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Capitulo I
Causas y origenes del enfrentamiento armado

Introducción

Causas Historicas

Antecedents Inmediatos (1944-1961)

Origenes del Enfrentamiento Armado (1962-1970)

Reorganización de los Actores del Enfrentamiento (1971-1978)

Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)

La Transición Politica (1986-1996)

Apendices

 

Capitulo I

ANTECEDENTES INMEDIATOS (1944-1961)

49.

Los antecedentes más próximos del enfrentamiento documentan la forma en que se acumularon las tensiones políticas e ideológicas desde la década de los cuarenta y principios de los años cincuenta, incluyendo la eclosión renovadora de 1944 y su rápida radicalización.

50.

     El enfrentamiento armado se desencadenó en Guatemala debido a una suma de fenómenos internos como la caída del arbencismo, el feroz anticomunismo de importantes sectores de la población y de la Iglesia Católica, y la alianza defensiva de militares, empresarios y otros segmentos de la población temerosos del cambio social. Asimismo, intervinieron factores externos como la guerra fría y la influencia de la triunfante revolución cubana al alentar en todo Latinoamérica el naciente movimiento guerrillero. Este capítulo está dedicado a un recuento breve de los procesos mencionados.

      La revolución de 1944

51.

     La larga tradición autoritaria que ha caracterizado a la historia política de Guatemala se interrumpió el 25 de junio de 1944 con grandes manifestaciones pacíficas que condujeron a la caída del general Jorge Ubico, el último dictador "liberal" que se había mantenido en el poder desde 1933. El triunfo del movimiento cívico y militar del 20 de octubre abrió una nueva opción democrática. La conducción política de este movimiento correspondió a sectores profesionales e intelectuales ladinos, y como tal, de la clase media urbana. Estos sectores, que habían ido cobrando fuerza durante la época de la dictadura, tuvieron oportunidad de expresarse con los nuevos idearios antifascistas y democráticos provenientes del contexto internacional. Procesos similares se produjeron en otros países de América Latina.

52.

     A inicios de 1944 los revolucionarios constituían un conglomerado social heterogéneo y numeroso. Los grupos más influyentes de la sociedad, incluyendo importantes sectores del empresariado, se manifestaron contra la dictadura, compartiendo todos ellos una postura crítica frente al liberalismo, que se había convertido en la ideología oficial de gobierno los últimos setenta años. La vocación democrática y antidictatorial de los diferentes sectores no fue suficiente: pronto surgieron diferencias políticas e ideológicas que al desarrollarse dividieron a la sociedad. Al igual que en el resto de Centroamérica el nacionalismo democrático tuvo en Guatemala un carácter plural, pero de por sí ambiguo.

53.

     Entre 1944 y 1954 se produjeron reformas intensas, que crearon oportunidades de desarrollo social y de participación política. En 1945 se formuló una nueva Constitución, se amplió el régimen de partidos y se emitió una nueva ley electoral. La educación pública recibió un fuerte impulso, especialmente en el interior del país, y la Universidad de San Carlos de Guatemala obtuvo su autonomía. Se estableció el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social y se emitió el Código de Trabajo. Al mismo tiempo se promovió una reforma agraria que buscaba la modernización y diversificación del sector agropecuario así como la inclusión del sector campesino como un actor fundamental del desarrollo, estimulándose al mismo tiempo el desarrollo industrial y la ampliación numérica y orgánica de los asalariados urbanos.

54.

     Muy pronto, el libre juego electoral, la representación proporcional y el autogobierno escolar constituyeron un nuevo aprendizaje para toda una generación de guatemaltecos. Fue el inicio de una verdadera renovación de la vida social, política y cultural de la sociedad, y una negación crítica frente a las herencias del pasado liberal. La creación del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) en 1949 y su posterior legalización significó profundizar en la ampliación del espectro político al incluir un partido comunista.

55.

     Entre las reformas que se pusieron en marcha y se trataron de consolidar con la nueva Constitución, la reestructuración del Ejército tuvo gran trascendencia. La suspensión del generalato, decretada desde los primeros momentos del triunfo del movimiento revolucionario, simbolizó esta transformación, que se completó con una inquietud por modernizar, profesionalizar e institucionalizar el Ejército.36  Por primera vez en la historia del país una Constitución concedió todo un capítulo y 13 artículos al tema del Ejército, asentando un modelo que sería retomado en las Constituciones posteriores.

56.

     La norma constitucional estableció una reorganización del Ejército que resultó compleja y no siempre operativa: buscaba confirmar la autonomía funcional que por primera vez se le confería. Creó el Consejo Superior de la Defensa Nacional, órgano de consulta y colegiado, constituido por 15 miembros, algunos por elección y dentro de los cuales no se incluía al presidente de la República, a pesar de considerársele comandante en jefe del Ejército.

57.

     Los cargos superiores y operativos del Ejército eran: jefe del Estado Mayor del Ejército (designado por el Congreso de la República a propuesta del Consejo Superior de la Defensa Nacional) y ministro de la Defensa Nacional. Entre ambos se generaron no pocas rivalidades durante los diez años de vigencia de la Constitución de 1945, como las que opusieron al mayor Francisco Javier Arana, jefe del Ejército y líder de la derecha hasta su asesinato en 1949, al coronel Jacobo Arbenz Guzmán, ministro de la Defensa en ese tiempo.

58.

     Algunas interpretaciones han insistido en que fueron precisamente el status jurídico y la estructura organizativa que la Constitución de 1945 reconoció al Ejército los factores que determinaron que la oficialidad entrara de lleno en el juego político. En este sentido, las votaciones para integrar el Consejo Superior de la Defensa Nacional y el propio carácter de este órgano, impulsaban la discusión para la toma de decisiones sobre la política militar que debía adoptar el Ejército de Guatemala y lo convertían en un estamento deliberativo.37 

59.

     Aun cuando la nueva regulación pudo haber contribuido al incremento del peso político del Ejército en el país, los cambios que se produjeron en la sociedad guatemalteca y en el contexto internacional durante aquellos años generaron entre muchos oficiales la sensación de su peso político frente a la debilidad del Estado y del resto de organizaciones partidistas y sociales. Las prerrogativas y beneficios económicos que recibieron los mandos militares por parte de los Gobiernos revolucionarios, así como las lisonjas y el interés de ciertos dirigentes políticos por acercarlos a sus posiciones, acrecentaron las ambiciones de algunos para acercarse al poder político o al poder económico, lo que produjo divisiones y conflictos al interior del Ejército.

60.

     Las tensiones políticas y la polarización ideológica se tradujeron a lo largo del decenio democrático en varios intentos de derrocamientos contra el Gobierno. Durante los seis años de la administración de Juan José Arévalo se registraron 32 complots para derribarlo, de los cuales el de mayor impacto fue el de julio de 1949 que terminó con la muerte del mayor Arana.38  Posteriormente, con la toma de posesión del coronel Arbenz Guzmán en 1951, se exacerbaron estas tensiones.

61.

     Las reformas que estos Gobiernos llevaron a cabo, destacadamente la agraria, acrecentaron la polarización ideológica y la lucha política interna, en un marco internacional cada vez más cargado por las tensiones del enfrentamiento Este-Oeste. En este contexto también se incrementó la división y la radicalización de los revolucionarios, estimulada por su heterogeneidad político-social. Algunas de las transformaciones impulsadas por la revolución de octubre del 44 no tuvieron ocasión de consolidarse y producir efectos perdurables.

62.

     Una de ellas correspondió a los intentos de cambiar las estructuras judiciales arcaicas, consolidadas por el mantenimiento de las viejas prácticas de manipulación, sumisión y formalismo. La rápida incorporación de nuevos derechos, la aparición de un Parlamento legítimo y la dinámica revolucionaria generaron tensión en un sistema judicial, quizás dispuesto a acompañar el proceso pero que se encontraba atrapado en los vicios de su estructura colonial. La creación del Código de Trabajo fue un logro evidente, pero también mostró que el sistema judicial tenía problemas para ajustarse a la rapidez del cambio. Esta dificultad se hizo más evidente y más grave a raíz de los conflictos generados por la reforma agraria, que implicaba afectar intereses económicos, sociales y políticos de envergadura.

La reforma agraria

63.

     La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra, considerado como la columna vertebral del poder oligárquico, sostén de las sucesivas dictaduras y un factor de atraso nacional. Cuando se realizaron los censos estadísticos panamericanos de 1950 y se conocieron sus resultados, las presunciones sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra y las abismales desigualdades en el campo se convirtieron en certezas. En ese año el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) elaboró un estudio en el que criticaba acerbamente las desigualdades de la vida guatemalteca y recomendaba adoptar una serie de políticas; entre ellas, un cambio en la tenencia de la tierra para estimular la agricultura campesina y ampliar el mercado interno. 64.

     En 1953 en su discurso ante el Congreso de la República, el presidente Arbenz Guzmán se refirió a la Ley de Reforma Agraria como el comienzo de la transformación económica de Guatemala. "Es" -dijo- "la fruta más preciosa de la Revolución y la base fundamental de la nación como un país nuevo". La Ley de Reforma Agraria promovía la modernización del agro y la disolución de las formas de trabajo arcaicas prevalecientes en el campo guatemalteco:

Decreto 900 Artículo 1: La Reforma Agraria ... tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo ... para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura, y preparar el camino para la industrialización de Guatemala. Artículo 2: Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimientos indígenas, cualquiera sea la forma en que subsistan. 

65.

     Las fincas menores de 90 hectáreas no estaban afectadas por la ley, ni las de menos de 200 hectáreas que estuviesen cultivadas, al menos en sus dos terceras partes. Tampoco las grandes propiedades en producción, cualquiera fuera su tamaño; pero al prohibirse el colonato y la aparcería, se intentaba obligar a los terratenientes a invertir en salarios.

66.

     Durante los 18 meses de aplicación de la reforma agraria, se repartieron entre 603 y 615 hectáreas de tierras particulares (10% del total de dichas propiedades); 280 mil hectáreas de tierras nacionales; y se concedieron créditos para apoyar la producción. A la compañía bananera United Fruit Company (UFCO), que mantenía sin cultivar el 85% de sus 220 mil hectáreas, se le expropiaron 156 mil hectáreas; es decir el 64% de su superficie.39  Los terratenientes afectados recibieron un pago en bonos del Estado, según el valor fiscal de la propiedad reportado durante los tres años anteriores (en general cifras drásticamente subvaluadas) con una tasa anual de interés del 3%.

67.

     Para 1954 se habían beneficiado más de 138 mil familias campesinas, de las cuales la inmensa mayoría eran indígenas.40  Esto podía traducirse en un estimado de medio millón de personas, para un país que contaba con tres millones de habitantes. Más de la mitad de los beneficiarios obtuvieron también créditos agrícolas. Así se explica en parte el impacto del programa de reforma agraria entre los campesinos.

68.

     La aplicación del referido programa representó un fuerte desafío a la estructura de poder tradicional en el campo, no sólo por la reestructuración de la tenencia de la tierra, sino porque la Ley de Reforma Agraria impulsó la organización de Comités Agrarios Locales en cada finca, favoreciendo que se crearan estructuras de poder local alternativo. La reforma se canalizó a través de dichos comités, cuyo número hasta diciembre de 1953 era de 1,496.41  Muchos estuvieron influidos por el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), aunque adquirieron dinámicas propias en los ámbitos locales. Algunos se constituyeron en foros activos de participación democrática en una época caracterizada por una gran efervescencia política; otros se derivaron en espacios de conflicto y corrupción.

69.

     A pesar de que la intención de los promotores de la Ley de Reforma Agraria fue la de enajenar únicamente las tierras ociosas de las grandes fincas, en muchas regiones las comunidades intentaron resolver viejos conflictos locales a través de ella, como los problemas que planteaban las tierras comunales. Uno de esos problemas tuvo lugar en el municipio de Cantel, Quetzaltenango, donde se solicitó la devolución de tierras adjudicadas por Justo Rufino Barrios en 1877 a una comunidad ladina y que los indígenas reclamaban como propias. La resolución de la Comisión Agraria Departamental en 1953 favoreció a estos últimos.42  Asimismo, en otras ocasiones se produjeron denuncias y ocupaciones de tierras no afectables, así como casos de irregularidades en la distribución de las parcelas.

70.

     Episodios de esta índole fueron consecuencia, entre otras razones, de la deficiente información que existía sobre la ley, de su errónea comprensión o interpretación por parte del campesinado, de la falta de experiencia de la incipiente organización campesina y de la politización del proceso en su conjunto. Ello contribuyó a "crear tensiones entre los mismos revolucionarios, en la medida en que las acciones del Gobierno no satisfacían las expectativas de las organizaciones comunitarias".43 

71.

     A las tensiones que desató la Reforma Agraria deben sumarse los problemas provenientes de un sistema judicial incapaz de aplicar la ley y de resolver los conflictos derivados de su aplicación. Esa ineficacia ayudó, en gran medida, a crear más tensiones entre los sectores que impulsaban la reforma y las comunidades donde ésta se aplicaba. Los conflictos entre los diferentes sectores llegaron a su punto culminante en un enfrentamiento entre el Ejecutivo y la Corte Suprema de Justicia. La confrontación se produjo debido a un recurso de amparo que finalmente aceptó la Corte Suprema de Justicia y que llevó a la destitución de ésta por parte del Congreso. Este incidente aumentó las dudas sobre la legitimidad de la Reforma Agraria.

72.

Las transformaciones y conflictos en el agro generaron importantes temores entre los grandes propietarios, así como en determinados sectores medios urbanos y rurales, pues al sentir amenazados sus intereses se unieron a la campaña que identificaba los cambios sociales con una orientación político-ideológica del régimen hacia el comunismo.

La campaña anticomunista

73.

     El anticomunismo tuvo un origen externo, pero en Guatemala asumió características particulares. Ya durante el régimen del general Ubico, como respuesta a la insurrección campesina encabezada por los comunistas de 1932, los débiles grupos de ideología marxista y anarquista fueron reprimidos y sus dirigentes encarcelados durante trece años. Sin embargo, estas corrientes adquirieron más fuerza durante los diez años de Gobiernos revolucionarios (1944-1954), identificadas por la oposición y los Estados Unidos como de inspiración soviética. Dicha política se asoció, en un primer momento, con los programas de alfabetización, con la organización sindical y con las huelgas obreras, hasta entonces desconocidas en el país por los efectos del orden ubiquista. Posteriormente, se le asoció a la reforma agraria y, sobre todo, a la movilización campesina. A la vez, el profundo temor manifestado en el anticomunismo estuvo claramente estimulado por los excesos de la retórica izquierdista de la época.

74.

     El anticomunismo ya no funcionó sólo como una ideología para enfrentar al Gobierno, sino como el instrumento movilizador para oponerse a toda política de cambio impulsada por éste. De esa forma, se convirtió en la justificación utilizada por sectores militares, políticos, civiles, la jerarquía de la Iglesia Católica, los medios de comunicación, las organizaciones del sector privado y numerosos grupos ciudadanos, para alterar el orden constitucional. A estas contradicciones se unió la legalización del PGT, la relación de amistad de Arbenz con varios miembros de la comisión política de este partido y la participación de algunos de sus miembros en el Gobierno. Esto agregó nuevos elementos de denuncia para la oposición de derecha y la Iglesia Católica quienes esgrimían cada vez más abiertamente su postura anticomunista.

75.

     La reestructuración del papel del Ejército contenida en la Constitución del 45 significó, como ya se vio, un incremento de su participación directa en la vida política del país. De ser un estamento subordinado por tradición a las dictaduras se convirtió en un núcleo de poder. Las medidas de profesionalización, modernización e institucionalización puestas en practica en aquellos años contribuyeron a ese cambio. La relativa autonomía de que gozó la Institución Armada determinó, junto a la debilidad de las instituciones del país, que se acrecentara su peso político antes y durante la crisis de 1954.

76.

     En ese clima de fuerte polarización ideológica y política que vivió Guatemala, la Iglesia Católica surgió como un actor de primer orden, y su influencia fue aumentando hasta apoyar clara y enérgicamente el complot anticomunista contra Arbenz. La carta pastoral del 4 de abril de 1954, "Sobre los avances del comunismo en Guatemala", es una abierta apelación religiosa a la rebelión. Se aprobó además que el Cristo de Esquipulas, muy venerado por los católicos guatemaltecos, hiciera un recorrido por el país en señal de alerta sobre el sentido anticristiano del momento. La Iglesia Católica asumió así el liderazgo nacional de la cruzada contra el comunismo.

     "La gracia de Dios, que todo lo puede, ha despertado en Guatemala, una cruzada sincera contra el comunismo, que encabezan los mismos obreros y campesinos ... Todo católico debe luchar contra el comunismo por su propia condición de católico ...".44 

77.

     Por otra parte, la profunda influencia de la política norteamericana, enfrentada desde 1948 al bloque soviético en el marco de la guerra fría, resultó adversa a los cambios que había impulsado el Gobierno arbencista, al que aisló y situó como una amenaza para el "mundo libre". Para ese período el Gobierno de Estados Unidos tenía la certidumbre que Guatemala estaba sucumbiendo a la influencia comunista, por lo que a partir de 1951 aumentó la presión diplomática estadounidense contra el Gobierno de Arbenz en el seno de la ONU, la OEA y la ODECA.

El derrocamiento de Arbenz y la intervención militar de 1954

78.

     El papel que Estados Unidos jugó en todo el proceso ha sido descrito por numerosos autores, entre ellos Nicholas Cullather, quien trabajó para la Agencia Central de Inteligencia (CIA).45  Cullather describió en forma detallada cómo Estados Unidos llevó a cabo su objetivo de derrocar al Gobierno de Arbenz usando tácticas de desinformación, operaciones psicológicas, y hasta la elaboración de una lista de funcionarios que debían ser asesinados.46  Se emplearon acciones como las siguientes:

     " ... Las técnicas más comunes a utilizar son rumores, cartas anónimas, telegramas y llamadas telefónicas, además de símbolos visibles. Las llamadas telefónicas deberían ser hechas preferiblemente temprano en la mañana, es decir entre la 1:00 y las 4:00 de la mañana, cuando la resistencia psicológica de un hombre está usualmente a su más bajo nivel. Los símbolos visibles pueden incluir un ataúd o una soga de ahorcado, al frente de la casa del amenazado, pintar textos amenazantes sobre la pared, enviar una falsa bomba por correo ..."47 

79.

     A comienzos de 1953 se puso en marcha un plan preparado por expertos norteamericanos para expulsar a Arbenz del Gobierno. Durante la administración del presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower, se fijó el cuartel operativo en Opa Locka, Florida. En agosto de 1953, J. C. King, jefe de la CIA para el hemisferio occidental, informó al presidente estadounidense sobre el plan PBSUCCESS (con un presupuesto inicial de 3 millones de dólares), que consistía en desplegar una enorme operación de propaganda anticomunista en la que también se llevaría a cabo una invasión armada de Guatemala. El proyecto contaba con el apoyo activo de los dictadores de la cuenca del Caribe: Anastasio Somoza (Nicaragua), Marcos Pérez Jiménez (Venezuela) y Rafael Leonidas Trujillo (República Dominicana). De esa forma, la CIA fue la que organizó, financió y dirigió una operación, encubierta en la que incluso se autorizaron vuelos de los B-26 y de los P-47 desde Nicaragua.48 

80.

     La decisión de quién de los opositores encabezaría la invasión en el plano político tomó más tiempo que el operativo final, debido a que la oposición anticomunista estaba fuertemente dividida. Finalmente fue escogido el coronel Carlos Castillo Armas, un decidido rival en el ámbito castrense del presidente Arbenz. El proyecto requirió la creación de un organismo partidario para que la acción militar tuviese una dimensión política. Así fue como, bajo la supervisión de los Estados Unidos, se creó el Movimiento de Liberación Nacional, que salió a la luz pública el 23 de diciembre de 1953 presentando el Plan de Tegucigalpa como plataforma política.

81.

     La invasión desde Honduras, que se produjo el 18 de junio de 1954, no constituyó, según expertos históricos, una seria amenaza militar; sin embargo tuvo efectos psicológicos y propagandísticos decisivos. Esta fue precedida por incursiones aéreas y por la acción de una radio clandestina, La Voz de la Liberación. El bombardeo de la capital y otras zonas urbanas fue resistido inicialmente por el Ejército, pero los efectos del ataque reventaron su efectividad entre los funcionarios y los políticos -tanto civiles como militares- y en distintos sectores de la población guatemalteca. El ruido de los aviones y la propaganda radial contagiaron el descontento y, sobre todo, ablandaron la voluntad del régimen arbencista.

82.

     La intervención militar de 1954 provocó reacciones diversas entre la oficialidad guatemalteca. El alto mando del Ejército decidió no entregar las armas a las organizaciones populares para la defensa, no enfrentar al grupo invasor e inmovilizar a la aviación. Las negociaciones entre el jefe del Estado Mayor, coronel Carlos Enrique Díaz, y el embajador norteamericano Peurifoy, los días 25 y 26 de junio, revelan la magnitud de la intervención de los Estados Unidos. El mismo día 25, Arbenz supo de los términos de las exigencias del embajador norteamericano: el presidente guatemalteco debía renunciar o el Ejército de la nación llegaría a un acuerdo con los invasores. El día 27 los colaboradores del presidente le informaron que en el seno del Ejército se había decidido presentarle un ultimátum. La conspiración militar se completó cuando Arbenz aceptó renunciar, con la condición que no se pactaría con los invasores y que se mantendrían las conquistas sociales.

83.

     La súbita renuncia de Arbenz, leída el domingo 27 por la noche, dejó inerme a sus numerosos partidarios organizados en todo el país, e introdujo un elemento de parálisis en el apoyo popular. El mismo día 27 se formó una junta militar de Gobierno y luego sucesivos triunviratos, hasta el 7 de julio de 1954, cuando Castillo Armas se alzó como jefe de una nueva junta militar. Se trató de un arreglo palaciego tramado a espaldas de los partidos democráticos y de las organizaciones sociales.

84.

     Los diez años de vida democrática habían despertado energías y esperanzas en importantes sectores de la nación guatemalteca, luego del inmovilismo de los años de dictadura ubiquista. Tal vez este efecto movilizador de voluntades fuera más decisivo en el derrocamiento de Arbenz que los logros materiales alcanzados en tan breve período con las reformas institucionales. Con la Constitución de 1945 se había buscado superar el atraso de la sociedad, que se manifestaba en todos los órdenes de la vida en momentos en que el mundo entraba a un nuevo período histórico con la derrota del fascismo y el impulso del desarrollo económico capitalista. Esa es la razón por la que varias generaciones de guatemaltecos se frustraron dado el modo en que a mitad del siglo XX fue derrotado este proyecto de modernización. Por ello se habla del "trauma del 54" como un efecto político colectivo, que partió la historia de Guatemala y de sus ciudadanos. Tan drástico fue el cierre de canales de participación y tan extendidos los recursos de violencia empleados, que se consideran como factores que alimentaron la insurgencia guerrillera a partir de 1960.

85.

     A pesar del nuevo realineamiento que la guerra fría y la administración de Castillo Armas habrían de imponer al Ejército, en muchos oficiales quedó grabada la percepción de que no haberse opuesto a la invasión de 1954 supuso traicionar, no a la revolución, sino a la patria misma. A su vez, esa sensación habría de alimentar el malestar que a lo largo de los nueve años, entre 1954 y 1963, fundamentó una serie de levantamientos y actos de sedición previos a la consumación del enfrentamiento armado. En resumen, se acrecentó la politización del Ejército haciéndole jugar un papel ideológico, desviándolo de sus funciones inherentes, y aunque legitimado por Constituciones no tardó en actuar en consonancia con las exigencias de la guerra fría.

86.

     Aunque el decenio democrático transcurrió en medio de graves tensiones políticas en ascenso y con manifestaciones extremas de polarización ideológica, no hubo violencia gubernamental sino en escasos momentos identificados con claridad, como en el asalto a Salamá por un grupo político. Las cifras de opositores asesinados durante este período son variables y no existe registro fidedigno. Con fecha posterior a la caída de Arbenz, la prensa nacional habló de 250 personas.49  Algunos textos publicados por organizaciones afines al Movimiento de Liberación Nacional (MLN) indican una cifra de 500, pero solamente proporcionan un listado de 108 nombres.50 

Institucionalización del anticomunismo

87.

     El anticomunismo sostuvo una línea de la estrategia antisoviética emprendida por Estados Unidos. Sin embargo, en su dimensión nacional tuvo primero un sentido antirreformista, luego antidemocrático y, por último, contrainsurgente. Adoptó una actitud de defensa de la religión, la tradición y los valores conservadores, supuestamente amenazados por el comunismo ateo.51  Ello llevó a calificar de "comunista" todo lo que contradecía su discurso o se les oponía, lo cual explica el carácter excluyente y sectario de esta modalidad ideológica que contribuyó a dividir, aun más, la sociedad guatemalteca.

88.

     Al propio tiempo, el anticomunismo se difundió ampliamente en la conciencia colectiva del país. Las acciones de persecución y venganza frente a los partidarios del antiguo régimen fueron realizadas por diferentes sectores después de la caída de Arbenz. Hasta hoy, no hay datos confiables acerca del número de detenidos y ejecutados, aunque se sabe que fue considerable. Algunos analistas señalan, para estos años, entre 9 mil y 14 mil detenciones y entre 2 mil y 5 mil ejecuciones practicadas. Asimismo, los testimonios de parcelarios sobrevivientes refieren a los excesos cometidos en el campo. El caso más conocido es la ejecución del líder del sindicato bananero, Alaric Bennet, diputado durante el Gobierno de Arbenz.52 

89.

     Para completar la depuración y el control de los enemigos del régimen, el 19 de julio de 1954 se creó el Comité Nacional de Defensa Contra el Comunismo, dotado de facultades para ordenar a las Fuerzas de Seguridad, la investigación de casos y el arresto de personas. Adicionalmente se establecieron las figuras legales del estado de peligrosidad y de actividad comunista, en relación con las cuales el Comité podía aplicar como medidas de control, la privación de libertad hasta por treinta días, libertad vigilada, residencia forzada e incluso la expulsión de extranjeros.53 

90.

     La Ley Preventiva Penal contra el Comunismo facultó al Comité para establecer un registro "organizado técnicamente, de todas las personas que en cualquier forma hayan participado en actividades comunistas" (Decreto 59 de la Junta de Gobierno, 26 de agosto de 1954), y más tarde se estableció la pena de muerte por actividades de resistencia susceptibles de ser consideradas como comunistas.54  Según la prensa nacional, entre julio y noviembre de 1954 eran 72 mil personas las que habían sido listadas en el registro de comunistas.55  91.

     La decisión de dotar a los miembros del Comité de Defensa, de facultades acusatorias y punitivas al mismo tiempo, sin prueba suficiente o posterior defensa efectiva, dejó inerme al ciudadano y abrió las puertas a la más amplia discrecionalidad represiva. Por su parte, el poder judicial aceptó la apropiación de prerrogativas judiciales por parte del Ejecutivo. Es decir, el Comité de Defensa asumió atribuciones propias de la justicia de instrucción y las ejerció ilegalmente. Estas resoluciones pueden ser consideradas como el inicio de violaciones institucionalizadas de los derechos humanos, que se supone el Estado debería proteger. Fue el antecedente de lo que sucedería después.

92.

     El rasgo característico de este momento no siempre fue la muerte del opositor, sino la creación de un clima social de inseguridad generalizada. El efecto fue el miedo: miedo a ser denunciado, a perder el empleo, a no poder retornar al país, a participar en política, a organizarse para exigir derechos. En fin, a funcionar fuera del marco de una sociedad democrática de derecho, por la existencia de un régimen de excepción permanente.56 

93.

     El régimen de Castillo Armas nombró una nueva Corte Suprema de Justicia e inició un período de intensa persecución política en contra de dirigentes, intelectuales y sospechosos en general. Se anularon los derechos adquiridos durante la revolución de 1944, en especial los concedidos por la Reforma Agraria. El cuerpo de leyes anticomunistas se completó más adelante, cuando el artículo 6 transitorio de la Constitución de 1956, facultó al jefe del Ejecutivo para expatriar o impedir el ingreso al país, por cinco años, a los comunistas que se habían asilado o exiliado de Guatemala por razones políticas.

94.

     A partir del 19 de julio de 1954, el Estado recuperó las tierras de las fincas nacionales que habían sido repartidas y el 26 del mismo mes anuló la Ley de Reforma Agraria (Decreto 900), substituyéndola por un nuevo Estatuto Agrario; asimismo, se revocó la entrega en propiedad del 78% de los parcelamientos,57  que fueron devueltos a sus antiguos propietarios. En los departamentos más afectados, como Alta Verapaz, Escuintla, Izabal, Baja Verapaz, Chimaltenango, San Marcos y parte de Quiché, se registraron sistemáticos actos de violencia.

95.

     Durante este período se produjeron numerosos desalojos y casos de persecución de campesinos agraristas. Se calificaba así a los campesinos que en los años anteriores se habían organizado y que habían accedido a la tierra. En la concepción del nuevo régimen el agrarismo era sinónimo de comunismo, y los beneficiarios de la ley eran asumidos como comunistas.

     " ... Al poco tiempo habíamos sembrado con mi papá, cuando comenzó a ponerse las cosas un poco feo ... decían que Arbenz no iba a dilatar, y ciertamente pues, la milpa estaba en elote cuando él cayó. La gente que estaba con el patrón nos acusaba que nosotros éramos unos comunistas ... entonces yo tuve que huir".58 

     " ... En la finca Caobanal en 1954, cuando entró Castillo Armas ... todos los que habían apoyado antes a Arbenz tuvieron que irse inmediatamente, porque mandaron a quemar las casas donde vivían con todo y los animales adentro ... con buena suerte se salvó mi familia".59 

96.

Los campesinos también recuerdan que fue a partir de este momento cuando se reactivó el antiguo modelo de colonato:

     " ... Cuando murió Jacobo [se refiere al derrocamiento( ... nos vinieron a traer. El alcalde nos mandó a llamar y nos dijo que ya no trabajáramos como antes y que no hiciéramos caso a nadie. Allí terminó nuestro trabajo en los comités y comenzó nuestro trabajo en las haciendas".60 

97.

     En las regiones donde se dieron las más intensas luchas agrarias, las personas que presentaron testimonio ante la CEH hicieron referencia a la época de Arbenz como un antecedente importante a su incorporación a otras formas de organización que surgieron en las siguientes décadas (ligas campesinas, comités pro mejoramiento, movimientos cooperativistas y otros). En muchos casos, los conflictos de tierras de ese período se mantuvieron vigentes hasta los años más álgidos del enfrentamiento armado.

98.

     Otros sectores también fueron perseguidos. Diversas fueron las medidas del nuevo Gobierno en contra de los simpatizantes y colaboradores del Gobierno anterior: el Decreto 5,61  que confiscó los bienes y congeló las cuentas y depósitos bancarios, que fueron adjudicados al Estado. Con el Decreto 4862  acabaron de suprimir las organizaciones políticas, sindicales y culturales acusadas de relación con el comunismo, después de que el PGT fuese ilegalizado el 28 de junio de ese año. Asimismo, se suspendió el escalafón magisterial por medio del Decreto 2763  y se facultó a los gobernadores departamentales, de acuerdo con los vecinos leales al Movimiento de Liberación Nacional, para que nombrasen y destituyesen maestros. Los despidos no se hicieron esperar: entre agosto de 1954 y abril de 1955 fueron destituidos 2,236 docentes.64 

99.

     La depuración se extendió a otras dependencias estatales. A finales de 1954 unos 15 mil trabajadores de la Dirección de Obras Públicas y de la Dirección General de Caminos habían corrido la misma suerte por pertenecer al sindicato.65  Se ha estimado que 533 organizaciones sindicales fueron clausuradas y el número de afiliados, que había llegado a sobrepasar los 100 mil antes de 1954, se redujo a 27 mil personas.66 

100.

     Tras emitir el marco legal provisional, conocido como Estatuto Político de la República de Guatemala, el 10 de octubre de 1954, la junta militar convocó un plebiscito, en el que Castillo Armas obtuvo el 99.9% del voto favorable. El resultado casi unánime refleja la ausencia de alternativas, pues en el plebiscito se preguntó a la población si lo aceptaba o no como presidente de la República. El voto fue público y obligatorio, mientras que el escrutinio fue secreto. Y el acto se produjo en un clima de terror que afectó a los partidarios de Arbenz y los sectores de la oposición de izquierda en general. De esta manera Castillo Armas se convirtió en presidente de la República para el período que habría de concluir el 15 de marzo de 1960, según lo fijó la Asamblea Nacional Constituyente, que fue elegida al mismo tiempo.67 

101.

     La actividad política, suspendida desde agosto de 195468 , fue autorizada parcialmente para permitir la elección de los constituyentes. En esta convocatoria sólo participaron agrupaciones afines unidas en el Frente Anticomunista Nacional (FAN). No sería hasta noviembre de 1955 cuando se permitió la formación de partidos políticos, con la prohibición expresa de los que profesaran la ideología comunista o mantuvieran relaciones con organizaciones de este tipo.69  Una disposición similar fue recogida por la Constitución de 1956, corpus jurídico a la medida de las necesidades del anticomunismo victorioso, que sancionaba un régimen de exclusiones políticas y sociales. Entre 1955 y 1957 se constituyeron las organizaciones partidistas que dominarían la escena política de aquellos años, algunas de las cuales se han mantenido vigentes hasta la década de los noventa. Estos grupos fueron:

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El Movimiento Democrático Nacionalista (MDN), la formación oficial fundada por el coronel Castillo Armas, que en 1958 se escindiría al formarse el Movimiento de Liberación Nacional (MLN).

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     El Partido Democracia Cristiana (DC), buscó fundamentar una opción con raíces católicas dentro del anticomunismo. Durante los regímenes de Arévalo y Arbenz sus fundadores habían peleado contra el impedimento constitucional de formar un partido de confesión católica, obstáculo que existía por ley desde la Constitución liberal de 1876.

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     El Partido Revolucionario (PR) se fundó en 1957, después de la muerte de Castillo Armas. Su lista de 5,000 afiliados fue rechazada por sospechas de incluir a antiguos comunistas. En el inicio reagrupó al heterogéneo conjunto de fuerzas revolucionarias y logró participar en las elecciones generales de 1958.

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El Partido de Reconciliación Democrática Nacional (PRDN), dirigido por el general Miguel Ydígoras Fuentes, rival anticomunista de Castillo Armas en las filas castrenses.

102.

     En enero de 1958, tras el asesinato palaciego de Castillo Armas y el triunfo electoral de Ydígoras Fuentes, se abrió una pugna por el liderazgo político que llevó a la escisión del MDN. Con este nombre, el ala encabezada por el coronel José Luis Cruz Salazar se unió al partido gobernante, el PRDN, mientras Mario Sandoval Alarcón fundó el Movimiento de Liberación Nacional (MLN).

103.

     Durante el Gobierno de Ydígoras Fuentes es posible reconocer dos momentos distintos. Inició su gestión con un llamado a la reconciliación nacional e intentó desarrollar una política democrática con el lema "Borrón y cuenta nueva". Ydígoras inició varias acciones, consideradas como gestos importantes, hacia la oposición de izquierda, pues permitió la organización social y el regreso de numerosos exilados, entre ellos varios dirigentes comunistas. En sus dos primeros años de Gobierno la represión disminuyó considerablemente. La respuesta del clandestino PGT fue el lanzamiento, en febrero de 1958, de una plataforma política de "Conciliación Nacional", buscando abrirse espacios políticos y la legalización de las actividades de sus miembros.70 

104.

     A lo largo de 1959, el Gobierno del general Ydígoras Fuentes fue desarrollando una política cada vez más anticomunista, por razones de orden interno y externo.71  Por un lado, para luchar contra el liderazgo político anticomunista encabezado por el MLN y la DC; y por otro, por los efectos que produjo la victoria de la guerrilla cubana en enero de 1959. El triunfo de Fidel Castro y la radicalización del proceso revolucionario en aquel país tuvieron efectos directos en la política guatemalteca, pues Cuba influyó como punto de referencia histórico y político para la izquierda ilegal.

105.

     Paradójicamente, la mayor oposición al régimen de Ydígoras vino de los partidos de derecha y centro, el MLN, el PR y la DC, que participaron con poco éxito en la competencia electoral contra el régimen. Considerando que el ydigorismo no era suficiente garantía del nuevo orden político y que el país era una víctima fácil del comunismo, estos tres partidos pactaron una alianza estratégica en noviembre de 1960, que se definió como la mejor expresión del anticomunismo nacional, pues incluía dentro de los acuerdos suscritos: " ... la lucha ideológica y material en forma categórica y permanente contra el comunismo, hasta erradicarlo definitivamente de Guatemala, a través de una política social y económica justa".72  Este pacto tuvo un papel relevante en los años siguientes cuando se inicia de hecho el enfrentamiento armado.

Inestabilidad política

106.

     La institucionalización en 1954 del nuevo régimen anticomunista atravesó por un período de gran inestabilidad provocada por las pugnas en el interior de la alianza anticomunista. A lo largo de nueve años (1954-1963) se registraron acontecimientos determinantes para que el país evolucionara hacia una dictadura militar y no hacia la consolidación de un régimen democrático. Tal evolución no fue un resultado fatal de la historia nacional sino también fue influida de la dinámica de la política anticomunista inspirada y fomentada por Estados Unidos, con un decidido apoyo de los partidos políticos y los sectores de poder guatemaltecos, dispuestos a brindar su respaldo a regímenes militares fuertes en el traspatio estratégico norteamericano.

107.

     En el seno del Ejército también se manifestaron diversas formas de descontento, que se iniciaron con el levantamiento de los cadetes de la Escuela Politécnica,73  el 2 de agosto de 1954, el que se resolvió tras la mediación del arzobispo y el embajador estadounidense. Este descontento continuó durante todo este período, registrándose seis alzamientos dirigidos por oficiales disconformes entre octubre de 1954 y julio de 1961. Paralelamente se registraron al menos once oficiales muertos y un número importante de detenidos y expulsados del país.74 

108.

     El 21 de octubre de 1954 fue develada una sublevación de sargentos en la Guardia de Honor y en otras bases militares. El 20 de enero de 1955 se produjo un alzamiento en la Fuerza Aérea dirigido por el coronel Francisco Cosenza. La prensa mencionó 10 militares muertos y el encarcelamiento de 100 más, entre ellos varios civiles, cifra que ascendió a 417 a finales de enero. La gravedad de los hechos motivó la declaratoria del estado de sitio.75 

109.

     En los primeros meses de 1955 se registró la muerte de algunos oficiales, entre ellos el coronel aviador Humberto Fernández Izaguirre y el teniente Guillermo Moncada. La prensa recoge, asimismo, el asilo en la embajada de El Salvador del coronel Cosenza y del cadete Rodrigo Hernández Salguero. Este último regresó a Guatemala seis meses después, siendo asesinado inmediatamente después. El 5 de diciembre de 1955 se produjo un levantamiento encabezado por los coroneles Arturo Niederheitmann, ex oficial del Ejército de Liberación y ex jefe de la Fuerza Aérea, y Oscar Domingo Valle. Estos datos muestran que el descontento era mayor en la aviación que en las armas restantes .

110.

     El 1 de enero de 1956 también se registró otro acto similar, aparentemente comandado por los coroneles Carlos Paz Tejada y Francisco Cosenza, así como por el teniente coronel Adolfo García Montenegro, en unión de elementos perregistas descontentos con el régimen. En mayo de 1956 fueron asesinados el mayor de aviación Pedro Granados, el teniente José Luis Rubio y los mecánicos Roberto García y Carlos Archila.

111.

     En junio de 1957 aparecieron los cadáveres del coronel Carlos Sarti Morales y de Francisco Méndez Montenegro (hermano de Mario y Julio César Méndez).76  Fueron capturados, ejecutados, sus cuerpos aparecieron en la base militar de San José. En enero de 1958 el coronel Paz Tejada fue detenido y expulsado a Nicaragua.77  En julio de 1960 el teniente José Guillermo Lavagnino y un grupo de jóvenes intentó tomar la base militar de Cobán, obtener armamento e iniciar en la Sierra de Las Minas la lucha contra el Gobierno.78  En junio de 1961 fueron detenidos los coroneles Ernesto Paiz Novales y Oscar Domingo Valle Campos, quienes denunciaron haber sido torturados. Otro complot fue develado el 13 de julio de 1961. 112.

     Las tensiones en el interior del Ejército denotaron la inconformidad de parte de la oficialidad arbencista y democrática ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos nacionales dirigidos por militares de orientación anticomunista y pro norteamericana. Debido a esto, la nueva cúpula del Ejército inició una profunda depuración interna que se prolongó hasta 1963, cuando se logró una cierta consolidación institucional.

113.

     A lo largo de los primeros gabinetes anticomunistas, diferentes sectores civiles que se opusieron al gobierno fueron reprimidos violentamente. El 25 de junio de 1956 fue disuelta una marcha, encabezada por la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), en la ciudad capital, para denunciar la represión realizada con motivo de la festividad del Día del Maestro. Las Fuerzas de Seguridad atacaron la marcha frente al Cine Lux, con el resultado de cinco estudiantes asesinados y 34 heridos. La prensa nacional reportó 137 personas detenidas y 34 estudiantes expatriados. Asimismo, la represión alcanzó a los medios periodísticos, pues varias publicaciones fueron clausuradas, entre las que se encontraban El Estudiante, Nuestro Diario, el semanario Lunes y los radioperiódicos Voz y Antena, La Voz de la Actualidad y Audio Prensa.

114.

     Uno de los mayores obstáculos que el régimen encontró para su consolidación institucional fue el asesinato, nunca esclarecido, del presidente Carlos Castillo Armas, el 26 de julio de 1957.79  Su muerte desencadenó una agitada pugna entre las fuerzas anticomunistas. Para resolver la sucesión presidencial se convocó a elecciones el 20 de octubre de 1957, en las que el MDN propuso a Miguel Ortíz Pasarelli, antiguo ministro de Gobernación de Castillo Armas, y el PRDN al general Ydígoras. Los seguidores de este último repudiaron los resultados por fraudulentos, generándose una protesta masiva en las calles de la capital, que provocó la intervención del Ejército, instalándose en el término de una semana una junta militar de Gobierno.80  Luego se convocó nuevamente a elecciones en enero de 1958, en las que por mayoría relativa resultó ganador el general Ydígoras. El veredicto electoral fue rechazado por el Movimiento Democrático Nacionalista (MDN), que tenía mayoría en el Congreso. La crisis hizo necesario un difícil pacto político, tras el cual se eligió finalmente, en elección de segundo grado, al general Ydígoras, que el 12 de febrero fue reconocido como triunfador por el Congreso.81 

115.

     El Gobierno del general Ydígoras fue deteriorándose paulatinamente. La corrupción de los altos funcionarios y la ineficacia administrativa, así como el aumento de la represión contra los opositores de derecha e izquierda, a partir de 1959, lo volvieron impopular. La represión se acentuó con la recién decretada Ley de Defensa de las Instituciones Democráticas,82  que reafirmaba la ilegalidad del comunismo y decretaba penas de cárcel para sus miembros, las cuales se endurecían si se verificaba que los acusados atentaban contra el Ejército o se comprobaba que mantenían relaciones con partidos comunistas extranjeros.

116.

     Tales medidas anticomunistas repercutieron de inmediato sobre los sindicatos y la Universidad de San Carlos, siendo los primeros acusados de estar permeados por la "infiltración comunista". Paralelamente, el Gobierno enfrentaba una notable agudización de problemas económicos y laborales, por lo que decidió impulsar en el Congreso dos proyectos: una reforma tributaria y un préstamo por valor de 18 millones de dólares. Ambas iniciativas provocaron protestas en todos los sectores de la sociedad, especialmente en el sector empresarial y el agro exportador, que acababa de reintegrarse en el Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), el cual se opuso rotundamente al proyecto de reforma fiscal.83 

117.

     Otro hecho que generó mayor división y tensión en la sociedad fue la abierta participación del Gobierno en el adiestramiento del contingente anticastrista que desembarcaría en Playa Girón, Cuba. En estas circunstancias, se llevaron a cabo las elecciones legislativas del 3 de diciembre de 1961, en las que se enfrentaron dos coaliciones de partidos, obteniéndose resultados electorales poco claros. Las mismas fueron señaladas como fraudulentas por la alianza entre el Movimiento de Liberación Nacional, el Partido Revolucionario y la Democracia Cristiana Guatemalteca y al mismo tiempo motivaron protestas cada vez más numerosas por parte de la oposición de izquierda, que no había podido participar por mandato constitucional.

118.

     Los primeros gobiernos anticomunistas estuvieron marcados por la inestabilidad política que todas estas tensiones despertaron. Entre el 27 de junio de 1954, que señala la caída del presidente Arbenz, y el 30 de marzo de 1963, cuando Ydígoras fue derrocado, se produjeron dos golpes de Estado; se instalaron cuatro juntas provisionales de Gobierno; fue asesinado un presidente; se dio una elección presidencial fraudulenta, además de diversos complots militares y múltiples protestas sociales contra los fraudes en las elecciones legislativas, entre ellas las más importantes, denominadas jornadas de marzo y abril de 1962. Esto motivó un replanteamiento en las políticas de un Estado cada vez más militarizado, siguiendo las tendencias del nuevo contexto internacional.

119.

A lo largo de este período, y en especial durante el Gobierno de Ydígoras, no sólo se llevó a cabo una depuración profunda al interior del Ejército, sino que se empezaron a introducir y aplicar elementos teóricos y doctrinarios elaborados en el marco de la guerra fría, dirigidos a contrarrestar cualquier amenaza comunista en el hemisferio, así como a neutralizar cualquier tipo de oposición ya fuera social, política o militar.

      Implementación de la Doctrina de Seguridad Nacional

120.

     El factor clave en la introducción de estos nuevos elementos fue la influencia de los Estados Unidos en la depuración y reforma del Ejército guatemalteco. Guatemala, al igual que el resto de Centroamérica y el Caribe tras la revolución cubana, se habían convertido en enclaves geopolíticos estratégicos. En este contexto se introdujeron en el país nuevos postulados, englobados en la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN),84  que más que un cuerpo sistematizado y recogido en un documento único, fueron una forma práctica de enfrentar interna y externamente la posible o real amenaza comunista en el marco de la guerra fría y de las nuevas relaciones entre Estados Unidos y América Latina. En este sentido contribuyó, quizás más que ningún otro elemento, a unificar el perfil ideológico de los Ejércitos latinoamericanos, dentro de concepciones claramente anticomunistas.

121.

     Las principales tesis de la DSN se elaboraron en diversos centros de pensamiento politico-militar estadounidense, principalmente en el National War College de Washington. Fueron secundadas por profesores universitarios civiles, que coincidían en el grado de importancia que debía otorgarse al control militar sobre la vida política y social en los países subdesarrollados, debido a la función estabilizadora que ejercerían los militares frente a la debilidad de otras instituciones (partidos políticos, elecciones, competencia económica, organizaciones sociales, etc.). Luego pasaron a formar parte de los planes de estudio de las escuelas militares latinoamericanas. Resultaba obvio que la DSN era una estrategia de acción para la defensa de una ideología y no un cuerpo doctrinario, como lo haría presumir su nombre.

122.

Conforme al enfoque de la DSN, se instruyó a muchos oficiales de los ejércitos latinoamericanos, a través de cursos; primero en la Escuela de las Américas, en Panamá, donde funcionaba desde 1946, y posteriormente en Fort Benning, Georgia, Estados Unidos.

123.

     Eliminado del contexto geopolítico latinoamericano el peligro de una invasión militar extra continental, surgió una nueva amenaza: la presencia en la propia sociedad de un "enemigo interno".85  Este nuevo adversario estaba representado por cualquier persona, grupo social, reivindicación o idea susceptible de desempeñarse, en el presente o en el futuro, como "punta de lanza", aliado o apoyo eventual del "comunismo internacional".86 

124.

     Durante la administración Kennedy (1961-1963) se promulgó la Política de Defensa Interna de Ultramar, United States Overseas Internal Defense Policy (OIDP), que proponía como puntos clave: "Asistir en la inmunización de sociedades vulnerables que aún no son amenazadas por la subversión comunista. Apoyar a los países donde la subversión está latente o es incipiente, para derrotar la amenaza, removiendo las causas antes que el estadio de insurgencia haya sido alcanzado. Ayudar en el establecimiento o fortalecimiento de las organizaciones de inteligencia y seguridad interna, de tal manera que sean capaces de enfrentar la amenaza de la subversión".87 

125.

     Por otro lado, la política estadounidense para América Latina incorporó nuevos elementos. Al mismo tiempo que continuó poniendo énfasis en la DSN y la lucha contra el enemigo interno, se propuso combatir la pobreza y la exclusión política, por considerar que éstas favorecían la propagación del comunismo. Es decir, éste podía ser derrotado mostrando las ventajas del capitalismo y de la libre empresa. La asistencia para el desarrollo se convirtió así en un pilar de las nuevas relaciones con el continente. La Alianza para el Progreso (ALPRO), aprobada en la Reunión Interamericana de Montevideo de 1961, fue el instrumento para lograrlo y una de las formas de contrarrestar los efectos de la revolución cubana.

126.

     La izquierda latinoamericana rechazó la ALPRO como expresión de reformismo y de injerencia extranjera. Las dificultades para lograr cambios estructurales reales por la vía democrática llevaron a diferentes grupos de izquierda a considerar la opción de la lucha armada. En este contexto, Cuba apoyó a los grupos insurgentes del continente, entre ellos al guatemalteco. Este apoyo, que también favorecía la posición cubana, contribuyó a hacer más tensas las relaciones con Estados Unidos. Frente al desafío de la insurgencia, las administraciones estadounidenses recurrieron a sus aliados más seguros: los regímenes militares, herederos de la tradición dictatorial del pasado y ya influidos por los postulados de la DSN.

127.

     En este contexto internacional, la adopción y adaptación de la DSN en Guatemala anticiparon las de otros países de América Latina. Se inició con los Gobiernos anticomunistas a partir de 1954. Según Héctor Alejandro Gramajo: "El nuevo orden político que se implantó en Guatemala, era el producto de la interpretación guatemalteca de la Doctrina de la Seguridad Nacional de Estados Unidos, que identificaba al comunismo como su primera y más peligrosa amenaza".88 

128.

     Dentro de este proceso, algunos de los puntos de la DSN fueron desarrollándose en las décadas siguientes y se hicieron explícitos y hasta llegaron a ser de conocimiento público, en los años ochenta.89  La DSN consideraba que el poder nacional estaba conformado por cuatro elementos: el poder económico, el social, el político y el militar. Cada uno de los factores indicados requirió de estrategias particulares para su implantación, pasando posteriormente a convertirse en una estrategia nacional: 90 

     "La estrategia nacional monta y conduce maniobras estratégicas combinando los instrumentos y los medios a su disposición, como acciones diplomáticas, sanciones económicas y ayuda financiera, en el campo económico-financiero, acciones psicológicas en el campo psicosocial y si fuera necesario acciones bélicas. La aplicación del poder se hace parcialmente a través de maniobras estratégicas diversificadas, de naturaleza política, económica o psicológica, que excluya el empleo masivo del poder militar. La guerra así conducida toma un aspecto peculiar no convencional y se denomina guerra fría. Su objetivo es desgastar el prestigio internacional del adversario, llevándolo mediante un juego apropiado de regateo a hacer concesiones parciales". 91 

129.

     Las estrategias particulares están relacionadas entre sí, para la consecución de los objetivos nacionales. "[Los cuales] ... podemos dividirlos a su vez en permanentes o temporales. Estos a su vez podrán ser los objetivos nacionales actuales y los mismos se desprenden de la política de Gobierno definida en última instancia por el presidente de la República".92 

130.

     Tomando en cuenta los cuatro componentes del "poder nacional" ya señalados y de acuerdo a una planificación estratégica de seguridad nacional, los Gobiernos fueron acrecentando la intervención del poder militar para hacer realidad el objetivo de enfrentar y eliminar a la "subversión", concepto que incluía a toda aquella persona u organización que representase cualquier forma de oposición al Gobierno de turno o al Estado, con lo cual dicha noción se equiparaba a la de "enemigo interno". Este paso constituyó uno de los efectos más peligrosos para la democracia, pues por una parte se aplicó el término de "subversivo" indiscriminadamente a cualquier opositor o crítico, en el campo y la ciudad; y por la otra, de una forma premeditada se confundió la lucha armada con la oposición democrática, con resultados nefastos para la participación política no insurgente.93 

131.

     Una vez iniciadas las operaciones militares y en aplicación del enfoque de seguridad nacional, los restantes elementos del poder nacional, el económico, el político y el social, debían actuar para fortalecer la hegemonía militar dentro de una concepción de "guerra total". "Desde el punto de vista de los insurgentes la guerra revolucionaria es una guerra total. Todas las armas disponibles pueden usarse contra cualquier blanco. No hay lugar, como dijo Mao, para "escrúpulos estúpidos" acerca de la benevolencia, la corrección y la moral en la guerra".94 

132.

     Esta concepción significó que todas las estructuras del Estado guatemalteco y todos los recursos del poder debían ponerse a disposición del Ejército, para combatir y derrotar a la guerrilla. En este contexto, el poder político era el responsable de brindar las decisiones apropiadas y los instrumentos legislativos y jurídicos para impulsar la guerra antisubversiva. Al poder económico le correspondía apoyar, con los medios financieros necesarios, la modernización y tecnificación del Ejército.

133.

     El poder social debía respaldar al poder militar, a través de campañas de información, desinformación, adoctrinamiento y preparación ideológica, para conseguir que la población aceptara al Gobierno. Bajo un enfoque como el indicado, resultaba explicable que el proceso de militarización de la sociedad avanzara conforme la contrainsurgencia se convertía en un objetivo nacional fundamental.

134.

     Por otra parte, es necesario considerar que dentro de este enfoque, la defensa de los intereses nacionales no se sujetaba a las regulaciones legales ni a las restricciones que imponía la observancia de los derechos humanos. Los métodos para combatir al adversario interno tendieron a ser clandestinos e irregulares a fin de conseguir resultados garantizados, rápidos y contundentes frente a las operaciones convencionales que caracterizaban las guerras convencionales. 95 

135.

     Al identificar a todos los oponentes como adversarios, la DSN contribuyó a ensanchar la concepción de la contrainsurgencia y generalizar las técnicas de persecución. Las opciones para la población se limitaron a expresar adhesión al régimen o a silenciar las críticas, como una de las únicas formas de garantizar una precaria sobrevivencia, dentro de una atmósfera creciente de terror de Estado. La DSN fue utilizada para dar cuerpo a la defensa de privilegios adquiridos y fundamentadas en la tradición excluyente del propio Estado.

136.

     En estas circunstancias, a partir de la década de los sesenta, la inestabilidad aumentó hasta alcanzar una condición peligrosa de ingobernabilidad permanente. Primero tuvo lugar el alzamiento militar del 13 de noviembre de 1960. Un año después se sucederían las manifestaciones contra el fraude electoral, seguidas de las protestas masivas, en los meses de marzo y abril de 1962, que adquirieron un tono preinsurreccional, hasta llegar al golpe de Estado de marzo de 1963. Todos estos acontecimientos guardan una estrecha relación causal con el estallido del enfrentamiento armado.

El levantamiento militar del 13 de noviembre de 1960

137.

     Para comprender la aparición de la guerrilla guatemalteca es necesario hacer referencia al levantamiento militar del 13 de noviembre de 1960. Este fue el movimiento de mayor envergadura de la cadena de actos protagonizados por oficiales del Ejército desde 1954. En sus preparativos se involucraron por lo menos un 30% de los cuadros del Ejército, principalmente oficiales subalternos.96  Fue también la rebelión en la que se expresaron intereses divergentes en el seno del Ejército, que luego fueron unificados por el golpe de Estado del 30 de marzo de 1963.

138.

     Aun cuando contó con el apoyo de algunos civiles, el levantamiento tenía motivaciones básicamente militares. Perseguía la destitución del ministro de la Defensa (considerado responsable de actos de corrupción), la depuración de la oficialidad, la profesionalización del Ejército y el retorno a los valores morales impartidos en la Escuela Politécnica. Sin embargo, lo más importante fue cuestionar la decisión presidencial de permitir que expedicionarios cubanos que iban a participar en la invasión de Playa Girón se entrenaran secretamente en Guatemala y, por consiguiente, que funcionaran fuerzas irregulares en el territorio nacional.97 

139.

     Una filtración obligó a adelantar los planes de levantamiento, provocando la desorganización de los participantes y luego el fracaso de la intentona. Los alzados del antiguo cuartel Matamoros, única base importante que secundó el movimiento, se dirigieron al oriente del país para retornar a la capital con el apoyo de las bases militares de Zacapa y Puerto Barrios. A solicitud del presidente Ydígoras, aviones norteamericanos que se encontraban en la finca Helvetia (Retalhuleu), campo de entrenamiento de los cubanos anticomunistas, apoyaron el bombardeo de objetivos militares, y la rebelión fue controlada. Algunos oficiales fueron detenidos, procesados y, posteriormente, amnistiados. Otros más (aproximadamente 70) optaron por el exilio en México, El Salvador y Honduras.

140.

     Como reacción al levantamiento militar, el Gobierno arrestó ese mismo día -13 de Noviembre- a miembros del PGT, del Partido Revolucionario (PR) y del Partido de Unidad Revolucionaria (PUR) a quienes se les acusaba de estar involucrados en la conspiración militar.98  Ocho días después, el 21 de noviembre, se decretó un estado de sitio en los departamentos de Escuintla, Guatemala, El Progreso, Zacapa e Izabal, lugares donde el PGT contaba con un considerable número de simpatizantes.99 


36  La modernización comprende las acciones destinadas a actualizar y poner en condiciones de funcionamiento óptimo al Ejército, tomando en cuenta el contexto nacional, regional y mundial en el que las mismas se desempeñan. La profesionalización se refiere a las necesidades de desarrollo académico de los recursos humanos de la Institución Armada, para que corresponda a los fines de su modernización. En algunos enfoques, la modernización incluye también la profesionalización. No obstante, es importante considerar que un ejército altamente profesionalizado debe estar en capacidad de comprender sus objetivos y funciones en el conjunto de instituciones del Estado, en relación con los intereses nacionales y el poder civil. Puede resistir mejor los intentos para involucrarlo en actividades políticas distintas a sus objetivos institucionales (como sucedió durante la época de la guerra fría y del enfrentamiento armado en Guatemala). Por su parte, los fines de institucionalización del Ejército completan los objetivos de permanencia, estabilidad, reconocimiento y especialización que éstas requieren a través de bases legales que definan sus funciones, estructura, régimen interno, escalafón, responsabilidades, etc., y minimicen la intromisión ajena a su condición como tal (según ocurrió con el Ejército de Guatemala durante las "dictaduras liberales" ya indicadas, cuando estuvo sujeto a los caprichos de los gobernantes). Regrese al Texto

37  José Luis Cruz Salazar, "El Ejército como una fuerza social", en Democracia, Gobernabilidad y Sociedad Política 3-4, ASIES, Guatemala, 1993, pg. 135-142. Héctor Alejandro Gramajo, De la guerra ... a la guerra: La difícil transición política en Guatemala, Fondo de Cultura Editorial, Guatemala, 1995, pg. 78 y Alfonso Yurrita, El Ejército, Documento mimeografiado, sin fecha, pg. 109. Regrese al Texto

38  Tomás Sierra Roldán, Diálogos con el coronel Monzón, Editorial San Antonio, Guatemala, 1958, pg.43. Guillermo Flores Avendaño, Memorias I, Editorial del Ejército, Guatemala, 1974, pg.337. Regrese al Texto

39  Guillermo Paz Cárcamo, Guatemala: Reforma Agraria, 3¦. Edición, FLACSO, Guatemala, 1997; Jim Handy, Revolution in the Countryside: rural conflict and agrarian reform in Guatemala, 1944-1954, University of North Carolina Press, 1994, pg.171. Regrese al Texto

40  José Luis Paredes Moreira, Reforma Agraria: Una experiencia en Guatemala, Editorial Universitaria, Guatemala, 1963, pg.57. Regrese al Texto

41  Los comités estaban conformados por cinco miembros: uno nombrado por la Gobernación Departamental, otro por la Municipalidad y miembros nombrados por la Confederación Nacional de Trabajadores de Guatemala (CGTG) y la Confederación Nacional de Campesinos (CNC) o por elección popular. Guillermo Paz Cárcamo, ob. cit., pg.148-149. Regrese al Texto

42  La resolución fue revocada durante el Gobierno de Carlos Castillo Armas. Regrese al Texto

43  Guillermo Paz Cárcamo, ob. cit., pg. 147-149. Regrese al Texto

44  Monseñor Mariano Rosell y Arellano, "Carta Pastoral del 4 de abril de 1954", en El calvario de Guatemala: páginas de horror y crimen, Tipografía Nacional, CEUA, Guatemala, 1955, pg. 319-324. Regrese al Texto

45  Nichollas Cullather, Operation PBSUCCES: The United States and Guatemala: 1952-1954, History Staff Center for the Study of Intelligence, Central Intelligence Agency, Washington D.C., 1994. Regrese al Texto

46  CIA, Informe A Guatemalan Communist Personel to be Disposed of During Military Operations, 1954, Pq. HD/1.8. Regrese al Texto

47  CIA, Informe Instruction "Never War Against Individuals", 9 de junio de 1954, Pq. HD/1.10. Regrese al Texto

48  Dwight D. Eisenhower, Conferencia en la American Booksellers Association, Memorias, 1963. Regrese al Texto

49  El Imparcial, Guatemala, 7 de julio de 1954. Regrese al Texto

50  Comité de Estudiantes Universitarios Anticomunistas (CEUA), El calvario de Guatemala: páginas de horror y crimen Tipografía Nacional, Guatemala, 1955, pg. 153-154. Regrese al Texto

51  Un ejemplo, de los muchos, lo desarrolla un texto de Monseñor Rosell y Arellano, " ...el partido comunista se había infiltrado en todos los órdenes de la vida política y social de Guatemala, desde la Corte Suprema de Justicia hasta los puestos mínimos de las alcaldías municipales". Carta Pastoral del Arzobispo de Guatemala, Guatemala, 1954, Publicación de Acción Católica de Guatemala. Regrese al Texto

52  Piero Gleijeses, Shattered Hope. The Guatemalan Revolution and the United States, 1944-1954, Princeton, 1991; Edelberto Torres-Rivas y Gregorio Selser. El Guatemalazo. La primera guerra sucia, Colección Documentos No. 3, Editorial Iguazú, Buenos Aires, 1961. En octubre de 1954, el Sindicato General de Marinos de los Países Bajos presentó una queja ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre 45 dirigentes sindicales de la United Fruit Company (UFCO), detenidos ilegalmente y fusilados, Oficina Internacional del Trabajo-OIT, Boletín Oficial, Vol. XXXVIII, No.1,OIT, Ginebra, 1955, pg. 51. Regrese al Texto

53  Decretos 23 y 39 de la Junta de Gobierno, 18 y 19 de julio de 1954. Regrese al Texto

54  Después de 18 meses de funcionamiento, el Comité Nacional de Defensa contra el Comunismo fue disuelto el 22 de noviembre de 1956 y se convirtió en la Dirección General de Seguridad (Decreto 553). Dicho Comité y las "listas negras" que elaboró constituyeron el primer antecedente del "Archivo" que la Inteligencia militar organizó años después. Regrese al Texto

55  El Imparcial, Guatemala, 20 de noviembre de 1954. Regrese al Texto

56  Véase documentos históricos, Apéndice 7, al final de este capítulo. Regrese al Texto

57  Jim Handy, ob. cit., pg. 197. Regrese al Texto

58  Testigo CEH (T.C. 306). Regrese al Texto

59  C 13203, Escuintla, 1998. Regrese al Texto

60  Testigo CEH. Alta Verapaz. Regrese al Texto

61  Decreto 5, 5 de julio de 1954. Regrese al Texto

62  Decreto 48, 10 de agosto de 1957. Regrese al Texto

63  Decreto 27, 16 de julio de 1954. Regrese al Texto

64  Periódico El Estudiante, 3 y 5 de mayo de 1955. Regrese al Texto

65  Nuestro Diario, 11 de agosto de 1954. Regrese al Texto

66  Víctor Bulmer-Thomas, La Economía Política de Centroamérica desde 1920, BCIE, Tegucigalpa, Honduras, 1989, pg.187. Regrese al Texto

67  Decretos del Presidente de la República 86 y 89, 21 de septiembre de 1954, Tomo 73. Recopilación de Leyes. Regrese al Texto

68  Decreto 48 de la Junta de Gobierno, agosto de 1954. Regrese al Texto

69  Decreto 469, año 1955, presidente de la República. Regrese al Texto

70  PGT, Carta de Guatemala, 26, México, febrero de 1958. Regrese al Texto

71  Véase documentos históricos, Apéndice 13, al final de este capítulo. Regrese al Texto

72  Francisco Villagrán Kramer, Biografía política de Guatemala, los pactos políticos de 1954 a 1970, FLACSO, Guatemala, 1993, pg. 357. Regrese al Texto

73  Los cadetes que se alzaron el 2 de agosto contaron con el apoyo de los militares de otras bases y sitiaron a las fuerzas de la liberación acantonadas en el edificio del hospital Roosevelt. Tras media hora de hostilidades y gracias a la mediación indicada, la tropa irregular abandonó dicho hospital y fue desarmada, desfiló por la capital rumbo a la estación del ferrocarril, fue licenciada y retornó a sus lugares de origen. Con esa medida se consideró que fue derrotada por los cadetes alzados. Regrese al Texto

74  El Imparcial, 21 y 22 de octubre de 1954; 20, 22, 27 y 29 de enero de 1955; 2, 4 y 18 de enero de 1956; periódico El Estudiante de mayo, junio y septiembre de 1955, abril de 1956 y Prensa Libre 14, 16, 22, 24 y 26 de julio y 18 de agosto de 1961. Regrese al Texto

75  Decreto 204 del Presidente de la República, enero de 1955. Regrese al Texto

76  Ricardo Ramírez, "Comment est née la lutte armée", Lettres du front guatémaltŠque, Masperó, París, 1970, pg. 20. Regrese al Texto

77  El Estudiante, febrero de 1958. Regrese al Texto

78  Decreto 204 del presidente de la República, enero de 1955. Regrese al Texto

79  Existen diferentes versiones de la muerte de Castillo Armas. Mario Efraín Nájera Farfán, Cuando el sol cae ... un presidente que murió para vivir, Guatemala, 1958, pg. 232. Francisco Villagrán Kramer, Biografía política de Guatemala, los pactos políticos de 1954 a 1970, FLACSO, Guatemala, 1993, pg. 300-308. Regrese al Texto

80  Francisco Villagrán Kramer, ob. cit., pg.317-325. Regrese al Texto

81  Prensa Libre, 18 de enero y 24 de febrero de 1962. Regrese al Texto

82  Decreto 1424, 21 de febrero de 1961. Regrese al Texto

83  Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), Más de cien años del movimiento obrero urbano en Guatemala, Tomo III, Guatemala, sin fecha. Regrese al Texto

84  Es posible identificar los inicios de la DSN durante el proceso de descolonización en los años cincuenta. Algunos de sus supuestos básicos derivaron de las operaciones político militares efectuadas por el Gobierno francés en la campaña de Indochina y, más tarde, en la guerra de Argelia. Los procedimientos y técnicas militares desarrollados por el cuerpo expedicionario francés en aquellas latitudes, fueron retomados más tarde en las operaciones militares contrainsurgentes de los ejércitos latinoamericanos. Regrese al Texto

85  Este concepto ha sido utilizado indistintamente bajo los términos de comunista, subversivo, insurgente, delincuente terrorista, guerrillero, entre otros. Regrese al Texto

86  Augusto Varas, La política de las armas en América Latina, FLACSO, Santiago de Chile, 1988, pg. 244-248. Jorge Tapia Valdés, "La Doctrina de la Seguridad Nacional y el rol político de las Fuerzas Armadas", en Nueva Sociedad 47, Caracas, 1980, pg. 23-24. Regrese al Texto

87  Embajada de Estados Unidos en Guatemala, Telegrama al Departamento de Estado, Internal defense plan - Guatemala, 15 de septiembre de 1962, Pq. HD/5.13. Regrese al Texto

88  Héctor Alejandro Gramajo, Evaluación del pensamiento sobre seguridad en el seno del Ejército de Guatemala, Cuaderno II, FLACSO, Guatemala, 1994, pg.21. Regrese al Texto

89  Así por ejemplo, en el foro nacional organizado por la Cámara de la Libre Empresa el 12 de agosto de 1987 con el título de "27 años de lucha por la libertad", miembros del Ejército de Guatemala presentaron algunos de estos temas. Por primera vez, en forma exhaustiva y pública, expusieron su interpretación de puntos importantes como el papel de las Ejército en la historia reciente del país, su concepción estratégica y su visión sobre el destino de la nación. Ciertos elementos de la DSN incluidos en esta sección, fueron tomados de los resúmenes de dicho foro. General Juan L. Bolaños Chávez, Foro Nacional "27 años de lucha por la libertad", en Compendio del Proceso de Paz: Análisis, Cronologías, Documentos, Acuerdos, Guatemala 1986-1994, Tomo I, Inforpress Centroamericana, Guatemala, 1995, pg. 323. Regrese al Texto

90  General Juan L. Bolaños Chávez, Foro Nacional "27 años de lucha por la libertad", en Compendio del Proceso de Paz: Análisis, Cronologías, Documentos, Acuerdos, Guatemala 1986-1994, Tomo I, Inforpress Centroamericana, Guatemala, 1995, pg. 323. Regrese al Texto

91  Ibid. Regrese al Texto

92  Ibid. Regrese al Texto

93  CI 28. Ejecución de Mario López Larrave. Junio de 1977. Guatemala. CI 65. Ejecuciones arbitrarias de Alberto Fuentes Mohr y Manuel Colom Argueta. Enero, marzo de 1979. Ciudad de Guatemala. CI 100. Ejecución arbitraria de Oscar Adolfo Mijangos López, diputado del Congreso de la República. Enero de 1971. Ciudad de Guatemala. Regrese al Texto

94  General Jaime Rabanales Reyes, "El rol del Ejército en tiempos de paz", en Compendio del Proceso de Paz: Análisis, Cronologías, Documentos, Acuerdos, Guatemala 1986-1994, Tomo I, Inforpress Centroamericana, Guatemala, 1995, pg. 335. Regrese al Texto

95  Las operaciones militares produjeron frecuentes, generalizadas y profundas violaciones de los derechos humanos en el país, las que serán tratadas en otros capítulos de este Informe. Regrese al Texto

96  Según algunas estimaciones, la conjura era apoyada por 120 oficiales. Revista Revolución Socialista, 1967. De la lista de 91 nombres incluida en reportajes recientes de prensa, el 56% de los conjurados estaba formado por oficiales subalternos: 18 capitanes, 8 tenientes y 25 subtenientes, El Periódico, 16 de noviembre de 1997. Regrese al Texto

97  Testigo CEH (T.C. 41). Regrese al Texto

98  Decreto 603, noviembre 1960. Regrese al Texto

99  Decreto 604, noviembre 1960. Regrese al Texto

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