AGUDIZACION
DE LA VIOLENCIA Y MILITARIZACION DEL ESTADO
(1979-1985)
359.
Durante el
período comprendido entre 1979 y
1985 la espiral de violencia siguió
aumentando hasta alcanzar niveles inimaginables.
Los Gobiernos de los generales Romeo Lucas
García y Efraín Ríos
Montt concentraron sus esfuerzos en aniquilar
al enemigo interno, limitándose no
sólo a combatir a la guerrilla sino
atacando sistemáticamente al movimiento
social y a la población en las áreas
de fuerte presencia guerrillera, principalmente
población maya.
360.
En el Gobierno
de Lucas García (1978-82), la estrategia
contrainsurgente se concentró en
eliminar al movimiento social tanto urbano
como rural, el cual había crecido
sensiblemente durante los años previos,
así como combatir a la guerrilla.
Posteriormente, Efraín Ríos
Montt (1982-83) le dio continuidad a la
estrategia de tierra arrasada, destruyendo
cientos de aldeas, principalmente en el
altiplano, y provocando un desplazamiento
masivo de la población civil que
habitaba las áreas de conflicto.
Paralelamente el Ejército implantó
estructuras militarizadas como las Patrullas
de Autodefensa Civil (PAC) para consolidar
su control sobre la población, buscando
contrarrestar la influencia de la insurgencia
y reducir las causas que generaban malestar
entre la población organizando, los
denominados polos de desarrollo.261
361.
El Gobierno del general Humberto Mejía
Víctores (1983-85) continuó
con esta estrategia, fortaleciendo la militarización
con la expansión e institucionalización
de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC),
y dándole un fuerte empuje a los
polos de desarrollo y aldeas modelo.
El Gobierno de Lucas García
362.
En 1978 los
militares continuaron con el modelo electoral
de los años anteriores. La tercera
elección militar fue la del ex ministro
de la Defensa, general Romeo Lucas García
como presidente y la del civil Francisco
Villagrán Kramer como vicepresidente.
La elección se dio en medio de una
crisis política. Se rompió
la alianza anticomunista PID-MLN. El primero
pasó a aliarse con el PR y otros
pequeños partidos, con los cuales
formó un Frente Amplio. Los resultados
de los comicios del 5 de marzo de ese año
originaron una vez más protestas,
violencia y denuncias de fraude. El Congreso
practicó la elección de segundo
grado el día 13 de aquel mes, desestimando
las pruebas de la victoria del coronel Enrique
Peralta Azurdia (candidato del MLN). La
tendencia a la abstención electoral
se acentuó con un 63.5% de no votantes.262
Fue este el binomio electoral menos votado
en la historia del país, prueba de
la poca legitimidad del modelo militar y
del régimen político.
363.
El terror
que se desató durante este Gobierno
desestructuró todas las organizaciones
sociales, políticas y profesionales
existentes. La administración de
la justicia también se vio fuertemente
afectada por ello. Jueces y abogados fueron
asesinados con el objeto de paralizar completamente
a la justicia y toda acción de protección
de los derechos humanos. En ningún
otro período se ejecutaron tantos
jueces y abogados,263
especialmente, aquellos que habían
dado trámite a recursos de exhibición
personal o que habían dictado resoluciones
contrarias a los intereses del Gobierno.
Ante esta represión otros jueces
y abogados optaron por plegarse a las imposiciones
del Ejecutivo para la aplicación
de la justicia. Las constantes violaciones
a los derechos humanos llevaron al Vicepresidente
de la República a su renuncia en
1981, siendo sustituido por el coronel Oscar
Mendoza Azurdia.
364.
El Gobierno
de Lucas García aunque también
impulsó proyectos de infraestructura
y desarrollo y continuó la estrategia
militar de modernizar la economía,
tuvo menos éxito en relación
con los cambios económicos que los
dos anteriores. El presupuesto del Estado
pasó de 355.6 millones de dólares
en 1974 a 942.6 en 1978, aumentó
la burocracia y se crearon nuevas entidades
estatales en contra de la voluntad del CACIF.
La inestabilidad política tanto en
el país como regional que se vivía
ahuyentó las inversiones nacionales
y motivó la fuga de capitales que
se estima alcanzó entre 800 millones
a 1.5 millones de dólares durante
los primeros años de la década
de los ochenta.264
365.
Dentro de
las políticas económicas emprendidas
por este Gobierno se encuentran el plan
de desarrollo de la Franja Transversal del
Norte, la construcción del nuevo
puerto del pacífico y de varios edificios
públicos, la creación de la
Secretaría de Minería, Hidrocarburos
y Energía Nuclear, dependencia de
la Presidencia de la República y
destinada a la exploración, explotación
y comercialización de hidrocarburos
minerales y aprovechamiento de la energía
nuclear. En los años posteriores
la adjudicación de licencias para
la exploración y explotación
de estos recursos dependió del Ejecutivo
y de las fuerzas económicas ligadas
al Gobierno.265
366.
Otros factores
fueron negativos a la administración
de Lucas García, entre ellos el aumento
desmedido de la corrupción que en
Gobiernos anteriores se había convertido
en un mal crónico. Los proyectos
de desarrollo fueron respondiendo a demandas
personales más que a una lógica
de progreso económico. Así
el trabajo del FYDEP266 ,
o la colonización de la Franja Transversal
del Norte, que convirtieron en grandes terratenientes
a un grupo de generales, empresarios y profesionales
afines al Gobierno; o en "el periférico
nacional" un proyecto de red vial que debía
vincular todo el territorio, para el cual
se hicieron pagos cuantiosos aunque ni siquiera
se empezó.
367.
Durante 1978
se dio un alza inmoderada en los precios
de los productos de primera necesidad, que
provocó a lo largo de todo el año
una fuerte presión del sector laboral,
que demandaba de los patronos un incremento
de los salarios. Aunque se logró
un reajuste a la tabla de salarios, pronto
el aumento fue sobrepasado por el alza de
precios de la energía eléctrica
y teléfonos. Estos incrementos aumentaron
el descontento popular y fueron rechazados
por todos los sectores de la población,
que se pronunciaron públicamente.267
368.
Paralelamente
a los intentos de reactivación económica,
el Gobierno emprendió una brutal
campaña represiva contra el movimiento
social, tanto en el área rural como
en la urbana. El asesinato y la desaparición
sistemática de líderes renombrados,
así como las masacres de campesinos
en el interior del país tuvo fuerte
repercusiones en el ámbito internacional.
Guatemala se convirtió en un objeto
de frecuentes sanciones y del aislamiento
internacional por la intensidad de la represión
estatal.
369.
Las restricciones
sobre la ayuda militar de Estados Unidos,
iniciada en 1977, se mantuvieron frente
a este deterioro en la situación
de los derechos humanos. Sin embargo como
ya se mencionó, en efecto, la ayuda
militar directa asignada a Guatemala mediante
el Military Assistance Program (MAP)
antes de la suspensión, no fue afectada
por la nueva legislación. Tampoco
se detuvieron las ventas comerciales ni
el Foreign Military Sales (FMS),
que continuó concediendo créditos
para compras de armamentos.
370.
En 1978 se
recibieron US$ 2.4 millones, US$ 3.3 millones
en 1979 y US$ 2.2 millones en 1980.268
Así se estimó que las entregas
a través del FMS y las ventas comerciales
fueron:
"La vía
primaria que usó Guatemala durante
el período 1978-1982 para obtener
equipo y tecnología militar y de
uso dual (para fines militares y no militares)
de Estados Unidos".269
371.
Desde 1974
Guatemala había suscrito un convenio
con el Estado de Israel para recibir ayuda
militar. Entre 1975 y 1982 el Ejército
adquirió 11 aviones y 10 carros de
combate proporcionados por Israel y fue
totalmente equipado con fusiles Galil a
un costo de US$6 millones. En 1980 el Gobierno
israelí ayudó a instalar la
fábrica de industria militar guatemalteca
en Alta Verapaz para producir municiones
para los fusiles de asalto Galil y las ametralladoras
Uzi. En 1979 técnicos del Tadiran
Israel Electronics Industries, instalaron
un centro de cómputo en la capital
del país, que principió a
trabajar en 1980. Al año siguiente,
el Ejército inauguró la Escuela
de Transmisiones y Electrónica, construida
y equipada con el apoyo de técnicos
israelitas para actividades de inteligencia.
372.
La corrupción,
el desvío de recursos destinados
al mantenimiento de las unidades en combate
y el deterioro de la imagen internacional
fueron algunos de los factores que acrecentaron
el descontento y las críticas de
algunos sectores de la oficialidad del Ejército,
principalmente de los que se encontraban
en el frente de operaciones. Estas críticas
también eran compartidas por otros
sectores vinculados con la empresa privada,
quienes señalaban la poca eficiencia
que el alto mando del Ejército exhibía
para derrotar a la guerrilla, cuyas acciones
de sabotaje, tomas de pueblos, cierre de
carreteras, así como ejecuciones
arbitrarias, se hicieron más frecuentes
en territorios cada vez más amplios.
373.
El Gobierno
de Lucas García se fue desgastando
rápidamente. La proyectada alianza
entre políticos, militares y empresarios
para promover el desarrollo económico
con estabilidad política se descompuso
como resultado de los altos niveles de corrupción
y del saqueo del erario público,
así como por rivalidades políticas.
La situación se agudizó con
el shock petrolero y otros factores originados
en la economía internacional.
La destrucción del movimiento social
374.
El movimiento
social que había alcanzado un gran
desarrollo en los primeros dos años
del Gobierno de Laugerud García había
sufrido importantes golpes por las acciones
represivas que se endurecieron después
del terremoto de 1976. Esto derivó
en una politización y radicalización
de las organizaciones sociales, tanto urbanas
como rurales al compás de su gradual
movilización. Este proceso de radicalización
fue resultado de un cúmulo de factores
donde influyeron además de la violencia
represiva, la continuación de las
exclusiones sociales y políticas,
el trabajo ideológico de la guerrilla
y la influencia externa de los éxitos
del Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN) en Nicaragua y del Frente
Farabundo Martí para la Liberación
Nacional (FMLN) en El Salvador.
375.
Ya desde 1976 el movimiento social y especialmente
la denominada alianza obrero campesina que
aglutinaba a sindicatos de las empresas
de la capital con los trabajadores migrantes
a la Costa Sur y ligas campesinas, había
dejado de ser un movimiento que buscaba
sólo logros económicos para
involucrase en luchas más política,
impulsando de manera creciente las medidas
de hecho para lograr sus reivindicaciones.
376.
Este nuevo
carácter del movimiento social afectó
la relativa tolerancia que los Gobiernos
militares de inicio de la década
le habían dado. Se arreció
entonces una estrategia de represión
selectiva que afectó a sus principales
líderes, entre ellos a Mario Mujía
Córdoba principal asesor de los mineros
de Ixtahuacán, quien fue asesinado
el 20 de julio de 1978.270
A pesar de la intimidación que provocaba
esta represión selectiva se siguió
promoviendo la unidad y articulación
del movimiento social e indígena
en el país, así como se potenció
la capacidad de movilización.
377.
Esto se
vio reflejado en las jornadas de octubre
de 1978, en las que a raíz del aumento
del pasaje del transporte público
se desencadenaron continuas protestas y
manifestaciones durante seis semanas. La
amplitud de la movilización nacional
y de la protesta pública con ocasión
de una causa tan particular fue el examen
esperado sobre el recién establecido
Gobierno de Lucas García. También
la prueba de cuánto se había
avanzado en la organización social
en estos años. Sin proponérselo,
fue una medición de fuerzas entre
la oposición y el Gobierno y definió
claramente la naturaleza del régimen
contrainsurgente. Los enfrentamientos provocaron
40 muertos, 300 heridos y más de
1500 detenidos según una fuente.271
Poco después, uno de los principales
dirigentes de las jornadas, el Secretario
General de la Asociación de Estudiantes
Universitarios, Oliverio Castañeda
de León, fue asesinado tras su participación
en la celebración del aniversario
de la Revolución de Octubre de 1944.272
378.
El impulso
del movimiento social también se
reflejó con ocasión de los
entierros de connotados dirigentes sociales
asesinados en esta década, produciéndose
movilizaciones masivas de protesta273
y de denuncia nacional e internacional.
El duelo condujo a marchas de decenas de
miles de personas, a veces en silencio y
con un clavel rojo en la mano izquierda.
Las acciones policíacas cometidas,
aun en el momento mismo del entierro, provocaron
nuevas víctimas y evidenciaron aún
más la naturaleza represiva del Estado
contrainsurgente. 379.
Las circunstancias
en que sucedieron estos asesinatos no dejaron
dudas acerca de quiénes eran los
autores materiales e intelectuales. Junto
con las muertes de los dirigentes, también
se cometieron cientos de ejecuciones y desapariciones
entre los miembros de base del movimiento
social, tanto en el área urbana como
en la rural. El movimiento indígena
y campesino organizado, las cooperativas
y otras asociaciones fueron duramente golpeadas
en este período mostrándose
así la voluntad del Estado de destruir
las organizaciones políticas y sociales.
380.
Al mismo
tiempo la insurgencia fue creando vínculos
con el movimiento social de tal manera que
durante todo este período organizaciones
como el CUC, el Frente Estudiantil "Robin
García" (FERG), los Cristianos Revolucionarios
(CR) la Coordinadora de Pobladores (CDP)
y los Núcleos de Obreros Revolucionarios
(NOR) fueron influenciadas por el EGP. La
represión generalizada motivó
también que las organizaciones del
movimiento social realizaran diferentes
intentos de unificación: en 1976,
con el Comité Nacional de Unidad
Sindical (CNUS); en 1979, luego de una amplia
represión gubernamental, mediante
el Frente Democrático Contra la Represión
(FDCR); y en 1981, con el Frente Popular
31 de Enero (FP 31).
381.
Cada uno
de estos intentos de unidad tuvo dinámicas
distintas. El FDCR buscó la denuncia
tanto nacional como internacional de los
hechos de violencia que se vivían.
En el ámbito internacional realizó
una importante campaña de solidaridad
y denuncia que contribuyó al aislamiento
del régimen de Lucas García.
La influencia de la insurgencia dentro del
FDCR hizo que sus logros constituyeran también
una victoria política para la guerrilla.
382.
Mientras
el clima de violencia seguía golpeando
tanto a las organizaciones sociales como
políticas. El asesinato del dirigente
social demócrata, Alberto Fuentes
Mohr el 22 de enero de 1979 fue el anuncio
de más asesinatos de esta naturaleza.274
Al mismo tiempo, con estos hechos se cerraron
los espacios de participación política
que según el discurso gubernamental
se estaban abriendo al invitar a la inscripción
de partidos, especialmente a los social
demócratas.
383.
En marzo
Manuel Colom Argueta, dirigente del recién
inscrito Frente Unido de la Revolución
(FUR), también fue asesinado tras
una persecución de varias cuadras
por parte de los hechores.275
Entre 1978 y 1981, diecinueve líderes
más del FUR, y otros quince del PSD
fueron asesinados. La comunidad universitaria
también experimentó los embates
de una creciente violencia. A partir de
1977, más de cien estudiantes y profesores
de la USAC fueron asesinados según
la Asociación de Estudiantes Universitarios
(AEU).276
384.
La represión
iniciada a finales del Gobierno de Laugerud
llegó a su punto máximo para
el movimiento social en 1980. El régimen
de Lucas emprendió una campaña
represiva tanto en la ciudad como en el
interior del país. Una de las acciones
represivas de mayor impacto nacional e internacional
fue la masacre de la Embajada de España
ocurrida el 31 de enero.277
385.
Debido a
los numerosos hechos de violencia que sacudían
el departamento de Quiché y que ya
no discriminaba entre insurgentes armados,
miembros del movimiento social y el resto
de la población civil, varios dirigentes
campesinos, entre ellos varios miembros
del CUC, viajaron a la capital para denunciar
nacional e internacionalmente la represión.
En la capital se reunieron con estudiantes,
sindicalistas y pobladores y posteriormente
acudieron a los medios de comunicación.
Ante la negativa de estos últimos
de publicar noticias acerca de la represión,
los campesinos decidieron ocupar la Embajada
de España el 31 de enero de 1980.
Poco después, a pesar de los intentos
del embajador de impedir la actuación
indiscriminada de las fuerzas de seguridad,
éstas la incendiaron, muriendo en
su interior 37 de sus ocupantes. Los únicos
sobrevivientes fueron el embajador y un
campesino; este último fue secuestrado
del hospital donde se recuperaba y luego
torturado y ejecutado.278
386.
Poco después
de los sucesos de la Embajada de España,
en febrero de 1980 a iniciativa del CUC
se convocó una masiva reunión
en Iximché (Tecpán, Chimaltenango),
para analizar la situación del país.
En ella participaron numerosas organizaciones,
entre ellas: la Coordinadora Nacional Indígena,
la Federación de Trabajadores de
Guatemala, el Frente Robin García
y el Comité Pro Justicia y Paz De
esa reunión salió el documento
"Los pueblos indígenas de Guatemala
ante el Mundo". En esta declaración
política, se planteaban reivindicaciones
étnicas junto con otras de carácter
político, de denuncia de la represión,
la exclusión económica, la
igualdad y el respeto cultural.
387.
El activismo
indígena tuvo en este período
su mayor expresión en grupos como
el CUC, organización que puso a prueba
su capacidad organizativa en la huelga de
los cortadores de caña, entre febrero
y marzo de 1980, en la que participaron
más de 70 mil trabajadores. Fue la
primera vez en que se unieron trabajadores
permanentes de la costa con trabajadores
migratorios del altiplano. La patronal cedió
al aumento del jornal diario, a Q3.20. El
poder de convocatoria mostrado por el CUC
fue percibido como una grave amenaza de
parte del Ejército y el sector empresarial,
no sólo por el número de personas
que movilizaba sino porque representaba
una peligrosa alianza entre ladinos y mayas,
con participación de religiosos y
con influencia y asesoría de grupos
insurgentes. El ambiente insurreccional
aumentó los efectos alarmantes de
este movimiento sin precedentes, constituyéndose
en un objetivo de las acciones represivas
dirigidas contra el sector social rural.
279
388.
Tanto la
toma de la Embajada de España como
la huelga de los cañeros de la Costa
Sur, ambas promovidas por activistas del
CUC, marcaron la cúspide del clima
de agitación política y social
de la época. Además, mostraron
la línea convergente hacia la que
se encaminaban tanto el movimiento social
como la insurgencia. Esto se hizo aún
más evidente, cuando el 1 de mayo
de 1980 el CNUS, que se había convertido
en el eje de dicho movimiento, llamó
a "instaurar un Gobierno revolucionario,
democrático, y popular" y a "derrocar
al régimen luquista", consignas que
fueron secundadas por los grupos insurgentes.280
En esta ocasión fueron secuestrados
32 participantes cerca del Parque Centenario.
Los cadáveres de 28 de ellos aparecieron
torturados días después.
389.
Luego de
estos acontecimientos, en el mes de junio,
sucedió la desaparición forzada
de 27 miembros de la Central Nacional de
Trabajadores (CNT). En agosto también
fueron secuestradas de la finca de retiro
Emaús 17 personas entre sindicalistas
y estudiantes universitarios miembros de
la Escuela de Orientación Sindical.
Estos hechos de represión marcaron
el punto álgido de la represión
contra el sindicalismo, que finalmente quedó
desestructurado.281
390.
En este contexto,
a principios de 1981 algunas de las organizaciones
sociales que fueron influenciadas por la
guerrilla, ya radicalizadas, como el NOR,
el CDP, el CR, FERG y el CUC fundaron el
Frente Popular 31 de Enero, que se autodefinía
como "frente de organizaciones revolucionarias
de masas". Este movimiento no logró
tener un espacio ni temporal ni político
de acción representativo.
"El FP-31
[fue] la coordinación de varias organizaciones
de masas, pero ya no [eran] de masas, ya
eran células guerrilleras. Ahí
se cometió un gravísimo error
porque se dio una ruptura con las bases
al hacer guerrilleros a los dirigentes de
masas, porque de ese modo se les desvinculó
de sus bases de apoyo".282
391.
Los esfuerzos
de las organizaciones por mantener en activo
el movimiento social fueron sistemáticamente
reprimidos durante todo 1981. A partir de
ahí el movimiento social entró
en una fase de reflujo que se prolongó
hasta 1984, durante el Gobierno del general
Humberto Mejía Víctores cuando
la represión, aunque persistió,
descendió tras las altas cuotas alcanzadas
durante los Gobiernos de Lucas García
y Ríos Montt.
La ofensiva guerrillera
392.
Desde 1980
la insurgencia se lanzó a una nueva
etapa de sus acciones militares, la que
llamaba a la generalización de la
guerra de guerrillas. Fue impulsada en una
amplia extensión del país,
con la idea de forzar la dispersión
de las unidades militares gubernamentales
para evitar golpes de consideración,
debido a su desventaja en fuerza militar,
así como en capacidad logística
y económica. Como resultado de la
misma decisión, se incrementaron
sus acciones militares en la capital y las
zonas periféricas, con sabotajes,
operaciones en contra de puestos de Policía
y "ajusticiamientos". Al mismo tiempo comenzaban
a concentrarse fuerzas de combate en áreas
boscosas para realizar maniobras medianas
y dar golpes de mayor magnitud, unido a
los factores políticos internos e
internacionales acumulados.283
393.
Aunque, con
diferencias en la percepción de la
posibilidad de alcanzar el triunfo militar
y la desconfianza mutua, debido a la desigualdad
de fuerzas de cada una de las organizaciones
guerrilleras, todas se plantearon como objetivo
la cercana toma del poder. Consideraban
que el Gobierno de Lucas García se
había quedado aislado en el plano
internacional y sin bases internas al romper
las alianzas que habían sostenido
los Gobiernos militares anteriores. También
calculaban que varias fuerzas sociales y
políticas, que iban desde el centro
hasta la izquierda, eran susceptibles de
formar alianzas con el movimiento guerrillero
en función de un programa con objetivos
amplios.284
394.
En este período
marcado tanto por la agitación política
como la represión, también
se dio una importante incorporación
de población rural a la guerrilla
en algunos departamentos, lo que produjo
efectos contradictorios. Por parte de la
guerrilla hubo un exceso de confianza que
hizo creer que el triunfo sería rápido.
Algunas veces esto obedeció a las
demandas de la población para incorporarse
y alistarse, cuando no existía capacidad
para absorberla y encuadrarla militarmente.
Esto determinó que el Ejército
percibiera una tendencia a la insurrección
que unida a los factores que la guerrilla
iba acumulando, podían convertirla
en un proceso irreversible.285
395.
Como elemento
militar de decisión resultó
importante la apreciación del Ejército
de que la guerrilla había cometido
un error al dispersar demasiado sus fuerzas
militares en una extensa área, por
ello su objetivo militar básico se
centró en neutralizar el apoyo de
la población antes que en perseguir
las unidades militares insurgentes.286
El alto mando consideraba que las organizaciones
guerrilleras tenían el control de
múltiples municipios de los departamentos
de Quiché, Huehuetenango, Chimaltenango
y Sololá, y ejercían influencia
en otros municipios de esos mismos departamentos,
así como algunos más en San
Marcos, Baja y Alta Verapaz, Totonicapán
y Quetzaltenango. Calculaba que alrededor
de 270 mil habitantes287
estaban organizados por la guerrilla, proporcionándole
apoyos diversos. A ello le añadían
una percepción de peligro eminente
al suponer que el departamento de Chimaltenango
se había convertido en el centro
de gravedad estratégico para la guerrilla,
punto esencial para presionar la capital
y donde era posible declarar un territorio
libre por el apoyo masivo obtenido y complicar
el panorama con una mayor incidencia internacional.288
El Gobierno Ríos Montt: tierra arrasada
y segunda derrota de la guerrilla
396.
El fraude
electoral que se venía practicando
desde 1974 se repitió nuevamente
en 1982, con la elección en marzo
del general Angel Aníbal Guevara,
ministro de Defensa de Lucas. La corrupción,
el aislamiento internacional, el nuevo fraude
electoral, así como la creciente
beligerancia de la insurgencia combinaron
para terminar con cualquier fuente de legitimidad
que pudiera haber tenido el régimen
en algún momento. La empresa privada
también se dio cuenta de la dificultad
de mantener la coherencia del discurso desarrollista
gubernamental, en medio de la creciente
ilegitimidad y exacerbada por las masivas
violaciones de los derechos humanos. El
descontento militar, la crítica empresarial
y el rechazo de los partidos políticos
que eran excluidos del juego electoral por
la manipulación de los resultados
de las urnas, funcionaron como un catalizador
que precipitó la crisis final del
modelo electoral de los generales.
397.
El 23 de
marzo de 1982 un grupo de oficiales jóvenes
del Ejército puso fin al modelo político
a través de un golpe de Estado, con
el objetivo de continuar la lucha contrainsurgente
en mejores condiciones técnicas y
operativas. Los oficiales nombraron un triunvirato
integrado por los generales Horacio Egberto
Maldonado Schaad y Efraín Ríos
Montt, quien lo presidía, y el coronel
Francisco Luis Gordillo. El triunvirato
derogó inmediatamente la Constitución
y promulgó el Estatuto Fundamental
de Gobierno (Decreto ley 24-82). El 9 de
junio Ríos Montt disolvió
el triunvirato y se proclamó Presidente
de la República comprometiéndose
a cumplir una serie de objetivos contradictorios,
dentro de ellos la reforma del Estado para
volverlo más eficiente. Dichos objetivos
aparecen en los 14 lineamientos de la Junta
Militar de Gobierno del 6 de abril de 1982.289
398.
Durante su
gestión, Ríos Montt adoptó
varias decisiones para la liberalización
del régimen y el retorno a la constitucionalidad:
organizó un Consejo de Estado con
integración corporativa, incluyendo
por vez primera diez representantes mayas.
El 23 de marzo de 1983 promulgó las
esperadas leyes políticas: la Ley
del Tribunal Supremo Electoral,290
la Ley del Registro de Ciudadanos,291
la Ley de Organizaciones Políticas292
y la ley complementaria del Registro General
de Población. Es importante señalar
que la Ley de Organizaciones Políticas
sustituyó a la Ley Electoral y las
normas constitucionales de 1965, eliminando
la tradicional prohibición para la
organización y funcionamiento de
las organizaciones comunistas vigente desde
1954.
399.
En la perspectiva
de salir victorioso del enfrentamiento armado
y al mismo tiempo restablecer las formalidades
legales, Ríos Montt, que había
condenado los crímenes realizados
por los regímenes anteriores, dispuso
la creación de los Tribunales de
Fuero Especial como un medio para juzgar
y castigar supuestos subversivos. A pesar
de decretar un marco legal para dichos tribunales,
sus características (secretividad
del proceso, secretividad de la identidad
de los jueces, etc.) violaban múltiples
principios del debido proceso.293
El Jefe de Gobierno nombró a la Corte
Suprema de Justicia, con Ricardo Sagastume
Vidaurre como presidente, la cual aceptó
los Tribunales de Fuero Especial, según
se deduce de algunas sentencias emitidas
por la misma Corte.294
De este modo, el poder militar intervino
directamente en el sistema judicial, adoptando
alguna de sus formalidades, pero no perdió
el control ni modificó sus finalidades
y objetivos.
400.
Tal militarización
de la justicia se demostró en el
hecho de que los Magistrados de la Corte
Suprema de Justicia consultaban los expedientes
en el despacho del Ministro de la Defensa.295
Fue tal el grado de militarización
que el Presidente de la CSJ, Sagastume Vidaurre,
en su discurso de renuncia manifestó
que el siempre estuvo en contra de que los
jueces y auxiliares judiciales tuvieran
que realizar los turnos de las patrullas
de autodefensa civil.296
401.
En principio
las relaciones con las asociaciones del
poder económico se establecieron
aunque no uniformemente. Con algunas, como
la Cámara de Comercio, se llegó
a cierta unidad tal como lo expresó
un representante de esta gremial:
"Y continuamos
todos... pidiéndole a Dios que nos
ayude y nos ilumine para mantener una granítica
unidad entre nosotros los comerciantes,
los industriales, los financistas y los
dedicados al agro con nuestro Gobierno y
con nuestro Ejército".297
402.
Poco después, las relaciones con
los grupos económicos se deterioraron
especialmente cuando Ríos Montt intentaba
implantar una reforma fiscal, que incluía
un impuesto especial para costear la lucha
contrainsurgente.
Las iglesias
403.
La Iglesia
Católica y las organizaciones sociales
rechazaron la actitud fundamentalista de
Ríos Montt, quien era miembro de
la iglesia evangélica "El Verbo",
que depende de una organización pentecostal
con sede en California que se llama "Gospel
Outreach" (Extensión del Evangelio).
Después de asumir el mando nombró
a dos miembros de su iglesia como consejeros
personales en los cargos de Secretario de
Asuntos Privados de la Presidencia y Secretario
de la Presidencia.298
Ríos Montt dirigía todos los
domingos mensajes cargados de contenido
moralizante por radio y televisión
nacional en los que hablaba de conducta
personal, familiar y ciudadana. En su discurso
a los trabajadores, el 1 de Mayo de 1982,
Ríos Montt dijo:
"Si son nuestras
armas los valores morales, ¨por qué
tantas queridas tienen los hombres? Ah,
ahí si no hay respuesta. ¨Por qué
tantas amantes, por qué tantas estacas
metidas en la espalda de la patria? (...)
Si son los valores morales nuestras armas,
cambiemos, hagámonos dignos de ser
hombres y no mantenernos como chuchos [perros],
seamos trabajadores, seamos honestos, seamos
guatemaltecos".299
404.
Durante su
Gobierno le dio un trato preferencial al
trabajo de las iglesias protestantes en
las áreas de conflicto. Frente a
la pastoral social de la Iglesia Católica,
la aparente apoliticidad y la actitud pasiva
de las iglesias evangélicas resultaba
más segura en la estrategia contrainsurgente
para ejercer control en las comunidades.
El anticomunismo, el espiritualismo y el
sometimiento a la autoridad que predicaban
estos grupos, eran factores favorables para
ejercer control en las comunidades. Así,
mientras se reprimía y perseguía
a los católicos, se promovió
y apoyó el crecimiento de las iglesias
y sectas evangélicas como alternativa
religiosa que "desviaba la atención
de los creyentes de los asuntos sociales
hacia la salvación personal".300
"En los
años de mayor violencia la Iglesia
Católica pierde protagonismo, no
tiene ninguna participación, todos
los párrocos se retiraron... La iglesia
evangélica al contrario se multiplicó;
en los años setenta eran 2 las congregaciones
en Nebaj, ahora son 27 ó 28. Aparentemente
el Ejército era tolerante con la
iglesia evangélica. Sobre todo Ríos
Montt a través de sus programas dominicales,
donde hablaba de la Palabra de Dios, contribuyó
mucho a la difusión de las iglesias
evangélicas. La gente decía:
si nuestro presidente es evangélico,
¨por qué nosotros no?".301
405.
En muchos
lugares el Ejército intencionalmente
involucró a evangélicos en
tareas contrainsurgentes. Como indica un
analista evangélico:
"Algunos
participaron abiertamente en patrullas civiles,
incluso muchos pastores no solamente fueron
patrulleros sino jefes de ellas, también
hubo comisionados militares, orejas... pastores
que daban nombres al Ejército de
quienes ellos sospechaban, aun cuando fueran
evangélicos. Ellos tenían
que entregar nombres porque tenían
la tarea de ser orejas e informantes del
Ejército".302
406.
En muchos lugares se distribuyó
a la población una tarjeta de identificación
en donde se hacía constar su religión:
"Si eras
evangélico podías ir más
tranquilo. Los católicos siempre
corríamos más peligro, por
eso mucha gente se hizo evangélico".
303
420.
Este mecanismo de control fue utilizado
como especie de salvoconducto, que permitía
a los evangélicos transitar con mayor
libertad y no ser sujetos de revisión
en los puestos de registro del Ejército
en las carreteras y caminos, al mismo tiempo
servía de estímulo para que
las personas se hicieran evangélicos.
421.
Sin embargo, no todos los evangélicos
colaboraron con el Ejército ni fueron
inmunes a la violencia, en muchos lugares
la represión fue indiscriminada y
alcanzó a pastores y practicantes
evangélicos, varios de ellos desaparecieron,
fueron perseguidos, torturados o asesinados:
"El era
un líder evangélico (...),
a pesar de haber participado en patrulla,
fue secuestrado por el Ejército
en septiembre de 1982".304
422.
Cuando la represión fue masiva varios
grupos de evangélicos fueron masacrados,
incluso, mientras realizaban sus celebraciones
litúrgicas:
"Un grupo
de personas del Ejército se encontraba
rodeando el templo evangélico y los
que querían escapar los mataban adentro
del mencionado templo".305
"Toda
la gente estaba agrupada haciendo oración
a Dios, pidiendo que se fuera la maldad,
eran evangélicos, entonces llegaron
Los Pacheco y mataron como a diez personas".306
Las estrategias contrainsurgentes
423.
La ofensiva
contrainsurgente, concebida e iniciada durante
la administración de Lucas García,
fue ampliada y profundizada. Efectivamente
los Planes de Campaña, Ceniza
81, Victoria 82 y Firmeza 83,
representaron el punto máximo de
las operaciones del Ejército. Sus
objetivos fueron definidos por los propios
militares con metáforas tales como
la necesidad de "quitarle el agua al pez",
que se refería al factor de seguridad
o la afirmación "ganar los corazones
de la población", referido al factor
de desarrollo socioeconómico.307
424.
El Ejército
buscó aislar a la guerrilla para
obligarla a concentrarse en determinadas
áreas de refugio, delimitarla en
un territorio específico considerado
"área de conflicto", donde se pudiera
controlar a la población y formalizar
un cerco estratégico que evitara
o dificultara la movilidad guerrillera,
así como liberara de actividades
militares insurgentes a la ciudad Capital
y zonas lejanas al conflicto. En definitiva
se buscaba mantener el enfrentamiento lo
más lejos posible de los principales
factores económicos, políticos
y sociales.
425.
Para finales
de 1982 las fuerzas guerrilleras habían
perdido gran parte de la iniciativa militar
que habían mostrado con anterioridad.
El Ejército, por su parte, desde
1981 venía realizando una evaluación
interna, que lo llevó a la conclusión
de que, según el general Héctor
Alejandro Gramajo:
"La insurgencia
tuvo apoyo social no por ser la población
innatamente subversiva, sino por existir
problemas que tienen raíces muy largas
y profundas en el sistema social.308
426.
La concepción
político-militar generada por ese
proceso de auto-crítica se concretó
en el Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo
(PNSD) de abril de 1982, cuyos objetivos
eran integrales, tal como se desprende de
las directrices del documento "Objetivos
Nacionales Actuales de 1982."309
El PNSD contemplaba cuatro áreas
problemáticas que debían resolverse
y proponía como acciones de aplicación
en los diferentes campos lo siguiente:
"1. Campo
Político: Crear al más
alto nivel político, un organismo
de dirección del esfuerzo anti subversivo,
que conforme las políticas nacionales
correspondientes, imparta las instrucciones
y directivas generales, integre las medidas
acordadas en cada campo y coordine eficazmente
su realización.
2. Campo
Económico: Establecer las áreas
económicas y/o geográficas
con situaciones económicas deficientes
donde haya alta probabilidad de surgimiento
de situaciones contribuyentes a la subversión
... Velar por el establecimiento y eficaz
cumplimiento de medidas, procedimientos
y mecanismos de seguridad física
de las fuentes de producción, instalaciones
y actividades económicas.
3. Campo
Psicosocial: Estructurar y determinar
el Nacionalismo, promoverlo y fomentarlo
en todos los organismos del estado e irradiarlo
al área rural; asegurándose
que forme parte del proceso de formación
y educación de la población,
como doctrina opuesta al Comunismo Internacional.
Asegurar que se conduzcan los programas
destinados a reducir el analfabetismo para
hacer más permeable a la población
las nuevas ideas.
4. Campo
Militar: Mantener y mejorar de acuerdo
a la situación, la organización
del Ejército y de los cuerpos de
seguridad interna, para enfrentar con éxito
a los movimientos y grupos subversivos y
perfeccionar los organismos y sistemas de
entrenamiento en esta área".310
427.
El Plan Nacional
de Seguridad y Desarrollo impulsó
la reorganización estatal a partir
de una visión estratégica,
con base en una proyección del Poder
Nacional, considerado como la unión
del poder militar, político, económico
y social. Un concepto surgido de la teoría
de la Seguridad Nacional al que se añadió
un planteamiento desarrollista, entendido
como el ejercicio de una gestión
gubernativa para enmendar las vulnerabilidades
del país con el objeto de mantener
el fin último de la seguridad. Un
alto oficial del Ejército lo expresó
así:
"El terrorismo
se alimenta principalmente del subdesarrollo,
de la miseria, de la pobreza...".311
428.
En este marco,
el Ejército percibía la participación
indígena ya sea en el movimiento
social o insurgente como producto de su
falta de integración al Estado y
de un débil sentido nacionalista.
A su vez, en buena medida alimentados por
preceptos racistas, argumentaban que por
inmadurez los indígenas eran fácilmente
manipulables por la acción política
de la guerrilla. El Ejército consideraba
que la participación indígena
y campesina estaba determinada por la presión
y amenaza guerrillera, así como por
el resentimiento y el abandono en que se
encontraban. En consecuencia, definían
su conexión con los insurgentes como
potencialmente peligrosa.312
Según explicó Francisco Bianchi,
portavoz de Ríos Montt en 1982, en
una controvertida entrevista:
"Los guerrilleros
conquistaron muchos colaboradores indígenas,
entonces los indígenas eran subversivos,
no? ¨Y, como se lucha en contra de la insurgencia?
Netamente, tendría que matar a los
indígenas porque ellos estaban colaborando
con la subversión".313
429.
El enemigo
fue definido por su potencial amenaza y
ésta última se concretaba
en la posibilidad de masificarse con la
participación social urbana y rural.
Todo ello explica entonces, el interés
de los militares en los siguientes años
por darle a la política contrainsurgente
un carácter de esfuerzo estatal y
por institucionalizar muchos de sus procedimientos.
Como indicó el mismo Ríos
Montt:
"Naturalmente,
si una operación subversiva existe
donde los indígenas están
involucrados con la guerrilla, los indígenas
morirán. Sin embargo no es la filosofía
del Ejército matar indígenas,
sino reconquistarlos y ayudarlos".314
430.
Esta definición
de la población como potencial amenaza
fundamentada en la Doctrina de Seguridad
Nacional, fue el punto de partida para la
aniquilación de las organizaciones
sociales así como para las masacres
y el arrasamiento de centenares de comunidades
a lo largo y ancho del país. Asimismo
se buscó controlar o neutralizar
a la población civil mediante su
incorporación a las Patrullas de
Autodefensa Civil, estructuras cuya organización
fue iniciada en 1981.
431.
Las PAC correspondían
a la organización de la población
masculina en una estructura de defensa de
territorio local en apoyo a las acciones
militares. Estas cumplían funciones
de vigilancia interna y externa de las poblaciones
con capacidad punitiva, de apoyo al patrullaje
militar, de involucramiento en las acciones
militares o hasta represivas, según
se señalara en muchas denuncias.
A su vez, sus tareas abarcaban la realización
de trabajos infraestructurales y productivos.
Así se constituyeron en una nueva
estructura de poder local militarizada que
destruyó el tejido y las relaciones
sociales tradicionales al interior de las
comunidades. Respecto a las PAC un ex Presidente
declaraba:
"Es la
primera vez en la historia de Guatemala
que el indígena se siente útil,
es primera vez en la historia de Guatemala
que el indígena se siente usado,
utilizado necesariamente por el Ejército,
por el Gobierno, por el Presidente y por
el sector económico. Es la primera
vez que el indígena se siente indispensable
frente al patrón, porque él
era el que frenaba el paso de la guerrilla
y además con un rifle en la mano.
Yo confieso que una vez un patrullero me
dijo: Ah! Lo importante es llevar el rifle,
no importa si es en el hombro derecho o
en el izquierdo".315
432.
En 1981 "ya
había 40 mil campesinos organizados.
Hacia 1984 el Ejército señaló
que sus integrantes eran 900 mil y llegaron
a sumar un millón, según declaró
el vocero militar, capitán Juan Fernando
Cifuentes".316
Esto significaba que casi la mayor parte
de los adultos hombres en el medio rural
del país estaban involucrados en
las Patrullas.
433.
El análisis de lo ocurrido y sus
resultados permiten afirmar que la capacidad
militar operativa del Ejército fue
superior a la de los grupos guerrilleros,
a partir de 1982 unificados en la Unidad
Revolucionaria Nacional Guatemalteca -URNG-
y que la estrategia ofensiva de esta última
fracasó, sufriendo en conjunto, una
derrota política y militar.
434.
Es conocida
la extrema dificultad que existe para aniquilar
militarmente a un grupo guerrillero. Lo
sucedido en Guatemala no significó
la destrucción de las fuerzas de
la URNG, pero su derrota evidente hacia
1983, la hizo retroceder militar y socialmente,
todo lo cual significó que perdieron
la iniciativa, la que pasó a manos
del Ejército. Mantuvieron sin embargo,
parte de su fuerza política, la que
lograron desplegar en el plano diplomático.
El cambio en el contexto internacional con
el fin de la guerra fría y los avances
en el componente electoral de la transición
a la democracia, terminaron de convencer
a la URNG de la dificultad y del peligro
que representaba, mantener acciones armadas
en contra del Ejército, en circunstancias
cada vez más adversas.
El Gobierno de facto de Mejía Víctores
435.
El 8 de agosto
de 1983 miembros del alto mando del Ejército,
comandantes de cuerpos y de zonas militares
separaron al general Efraín Ríos
Montt de la Jefatura de Estado. La medida
no fue sorpresiva. Desde hacía unos
meses la oposición al Gobierno riosmonttista
era pública y estuvo acompañada
de señales conspiradoras por parte
de diversos sectores políticos y
empresariales.317
Más allá de los enfrentamientos
del Gobierno de Ríos Montt con varios
sectores políticos y empresariales
o la desconfianza de la Iglesia Católica
y del movimiento social hacia su régimen,
factores que en el fondo explican el golpe
de Estado, también hay que sumar
el descontento de los militares.
436.
Los jefes
operativos, mandos medios y oficiales de
baja graduación destacaban la poca
atención que los altos funcionarios
de Gobierno ponían en solucionar
las necesidades generadas por la reorganización
del Ejército y los esfuerzos del
enfrentamiento armado, mientras que los
oficiales superiores resaltaban la ruptura
de la jerarquía militar provocada
por la influencia de los asesores militares
de grados medios que rodeaban al presidente.318
Según los militares, entre otros
señalamientos, el Gobierno de Ríos
Montt había creado un alto grado
de confusión en el proceso político
al favorecer a un grupo de interés
y debilitar la unidad de mando. Además,
se criticaba la intromisión de la
Iglesia El Verbo en los asuntos de Gobierno
y la medida de postergar el proceso eleccionario,
lo que aumentaba las presiones de los sectores
políticos.319
Por eso, frente a los anuncios de próximos
cambios al interior de la institución
armada, percibidos por los militares como
posibles represalias, el alto mando y los
comandantes de las zonas militares llevaron
a cabo el golpe de Estado y sustituyeron
a Ríos Montt por el general Oscar
Humberto Mejía Víctores, hasta
ese entonces ministro de la Defensa.320
437.
El factor
militar en el golpe no fue fortuito. Con
esta acción el alto mando recuperó
el principio de jerarquía y fortaleció
al Consejo de Comandantes.321
Inmediatamente se dedicó a revisar
la Ley Constitutiva del Ejército322
para fortalecer la autoridad jerárquica
y la centralización del mando en
el Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN),323
así como a priorizar los elementos
reorganizativos y administrativos de la
dislocación estratégica de
las fuerzas militares a ser dispersadas
en múltiples zonas militares.324
Se dispuso concentrar sus esfuerzos en el
factor de inteligencia y ampliar su capacidad
logística con una industria militar
que redujera su dependencia de los recursos
externos como de las solicitudes de ayuda
militar a países extranjeros, y con
todo ello racionalizar su esfuerzo de guerra.325
También se anunció la eliminación
de los Tribunales de Fuero Especial.326
438.
Al considerar
que sus planes operativos habían
logrado la reducción de la presencia
guerrillera y su situación defensiva,
a partir de 1983 el Ejército buscó
ampliar el control de la población
desplazada intentando reubicarla en zonas
bajo su dominio, promovió los polos
de desarrollo y las coordinadoras interinstitucionales
como estructuras militarizadas para garantizar
su presencia en las áreas de conflicto.327
Resurgimiento del movimiento social
439.
Aunque en los primeros
meses del Gobierno de Mejía Víctores
se sometió al ya debilitado movimiento
social a una represión que eliminó
los pocos líderes experimentados
que habían sobrevivido al período
anterior, se inició en 1984 un proceso
de recomposición amparado en las
condiciones políticas del momento
como la convocatoria y proceso de elección
de la Asamblea Nacional Constituyente.
440.
A
partir de estos factores se empezaron a
notar expresiones de protestas en función
de aumentos salariales, algunas invasiones
de pobladores a terrenos privados en la
capital, del mantenimiento del empleo. Especialmente
importante fue la actualización del
conflicto entre el sindicato y la gerencia
de la Coca Cola en el mes de abril de 1984,
debido a que los segundos buscaron declarar
en quiebra a la empresa. Alrededor de la
solidaridad que suscitó este conflicto
se dio también un aumento de las
actividades de reorganización del
movimiento social puesto que la planta de
la embotelladora se convirtió en
el punto de reunión y coordinación
de las agrupaciones.
441.
También
comenzaron a perfilarse las movilizaciones
en búsqueda de tierra para los campesinos,
especialmente las dirigidas por el sacerdote
Andrés Girón de Tiquisate,
Escuintla. En junio de 1984 encabezó
una caminata en pro de la paz que partió
de su parroquia hacia el santuario del Cristo
de Esquipulas, Chiquimula en la que participaron
cientos de familias campesinas.
442.
En
el mismo período surgió el
Grupo de Apoyo Mutuo por el Aparecimiento
de Familiares Desaparecidos -GAM-,328
organización que jugó un importante
papel en el marco de silencio que existía
en el país sobre víctimas
del enfrentamiento. De esta forma los planteamientos
y demandas por las reivindicaciones laborales
de corte tradicional y otras vinculadas
a los efectos sociales del enfrentamiento
pasaron a primer plano. En los primeros
meses de 1985 se produjeron protestas de
los universitarios, el GAM, el magisterio,
sindicatos estatales y organizaciones de
apoyo a los consumidores. En ese año
los sindicatos volvieron a conmemorar el
1o de mayo, primera vez desde 1980 cuando
se habían producido saldos fatales.
443.
Sin
embargo, los principales problemas para
el Gobierno no vinieron del campo político,
sino del económico. Los indicadores
señalaban problemas de desempleo,
baja de la producción industrial,
fuga de capital, devaluación de la
moneda, evasión fiscal e inflación
monetaria. Las dificultades de los ingresos
estatales se buscaron subsanar con medidas
más austeras de ajuste económico
recomendadas por el Fondo Monetario Internacional
(FMI), tales como la reducción de
los gastos estatales y el aumento de los
ingresos tributarios, vía el Impuesto
al Valor Agregado o del ingreso de divisas
extranjeras con el mercado paralelo. Pero,
los recursos financieros externos no arribaron
cuando el FMI congeló el desembolso
de los fondos, no satisfecho con los índices
obtenidos y exigía más medidas
fiscales y monetarias.329
444.
Las
tensiones entre Gobierno y las cámaras
empresariales, surgidas desde mediados de
1984 por varias medidas de política
económica del Gobierno, se agudizaron
con la discusión en la Constituyente
sobre el papel de la propiedad y la injerencia
estatal en la vida económica. Al
año siguiente se empeoraron con la
aprobación de una ley de apoyo al
consumidor y por el intento de aprobar un
conjunto de medidas que afectaban a la producción
del café y a las casas de cambio,
normaba el delito fiscal y añadían
otros impuestos. Provocó un paro
patronal y la marcha atrás de las
medidas gubernamentales.330
Poco después hubo una crisis de combustibles
que afectó a la industria. El Gobierno
impulsó con poco éxito un
Diálogo Nacional en función
de las medidas económicas, no obstante
fue el primer intento de la práctica
de búsqueda de consensos a través
de pactos multisectoriales frente a coyunturas
difíciles.
445.
Esta
crisis económica fue básica
para que se dieran las protestas de las
resurgidas organizaciones sociales que entre
1984 y 1985 habían logrado cierta
consolidación. Tanto los sindicatos
de las empresas privadas como el Magisterio,
especialmente el de educación media
había logrado formar la Asociación
de Educadores de Enseñanza Media,
aunque en el camino habían perdido
a uno de sus líderes más experimentados,
el profesor Carlos Caxaj.331
446.
A
finales de agosto de 1985 el aumento al
pasaje de los buses urbanos hizo estallar
una violenta protesta social, luego que
estudiantes y representantes del magisterio
solicitaron derogar la medida. Entre el
27 de agosto y el 6 de septiembre se realizaron
manifestaciones públicas que pronto
terminaron en enfrentamientos directos con
las Fuerzas de Seguridad con saldo de varios
muertos, heridos y capturados. El 3 de septiembre
el Ejército, pro primera vez, ocupó
las instalaciones de la Universidad de San
Carlos, aduciendo que las protestas se habían
originado en ese lugar. No obstante, el
Gobierno se vio obligado a dar marcha atrás
con la medida y anunció una política
de precios tope.
La nueva Constitución
447.
Durante el Gobierno de
Mejía, seguro de haber controlado
en lo principal al movimiento insurgente,
el Ejército siguió avanzando
en el proyecto contrainsurgente, en esta
nueva etapa buscando sentar las bases de
una nueva institucionalidad política.
448.
El
19 de enero de 1984 el Gobierno anunció
por Decretos Ley 3-84 y 4-84 la Ley Electoral
y la convocatoria a elecciones para Asamblea
Nacional Constituyente a realizarse el 1
de julio de ese mismo año. Los decretos
reactivaron el debate político que
había decaído desde el golpe
de Estado contra Ríos Montt. Los
partidos políticos vieron con beneplácito
la convocatoria, aunque intentaron llevar
la apertura a la formación de un
Gobierno provisional. Sin embargo, el Gobierno
se negó y les advirtió que
los constituyentes no tendrían potestad
soberana y no podían salirse de los
márgenes establecidos por dichas
leyes. Aún así, la convocatoria
fue evaluada como un proceso de apertura
y una oportunidad que debían aprovechar,
pese a las restricciones que emanaban de
la relación entre el poder formal
institucionalizado y el militar politizado.
Obviamente, hubo otro tipo de debates sobre
ambigedades en la ley de convocatoria que
daban al Ejército capacidad de incidencia
en las elecciones o que restringían
el margen de maniobra de los partidos. También
existía desconfianza sobre la posibilidad
de la manipulación electoral de los
patrulleros civiles.332
449.
Hubo
una proliferación de partidos, tendencia
que ya se había manifestado desde
la época de Ríos Montt, llegándose
a inscribir un total de 15 partidos de un
poco más de 30 que lo pretendieron.
Las elecciones para los 88 representantes
en la Asamblea Nacional Constituyente se
realizaron sin incidentes y fueron consideradas
legítimas. El abstencionismo, el
rasgo más notorio como tendencia
desde 1974 se redujo, aunque hubo una fuerte
cantidad de votos nulos. Los resultados
produjeron una asamblea con mayoría
de la coalición MLN-CAN, la DC y
la UCN y demostró un castigo al PID
y del PR, partidos vinculados al Gobierno
de Lucas García.333
450.
El
juego político se abrió y
la nueva Constitución fue el producto
de una relación de estira y afloja
entre los partidos políticos, los
militares y los empresarios. Estos últimos
porque miraban sus intereses afectados por
la forma como se formuló el artículo
39 referente a la propiedad privada.334
Las organizaciones empresariales se opusieron
a tal artículo argumentando entre
otras cosas que vulneraba los derechos humanos
"porque permite que el Estado juzgue la
eficiencia y utilidad con que se usa y dispone
la propiedad privada".335
El sector privado logró que se desechara
el proyecto de artículo y que se
aprobara el derecho a la propiedad privada
sin calificativos.336
451.
El
31 de mayo de 1985 se aprobó la Constitución
y un poco más tarde se convocó
a elecciones presidenciales para realizarse
en noviembre de ese mismo año.337
No obstante, por condición del Gobierno
militar, la Constitución entró
en vigencia hasta el 14 de enero de 1986,
cuando asumió el gobernante electo.
Durante esos seis meses, el Gobierno continuó
legislando a través de decretos-leyes.
452.
La
nueva Constitución Política
de Guatemala, constituye el andamiaje jurídico
sobre le cual descansa la institucionalidad
del país. Aunque tiene su origen
en los objetivos de readecuación
de la estrategia de la institución
armada, representa en la actualidad el más
importante instrumento legal para la consolidación
del proceso democrático en Guatemala.
Tan es así que en respuesta a una
temprana consulta para introducir modificaciones
a dicho instrumento, el Colegio de Abogados
opinó:
"Si
bien es cierto que el texto constitucional
adolece de un conjunto de defectos y misiones
de carácter formal, técnico
y conceptual, en las actuales circunstancias
es un instrumento jurídico suficiente
para que, a partir de sus normas, los guatemaltecos
podamos construir y ordenar sobre sus bases
un Régimen de Legalidad adecuado
a nuestra idiosincrasia y necesidades, que
nos conduzca a la paz y al bienestar social
en democracia".338
453.
La
opinión expresada por el Colegio
de Abogados se sustenta en los cambios más
importantes que el instrumento constitucional
introdujo con relación a las anteriores
normativas, sucesivamente derogadas por
golpes de Estado en 1954, 1963 y 1982. Precisamente,
uno de los artículos que más
polémica ha causado lo constituye
el 186, que veta para la aspiración
a la presidencia al caudillo de un golpe
de Estado o a los partícipes en juntas
de Gobierno derivadas de éste. Penaliza
de esa cuenta todo intento por romper el
orden legal vigente y expresa además
una fuerza moral de defensa del mismo, mediante
condena a quienes busquen socavarlo.
454.
El
impacto más profundo de los cambios
que representa la Constitución vigente
lo expresa la filosofía de protección
y respeto a los derechos humanos y demás
garantías que el mismo cuerpo promueve.
La preocupación central por garantizar
el respeto a los derechos humanos aparece
desde el preámbulo que los constituyentes
presentaron con la Carta Magna. Según
un conocido constitucionalista, este enfoque
"hace modificar la estructura general de
la tradición constitucional anterior,
ya que se puso, como contenido de sus primeros
dos títulos, los de 'La persona humana,
fines y deberes del Estado' y 'Derechos
Humanos'." 339
455.
Asimismo
el Capítulo V, dedicado a "Garantías
y Defensa del Orden Constitucional" también
refleja la centralidad de esta visión.
Entre otras, norma por primera vez en América
Latina la figura del ombudsman, con
la atribución suprema de procurar
la vigencia de los derechos humanos. El
Procurador de los Derechos Humanos, concebido
como un comisionado del Congreso de la República,
tiene entre otras las atribuciones de agilizar
la función administrativa del Gobierno
relativa a los derechos humanos, investigar
y denunciar aquellos actos o procedimientos
administrativos que lesionen los intereses
de las personas, investigar todas aquellas
denuncias sobre violaciones a los derechos
humanos, que le sean presentadas, así
como recomendar cambios en actitudes de
funcionarios para corregir actuaciones contrarias
a los derecho humanos y emitir censura pública
por actuaciones contra tales derechos. En
ese ámbito es igualmente loable el
reconocimiento de la preeminencia del derecho
internacional en materia de derechos humanos.
456.
En
otros aspectos la nueva Constitución
abrió posibilidades a un sistema
menos excluyente en el reconocimiento social
y en la vida política. Por ejemplo,
la consideración de Guatemala como
un país multiétnico, multicultural
y multilinge era una novedad, aunque tal
propuesta estaba limitada a algunos artículos
secundarios y se evitaba tomarla como una
definición de principio; aún
así, permitía cierto reconocimiento
de las identidades étnicas y culturales.340
457.
En
materia de participación electoral
y política, la creación del
Tribunal Supremo Electoral y la promulgación
de la Ley Electoral y de Partidos Políticos,
la complementó la Constitución
con el reconocimiento del derecho de libre
organización política. En
ese sentido, a diferencia de los cuerpos
jurídicos desde 1956, la Carta Magna
del 85, no contiene prohibición expresa
para la existencia de organizaciones de
filiación ideológica comunista.
458.
Asimismo,
regula la realización de una segunda
vuelta electoral en caso de que ninguno
de los candidatos a la Presidencia obtenga
mayoría absoluta de votos (la mitad
más uno) durante los sufragios. La
Constitución derogada en 1982 y vigente
desde 1966, permitía que en caso
de no haber mayoría absoluta de votos
fuese el Congreso instalado producto de
dichas elecciones, el que seleccionaría
al Presidente de entre los dos candidatos
con mayor números de votos. De esa
manera, el partido que obtenía la
mayoría en la primera vuelta generalmente
obtenía también el mayor número
de diputaciones en el Congreso y así
de una vez aseguraba la confirmación
de su candidato en la presidencia. Con la
nueva Constitución esta situación
se corrigió y una vez concluida la
primera ronda, si no hay mayoría
absoluta se procede a una segunda vuelta
electoral que es definida por los mismos
ciudadanos empadronados. 459.
En
lo que respecta a la participación
social, los cambios que introdujo la Constitución
de 1985 reconocieron a los trabajadores
del Estado el derecho de sindicalización.
En los preceptos constitucionales previos,
tal derecho estaba expresamente prohibido.
Los trabajadores del Estado que en períodos
precedentes intentaron organizarse se habían
aglutinado en Comité de Emergencia
de Trabajadores del Estado (CETE), entidad
asociativa que fue reprimida y desarticulada
entre 1978 y 1982, quedando prácticamente
desaparecida. Al entrar en vigor la Carta
Magna de 1985, todos los trabajadores del
Estado gozan del derecho de asociación
gremial y han podido afiliarse en sindicatos
en las distintas dependencias del Estado.
460.
En
el campo social, la Constitución
vigente también garantiza el derecho
de asociación y manifestación.
En períodos precedentes, toda manifestación
pública requería de autorización
previa, misma que solo podían obtener
agrupaciones o entidades con personalidad
jurídica. Dicho estatus era casi
imposible de alcanzar por federaciones de
trabajadores o agrupaciones sociales cívicas,
surgidas con posterioridad a los años
cincuenta. Por ejemplo, para que el Comité
Nacional de Unidad Sindical (CNUS), nacido
en 1976, pudiese convocar a una marcha pública,
era indispensable que alguna de las centrales
que lo integraban y que tenían personalidad
jurídica presentara la solicitud
expresa signada por sus representantes que
a su vez se hacían responsables de
las mismas. Aún así, muchas
manifestaciones debidamente autorizadas
fueron reprimidas. En tal sentido, la garantía
brindada por la nueva Constitución
garantiza y protege el derecho ciudadano
a manifestarse públicamente y también
a asociarse con libertad y sin más
limitación que se propio albedrío.
461.
La
creación de la Corte de Constitucionalidad,
como tribunal autónomo, representa
uno de los logros más importantes
contenido en la Carta Magna vigente. En
medio de muchas dificultades ha sido garante
de la institucionalidad del país.341