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Capitulo II
Las Violaciones de los Derechos Humanos y Los Hechos de Violencia

Volumen 1
Estrategia y Mecanismos de las Partes

Volumen 2
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 3
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 4
Los Hechos de Violencia

Capitulo II: Volumen 2

LA TORTURA Y OTROS TRATOS CRUELES, INHUMANOS Y DEGRADANTES

538.

     En el presente apartado se analiza quiénes realizaron los actos de tortura, cuáles fueron las víctimas, dónde ocurrieron los hechos y en qué períodos se desarrolló con mayor intensidad. En primer lugar se presentarán los años y señalarán regiones donde se cometieron las torturas; en segundo lugar, los objetivos que se perseguían con esta sistemática violación de los derechos humanos; en tercer lugar, cuáles fueron los métodos y técnicas utilizados para infligir sufrimientos físicos y psicológicos a las víctimas; en cuarto lugar, quiénes fueron los responsables de esta violación; en quinto lugar, en qué escenarios específicos se practicó la tortura; en sexto lugar, quiénes fueron las víctimas y los sectores étnicos y sociales a que pertenecían; en séptimo lugar y último se someterán a examen las actuaciones del organismo judicial frente a los actos de tortura.

539.

     En Guatemala, durante el enfrentamiento armado interno, la tortura fue aplicada sistemáticamente por agentes del Estado en el contexto de otras graves violaciones de derechos humanos, en particular junto con las desapariciones forzadas y las ejecuciones arbitrarias. La tortura en la generalidad de los casos, se iniciaba, con una detención violenta y culminaba con la ejecución de la víctimas.

540.

     La tortura constituye un grave atropello a la integridad física y moral del ser humano. Condena la tortura el artículo 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. Existe hoy en día en la comunidad internacional un consenso en el sentido de que la prohibición de la tortura es una norma estricta del derecho consuetudinario internacional.

541.

Como se indicó en el marco jurídico general, al inicio del presente Informe, en el contexto del conflicto armado interno que vivió Guatemala, las partes implicadas en el enfrentamiento tenían la obligación de respetar las disposiciones del artículo 3 común de los Convenios de Ginebra de 1949.

542.

     De acuerdo con dicha norma, están prohibidos "en cualquier tiempo y lugar... los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente (...) las mutilaciones, los tratos crueles, la torturas y los suplicios", así como "los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes", tanto respecto a la población civil, como a los combatientes que hayan depuesto las armas o que se encuentren fuera de combate por enfermedad, heridas, detención o cualquier otra causa. Estas prohibiciones, alcanzan por igual a todos los grupos involucrados en un conflicto.

543.

     La Convención de Naciones Unidas de 1984 contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, establece que "se entenderá por tortura todo acto por el cual se inflijan a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia". Esta definición ha alcanzado el valor de derecho consuetudinario debido a que los derechos protegidos son fundamentales. El artículo 2 de esta Convención dispone que "en ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como el estado de guerra o amenaza de guerra, la inestabilidad política interna o cualquier otra circunstancia como justificación del delito de tortura".

544.

     En el mismo sentido se pronuncia la Convención Interamericana de 1987, para prevenir y sancionar la tortura, al señalar que no se invocará ni admitirá como justificación del delito de tortura, la existencia de circunstancias tales como estado de guerra, amenaza de guerra, estado de sitio o de emergencia, conmoción o conflicto interior, suspensión de garantías constitucionales, la inestabilidad política interna u otras emergencias o calamidades públicas. La Convención extiende el concepto de tortura, no sólo a aquellos casos donde la víctima es sometida a un sufrimiento físico o mental, sino también a procedimientos que tienden a anular la personalidad de la víctima. Al efecto, dispone que "se entenderá también como tortura, la aplicación sobre una persona de métodos tendentes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aun cuando no causen dolor físico o angustia psíquica". En esta categoría se deben considerar los métodos de desorientación personal, el uso de psicofármacos o drogas y los procedimientos de control mental.

545.

     El artículo 3 de la Convención Interamericana determina que "serán responsables del delito de tortura los empleados o funcionarios públicos que actuando con ese carácter, ordenen, instiguen, o induzcan a su comisión, lo cometan directamente o que, pudiendo impedirlo, no lo hagan. Las personas que, a instigación de los funcionarios o empleados públicos ordenen, instiguen o induzcan a su comisión o lo cometan directamente o sean cómplices".

546.

     La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su artículo 27, prescribe que la integridad personal constituye un derecho que no puede ser suprimido ni restringido en ninguna circunstancia. En el mismo sentido se pronuncia el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, al disponer en su artículo 4 la inderogabilidad de la prohibición de tortura y la protección de la integridad personal en toda circunstancia, incluyendo las situaciones excepcionales que pongan en peligro la vida de la nación.

547.

En el ámbito del derecho interno, las diversas constituciones guatemaltecas contienen y han contenido disposiciones que ratifican la protección a los derechos humanos básicos, entre los que se encuentra el derecho a la integridad física y psíquica.

548.

     La Constitución de 1965, que entró en vigor en mayo de 1966 y rigió hasta 1982, contenía un capítulo denominado Garantías y derechos individuales. En el artículo 43 del Título II, establecía: "En Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El Estado garantiza como derechos inherentes a la persona humana: la vida, la integridad corporal, la dignidad, la seguridad personal y la de sus bienes (...). Se prohibe cualquier discriminación por motivo de raza, color, sexo, religión, nacimiento, posición económica o social u opiniones políticas".

549.

El Estatuto Fundamental de abril de 1982, que tuvo categoría de Ley Superior, señaló que Guatemala, como integrante de la comunidad internacional, cumpliría fielmente sus obligaciones internacionales, ajustándose en sus relaciones con los demás Estados a las normas de este estatuto, a los Tratados Internacionales y a las normas de derecho internacional aceptadas por Guatemala.

550.

El Estatuto Fundamental tuvo vigencia hasta 1985, cuando se promulgó una nueva Constitución, que en el artículo 3 establece que "el Estado garantiza y protege la vida humana (...) así como la integridad y la seguridad de la persona", y el artículo 4 señala que "ninguna persona puede ser sometida a servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad".

551.

     La CEH registró un total de 11598 víctimas de tortura. De ese total, el 54% de las víctimas sobrevivieron. El 46% de las víctimas de tortura, fueron además víctimas de ejecución arbitraria. Es posible además presumir que, debido a la frecuencia de la práctica de la tortura en Guatemala, ésta se hizo presente en muchos casos de desaparición forzada, que de ser esclarecidos, incrementarían el número de personas torturadas. Las cifras recogidas por la CEH no reflejan la totalidad de las torturas cometidas durante el enfrentamiento armado. Sin embargo los casos recibidos permiten ilustrar las características de esta violación.

552.

     De lo expuesto puede colegirse que muchas de las víctimas de la tortura fueron desaparecidas o asesinadas mientras estaban en poder de sus captores. Así lo confirma un ex especialista del Ejército:

 

     "Porque a la población civil que han capturado por "x" razón ... luego la desaparecen, no los dejan vivos, porque ahí prácticamente ellos no pueden sacar mayor cosa, ellos no pueden sacar información porque no tienen nada que ver, lo único que podía provocar es que el campesino o, qué sé yo, presente una denuncia de lo que le pasó. Pues ellos lo que hacen es evitar eso, matar y desaparecer, eso y a saber quién fue...".1 

 

      Cronología y regionalización de las torturas

553.

     Durante el período que cubre el mandato de la CEH se puede observar que los años en que se produce el mayor número de casos de tortura corresponden al período entre 1979 y 1985, siendo 1982 el punto máximo. (Véase Gráfica 1)

Gráfica 1

554.

Las cifras de las que dispone la CEH demuestran que la tortura fue utilizada con mayor intensidad en los departamentos con alta población maya: Quiché ocupa el primer lugar, le siguen otros departamentos como Huehuetenango, Alta Verapaz, Baja Verapaz y Chimaltenango.

555.

     Existe, por lo expuesto, una correspondencia entre las principales comunidades mayas perseguidas y las regiones o departamentos donde se practicó con mayor frecuencia la tortura. Los departamentos o regiones donde se perpetró la mayor parte de actos de tortura corresponden a los lugares donde habitaban los grupos más castigados por la represión política; los pueblos k'iche', q'eqchí, mam, kaqchikel, achí e ixil. Además, estos departamentos presentaban los más altos niveles de pobreza y subdesarrollo a escala nacional.

 

Objetivos de la tortura

556.

     Desde una perspectiva general, la tortura tuvo como objetivo prioritario la obtención de información. De modo adicional, fue utilizada para castigar a la víctima y para generar el terror en la población, garantizar el inmovilismo social y desarticular cualquier forma de actividad política.

La tortura para obtener información

557.

     La tortura fue utilizada para obtener información y servir a los intereses de los servicios de la Inteligencia militar y policial. Se pretendía conocer detalladamente la conformación de grupos sociales como sindicatos, partidos políticos, colectivos estudiantiles, universitarios, asociaciones campesinas, cooperativas, comunidades étnicas, etc. Es decir, se pretendía conocer con exactitud a cada persona y cada grupo dentro de la sociedad, y sobre todo ubicar a sus líderes respecto al régimen establecido.

 

     "Muchos líderes del CUC cayeron en esos meses ... Algunos fueron simplemente asesinados por los militares (Benigno, Enrique); otros fueron secuestrados por el Ejército y posiblemente todavía estén con vida, como José, Guillermo, Oscar. Nosotros habíamos entrenado a estos hombres y los habíamos conocido como líderes valientes. Algunos de ellos solían ser catequistas o líderes de las comunidades de base. De acuerdo a la información difundida por el EGP, tres líderes del CUC, José, Guillermo y Oscar habían sido secuestrados y se encontraban cautivos en la base militar de Mazatenango. Existían incluso algunos rumores, que ellos habían sido vistos en vehículos abiertos con el Ejército o la Policía Judicial moviéndose a través de las ciudades apuntando a otros miembros de la organización o para guiarlos a lugares escondidos ...".2 

558.

El testimonio que sigue señala que la víctima fue torturada durante varios meses en una cárcel clandestina del Departamento de Investigaciones Técnicas (DIT) que estaba bajo control de la G-2 en la ciudad capital, y fue conducida después de manera forzada a la USAC con el objeto de que identificara a supuestos militantes de las organizaciones guerrilleras:

 

     "Ya de ahí ya me empezaron a sacar a lugares. Por ejemplo, me llevaron a la Universidad; eran muchachos (los de la G-2) que parecían universitarios porque en ningún momento parecía que fueran judiciales y ahí pasábamos horas y horas y ellos me decían: "cuando mirés un universitario de los que han participado en manifestaciones nos lo tenés que señalar". Yo pienso que por suerte jamás vi a alguien conocido. No por el miedo que yo fuera a denunciarlo, sino que me vieran y me hablaran o algo. Era el tormento que yo vivía siempre, que alguno de los chavos que yo conocía de la universidad me viera y me hablara".3 

 

La tortura como intimidación a la población

559.

     La tortura también fue utilizada con fines de intimidación o coacción. Además de los maltratos físicos o psicológicos que incluso llegaron a ocasionar la muerte a varias personas, la tortura pretendía imponer un mensaje de terror en la población. Se realizaban ejecuciones ejemplares, y se arrojaban cadáveres en las calles o las plazas, para que todos vieran lo que le sucedía a los guerrilleros.

 

     "El 14 de julio de 1980, a las 8 de la noche, cinco G-2, el terrateniente ...y un colaborador del Ejército llegaron a la casa del señor Emilio Pop Rax, presidente del Comité de Tierra de la Finca Sepomac y lo sacaron por la fuerza de su casa. Lo torturaron en la finca Sepomac ... Lo amarraron a un palo y lo decapitaron y luego mostraron el cadáver a los trabajadores de la finca para enseñarles cómo les iba a las personas que se metían con la guerrilla".4 

560.

     El sector sindical fue perseguido con la máxima intensidad. La tortura y persecución sistemática contra los líderes y los miembros de este movimiento logró la desarticulación de la mayor parte de las centrales de trabajadores como FASGUA, CNUS, CNT, entre otras. Sus líderes fueron torturados, asesinados u obligados a abandonar toda actividad sindical o marchar al exilio. Así lo explica una víctima de tortura que fue asesor laboral:

 

     "El 2 de febrero de 1984, [la víctima] tenía que encontrarse caminando con otro sindicalista, a la altura de la 5 avenida y 12 calle de la zona 1. En el punto prefijado lo agarraron y metieron en una Panel blanca ...lo desnudaron completamente, le encapucharon, le patearon y le cuestionaron. Le preguntaron por el estacionamiento de su vehículo, (un Carina rojo), para robarlo después, el carro nunca volvió a aparecer. El pudo oír que se comunicaban por radio con otros vehículos. Iban dos personas delante y tres en la parte trasera del mismo. Lo llevaron a un cuartel donde lo tuvieron 17 o 18 días, sin que cambiara de lugar. Sabe que era un cuartel porque oía los cantos de los soldados mientras corrían, y que fue en la capital por la distancia pequeña que recorrió. Era una casa militar dentro de un cuartel. Recuerda una pila en el centro del patio, alrededor del mismo corredor rodeado de cuartos. Uno de ellos era la sala de tortura, siempre había luz eléctrica encendida. Allí lo mantuvieron desnudo y le aplicaron choques eléctricos...".5 

561.

     Lo trascendental en este caso, como en otros, es que "desde entonces él no tuvo más contacto con antiguos compañeros de la CNT y abandonó su actividad de asesoría sindical".6  Es decir, el objetivo fue alcanzado plenamente: intimidar a la víctima para obligarla a desistir de sus actividades laborales o políticas.

 

La tortura como instrumento de reeducación ideológica

562.

     Algunas personas privadas de la libertad de modo arbitrario, luego de ser torturadas, eran sometidas a un proceso de reeducación ideológica. Este proceso de trastorno de la personalidad se presentó en dos planos: en el plano individual los miembros de las organizaciones populares o guerrilleras eran sometidos a un proceso de reeducación para que colaboraran con la Institución Armada. En el plano comunitario, y marcadamente en las regiones indígenas, comunidades enteras eran sometidas a un plan de reeducación que imponía el Ejército en las aldeas modelo, en los polos de desarrollo y en las PAC.

563.

     Los torturadores sabían que la tortura podía anular la voluntad y transformar la personalidad de la víctima. Las informaciones que poseía el torturado, en muchas oportunidades podían ser obtenidas con relativa facilidad recurriendo a otras fuentes y aunque lograran conseguir información de la víctima, no era habitual que la tortura cesara. Sólo cuando la víctima podía ser descrita como "muerto vivo" los torturadores consideraban alcanzado su objetivo.

 

La reeducación en el plano individual

564.

     El Ejército concebía la reeducación de la personalidad como una especie de "recuperación". Así lo explicaba un mayor de la G-2, cuando se encontraba interrogando al Comandante Everardo7  del Frente Luis Ixmatá de la ORPA:

     "Nosotros no pretendemos hacer daño a la gente de la población que tu conocés. Ahí tenés tu lista, queremos "recuperarlos" porque por culpa del comandante Isaías y de tu cabeza se echó a perder esa gente, se están tirando como en un vicio o en la perdición, recuperémoslos, esa gente ahora está enferma, lo que vamos a hacer es tratar de curarlos...".8 

565.

     Los primeros casos conocidos por la aplicación de esa nueva técnica fueron los del padre Pellecer Faena y de Emeterio Toj Medrano.9  Ambos fueron sometidos a intensos interrogatorios bajo tortura, a procesos de desorientación sensorial y a métodos que llevaban hacia la reducción de la personalidad. Ambos aparecieron más tarde ante la prensa llamando a sus antiguos correligionarios a desistir de las luchas políticas. La tortura para transformar la personalidad era un proceso lento y penoso para la víctima, como lo demuestra el caso de Salvador:

 

      "[F]ue detenido en el mercado de Pochuta por tres soldados que lo acusaron de guerrillero. Lo llevaron al destacamento de esa población a las 12:00 del día. Fue sometido a un severo interrogatorio: se le colgó de los tobillos, se le aplicaron electrodos en el ano, se le suspendió de las muñecas y tobillos de tal manera que fuese más fácil patearle los testículos, cuando estaba a punto de perder la conciencia, una y otra vez; se le introdujo en una pila de agua friísima. No durmió durante una semana entera porque le despertaban con agua o disparando armas muy cerca de sus oídos. No comió; para mantenerle vivo le daban agua mezclada con harina de sabor desagradable".

 

      "A los siete días de estar ilegalmente detenido, como a la una de la madrugada, fue sacado del destacamento y llevado al cuartel general de la zona militar, en Mazatenango. Fue introducido en un retrete nauseabundo. Allí permaneció atado recibiendo orina de los soldados, quienes además le introducían en la boca los papeles con los que se habían limpiado el ano. Los jefes castrenses le hicieron una proposición: si cooperaba le darían comida, vestido, botas, y un salario. Si rehusaba le torturarían lentamente hasta morir. No tuvo más remedio que aceptar. Lo trasladaron a una bartolina estrechísima, húmeda, maloliente; pero le quitaron las ataduras de pies y manos. En esa bartolina habían restos humanos, un cadáver en estado de putrefacción. Había otros huesos y restos de pantalones y camisas".

 

     "Una vez a la semana le ponían uniforme militar y un pasamontañas, aunque por debajo llevaba los ojos vendados. Al llegar a los lugares se le obliga señalar los campamentos guerrilleros. En una ocasión encontró un campamento guerrillero y se dio un combate entre las tropas. Tres días después de esta ación militar, por la noche, fueron ingresados varios hombres civiles e indígenas, se les veía heridos o torturados. En la madrugada se oían gritos terribles. Desde su cuarto presenció aterrorizado el despedazamiento de varios detenidos, a filo de machete. Pasaron varios meses. Quería suicidarse, pero no encontraba el arma ni la oportunidad para hacerlo. La soldadesca más agresiva ya no le molestaba tanto. Un soldado amigo ofreció ir a casa de su mujer y contarle dónde y cómo estaba. Así lo hizo. Su esposa llegó al cuartel y a gritos denunció la desaparición de su esposo. Exigió públicamente su liberación y el cese del acoso a su familia. Los soldados la echaron por la fuerza del lugar. Era finales de agosto. La esposa regresó a Mazatenango dos veces más. Finalmente, llegó una tercera vez, en esta pudo hablar con Salvador por algo más de diez minutos. Los padres de la víctima fueron a Tolimán y solicitaron hablar con un coronel amigo de la familia, le pidieron su intervención para liberarle. Justamente tres meses después de haber sido detenido fue liberado".10  566.

     En el caso de Salvador, el procedimiento de "recuperación" se interrumpió providencialmente. En otros casos, se prolongaba durante varios meses de intensa tortura a cargo de un oficial G-2, para luego modificar la técnica y entregar a la víctima a un nuevo oficial que lo trataba con humanidad. La dependencia emocional que se generaba hacia el torturador "bueno", lo hacía "voltearse" a trabajar con el Ejército y cooperar.

 

     "Ya a partir de los seis meses en adelante ya empieza a cambiar un poco más la situación ... llega otro oficial a traerme, ...lo primero que me dijo fue que cuántos días tenía de estar capturado, "aproximadamente seis meses", y se presentó... (como) el nuevo Jefe de la G-2 y que con él iba yo a trabajar y me trajeron a la zona militar (de San Marcos)... A partir de ese cambio de oficial me sacaron a hacer ejercicio en los campos, "no muchá pero qué está pasando con este joven, sáquenlo a hacer ejercicio"... yo pensaba, "a ver cuándo me iban a matar ... ya cuando llegó ... cambió un poquito, como unos cinco días después de que hice ese ejercicio y tomé el color normal nos llevaron a tomar unas fotos ... con Karina y Augusto, así, una sonrisa y todo ... éramos como niños: si nos decían hagan caras, hacíamos caras, nos tomamos varias fotos y esas fotos las utilizaban para hacer propaganda, donde aparecíamos los tres abrazados con una así ...alegres todo haciendo una llamada a los demás combatientes que se entregaran, que el Ejército les esperaba, que nosotros nos habíamos entregado voluntariamente y que no pasa nada ...incluso indicaba que habrá vacaciones, que estamos ganando bien ...lo que hicieron con esa propaganda es ir a tirar alrededor de la montaña y, sí, algunos la encontraron pues y, sí, algunos pensaron de que si nosotros nos entregamos y otros quién sabe? Conocemos al Ejército ...".11 

567.

     El principal objetivo de la "recuperación" era mostrar la imagen de un hombre o mujer de fuertes convicciones políticas reducido o quebrantado por completo, lo cual era profundamente desmoralizante y difundía un mensaje de terror entre sus compañeros. Por eso, los militantes de organizaciones que habían sido capturados eran torturados y manipulados para ir a convencer directamente a otros militantes y hacerlos desistir de la lucha.

 

     Una mujer detenida fue torturada y violada a lo largo de tres meses de forma reiterada, hasta que le ofrecieron trabajar para el Ejército, "acepté por mi vida". La mandaron a recibir cursillos y luego comenzó a trabajar en concienciación. Iba a las comunidades y hablaba a través de un alto parlante leyendo un discurso que le daban escrito en el Ejército. Muchas personas llegaron al destacamento y se entregaron.12 

568.

     Algunos detenidos a los cuales se les torturó para trabajar en favor del Ejército fueron forzados a permanecer dentro de las bases del Ejército. La Institución Armada temía que estos ex guerrilleros, "especialistas" de la G-2, pudieran divulgar información secreta sobre las actividades ilegales, las torturas, asesinatos, secuestros y demás hechos delictivos que los servicios de Inteligencia militar desarrollaron en los años del enfrentamiento. Un documento desclasificado afirma lo siguiente sin que la CEH haya podido fijar con carácter definitivo los números señalados:

 

     "[A] mediados de mayo de 1993 altos oficiales militares guatemaltecos indican que el Ejército mantiene miembros de la URNG en cárceles clandestinas... Ellos además señalan que existen 340 a 360 antiguos miembros de la URNG bajo control militar".13 

 

La reeducación ideológica de las comunidades

569.

     El aumento de la práctica de la tortura entre 1981 y 1984, responde a las campañas de contrainsurgencia del Ejército. El propósito general del plan de campaña "Victoria 82" fue el de "defender la población, recuperar a aquellos miembros de las Fuerzas Irregulares Locales (FIL) que sea posible y a la vez eliminar a los subversivos que no quieran deponer las armas y aniquilar a los Comités Clandestinos Locales (CCL) y a las Unidades Militares Permanentes (UMP) del enemigo".14 

570.

     Para cumplir este objetivo contrainsurgente, el Ejército utilizó la tortura tanto para obtener información y desarticular las organizaciones sociales como para controlar a la población, imponiendo su sometimiento a regímenes de vida completamente subordinados a las necesidades militares, como fueron las aldeas modelos y los polos de desarrollo. La tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes se emplearon entonces como un mecanismo disciplinario para ajustar a la población a sus nuevas funciones.

 

     "A los patrulleros de la comunidad ...los tiraban en pozos con agua, por uno, dos, tres días para que cumplan el servicio y lo sacan otra vez. Los campesinos debían pedir permiso al Ejército para poder trasladarse a trabajar a la Costa. Si las personas no regresaban en el plazo estipulado, las castigaban los del destacamento militar de Tzalbal. También si iban de compras debían llegar en tiempo, si no llegaban a la hora en punto entonces los castigaba: "Si no vienen a la hora en punto pues castigo". Y nos vamos a hacer compras y nos regresamos otra vez y cuando venimos a presentar, venimos a dar nuestro tiket, "aquí, ya venimos". "Haber su tike", chequea en el cuaderno que estamos presentes. Si no estamos cuando llega la hora, para eso está el hoyo, o a traer leña, eso es el trabajo, o a lavar la ropa".15 

571.

La reeducación comenzaba muchas veces con un acto de tortura pública frente a toda la comunidad, con la intención de que sirviera de escarmiento a los demás habitantes y cumplir los objetivos de las operaciones psicológicas.

 

     "Llegó el Ejército a la aldea, a buscar a 24 personas, sospechosas de ser organizadoras de la guerrilla. Dijeron que si estas personas no se presentaban voluntariamente, masacrarían a toda la aldea. Detuvieron a 16 personas, las desnudaron completamente y les pusieron capas y las llevaron descalzas con rumbo a San Miguel Acatán. Llegaron a un lugar que se llama Nubilá. Allí las sometieron a la capucha de gamezán,16  los obligaron a cavar su propia fosa y al terminar los fusilaron. Fueron enterrados en la fosa que habían cavado".17 

 

     "Este hombre había sido guerrillero, pero, después se presentó a la zona 302 y empezó a denunciar gente. Llegó con la cara tapada pero lo reconocieron por la voz. Comenzó a señalar a los hombres. Entonces encerraron a estos hombres en la cocina de la iglesia, les quemaron los pies y la espalda. Los colgaron boca abajo, de los horcones y gritaban, "usted es guerrillero", cortaban el lazo y los dejaban caer. A otros los colgaban de los brazos. Así los torturaron toda la noche en presencia de todos los hombres de la comunidad. Al día siguiente estos hombres fueron amarrados a un poste y fusilados delante de los demás. Obligaron a los patrulleros a enterrarlos. El oficial les advirtió a los sobrevivientes "que no les pongan cruz, que no los entierren", porque estos cabrones no merecen".18 

 

Los métodos de tortura

572.

     Los métodos de tortura utilizados en Guatemala pueden ser clasificados en físicos y psicológicos. La tortura se aplicaba obedeciendo diferentes pasos. Luego de la detención,19  se continuaba con el "ablandamiento" de la personalidad, para que en la etapa siguiente fuera interrogada aplicándole distintas técnicas posteriormente las víctimas eran generalmente ejecutadas o convertidas en colaboradores del Ejército, fase en que eran reclutados.

573.

     En algunas ocasiones la tortura concluyó con la liberación de las víctimas. En casos se obligaba a los prisioneros a firmar documentos en donde declaraban que no habían sido torturadas o prestaban confesiones judiciales en que admitían haber perpetrado algún delito. Se les amenazaba para que no interpusieran ninguna acción judicial, o se les conminaba a abandonar el país.

574.

     Para extraer efectividad del "ablandamiento" se conducía a la víctima en una situación de total aislamiento e indefensión. Eran trasladadas a un destacamento o cuartel militar u otro centro de interrogatorio, que podía ser una casa de seguridad de miembros del Ejército o de sus colaboradores confidenciales, comisionados o patrulleros civiles. El clima humano de total impotencia en que se doblegaba a las víctimas es expresada por este sobreviviente:

 

     "Yo empezaba a pensar una cosa: "Ahorita, ¨qué hago para que me mate, qué hago?", pero en la tarde ya cambié de ideas, no. Yo hago esto día y noche, uno va pensando, porque acuérdese que uno no está como un preso así público de que se abre un juicio o de que digan, aquí tenemos capturado a un guerrillero. Ahí lo tienen oculto pues, ahí podían hacer lo que se les daba la gana...".20 

575.

Otro detenido señala que eran tantos los sufrimientos que deseaba morir, pero sus torturadores no lo dejaban:

 

     "Yo lo que quiero es que se sepa la historia de los sufrimientos que la gente inocente sufrió en manos del Ejército en ese destacamento (Playa Grande). El considera que muchos (detenidos) querían morir, por tanto sufrimiento, pero no los dejaban. Si alguien se ponía muy mal, lo curaban y volvían a torturarlos".21 

576.

     La negación sistemática de información a los familiares o personas que reclamaban por la detención arbitraria, mantenía el aislamiento y la indefensión de las víctimas. Los torturadores, militares en la mayoría de los casos, amenazaban con hacerles correr la misma suerte. Por ejemplo, en el cuartel de Playa Grande un soldado le dijo a un grupo de mujeres que reclamaban a sus esposos e hijos, "que si no se marchaban las iba a amontonar [asesinar] en la calle".22 

577.

     El ánimo de obtener ganancias ilícitas derivadas de robos a las víctimas, realizar venganzas personales, extorsionar a los miembros de la comunidad o cometer abiertamente otros actos delictivos llevaba a denunciar a las personas como guerrilleros y a torturarlas. El poder que se confirió a los comisionados militares, "orejas" o confidenciales, los especialistas de la G-2, los patrulleros civiles y, sobre todo, a los oficiales G-2 era una fuente constante de abusos contra la población, indefensa frente a estas autoridades.

 

     "Oscar y José (especialistas G-2) procedieron a revisarme exhaustivamente para encontrar el dinero o los anillos que habían visto anteriormente. Oscar sabía que yo tenía un anillo, él ya me había arrancado mi reloj y me había intentado quitar el anillo. No salía, así que alguien se ofreció a traer un cuchillo para cortarme el dedo. Afortunadamente, Oscar fue a traer un poco de jabón y tras media hora de duros esfuerzos él logró sacar el anillo".23 

 

      El "ablandamiento"

578.

     El "ablandamiento" consistía en algunos días de violencia brutal y sistemática, durante los cuales las víctimas se veían forzadas a pasar muchos horas encapuchadas o de pie. A menudo varios detenidos que respondían a estas características fueron sometidos a golpes o puntapiés. Durante varias jornadas no se les permitía dormir, no se les daba nada de comer o beber, y debían hacer sus necesidades fisiológicas en la ropa que llevaban puesta. En otras ocasiones, a las víctimas se les obligaba a comer sus propios excrementos o los excrementos de los soldados, y a tomar orines. También se conocen casos en que se les proporcionaban bebidas con psicofármacos.

579.

     El propósito consistía en humillar a la víctima, agotarla física y psicológicamente, de modo que cuando llegara el trance del interrogatorio, su personalidad estuviera completamente anulada y se facilitara la tarea del torturador. La víctima quedaba desorientada sensorialmente por completo, sin noción de tiempo y de espacio.

580.

     Los centros de interrogatorio de las unidades militares contaban con instalaciones preparadas especialmente para cumplir estos fines. Eran calabozos, pozos con agua, retretes, fosas con cadáveres. La sola permanencia en estos recintos suponía una tortura permanente y agotadora que podía volver demente a la víctima. En la base militar de Playa Grande:

 

     "Había celdas especiales construidas totalmente de lámina, que eran sumamente calurosas en el verano, y en el invierno se llenaban de agua. También habían hoyos y piletas cubiertas con láminas, y donde en invierno se llenaban de agua. Los detenidos defecaban en este lugar, por lo que había un hedor permanente en el ambiente".24 

 

     Otro detenido cuenta cómo fue la detención y describe el proceso de "ablandamiento": "[Y]o me encontraba en mi casa cuando llegó un grupo de hombres que se cubrían la cara con gorros pasamontañas, golpearon las puertas de mi casa y maltrataron a mis niños, me quemaron los pies y pusieron en un rincón a mi esposa, luego a mí me golpearon, me tiraron al suelo, me vendaron los ojos y me encadenaron de pies y manos ... En el destacamento me metieron en un hoyo. Allí me estuvieron acusando de guerrillero. Ahí les decían a todos los que estaban detenidos "reconozcan a sus tatas guerrilleros". Querían que les dijéramos dónde vivían los guerrilleros que conocíamos, yo me puse serio y fuerte, en ningún momento perdí la esperanza de salir libre, hasta me puse contento y les decía a mis compañeros que se pusieran contentos para que no nos mataran, claro que yo tenía miedo, esa mañana me fueron a traer al hoyo donde me tenían y me llevaron al cuarto oscuro que estaba hecho de madera y de láminas viejas, me comenzaron a torturar, me pusieron electricidad en los pies, me puyaban el estómago y la espalda, algunos estaban fumando y apagaban sus cigarros en mi cuerpo, yo no decía nada, al contrario, yo les mentaba la madre y metieron mi cara dentro de un saco de cal, me volvieron a llevar a la fosa, pero esta vez estaba llena de mierda, y a cada media hora llegaban al hoyo, nos sacaban y nos interrogaban y nos decían: "Hijo de la gran puta, decime donde están tus padres guerrilleros". En ese hoyo me tuvieron tres días, me quitaron el agua y la comida".25 

581.

     Las fosas donde tiraban los cadáveres, en las unidades militares, también se empleaban como lugares de detención, para mortificar a los detenidos, torturándolas con el espectáculo de los restos de las personas que con anterioridad habían sido ejecutadas en las bases militares. Esta fue la experiencia de Juan, secuestrado por soldados del destacamento militar de El Chal, Santa Ana, El Petén.

 

     "Encerrado en un casa oscura donde había más gente, sin darles de comer, ni beber, donde incluso había cadáveres ya engusanados de gente que mataban y ahí la dejaban".26 

 

Igual experiencia vivió otro testigo en la Base Militar de Huehuetenango:

     "Fue sacado, por la noche de su casa, en San Antonio Huista y llevado a la Zona Militar de Huehuetenango. Lo tenían en un cuarto de tres varas cuadradas, el cual era cuidado en todo momento por tres soldados. En ese cuarto lo tuvieron amarrado, con la boca abajo. No le daban comida y sólo un poco de agua. Estaba descalzo y semidesnudo. Le amarraron las manos con mucha fuerza, por lo que se le hincharon las manos y los brazos, lo que le provocaba dolor y sensación de adormecimiento en las manos. Fue golpeado y sometido a muchas torturas. En la celda estaban los restos del pantalón y la camisa llenos de sangre, del señor Guillermo Camposeco, quien también fue secuestrado en San Antonio Huista".27 

582.

Al encierro en fosos o cuevas de los torturados, se sumaba la privación de sueño y de alimentos:

 

     "Llegamos a un destacamento... en la Aldea Las Marimbas y allí nos metieron ... ahí tenían como una cueva, un hoyo, así para abajo la tierra, y la entrada era como de éste ancho, me metieron y ahí me dejaron en la noche, ...medio sentado, (sic) arrecostado, un poco sentado, así de lado. Amaneció bajo la misma forma, bajo presión, amenaza de muerte y de que me están presionando y que quieren información y todo, ahí me tenían no recuerdo cuántos días estuve encerrado, son como cinco o seis días... Un soldado me dijo, "trate la manera de descansar, duerma". Me sentí un alivio ...media hora después me vuelven a despertar. "¨Qué estás haciendo?", "Nada". "¨Verdad que estabas durmiendo?, aquí nadie duerme". Miraban que yo intentaba dormir, ya llegaban, ya como dos, tres, cuatro días que por tensión, por los golpes, no podía dormir, y al mismo tiempo estaba agotado, estaba cansado pero no podía dormir, entonces cuando ellos miraban que yo me empezaba a dormir me llegaban a patear; "que aquí no se duerme".28 

583.

     La privación de sueño se lograba a través de simulacros de fusilamiento de las víctimas. En la Zona Militar de Puerto Barrios, un grupo de dirigentes sindicales fue torturado durante todo el día.

 

     "Durante las noches eran sacados de sus celdas y enseguida les tiraban disparos que resultaban no ser verdaderos; éstos simulacros de ejecuciones eran realizados todas las noches e iban acompañados de interrogatorios sobre la actividad en la Bananera".29 

584.

Los métodos de "ablandamiento" iban acompañados invariablemente de privación de alimentos y bebidas; se humillaba al máximo a las personas para "recuperarlas".

 

     "[D]oce días estuvimos amarrados bajo los palos en el cementerio, sin comer. Preguntaron si queríamos café. "Sí", decíamos nosotros. Estabamos vendados y empezaron a orinar en nuestras bocas".30 

 

     "Cuando muchos días se ha aguantado el hambre, se quita ... pero duele el estómago y uno como que se embola ... La comida era así: un tamalito en la mañana y chocolate con orines, en la tarde nos llevaban una palanganita con popó y nos obligaban a comerlo, si no lo comíamos nos lo tiraban a la cara".31 

585.

     Los soldados se burlaban de que los detenidos tenían que comer su propios excrementos y orines.32  Otro testimonio confirma lo anterior:

 

     "Cuando les ofrecían la comida, primero los soldados defecaban y luego eso era lo que les ofrecían. Cuando pedían agua les daban orines".33 

 

La interrogación

586.

En Guatemala se aplicaba a las víctimas de tortura distintos métodos que mezclaban la tortura física con la tortura psicológica, acompañados de humillaciones y técnicas de desorientación sensorial.

 

      La tortura física

587.

     Entre los métodos de tortura física empleados con frecuencia se encontraban golpes sistemáticos, cortes y/o heridas, privación de sueños y/o alimentos, torturar o matar a otros en su presencia, quemaduras, suspensión y/o colgaduras, asfixias y/o inmersiones y otras como tortura sexual, tortura eléctrica, tortura farmacología y tortura dental. (Véase Gráfica 2).

  Gráfica 2

588.

     Los golpes sistemáticos consistían en un tipo de tortura en que la víctima recibía golpes inferidos en la plantilla de los pies con palos, cañas o alambres. Otros tipos de golpes sistemáticos puede propinarse en ambos oídos al mismo tiempo, en puntos de fracturas anteriores, puñetazos en el vientre, etc.

 

     "Me llevaron a un cuarto como oficina donde se encontraban otros oficiales militares y ahí me empezaron a interrogar sobre información, bajo golpes y todo, ahí me amarraron las dos manos contra la pared que si yo daba información inmediata no me matarían, pero así me seguían golpeando con un bloque de ese de construcción, aunque ya en ese momento, eso si, de tantas cosas o el susto quizá, ya no sentía yo los golpes, y llega el otro que había participado en mi captura ... que era el Jefe de la G-2 ... en San Marcos, junto con el comisionado del Municipio de San Pablo, llegaron y dijeron de que yo ni a lo bueno ni a lo malo estaba dando información y agarraron un no sé qué es, tarro o bambú, lo que hicieron fue empezar a golpear los dedos de mis pies, eso sí me acuerdo, me hicieron llorar. Me hicieron gritar, no podía defenderme, ni correr porque estaba amarrado y colgado contra la pared ...".34 

589.

     La tortura sexual consistía en violencia directa en los órganos genitales, en la forma de violación sexual por animales, con botellas o porras, y golpes o corriente eléctrica aplicada a los órganos genitales. Se aplicaba tanto a hombres como a mujeres.

590.

     Según los testimonios recibidos por la CEH las mujeres por lo general se les interrogaba desnudas. La forma más común de violencia sexual utilizada contra las mujeres era la violación sexual. Incluso se llegó a practicar de manera masiva, porque les causaba mucho dolor a las mujeres. Un miembro de la G-2, al ser preguntado sobre qué les hacían a las mujeres, contestó:

 

     A las mujeres, [riendo] "¨Qué no les hacíamos? Los oficiales iban a hacer sexo con ellas. Se les hacían torturas psicológicas, quemas de cigarros en los senos".35 

 

     "Mire, cuando fueron a capturar a las comunidades, cuando no estaba el esposo llevaban a las mujeres... definitivamente las violaron, el Ejército las violó ... era chiste para todos, soldados y oficiales ...se burlaban, se reían porque violaban a las mujeres".36 

 

     Una mujer que trabajó forzada para el Ejército, señaló: "Fuí obligada a ver cómo torturaban y mataban a la gente. Para que no me reconocieran me ponían una capucha ... Tuve que ver cosas malas. Los soldados siempre violaban a las mujeres, los de la G-2 sacaban a la gente y la mataban".37 

591.

Una consecuencia de las violaciones sexuales de las mujeres era la difusión y el contagio de enfermedades venéreas:

 

     "[L]a violaron varios soldados ... allí los soldados son "shucos".38  ... Los soldados de tropa salen con las mujeres de la calle y con muchas enfermedades venéreas, según dicen que un soldado tenía esa enfermedad y se la pegó a la muchacha, tenía la pobrecita ...los soldados que no sabían que ella estaba enferma hicieron uso de ella y los contagió".39 

592.

Las violaciones sexuales a hombres, a través de la introducción de objetos, también fueron utilizadas como tortura.

 

     "A los tres días de haber sido capturado por la G-2, su cuerpo apareció en una playa entre los límites de Zacapa e Izabal. Apareció con una nota que decía "nunca había conocido un hombre que de verdad fue un hombre". Su cuerpo tenía señales de cuchillo, muchas partes tenían marcas de quemaduras, le habían quitado la piel de sus pies, y su cabeza estaba aplastada por una piedra. El médico que hizo la autopsia confirmó que fue agredido sexualmente".40 

593.

     Los choques eléctricos provocaban reacciones convulsivas en extremo dolorosas. Los cables eléctricos se colocan en las zonas más sensibles del cuerpo como son las orejas, la lengua, las encías, las yemas de los dedos, los dedos de los pies, los órganos genitales y los pezones. Un ex soldado observó como torturaban con electricidad: "Un día llegó el capitán de la S-2 desde temprano estaba allí. El comandante del destacamento del Puente Xaclbal era [un] mayor ... El capitán de la S-2 platicaba con la señora y el mayor. Como a las tres de la tarde la metieron en un cuarto ... y como había luz eléctrica la desnudaron y comenzaron a ponerle cargas eléctricas, la señora gritaba. A las siete de la noche la metieron en un jeep donde iba el mayor y el capitán S-2 y la llevaron bajo el puente del río Xaclbal donde la mataron y tiraron al río".41 

594.

También se aplicaron cables eléctricos en el ano o en los genitales de los hombres:

 

     "Me llevaron, me sacaron la camisa, me quitaron el pantalón y agarraron el suéter de uno de los oficiales, me metieron la manga del suéter en la boca y me agarraron ... "aquí nos va a decir la verdad" .... Cuando vi, agarraron un cable, lo metieron en el tomacorriente ya que ahí hay un congelador y enfriador, me empezaron a poner toques eléctricos con hielos y todo, yo no conocía de que es toques eléctricos, me sentía todo así, que no es igual que un golpe, me acuerdo que poco a poco iba muriendo. "Esto pasa por no decir la verdad ... por no decir la verdad, ésta es tu suerte ahora". Y el otro dice, "súbele, súbele más al alambre pues". Y me pusieron los alambres en los testículos. Yo me acuerdo que pegaba de gritos y el grito que se oyó afuera y llega el coronel ..."ya, ya estuvo, porque todavía están las cocineras y ellas escucharon...".42 

595.

     Una víctima torturada en la ciudad de Guatemala relata que lo llevaron a un cuartel militar donde lo tuvieron 17 o 18 días, sin alejarse de la ciudad capital. Recuerda una pila en el centro del patio, alrededor del mismo corredor rodeado de cuartos. Uno de ellos era la sala de tortura, siempre había luz eléctrica encendida. Los tres primeros días fueron los más duros. Primero, le tuvieron atado con lazo y después con esposas dentro de un baño. Los interrogatorios y torturas eran muy duros. El siempre argumentó que únicamente era asesor sindical. Le pusieron una pieza de cuero alrededor del cuerpo desnudo y le dieron toques eléctricos en una sala donde había unas 30 personas que esperaban turno para la tortura. Los toques eléctricos le alzaban del suelo todo el cuerpo. Se desmayó y antes pudo vislumbrar cómo alguien le ponía una inyección a la altura del corazón para reanimarlo.43 

596.

     Otra persona que fue torturada en la base militar de Playa Grande indicó: "Me acostaron en una cama con alambres, encendieron una planta y conectaron unos alambres, después sólo me retorcía del dolor".44 

597.

     La técnica de asfixia fue más empleada en los procedimientos de interrogatorio, por la facilidad con que podía ser aplicada sobre la víctima. La sofocación podía ser provocada a través de distintos métodos, como sumergir a una persona en agua, en excrementos u orines, o en otras ocasiones a través del "garrote", que consistía en aplicar a la víctima torniquetes en el cuello. La más popular de todas las técnicas de asfixia era la capucha de insecticida gamezán.

598.

     En junio de 1963 un estudiante de Derecho fue detenido por la Policía Judicial al medio día en la 2da. calle, entre 3¦. y 4¦. avenida de la zona 2 de la ciudad capital. Estuvo en la penitenciaría. Cuando lo entrevistaron contó que le habían puesto la capucha de gamezán, que lo metieron en la pila electrizada, y lo violaron; esto lo afectó mucho. "Debido a lo que había sufrido se distanció y comenzó a beber licor".45 

599.

Otra víctima fue detenida el 3 de febrero de 1983 en la Calzada Aguilar Batres, en la 21 calle de la zona 11 de la ciudad capital.

 

      "Sus captores lo vendaron y lo llevaron al Departamento de Investigaciones Técnicas (DIT), de la Policía Nacional en donde lo encerraron en el servicio sanitario, hasta que lo trasladaron a otro lado, posiblemente un centro de interrogatorio de prisioneros políticos del Ejército. La operación fue dirigida por la G-2 y ejecutada por [un] capitán. A las trece horas iniciaron el proceso de interrogatorio y tortura acusándolo de pertenecer al PGT. Los torturadores utilizaban apodos como el Gato, el Macaco, el Marían, quienes trabajan ahora como pilotos en la Policía Nacional. Las torturas acompañadas de interrogatorio duraron desde el 3 de febrero hasta el 24 de abril del mismo año. Los interrogadores eran militares. La primera semana le aplicaron las siguientes torturas: lo asfixiaban con llantas, lo ahogaban en un tonel de agua, lo colgaban de un lazo colocándole una venda y una capucha con gamezán".46 

600.

En otro testimonio, 16 personas fueron capturadas por una patrulla del Ejército y conducidas al destacamento militar en la Playa de El Estor, Izabal.

 

     "Llevaron a cuatro de ellos que hablaban español al cementerio de El Estor. Allí tenían otro puesto para castigar gente. Después de unos días llevaron a los demás al cementerio donde todos fueron torturados e interrogados... Pusieron bolsas de cal a todos. Con patadas y palos los estuvieron golpeando toda la noche...".47 

     En San Andrés Sajcabajá: "el Ejército convocó a una reunión para organizarlos a realizar patrullaje en la comunidad, tres horas después, se encontró con los patrulleros de Chinique, los cuales sin motivo alguno lo sujetaron, atándole las manos hacia atrás, ...lo llevaron al destacamento militar. ...Estando ya en ese lugar, empezaron a golpearlo y lo interrogaban sobre sus compañeros, constantemente lo golpeaban en la cabeza y en muchas ocasiones perdió el conocimiento ... lo amenazaban con un puñal diciéndole que ... lo iban a degollar. Al no responder, le colocaron un lazo en el cuello, lo colgaban, cuando veían que estaba a punto de morir lo bajaban, dándole tiempo para que se recuperara ...Uno de los soldados le ofreció dinero con tal de que dijera quiénes eran los demás guerrilleros. El les manifestó que no podía responderles en vista de que no sabía. Le colocaron una bolsa plástica en la cabeza amarrándosela en el cuello con tal de asfixiarlo. Constantemente cambiaban a la pareja de soldados que lo torturaban y cada quien tenía su propio procedimiento de torturar. Llegó un momento en el que ya no soportaba, por lo que pidió a los soldados que lo mataran ...".48 

 

     "Como a las 10 a.m. entró el Ejército a la casa de la víctima. Lo golpean, acusándolo de ser miembro de la guerrilla y con la culata de sus armas le golpean el estómago. Le interrogan sobre nombres de compañeros y dónde esconden sus armas. Al no responder le aplican un torniquete en el cuello y lentamente lo aprietan; al ver que se pone morado, lentamente se lo aflojan. Las torturas duran desde las diez de la mañana hasta las seis a siete de la noche. Otro compañero de la comunidad es igualmente secuestrado. La esposa es violada por quince soldados, en presencia del cónyuge, quien en ese momento es colgado debajo de un árbol".49 

601.

     En las torturas se utilizó la técnica de quemaduras aplicando cigarrillos, leños encendidos o cualquier otro objeto que podía causar ardor o quemar la piel de la víctima. Los torturadores combinaban esta técnica con formas de tortura sexual, por lo que aplicaban los instrumentos en los órganos sexuales de la víctima o en otros lugares especialmente sensibles como la espalda, las plantas de los pies o el rostro. Algunos cadáveres que eran botados en las vías, presentaban generalmente señales de tortura por quemadura: "Los ojos de Alberto estaban completamente deformados, parecía como que le hubieran vertido agua caliente y sus párpados estaban muy quemados".50 

 

     A finales de 1982, el Ejército capturó a Matías en su casa, juntamente con su esposa. A su esposa la obligaron a trabajar en la base militar y a Matías lo llevaron a las montañas de Petén, donde le tuvieron cerca de dos meses. Le quemaron la planta de los pies con cigarros, lo obligaron a caminar sobre espinas con los pies descalzos. Cuando el Ejército descubrió que era una persona fuerte, "lo trabajaron para que colaborara con el Ejército".51 

 

     "El comisionado ... denunció a la víctima, de San Pedro Necta, de dar comida a la guerrilla. La denuncia era falsa, y el motivo verdadero fue que Gaspar se había negado a venderle el maíz fiado en una oportunidad. ...Cuando él llegó a su vivienda, ya varios patrulleros y soldados estaban robándose las tejas y preparando el fuego. También robaron unos 70 quintales de maíz y a él le quitaron 500 quetzales que llevaba en la bolsa. Después lo estuvieron dorando en un palo como desde la una hasta las dos de la tarde".52 

602.

     En algunas bases militares funcionaban hornos donde quemaban a las personas. Dice un testimonio relatado por un refugiado en México, sobreviviente de una comunidad:

 

     "[E]l Ejército de Guatemala incursionó al campamento de refugiados de Santa Marta, en 1983. El Ejército logró capturar a tres refugiados y luego los llevó al destacamento en Ixquisis, San Mateo Ixtatán, Barillas. Allí les torturaron, los pusieron en un horno de cardamomo, donde les quemaban cada día poco a poco (en fuego lento). Esto duró unos tres días. Las víctimas estaban en muy mala condición, con muchas quemaduras. El cuarto día obligaron al hijo a matar a su propio padre con un machete. El hijo lo hizo para terminar con los sufrimientos del padre. Después de esto, los soldados mataron al hijo con sus armas de fuego".53 

603.

     El "colgar" a una persona era una técnica por medio de la cual se enganchaba por lo alto a la víctima y se la mantenía suspendida por horas, en una posición antinatural. Esto provocaba dolores intensos y permanentes, impedía dormir, era un sufrimiento extremo que no requería ningún esfuerzo por parte del ejecutor. Una persona torturada en la Zona Militar de Santa Cruz de Quiché dice:

 

     "...[M]e sacaron nuevamente y me regresaron al salón, a la galera y me metieron a un cuarto al lado de éste, anexo al salón por una puerta, ahí me metieron con los ojos vendados y me pusieron grilletes, uno en cada mano y otro en los pies, y me pusieron en una litera doble, ahí estuve tres meses ... Perdí la fecha. Estuve tres meses en ese cuarto, donde mantienen a los secuestrados, a los prisioneros. ... La forma de castigo era estar colgado sobre el aire desde la misma cama, esa fue la posición durante 30 a 40 días".54 

604.

El "colgar" a una persona era acompañado generalmente de golpes en áreas como la zonas genitales, o el vientre, y hacía más doloroso el castigo en esas partes del cuerpo, como lo evidencia el siguiente caso.

 

      "Los delatores vestidos de civil gritaron entonces que los Ixbalan y los Chiviliu (todos eran menores de edad, e incluso uno tenía 10 años) eran guerrilleros, ...los amarraron fuertemente y los llevaron con golpes al destacamento militar de Panabaj. Los comenzaron a torturar para que dijeran dónde se encontraba el campamento de la columna guerrillera Javier Tambriz, siendo acusados ante los oficiales militares ...ambos paramilitares ...Ante la negativa fueron golpeados con salvajismo, les ataron la muñecas y los tobillos; fueron colgados del techo dejando el vientre descubierto y colgando como si fueran hamacas. Fueron pateados toda esa tarde y la noche, en el abdomen y los órganos genitales. Los torturadores se turnaban, tres a la vez, a los quince minutos estaban bañados en sudor. A la mañana siguiente entró un nuevo turno de torturadores. Tras varias horas de estar suspendidos y golpeados los descendieron al suelo. En tono de burla les dijeron: "Pobrecitos, muchá, Tienen frío. Pobrecitos". Y burlándose más dijeron: "Bueno, huecos, traigan los ponchos para nuestros invitados porque tienen frío". Acto seguido entraron grandes troncos de árboles y juntándolos los pusieron encima; sobre ellos tendieron unas colchonetas y sobre éstas se tendieron varios soldados, debidamente abrigados. Así, tuvieron que soportar a los soldados por varias horas".

 

     "José fue bajado dos veces al llamado "Paredón", en donde lo "fusilaban". Luego, entre insultos y preguntas, era retornado al sitio del suplicio físico. En el transcurso de la tortura, les vendaron los ojos y les introdujeron sendos lienzos empapados en aceite y tierra, en la boca. Al día siguiente llegó el teniente y dio la orden de descenderles y desatarles y les dijo: "Ya vino su familia a buscarles, muchá. Y ya les dije que a ustedes les secuestró la guerrilla y les torturó y que nosotros los rescatamos; así que coman lo que quieran. ­Vengan a comer, muchá!". Nadie pudo comer, sus manos se encontraban extraordinariamente hinchadas y eran incapaces de sostener el tazón, y aunque fueron ayudados por los soldados no pudieron tragar debido a que tenían cerrada la tráquea de los golpes, la sangre y el dolor. No podían caminar, por la tremenda inflamación de sus pies y el dolor insoportable de sus testículos".55 

605.

     El empleo de sustancias, drogas o medicamentos que producían graves trastornos de la percepción o distorsión de la realidad fue otra técnica de tortura. Algunas de estas drogas producían fuertes dolores internos y otras producían un estado de semi-inconsciencia, que volvía más fácil obtener la cooperación de la víctima.

606.

     El uso de drogas sobre gran número de detenidos es confirmado por el estudio del Servicio del Centro de Información del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos en el cual se indica: "Efraín Bámaca Velázquez fue interrogado durante su estancia en la Zona Militar número 18 (San Marcos) principalmente por el G-3 de la Zona, ... y el G-2 ... Estos oficiales fueron asistidos en los interrogatorios por dos doctores militares no identificados asignados a la enfermería en el Cuartel de la Zona Militar 18. ... relató que los doctores le proveyeron de las drogas necesarias que eran usadas en los interrogatorios".56 

607.

     El uso de la tortura farmacológica también fue descrito por Emeterio Toj Medrano, en la Zona Militar de Huehuetenango.57  Un ex especialista del Ejército también describió este método.

 

     "[Recién] Llegado, los altos militares de Huehuetenango que eran médicos, por ejemplo, ... era coronel, médico y cirujano, este señor les inyectaba no sé qué ácidos a la gente que llevaban, de los que supuestamente eran guerrilleros, al hospital, como él era el jefe del hospital, no sé qué ácidos les inyectaba y los mataba. Luego decían que no aguantó la operación ...".58 

608.

     La mutilación de miembros, los dedos de los pies o de la mano, la propia mano entera, o partes de la cara, o la lengua, era algo común a muchos torturados. Sobre todo arrancar la lengua, los ojos, era una práctica común y los cadáveres eran botados posteriormente en las calles o en las plazas para infundir terror. La mutilación de los órganos sexuales de los hombres fue aplicada sistemáticamente. Esto aconteció en la finca Chacayá, Santiago Atitlán, contra un grupo de campesinos.

 

     "Las víctimas aparecieron al día siguiente botadas a lo largo del camino entre Godínez a Patzún, aproximadamente a 30 kilómetros de los hechos. Las víctimas aparecieron con signos de tortura, les habían arrancado pedazos de sus cuerpos ... También les habían quitado toda la piel de las plantas de sus pies y tenían heridas de machete en la cabeza. A otro le habían cortado sus genitales y se los pusieron en la bolsa de la camisa. A otro le quitaron los ojos y se los pusieron en la bolsa. Al pastor le habían quitado toda la piel de su cara, fue pelada. El acta de levantamiento de cadáver del señor José Chicajau elaborada por el juez de paz, señala que éste presentaba quemaduras en el abdomen y en ambos pies, muchos golpes amoratados en distintas partes del cuerpo".59  609.

Un grupo de mujeres que fueron torturadas en el Cuartel de Reservas Militares en Santa Cruz del Quiché, indicó:

 

     "Las llevaron a una habitación chiquita, obscura, se sentía que había más gente, sólo se quejaban. Poco a poco pudieron distinguir a varios hombres que tenían cortados pedazos, de nariz, orejas, dedos ...".60 

610.

En otro caso, a unas personas organizadas en el CUC, cerca de San Juan Cotzal, los llevaron amarrados a la Finca San Francisco.

 

     Allí concentraron a la población para que presenciaran la tortura. "A Manuel ... le cortaron una oreja y le obligaron a comérsela delante de toda la gente. Después de torturarlo y amputarle diferentes miembros" se lo llevaron a un pinal camino a Cunén, a la salida de la finca como a un kilómetro. "Allá lo terminaron de matar haciéndolo puros pedacitos, con machete". Los restos quedaron en el lugar sin enterrar.61 

611.

Arrancar las uñas fue otra recurrente tortura.

 

     "[A] Juan Tomás, Matías Tomás y Manuel Tomás, los soldados sacaron un puñal, les sujetaron las manos y les empezaron a sacar una por una las uñas. Los gritos de dolor eran muy fuertes y les ordenaban a las víctimas que confesaran su participación".62 

612.

Otro tipo de tormento físico era la tortura dental, consistente en extraer de forma brutal piezas dentales de la víctima:

 

     "A Jesús le comenzaron a golpear en la boca hasta romperle los dientes, luego se los sacaron con cuchillo y se los iban haciendo tragar, de uno en uno, mientras lo interrogaban sobre los nombres de sus compañeros guerrilleros. Finalmente el oficial, enojado porque no le decía nada le agarró la lengua y amenazó a Jesús con cortársela, mientras volvía a decir que dijera los nombres. Unos soldados sacaron un palo donde tenían colgadas una fila completa de lenguas y le dijeron: "La tuya será la próxima". Golpearon fuertemente a Jesús y luego, le cortaron la lengua...".63 

 

La tortura psicológica

613.

     Aunque resulte difícil comprender el horror implícito en los métodos empleados, la tortura psicológica destruye la personalidad de la víctima. Algunos de las técnicas aplicadas en este campo fueron las siguientes.

614.

     La privación, método que consiste en impedir a la víctima todo estímulo sensorial, como el sonido y la luz, el sueño o todo contacto social. A menudo se combinan ambos sistemas. La víctima puede ser incomunicada en una celda que mide tan sólo 2 por 1,5 metros, sin luz o con luz encendida constantemente. No tiene donde lavarse ni puede ir al baño, por lo que no le queda otro recurso que hacer sus necesidades en la celda. Pasa días sin dormir y se quiebra su resistencia; la falta de relación con el resto del mundo le hace perder toda esperanza y le produce desesperación y depresión; algunos llegan incluso a sufrir alucinaciones.

615.

     Cuando el Ejército tenía la intención de recuperar a una víctima para obligarle a trabajar en favor de la causa militar, desarrollaba este método; por ejemplo, una joven superviviente, objeto de múltiples ultrajes de carácter sexual infligidos por efectivos de la G-2 y de las PAC fue sometida a este tipo de tortura, para después integrarla en Asuntos Civiles del Ejército: la tuvieron tres meses sin ver la luz del día y la interrogaban constantemente.64 

 

     "Luego que me llevan ahí me entran y no me detienen para nada allí, me llevan a un cuartito que estaba totalmente oscuro, estaba pintado de café o negro, yo no sé exactamente, pero en sus orillas tenía manchas de sangre y una gota de agua que estuvo todo el tiempo ahí. Luego me quitan toda mi ropa y me meten en ese cuartito, yo no sé cuanto tiempo me dejaron ahí...".65 

616.

     Las víctimas repetidamente fueron amenazadas de que iban a ser torturados, ejecutados o insinuando que se iba a buscar a familiares o amigos para torturarlos en su presencia. La angustia que producían estas amenazas constituía una forma de tortura en sí misma.

 

     "Entonces ahí me amarraron de pies y manos con una terrible sentencia oficial del Ejército, diciendo que "si no decís la verdad, a las ocho de la mañana te matamos".66 

 

     "Me decían que tenía que colaborar. Acordate que tenés familia. Sabemos que tenés en México y nosotros no respondemos por ella. Su vida de ellos depende de que vos colaborés. Amenazaron de hacerle daño a mi familia y matarme a mí si yo no colaboraba. No me golpearon, pero las torturas psicológicas fueron bastante fuertes. Al tenerme encerrado en ese cuarto en la capital. El cuarto tiene una ventana alta para que entre la claridad y una cama donde yo dormía. Me tuvieron ahí como 15 días engrilletado".67 

 

     En otro caso, detuvieron a nueve personas, integrantes de ORPA: "Los llevaron a la Zona [Militar de Santa Lucía Cotzumalguapa] y los interrogaron. Manuel no me dio detalles, pero sí los torturaron. Le dijeron: "Mirá si no decís nada, uno por uno los vamos ir matando". Entonces empezó a dar información, pero no la información que les interesaba a ellos. Eso fue después, cuando ya ofrecieron torturarlo, sacarle los ojos, quitarle los dedos".68 

617.

Las amenazas hacia la familia o los amigos era otra variante de tortura, como relata una sobreviviente, quien después de múltiples tormentos fue liberada.

 

     "Yo ya me [fui] a vivir con los papás de esta mi amiga y ella, que [fue] la que me ayud[ó] a salir de ahí [de la cárcel]. Yo pienso que es lo peor de lo que yo había vivido hasta ahí, porque a diario yo miro los carros de los tipos que están frente a la casa donde yo vivo. Digo que es el peor martirio porque con la sensación de que en cualquier momento podían agarrar a esta muchacha que me había ayudado, a sus papás, o a sus hijos. Entonces como que era una tortura y me sentía humillada, porque cada vez que yo salía los tipos estaban, alguno, ahí".69 

618.

     Ser forzado a presenciar la tortura de otros, observando por ejemplo, cómo torturan a seres queridos, es una vivencia inhumana. A menudo una persona es torturada hasta morir mientras otros detenidos son testigos impotentes.

 

     "Lo detuvieron, el 25 de julio de 1967. Fue tomado como teniente de las FAR. Amigos de él contaron que lo habían visto. ... no dio mayor información porque salió como loco de oír las torturas que le hacían a Oscar".70 

 

     Después de haber sido violada, una víctima fue llevada a una sala: "... Tenían a un muchacho y me dijo que viera lo que iban a hacer con él, que no sabían si era un ladrón o un guerrillero, que lo único que sabía era que lo habían agarrado y lo tenían ahí. Y lo empezaron a torturar delante de mí. Pasaron no sé cuantos minutos viendo lo que le hacían al muchacho. Después otra vez volví a perder el conocimiento".71 

619.

Una sobreviviente de torturas que estuvo prisionera en un centro de torturas a cargo del Ejército en la zona 10 de la ciudad capital, y luego fue trasladada a la cárcel de mujeres de Santa Teresa, relata:

 

     "[C]uando a mí me trasladaron a la cárcel de Santa Teresa había una señora que la habían secuestrado junto con su niña que tenía como diez años, y a su esposo. Y a esa señora y a mí nos agarraban a las dos y se llevaban arrastrada a la niña. Y le decían a la señora: "Ahorita la venimos a traer para que mire lo que vamos a hacer a su hija". Nunca le hicieron nada a la niña, pero era la manera de torturar a la señora. La señora se les tiraba, les suplicaba y hacía un montón de cosas porque ella les decía que no hicieran nada a su niña. Cuando yo llegué ahí a la señora la ponían a que viera lo que me hacían también. Cuando yo llegué ahí a la cárcel, yo me acuerdo que la señora me abrazó y se puso a llorar y me dijo: "Mire las condiciones en las que tienen a mi hija". La señora era de familia de mucho dinero de ahí de Guatemala. Su niña era muy linda y la niña se le había puesto como que había perdido el conocimiento. Actuaba así: no hablaba, no reaccionaba. La señora le hablaba a la niña y la niña no contestaba y yo siento que era una de las torturas peores que la pobre señora estaba viviendo, porque ella me decía: "Mire en lo que han transformado a mi hija" ...Y ella también me contaba que lo último que había sabido de su esposo es que estaba en Pavón y que él estaba loco, que estaba ya sin pelo, sin nada. Y que él era bien joven y ... que él estaba loco y que ella echaba en cuenta que era de todas las torturas que a él le había hecho, ya que a él también lo habían tenido junto con ellas y que delante de ella lo torturaban".72 

620.

     Otra modalidad de tormento psicológico fue la humillación. Se obligaba a las víctimas a decir cosas vejatorias o cantar canciones insultantes sobre sus seres queridos. El torturador se reía o se burlaba de la víctima, orinaba sobre ella, la obligaba a comer excrementos.

 

     "El jefe... fue el hombre que más me humilló y cómo se me va al olvidar ... Era un tipo vulgar, sin escrúpulos ... fue el primer tipo que abusó de mí y siempre que lo hacía lo hacía con vulgaridades, con palabras repugnantes ... Era un hombre bien vulgar, era un hombre que me dejó impactada, era el hombre que me iba a sacar y a llevar a los cuartos ... y era una de los que participaban en amarrarme o recogerme después de que me habían torturado y era uno de los tipos que más abusó de mí ... Después me trasladaron a Santa Teresa, el hombre llegaba a la cárcel a ver, habían veces que yo lo veía de lejos y siempre se reía con una sonrisa burlona y me hacía señas vulgares. Una vez me acuerdo que yo estaba dormida en la celda donde estaba, cuando sentí que alguien me tocaba y era él. Me dijo que no me iba a hacer nada, que él era un hombre con escrúpulos, que qué iban a decir las demás, que si veían que me estaba haciendo algo ahí, todas iban a querer, me lo decía con vulgaridades. Yo me acuerdo, él veía que yo tenía demasiado miedo y llegó varias veces a la cárcel...".73 

 

La culminación de la tortura: la ejecución arbitraria de las víctimas

621.

     El asesinato de las víctimas fue en muchos casos la culminación de la tortura. Una vez que la víctima ya no poseía más información valiosa, se negaba a cooperar, o cuando se había capturado a una persona por error, se procedía en algunas situaciones a ejecutar a la víctima. Un testimonio de un miembro de las FAR que se incorporó en 1967 a la Brigada Militar Mariscal Zavala aporta el dato de que desde esas fechas tenía la consigna de interrogar, torturar, asesinar a los detenidos y luego hacen desaparecer sus cadáveres.

 

     "[P]or ejemplo cayó un compañero que le decimos el Veneno Uno ...y yo estando en Inteligencia pues pude ver como le aplicaron la tortura psicológica, después la tortura física y después como lo terminaban ... entonces, primero lo torturaron, lo colgaron en un árbol y seleccionan a unos que ellos tienen, el Ejército tiene cierta gente capacitada porque no toda la tropa está en capacidad de hacer eso sino que ellos seleccionan los más malos ...y a golpearlos estando maneados (amarrados de las manos), golpeados de los pies; golpearon al Venenito para terminar con él. Porque él no murió así de los golpes, sino que quedó vivo, lo bajaron de la rama del árbol cargado, y como ya no dijo más entonces lo mataron como a las 12 de la noche ...le dispararon y no caía, se atrancó a la pared, entonces vino el oficial y agarró la 45, "ah, vaya -dijo- sos duro, no" y ­plam­, le pegó en la frente. Y luego, le echaron leña debajo y gasolina y le prendieron fuego. Aquel olor de la carne como si fuera carne de res, no más ni menos, se comenzó a quemar primero el pelo de la cabeza, los dedos, así las partes más delgada. Lo que no se terminaba era la parte del fémur, del hueso; se iba encogiendo la carne para arriba. Primero se iba quemando y como miran que con la primera tanda de gasolina y cable no se murió, volvieron a rociar con más gasolina, mas leña... era el trabajo de la tropa hasta convertirlo en cenizas, así se fue a terminar el compañero Venenito Uno ...y así desaparecieron muchos, muchos fueron lanzados en el río Motagua, otros en otros ríos y siempre y cuando sean ríos grandes pues los lanzaban".74 

622.

     Según un testigo que logró escapar "en el destacamento de Chupol había un gran hoyo o zanja en donde tiraban los cadáveres y los incineraban". Otro testigo declaró que en el destacamento de Chupol pudo "observar una gran zanja en donde hay muchos huesos de esqueletos humanos".75 

623.

Otro ex especialista de la Zona Militar de Playa Grande afirma que en esa unidad funcionaban crematorios.

 

     "Yo estaba en el campo de fútbol de la zona. Pasaron recogiendo leña y de repente nos llegó un olor y humo, fuimos a ver y nos dimos cuenta que así era, vi cráneos y huesos terminándose de quemar".76 

624.

     Un soldado que estuvo de alta en el destacamento de Choatalúm, Colonia 9 de Septiembre, Chimaltenango, vio: "como a muchos detenidos que habían sido secuestrados de sus casas en sus aldeas, los iban ejecutando y sepultando en el patio del destacamento. Al quedar la tierra removida sembraban frijol y verduras para que parecieran hortalizas y no diera sospecha alguna al visitante...".77 

625.

     Los crematorios y cementerios clandestinos eran por lo tanto parte integrante de los centros de interrogatorio, en la medida que era preciso deshacerse de las personas torturadas y posteriormente ejecutadas. La disposición de cadáveres, sobre todo en la escala masiva en que se mataba, era una medida de seguridad de contra-inteligencia para tratar de evitar que se conociesen los suplicios y asesinatos realizados en los centros de interrogatorio.

 

      Los responsables de la tortura

626.

     De conformidad con los testimonios recibidos por la CEH (Véase Gráfica 3), el 88% de los casos reportados de tortura fueron ejecutados por el Ejército. Los otros cuerpos de seguridad del Estado ejecutaron actos de tortura en coordinación con miembros del Ejército, en especial, con integrantes de la sección de inteligencia.

  Gráfica 3

Nota: El porcentaje de cada responsable se calcula sobre el total de violaciones, sin considerar si su actuación fue individual o en colaboración con otro.

627.

Otras secciones, actuando combinadamente, por instigación, o con el consentimiento del Ejército, son responsables de estas violaciones, en este orden: PAC, comisionados militares y otras Fuerzas de Seguridad.

628.

     El sistema de Inteligencia militar, encargado de recopilar y registrar información, fue la estructura interior del Ejército que estuvo más involucrada en hechos de tortura. Un ex soldado de alta en Playa Grande, al describir la forma en que se interrogaba explica:

 

      "Los de inteligencia eran los encargados de sacarle la verdad a la gente, les ponían una capucha con gamezán, les sacaban los ojos con cuchara, les cortaban la lengua, los colgaban de los testículos, esa gente era masacre. El grupo se dividía entre los encargados de torturar para sacar información (los investigadores y captores) y los encargados de matar (destazadores)".78 

     Un ex soldado señaló sobre este punto: "En el interior de la base militar había personas que se dedicaban exclusivamente a asesinar y eran conocidos como "matagente" o destazadores. Eran especialistas de la sección dos; cuando estos especialistas habían matado a doscientas o trescientas personas, los mataban. Por eso hay muchos destazadores que ya no vivieron, sólo unos pocos lograron salir porque se trasladaron de una actividad a otras".79 

629.

     El procedimiento habitual de interrogatorio señalaba que los detenidos debían ser preguntados brevemente respecto a la compañía o el batallón para obtener la información de valor táctico inmediato.80  El interrogatorio minucioso de los detenidos de guerra se localizaba en la zona militar algunos fueron trasladados incluso a centros más especializados como la base militar de Retalhuleu; las diferentes instalaciones de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, como por ejemplo la famosa La Isla; la antigua Escuela Politécnica o el Agrupamiento Táctico de la Fuerza Aérea, entre otros.

630.

     Emeterio Toj Medrano, fue capturado en Quetzaltenango, torturado en la sede de policía local y luego en la base militar de esa ciudad. Dos días después fue trasladado al centro de la zona militar que tenía jurisdicción sobre la aldea donde vivía Emeterio (Quiché), en ese tiempo la zona de Huehuetenango. Después se le internó en la base militar de Quiché, donde permaneció un corto tiempo y luego fue conducido a la ciudad de Guatemala, donde continuó detenido en el Cuartel General de Matamoros, hasta que finalmente escapó.81 

631.

     Un documento desclasificado del departamento de Estado de los Estados Unidos confirma que éste era el procedimiento ordinario de tratamiento de los detenidos: "Bámaca fue supuestamente mantenido cautivo en Santa Ana Berlín durante aproximadamente un mes, donde fue interrogado acerca de su conocimiento táctico de la ORPA y luego evacuado a la ciudad de Guatemala para más interrogación... sobre la ORPA y URNG".82 

632.

     Otro documento desclasificado del Departamento de Estado indica: "... Las prisiones clandestinas siempre han existido en Guatemala. ... cuando los insurgentes son capturados por el Ejército, ellos eran mantenidos incomunicados en lugares aislados en diferentes zonas militares, interrogados, y una vez que el Ejército siente que ha extraído toda la información pertinente de ellos, ellos son asesinados y se deshacen de los cuerpos ... Los militares han declarado que los prisioneros que han sido capturados, en esencia, han sido "volteados" en favor del Ejército".83 

633.

Un caso menos famoso que ilustra con igual crudeza los interrogatorios que se iniciaban en el destacamento, para proceder más tarde al traslado a la zona militar, por la aparente importancia del detenido, es el testimonio que a continuación se expone:

 

      "Como a