../../cap2/vol1/Indice%20general%20del%20informe
../../cap2/vol1/Anterior
../../cap2/vol1/Siguiente

Anexo I

Anexo I: Volumen 2

     

      CASO ILUSTRATIVO No. 54

 

DESAPARICIONES FORZADAS MASIVAS EN

CHICHICASTENANGO Y SAN SEBASTIÁN LEMOA.

"EL CASO DE LOS CAMIONES"

 

 

 

     Cuando en la memoria colectiva de un pueblo cobra nombre propio una situación vivida, no sólo se evidencia el impacto que el hecho dejó en la comunidad, sino también imprime mayor veracidad a los testimonios. Esto es lo que sucede con "El caso de los camiones". (CEH).

 

 

I.

Antecedentes

 

     Santa Cruz del Quiché es la cabecera departamental de Quiché. A sólo 18 kilómetros al sur se encuentra Chichicastenango, relevante centro religioso y comercial del mundo maya y cabecera del municipio del mismo nombre, San Sebastián Lemoa es una de las aldeas del municipio de Santa Cruz del Quiché, a la que pertenecen seis caseríos: Chicabracán, Chicalté, Cucabaj, Pacajá, Pachó y Paxcalté.

 

     A finales de la década de los setenta, una de las características de San Sebastián Lemoa y su entorno fue la existencia de varias organizaciones sociales, entre ellas el Comité de Unidad Campesina (CUC), las Ligas Campesinas, los Comités de Desarrollo, etc. Un declarante afirma: "(...) Mucha gente de Lemoa estaba organizada, unos 300 o 400".1 

 

A partir de 1980 el Ejército comienza a tomar mayor iniciativa en la lucha contrainsurgente, dando prioridad a las acciones tendentes a la eliminación de cualquier plataforma de apoyo a la guerrilla.

 

     A finales de 1981 el destacamento militar de Chupol, creado por la Fuerza de Tarea Iximché en el municipio de Chichicastenango, era un eslabón fundamental en esta estrategia.2 

 

     Entre la segunda mitad de 1981 y la primera de 1982 las masacres se sucedieron en la zona. En febrero de 1982 comienza la aplicación de la denominada política de "tierra arrasada".

 

     Antes de ocurrir el "caso de los camiones" un declarante cuenta: "(...) También había gente de la guerrilla; algunos estaban escondidos desde hacía días en el monte (...), pues tenían aviso de que el Ejército podía llegar. Ya habían pasado [los militares] por otros lugares. Había gente que contaba que el Ejército, primero se había entrado en Chichi [Chichicastenango] y en otros cantones. Los de Pachó Lemoa, que no se habían querido ir, estaban con pendiente [en alerta]. No se querían ir, pues tenían sus siembras; ya vendría la cosecha, sus animales, sus cosas (...)".3 

 

     Cuando en la memoria colectiva de un pueblo cobra nombre propio una situación vivida, no sólo se evidencia el impacto que el hecho dejó en la comunidad, sino también implica mayor veracidad a los testimonios. Esto es lo que sucede con "El caso de los camiones".4 

 

II.

Los hechos

 

     En el mes de mayo de 1982, en los tres días de mercado (9, 16 y 20), miembros del Ejército en un número que superaba los 50, acompañados de personas vestidas de uniformes militares y con los rostros cubiertos, llegaron a la plaza de Chichicastenango. Allí, estos últimos señalaron a las víctimas. Capturaron y subieron a camiones de carga alrededor de 150 personas: mujeres, hombres y niños. Un grupo de mujeres fue conducido a la cárcel del pueblo y quedó en libertad a los cuatro días. El destino de las otras víctimas se desconoce.

 

     El hecho de que las detenciones de Chichicastenango se practicaran un día de mercado, en la plaza de la cabecera municipal, a la salida de la celebración eucarística dominical,5  para ser precisos en el momento en que la plaza rebosa de gente, no fue casual. La primera finalidad, tal vez práctica, fue encontrar reunida a la mayor parte de las personas que estaban buscando. La segunda, estratégica, dejar constancia de la detención masiva ante un número poco habitual de testigos, desencadenando en ellos un proceso de descontrol individual y social que terminara en un atemorizamiento ejemplificador.6  Algo similar puede afirmarse sobre lo acontecido en San Sebastián Lemoa.

 

     Pocos días después, también un día de mercado (25 de mayo), un alto número de miembros del Ejército realizaron un operativo similar en San Sebastián Lemoa. Aunque el grueso de las víctimas fue capturado en el mercado, a otras las detuvieron en sus casas. Todas las víctimas, entre ellas mujeres, hombres y niños, en total no menos de 150 personas, fueron llevadas en camiones y posteriormente desaparecieron.

 

Tanto en el caso de Chichicastenango como en el de San Sebastián Lemoa, se presume que el destino final de los detenidos fue el destacamento de Chupol.

 

 

Las víctimas

 

     "Fuerzas del Ejército llegaron a Chichicastenango alrededor de las nueve de la mañana. Una vez en el mercado comenzaron a agarrar a los vecinos de cantones de Santa Cruz del Quiché, tales como Lemoa, Chicabracán, Cucabaj y otros".7 

 

     Chichicastenango fue el lugar donde se hizo sentir con más rigor la crueldad de esta acción selectiva. Sin embargo, no eran todos sus habitantes los buscados,8  sino otras personas que llegaban a la plaza los días de mercado,9  en particular los de la aldea de San Sebastián Lemoa y sus caseríos. Eso es lo que constatan los testigos: "Había gente de San Sebastián Lemoa, pero de diferentes cantones, Chicabracán, Cucabaj, Chicalté, Pachó".10  También hubo capturados de Chontalá11  y Mactzul,12  cantones del municipio de Chichicastenango. Ninguno de los 42 desaparecidos, identificados por la CEH, vivía en Chichicastenango.

 

     En cambio, en San Sebastián Lemoa, las víctimas sí pertenecían a la aldea. "Como quedó gente que no se llevaron [hace referencia a los capturados en Chichicastenango], regresaron a buscarlos".13 

 

El nombre con el que popularmente se conoce este suceso, "Caso de los camiones", surge del hecho que los militares se movilizaron en este tipo de vehículos, según lo indican testigos:

 

     "Era un domingo. Terminó la misa en la iglesia de Chichicastenango. Manuel y su esposa se fueron a realizar unas compras al mercado. Allí estaban cuando llegaron dos hombres enmascarados vestidos de verde olivo y dos soldados fuertemente armados. Un hombre enmascarado señaló a Manuel. Los soldados lo capturaron y se lo llevaron para tras de la iglesia donde había un camión. Lo subieron junto con otras personas. No se sabe para donde se lo llevaron".14 

 

     "El Ejército, al llegar al mercado, exige la cédula de vecindad de cada uno de los vecinos y las confronta con un listado que llevan los soldados. En el listado aparece el nombre de la presente víctima, lo detienen y se lo llevan a un camión que el Ejército tiene estacionado en una de las calles de ese municipio, en el camión se encuentran muchas personas".15 

 

     "Ese día don Gabriel se encuentra vendiendo en el mercado de Chichicastenango. Los soldados llegan directamente hacia esta persona y sin explicación alguna lo sujetan entre dos soldados, amarrándole las manos hacia atrás (...). Al detenido lo conducen a una de las calles de este pueblo en donde se encuentra estacionado un camión. Ahí lo suben encontrándose con un número indeterminado de detenidos".16 

 

     En relación al número de efectivos militares que intervinieron un declarante menciona: "Llega un pelotón del Ejército y directamente se dirige al lugar en que [la víctima] se encuentra vendiendo, y ante la mirada de muchas personas, se la llevan".17  Otro refiere un número aproximado: "(...) Eran entre 60 a 70 soldados y patrulleros (...)".18  Finalmente otro declarante habla de "(...) la llegada de alrededor de 100 soldados que venían en dos camiones (...)".19 

 

     El operativo en Chichicastenango y San Sebastián Lemoa no fue semejante a otros cometidos en la zona, en que "el Ejército enviaba tropas de destacamentos ajenos a la zona militar de Quiché".20  En este caso, para llevar a cabo el operativo se sirvieron, además, de colaboradores in situ, delatores,21  con la finalidad de capturar a las personas seleccionadas.22  Como los delatores no debían ser reconocidos por las víctimas, no sólo estaban vestidos de verde olivo, sino que también tenían el rostro cubierto. En versión de la gente, "los enmascaran"23  para que no se les pueda identificar.

 

     En los operativos llevados a cabo en Chichicastenango y en San Sebastián Lemoa participaron asimismo miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC).24  Estos patrulleros, "(...) quienes también vestían de pinto (...)",25  "fueron los que se encargaron (...) de ir con los soldados señalando gente y casas".26 

 

     "Los policías que estaban en la cárcel les indicaron [a las mujeres detenidas] que habían sido señaladas por cinco delatores. Cuando les dieron las características físicas de los vecinos, se dieron cuenta que eran patrulleros de Pachó Lemoa".27 

 

     Un testigo originario de San Sebastián Lemoa y que conoce a sus habitantes no duda en reconocerlos como lo que son, vecinos: "Su mamá estaba en el mercado pero logró llegar a su casa, donde llegó el Ejército y los vecinos [los patrulleros] a sacar a su mamá en un camión".28 

 

Todos los declarantes aluden a un grupo numeroso de personas:

 

     "Los soldados subieron al camión a hombres, mujeres y niños".29 

 

     "Había en tres camiones mucha gente, hombres, mujeres, patojos, incluso mujeres embarazadas que dieron a luz en el camión".30 

 

     "Lo detienen y se lo llevan al camión (...), en el camión se encuentra con muchas personas (...)".31 

 

     "Al detenido lo conducen por una de las calles de este pueblo en donde se encuentra estacionado un camión. Allí lo suben, encontrándose con un número indeterminado de detenidos".32 

 

     "Lo llevaron para atrás de la iglesia donde había un camión, lo subieron junto con otras personas".33 

 

     En San Sebastián Lemoa, un declarante menciona que las víctimas pudieron ser 60, entre mujeres, niños y ancianos.34  Otro indica: "(...) Llenaron dos camiones de gente (...)" y calcula que pudieron ser en total unos 150.35  Mientras, un tercero indica: "(...) Había en tres camiones mucha gente, hombres patojos, incluso mujeres embarazadas (...)".36 

 

     Respecto al número de víctimas en Chichicastenango, considerando que las capturas se realizaron en tres fechas diferentes, los declarantes señalan un número que oscila entre las 150 y las 175.37  Otro declarante dice textualmente: "Luego de capturar alrededor de cincuenta personas (...)".38  Martín Chich, sobreviviente ya fallecido, quien logró escapar, comentó en su comunidad sobre una estimación de 125 personas.39  En cambio, otra víctima que fue dejada en libertad habla de entre 40 y 50 hombres.40 

 

     La CEH pudo identificar a 42 víctimas, entre detenidos y desaparecidos. El número total no ha podido ser precisado. Sin embargo, si se toma en cuenta el impacto que los hechos dejaron en la memoria del pueblo, debe aceptarse que el número total de las víctimas fue mucho mayor.

 

 

Las mujeres

 

No todas las mujeres capturadas desaparecieron.

 

     "Se llevaron a hombres y mujeres en un camión, pero como no todos cabían en el camión, se llevaron a algunas mujeres a la cárcel".41 

 

     Veinte mujeres fueron conducidas a la cárcel de Chichicastenango. Allí fueron maltratadas psicológica y físicamente durante cuatro días. Al menos una joven fue objeto de violación sexual. Una de las detenidas dice: "(...) Estaba vendiendo frijol y maíz en el mercado, cuando fui agarrada por soldados junto con otras 20 o 25 mujeres de distintos cantones como Pacajá, Chicabracán y Pachó Lemoa [y que] estuvimos cuatro días detenidas en la cárcel de Chichicastenango (...). Una señorita de Chicabracán fue violada sexualmente por un policía".42 

 

     Otro declarante afirma: "Las mujeres que no fueron llevadas en el camión, fueron llevadas a la cárcel de Chichicastenango, donde había un total aproximado de veinte mujeres de diversos cantones de Santa Cruz. Las detenidas fueron liberadas al jueves siguiente".43 

 

 

Los niños

 

     Los testimonios sobre la captura de niños indican que los militares no discriminaron entre adultos y menores. Según un testigo de referencia: "íbamos en camiones (...). La orden era sacar información, a los niños darles con garrote en la cabeza, matarlos con garrote, capturar a algunos y traerlos al destacamento de Chupol (...). Hay muchos enterrados allá".44  Unos 40 niños fueron retenidos, para ser entregados en adopción o venta a extranjeros.45 

 

 

El destino de las víctimas

 

     "Se cree que el grupo que iba en los camiones fueron llevados (sic) al destacamento militar de Chupol, en el municipio de Chichicastenango, del cual era responsable la zona militar 20 del Quiché".46 

 

     Otro testigo relata sencillamente lo que vio: "El camión del Ejército se retira del pueblo tomando rumbo a la salida que se dirige hacia Los Encuentros [dirección hacia el destacamento de Chupol]".47  La información más generalizada fue que los camiones partieron rumbo a Chupol. Sin embargo, otros declarantes manifestaron su desconocimiento sobre el lugar al que fueron conducidas las personas capturadas.48 

 

     Según narra otro testigo: "Los vecinos que se dieron cuenta de la detención, suponen que se los llevaron al destacamento militar de Chupol. Sin embargo, nadie lo puede asegurar, ya que nadie los siguió".49 

 

     El supuesto de que los detenidos fueron conducidos a Chupol está fundado. Sin duda, la gente dice tener conocimiento de que "(...) en Chupol hay un cementerio clandestino [donde] enterraron a 400 o 500 personas. Mucha gente [lo] sabe, pero tiene miedo porque todavía está el destacamento".50 

 

     Un sobreviviente, que fue llevado a Chupol y pudo ser entrevistado por la CEH, relata: "Después de juntar alrededor de entre 40 a 50 personas los soldados se retiran con los capturados, dirigiéndose para el destacamento militar, ubicado en el cantón Chupol del municipio de Chichicastenango. Al llegar al destacamento, los soldados ya tienen preparados lazos para amarrar a cada uno de los detenidos, los introducen en el destacamento, colocándoles acostados boca abajo y en fila. Luego un pelotón de soldados pasa corriendo sobre cada una de las víctimas (...). Constantemente a todos los detenidos los someten a torturas y les interrogan sobre la actividad que cada uno realiza. Después son llevados a una gran zanja en donde son colocados a empujones (...). Los soldados se orinan sobre ellos, lanzando gritos y carcajadas. Un soldado le dice: 'Que se vaya a la mierda de inmediato, de lo contrario lo vuelven a meter a la zanja' (...)".51 

 

En cuanto a las demás víctimas se ignora si fueron conducidas al destacamento de Chupol.

 

 

      Desaparición forzada o ejecución

 

Hasta la fecha, todas las víctimas se encuentran desaparecidas.

 

     "Algunas personas dicen que se los llevaron al destacamento de Chupol. Lo cierto es que nunca más se supo de ellos".52 

 

     "Ese día mucha gente, al igual que la presente, son llevadas por el Ejército, sin que se sepa dónde".53 

 

     "Los vecinos que se dieron cuenta de la detención, suponen que se los llevaron al destacamento militar de Chupol; sin embargo nadie lo puede asegurar, ya que nadie los siguió".54 

 

     "Desde entonces, se encuentran desaparecidos. Ya nunca más regresaron".55 

 

     El único sobreviviente entrevistado de los conducidos a Chupol no fue testigo de ninguna ejecución: "En cuanto a las demás víctimas [las detenidas con él] se desconoce qué pasó con ellas".56  Incluso, dice que pudo ver "una zanja donde hay muchos huesos",57  pero nada más.

 

III.

Conclusiones

 

La CEH ha llegado a la convicción de que, durante el mes de mayo de 1982, efectivos del Ejército de Guatemala, con la colaboración de miembros de las PAC de San Sebastián Lemoa, violaron el derecho a la libertad personal de pobladores de comunidades de los municipios de Santa Cruz del Quiché y Chichicastenango, al detener arbitrariamente a un número no inferior a 300 personas, entre hombres y mujeres, niños y ancianos, 40 de ellas plenamente identificadas, como parte de una acción previamente decidida por el mando militar respectivo.

 

Asiste a la CEH la presunción fundada de que la mayoría de las víctimas, cuyo paradero se desconoce, fueron víctimas de ejecuciones arbitrarias, en violación de su derecho a la vida.

 

La CEH ha llegado, también, a la convicción de que, con motivo de estos hechos, un grupo de veinte mujeres arbitrariamente detenidas por los mismos efectivos del Ejército fueron maltratadas psicológica y físicamente por elementos de la Policía Nacional y que, al menos una, fue objeto de violación sexual, vulnerándose su derecho a la integridad personal.

 

La CEH considera que este caso ilustra la práctica de capturas y desapariciones selectivas, pero que afectaron a un gran número de personas, sin discriminar género ni edad, realizada por el Ejército de Guatemala como parte integrante de la lucha contrainsurgente en la década de los ochenta.

 

Estas acciones, que no tienen justificación ni siquiera en el contexto de un enfrentamiento armado interno, evidencian, además, la impunidad con que podían proceder los agentes del Estado.

 

 

 

LISTADO DE LAS VICTIMAS

 

Desaparición forzada

 

 

Carlos Salvador Riquiac

Diego Luarca

Emiliana Martin Cuy

Fabian Luarca

Felipe Gonzalez

Francisco Luarca

Gabriel Morales Pantoj

Jose Ventura

Juan Morales Perez

Juana Tiño

Maria Luarca

Martin Gonzalez

Martin Gonzalez Perez

Mateo Gonzalez Gonzalez

Nicolas Zapeta

Olivia Riquiac Martin

Petrona Luarca

Ramon Ventura

Salvador Lopez

Salvador Tiño

Sebastian Gomez

Sebastian Gonzalez

Tomas Panto Morales

Tomas Perez Quino

Tomas Perez Tol

Tomas Riquiac Cuin

Tomasa Grijalba

 

 

Desaparición forzada, torturas

 

 

Josefa Tiño

Juana Tenojan

Manuel Tipaz Mas

Santos de Leon Gonzales

 

 

 

Desaparición forzada, tortura y otras violaciones

 

Sebastian Lopez de Leon

 

 

Tortura, Privación de Libertad

 

 

Maria Luarca Chicoy

Sebastiana Hernandez Lopez

Tomas Perez Perez

Juan Tipaz

Julio Gamez

Martin Chich

Vicente Cruz

Hermana de Vicente Cruz

 

 

 

Víctimas Colectivas/Desconocidas: 261

 


1  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

2  Testigo directo (soldado de alta en Chupol en 1982) CEH. (T.C. 87). "En el destacamento de Chupol, había seis compañías [cada una 160 soldados] (...). La Compañía Las Flechas en Chupol, perpetró muchas masacres (...). Hay un cementerio clandestino. Enterraron 400 o 500 personas (...). La S-2 mandó traer una máquina (...), estuvieron aplanando (...). Había un túnel cerca del nuevo destacamento, allá tiraban todos los que iban cayendo". Regrese al Texto

3  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

4  C 2687. C 2012. C 2364. C 2514. C 2517. C 2518. C 2521. C 2523. C 16607. C 16658. Regrese al Texto

5  La iglesia y municipalidad en Chichicastenango, como en la gran mayoría de los lugares, están situados frente a la plaza, lugar donde llevan los productos los días de mercado. Regrese al Texto

6  Testigo de referencia CEH. C 2521. Mayo, 1982. "Por el miedo que impera, nadie de la familia hace algo por averiguar el paradero (...) ni presenta denuncia alguna, en vista de que las mismas autoridades son las que llevan sin motivo alguno a la gente". Regrese al Texto

7  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

8  Ninguna de las 42 víctimas a las que hacen referencia los declarantes es de Chichicastenango. Regrese al Texto

9  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. "Como era día de mercado, se encontraba gente de diversos cantones. Los soldados, sin embargo, detuvieron solamente a la gente de los cantones de Santa Cruz". Regrese al Texto

10  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

11  C 2364. C 2514. C 2517. C 2518. C 2521. C 2523. Regrese al Texto

12  C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

13  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

14  Testigo directo CEH. C 16658. Mayo, 1982. Regrese al Texto

15  Testigo directo CEH. C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto

16  Testigo directo CEH. C 2523. Mayo, 1982. Regrese al Texto

17  Testigo de referencia CEH. C 2521. Mayo, 1982. Regrese al Texto

18  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

19  Ibidem. Regrese al Texto

20  Ibidem. Regrese al Texto

21  Testigo directo CEH. C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto

22  Testigo directo CEH. C 2687. "Fueron los que se encargaron ese día de ir con los soldados señalando gente y casas". Regrese al Texto

23  Testigo directo CEH. C 16658. Mayo, 1982. Regrese al Texto

24  C 2687. C 2012. C 2687. C 16607. Los declarantes identifican a siete victimarios. Regrese al Texto

25  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

26  Ibidem. Regrese al Texto

27  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Otro declarante afirma: "Los detenidos eran señalados por patrulleros de Lemoa quienes también vestían de pinto". Regrese al Texto

28  Testigo directo CEH. C 2012. Mayo, 1982. Regrese al Texto

29  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

30  Testigo directo CEH. C.2012. Mayo, 1982. Regrese al Texto

31  Testigo directo CEH. C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto

32  Testigo directo CEH. C 2523. Mayo, 1982. Regrese al Texto

33  Testigo directo CEH. C 16658. Mayo, 1982. Regrese al Texto

34  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

35  Ibidem. Regrese al Texto

36  Testigo directo CEH. C 2012. Mayo, 1982. Regrese al Texto

37  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

38  Testigo directo CEH. C 2518. Mayo, 1982. Regrese al Texto

39  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

40  Testigo directo CEH. C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto

41  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

42  Ibidem. Regrese al Texto

43  Testigo de referencia CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

44  Testigo directo CEH. (T.C. 87). Regrese al Texto

45  Testigo de referencia CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

46  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982. Regrese al Texto

47  C 2523. Regrese al Texto

48  Testigo directo CEH. C 2521. "Ese mismo día mucha gente al igual que la presente son llevadas por el Ejército, sin que se sepa dónde". Testigo directo CEH. C 2523. "(...) el camión se aleja con los capturados a bordo y se dirige rumbo al Quiché [Entiéndase Santa Cruz del Quiché]". Testigo directo CEH. C 2687. "(...) rumbo a Chichicastenango". Regrese al Texto

49  Testigo directo CEH. C 2523. Mayo, 1982. Testigo directo CEH. C 2518. Mayo, 1982. "Nadie sabe qué hicieron con las víctimas". Regrese al Texto

50  Testigo directo CEH. (T.C. 87). Regrese al Texto

51  Testigo directo CEH. C 2514. Mayo, 1982. La víctima presenta varias cicatrices consecuencia de las torturas a que fue sometida. Regrese al Texto

52  Testigo directo CEH. C 2364. Regrese al Texto

53  Testigo de referencia CEH. C 2521. Mayo, 1982. Regrese al Texto

54  Testigo directo CEH. C 2523. Mayo, 1982 Regrese al Texto

55  Testigo directo CEH. C 2687. Mayo, 1982 Regrese al Texto

56  Testigo directo CEH. C 2514. Mayo, 1982. Regrese al Texto

57  Ibidem. 1 12

  ../../cap2/vol1/Anterior
../../cap2/vol1/Siguiente

../../cap2/vol1/VerdadEste reporte fue producido por la Comisión para el Esclaracimiento Histórico (CEH). Este website esta mantenido por el Programa de Ciencia y Derechos Humanos de la Asociación Americana del Avance de la Ciencia.

Por favor notifique a webmaster@hrdata.aaas.org si encuentra problemas técnicas en estas paginas.
Preguntas o comentario sobre el contenido deben ser dirigidas a pball@aaas.org.

AAAS Ciencia y Derechos Humanos Centro de Datos

../../cap2/vol1/CEH%20Web%20Page