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Capitulo
II: Volumen 2
LA TORTURA
Y OTROS TRATOS CRUELES, INHUMANOS Y DEGRADANTES
538.
En el presente apartado
se analiza quiénes realizaron los actos de tortura, cuáles
fueron las víctimas, dónde ocurrieron los hechos y
en qué períodos se desarrolló con mayor intensidad.
En primer lugar se presentarán los años y señalarán
regiones donde se cometieron las torturas; en segundo lugar, los
objetivos que se perseguían con esta sistemática violación
de los derechos humanos; en tercer lugar, cuáles fueron los
métodos y técnicas utilizados para infligir sufrimientos
físicos y psicológicos a las víctimas; en cuarto
lugar, quiénes fueron los responsables de esta violación;
en quinto lugar, en qué escenarios específicos se
practicó la tortura; en sexto lugar, quiénes fueron
las víctimas y los sectores étnicos y sociales a que
pertenecían; en séptimo lugar y último se someterán
a examen las actuaciones del organismo judicial frente a los actos
de tortura.
539.
En Guatemala, durante
el enfrentamiento armado interno, la tortura fue aplicada sistemáticamente
por agentes del Estado en el contexto de otras graves violaciones
de derechos humanos, en particular junto con las desapariciones
forzadas y las ejecuciones arbitrarias. La tortura en la generalidad
de los casos, se iniciaba, con una detención violenta y culminaba
con la ejecución de la víctimas.
540.
La tortura constituye
un grave atropello a la integridad física y moral del ser
humano. Condena la tortura el artículo 5 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos de 1948. Existe hoy en día
en la comunidad internacional un consenso en el sentido de que la
prohibición de la tortura es una norma estricta del derecho
consuetudinario internacional.
541.
Como se indicó en el marco jurídico
general, al inicio del presente Informe, en el contexto del conflicto
armado interno que vivió Guatemala, las partes implicadas
en el enfrentamiento tenían la obligación de respetar
las disposiciones del artículo 3 común de los Convenios
de Ginebra de 1949.
542.
De acuerdo con dicha
norma, están prohibidos "en cualquier tiempo y lugar... los
atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente
(...) las mutilaciones, los tratos crueles, la torturas y los suplicios",
así como "los atentados contra la dignidad personal, especialmente
los tratos humillantes y degradantes", tanto respecto a la población
civil, como a los combatientes que hayan depuesto las armas o que
se encuentren fuera de combate por enfermedad, heridas, detención
o cualquier otra causa. Estas prohibiciones, alcanzan por igual
a todos los grupos involucrados en un conflicto.
543.
La Convención
de Naciones Unidas de 1984 contra la tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes, establece que "se entenderá
por tortura todo acto por el cual se inflijan a una persona dolores
o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el
fin de obtener de ella o de un tercero información o una
confesión, de castigarla por un acto que haya cometido o
se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona
o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo
de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean
infligidos por un funcionario público u otra persona en el
ejercicio de funciones públicas, a instigación suya,
o con su consentimiento o aquiescencia". Esta definición
ha alcanzado el valor de derecho consuetudinario debido a que los
derechos protegidos son fundamentales. El artículo 2 de esta
Convención dispone que "en ningún caso podrán
invocarse circunstancias excepcionales tales como el estado de guerra
o amenaza de guerra, la inestabilidad política interna o
cualquier otra circunstancia como justificación del delito
de tortura".
544.
En el mismo sentido
se pronuncia la Convención Interamericana de 1987, para prevenir
y sancionar la tortura, al señalar que no se invocará
ni admitirá como justificación del delito de tortura,
la existencia de circunstancias tales como estado de guerra, amenaza
de guerra, estado de sitio o de emergencia, conmoción o conflicto
interior, suspensión de garantías constitucionales,
la inestabilidad política interna u otras emergencias o calamidades
públicas. La Convención extiende el concepto de tortura,
no sólo a aquellos casos donde la víctima es sometida
a un sufrimiento físico o mental, sino también a procedimientos
que tienden a anular la personalidad de la víctima. Al efecto,
dispone que "se entenderá también como tortura, la
aplicación sobre una persona de métodos tendentes
a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad
física o mental, aun cuando no causen dolor físico
o angustia psíquica". En esta categoría se deben considerar
los métodos de desorientación personal, el uso de
psicofármacos o drogas y los procedimientos de control mental.
545.
El artículo
3 de la Convención Interamericana determina que "serán
responsables del delito de tortura los empleados o funcionarios
públicos que actuando con ese carácter, ordenen, instiguen,
o induzcan a su comisión, lo cometan directamente o que,
pudiendo impedirlo, no lo hagan. Las personas que, a instigación
de los funcionarios o empleados públicos ordenen, instiguen
o induzcan a su comisión o lo cometan directamente o sean
cómplices".
546.
La Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en su artículo 27, prescribe
que la integridad personal constituye un derecho que no puede ser
suprimido ni restringido en ninguna circunstancia. En el mismo sentido
se pronuncia el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
al disponer en su artículo 4 la inderogabilidad de la prohibición
de tortura y la protección de la integridad personal en toda
circunstancia, incluyendo las situaciones excepcionales que pongan
en peligro la vida de la nación.
547.
En el ámbito del derecho interno, las diversas
constituciones guatemaltecas contienen y han contenido disposiciones
que ratifican la protección a los derechos humanos básicos,
entre los que se encuentra el derecho a la integridad física
y psíquica.
548.
La Constitución
de 1965, que entró en vigor en mayo de 1966 y rigió
hasta 1982, contenía un capítulo denominado Garantías
y derechos individuales. En el artículo 43 del Título
II, establecía: "En Guatemala todos los seres humanos son
libres e iguales en dignidad y derechos. El Estado garantiza como
derechos inherentes a la persona humana: la vida, la integridad
corporal, la dignidad, la seguridad personal y la de sus bienes
(...). Se prohibe cualquier discriminación por motivo de
raza, color, sexo, religión, nacimiento, posición
económica o social u opiniones políticas".
549.
El Estatuto Fundamental de abril de 1982, que tuvo
categoría de Ley Superior, señaló que Guatemala,
como integrante de la comunidad internacional, cumpliría
fielmente sus obligaciones internacionales, ajustándose en
sus relaciones con los demás Estados a las normas de este
estatuto, a los Tratados Internacionales y a las normas de derecho
internacional aceptadas por Guatemala.
550.
El Estatuto Fundamental tuvo vigencia hasta 1985,
cuando se promulgó una nueva Constitución, que en
el artículo 3 establece que "el Estado garantiza y protege
la vida humana (...) así como la integridad y la seguridad
de la persona", y el artículo 4 señala que "ninguna
persona puede ser sometida a servidumbre ni a otra condición
que menoscabe su dignidad".
551.
La CEH registró
un total de 11598 víctimas de tortura. De ese total, el 54%
de las víctimas sobrevivieron. El 46% de las víctimas
de tortura, fueron además víctimas de ejecución
arbitraria. Es posible además presumir que, debido a la frecuencia
de la práctica de la tortura en Guatemala, ésta se
hizo presente en muchos casos de desaparición forzada, que
de ser esclarecidos, incrementarían el número de personas
torturadas. Las cifras recogidas por la CEH no reflejan la totalidad
de las torturas cometidas durante el enfrentamiento armado. Sin
embargo los casos recibidos permiten ilustrar las características
de esta violación.
552.
De lo expuesto puede
colegirse que muchas de las víctimas de la tortura fueron
desaparecidas o asesinadas mientras estaban en poder de sus captores.
Así lo confirma un ex especialista del Ejército:
"Porque a la población
civil que han capturado por "x" razón ... luego la desaparecen,
no los dejan vivos, porque ahí prácticamente ellos
no pueden sacar mayor cosa, ellos no pueden sacar información
porque no tienen nada que ver, lo único que podía
provocar es que el campesino o, qué sé yo, presente
una denuncia de lo que le pasó. Pues ellos lo que hacen es
evitar eso, matar y desaparecer, eso y a saber quién fue...".1
Cronología
y regionalización de las torturas
553.
Durante el período
que cubre el mandato de la CEH se puede observar que los años
en que se produce el mayor número de casos de tortura corresponden
al período entre 1979 y 1985, siendo 1982 el punto máximo.
(Véase Gráfica 1)
Gráfica
1
554.
Las cifras de las que dispone la CEH demuestran
que la tortura fue utilizada con mayor intensidad en los departamentos
con alta población maya: Quiché ocupa el primer lugar,
le siguen otros departamentos como Huehuetenango, Alta Verapaz,
Baja Verapaz y Chimaltenango.
555.
Existe, por lo expuesto,
una correspondencia entre las principales comunidades mayas perseguidas
y las regiones o departamentos donde se practicó con mayor
frecuencia la tortura. Los departamentos o regiones donde se perpetró
la mayor parte de actos de tortura corresponden a los lugares donde
habitaban los grupos más castigados por la represión
política; los pueblos k'iche', q'eqchí, mam, kaqchikel,
achí e ixil. Además, estos departamentos presentaban
los más altos niveles de pobreza y subdesarrollo a escala
nacional.
Objetivos de la tortura
556.
Desde una perspectiva
general, la tortura tuvo como objetivo prioritario la obtención
de información. De modo adicional, fue utilizada para castigar
a la víctima y para generar el terror en la población,
garantizar el inmovilismo social y desarticular cualquier forma
de actividad política.
La tortura para obtener información
557.
La tortura fue utilizada
para obtener información y servir a los intereses de los
servicios de la Inteligencia militar y policial. Se pretendía
conocer detalladamente la conformación de grupos sociales
como sindicatos, partidos políticos, colectivos estudiantiles,
universitarios, asociaciones campesinas, cooperativas, comunidades
étnicas, etc. Es decir, se pretendía conocer con exactitud
a cada persona y cada grupo dentro de la sociedad, y sobre todo
ubicar a sus líderes respecto al régimen establecido.
"Muchos líderes
del CUC cayeron en esos meses ... Algunos fueron simplemente asesinados
por los militares (Benigno, Enrique); otros fueron secuestrados
por el Ejército y posiblemente todavía estén
con vida, como José, Guillermo, Oscar. Nosotros habíamos
entrenado a estos hombres y los habíamos conocido como líderes
valientes. Algunos de ellos solían ser catequistas o líderes
de las comunidades de base. De acuerdo a la información difundida
por el EGP, tres líderes del CUC, José, Guillermo
y Oscar habían sido secuestrados y se encontraban cautivos
en la base militar de Mazatenango. Existían incluso algunos
rumores, que ellos habían sido vistos en vehículos
abiertos con el Ejército o la Policía Judicial moviéndose
a través de las ciudades apuntando a otros miembros de la
organización o para guiarlos a lugares escondidos ...".2
558.
El testimonio que sigue señala que la víctima
fue torturada durante varios meses en una cárcel clandestina
del Departamento de Investigaciones Técnicas (DIT) que estaba
bajo control de la G-2 en la ciudad capital, y fue conducida después
de manera forzada a la USAC con el objeto de que identificara a
supuestos militantes de las organizaciones guerrilleras:
"Ya de ahí
ya me empezaron a sacar a lugares. Por ejemplo, me llevaron a la
Universidad; eran muchachos (los de la G-2) que parecían
universitarios porque en ningún momento parecía que
fueran judiciales y ahí pasábamos horas y horas y
ellos me decían: "cuando mirés un universitario de
los que han participado en manifestaciones nos lo tenés que
señalar". Yo pienso que por suerte jamás vi a alguien
conocido. No por el miedo que yo fuera a denunciarlo, sino que me
vieran y me hablaran o algo. Era el tormento que yo vivía
siempre, que alguno de los chavos que yo conocía de la universidad
me viera y me hablara".3
La tortura como intimidación a la
población
559.
La tortura también
fue utilizada con fines de intimidación o coacción.
Además de los maltratos físicos o psicológicos
que incluso llegaron a ocasionar la muerte a varias personas, la
tortura pretendía imponer un mensaje de terror en la población.
Se realizaban ejecuciones ejemplares, y se arrojaban cadáveres
en las calles o las plazas, para que todos vieran lo que le sucedía
a los guerrilleros.
"El 14 de julio
de 1980, a las 8 de la noche, cinco G-2, el terrateniente ...y un
colaborador del Ejército llegaron a la casa del señor
Emilio Pop Rax, presidente del Comité de Tierra de la Finca
Sepomac y lo sacaron por la fuerza de su casa. Lo torturaron en
la finca Sepomac ... Lo amarraron a un palo y lo decapitaron y luego
mostraron el cadáver a los trabajadores de la finca para
enseñarles cómo les iba a las personas que se metían
con la guerrilla".4
560.
El sector sindical
fue perseguido con la máxima intensidad. La tortura y persecución
sistemática contra los líderes y los miembros de este
movimiento logró la desarticulación de la mayor parte
de las centrales de trabajadores como FASGUA, CNUS, CNT, entre otras.
Sus líderes fueron torturados, asesinados u obligados a abandonar
toda actividad sindical o marchar al exilio. Así lo explica
una víctima de tortura que fue asesor laboral:
"El 2 de febrero
de 1984, [la víctima] tenía que encontrarse
caminando con otro sindicalista, a la altura de la 5 avenida y 12
calle de la zona 1. En el punto prefijado lo agarraron y metieron
en una Panel blanca ...lo desnudaron completamente, le encapucharon,
le patearon y le cuestionaron. Le preguntaron por el estacionamiento
de su vehículo, (un Carina rojo), para robarlo después,
el carro nunca volvió a aparecer. El pudo oír que
se comunicaban por radio con otros vehículos. Iban dos personas
delante y tres en la parte trasera del mismo. Lo llevaron a un cuartel
donde lo tuvieron 17 o 18 días, sin que cambiara de lugar.
Sabe que era un cuartel porque oía los cantos de los soldados
mientras corrían, y que fue en la capital por la distancia
pequeña que recorrió. Era una casa militar dentro
de un cuartel. Recuerda una pila en el centro del patio, alrededor
del mismo corredor rodeado de cuartos. Uno de ellos era la sala
de tortura, siempre había luz eléctrica encendida.
Allí lo mantuvieron desnudo y le aplicaron choques eléctricos...".5
561.
Lo trascendental
en este caso, como en otros, es que "desde entonces él
no tuvo más contacto con antiguos compañeros de la
CNT y abandonó su actividad de asesoría sindical".6
Es decir, el objetivo fue alcanzado plenamente: intimidar a la víctima
para obligarla a desistir de sus actividades laborales o políticas.
La tortura como instrumento de reeducación
ideológica
562.
Algunas personas
privadas de la libertad de modo arbitrario, luego de ser torturadas,
eran sometidas a un proceso de reeducación ideológica.
Este proceso de trastorno de la personalidad se presentó
en dos planos: en el plano individual los miembros de las organizaciones
populares o guerrilleras eran sometidos a un proceso de reeducación
para que colaboraran con la Institución Armada. En el plano
comunitario, y marcadamente en las regiones indígenas, comunidades
enteras eran sometidas a un plan de reeducación que imponía
el Ejército en las aldeas modelo, en los polos de desarrollo
y en las PAC.
563.
Los torturadores
sabían que la tortura podía anular la voluntad y transformar
la personalidad de la víctima. Las informaciones que poseía
el torturado, en muchas oportunidades podían ser obtenidas
con relativa facilidad recurriendo a otras fuentes y aunque lograran
conseguir información de la víctima, no era habitual
que la tortura cesara. Sólo cuando la víctima podía
ser descrita como "muerto vivo" los torturadores consideraban alcanzado
su objetivo.
La reeducación en el plano individual
564.
El Ejército
concebía la reeducación de la personalidad como una
especie de "recuperación". Así lo explicaba un mayor
de la G-2, cuando se encontraba interrogando al Comandante Everardo7
del Frente Luis Ixmatá de la ORPA:
"Nosotros no pretendemos
hacer daño a la gente de la población que tu conocés.
Ahí tenés tu lista, queremos "recuperarlos" porque
por culpa del comandante Isaías y de tu cabeza se echó
a perder esa gente, se están tirando como en un vicio o en
la perdición, recuperémoslos, esa gente ahora está
enferma, lo que vamos a hacer es tratar de curarlos...".8
565.
Los primeros casos
conocidos por la aplicación de esa nueva técnica fueron
los del padre Pellecer Faena y de Emeterio Toj Medrano.9
Ambos fueron sometidos a intensos interrogatorios bajo tortura,
a procesos de desorientación sensorial y a métodos
que llevaban hacia la reducción de la personalidad. Ambos
aparecieron más tarde ante la prensa llamando a sus antiguos
correligionarios a desistir de las luchas políticas. La tortura
para transformar la personalidad era un proceso lento y penoso para
la víctima, como lo demuestra el caso de Salvador:
"[F]ue detenido en el mercado de Pochuta por tres
soldados que lo acusaron de guerrillero. Lo llevaron al destacamento
de esa población a las 12:00 del día. Fue sometido a
un severo interrogatorio: se le colgó de los tobillos, se le
aplicaron electrodos en el ano, se le suspendió de las muñecas
y tobillos de tal manera que fuese más fácil patearle
los testículos, cuando estaba a punto de perder la conciencia,
una y otra vez; se le introdujo en una pila de agua friísima.
No durmió durante una semana entera porque le despertaban con
agua o disparando armas muy cerca de sus oídos. No comió;
para mantenerle vivo le daban agua mezclada con harina de sabor desagradable".
"A los siete días de estar ilegalmente detenido,
como a la una de la madrugada, fue sacado del destacamento y llevado
al cuartel general de la zona militar, en Mazatenango. Fue introducido
en un retrete nauseabundo. Allí permaneció atado recibiendo
orina de los soldados, quienes además le introducían
en la boca los papeles con los que se habían limpiado el ano.
Los jefes castrenses le hicieron una proposición: si cooperaba
le darían comida, vestido, botas, y un salario. Si rehusaba
le torturarían lentamente hasta morir. No tuvo más remedio
que aceptar. Lo trasladaron a una bartolina estrechísima, húmeda,
maloliente; pero le quitaron las ataduras de pies y manos. En esa
bartolina habían restos humanos, un cadáver en estado
de putrefacción. Había otros huesos y restos de pantalones
y camisas".
"Una vez a la
semana le ponían uniforme militar y un pasamontañas,
aunque por debajo llevaba los ojos vendados. Al llegar a los lugares
se le obliga señalar los campamentos guerrilleros. En una
ocasión encontró un campamento guerrillero y se dio
un combate entre las tropas. Tres días después de
esta ación militar, por la noche, fueron ingresados varios
hombres civiles e indígenas, se les veía heridos o
torturados. En la madrugada se oían gritos terribles. Desde
su cuarto presenció aterrorizado el despedazamiento de varios
detenidos, a filo de machete. Pasaron varios meses. Quería
suicidarse, pero no encontraba el arma ni la oportunidad para hacerlo.
La soldadesca más agresiva ya no le molestaba tanto. Un soldado
amigo ofreció ir a casa de su mujer y contarle dónde
y cómo estaba. Así lo hizo. Su esposa llegó
al cuartel y a gritos denunció la desaparición de
su esposo. Exigió públicamente su liberación
y el cese del acoso a su familia. Los soldados la echaron por la
fuerza del lugar. Era finales de agosto. La esposa regresó
a Mazatenango dos veces más. Finalmente, llegó una
tercera vez, en esta pudo hablar con Salvador por algo más
de diez minutos. Los padres de la víctima fueron a Tolimán
y solicitaron hablar con un coronel amigo de la familia, le pidieron
su intervención para liberarle. Justamente tres meses después
de haber sido detenido fue liberado".10
566.
En el caso de Salvador,
el procedimiento de "recuperación" se interrumpió
providencialmente. En otros casos, se prolongaba durante varios
meses de intensa tortura a cargo de un oficial G-2, para luego modificar
la técnica y entregar a la víctima a un nuevo oficial
que lo trataba con humanidad. La dependencia emocional que se generaba
hacia el torturador "bueno", lo hacía "voltearse" a trabajar
con el Ejército y cooperar.
"Ya a partir de
los seis meses en adelante ya empieza a cambiar un poco más
la situación ... llega otro oficial a traerme, ...lo primero
que me dijo fue que cuántos días tenía de estar
capturado, "aproximadamente seis meses", y se presentó...
(como) el nuevo Jefe de la G-2 y que con él iba yo a trabajar
y me trajeron a la zona militar (de San Marcos)... A partir de ese
cambio de oficial me sacaron a hacer ejercicio en los campos, "no
muchá pero qué está pasando con este joven,
sáquenlo a hacer ejercicio"... yo pensaba, "a ver cuándo
me iban a matar ... ya cuando llegó ... cambió un
poquito, como unos cinco días después de que hice
ese ejercicio y tomé el color normal nos llevaron a tomar
unas fotos ... con Karina y Augusto, así, una sonrisa y todo
... éramos como niños: si nos decían hagan
caras, hacíamos caras, nos tomamos varias fotos y esas fotos
las utilizaban para hacer propaganda, donde aparecíamos los
tres abrazados con una así ...alegres todo haciendo una llamada
a los demás combatientes que se entregaran, que el Ejército
les esperaba, que nosotros nos habíamos entregado voluntariamente
y que no pasa nada ...incluso indicaba que habrá vacaciones,
que estamos ganando bien ...lo que hicieron con esa propaganda es
ir a tirar alrededor de la montaña y, sí, algunos
la encontraron pues y, sí, algunos pensaron de que si nosotros
nos entregamos y otros quién sabe? Conocemos al Ejército
...".11
567.
El principal objetivo
de la "recuperación" era mostrar la imagen de un hombre o
mujer de fuertes convicciones políticas reducido o quebrantado
por completo, lo cual era profundamente desmoralizante y difundía
un mensaje de terror entre sus compañeros. Por eso, los militantes
de organizaciones que habían sido capturados eran torturados
y manipulados para ir a convencer directamente a otros militantes
y hacerlos desistir de la lucha.
Una mujer detenida
fue torturada y violada a lo largo de tres meses de forma reiterada,
hasta que le ofrecieron trabajar para el Ejército, "acepté
por mi vida". La mandaron a recibir cursillos y luego comenzó
a trabajar en concienciación. Iba a las comunidades y hablaba
a través de un alto parlante leyendo un discurso que le daban
escrito en el Ejército. Muchas personas llegaron al destacamento
y se entregaron.12
568.
Algunos detenidos
a los cuales se les torturó para trabajar en favor del Ejército
fueron forzados a permanecer dentro de las bases del Ejército.
La Institución Armada temía que estos ex guerrilleros,
"especialistas" de la G-2, pudieran divulgar información
secreta sobre las actividades ilegales, las torturas, asesinatos,
secuestros y demás hechos delictivos que los servicios de
Inteligencia militar desarrollaron en los años del enfrentamiento.
Un documento desclasificado afirma lo siguiente sin que la CEH haya
podido fijar con carácter definitivo los números señalados:
"[A] mediados de
mayo de 1993 altos oficiales militares guatemaltecos indican que
el Ejército mantiene miembros de la URNG en cárceles
clandestinas... Ellos además señalan que existen 340
a 360 antiguos miembros de la URNG bajo control militar".13
La reeducación ideológica de
las comunidades
569.
El aumento
de la práctica de la tortura entre 1981 y 1984, responde
a las campañas de contrainsurgencia del Ejército.
El propósito general del plan de campaña "Victoria
82" fue el de "defender la población, recuperar a aquellos
miembros de las Fuerzas Irregulares Locales (FIL) que sea posible
y a la vez eliminar a los subversivos que no quieran deponer las
armas y aniquilar a los Comités Clandestinos Locales (CCL)
y a las Unidades Militares Permanentes (UMP) del enemigo".14
570.
Para cumplir este
objetivo contrainsurgente, el Ejército utilizó la
tortura tanto para obtener información y desarticular las
organizaciones sociales como para controlar a la población,
imponiendo su sometimiento a regímenes de vida completamente
subordinados a las necesidades militares, como fueron las aldeas
modelos y los polos de desarrollo. La tortura y los tratos crueles,
inhumanos y degradantes se emplearon entonces como un mecanismo
disciplinario para ajustar a la población a sus nuevas funciones.
"A los patrulleros
de la comunidad ...los tiraban en pozos con agua, por uno, dos,
tres días para que cumplan el servicio y lo sacan otra vez.
Los campesinos debían pedir permiso al Ejército para
poder trasladarse a trabajar a la Costa. Si las personas no regresaban
en el plazo estipulado, las castigaban los del destacamento militar
de Tzalbal. También si iban de compras debían llegar
en tiempo, si no llegaban a la hora en punto entonces los castigaba:
"Si no vienen a la hora en punto pues castigo". Y nos vamos a hacer
compras y nos regresamos otra vez y cuando venimos a presentar,
venimos a dar nuestro tiket, "aquí, ya venimos". "Haber su
tike", chequea en el cuaderno que estamos presentes. Si no estamos
cuando llega la hora, para eso está el hoyo, o a traer leña,
eso es el trabajo, o a lavar la ropa".15
571.
La reeducación comenzaba muchas veces con
un acto de tortura pública frente a toda la comunidad, con
la intención de que sirviera de escarmiento a los demás
habitantes y cumplir los objetivos de las operaciones psicológicas.
"Llegó
el Ejército a la aldea, a buscar a 24 personas, sospechosas
de ser organizadoras de la guerrilla. Dijeron que si estas personas
no se presentaban voluntariamente, masacrarían a toda la
aldea. Detuvieron a 16 personas, las desnudaron completamente y
les pusieron capas y las llevaron descalzas con rumbo a San Miguel
Acatán. Llegaron a un lugar que se llama Nubilá. Allí
las sometieron a la capucha de gamezán,16
los obligaron a cavar su propia fosa y al terminar los fusilaron.
Fueron enterrados en la fosa que habían cavado".17
"Este hombre había
sido guerrillero, pero, después se presentó a la zona
302 y empezó a denunciar gente. Llegó con la cara
tapada pero lo reconocieron por la voz. Comenzó a señalar
a los hombres. Entonces encerraron a estos hombres en la cocina
de la iglesia, les quemaron los pies y la espalda. Los colgaron
boca abajo, de los horcones y gritaban, "usted es guerrillero",
cortaban el lazo y los dejaban caer. A otros los colgaban de los
brazos. Así los torturaron toda la noche en presencia de
todos los hombres de la comunidad. Al día siguiente estos
hombres fueron amarrados a un poste y fusilados delante de los demás.
Obligaron a los patrulleros a enterrarlos. El oficial les
advirtió a los sobrevivientes "que no les pongan cruz, que
no los entierren", porque estos cabrones no merecen".18
Los métodos de tortura
572.
Los métodos
de tortura utilizados en Guatemala pueden ser clasificados en físicos
y psicológicos. La tortura se aplicaba obedeciendo diferentes
pasos. Luego de la detención,19
se continuaba con el "ablandamiento" de la personalidad, para que
en la etapa siguiente fuera interrogada aplicándole distintas
técnicas posteriormente las víctimas eran generalmente
ejecutadas o convertidas en colaboradores del Ejército, fase
en que eran reclutados.
573.
En algunas ocasiones
la tortura concluyó con la liberación de las víctimas.
En casos se obligaba a los prisioneros a firmar documentos en donde
declaraban que no habían sido torturadas o prestaban confesiones
judiciales en que admitían haber perpetrado algún
delito. Se les amenazaba para que no interpusieran ninguna acción
judicial, o se les conminaba a abandonar el país.
574.
Para extraer efectividad
del "ablandamiento" se conducía a la víctima en una
situación de total aislamiento e indefensión. Eran
trasladadas a un destacamento o cuartel militar u otro centro de
interrogatorio, que podía ser una casa de seguridad de miembros
del Ejército o de sus colaboradores confidenciales, comisionados
o patrulleros civiles. El clima humano de total impotencia en que
se doblegaba a las víctimas es expresada por este sobreviviente:
"Yo empezaba a
pensar una cosa: "Ahorita, ¨qué hago para que me mate, qué
hago?", pero en la tarde ya cambié de ideas, no. Yo hago
esto día y noche, uno va pensando, porque acuérdese
que uno no está como un preso así público de
que se abre un juicio o de que digan, aquí tenemos capturado
a un guerrillero. Ahí lo tienen oculto pues, ahí podían
hacer lo que se les daba la gana...".20
575.
Otro detenido señala que eran tantos los
sufrimientos que deseaba morir, pero sus torturadores no lo dejaban:
"Yo lo que quiero
es que se sepa la historia de los sufrimientos que la gente inocente
sufrió en manos del Ejército en ese destacamento (Playa
Grande). El considera que muchos (detenidos) querían morir,
por tanto sufrimiento, pero no los dejaban. Si alguien se ponía
muy mal, lo curaban y volvían a torturarlos".21
576.
La negación
sistemática de información a los familiares o personas
que reclamaban por la detención arbitraria, mantenía
el aislamiento y la indefensión de las víctimas. Los
torturadores, militares en la mayoría de los casos, amenazaban
con hacerles correr la misma suerte. Por ejemplo, en el cuartel
de Playa Grande un soldado le dijo a un grupo de mujeres que reclamaban
a sus esposos e hijos, "que si no se marchaban las iba a amontonar
[asesinar] en la calle".22
577.
El ánimo de
obtener ganancias ilícitas derivadas de robos a las víctimas,
realizar venganzas personales, extorsionar a los miembros de la
comunidad o cometer abiertamente otros actos delictivos llevaba
a denunciar a las personas como guerrilleros y a torturarlas. El
poder que se confirió a los comisionados militares, "orejas"
o confidenciales, los especialistas de la G-2, los patrulleros civiles
y, sobre todo, a los oficiales G-2 era una fuente constante de abusos
contra la población, indefensa frente a estas autoridades.
"Oscar y José
(especialistas G-2) procedieron a revisarme exhaustivamente para
encontrar el dinero o los anillos que habían visto anteriormente.
Oscar sabía que yo tenía un anillo, él ya me
había arrancado mi reloj y me había intentado quitar
el anillo. No salía, así que alguien se ofreció
a traer un cuchillo para cortarme el dedo. Afortunadamente, Oscar
fue a traer un poco de jabón y tras media hora de duros esfuerzos
él logró sacar el anillo".23
El "ablandamiento"
578.
El "ablandamiento"
consistía en algunos días de violencia brutal y sistemática,
durante los cuales las víctimas se veían forzadas
a pasar muchos horas encapuchadas o de pie. A menudo varios detenidos
que respondían a estas características fueron sometidos
a golpes o puntapiés. Durante varias jornadas no se les permitía
dormir, no se les daba nada de comer o beber, y debían hacer
sus necesidades fisiológicas en la ropa que llevaban puesta.
En otras ocasiones, a las víctimas se les obligaba a comer
sus propios excrementos o los excrementos de los soldados, y a tomar
orines. También se conocen casos en que se les proporcionaban
bebidas con psicofármacos.
579.
El propósito
consistía en humillar a la víctima, agotarla física
y psicológicamente, de modo que cuando llegara el trance
del interrogatorio, su personalidad estuviera completamente anulada
y se facilitara la tarea del torturador. La víctima quedaba
desorientada sensorialmente por completo, sin noción de tiempo
y de espacio.
580.
Los centros de interrogatorio
de las unidades militares contaban con instalaciones preparadas
especialmente para cumplir estos fines. Eran calabozos, pozos con
agua, retretes, fosas con cadáveres. La sola permanencia
en estos recintos suponía una tortura permanente y agotadora
que podía volver demente a la víctima. En la base
militar de Playa Grande:
"Había
celdas especiales construidas totalmente de lámina, que eran
sumamente calurosas en el verano, y en el invierno se llenaban de
agua. También habían hoyos y piletas cubiertas con
láminas, y donde en invierno se llenaban de agua. Los detenidos
defecaban en este lugar, por lo que había un hedor permanente
en el ambiente".24
Otro detenido cuenta
cómo fue la detención y describe el proceso de "ablandamiento":
"[Y]o me encontraba en mi casa cuando llegó un grupo de
hombres que se cubrían la cara con gorros pasamontañas,
golpearon las puertas de mi casa y maltrataron a mis niños,
me quemaron los pies y pusieron en un rincón a mi esposa,
luego a mí me golpearon, me tiraron al suelo, me vendaron
los ojos y me encadenaron de pies y manos ... En el destacamento
me metieron en un hoyo. Allí me estuvieron acusando de guerrillero.
Ahí les decían a todos los que estaban detenidos "reconozcan
a sus tatas guerrilleros". Querían que les dijéramos
dónde vivían los guerrilleros que conocíamos,
yo me puse serio y fuerte, en ningún momento perdí
la esperanza de salir libre, hasta me puse contento y les decía
a mis compañeros que se pusieran contentos para que no nos
mataran, claro que yo tenía miedo, esa mañana me fueron
a traer al hoyo donde me tenían y me llevaron al cuarto oscuro
que estaba hecho de madera y de láminas viejas, me comenzaron
a torturar, me pusieron electricidad en los pies, me puyaban el
estómago y la espalda, algunos estaban fumando y apagaban
sus cigarros en mi cuerpo, yo no decía nada, al contrario,
yo les mentaba la madre y metieron mi cara dentro de un saco de
cal, me volvieron a llevar a la fosa, pero esta vez estaba llena
de mierda, y a cada media hora llegaban al hoyo, nos sacaban y nos
interrogaban y nos decían: "Hijo de la gran puta, decime
donde están tus padres guerrilleros". En ese hoyo me tuvieron
tres días, me quitaron el agua y la comida".25
581.
Las fosas donde tiraban
los cadáveres, en las unidades militares, también
se empleaban como lugares de detención, para mortificar a
los detenidos, torturándolas con el espectáculo de
los restos de las personas que con anterioridad habían sido
ejecutadas en las bases militares. Esta fue la experiencia de Juan,
secuestrado por soldados del destacamento militar de El Chal, Santa
Ana, El Petén.
"Encerrado en
un casa oscura donde había más gente, sin darles de
comer, ni beber, donde incluso había cadáveres ya
engusanados de gente que mataban y ahí la dejaban".26
Igual experiencia vivió otro testigo en
la Base Militar de Huehuetenango:
"Fue sacado, por
la noche de su casa, en San Antonio Huista y llevado a la Zona Militar
de Huehuetenango. Lo tenían en un cuarto de tres varas cuadradas,
el cual era cuidado en todo momento por tres soldados. En ese cuarto
lo tuvieron amarrado, con la boca abajo. No le daban comida y sólo
un poco de agua. Estaba descalzo y semidesnudo. Le amarraron las
manos con mucha fuerza, por lo que se le hincharon las manos y los
brazos, lo que le provocaba dolor y sensación de adormecimiento
en las manos. Fue golpeado y sometido a muchas torturas. En la celda
estaban los restos del pantalón y la camisa llenos de sangre,
del señor Guillermo Camposeco, quien también fue secuestrado
en San Antonio Huista".27
582.
Al encierro en fosos o cuevas de los torturados,
se sumaba la privación de sueño y de alimentos:
"Llegamos a un
destacamento... en la Aldea Las Marimbas y allí nos metieron
... ahí tenían como una cueva, un hoyo, así
para abajo la tierra, y la entrada era como de éste ancho,
me metieron y ahí me dejaron en la noche, ...medio sentado,
(sic) arrecostado, un poco sentado, así de lado. Amaneció
bajo la misma forma, bajo presión, amenaza de muerte y de
que me están presionando y que quieren información
y todo, ahí me tenían no recuerdo cuántos días
estuve encerrado, son como cinco o seis días... Un soldado
me dijo, "trate la manera de descansar, duerma". Me sentí
un alivio ...media hora después me vuelven a despertar. "¨Qué
estás haciendo?", "Nada". "¨Verdad que estabas durmiendo?,
aquí nadie duerme". Miraban que yo intentaba dormir, ya llegaban,
ya como dos, tres, cuatro días que por tensión, por
los golpes, no podía dormir, y al mismo tiempo estaba agotado,
estaba cansado pero no podía dormir, entonces cuando ellos
miraban que yo me empezaba a dormir me llegaban a patear; "que aquí
no se duerme".28
583.
La privación
de sueño se lograba a través de simulacros de fusilamiento
de las víctimas. En la Zona Militar de Puerto Barrios, un
grupo de dirigentes sindicales fue torturado durante todo el día.
"Durante las noches
eran sacados de sus celdas y enseguida les tiraban disparos que
resultaban no ser verdaderos; éstos simulacros de ejecuciones
eran realizados todas las noches e iban acompañados de interrogatorios
sobre la actividad en la Bananera".29
584.
Los métodos de "ablandamiento" iban acompañados
invariablemente de privación de alimentos y bebidas; se humillaba
al máximo a las personas para "recuperarlas".
"[D]oce días
estuvimos amarrados bajo los palos en el cementerio, sin comer.
Preguntaron si queríamos café. "Sí", decíamos
nosotros. Estabamos vendados y empezaron a orinar en nuestras bocas".30
"Cuando muchos
días se ha aguantado el hambre, se quita ... pero duele el
estómago y uno como que se embola ... La comida era así:
un tamalito en la mañana y chocolate con orines, en la tarde
nos llevaban una palanganita con popó y nos obligaban a comerlo,
si no lo comíamos nos lo tiraban a la cara".31
585.
Los soldados se burlaban
de que los detenidos tenían que comer su propios excrementos
y orines.32 Otro
testimonio confirma lo anterior:
"Cuando les ofrecían
la comida, primero los soldados defecaban y luego eso era lo que
les ofrecían. Cuando pedían agua les daban orines".33
La interrogación
586.
En Guatemala se aplicaba a las víctimas
de tortura distintos métodos que mezclaban la tortura física
con la tortura psicológica, acompañados de humillaciones
y técnicas de desorientación sensorial.
La tortura
física
587.
Entre los métodos
de tortura física empleados con frecuencia se encontraban
golpes sistemáticos, cortes y/o heridas, privación
de sueños y/o alimentos, torturar o matar a otros en su presencia,
quemaduras, suspensión y/o colgaduras, asfixias y/o inmersiones
y otras como tortura sexual, tortura eléctrica, tortura farmacología
y tortura dental. (Véase Gráfica 2).
Gráfica
2
588.
Los golpes sistemáticos
consistían en un tipo de tortura en que la víctima
recibía golpes inferidos en la plantilla de los pies con
palos, cañas o alambres. Otros tipos de golpes sistemáticos
puede propinarse en ambos oídos al mismo tiempo, en puntos
de fracturas anteriores, puñetazos en el vientre, etc.
"Me llevaron a
un cuarto como oficina donde se encontraban otros oficiales militares
y ahí me empezaron a interrogar sobre información,
bajo golpes y todo, ahí me amarraron las dos manos contra
la pared que si yo daba información inmediata no me matarían,
pero así me seguían golpeando con un bloque de ese
de construcción, aunque ya en ese momento, eso si, de tantas
cosas o el susto quizá, ya no sentía yo los golpes,
y llega el otro que había participado en mi captura ... que
era el Jefe de la G-2 ... en San Marcos, junto con el comisionado
del Municipio de San Pablo, llegaron y dijeron de que yo ni a lo
bueno ni a lo malo estaba dando información y agarraron un
no sé qué es, tarro o bambú, lo que hicieron
fue empezar a golpear los dedos de mis pies, eso sí me acuerdo,
me hicieron llorar. Me hicieron gritar, no podía defenderme,
ni correr porque estaba amarrado y colgado contra la pared ...".34
589.
La tortura sexual
consistía en violencia directa en los órganos genitales,
en la forma de violación sexual por animales, con botellas
o porras, y golpes o corriente eléctrica aplicada a los órganos
genitales. Se aplicaba tanto a hombres como a mujeres.
590.
Según los
testimonios recibidos por la CEH las mujeres por lo general se les
interrogaba desnudas. La forma más común de violencia
sexual utilizada contra las mujeres era la violación sexual.
Incluso se llegó a practicar de manera masiva, porque les
causaba mucho dolor a las mujeres. Un miembro de la G-2, al ser
preguntado sobre qué les hacían a las mujeres, contestó:
A las mujeres,
[riendo] "¨Qué no les hacíamos? Los oficiales iban
a hacer sexo con ellas. Se les hacían torturas psicológicas,
quemas de cigarros en los senos".35
"Mire, cuando
fueron a capturar a las comunidades, cuando no estaba el esposo
llevaban a las mujeres... definitivamente las violaron, el Ejército
las violó ... era chiste para todos, soldados y oficiales
...se burlaban, se reían porque violaban a las mujeres".36
Una mujer que trabajó
forzada para el Ejército, señaló: "Fuí
obligada a ver cómo torturaban y mataban a la gente. Para
que no me reconocieran me ponían una capucha ... Tuve que
ver cosas malas. Los soldados siempre violaban a las mujeres, los
de la G-2 sacaban a la gente y la mataban".37
591.
Una consecuencia de las violaciones sexuales de
las mujeres era la difusión y el contagio de enfermedades
venéreas:
"[L]a violaron
varios soldados ... allí los soldados son "shucos".38
... Los soldados de tropa salen con las mujeres de la calle y con
muchas enfermedades venéreas, según dicen que un soldado
tenía esa enfermedad y se la pegó a la muchacha, tenía
la pobrecita ...los soldados que no sabían que ella estaba
enferma hicieron uso de ella y los contagió".39
592.
Las violaciones sexuales a hombres, a través
de la introducción de objetos, también fueron utilizadas
como tortura.
"A los tres días
de haber sido capturado por la G-2, su cuerpo apareció en
una playa entre los límites de Zacapa e Izabal. Apareció
con una nota que decía "nunca había conocido un hombre
que de verdad fue un hombre". Su cuerpo tenía señales
de cuchillo, muchas partes tenían marcas de quemaduras, le
habían quitado la piel de sus pies, y su cabeza estaba aplastada
por una piedra. El médico que hizo la autopsia confirmó
que fue agredido sexualmente".40
593.
Los choques eléctricos
provocaban reacciones convulsivas en extremo dolorosas. Los cables
eléctricos se colocan en las zonas más sensibles del
cuerpo como son las orejas, la lengua, las encías, las yemas
de los dedos, los dedos de los pies, los órganos genitales
y los pezones. Un ex soldado observó como torturaban con
electricidad: "Un día llegó el capitán de
la S-2 desde temprano estaba allí. El comandante del destacamento
del Puente Xaclbal era [un] mayor ... El capitán de
la S-2 platicaba con la señora y el mayor. Como a las tres
de la tarde la metieron en un cuarto ... y como había luz
eléctrica la desnudaron y comenzaron a ponerle cargas eléctricas,
la señora gritaba. A las siete de la noche la metieron en
un jeep donde iba el mayor y el capitán S-2 y la llevaron
bajo el puente del río Xaclbal donde la mataron y tiraron
al río".41
594.
También se aplicaron cables eléctricos
en el ano o en los genitales de los hombres:
"Me llevaron,
me sacaron la camisa, me quitaron el pantalón y agarraron
el suéter de uno de los oficiales, me metieron la manga del
suéter en la boca y me agarraron ... "aquí nos va
a decir la verdad" .... Cuando vi, agarraron un cable, lo metieron
en el tomacorriente ya que ahí hay un congelador y enfriador,
me empezaron a poner toques eléctricos con hielos y todo,
yo no conocía de que es toques eléctricos, me sentía
todo así, que no es igual que un golpe, me acuerdo que poco
a poco iba muriendo. "Esto pasa por no decir la verdad ... por no
decir la verdad, ésta es tu suerte ahora". Y el otro dice,
"súbele, súbele más al alambre pues". Y me
pusieron los alambres en los testículos. Yo me acuerdo que
pegaba de gritos y el grito que se oyó afuera y llega el
coronel ..."ya, ya estuvo, porque todavía están las
cocineras y ellas escucharon...".42
595.
Una víctima
torturada en la ciudad de Guatemala relata que lo llevaron a un
cuartel militar donde lo tuvieron 17 o 18 días, sin alejarse
de la ciudad capital. Recuerda una pila en el centro del patio,
alrededor del mismo corredor rodeado de cuartos. Uno de ellos era
la sala de tortura, siempre había luz eléctrica encendida.
Los tres primeros días fueron los más duros. Primero,
le tuvieron atado con lazo y después con esposas dentro de
un baño. Los interrogatorios y torturas eran muy duros. El
siempre argumentó que únicamente era asesor sindical.
Le pusieron una pieza de cuero alrededor del cuerpo desnudo y le
dieron toques eléctricos en una sala donde había unas
30 personas que esperaban turno para la tortura. Los toques eléctricos
le alzaban del suelo todo el cuerpo. Se desmayó y antes pudo
vislumbrar cómo alguien le ponía una inyección
a la altura del corazón para reanimarlo.43
596.
Otra persona que
fue torturada en la base militar de Playa Grande indicó:
"Me acostaron en una cama con alambres, encendieron una planta
y conectaron unos alambres, después sólo me retorcía
del dolor".44
597.
La técnica
de asfixia fue más empleada en los procedimientos de interrogatorio,
por la facilidad con que podía ser aplicada sobre la víctima.
La sofocación podía ser provocada a través
de distintos métodos, como sumergir a una persona en agua,
en excrementos u orines, o en otras ocasiones a través del
"garrote", que consistía en aplicar a la víctima torniquetes
en el cuello. La más popular de todas las técnicas
de asfixia era la capucha de insecticida gamezán.
598.
En junio de 1963
un estudiante de Derecho fue detenido por la Policía Judicial
al medio día en la 2da. calle, entre 3¦. y 4¦. avenida de
la zona 2 de la ciudad capital. Estuvo en la penitenciaría.
Cuando lo entrevistaron contó que le habían puesto
la capucha de gamezán, que lo metieron en la pila electrizada,
y lo violaron; esto lo afectó mucho. "Debido a lo que
había sufrido se distanció y comenzó a beber
licor".45
599.
Otra víctima fue detenida el 3 de febrero
de 1983 en la Calzada Aguilar Batres, en la 21 calle de la zona
11 de la ciudad capital.
"Sus captores
lo vendaron y lo llevaron al Departamento de Investigaciones Técnicas
(DIT), de la Policía Nacional en donde lo encerraron en el
servicio sanitario, hasta que lo trasladaron a otro lado, posiblemente
un centro de interrogatorio de prisioneros políticos del
Ejército. La operación fue dirigida por la G-2 y ejecutada
por [un] capitán. A las trece horas iniciaron el proceso
de interrogatorio y tortura acusándolo de pertenecer al PGT.
Los torturadores utilizaban apodos como el Gato, el Macaco, el Marían,
quienes trabajan ahora como pilotos en la Policía Nacional.
Las torturas acompañadas de interrogatorio duraron desde
el 3 de febrero hasta el 24 de abril del mismo año. Los interrogadores
eran militares. La primera semana le aplicaron las siguientes torturas:
lo asfixiaban con llantas, lo ahogaban en un tonel de agua, lo colgaban
de un lazo colocándole una venda y una capucha con gamezán".46
600.
En otro testimonio, 16 personas fueron capturadas
por una patrulla del Ejército y conducidas al destacamento
militar en la Playa de El Estor, Izabal.
"Llevaron a cuatro
de ellos que hablaban español al cementerio de El Estor.
Allí tenían otro puesto para castigar gente. Después
de unos días llevaron a los demás al cementerio donde
todos fueron torturados e interrogados... Pusieron bolsas de cal
a todos. Con patadas y palos los estuvieron golpeando toda la noche...".47
En San Andrés
Sajcabajá: "el Ejército convocó a
una reunión para organizarlos a realizar patrullaje en la
comunidad, tres horas después, se encontró con los
patrulleros de Chinique, los cuales sin motivo alguno lo sujetaron,
atándole las manos hacia atrás, ...lo llevaron al
destacamento militar. ...Estando ya en ese lugar, empezaron a golpearlo
y lo interrogaban sobre sus compañeros, constantemente lo
golpeaban en la cabeza y en muchas ocasiones perdió el conocimiento
... lo amenazaban con un puñal diciéndole que ...
lo iban a degollar. Al no responder, le colocaron un lazo en el
cuello, lo colgaban, cuando veían que estaba a punto de morir
lo bajaban, dándole tiempo para que se recuperara ...Uno
de los soldados le ofreció dinero con tal de que dijera quiénes
eran los demás guerrilleros. El les manifestó que
no podía responderles en vista de que no sabía. Le
colocaron una bolsa plástica en la cabeza amarrándosela
en el cuello con tal de asfixiarlo. Constantemente cambiaban a la
pareja de soldados que lo torturaban y cada quien tenía su
propio procedimiento de torturar. Llegó un momento en el
que ya no soportaba, por lo que pidió a los soldados que
lo mataran ...".48
"Como a las 10
a.m. entró el Ejército a la casa de la víctima.
Lo golpean, acusándolo de ser miembro de la guerrilla y con
la culata de sus armas le golpean el estómago. Le interrogan
sobre nombres de compañeros y dónde esconden sus armas.
Al no responder le aplican un torniquete en el cuello y lentamente
lo aprietan; al ver que se pone morado, lentamente se lo aflojan.
Las torturas duran desde las diez de la mañana hasta las
seis a siete de la noche. Otro compañero de la comunidad
es igualmente secuestrado. La esposa es violada por quince soldados,
en presencia del cónyuge, quien en ese momento es colgado
debajo de un árbol".49
601.
En las torturas se
utilizó la técnica de quemaduras aplicando cigarrillos,
leños encendidos o cualquier otro objeto que podía
causar ardor o quemar la piel de la víctima. Los torturadores
combinaban esta técnica con formas de tortura sexual, por
lo que aplicaban los instrumentos en los órganos sexuales
de la víctima o en otros lugares especialmente sensibles
como la espalda, las plantas de los pies o el rostro. Algunos cadáveres
que eran botados en las vías, presentaban generalmente señales
de tortura por quemadura: "Los ojos de Alberto estaban completamente
deformados, parecía como que le hubieran vertido agua caliente
y sus párpados estaban muy quemados".50
A finales de 1982,
el Ejército capturó a Matías en su casa, juntamente
con su esposa. A su esposa la obligaron a trabajar en la base militar
y a Matías lo llevaron a las montañas de Petén,
donde le tuvieron cerca de dos meses. Le quemaron la planta de los
pies con cigarros, lo obligaron a caminar sobre espinas con los
pies descalzos. Cuando el Ejército descubrió que era
una persona fuerte, "lo trabajaron para que colaborara
con el Ejército".51
"El comisionado
... denunció a la víctima, de San Pedro Necta, de
dar comida a la guerrilla. La denuncia era falsa, y el motivo verdadero
fue que Gaspar se había negado a venderle el maíz
fiado en una oportunidad. ...Cuando él llegó a su
vivienda, ya varios patrulleros y soldados estaban robándose
las tejas y preparando el fuego. También robaron unos 70
quintales de maíz y a él le quitaron 500 quetzales
que llevaba en la bolsa. Después lo estuvieron dorando en
un palo como desde la una hasta las dos de la tarde".52
602.
En algunas bases
militares funcionaban hornos donde quemaban a las personas. Dice
un testimonio relatado por un refugiado en México, sobreviviente
de una comunidad:
"[E]l Ejército
de Guatemala incursionó al campamento de refugiados de Santa
Marta, en 1983. El Ejército logró capturar a tres
refugiados y luego los llevó al destacamento en Ixquisis,
San Mateo Ixtatán, Barillas. Allí les torturaron,
los pusieron en un horno de cardamomo, donde les quemaban cada día
poco a poco (en fuego lento). Esto duró unos tres días.
Las víctimas estaban en muy mala condición, con muchas
quemaduras. El cuarto día obligaron al hijo a matar a su
propio padre con un machete. El hijo lo hizo para terminar con los
sufrimientos del padre. Después de esto, los soldados mataron
al hijo con sus armas de fuego".53
603.
El "colgar" a una
persona era una técnica por medio de la cual se enganchaba
por lo alto a la víctima y se la mantenía suspendida
por horas, en una posición antinatural. Esto provocaba dolores
intensos y permanentes, impedía dormir, era un sufrimiento
extremo que no requería ningún esfuerzo por parte
del ejecutor. Una persona torturada en la Zona Militar de Santa
Cruz de Quiché dice:
"...[M]e sacaron
nuevamente y me regresaron al salón, a la galera y me metieron
a un cuarto al lado de éste, anexo al salón por una
puerta, ahí me metieron con los ojos vendados y me pusieron
grilletes, uno en cada mano y otro en los pies, y me pusieron en
una litera doble, ahí estuve tres meses ... Perdí
la fecha. Estuve tres meses en ese cuarto, donde mantienen a los
secuestrados, a los prisioneros. ... La forma de castigo era estar
colgado sobre el aire desde la misma cama, esa fue la posición
durante 30 a 40 días".54
604.
El "colgar" a una persona era acompañado
generalmente de golpes en áreas como la zonas genitales,
o el vientre, y hacía más doloroso el castigo en esas
partes del cuerpo, como lo evidencia el siguiente caso.
"Los
delatores vestidos de civil gritaron entonces que los Ixbalan y
los Chiviliu (todos eran menores de edad, e incluso uno tenía
10 años) eran guerrilleros, ...los amarraron fuertemente
y los llevaron con golpes al destacamento militar de Panabaj. Los
comenzaron a torturar para que dijeran dónde se encontraba
el campamento de la columna guerrillera Javier Tambriz, siendo acusados
ante los oficiales militares ...ambos paramilitares ...Ante la negativa
fueron golpeados con salvajismo, les ataron la muñecas y
los tobillos; fueron colgados del techo dejando el vientre descubierto
y colgando como si fueran hamacas. Fueron pateados toda esa tarde
y la noche, en el abdomen y los órganos genitales. Los torturadores
se turnaban, tres a la vez, a los quince minutos estaban bañados
en sudor. A la mañana siguiente entró un nuevo turno
de torturadores. Tras varias horas de estar suspendidos y golpeados
los descendieron al suelo. En tono de burla les dijeron: "Pobrecitos,
muchá, Tienen frío. Pobrecitos". Y burlándose
más dijeron: "Bueno, huecos, traigan los ponchos para nuestros
invitados porque tienen frío". Acto seguido entraron grandes
troncos de árboles y juntándolos los pusieron encima;
sobre ellos tendieron unas colchonetas y sobre éstas se tendieron
varios soldados, debidamente abrigados. Así, tuvieron que
soportar a los soldados por varias horas".
"José fue
bajado dos veces al llamado "Paredón", en donde lo "fusilaban".
Luego, entre insultos y preguntas, era retornado al sitio del suplicio
físico. En el transcurso de la tortura, les vendaron los
ojos y les introdujeron sendos lienzos empapados en aceite y tierra,
en la boca. Al día siguiente llegó el teniente y dio
la orden de descenderles y desatarles y les dijo: "Ya vino su familia
a buscarles, muchá. Y ya les dije que a ustedes les secuestró
la guerrilla y les torturó y que nosotros los rescatamos;
así que coman lo que quieran. Vengan a comer, muchá!".
Nadie pudo comer, sus manos se encontraban extraordinariamente hinchadas
y eran incapaces de sostener el tazón, y aunque fueron ayudados
por los soldados no pudieron tragar debido a que tenían cerrada
la tráquea de los golpes, la sangre y el dolor. No podían
caminar, por la tremenda inflamación de sus pies y el dolor
insoportable de sus testículos".55
605.
El empleo de sustancias,
drogas o medicamentos que producían graves trastornos de
la percepción o distorsión de la realidad fue otra
técnica de tortura. Algunas de estas drogas producían
fuertes dolores internos y otras producían un estado de semi-inconsciencia,
que volvía más fácil obtener la cooperación
de la víctima.
606.
El uso de drogas
sobre gran número de detenidos es confirmado por el estudio
del Servicio del Centro de Información del Estado Mayor Conjunto
de los Estados Unidos en el cual se indica: "Efraín Bámaca
Velázquez fue interrogado durante su estancia en la Zona
Militar número 18 (San Marcos) principalmente por el G-3
de la Zona, ... y el G-2 ... Estos oficiales fueron asistidos en
los interrogatorios por dos doctores militares no identificados
asignados a la enfermería en el Cuartel de la Zona Militar
18. ... relató que los doctores le proveyeron de las drogas
necesarias que eran usadas en los interrogatorios".56
607.
El uso de la tortura
farmacológica también fue descrito por Emeterio Toj
Medrano, en la Zona Militar de Huehuetenango.57
Un ex especialista del Ejército también describió
este método.
"[Recién]
Llegado, los altos militares de Huehuetenango que eran médicos,
por ejemplo, ... era coronel, médico y cirujano, este señor
les inyectaba no sé qué ácidos a la gente que
llevaban, de los que supuestamente eran guerrilleros, al hospital,
como él era el jefe del hospital, no sé qué
ácidos les inyectaba y los mataba. Luego decían que
no aguantó la operación ...".58
608.
La mutilación
de miembros, los dedos de los pies o de la mano, la propia mano
entera, o partes de la cara, o la lengua, era algo común
a muchos torturados. Sobre todo arrancar la lengua, los ojos, era
una práctica común y los cadáveres eran botados
posteriormente en las calles o en las plazas para infundir terror.
La mutilación de los órganos sexuales de los hombres
fue aplicada sistemáticamente. Esto aconteció en la
finca Chacayá, Santiago Atitlán, contra un grupo de
campesinos.
"Las víctimas
aparecieron al día siguiente botadas a lo largo del camino
entre Godínez a Patzún, aproximadamente a 30 kilómetros
de los hechos. Las víctimas aparecieron con signos de tortura,
les habían arrancado pedazos de sus cuerpos ... También
les habían quitado toda la piel de las plantas de sus pies
y tenían heridas de machete en la cabeza. A otro le habían
cortado sus genitales y se los pusieron en la bolsa de la camisa.
A otro le quitaron los ojos y se los pusieron en la bolsa. Al pastor
le habían quitado toda la piel de su cara, fue pelada. El
acta de levantamiento de cadáver del señor José
Chicajau elaborada por el juez de paz, señala que éste
presentaba quemaduras en el abdomen y en ambos pies, muchos golpes
amoratados en distintas partes del cuerpo".59
609.
Un grupo de mujeres que fueron torturadas en el
Cuartel de Reservas Militares en Santa Cruz del Quiché, indicó:
"Las llevaron
a una habitación chiquita, obscura, se sentía que
había más gente, sólo se quejaban. Poco a poco
pudieron distinguir a varios hombres que tenían cortados
pedazos, de nariz, orejas, dedos ...".60
610.
En otro caso, a unas personas organizadas en el
CUC, cerca de San Juan Cotzal, los llevaron amarrados a la Finca
San Francisco.
Allí concentraron
a la población para que presenciaran la tortura. "A Manuel
... le cortaron una oreja y le obligaron a comérsela delante
de toda la gente. Después de torturarlo y amputarle diferentes
miembros" se lo llevaron a un pinal camino a Cunén, a la
salida de la finca como a un kilómetro. "Allá lo terminaron
de matar haciéndolo puros pedacitos, con machete". Los restos
quedaron en el lugar sin enterrar.61
611.
Arrancar las uñas fue otra recurrente tortura.
"[A] Juan Tomás,
Matías Tomás y Manuel Tomás, los soldados sacaron
un puñal, les sujetaron las manos y les empezaron a sacar
una por una las uñas. Los gritos de dolor eran muy fuertes
y les ordenaban a las víctimas que confesaran su participación".62
612.
Otro tipo de tormento físico era la tortura
dental, consistente en extraer de forma brutal piezas dentales de
la víctima:
"A Jesús
le comenzaron a golpear en la boca hasta romperle los dientes, luego
se los sacaron con cuchillo y se los iban haciendo tragar, de uno
en uno, mientras lo interrogaban sobre los nombres de sus compañeros
guerrilleros. Finalmente el oficial, enojado porque no le decía
nada le agarró la lengua y amenazó a Jesús
con cortársela, mientras volvía a decir que dijera
los nombres. Unos soldados sacaron un palo donde tenían colgadas
una fila completa de lenguas y le dijeron: "La tuya será
la próxima". Golpearon fuertemente a Jesús y luego,
le cortaron la lengua...".63
La tortura psicológica
613.
Aunque resulte difícil
comprender el horror implícito en los métodos empleados,
la tortura psicológica destruye la personalidad de la víctima.
Algunos de las técnicas aplicadas en este campo fueron las
siguientes.
614.
La privación,
método que consiste en impedir a la víctima todo estímulo
sensorial, como el sonido y la luz, el sueño o todo contacto
social. A menudo se combinan ambos sistemas. La víctima puede
ser incomunicada en una celda que mide tan sólo 2 por 1,5
metros, sin luz o con luz encendida constantemente. No tiene donde
lavarse ni puede ir al baño, por lo que no le queda otro
recurso que hacer sus necesidades en la celda. Pasa días
sin dormir y se quiebra su resistencia; la falta de relación
con el resto del mundo le hace perder toda esperanza y le produce
desesperación y depresión; algunos llegan incluso
a sufrir alucinaciones.
615.
Cuando el Ejército
tenía la intención de recuperar a una víctima
para obligarle a trabajar en favor de la causa militar, desarrollaba
este método; por ejemplo, una joven superviviente, objeto
de múltiples ultrajes de carácter sexual infligidos
por efectivos de la G-2 y de las PAC fue sometida a este tipo de
tortura, para después integrarla en Asuntos Civiles del Ejército:
la tuvieron tres meses sin ver la luz del día y la interrogaban
constantemente.64
"Luego que me
llevan ahí me entran y no me detienen para nada allí,
me llevan a un cuartito que estaba totalmente oscuro, estaba pintado
de café o negro, yo no sé exactamente, pero en sus
orillas tenía manchas de sangre y una gota de agua que estuvo
todo el tiempo ahí. Luego me quitan toda mi ropa y me meten
en ese cuartito, yo no sé cuanto tiempo me dejaron ahí...".65
616.
Las víctimas
repetidamente fueron amenazadas de que iban a ser torturados, ejecutados
o insinuando que se iba a buscar a familiares o amigos para torturarlos
en su presencia. La angustia que producían estas amenazas
constituía una forma de tortura en sí misma.
"Entonces ahí
me amarraron de pies y manos con una terrible sentencia oficial
del Ejército, diciendo que "si no decís la verdad,
a las ocho de la mañana te matamos".66
"Me decían
que tenía que colaborar. Acordate que tenés familia.
Sabemos que tenés en México y nosotros no respondemos
por ella. Su vida de ellos depende de que vos colaborés.
Amenazaron de hacerle daño a mi familia y matarme a mí
si yo no colaboraba. No me golpearon, pero las torturas psicológicas
fueron bastante fuertes. Al tenerme encerrado en ese cuarto en la
capital. El cuarto tiene una ventana alta para que entre la claridad
y una cama donde yo dormía. Me tuvieron ahí como 15
días engrilletado".67
En otro caso, detuvieron
a nueve personas, integrantes de ORPA: "Los llevaron a la Zona
[Militar de Santa Lucía Cotzumalguapa] y los interrogaron.
Manuel no me dio detalles, pero sí los torturaron. Le dijeron:
"Mirá si no decís nada, uno por uno los vamos ir matando".
Entonces empezó a dar información, pero no la información
que les interesaba a ellos. Eso fue después, cuando ya ofrecieron
torturarlo, sacarle los ojos, quitarle los dedos".68
617.
Las amenazas hacia la familia o los amigos era
otra variante de tortura, como relata una sobreviviente, quien después
de múltiples tormentos fue liberada.
"Yo ya me [fui]
a vivir con los papás de esta mi amiga y ella, que [fue]
la que me ayud[ó] a salir de ahí [de la cárcel].
Yo pienso que es lo peor de lo que yo había vivido hasta
ahí, porque a diario yo miro los carros de los tipos que
están frente a la casa donde yo vivo. Digo que es el peor
martirio porque con la sensación de que en cualquier momento
podían agarrar a esta muchacha que me había ayudado,
a sus papás, o a sus hijos. Entonces como que era una tortura
y me sentía humillada, porque cada vez que yo salía
los tipos estaban, alguno, ahí".69
618.
Ser forzado a presenciar
la tortura de otros, observando por ejemplo, cómo torturan
a seres queridos, es una vivencia inhumana. A menudo una persona
es torturada hasta morir mientras otros detenidos son testigos impotentes.
"Lo detuvieron,
el 25 de julio de 1967. Fue tomado como teniente de las FAR. Amigos
de él contaron que lo habían visto. ... no dio mayor
información porque salió como loco de oír las
torturas que le hacían a Oscar".70
Después de
haber sido violada, una víctima fue llevada a una sala: "...
Tenían a un muchacho y me dijo que viera lo que iban a hacer
con él, que no sabían si era un ladrón o un
guerrillero, que lo único que sabía era que lo habían
agarrado y lo tenían ahí. Y lo empezaron a torturar
delante de mí. Pasaron no sé cuantos minutos viendo
lo que le hacían al muchacho. Después otra vez volví
a perder el conocimiento".71
619.
Una sobreviviente de torturas que estuvo prisionera
en un centro de torturas a cargo del Ejército en la zona
10 de la ciudad capital, y luego fue trasladada a la cárcel
de mujeres de Santa Teresa, relata:
"[C]uando a mí
me trasladaron a la cárcel de Santa Teresa había una
señora que la habían secuestrado junto con su niña
que tenía como diez años, y a su esposo. Y a esa señora
y a mí nos agarraban a las dos y se llevaban arrastrada a
la niña. Y le decían a la señora: "Ahorita
la venimos a traer para que mire lo que vamos a hacer a su hija".
Nunca le hicieron nada a la niña, pero era la manera de torturar
a la señora. La señora se les tiraba, les suplicaba
y hacía un montón de cosas porque ella les decía
que no hicieran nada a su niña. Cuando yo llegué ahí
a la señora la ponían a que viera lo que me hacían
también. Cuando yo llegué ahí a la cárcel,
yo me acuerdo que la señora me abrazó y se puso a
llorar y me dijo: "Mire las condiciones en las que tienen a mi hija".
La señora era de familia de mucho dinero de ahí de
Guatemala. Su niña era muy linda y la niña se le había
puesto como que había perdido el conocimiento. Actuaba así:
no hablaba, no reaccionaba. La señora le hablaba a la niña
y la niña no contestaba y yo siento que era una de las torturas
peores que la pobre señora estaba viviendo, porque ella me
decía: "Mire en lo que han transformado a mi hija" ...Y ella
también me contaba que lo último que había
sabido de su esposo es que estaba en Pavón y que él
estaba loco, que estaba ya sin pelo, sin nada. Y que él era
bien joven y ... que él estaba loco y que ella echaba en
cuenta que era de todas las torturas que a él le había
hecho, ya que a él también lo habían tenido
junto con ellas y que delante de ella lo torturaban".72
620.
Otra modalidad de
tormento psicológico fue la humillación. Se obligaba
a las víctimas a decir cosas vejatorias o cantar canciones
insultantes sobre sus seres queridos. El torturador se reía
o se burlaba de la víctima, orinaba sobre ella, la obligaba
a comer excrementos.
"El jefe... fue
el hombre que más me humilló y cómo se me va
al olvidar ... Era un tipo vulgar, sin escrúpulos ... fue
el primer tipo que abusó de mí y siempre que lo hacía
lo hacía con vulgaridades, con palabras repugnantes ... Era
un hombre bien vulgar, era un hombre que me dejó impactada,
era el hombre que me iba a sacar y a llevar a los cuartos ... y
era una de los que participaban en amarrarme o recogerme después
de que me habían torturado y era uno de los tipos que más
abusó de mí ... Después me trasladaron a Santa
Teresa, el hombre llegaba a la cárcel a ver, habían
veces que yo lo veía de lejos y siempre se reía con
una sonrisa burlona y me hacía señas vulgares. Una
vez me acuerdo que yo estaba dormida en la celda donde estaba, cuando
sentí que alguien me tocaba y era él. Me dijo que
no me iba a hacer nada, que él era un hombre con escrúpulos,
que qué iban a decir las demás, que si veían
que me estaba haciendo algo ahí, todas iban a querer, me
lo decía con vulgaridades. Yo me acuerdo, él veía
que yo tenía demasiado miedo y llegó varias veces
a la cárcel...".73
La culminación de la tortura: la ejecución
arbitraria de las víctimas
621.
El asesinato de las
víctimas fue en muchos casos la culminación de la
tortura. Una vez que la víctima ya no poseía más
información valiosa, se negaba a cooperar, o cuando se había
capturado a una persona por error, se procedía en algunas
situaciones a ejecutar a la víctima. Un testimonio de un
miembro de las FAR que se incorporó en 1967 a la Brigada
Militar Mariscal Zavala aporta el dato de que desde esas fechas
tenía la consigna de interrogar, torturar, asesinar a los
detenidos y luego hacen desaparecer sus cadáveres.
"[P]or ejemplo
cayó un compañero que le decimos el Veneno Uno ...y
yo estando en Inteligencia pues pude ver como le aplicaron la tortura
psicológica, después la tortura física y después
como lo terminaban ... entonces, primero lo torturaron, lo colgaron
en un árbol y seleccionan a unos que ellos tienen, el Ejército
tiene cierta gente capacitada porque no toda la tropa está
en capacidad de hacer eso sino que ellos seleccionan los más
malos ...y a golpearlos estando maneados (amarrados de las manos),
golpeados de los pies; golpearon al Venenito para terminar con él.
Porque él no murió así de los golpes, sino
que quedó vivo, lo bajaron de la rama del árbol cargado,
y como ya no dijo más entonces lo mataron como a las 12 de
la noche ...le dispararon y no caía, se atrancó a
la pared, entonces vino el oficial y agarró la 45, "ah, vaya
-dijo- sos duro, no" y plam, le pegó en la frente. Y luego,
le echaron leña debajo y gasolina y le prendieron fuego.
Aquel olor de la carne como si fuera carne de res, no más
ni menos, se comenzó a quemar primero el pelo de la cabeza,
los dedos, así las partes más delgada. Lo que no se
terminaba era la parte del fémur, del hueso; se iba encogiendo
la carne para arriba. Primero se iba quemando y como miran que con
la primera tanda de gasolina y cable no se murió, volvieron
a rociar con más gasolina, mas leña... era el trabajo
de la tropa hasta convertirlo en cenizas, así se fue a terminar
el compañero Venenito Uno ...y así desaparecieron
muchos, muchos fueron lanzados en el río Motagua, otros en
otros ríos y siempre y cuando sean ríos grandes pues
los lanzaban".74
622.
Según un testigo
que logró escapar "en el destacamento de Chupol había
un gran hoyo o zanja en donde tiraban los cadáveres y los
incineraban". Otro testigo declaró que en el destacamento
de Chupol pudo "observar una gran zanja en donde hay muchos huesos
de esqueletos humanos".75
623.
Otro ex especialista de la Zona Militar de Playa
Grande afirma que en esa unidad funcionaban crematorios.
"Yo estaba en
el campo de fútbol de la zona. Pasaron recogiendo leña
y de repente nos llegó un olor y humo, fuimos a ver y nos
dimos cuenta que así era, vi cráneos y huesos terminándose
de quemar".76
624.
Un soldado que estuvo
de alta en el destacamento de Choatalúm, Colonia 9 de Septiembre,
Chimaltenango, vio: "como a muchos detenidos que habían
sido secuestrados de sus casas en sus aldeas, los iban ejecutando
y sepultando en el patio del destacamento. Al quedar la tierra removida
sembraban frijol y verduras para que parecieran hortalizas y no
diera sospecha alguna al visitante...".77
625.
Los crematorios y
cementerios clandestinos eran por lo tanto parte integrante de los
centros de interrogatorio, en la medida que era preciso deshacerse
de las personas torturadas y posteriormente ejecutadas. La disposición
de cadáveres, sobre todo en la escala masiva en que se mataba,
era una medida de seguridad de contra-inteligencia para tratar de
evitar que se conociesen los suplicios y asesinatos realizados en
los centros de interrogatorio.
Los responsables
de la tortura
626.
De conformidad con
los testimonios recibidos por la CEH (Véase Gráfica
3), el 88% de los casos reportados de tortura fueron ejecutados
por el Ejército. Los otros cuerpos de seguridad del Estado
ejecutaron actos de tortura en coordinación con miembros
del Ejército, en especial, con integrantes de la sección
de inteligencia.
Gráfica
3
Nota: El porcentaje de cada responsable se calcula
sobre el total de violaciones, sin considerar si su actuación
fue individual o en colaboración con otro.
627.
Otras secciones, actuando combinadamente, por instigación,
o con el consentimiento del Ejército, son responsables de
estas violaciones, en este orden: PAC, comisionados militares y
otras Fuerzas de Seguridad.
628.
El sistema de Inteligencia
militar, encargado de recopilar y registrar información,
fue la estructura interior del Ejército que estuvo más
involucrada en hechos de tortura. Un ex soldado de alta en Playa
Grande, al describir la forma en que se interrogaba explica:
"Los de inteligencia
eran los encargados de sacarle la verdad a la gente, les ponían
una capucha con gamezán, les sacaban los ojos con cuchara,
les cortaban la lengua, los colgaban de los testículos, esa
gente era masacre. El grupo se dividía entre los encargados
de torturar para sacar información (los investigadores y
captores) y los encargados de matar (destazadores)".78
Un ex soldado señaló
sobre este punto: "En el interior de la base militar había
personas que se dedicaban exclusivamente a asesinar y eran conocidos
como "matagente" o destazadores. Eran especialistas de la sección
dos; cuando estos especialistas habían matado a doscientas
o trescientas personas, los mataban. Por eso hay muchos destazadores
que ya no vivieron, sólo unos pocos lograron salir porque
se trasladaron de una actividad a otras".79
629.
El procedimiento
habitual de interrogatorio señalaba que los detenidos debían
ser preguntados brevemente respecto a la compañía
o el batallón para obtener la información de valor
táctico inmediato.80
El interrogatorio minucioso de los detenidos de guerra se localizaba
en la zona militar algunos fueron trasladados incluso a centros
más especializados como la base militar de Retalhuleu; las
diferentes instalaciones de la Dirección de Inteligencia
del Estado Mayor de la Defensa Nacional, como por ejemplo la famosa
La Isla; la antigua Escuela Politécnica o el Agrupamiento
Táctico de la Fuerza Aérea, entre otros.
630.
Emeterio Toj Medrano,
fue capturado en Quetzaltenango, torturado en la sede de policía
local y luego en la base militar de esa ciudad. Dos días
después fue trasladado al centro de la zona militar que tenía
jurisdicción sobre la aldea donde vivía Emeterio (Quiché),
en ese tiempo la zona de Huehuetenango. Después se le internó
en la base militar de Quiché, donde permaneció un
corto tiempo y luego fue conducido a la ciudad de Guatemala, donde
continuó detenido en el Cuartel General de Matamoros, hasta
que finalmente escapó.81
631.
Un documento desclasificado
del departamento de Estado de los Estados Unidos confirma que éste
era el procedimiento ordinario de tratamiento de los detenidos:
"Bámaca fue supuestamente mantenido cautivo en Santa Ana
Berlín durante aproximadamente un mes, donde fue interrogado
acerca de su conocimiento táctico de la ORPA y luego evacuado
a la ciudad de Guatemala para más interrogación...
sobre la ORPA y URNG".82
632.
Otro documento desclasificado
del Departamento de Estado indica: "... Las prisiones clandestinas
siempre han existido en Guatemala. ... cuando los insurgentes son
capturados por el Ejército, ellos eran mantenidos incomunicados
en lugares aislados en diferentes zonas militares, interrogados,
y una vez que el Ejército siente que ha extraído toda
la información pertinente de ellos, ellos son asesinados
y se deshacen de los cuerpos ... Los militares han declarado que
los prisioneros que han sido capturados, en esencia, han sido "volteados"
en favor del Ejército".83
633.
Un caso menos famoso que ilustra con igual crudeza
los interrogatorios que se iniciaban en el destacamento, para proceder
más tarde al traslado a la zona militar, por la aparente
importancia del detenido, es el testimonio que a continuación
se expone:
"Como
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