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CASO ILUSTRATIVO No.
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MASACRE DE LA ALDEA ILOM
"'Ustedes no dicen
nada, no declaran nada y allí están los guerrilleros,
¨ve?; todos los que están muertos son puros guerrilleros,
allí están sus papás, sus padres, sus hermanos,
porque no los declaran, están muertos, ve, tirados allí.
Dicen ustedes que no hay guerrilleros, que no hay nada, entonces
¨por qué están muertos estos?, dijo el subteniente".1
I.
Antecedentes
La aldea de Ilom,
ubicada en el municipio de San Gaspar Chajul, departamento de Quiché,
existe antes que se desarrollara la colonización española.
A finales del siglo pasado la comunidad recibió una importante
inmigración de población indígena maya pobre
en busca de terrenos de mayor fertilidad.
Desde el siglo pasado,
debido a la aplicación de políticas gubernamentales
de apoyo hacia el cultivo de productos de exportación, la
comunidad fue despojada progresivamente de sus terrenos comunales.
Esto dio origen a constantes reclamos por parte de la población
ante los gobiernos local y central para la restitución de
sus tierras. En 1915 se registró el primer conflicto de tierra
planteado en contra de quien aparecía como propietario, Lizandro
Gordillo Galán, secretario de la municipalidad de Chajul.
El Juzgado Civil, en la sentencia, ordenó a éste restituir
a la población de Ilom el goce de sus derechos de propiedad.
La Corte de Apelaciones confirmó la sentencia. Sin embargo,
en 1929 la Corte Suprema de Justicia falló en contra de la
comunidad indígena.
En el presente siglo
los reclamos y peticiones de la población no tuvieron respuestas
justas por parte del Estado. En 1932, después de un intento
de medición de la tierra, al que se opusieron los indígenas,
murieron tres personas de la comunidad, se dice que a manos del
finquero Lizandro Gordillo y el ingeniero medidor, aunque fueron
acusados por este hecho ocho pobladores de la comunidad. A partir
de esta fecha hasta los años setenta, la población
dejó de reclamar sus tierras.2
A partir de 1972
hubo presencia de la guerrilla en el municipio de Ixcán,
que luego se extendió a la región ixil. El 7 de junio
de 1975 el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) ejecutó
a José Luis Arenas Barrera,3
propietario de la finca La Perla, ubicada en el municipio de Chajul.
El "ajusticiamiento" de José Luis Arenas fue un hito en cuanto
al enfrentamiento armado en la zona: "(...) Ya allí empezó
la violencia, más que todo le echaron la culpa ya a la gente,
y no es la gente de esta aldea, sino otros grupos que mataron al
patrono, pero le echaron la culpa a la gente, entonces allí
vinieron a matar a toda la gente".4
Desde este hecho,
parte de la población se acercó más a la guerrilla
y ésta realizó un trabajo político en las aldeas
(charlas, propaganda armada y constitución de bases de apoyo
y colaboradores organizados). El tipo de apoyo prestado por la comunidad
fue de abastecimiento de alimentos. Según un declarante que
habita en Ilom, "algunas personas dieron su comida solamente,
ninguna gente de acá agarró arma, sino que sólo
comida les dieron a la guerrilla".5
Otra parte de los habitantes de Ilom no se adscribió a la
guerrilla, y muchos se mantuvieron fuera de la insurgencia.
En 1979 los dueños
de la finca La Perla establecieron vínculos estrechos con
la institución armada y por primera vez un destacamento militar
provisional fue instalado dentro de la finca, que tendría
carácter definitivo en 1981. En esta misma finca se constituyó
la primera Patrulla de Autodefensa Civil del área. Según
un declarante, cercano a José Luis Arenas: "(...) Me recuerdo
tan bien de las palabras del coronel Gramajo: '¨Cómo le voy
a dar armas yo a esta gente? Imagínese que se nos volteen
después' Entonces yo le dije: 'Yo me comprometo a traerle
a usted una lista de los nombres de personas a quienes yo personalmente
le garantizo con mi vida que no se van a voltear'. Y fue así
como se estableció la primera patrulla".6
A partir de 1981
se generalizó la represión contra los pobladores de
Ilom que se consideraba tenían vínculos con la guerrilla.
El 11 de enero de 1981 un grupo de soldados, provenientes del destacamento
instalado en la finca La Perla, ingresó a las once de la
noche en la comunidad. Detuvieron a 20 personas, las ejecutaron
y las arrojaron a un arroyo cercano a la finca La Perla.7
En el mismo mes de enero las tropas ejecutaron a 16 personas, que
fueron quemadas en el interior de sus casas. El 14 de febrero del
mismo año ejecutaron a dos personas más.8
II.
Los hechos
El 23 de marzo de
1982, unos 40 soldados, con apoyo de 20 patrulleros civiles del
destacamento militar ubicado en la finca La Perla, tomaron la aldea
Ilom a las cuatro de la mañana, cercándola, para evitar
que cualquier persona pudiera escapar. Los soldados y patrulleros
entraron en cada una de las casas, levantando a sus moradores y
concentrándolos en la plaza central. A las seis o siete de
la mañana todos los habitantes de Ilom, que en esa época
sumaban entre 1,800 y 2,000 habitantes, se encontraban en la plaza,
siendo separados los hombres de las mujeres y niños. Los
primeros fueron encerrados dentro de la iglesia católica,
mientras que las mujeres y los niños en el juzgado. A continuación,
en palabras de un sobreviviente, "agarraron a tres personas y
les dijeron: 'Andá mostrá la gente que está
metida con la guerrilla' (...) Uno de ellos dijo: 'Yo no sé,
yo no puedo contar porque no sé nada, no sé qué
gente está metida con la guerrilla y qué gente no,
porque yo nada más estoy en mi casa'. Entonces los soldados
le dijeron: 'Si no vas a mostrar a la gente te vamos a matar', y
le mataron. Las otras dos personas dijeron: 'Está bueno,
te vamos a mostrar pero si no vas a matar a mí' y allí
empezaron a mostrar. Uno se llamaba Dominico Sánchez, él
es el que mostró, otro se llamaba Carlos De León,
pero ya es finado, los mismos soldados los mataron a los dos".9
Estando dentro de
la escuela, el oficial a cargo de la operación hizo que le
llevaran a los hombres reunidos en la iglesia, de dos en dos. Allí
revisaba si las personas se encontraban en una lista de nombres
o si eran reconocidas por Carlos De León, quien estaba con
una gorra pasamontañas, y por Dominico Sánchez, con
la cara descubierta. Si las personas no eran identificadas por ellos
o no se encontraban en la lista, eran puestas en libertad y enviadas
a reunirse frente a una carnicería que se encontraba en las
inmediaciones de la plaza. En caso contrario, la persona identificada
era ejecutada en el acto, de un disparo en la frente, a manos del
mismo oficial a cargo. Las ejecuciones continuaron ininterrumpidamente
hasta que se acumularon varios cadáveres en la escuela. Las
personas liberadas sacaron los cuerpos, que eran arrojados en una
inclinación del terreno que mira al centro de la plaza. Las
ejecuciones continuaron hasta que terminaron con las personas identificadas.
Mientras tanto, las
mujeres encerradas en el juzgado observaban la muerte de sus esposos,
hijos y hermanos. Los soldados vigilaban desde el exterior que nadie
pudiera salir.
A las dos de la tarde
los soldados acabaron de ejecutar a todas las personas que supuestamente
colaboraban con la guerrilla. Luego, dejaron en libertad a las mujeres,
enviándolas a reunirse con los hombres que habían
sobrevivido frente a la carnicería.
En total fueron ejecutados 96 hombres de la comunidad.
Estando todas las
personas sobrevivientes de la masacre reunidas en la plaza, el oficial
a cargo se dirigió a ellos diciendo, según un sobreviviente:
"Ustedes no dicen nada, no declaran nada y allí están
los guerrilleros, ¨ve?, todos los que están muertos son puros
guerrilleros, allí están sus papás, sus padres,
sus hermanos, porque no los declaran están muertos, ve, tirados
allí. Dicen ustedes que no hay guerrilleros, que no hay nada,
entonces ¨por qué están muertos esto?, dijo el subteniente".10
Por indicaciones
del oficial responsable de la operación, los sobrevivientes
de la masacre fueron instruidos para sepultar a sus seres queridos
en cuatro fosas comunes. El entierro fue apresurado y no se observaron
las formas rituales de la población indígena. Habiendo
terminado de enterrar los cuerpos, el oficial se volvió a
dirigir a la población superviviente, obligándolos
a traer alimentos a los soldados. Más tarde, según
el mismo declarante: "Dijo él, 'a las tres de la tarde
vamos a quemar las casas, ustedes vean a dónde se van, se
van para Chajul, se van para la Costa, se van para Barillas o ven
para dónde agarraran, váyanse los que no murieron,
porque a las tres de la tarde vamos a quemar todas las casas".11
Entonces quemaron todas las casas con todo lo que había dentro:
"Nuestras chamarras, nuestras camas, nuestros petates, nuestros
machetes, sombreros, café, frijol, hacha, todo (...)".12
La mayoría de los animales domésticos,
dinero, aparatos eléctricos, incluso ropa de las personas
fueron sustraídos por los soldados y llevados a la finca
La Perla.
III.
Hechos posteriores
Parte de la población
se refugió en las montañas, con preferencia en las
cercanías de Ixtupil, Cabá y Santa Clara, y de las
Comunidades de Población en Resistencia (CPR). La otra parte,
la mayoría, se trasladó a la finca Santa Delfina (anexa
a La Perla), donde los pobladores permanecieron durante un año
trabajando como mozos.
Debido a un cambio
de política gubernamental, en aplicación al plan de
campaña Firmeza 83, que promovió el reasentamiento
de las poblaciones que se desplazaron en 1982, la comunidad de Ilom
volvió a su lugar de origen, un año después,
el 15 de marzo de 1983. El Ejército estableció un
destacamento en Ilom y construyó una galera para alojar a
la población reasentada. La modalidad en la ubicación
de las viviendas fue modificada en función del control de
la población: las casas fueron construidas una a la par de
la otra, de modo que los moradores quedaron concentrados en un espacio
muy reducido. Para realizar la reubicación de las construcciones
el Ejército se valió de las autoridades civiles establecidas;
el alcalde municipal de Chajul fue a la comunidad y aconsejó
que, según cuenta un declarante: "Ahora antes de la violencia
siempre vino la guerrilla (...) mejor vamos a quedar junto, se pusieron
a valorar una cuerda o media cuerda y obligaron a la gente a vender
su sitio, algunos que no quisieron vender su sitio fueron obligados
y se dieron a otras personas".13
Asimismo, se organizaron las Patrullas de Autodefensa
Civil (PAC) para vigilar a la población y para colaborar
en las operaciones militares del Ejército: rastreo de la
población desplazada y refugiada en las montañas cercanas,
su detención y reasentamiento en sus lugares de origen.
IV.
Conclusiones
La CEH llegó a la plena convicción
de que el 23 de marzo de 1982, 96 hombres, desarmados e indefensos
de la comunidad de Ilom, fueron ejecutados por efectivos del Ejército,
en violación de su derecho a la vida.
La masividad de la
matanza contra los habitantes de la aldea Ilom, la quema de todas
las casas, milpa, bienes y el desplazamiento forzado de los pobladores
demuestran la intención del mando responsable del Ejército
de eliminar parcial o totalmente a este grupo étnico. El
conjunto de estos actos determina su carácter genocida.
La CEH considera que los militares no tuvieron
justificación alguna para realizar actos como los narrados
en el caso, aún cuando la guerrilla haya tenido presencia
en la zona y los pobladores le hayan prestado apoyo.
La CEH considera
que, dadas las circunstancias relatadas en el caso, este ilustra
la aplicación de los planes Victoria 82 y Firmeza
83 en el área ixil. En virtud de estos planes, el Ejército
creó fuerzas de tarea específicamente destinadas a
ejecutar operaciones militares, con el objetivo principal de aniquilar
las bases de apoyo de la guerrilla, incluyendo la ejecución
arbitraria de civiles indefensos.
Finalmente, la circunstancia de que finqueros apoyaron
la creación de las PAC y facilitaron la instalación
de un destacamento militar en la finca La Perla, revela la estrecha
vinculación entre sectores de finqueros en la lucha contrainsurgente.
LISTADO DE LAS VICTIMAS
Ejecución arbitraria, Privación
de Libertad
Antonio Caba Diaz
Antonio Caba Ijom
Antonio Caba Lopez
Antonio Caba Mendez
Antonio Guzman
Antonio Solis
Baltazar Tum
Bartolome Ijom
Bartolome Ijom Ijom
Bernal Gallego
Diego Acabal
Domingo Ijom
Domingo Rivera Batz
Domingo Sanchez Mendoza
Fabian Acabal
Francisco Caba Ramirez
Francisco Ramirez
Francisco Rivera
Gabriel Asicona
Gaspar Caba
Gaspar Solis
Gaspar Solis
Juan Sanchez
Lorenzo Hernandez Hutuy
Manuel Diaz
Manuel Hernandez
Matias Sanchez Mendez
Pedro Asicona
Pedro Caba Rivera
Pedro Canay Asicona
Pedro Diaz
Pedro Diaz Hu
Pedro Diaz Mendoza
Pedro Gallegos Rivera
Pedro Hernandez
Pedro Rivera Solano
Pedro Sanchez
Pedro Sanchez Solano
Pedro Solis
Salvador Ramirez
Samuel Caba
Tomas Hugo Sanchez
Tomas Caba Lopez
Tomas Caba Rivera
Tomas Mendoza
Víctimas Colectivas/Desconocidas: 51
1 Testimonio colectivo
CEH. (T.C. 321). Regrese al Texto
2 Elain D. Elliot, "Ixil
Land Tenure" (1989). Anónimo, "Informe final de los ejidos
de las aldeas Ilom, Sotzil, Ixtupil y Sacsiguán, ubicados
en los municipios de Chajul y Nebaj, departamento de Quiché",
sin fecha, proporcionado por los pobladores. Colby Van der Berge,
"Ixiles y Ladinos", Revista de la Facultad de Ciencias Jurídicas
y Sociales de Guatemala, Números 9 al 12, enero-diciembre
1960. Regrese al Texto
3 CI 59. Regrese al
Texto
4 Testimonio colectivo
CEH. (T.C. 322). Regrese al Texto
5 Ibidem. Regrese
al Texto
6 Testigo directo CEH.
(T.C. 16). Regrese al Texto
7 C 3325. Regrese
al Texto
8 C 3327. Regrese
al Texto
9 Testimonio colectivo
CEH. (T.C. 321). Regrese al Texto
10 Testimonio colectivo
CEH. (T.C. 322). Regrese al Texto
11 Ibidem. Regrese
al Texto
12 Ibidem. Regrese
al Texto
13 Testimonio colectivo
CEH. (T.C. 321). 1 9
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