercero indica: "(...) Había en tres camiones
mucha gente, hombres patojos, incluso mujeres embarazadas (...)".36
Respecto al número
de víctimas en Chichicastenango, considerando que las capturas
se realizaron en tres fechas diferentes, los declarantes señalan
un número que oscila entre las 150 y las 175.37
Otro declarante dice textualmente: "Luego de capturar alrededor
de cincuenta personas (...)".38
Martín Chich, sobreviviente ya fallecido, quien logró
escapar, comentó en su comunidad sobre una estimación
de 125 personas.39
En cambio, otra víctima que fue dejada en libertad habla
de entre 40 y 50 hombres.40
La CEH pudo identificar
a 42 víctimas, entre detenidos y desaparecidos. El número
total no ha podido ser precisado. Sin embargo, si se toma en cuenta
el impacto que los hechos dejaron en la memoria del pueblo, debe
aceptarse que el número total de las víctimas fue
mucho mayor.
Las mujeres
No todas las mujeres capturadas desaparecieron.
"Se llevaron a
hombres y mujeres en un camión, pero como no todos cabían
en el camión, se llevaron a algunas mujeres a la cárcel".41
Veinte mujeres fueron
conducidas a la cárcel de Chichicastenango. Allí fueron
maltratadas psicológica y físicamente durante cuatro
días. Al menos una joven fue objeto de violación sexual.
Una de las detenidas dice: "(...) Estaba vendiendo frijol y maíz
en el mercado, cuando fui agarrada por soldados junto con otras
20 o 25 mujeres de distintos cantones como Pacajá, Chicabracán
y Pachó Lemoa [y que] estuvimos cuatro días
detenidas en la cárcel de Chichicastenango (...). Una señorita
de Chicabracán fue violada sexualmente por un policía".42
Otro declarante afirma:
"Las mujeres que no fueron llevadas en el camión, fueron
llevadas a la cárcel de Chichicastenango, donde había
un total aproximado de veinte mujeres de diversos cantones de Santa
Cruz. Las detenidas fueron liberadas al jueves siguiente".43
Los niños
Los testimonios sobre
la captura de niños indican que los militares no discriminaron
entre adultos y menores. Según un testigo de referencia:
"íbamos en camiones (...). La orden era sacar información,
a los niños darles con garrote en la cabeza, matarlos con
garrote, capturar a algunos y traerlos al destacamento de Chupol
(...). Hay muchos enterrados allá".44
Unos 40 niños fueron retenidos, para ser entregados en adopción
o venta a extranjeros.45
El destino de las víctimas
"Se cree que el
grupo que iba en los camiones fueron llevados (sic) al destacamento
militar de Chupol, en el municipio de Chichicastenango, del cual
era responsable la zona militar 20 del Quiché".46
Otro testigo relata
sencillamente lo que vio: "El camión del Ejército
se retira del pueblo tomando rumbo a la salida que se dirige hacia
Los Encuentros [dirección hacia el destacamento de Chupol]".47
La información más generalizada fue que los camiones
partieron rumbo a Chupol. Sin embargo, otros declarantes manifestaron
su desconocimiento sobre el lugar al que fueron conducidas las personas
capturadas.48
Según narra
otro testigo: "Los vecinos que se dieron cuenta de la detención,
suponen que se los llevaron al destacamento militar de Chupol. Sin
embargo, nadie lo puede asegurar, ya que nadie los siguió".49
El supuesto de que
los detenidos fueron conducidos a Chupol está fundado. Sin
duda, la gente dice tener conocimiento de que "(...) en Chupol
hay un cementerio clandestino [donde] enterraron a 400 o
500 personas. Mucha gente [lo] sabe, pero tiene miedo porque
todavía está el destacamento".50
Un sobreviviente,
que fue llevado a Chupol y pudo ser entrevistado por la CEH, relata:
"Después de juntar alrededor de entre 40 a 50 personas
los soldados se retiran con los capturados, dirigiéndose
para el destacamento militar, ubicado en el cantón Chupol
del municipio de Chichicastenango. Al llegar al destacamento, los
soldados ya tienen preparados lazos para amarrar a cada uno de los
detenidos, los introducen en el destacamento, colocándoles
acostados boca abajo y en fila. Luego un pelotón de soldados
pasa corriendo sobre cada una de las víctimas (...). Constantemente
a todos los detenidos los someten a torturas y les interrogan sobre
la actividad que cada uno realiza. Después son llevados a
una gran zanja en donde son colocados a empujones (...). Los soldados
se orinan sobre ellos, lanzando gritos y carcajadas. Un soldado
le dice: 'Que se vaya a la mierda de inmediato, de lo contrario
lo vuelven a meter a la zanja' (...)".51
En cuanto a las demás víctimas se
ignora si fueron conducidas al destacamento de Chupol.
Desaparición
forzada o ejecución
Hasta la fecha, todas las víctimas se encuentran
desaparecidas.
"Algunas personas
dicen que se los llevaron al destacamento de Chupol. Lo cierto es
que nunca más se supo de ellos".52
"Ese día
mucha gente, al igual que la presente, son llevadas por el Ejército,
sin que se sepa dónde".53
"Los vecinos que
se dieron cuenta de la detención, suponen que se los llevaron
al destacamento militar de Chupol; sin embargo nadie lo puede asegurar,
ya que nadie los siguió".54
"Desde entonces,
se encuentran desaparecidos. Ya nunca más regresaron".55
El único sobreviviente
entrevistado de los conducidos a Chupol no fue testigo de ninguna
ejecución: "En cuanto a las demás víctimas
[las detenidas con él] se desconoce qué pasó
con ellas".56
Incluso, dice que pudo ver "una zanja donde hay muchos huesos",57
pero nada más.
III.
Conclusiones
La CEH ha llegado a la convicción de que,
durante el mes de mayo de 1982, efectivos del Ejército de
Guatemala, con la colaboración de miembros de las PAC de
San Sebastián Lemoa, violaron el derecho a la libertad personal
de pobladores de comunidades de los municipios de Santa Cruz del
Quiché y Chichicastenango, al detener arbitrariamente a un
número no inferior a 300 personas, entre hombres y mujeres,
niños y ancianos, 40 de ellas plenamente identificadas, como
parte de una acción previamente decidida por el mando militar
respectivo.
Asiste a la CEH la presunción fundada de
que la mayoría de las víctimas, cuyo paradero se desconoce,
fueron víctimas de ejecuciones arbitrarias, en violación
de su derecho a la vida.
La CEH ha llegado, también, a la convicción
de que, con motivo de estos hechos, un grupo de veinte mujeres arbitrariamente
detenidas por los mismos efectivos del Ejército fueron maltratadas
psicológica y físicamente por elementos de la Policía
Nacional y que, al menos una, fue objeto de violación sexual,
vulnerándose su derecho a la integridad personal.
La CEH considera que este caso ilustra la práctica
de capturas y desapariciones selectivas, pero que afectaron a un
gran número de personas, sin discriminar género ni
edad, realizada por el Ejército de Guatemala como parte integrante
de la lucha contrainsurgente en la década de los ochenta.
Estas acciones, que no tienen justificación
ni siquiera en el contexto de un enfrentamiento armado interno,
evidencian, además, la impunidad con que podían proceder
los agentes del Estado.
LISTADO DE LAS VICTIMAS
Desaparición forzada
Carlos Salvador Riquiac
Diego Luarca
Emiliana Martin Cuy
Fabian Luarca
Felipe Gonzalez
Francisco Luarca
Gabriel Morales Pantoj
Jose Ventura
Juan Morales Perez
Juana Tiño
Maria Luarca
Martin Gonzalez
Martin Gonzalez Perez
Mateo Gonzalez Gonzalez
Nicolas Zapeta
Olivia Riquiac Martin
Petrona Luarca
Ramon Ventura
Salvador Lopez
Salvador Tiño
Sebastian Gomez
Sebastian Gonzalez
Tomas Panto Morales
Tomas Perez Quino
Tomas Perez Tol
Tomas Riquiac Cuin
Tomasa Grijalba
Desaparición forzada, torturas
Josefa Tiño
Juana Tenojan
Manuel Tipaz Mas
Santos de Leon Gonzales
Desaparición forzada, tortura y otras
violaciones
Sebastian Lopez de Leon
Tortura, Privación de Libertad
Maria Luarca Chicoy
Sebastiana Hernandez Lopez
Tomas Perez Perez
Juan Tipaz
Julio Gamez
Martin Chich
Vicente Cruz
Hermana de Vicente Cruz
Víctimas Colectivas/Desconocidas: 261
1 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
2 Testigo directo (soldado
de alta en Chupol en 1982) CEH. (T.C. 87). "En el destacamento
de Chupol, había seis compañías [cada una
160 soldados] (...). La Compañía Las Flechas en
Chupol, perpetró muchas masacres (...). Hay un cementerio
clandestino. Enterraron 400 o 500 personas (...). La S-2 mandó
traer una máquina (...), estuvieron aplanando (...). Había
un túnel cerca del nuevo destacamento, allá tiraban
todos los que iban cayendo". Regrese al Texto
3 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
4 C 2687. C 2012. C 2364.
C 2514. C 2517. C 2518. C 2521. C 2523. C 16607. C 16658. Regrese
al Texto
5 La iglesia y municipalidad
en Chichicastenango, como en la gran mayoría de los lugares,
están situados frente a la plaza, lugar donde llevan los
productos los días de mercado. Regrese al Texto
6 Testigo de referencia
CEH. C 2521. Mayo, 1982. "Por el miedo que impera, nadie de la
familia hace algo por averiguar el paradero (...) ni presenta denuncia
alguna, en vista de que las mismas autoridades son las que llevan
sin motivo alguno a la gente". Regrese al Texto
7 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
8 Ninguna de las 42 víctimas
a las que hacen referencia los declarantes es de Chichicastenango.
Regrese al Texto
9 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. "Como era día de mercado, se encontraba
gente de diversos cantones. Los soldados, sin embargo, detuvieron
solamente a la gente de los cantones de Santa Cruz". Regrese
al Texto
10 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
11 C 2364. C 2514. C
2517. C 2518. C 2521. C 2523. Regrese al Texto
12 C 2687. Mayo, 1982.
Regrese al Texto
13 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
14 Testigo directo CEH.
C 16658. Mayo, 1982. Regrese al Texto
15 Testigo directo CEH.
C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto
16 Testigo directo CEH.
C 2523. Mayo, 1982. Regrese al Texto
17 Testigo de referencia
CEH. C 2521. Mayo, 1982. Regrese al Texto
18 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
19 Ibidem. Regrese
al Texto
20 Ibidem. Regrese
al Texto
21 Testigo directo CEH.
C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto
22 Testigo directo CEH.
C 2687. "Fueron los que se encargaron ese día de ir con
los soldados señalando gente y casas". Regrese al
Texto
23 Testigo directo CEH.
C 16658. Mayo, 1982. Regrese al Texto
24 C 2687. C 2012. C
2687. C 16607. Los declarantes identifican a siete victimarios.
Regrese al Texto
25 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
26 Ibidem. Regrese
al Texto
27 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Otro declarante afirma: "Los detenidos eran
señalados por patrulleros de Lemoa quienes también
vestían de pinto". Regrese al Texto
28 Testigo directo CEH.
C 2012. Mayo, 1982. Regrese al Texto
29 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
30 Testigo directo CEH.
C.2012. Mayo, 1982. Regrese al Texto
31 Testigo directo CEH.
C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto
32 Testigo directo CEH.
C 2523. Mayo, 1982. Regrese al Texto
33 Testigo directo CEH.
C 16658. Mayo, 1982. Regrese al Texto
34 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
35 Ibidem. Regrese
al Texto
36 Testigo directo CEH.
C 2012. Mayo, 1982. Regrese al Texto
37 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
38 Testigo directo CEH.
C 2518. Mayo, 1982. Regrese al Texto
39 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
40 Testigo directo CEH.
C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto
41 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
42 Ibidem. Regrese
al Texto
43 Testigo de referencia
CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
44 Testigo directo CEH.
(T.C. 87). Regrese al Texto
45 Testigo de referencia
CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
46 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto
47 C 2523. Regrese
al Texto
48 Testigo directo CEH.
C 2521. "Ese mismo día mucha gente al igual que la presente
son llevadas por el Ejército, sin que se sepa dónde".
Testigo directo CEH. C 2523. "(...) el camión se
aleja con los capturados a bordo y se dirige rumbo al Quiché
[Entiéndase Santa Cruz del Quiché]". Testigo directo
CEH. C 2687. "(...) rumbo a Chichicastenango". Regrese
al Texto
49 Testigo directo CEH.
C 2523. Mayo, 1982. Testigo directo CEH. C 2518. Mayo, 1982. "Nadie
sabe qué hicieron con las víctimas". Regrese
al Texto
50 Testigo directo CEH.
(T.C. 87). Regrese al Texto
51 Testigo directo CEH.
C 2514. Mayo, 1982. La víctima presenta varias cicatrices
consecuencia de las torturas a que fue sometida. Regrese al Texto
52 Testigo directo CEH.
C 2364. Regrese al Texto
53 Testigo de referencia
CEH. C 2521. Mayo, 1982. Regrese al Texto
54 Testigo directo CEH.
C 2523. Mayo, 1982 Regrese al Texto
55 Testigo directo CEH.
C 2687. Mayo, 1982 Regrese al Texto
56 Testigo directo CEH.
C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto
57 Ibidem. 1 12
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