Indice general del informe
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Capitulo II
Las Violaciones de los Derechos Humanos y Los Hechos de Violencia

Volumen 1
Estrategia y Mecanismos de las Partes

Volumen 2
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 3
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 4
Los Hechos de Violencia

Capitulo II: Volumen 1

LAS ESTRATEGIAS CONTRAINSURGENTES DURANTE EL ENFRENTAMIENTO ARMADO

 

1. Durante el enfrentamiento armado el Ejército de Guatemala, con base en la Doctrina de la Seguridad Nacional (DSN), elaboró y ejecutó una serie de estrategias con una noción de enemigo interno que le permitiera combatir las organizaciones guerrilleras y controlar a la población. El conocimiento del contenido de estas estrategias permitirá esclarecer las violaciones de derechos humanos.

2. Con el propósito de explicar algunos aspectos de las políticas estatales y las estrategias militares, en las siguientes páginas se abordarán las principales estrategias y unidades militares del Ejército; el papel que jugó el sistema de Inteligencia durante el enfrentamiento -aunque la Inteligencia es un componente fundamental dentro de la estrategia se presentará por separado, dado por el protagonismo que adquirió durante el enfrentamiento-; también se expondrá la participación de otras Fuerzas de Seguridad del Estado como fueron la Policía Nacional y la Guardia de Hacienda, y se abordarán dos de las principales modalidades que desarrolló el Estado para involucrar a civiles en el enfrentamiento armado, como fueron los comisionados militares y las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC).

LAS ESTRATEGIAS Y UNIDADES MILITARES DEL EJERCITO

3. En este apartado se presentarán cuáles fueron las estrategias1  del Ejército durante el enfrentamiento armado teniendo como punto de partida la Doctrina de Seguridad Nacional. Se detallarán las operaciones militares contrainsurgentes,2  que se aplicaron con el objeto de alcanzar esas estrategias. En seguida se mencionarán las principales unidades militares del Ejército que por su actuación e importancia, fueron las ejecutoras de las operaciones militares contrainsurgentes. Por último, se identificarán las responsabilidades institucionales del Ejército, y por consiguiente del Estado, en las violaciones de los derechos humanos.

 

La estrategia militar

4. Los conceptos de la Doctrina de Seguridad Nacional, analizados dentro del capítulo uno, son básicos para comprender los planes y las intenciones del Estado y del Ejército durante el enfrentamiento armado interno. Los objetivos alcanzados por el Estado dentro de su política contrainsurgente, fueron cuidadosamente planificados y estructurados con base en esta doctrina.

5. Con la evolución de las estructuras militares, fundamentalmente con la creación del Centro de Estudios Militares en 1970, el Ejército comenzó la sistematización de la planificación de sus operaciones. La formación académica de los oficiales del Ejército dentro de las doctrinas militares y políticas, en particular de la Doctrina de Seguridad Nacional, tuvo en este centro militar un verdadero laboratorio de planificación que aplicaron los componentes básicos de la Doctrina de la Seguridad Nacional en el enfrentamiento armado. El objetivo era la "Erradicación de la subversión propiciando las condiciones de seguridad, paz y tranquilidad ... a través del empleo eficaz del poder militar, apoyado por otras acciones gubernamentales".3 

6. Esta serie de estudios políticos y estratégicos concluyó con recomendaciones concretas, para ser ejecutadas por el Gobierno, durante el enfrentamiento armado interno.

"Se reconoce que exista un escalón encargado de preparar y desarrollar la Seguridad Nacional. El está identificado con el Gobierno, ya que la Seguridad Nacional requiere de la participación de todas las actividades nacionales ... al escalón Gobierno le corresponde materializar en su aspecto integral el concepto de Seguridad Nacional, lo que significa: establecer en forma legal y permanente, la organización que se le dará al país para preparar y conducir la guerra; planificar la Seguridad Nacional estableciendo misiones por cada una de las actividades nacionales y coordinar el esfuerzo conjunto de ellas; determinar la necesidad de afrontar un enfrentamiento bélico y establecer el objetivo que con ella se va a buscar ...".4 

7. El objetivo del Estado, establecido por el Gobierno y materializado por el Ejército, fue la eliminación total del comunismo y la subversión armada, así como de las organizaciones paralelas.5  El componente ideológico fue fundamental dentro de la aplicación de la Doctrina de la Seguridad Nacional. Más allá de los decretos del Gobierno contra el comunismo, en la década de los cincuenta, el Ejército a partir de la década de los sesenta comenzó un fuerte adoctrinamiento ideológico anticomunista. Comenzando por los cuadros de oficiales formados en un nacionalismo de derecha, fue inculcando estas concepciones en los cuadros subalternos de la institución castrense y en todos los estratos de la sociedad. Inicialmente la formación ideológica se impartió en la Escuela de las Américas, localizada en Panamá y en Estados Unidos, y posteriormente en los centros de formación académica militar de Guatemala.

8. Este hecho fue reconocido cuando, en respuesta a una comunicación de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), el ministro de la Defensa Nacional señaló: que "... muchos de los hechos que la Comisión investiga ocurrieron en un contexto político administrativo, en el cual la filosofía y los mecanismos de la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional y de la lucha de contrainsurgencia, como expresión de la guerra fría en nuestra región, dieron lugar a mecanismos totalmente irregulares, alentados externamente".6  Estos mecanismos fueron una de las mayores causas de las violaciones de derechos humanos perpetradas durante el enfrentamiento armado interno. Sin embargo, a pesar de su carácter "irregular" hubo una estrategia cuidadosamente planificada por el Ejército de Guatemala. Esta conclusión se fundamenta no sólo en los conceptos de la Doctrina de la Seguridad Nacional, sino en los testimonios recibidos por la CEH, en el análisis de los planes de campaña puestos a disposición de la CEH por el Ejército y en el estudio de la aplicación táctica de las operaciones militares contrainsurgentes.

9. La estrategia aplicada por el Ejército, durante el período de mayor intensidad del enfrentamiento, se materializó en los planes de campaña del Ejército. Las operaciones militares fueron "las contrasubversivas, de guerra ideológica, de seguridad interna y de desarrollo"7  y se concibieron dentro del concepto de eliminar al enemigo interno.

"Enemigo interno son todos aquellos individuos, grupos u organizaciones que por medio de acciones ilegales, tratan de romper el orden establecido, representados por los elementos que siguiendo consignas del comunismo internacional, desarrollan la llamada guerra revolucionaria y la subversión en el país".8  También es (sic) "considerado enemigo interno aquellos individuos, grupos u organizaciones que sin ser comunistas tratan de romper el orden establecido".9 

10. Dentro de esta concepción el Ejército actuó con extrema dureza: el ciudadano estaba a su favor o en su contra, no existiendo lugar para la neutralidad. En los hechos, el Ejército consideró de forma permanente como enemigo interno, además de los miembros de las organizaciones guerrilleras, a todas aquellas personas que se identificaron con la ideología comunista o que pertenecieron a una organización, sindical, social, religiosa, estudiantil, o a aquéllos que por cualquier causa no estuvieran a favor del régimen establecido. Esta noción fue de tal amplitud que se aplicó contra cualquier ciudadano dependiendo del capricho o de la arbitrariedad de los agentes del Estado.

11. Debe destacarse además que dentro de la población civil, la población maya fue el principal sujeto de esa represión, especialmente en el área rural, donde durante la década de los ochenta las operaciones militares arrojaron un saldo de miles de víctimas.

Las operaciones contrainsurgentes

12. La eliminación del enemigo interno se implementó a través de diversas operaciones militares. El Ejército utilizó básicamente tres tipos de operaciones para alcanzar sus objetivos estratégicos. En esta medida, a lo largo del enfrentamiento desarrolló operaciones contrainsurgentes , de apoyo y tácticas.

13. Las operaciones contrainsurgentes fueron aquellas planificadas con el objeto de destruir el enemigo interno definido por el Ejército. Estas operaciones fueron muy variadas y distintas. En este apartado sólo se mencionarán las que produjeron violaciones de derechos humanos y sobre todo las que estuvieron destinadas a producir terror en la población. Las principales fueron las operaciones de tierra arrasada, de desplazamiento, de castigo, de control y de aniquilamiento de población civil, acciones militares encubiertas, de Inteligencia y operaciones psicológicas.10 

14. Las operaciones de apoyo a las operaciones contrainsurgentes fueron las destinadas a coadyuvar esta tarea con el objetivo de reducir las causas generadoras del enfrentamiento y captar a la población a favor del Estado. Estas fueron las operaciones de desarrollo, las operaciones de guerra ideológica y las operaciones de seguridad interna. Las tácticas fueron la forma real o práctica en que se condujeron las unidades militares en el terreno, con la finalidad de llevar a cabo una operación militar contrainsurgente.

15. Muchas de las operaciones tácticas fueron implementadas con técnicas militares que no se encontraban en los manuales de instrucción, pero obedecían a la puesta en práctica de la estrategia contrainsurgente y que fueron incorporadas en cada una de las operaciones. La represión selectiva de personas acusadas de pertenecer o de colaborar con la guerrilla fue una de esas técnicas militares usadas por el Ejército. En muchos casos las personas que eran capturadas por el Ejército eran sometidas a torturas para obtener su confesión, para saber si pertenecían o eran colaboradores de la guerrilla. Entre los lugares utilizados para realizar torturas encontramos destacamentos militares de donde provenían la fuerza o el comando de la zona militar o sitios clandestinos de detención. Posteriormente, en muchos casos, el detenido era ejecutado arbitrariamente y su cadáver abandonado o desaparecido.

16. Las acciones militares que se tradujeron en violaciones de derechos humanos combinaron varios de estos tipos de operaciones militares. Por ejemplo, una masacre selectiva realizada en una comunidad pudo ser realizada por una patrulla de combate (operación táctica), en una operación de tierra arrasada (operación contrainsurgente propiamente dicha), acompañada de una acción de propaganda anticomunista (operación de guerra ideológica de apoyo a la operación contrainsurgente).

17. La estrategia aplicada durante el enfrentamiento a partir de la década de los ochenta se sintetiza en la misión del plan de campaña Victoria 82 que establece: "Los comandos involucrados conducirán operaciones de seguridad, desarrollo, contrasubversivas y de guerra ideológica en sus respectivas áreas de responsabilidad a partir del día "D" hora "H" hasta nueva orden, con el objeto de localizar, capturar o destruir grupos o elementos subversivos, para garantizar la paz y seguridad de la Nación ...".11 

18. La descripción de estas operaciones militares realizadas por el Ejército no es exhaustiva, simplemente se mencionan las que por su aplicación produjeron violaciones de los derechos humanos y que fueron conocidas por la CEH.

Las operaciones contrainsurgentes

19. Las operaciones contrainsurgentes, como su nombre lo dice, fueron aquellas que estuvieron destinadas a combatir a las organizaciones guerrilleras, o mejor, al enemigo interno, conforme lo entendió el Ejército. Del análisis de los planes de campaña facilitados por el Ejército y de los testimonios recibidos por la CEH, se colige que las principales operaciones contrainsurgentes que generaron terror fueron las de aniquilamiento, tierra arrasada, desplazamiento, control y castigo a la población civil, acciones militares encubiertas, de Inteligencia y de operaciones psicológicas.

Operaciones de aniquilamiento

20. Las operaciones de aniquilamiento de los Comités Clandestinos Locales (CCL) y de las Unidades Militares Permanentes de la guerrilla (UMP) fueron concebidas como uno de los objetivos estratégicos del Ejército en los planes de campaña.

"Recuperar aquellos miembros de las Fuerzas Irregulares Locales (FIL) que sea posible y a la vez eliminar a los subversivos que no quieran deponer las armas".

     "Aniquilar a los Comités Clandestinos Locales (CCL) y a las Unidades Militares Permanentes del enemigo (UMP)".12 

21. Se dispuso un tratamiento militar diferente para las FIL y los CCL. Por un lado, se ordenaba recuperar a las FIL a través de una amnistía otorgada por el Gobierno y eliminar a las que no depusieran las armas. Las FIL estaban conformadas por personas que durante el día realizaban labores en el campo, como civiles, y en las noches, cuando las circunstancias eran propicias o se lo ordenaban, retiraban armas de los buzones para realizar acciones de apoyo a las Unidades Militares Permanentes de la guerrilla.

22. Por otro lado, se ordenaba aniquilar a los Comités Clandestinos Locales (CCL). Estos, al igual que las FIL, estaban integrados por campesinos de las comunidades, normalmente desarmados. Eran dirigentes que apoyaban políticamente a las fuerzas insurgentes. En muchas ocasiones estos líderes eran autoridades comunitarias. La eliminación física de estos dirigentes era prioritaria para el Ejército porque significaba terminar con el enlace político entre las unidades guerrilleras y sus bases de apoyo social.

     "Algo así como atacar a la dirigencia, a los que están motivando el movimiento, es lo que se trató de poner allí ... eliminar físicamente a los directivos locales ... encuadrado dentro de la Doctrina de la Seguridad Nacional está siempre el líder que hay que eliminarlo porque es el menos riesgoso de los costos que eliminar una masa ...".13

      "Es entonces que yo tenía que hacer un balance entre él, mi persona y los hombres que yo tenía que comandar ... Si yo tengo que eliminar u ordenar la eliminación física de uno, cien o mil personas va a ser mi responsabilidad y voy a justificar el hecho en base a las circunstancias que a mí me están presentando el escenario del conflicto. Nadie, al menos en mi caso, puede sentirse satisfecho con eso ... pues obviamente eso, ha generado traumas que ha costado ir superando ... Nosotros teníamos que decidir entre la eliminación física de una persona o rescatar veinte o cien o algo ..." .14 

23.

     También las Comunidades de Población en Resistencia, (CPR) conformadas por población civil e indefensa, fueron consideradas un objetivo militar por el Ejército dentro de las operaciones militares, y calificadas como refugio de los guerrilleros. Durante las operaciones el Ejército dirigió su esfuerzo militar a la eliminación de estas comunidades.

     "En 1981 comenzaron a quemar todas las casas y las producciones, todos los animales... por eso salimos a las montañas escondidos ... si no, nos vienen a acabar a nosotros también ...".15

     "La organización del Ejército respecto de la población, fue una reacción a los métodos operativos de ellos ... y todos con diferencia entre ORPA, EGP y FAR, unos tenían FIL, otros tenían Resistencia de Campo y los otros las Milicias Populares, pero tenían un componente poblacional que cubrían los diferentes sabotajes, y los demás si no participaban, estaban involucrados por ellos. Yo digo, que obviamente las operaciones militares cobraron cierto impacto y obviamente la presencia del Ejército era sinónimo de desplazamiento masivo de las mismas CPR ... Yo personalmente lo reconozco, otros no lo reconocen, a mi me tocó comandar una operación contra las CPR, la aldea Chisís, la consideré un objetivo militar ... porque Chisís tenía un simbolismo especial, para las estructuras organizativas del EGP y era desde aquí donde se habían planeado y dirigido las principales acciones que el EGP había realizado en la región de Chajul, Cotzal, Nebaj, Santa Avelina y todas las aldeas periféricas ...".16 

24. La operación militar contra la población civil aglutinada en esta CPR, es corroborada por víctimas de esa operación militar que concluyó con la masacre de la aldea Chisís:17

     "13 de febrero de 1982, Chisís, municipio de San Juan Cotzal, departamento de Quiché ... un día sábado a las cinco de la mañana muchos grupos de soldados ocuparon la aldea, pusieron un cerco, la gente tenía confianza porque ya tenían organizadas las patrullas ... pero los soldados entraron a las casas disparando a toda la gente, hasta los niños y las mujeres embarazadas, quemando todas las casas... los soldados encontraron en la aldea un grupo de veinte patrulleros, ellos pensaron que les iban a dar una orientación y se dispusieron en fila pero los soldados les volaron sus cabezas, los apuñalaron y los machetearon ... la gente empezó a correr, a huir de sus casas, iban saliendo y los soldados les dispararon a todos, mataron a más de 200 personas y había muchos niños y mujeres ...".18 

Operaciones de tierra arrasada19 

25. A raíz del concepto de enemigo interno que tenía el Ejército, las operaciones de aniquilamiento se extendieron en su aplicación táctica a la población civil que no estaba involucrada en el enfrentamiento, arrasando aldeas, matando indiscriminadamente a los habitantes de las comunidades por el solo hecho de ser sospechosos de pertenecer o de colaborar con la guerrilla, o por interferir en sus operaciones militares. Estas acciones fueron complementadas con la quema de plantaciones, cosechas, viviendas y en general con los bienes de las personas. Así lo establecían los planes de campaña:

     "Durante la última semana de agosto y el mes de septiembre, las Unidades se empeñarán para ubicar y destruir las fuerzas enemigas con todo su esfuerzo y capacidad militar, apoyando sus operaciones con el máximo de elementos de las PADCIL20  para poder arrasar con todos los trabajos colectivos de siembra que la subversión posee en determinadas áreas donde se ha comprobado plenamente la participación activa y de colaboración de aldeas comprometidas que simpatizan y están organizadas por la subversión ...".21

     "Además de tratar de destruir totalmente a los grupos subversivos, se deben destruir sus trabajos colectivos de siembra, media vez sean comprobadas o estén en áreas donde se sospecha existan sus campamentos, con el propósito de cortarles sus fuentes de abastecimientos y obligarlos a que por hambre se rindan o se descubran en sus desplazamientos por las áreas que frecuenten y poder así combatirlos, con el propósito de desorganizarlos lo suficiente como para que en el año 1984, se pueda lograr aniquilarlos, consolidando con las PADCIL".22 

26. Con anterioridad al plan de campaña Victoria 82, el Ejército reconoció las violaciones de los derechos humanos cometidas durante las operaciones militares:

     "Buena cantidad de errores cometidos por las tropas, tales como vandalismos, violaciones, robos y destrucción de cosechas, han sido explotados hábilmente por la subversión nacional e internacional ...".23 

27. El arrasamiento de áreas de población civil no combatiente, cultivos y bienes de las personas, se fue extendiendo con más fuerza en las regiones donde el enfrentamiento con la guerrilla era más intenso. En las operaciones militares, el arrasamiento de población no es una operación aislada, sino que es la culminación de otras operaciones combinadas, como las de Inteligencia, control de la población, psicológicas, desplazamiento de las poblaciones, junto con otras técnicas violatorias de los derechos humanos.

     "Yo tuve la oportunidad de estar en diferentes sectores, con diferentes grados militares ... estuve en Nebaj en agosto de 1982 ... estaba todo el mundo polarizado, la gente se desplazó hacia las cabeceras municipales de Nebaj, Cotzal y Chajul. El concepto con las demás aldeas era que los que no están con las guerrilla se vinieron a estos poblados y el resto era guerrilla ... el concepto era que de los Cuchumatanes para el norte todos son enemigos ... se reaccionaba así, porque cuando una patrulla llegaba a la aldea, ésta estaba vacía, pero estaban los chuchos, las gallinas, el fuego de la casa encendido ... pero no encontraba a nadie ... esto significaba que colaboraban con la guerrilla y el oficial al mando tomaba la decisión de quemar la aldea ... esto sin contar que cuando iba a entrar había trampas con púas y el oficial reaccionaba con mayor cólera ...".24 

28. Una operación militar que culminaba con una o varias áreas de tierra arrasada, se puede describir de la siguiente forma, a la luz de los múltiples testimonios recogidos por esta Comisión y que arrojan patrones comunes en la forma de operar del Ejército. En una región del enfrentamiento, la Inteligencia obtiene la información que una o varias comunidades son afines a la insurgencia o se encuentran dentro de un área de influencia de la guerrilla. Con esta información el Ejército opta por la realización de una operación militar con fuerzas regulares o especiales.

29. Varios testigos manifestaron que en algunas ocasiones las fuerzas regulares de una zona militar o Fuerzas de Tarea comenzaban la operación llegando a las comunidades con las "listas" de sospechosos, a los que capturaban e interrogaban a través de torturas. Las personas eran ejecutadas arbitrariamente, no sin antes cometer con ellos actos de crueldad, quema de bienes, destrucción de cosechas, entre otros.

     "Patrullando, uno encontraba siembras, cultivos de maíz, plantaciones de guineos y nosotros nos las volábamos ... los niños salían gritando cuando las granadas estallaban algo cerca ... me llamaba la atención que no era algo bueno lo que estábamos haciendo ... las ollas las destruíamos con machete y a tiros, a las viviendas les pegamos fuego ...".25 

30. Algunas de estas operaciones fueron una acción única y aislada dentro de una región, y otras fueron varias acciones en serie. El Ejército utilizó estas operaciones, contra la población civil como uno de los principales mecanismos del terror para inhibir el apoyo de las comunidades a la guerrilla y como forma de castigo por los sabotajes o emboscadas que los guerrilleros realizaban.

     "El jueves santo, 2 de abril de 1981, la población de Cocob, Nebaj estaba preparando la fiesta, en la mañana rodearon la aldea puro a kaibiles, puros soldados, grandes, fuertes ... llegaron por Río Azul, Nebaj y Pexlaj ... dijeron: "Ustedes de plano son guerrilleros, por eso están concentrados". La comunidad quedó arrasada, vivían alrededor de ochenta familias, quemaron todas las casas las milpas y el frijol, destruyeron todo para que la población no pueda regresar ... quebraron las piedras de moler, saquearon las casas, comieron los alimentos que la comunidad tenían preparados para la fiesta ... parte de la población logró huir, otros fueron capturados y concentrados en Xemamaté (...) a los que mataron los masacraron salvajemente, a unos con cuchillo, otros con bala, con lazo a niños, mujeres embarazadas, ancianos ... a algunos enterraron los restos en dos hoyos...".26 

31. Las órdenes de arrasamiento de las comunidades se transmitían, por lo general, en forma verbal.

     "Una vez recibí la orden personalmente del jefe del Estado Mayor de la Defensa, de arrasar una población completa y yo se lo comenté al mayor de esa época encargado del destacamento, ... mire, me dieron la orden de desaparecer ... [una aldea]".27

Operaciones de desplazamiento de la población

32. También fue parte de la estrategia del Ejército la eliminación de la población civil a través de desplazamientos forzados.28  Esto le permitió mantener ciertas áreas de operaciones "limpias" de población civil. Mediante estas incursiones el Ejército pretendía eliminar el supuesto apoyo de la población civil a la guerrilla y facilitaba la identificación de los guerrilleros o sus colaboradores. "Guerrillero visto, guerrillero muerto" era una de las consignas enseñadas a los soldados.29 

33. Los desplazamientos fueron consecuencia de las más violentas operaciones militares contrainsurgentes: masacres y tierra arrasada. Son numerosos los testimonios recogidos por la CEH en los que consta que, después de una masacre, la población sobreviviente huía por las montañas sin posibilidad de regreso, ya que la aldea donde vivían había sido quemada y sus pertenencias destruidas. En otras ocasiones, la población civil, alertada por la cercanía de las fuerzas militares, huía dejando todos sus bienes, los que eran destruidos por los militares para que no regresaran. El desplazamiento forzado fue una de las causas de mayor sufrimiento a la población civil.

     "Lo que se hizo fue hacer el desplazamiento de la población, quizás mucha de esa gente apareció dentro de un grupo de personas que nosotros encontramos perdidas en la montaña ... el Ejército forzó el desplazamiento en muchos casos ... es parte del aislamiento ... en la práctica nosotros dijimos, se lo dice quien tuvo la experiencia de haberlo hecho".30 

34. Si bien algunas de las personas desplazadas formaban parte de las estructuras políticas y administrativas de la guerrilla, se debe diferenciar que éstos nunca fueron combatientes, aún cuando militaban en algunas de sus unidades. Muchos de estos desplazados eran acompañados por pequeñas unidades de la guerrilla para su protección.

Operaciones de control de la población

35. Como parte integral de la estrategia, en las operaciones militares, se incluyó el control físico y psicológico de la población. Este concepto totalitario de militarización fue producto de la Doctrina de Seguridad Nacional, en la que el control de las actividades de los ciudadanos y de las estructuras estatales buscaba reducir al mínimo los riesgos de que la población apoyara o se incorporara a las unidades de la insurgencia. El plan de campaña Victoria 82 señala:

     "Efectuar todas las operaciones de control de la población y sus recursos, según lo demande la situación particular de cada área de operaciones y Comando jurisdiccional...".31 

36. Las operaciones psicológicas y de Inteligencia cumplieron un papel primordial posibilitando que el Ejército se inmiscuyera en las actividades del Estado, de la sociedad civil y de los individuos. De este control, el Ejército obtuvo la mayor fuente de información que aplicó directamente en las operaciones militares.

37. Se aplicaron, fundamentalmente, dos métodos de control de la población: los formales, reconocidos por el Ejército, y los clandestinos, no reconocidos por la institución. La mayoría de los métodos utilizados en los controles formales se encuentran dentro de las directivas emitidas conjuntamente con los planes de campaña. Los más comunes derivaban de la necesidad de obtener información acerca de las actividades de la población civil. Así por ejemplo, se efectuó una vigilancia permanente sobre el personal de trabajadores extraordinarios que del Altiplano de la República se trasladaban a la Costa Sur.

38. También se efectuaron controles de la población por medio de patrullajes permanentes y puestos de registros en carreteras y cascos urbanos, censos poblacionales, toques de queda, inspección de documentos de identificación individuales y pases, operaciones de búsqueda, captura de los simpatizantes de los guerrilleros. Además se impidieron reuniones políticas y se ejerció control sobre el suministro del agua en áreas rurales, sobre municiones, explosivos, medicinas y dinero, sobre la producción o almacenaje y distribución de alimentos. En resumen, se controlaron todas las actividades públicas y privadas del país, empresariales y de organismos del Estado.

     "Ya en 1978 empezaron un control, le daban un carné a la gente, el que tiene ese carné es persona nuestra, decían ... pero la mayoría de la gente tiene miedo de sacar esa tarjeta militar, porque los que van al cuartel son capturados o secuestrados, y esas personas ya no las vemos, ya no se vuelven ...".32 

39. La infiltración lograda por el Ejército en los diferentes ministerios del Estado, organismos autónomos y semiautónomos, en particular por miembros de la Inteligencia militar, le permitió controlar estas entidades y a la vez disponer de todos los medios estructurales y económicos para apoyar las operaciones contrainsurgentes. En las áreas urbanas el control se realizó en forma minuciosa a través de un control de manzanas, utilizando una acción de vigilancia constante y de información de las actividades civiles. Dentro de cada manzana existió un líder de zona y de manzana, quién periódicamente daba cuenta al comandante militar o a la autoridad civil de la que dependía, de todos los movimientos ocurridos en su área de control.

40. Por intermedio de las operaciones de Inteligencia, utilizando métodos de vigilancia clandestina a través del espionaje telefónico, la grabación de conversaciones, la infiltración en conferencias internacionales, lograron el objetivo de controlar las actividades oficiales gubernamentales y de la sociedad civil, tanto en el área rural como urbana.

41. De manera frecuente los civiles fueron utilizados en tareas de control de la población. Uno de los mayores mecanismos empleados en las áreas rurales fueron las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC).33  Las PAC tenían entre sus funciones las de controlar rutas, documentos de identificación, denunciar y detener personas sospechosas para entregarlas al Ejército. Los comisionados militares también cumplieron tareas de control de la población civil; entre otras, llevaban un registro dentro de su jurisdicción de las personas que estaban en edad de prestar servicio militar en el Ejército.

42. Uno de los procedimientos utilizados en el área rural fue el siguiente: el comandante de la Patrulla de Autodefensa Civil de una determinada comunidad era informado por los militares que debía reunir a los residentes de la aldea, en un lugar público. Los campesinos acudían al lugar de reunión, junto con las mujeres, niños y ancianos. La patrulla militar rodeaba la aldea con sus efectivos para evitar que las personas pudieran salir. El oficial a cargo de la patrulla militar se hacía presente con una "lista negra"34  y procedía a nombrar a las personas incluidas solicitando la identificación correspondiente. Así lo disponían las técnicas de enseñanza.

43. Los habitantes de las áreas rurales que eran obligados a integrar las PAC, participaron en distintas operaciones militares. Dice un plan de campaña:

     "Orientar y estimular a los miembros de las Patrullas de Defensa Civil para que colaboren al máximo en la destrucción y aniquilamiento de los grupos subversivos...".35 

44. En muchas de las operaciones militares las PAC efectuaron, obligadas por el Ejército, rastreos, búsqueda de guerrilleros, apoyo de emboscadas; colaboraron en torturas, cavaron fosas para enterrar cadáveres y ejecutaron e hicieron desaparecer a personas.

     "Después de haber disparado a todos el teniente dijo: [A los patrulleros que le acompañaban en la operación] "ahora estamos cansados, por culpa de ellos ustedes tienen que patrullar para poder matar tantos pisados y estos pisados no quieren morir" ... pareció que no todos estuvieron muertos, entonces unos soldados tenían que meter sus armas en los pechos de los tres que todavía vivían y les dispararon ... "para terminar, ahora vamos a hacer picadillo a los pisados, ustedes [los patrulleros] tienen que hacerlo, porque yo estoy cansado de matar tantos pisados" ... así hablaba el teniente para animarnos a todos los presentes, para darnos valor de participar en la matanza ... entonces soldados, patrulleros y comisionados militares empezaron a machetear cadáveres hasta que solo quedaron pedazos ... nos dice el teniente: "ahora ya experimentaron un valor para el futuro para matar pisados ... ya saben ustedes que también pueden ser como soldados ...".36 

45. En el plan de movilización de 1982, del plan de campaña Victoria 82 se hacía referencia al empleo de civiles en el manejo de los vehículos en las operaciones militares:

     "En la medida de lo posible, se tratará que los vehículos (requisados) sean conducidos por los dueños o conductores nombrados por ellos ...".37

Operaciones de castigo

46. Estas operaciones militares perseguían, mediante el uso de la violencia y la propagación del terror, infligir un castigo a las comunidades para inhibir cualquier intento de apoyo a la insurgencia. Cuando era detectada la presencia de la guerrilla en un área o se tenía conocimiento de la realización de una acción guerrillera, el Ejército se hacía presente en el lugar o en alguna población cercana y efectuaban una acción violenta contra la población civil. Estas acciones en el área rural llegaron a ser muy frecuentes, principalmente en las áreas donde el Ejército rastreaba a los guerrilleros.

     "Estaban terminando de almorzar cuando a la una del mediodía, estalló una bomba... mientras pasaba un camión del Ejército ... dicen que fue la guerrilla... llegó el Ejército... dieron el alto a la gente y la acusaron de guerrillera... de repente dispararon a María Casimira Oscal del Can, de 60 años de edad... murió en el momento... después descubrieron que en la vecindad habían matado ya a once personas, previamente torturadas, colocaron estacas en el piso donde sentaron a los hombres hasta que las mismas les salían por la boca, les cortaron la lengua, las partes nobles y parte de la cabeza a modo de huacal...".38 

47. Algunas de estas premeditadas acciones, se ejecutaron contra comunidades que colaboraban o simpatizaban con la guerrilla; sin embargo, mayoritariamente afectaron a población civil que no tenía vinculación alguna con las partes enfrentadas. Estas operaciones fueron debidamente planificadas:

     "Con una saturada publicidad, creará el ambiente necesario para la justificación de operaciones militares en gran escala realizando medidas punitivas (castigo) ...".39 

     "Existen métodos muy probados uno es derrotar al terrorismo con contraterrorismo, o sea, si alguien vuela un puente, detener a todos los aldeanos de la vecindad y ejecutar algunos rehenes ... ".40 

48. Otro de los efectos provocados con la realización de este tipo de operaciones fue crear confusión a las comunidades, en tanto que comenzaron a culpar a la guerrilla por estos sufrimientos.

49. Las operaciones de castigo no sólo se dirigieron contra la población civil, también incluyeron a miembros de grupos paramilitares, PAC y comisionados militares, porque no brindaban una colaboración eficaz y oportuna en la lucha contrainsurgente. Entre las ejecuciones arbitrarias que ilustran este tipo de operaciones se encuentra la masacre de Josefinos, La Libertad, Petén.

     "El día de la masacre la guerrilla ajustició al hijo de don Agapito por ser "oreja" ... él era de Las Cruces pero lo mataron allí en Josefinos ... ahora dicen que la razón por la masacre era porque que lo de Josefinos no dio parte al Ejército sobre esa acciones de la guerrilla y que éramos simpatizantes de ellos. Seguramente, sí había algunos simpatizantes, pero los que mataron eran al azar ... los mataron con balas, después le quitaron las cabezas y se las pusieron en sus brazo. La niña bebé quedo mamando aunque su madre estuviera muerta... aproximadamente veinte personas más fueron matadas esa noche entre patrulleros y familias ...".41 

Operaciones encubiertas

50. Dentro de las operaciones contrainsurgentes, las encubiertas se caracterizaron por la utilización de técnicas clandestinas y de engaño a la población civil. En determinadas incursiones, el Ejército actuó uniformado como la guerrilla, utilizó armas similares, vehículos civiles y perpetró graves violaciones de los derechos humanos.

51. El objetivo de este tipo de operaciones era evitar ser identificados como integrantes del Ejército y culpar a las organizaciones guerrilleras, engañando al menos inicialmente a la comunidad nacional e internacional. En este tipo de operaciones intervinieron fuerzas especiales y tropas regulares, quienes utilizaban un código de identificación como los alias o un cintillo visible en algún lugar de la ropa. La masacre de Xemal42  fue realizada por miembros del Ejército y de las PAC vestidos de civil y que decían ser guerrilleros.43  Otro ejemplo de operación encubierta fue la masacre del río Pixcayá,44  en la que la mayoría de los soldados no se encontraban uniformados y algunos vestían gipiles y cortes. En los momentos iniciales de la masacre de Las Dos Erres45  también se aprecian con claridad los elementos de una operación contrainsurgente encubierta.

Operaciones de Inteligencia

52. Las operaciones de Inteligencia46  se desarrollaron en las áreas rurales y urbanas dentro del marco convencional de obtención de la información. Estas se realizaron a través de operaciones clandestinas, con modus operandi irregulares y precisos, muy conocidos también en las redes internacionales de la Inteligencia militar de los Ejércitos latinoamericanos. La confección de listas negras, la tortura, las desapariciones y otras violaciones causadas por la Inteligencia, formaron parte de esa sobredimensionada estrategia.

53. Los análisis de la Inteligencia del Ejército son muy específicos y cuidadosos en cuanto al estudio realizado sobre las fuerzas guerrilleras que operaron en Guatemala. La recolección, procesamiento, análisis y diseminación de la información, quedaron plasmadas en la Apreciación de Situación que realizó la Dirección de Inteligencia, y que se encuentran en todos los anexos "A" de los planes de campaña que elaboró el Ejército. Estas Apreciaciones de Inteligencia constituyeron la información básica y determinante para la selección de los tipos de operaciones que realizó el Ejército en sus acciones contra la guerrilla y la población civil.

54. Los análisis consideraron los factores macro del entorno de la situación nacional e internacional, y la situación particular de cada organización guerrillera. En la situación internacional, por ejemplo, se analizaba el entorno político y militar de los países de la región y de aquéllos que se consideraban proclives al apoyo de la guerrilla. Son innumerables las Apreciaciones de Inteligencia que lo avalan:

"La posición solapada del Gobierno Mexicano, que tiene relación con gobiernos comunistas que apadrina la subversión en Guatemala y que ayuda a las organizaciones subversivas mediante el uso de su territorio para fines políticos y militares ...".

     "La actual situación de Belice, cuyo Gobierno está en contubernio con el Gobierno de Cuba, permitiendo el tráfico libre de personal, armas y municiones a nuestro territorio ...".47 

55. También la información de los guerrilleros capturados por el Ejército era examinada, en un primer interrogatorio, por parte del oficial al mando de la operación. Si la información que poseía era valiosa para las operaciones militares, lo derivaban al escalón superior, por ejemplo a la zona militar o destacamento, donde era interrogado por el oficial G-2, y mediante técnicas de tortura extraían la información que buscaban o lo ejecutaban.

     "El batallón inició operaciones con una acción de búsqueda y registro de San Juan Ostuncalco ... en esa ocasión, arrestaron a cinco personas acusados de pertenecer a la guerrilla ... después lo entregaron a miembros de la Inteligencia militar ...".48 

56. Una vez analizados los diferentes grupos guerrilleros, la Dirección de Inteligencia elaboraba las conclusiones y las recomendaciones acordes a su línea política y estratégica, para ser consideradas en la elaboración del plan de campaña. Como ejemplo de las recomendaciones de las Apreciaciones de Inteligencia, se transcribe la correspondiente al plan de campaña Fortalecimiento Institucional 89 en su Anexo A:

     "1. Que se dedique el esfuerzo principal en el área de ORPA, principalmente en el volcán Tajumulco, para destruir la radio "voz popular" y con ello al batallón "Luis Ixmatá" eliminando así el santuario de la ORPA... al mismo tiempo el área del frente Javier Tambriz y evitar que puedan activarse para aliviar la presión al batallón "Luis Ixmatá".

     2. Mantener la presión operacional en el área del EGP (Huehuetenango, Quiché y Playa Grande) para consolidar la derrota que se les infrigió en el 88.

     3. Presionar militarmente a las FAR para evitar que continúen fortaleciéndose cualitativamente y cuantitativamente.

     4. Retrasar por varios años el retorno de los refugiados, si es posible hasta que la delincuencia terrorista se haya eliminado y se haya construido en las áreas de conflicto la infraestructura necesaria para recibirlos en mejores condiciones

     5. Lograr el retiro de la Cruz Roja Internacional, porque su presencia influirá:

     a. en el retorno de los refugiados

     b. en la humanización del conflicto

     c. en la aceptación de la existencia de un conflicto armado

     d. en el reconocimiento de una fuerza beligerante a la URNG

      e. en un nuevo diálogo Gobierno-URNG".

Operaciones psicológicas

57. Las "operaciones psicológicas pueden definirse como el uso planeado de la propaganda y otras acciones designadas para influenciar en las emociones, actitudes, opiniones o conducta de grupos de personas, de manera que se apoye la consecución de los objetivos nacionales... las operaciones psicológicas no son más que la explotación deliberada de las emociones humanas: miedo, esperanza y aspiraciones, para vencer al enemigo y como tal, es una parte del arte de la guerra... sus medios son el ardid y la sorpresa y su desarrollo el pánico o el terror ...".49 

58. Estas operaciones estuvieron dirigidas a lograr un efectivo control y manejo de la población. Como lo establece un plan de campaña del Ejército: "La población es el objetivo principal, debiendo alcanzar su control físico y psicológico ...".50 

59. En virtud que el Ejército no contaba con personal especializado en este tipo de operaciones, el Ejército norteamericano como parte de su ayuda militar brindó el apoyo necesario y a través de especialistas en el tema, impartieron la instrucción correspondiente a los oficiales del Ejército de Guatemala. Inicialmente la capacitación se dio dentro del territorio guatemalteco, y posteriormente en Panamá y en los Estados Unidos.

60. El 17 de agosto de 1961 se creó, dentro del Ejército de Guatemala, el Servicio de Cultura y Acción Cívica cuya misión fue cooperar en obras y actividades de utilidad nacional, en el plan de desarrollo económico y de cultura y fomentar relaciones de acercamiento entre el pueblo y el Ejército. El establecimiento de la Acción Cívica fue el antecedente inmediato de la Dirección 5 del Estado Mayor de la Defensa Nacional, cuya responsabilidad fue la de planificación en los temas de Asuntos Civiles y Operaciones Psicológicas. Este departamento fue el encargado de la planificación, coordinación, supervisión y control de las operaciones psicológicas del Ejército y debía considerar las precisiones establecidas con una conceptualización estratégica y centralizada al más alto nivel de Gobierno.

61. Dentro de las técnicas más utilizadas en las operaciones psicológicas, la propaganda fue una herramienta eficaz. Esta consistía en cualquier información, idea, doctrina o sugestión especial, difundida para influenciar las emociones o comportamientos de cualquier grupo con el propósito de ganar su apoyo para lograr el objetivo trazado. Otro método fue la contrapropaganda, que es el esfuerzo publicitario para hacer frente a la propaganda adversa y puede emplear las mismas técnicas.

62. Los métodos más utilizados fueron el rumor de hechos irreales para confundir a la población; la comunicación cara a cara que se utilizó principalmente en el terreno donde llegaba el Ejército a dar pláticas; la utilización de prisioneros en los medios de Prensa y la propaganda negra, que tuvo sus orígenes en información de fuentes falsas como por ejemplo sugerir que había elementos disidentes y desleales dentro de las filas de la guerrilla. El Manual del Ejército señala :

     "Las apelaciones tendientes a provocar temor y las amenazas deben ser empleadas sagazmente en la propaganda ... se pueden comunicar al destinatario como un ultimátum directo ... el ultimátum directo se debe respaldar con la presencia y con la voluntad manifiesta de emplear al máximo la fuerza ... un fracaso en el empleo de la fuerza como castigo por no dar cumplimiento a lo exigido por el ultimátum podría destruir la credibilidad de la propaganda ...".51 

63. Esta actitud de permanente amenaza del uso de la fuerza y de su empleo directo para dar credibilidad a las operaciones militares, se dirigió fundamentalmente a la población civil no combatiente y sospechosa de apoyar a la guerrilla. Las operaciones psicológicas, con su componente estructurado del terror y miedo, tal cual lo especifica su propia definición, estuvieron estrechamente coordinadas con las operaciones de Inteligencia militar. Básicamente, en todas las unidades militares que operaron en el terreno, cualquiera fuera su tamaño, hubo personal especialista en Inteligencia y operaciones psicológicas. Su objetivo primordial fue siempre aislar a la población civil de la insurgencia, castigando indiscriminadamente a esta última.

64. Algunos medios utilizados para la ejecución de estas operaciones fueron los volantes y panfletos escritos, las radios comerciales y la televisión. Sin embargo, lo que más intimidó y aterrorizó a la población fue la bocina altoparlante, sobre todo cuando era utilizada desde un helicóptero. En muchas operaciones militares este procedimiento precedió a la comisión de masacres, o se verificaron durante ataques a personas desplazadas y bombardeos a aldeas de civiles, entre otras. Un plan de campaña del Ejército establece:

     "El empleo de bombardeo aéreo y/o artillería como operaciones psicológicas deberá planificarse y podrá solicitarse al Estado Mayor de la Defensa Nacional como acción psicológica por parte de los comandos de las zonas y bases militares".52

Actos de extrema crueldad

65. Durante el desarrollo de estas operaciones contra insurgentes, el Ejercito cometió numerosas violaciones de los derechos humanos: En algunos de estos hechos se cometieron actos de extrema crueldad, con el evidente propósito de provocar en la población un mayor grado de terror del que habitualmente se causaba durante las incursiones. Estos casos registrados por la CEH se refieren a actos de canibalismo, es decir, donde los agresores comieron miembros o vísceras de sus víctimas u obligaron a las víctimas a beber su propia sangre o miembros.53 

66. Estos actos fueron realizados por el Ejército, en forma pública, en las comunidades; o bien, dejaron rastros o huellas de estos hechos para que la población tomara conocimiento de ellos, una vez realizada la incursión militar, aumentando en ambos casos el efecto de propagar el terror en las comunidades.

     "2 de mayo de 1981, aldea Xenaxicul, Aguacatán, Huehuetenango, llegaron aproximadamente 200 soldados vestidos de verde olivo y camuflados y caras pintadas de negro... reunieron solamente a los hombres ... un total de 23 ... los hombres fueron obligados a caminar hasta la escuela de la aldea Las Majadas a 4 kilómetros, dentro de la escuela les ordenaron formarse y dejaron ir a un anciano del grupo ... fusilaron y mataron a los 22 hombres ... después los soldados partieron los cráneos y se comieron sus cerebros... cerca de la escuela hay un barranco donde los soldados botaron los cuerpos de las víctimas ... cuando los soldados se fueron la gente fue a mirar y en la escuela encontraron platos en la mesa que contenían masa cerebral ...".54 

67. Otro declarante describe así la acción de los soldados y los patrulleros al entrar a una aldea:

     "Los que encontraban en las casas los mataban, arrasaban con la siembra, cortaban la milpa, quemaban las casas, a los hombres se los llevaban amarrados con lazo ... sacaron a seis personas y en frente de todos, comieron las orejas, se las quitaron y dijeron que se las comieran ...".55

     "Los llevaron amarrados, bien golpeados estaban ya, a la Finca San Francisco, a una de las víctimas le cortaron una oreja y lo obligaron a comérsela delante de toda la gente".56 

68. En otros casos documentados por la CEH, se constató que algunas de estas operaciones psicológicas que incluyeron actos de extrema crueldad, se ejecutaron bajo la modalidad de la coprofagia o similares, esto es, obligar a las víctimas a comer excrementos o a beber orines propios o ajenos.

69. La comisión de estas acciones refleja claramente el propósito de sembrar un "terror ejemplificante" para obtener la forzada colaboración de las comunidades con el Ejército y disuadir en ellas cualquier intento de apoyo a la guerrilla. Estos actos de extrema crueldad fueron el resultado de la puesta en práctica de entrenamientos específicos que recibió la tropa para ejecutarlos contra la población civil.

     "Al final nos hicieron una práctica autorizada por el comandante ... era de noche y había popó de ellos mismos y había que echarlo en unos botes, y de último lo hicieron comer. Todo fue en el campo de fútbol. Algunos vomitaban, pero más les daban para que se lo tragaran, eso fue en el curso de tigres".57

Las operaciones de apoyo a las operaciones contrainsurgentes

70. Como ya se indicó, las operaciones contrainsurgentes, que tenían como objetivo la eliminación del enemigo interno, fueron respaldadas por otro tipo de operaciones también, acordes con los objetivos que integraban la Doctrina de la Seguridad Nacional. Estas fueron: las operaciones de guerra ideológica, de seguridad interna y las de desarrollo, dirigidas específicamente hacia la población civil, para obtener su apoyo.

Las operaciones de guerra ideológica

71. A partir de la década de los cincuenta, bajo los auspicios del Gobierno estadounidense, se inicia en Guatemala una guerra ideológica contra el comunismo. La proscripción del partido comunista y el registro de sus militantes o simpatizantes por una dependencia denominada el Comité de Defensa Nacional contra el Comunismo, fueron los primeros pasos de la materialización del control ideológico sobre la población.

72. Este registro fue utilizado también durante la década de los cincuenta y sesenta en operaciones contra los grupos guerrilleros, siendo aprovechado por la Inteligencia militar y la Policía Judicial en los operativos urbanos, en la eliminación de líderes de la izquierda que estuvieran comprometidos con los movimientos insurgentes o de otras organizaciones sociales consideradas como enemigo interno, por parte del régimen imperante.

73. Dentro de la guerra contrainsurgente, el Ejército determinó que estas operaciones psicológicas tendrían la misión de desarrollar las tareas de propaganda contra la ideología comunista y a favor de las estructuras de Gobierno, que contaban con el apoyo incondicional de la derecha política. Como parte de estas operaciones y como uno de los objetivos primordiales para ganarse a la población en favor del Estado y del Ejército, el plan de operaciones psicológicas del plan de campaña Victoria 82 señaló como uno de sus objetivos: "Crear un marco de legalidad y justificación para combatir abiertamente al comunismo ..." y más adelante, en el inciso "c" estableció: "Elevar el espíritu nacional dentro de la ideología anticomunista ..."58  y ordena al Departamento de Cultura y Relaciones Públicas del Ejército que: "ocho días antes de vencer el plazo59  y en coordinación con la Secretaría de Relaciones Públicas de la Presidencia dará inicio a la campaña publicitaria anticomunista, la cual se saturará al finalizar el plazo ...".60 

74. En la implementación de esta intensa y amplia campaña de propaganda anticomunista y, particularmente en su elaboración y distribución, el Ejército recurrió a métodos clandestinos, llegando al extremo de utilizar a civiles. Uno de los objetivos perseguidos con este procedimiento fue el de confundir a la población civil. Al respecto, el plan de campaña Victoria 82, expresa: "Se elaborarán mantas y efectuarán pintas en forma clandestina en contra de las facciones subversivas, de preferencia deberán ser elaboradas y colocadas por la defensa civil ...".61 

75. La propaganda a favor del Ejército y del Gobierno también contó con un planificado montaje, dirigido a manipular la opinión pública: "Se incentivarán concentraciones de apoyo de la población civil al Ejército y repudio a la subversión, teniendo especial cuidado en que estas actividades aparenten ser iniciativas de la población ...".62 

76. Como parte de ese programa de adoctrinamiento ideológico, se planificó y ejecutó un cuidadoso plan de reeducación de la población civil, principalmente de aquellas personas y comunidades más golpeadas por el enfrentamiento. Los elementos seleccionados para cumplir esta función mantenían contacto permanente con la base social, a fin de obtener información y un cambio de imagen del Ejército.63 

77. El Ejército aprovechó psicológicamente la desorganización comunitaria y la ruptura del tejido social de las comunidades, para lograr un efecto de alto impacto en la conciencia de las personas y obtener el apoyo de la población. Así, el programa de reeducación ideológica para amnistiados, desplazados y refugiados contempló un programa de adoctrinamiento ideológico anticomunista. Este plan fue implementado a través de charlas en las que culpaba a la guerrilla de los daños ocasionados a la población y sobre los propósitos de la insurgencia, entre otras.

78. Dentro de las filas del Ejército también existió un programa de formación que consistió, básicamente en el adoctrinamiento ideológico de los fundamentos que conforman la Seguridad Nacional. Este adoctrinamiento ideológico incluía temas como la amenaza de agresión extranjera, particularmente del "comunismo internacional", los procedimientos utilizados por los grupos insurgentes para captar adherentes dentro de la población, y la forma de vida en los países con sistemas comunistas. La conceptualización e identificación del enemigo "interno" tuvo un importante espacio dentro de la formación ideológica de la tropa.

     "Yo no sé nada de eso, a mí me han dicho los jefes que, si el comunismo entra en nuestro país ya no va a haber libertad, todos vamos a tener que trabajar para el Gobierno y la comida va a ser racionada, también me han dicho que en Cuba a los señores que pasan de los 60 años los matan, porque ya no sirven para nada ... entonces por eso debemos luchar, para que esto no suceda en nuestro país, aunque tengamos que matar a todos estos indios ...".64 

79. La campaña de guerra ideológica también fue orientada contra grupos religiosos instalados en el país. El Ejército señalaba que las instituciones religiosas apoyaban o alentaban a través de su prédica los movimientos guerrilleros, teniendo como punto de referencia la Teología de la Liberación, como lo especifica en el informe que entregó a la CEH:

     "Dentro de ese espacio de tiempo se dio el involucramiento en el movimiento de algunas organizaciones las que, a su vez, fueron instancias de socialización en otras esferas de la experiencia humana como, por ejemplo, la religiosa. A través de quienes se manifestaron proclives o simpatizantes de la teología de la liberación en estos casos se dio la participación en la organización de base. Como se puede advertir, la influencia en estos sectores se dio, sobre todo, en las actividades de los grupos que basaban su trabajo en tratar de legitimizar su proyecto y su tendencia marxista-leninista por vía de la penetración ideológica de las masas para su posterior manipulación. Se menciona esto porque fue a través de estas actividades que algunos de estos sectores se vieron involucradas en el enfrentamiento ...".65 

80. La labor de la Inteligencia militar y de las operaciones psicológicas sobre las Organizaciones no Gubernamentales, nacionales e internacionales, fue permanente. Se trataba de evitar que dichas organizaciones fueran infiltradas por la guerrilla para ejercer presión sobre el Gobierno:

     "A la par del involucramiento de integrantes de organizaciones de tanto peso histórico y social como las diferentes iglesias, se vieron involucradas también otro tipo de organizaciones. Se trataba de organizaciones sociales afines financiadas desde el extranjero y de aquellas instancias establecidas por las facciones políticas del movimiento que de una u otra forma expresaban intereses de grupos ...".66

     La guerrilla puede: "Organizar y utilizar a las masas con fines insureccionales a través del Comité de Unidad Campesina (CUC), Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), Comité Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA) y de la Unión Sindical de Trabajadores de Guatemala (UNSITRAGUA)".67

     La guerrilla puede en lo ideológico: "... penetrar ideológicamente en los grupos de poder, (en el sector privado, iglesia, medios de comunicación social, cuadros bajos del Ejército, y partidos políticos) así como también en los grupos de presión (sindicatos, agrupaciones estudiantiles, ligas campesinas, GAM, y grupo del padre Andrés Girón)".68 

81. Sin embargo, tanto el sector religioso como las organizaciones de defensa de los derechos humanos y otras fueron objeto de la acción del Ejército, más allá de la guerra ideológica. Durante el enfrentamiento armado fueron consideradas como parte del enemigo interno que había que destruir.69

Las operaciones de seguridad interna

82. Las leyes constitutivas del Ejército de 1960 y 1968 establecieron que la institución armada es la destinada a mantener la independencia, la integridad del territorio, la paz y la seguridad exterior e interior. La Ley Constitutiva de 1983 también recogió los conceptos de soberanía, independencia e integridad, pero no especificó expresamente las funciones del Ejército en materia de seguridad interna y externa.

83. Durante el enfrentamiento armado interno, el Estado entregó en manos del Ejército la seguridad pública. La Policía Nacional y la Guardia de Hacienda fueron instituciones subordinadas al Ejército, lo cual permitió a este último tener el control de la población. Así, los jefes de la policía y otros mandos intermedios fueron militares. En la época del general German Chupina Barahona, director de la Policía durante el Gobierno de Romeo Lucas (1978-1982), se exigía como requisito para ser agente policial haber sido militar.

84. Por esta razón, incluso las operaciones de seguridad interna contra la delincuencia común fueron absorbidas por el Ejército, como consecuencia de detentar el control militar de las gobernaciones departamentales, principalmente aquellas regiones catalogadas "rojas", por la intensidad del enfrentamiento:

     "Coordinar las Fuerzas de Seguridad para llevar efectivamente medidas de seguridad en el área, tanto a personal militar como a personal civil que coopera en la lucha contra la subversión y la población civil en general ...".70 

85. Estas operaciones de seguridad interna sirvieron de soporte y complemento a las operaciones contrainsurgentes. El Ejército se valió permanentemente de las fuerzas policiales para realizar operaciones militares y así evitar el desgaste de las fuerzas propias. Un claro ejemplo de lo anterior se encuentra en la masacre de la embajada de España, donde la fuerza policial se subordinó a las órdenes de la Inteligencia militar.71 

86. Para la realización de las operaciones de Inteligencia encubiertas contra la población civil, el Ejército también utilizó delincuentes comunes o personas con antecedentes policiales.

     "En casos extremos, se pueden utilizar ciertas personas con antecedentes policiales. Este chantaje, desagradable y no muy ético, puede sin embargo, dar al agente la audacia que determinadas acciones exigen ...".72 

87.

     Dentro de la seguridad interna del país, el Ejército también contó hasta 1973 con el apoyo del sector empresarial y agrícola, al contar éstos con facultades legales para actuar como policía. El Código Penal, Decreto 2164 del 29 de abril de 1936, establecía:

     "[A] Todo propietario de finca rústica, sus administradores o representantes legales se les equipara a la categoría de agentes de la autoridad y están obligados a capturar, o en su caso a perseguir, a toda clase de delincuentes, poniéndolo a disposición de la autoridad más inmediata".73

Las operaciones de desarrollo

88. Las operaciones contrainsurgentes exigían que las estructuras del Estado estuvieran en función de las campañas militares. En la década de los sesenta, en la región del Oriente, y debido a la ubicación geográfica del enfrentamiento, el Ejército implementó la acción cívica como complemento de las operaciones militares. La acción cívica fue una parte estructural y orgánica del Ejército, su incorporación a las Fuerzas Armadas latinoamericanas fue realizada por el Ejército estadounidense a partir de la Segunda Guerra Mundial.

89.El objetivo de las acciones cívicas era eliminar las causas sociales que motivaron el surgimiento del enfrentamiento armado.

     "Se pondrán en práctica los planes elaborados por cada uno de los Ministerios del Estado en el área rural, teniendo como base prioritaria reformas importantes de carácter social y económico en las áreas afectadas por el estado de violencia en donde el enemigo ha desarrollado una adecuada labor de concienciación, tendrán trato preferencial en cuanto a obras de infraestructura en las áreas de salud, educación, agricultura, y vivienda ...".74 

90. En la práctica, el Ejército dispuso de su personal especializado en la construcción y reparación de puentes, carreteras, reparto de alimentos, seguridad pública, entre otras acciones. El Gobierno tuvo que disponer de los esfuerzos de otros ministerios con sus recursos humanos, materiales y técnicos. Estos apoyos, complementarios de otros medios del Estado en las operaciones contrainsurgentes, se presentaron sobre todo a partir de finales de la década de los setenta y principios de la década de los ochenta. En los planes de campaña se establece esa participación de otras estructuras estatales en las operaciones contrainsurgentes.

     "De acuerdo a lo establecido por el Señor Presidente de la República, el Comité de Reconstrucción Nacional, es el coordinador general del Plan de Desarrollo y deberá tener conocimiento de los planes que realizan los Comandos Militares, con el objeto de apoyar el esfuerzo militar de guerra, conocimiento que deberá ser establecido a través de la Jefatura del Estado Mayor General del Ejército ...".75 

91. Dentro de estas operaciones se encuentran las denominadas "fusiles y frijoles" y "techo, tortillas y trabajo", que tenían como objetivos:

     "Dotar a las poblaciones desplazadas, evacuadas o refugiadas de alimentos, viviendas y trabajo con el objeto de demostrar a los grupos que apoyan a la subversión en forma forzada que abandonen a los subversivos. Pueden encontrar refugio seguro, asimismo restarle apoyo popular a los grupos armados y crear internacionalmente una imagen positiva de las acciones tomadas por el gobierno".76 

92. Este plan fue implementado en diferentes fases. La fase I, denominada fusiles y frijoles, utiliza los medios que había donado el Programa Mundial de Alimentos; construyeron campamentos para refugiados y se entregó alimentos por trabajo. La intención era dotar a las poblaciones desplazadas de medios de subsistencia, y adoctrinarlas ideológicamente contra el comunismo. En la fase II entrenaron militarmente a la población civil, y las organizaron como cuerpos de defensa.

Las principales unidades militares del Ejército que participaron en el enfrentamiento armado

93. La disposición y organización del Ejército durante el enfrentamiento armado está en las leyes constitutivas de los años 1960,77  1968,78  1983,79  1986,80  y 199081 . Estas cinco leyes se inspiraron en los fundamentos contenidos en la Doctrina de la Seguridad Nacional y se modificaron a medida que el enfrentamiento armado se desarrollaba.

94. En la década de los sesenta, el Ejército contó con una estructura convencional similar a los ejércitos latinoamericanos, con influencia del Ejército estadounidense en cuanto a su doctrina de actuación militar. La aparición de una insurgencia armada y organizada generó cambios paulatinos en la Institución Armada. Algunas de las principales novedades y cambios en la evolución y modernización del Ejército fueron: la dependencia orgánica de la Fuerza Aérea y de la Marina, al Ejército; la creación de la Policía Militar Ambulante; la acción cívica; las operaciones psicológicas; el aumento del tiempo de duración del servicio militar obligatorio; la modificación en los planes de estudios de los principales centros de enseñanza militar; la creación de la fuerza contraterrorista y de operaciones especiales kaibiles, y la sistematización en la enseñanza de la Inteligencia militar.

95. No es propósito de la CEH explicar la organización del Ejército de Guatemala ni presentar los cambios que presentó durante el enfrentamiento. Simplemente y con el afán de ayudar a comprender la participación del Ejército durante el enfrentamiento, se harán algunas consideraciones sobre las unidades militares que tuvieron mayor relevancia dentro de las operaciones contrainsurgentes, y que según los testimonios recogidos por la CEH, ocasionaron el mayor número de violaciones de los derechos humanos e infracciones del derecho internacional humanitario. Estas son las unidades regulares desplegadas en las zonas y bases militares, las Fuerzas de Tarea, las Fuerzas Especiales Kaibiles, la Policía Militar Ambulante, la Fuerza Aérea, el Estado Mayor Presidencial y el Estado Mayor de la Defensa Nacional.

Las unidades regulares

96. La evolución de las operaciones contrainsurgentes y la regionalización del enfrentamiento armado, fueron factores determinantes para el despliegue territorial de las unidades militares. La doctrina del Ejército en la década de los sesenta fue, básicamente de protección de sus fronteras ante una agresión militar externa para enfrentar operaciones de índole convencional. Sin embargo, después de los inicios del enfrentamiento armado, la importancia estratégica de las diferentes regiones en que se dividió el país en esta década, obedeció a una distribución con carácter geopolítico militar y estuvo puntualizada principalmente en la región del Oriente del país, donde se focalizó la acción de la guerrilla.82 

97. Hacia finales de la década de los setenta y principios de la década de los ochenta, con el resurgimiento de las acciones militares por parte de la guerrilla, el Ejército empleó dos conceptos y objetivos estratégicos; uno, el control físico del terreno ocupado por efectivos militares; y dos, la utilización de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). Estas últimas consolidaron el control territorial, cubriendo el espacio físico que el Ejército no ocupaba, y ejerciendo labores de control sobre la población civil.

98. En 1983 el Ejército alcanzó el objetivo estratégico territorial, a través de la creación de nuevas zonas y bases militares. Esta organización territorial en el interior del país, se realizó desplegando una o más unidades militares por departamento, que coincidieron con los límites políticos administrativos. En la Ciudad Capital siguieron existiendo varias unidades militares, en proporción al número de población y al concepto de despliegue militar urbano.83 

99. Las zonas militares, por su distribución geográfica y número de miembros, recibieron a las unidades más preparadas durante el enfrentamiento. Estas instalaciones militares conformaron la base estructural del Ejército y en ellas prestaron su servicio la mayoría de los oficiales. Al ser instalaciones militares fijas y permanentes, permitieron al Ejército tener una o más bases de operaciones centralizadas en cada región del enfrentamiento, las que podía crear, reunificar o replegar cada vez que fuese necesario. La permanencia de estas unidades dentro de las zonas, significó la continuidad operativa en el terreno, a diferencia de las Fuerzas de Tarea, que se articulaban para una operación determinada y se desactivaban una vez cumplida la misión. Las tropas especiales, como los paracaidistas y kaibiles, estaban constituidas para dar apoyo a las operaciones de estas unidades militares.

100. De la totalidad de violaciones de los derechos humanos atribuidas al Ejército durante el enfrentamiento, el 89.99% corresponde a las unidades regulares desplegadas en las zonas y bases militares.

Las Fuerzas de Tarea84 

101. La continua evolución del enfrentamiento armado, modificó la conceptualización estratégica y táctica sobre el empleo de las fuerzas militares en los teatros de operaciones, lo que permitió, fundamentalmente en la década de los setenta, formar un núcleo militar heterogéneo en cuanto a la composición de sus fuerzas. Estuvo integrado por todas las armas profesionales (infantería, artillería, blindados, marina, fuerza aérea) y de organización variable, en cuanto a la cantidad de efectivos militares empleados. Esto permitió al Ejército combinar tropas para determinados tipos de operaciones, dando rápida respuesta a nuevas situaciones en un enfrentamiento armado convencional

102. Esta nueva forma de operar se denominó Fuerza de Tarea. Dicha fuerza posee la suficiente flexibilidad para integrarse en corto plazo, realizar operaciones militares por el tiempo que sea necesario, y sus unidades pueden ser relevadas en caso de prolongarse la operación. Una vez que concluye la misión, se desmoviliza, y los efectivos militares regresan a sus unidades de origen.

103. Este nuevo concepto fue aplicado integralmente por el Ejército para combatir a las fuerzas insurgentes, a partir de finales del año 1981, con la conformación de su primera Fuerza de Tarea, llamada Iximché.85  Esta Fuerza de Tarea comenzó sus operaciones militares en diciembre de 1981 y su área de operaciones, que llevó el mismo nombre, fue el Altiplano central (el departamento de Chimaltenango, el nororiente del departamento de Sololá y el sur del departamento de Quiché).

     "Y la ofensiva nuestra, comenzó hasta finales de 1981, si no recuerdo mal más o menos en octubre de 1981 se convence al jefe del Estado Mayor, que era el general Benedicto Lucas, en esa época, del volumen o del crecimiento que había tenido el movimiento guerrillero, que ya ellos habían llegado con sus unidades al área de Chimaltenango y que tenían consolidado el occidente del país ... convencido el de ésto es cuando se estructuran las primeras iniciativas militares ... como Fuerzas de Tareas ... y es tal vez, de las más simbólica dentro de ese esfuerzo, que es lo que llamamos ofensiva militar, fue la Iximché que estuvo basada en Chimaltenango ...".86 

104. En ese año, era fundamental contener el Frente Augusto César Sandino (FACS), que actuaba básicamente en el departamento de Chimaltenango, y sur de Quiché.

     "En octubre del 81, el Estado Mayor de la Defensa ordenó el repliegue de prácticamente casi todos los destacamentos y efectivos militares del área ixil, Playa Grande, otros lugares de Quiché y norte de Huehuetenango y los concentró en la base de La Aurora en septiembre de ese año, para reentrenarlos para lanzar una ofensiva ... fue una operación engaño ... la fecha, era un secreto. Se reunían muchos generales y coroneles en el Agrupamiento Táctico de Seguridad para planificar en secreto. Una mañana nos dieron la orden de hacernos cargos de nuestras unidades y trasladarnos de inmediato a Chimaltenango y nos prohibieron que les avisáramos a nuestras familias. En Chimaltenango nos comunicaron cuál era la operación que íbamos a hacer y lo de Fuerza de Tarea Iximché, era la concentración de tropas más grande que se hizo en Guatemala hasta ese momento, 2,800 hombres de todas las armas, con equipo de combate. La operación comenzó en el mes de noviembre, avanzando hacia el norte, con la intención de combatir al Frente Augusto Sandino y obligarlos a replegarse. Hubo muchos combates, mucha gente muerta, nosotros tuvimos muchas bajas, también hubo muchos excesos como parte de las operaciones militares ...".87 

105. En la fecha que operó esta Fuerza de Tarea en el departamento de Chimaltenango y sur de Quiché, la CEH registró graves y numerosas violaciones de los derechos humanos entre las que se cuentan masacres, ejecuciones arbitrarias, desapariciones forzadas y torturas.

      "4 de enero de 1982, terreno Rincón Grande, Pueblo de San Andrés, Itzapa, a las doce del mediodía sintió una explosión y luego vio que llegaba un pelotón del Ejército y lo rodearon y le preguntaron: ¨Quiénes fueron? ... eran 50 o 60 soldados ... subieron y se desplegaron con camiones y comenzaron a bombardear con helicóptero ... todas las personas que trabajaban por allí se vinieron a sus casas ... nunca antes el Ejército había estado desplegado en este lugar ... en esta masacre murieron once vecinos ... al siguiente día conjuntamente con los bomberos, fueron a ver los cadáveres que estaban en sus terrenos unas tenían atravesadas con sus propios machetes (desde la espalda hasta el abdomen). Otros le cortaron los testículos y se los metieron en la boca. Uno de los cadáveres mostraba signos de haber querido huir del lugar, estaba debajo de un palo de anona. En esa época el destacamento militar ya estaba ubicado en la Alameda de Chimaltenango ... de allí salieron ... los cadáveres están enterrados en el cementerio de San Andrés ... además hubo otras matanzas en abril de 1982, en las aldeas de Los Corrales, Cajahualtén, Panimaquín, Chicasanga, Chimachoy, San Diego ...".88 

106. Los éxitos obtenidos en esta ofensiva en cuanto a los objetivos de golpear fuertemente a la guerrilla y obligarlos a replegarse hacia el norte, motivaron a los mandos militares a planificar futuras operaciones contrainsurgentes con este tipo de fuerzas. Debe tenerse en cuenta que debido a la prolongación de las operaciones, las unidades componentes de una Fuerza de Tarea eran relevadas periódicamente por fuerzas de otras unidades, por lo que desde la conformación inicial hasta la fecha de su desactivación, podía tener unidades completamente diferentes inclusive en cuanto a las armas de apoyo.89 

107. El plan de campaña Victoria 82, dentro de sus misiones específicas, ordenó la conformación de dos Fuerzas de Tareas que, sumadas a la anterior, continuaron las operaciones contrainsurgentes en aquellas áreas donde la guerrilla aumentaba sus operaciones militares.90  A partir de junio de 1982, la Fuerza de Tarea Gumarcaj operó en el área ixil de Quiché, en el área de operaciones del mismo nombre. La Fuerza de Tarea Tigre operó en Ixcán, Quiché, en el área de operaciones del mismo nombre y la Fuerza de Tarea Iximché continuó sus operaciones en la misma área de responsabilidad. En el anexo K, ordenó la conformación de la Fuerza de Tarea Quiriguá que actuó en el área de operaciones del mismo nombre, en el departamento de San Marcos.

108. En el plan de campaña Fortaleza 87 se menciona el comienzo de las operaciones de la Fuerza de Tarea Kaibil Balam en el área de operaciones que comprende aproximadamente el área ixil, y de la Fuerza de Tarea Xancatal, que inició operaciones el 28 de septiembre de 1987 en la zona de operaciones del Frente Javier Tambriz, de la ORPA, en parte de los departamentos de Sololá, Chimaltenango y Mazatenango, y se desactivó el 1 de marzo de 1988. En el plan de campaña Unidad 88 se menciona la continuación de las operaciones de la Fuerza de Tarea Kaibil Balam desactivándose a partir del 15 de marzo de 1988.

109. En el plan de campaña Fortaleza por la Paz 91 se ordenó la conformación de la Fuerza de Tarea Cabracán, en jurisdicción de la zona militar No. 302, en el departamento de Chimaltenango. Inició las operaciones el 11 de octubre de 1991 y quedó desactivada el 23 de diciembre de 1991. El plan de campaña Consolidación por la Paz de 92 ordenó la formación de la Fuerza