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Capitulo II
Las Violaciones de los Derechos Humanos y Los Hechos de Violencia

Volumen 1
Estrategia y Mecanismos de las Partes

Volumen 2
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 3
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 4
Los Hechos de Violencia

Capitulo II: Volumen 2

LA TORTURA Y OTROS TRATOS CRUELES, INHUMANOS Y DEGRADANTES

538.

     En el presente apartado se analiza quiénes realizaron los actos de tortura, cuáles fueron las víctimas, dónde ocurrieron los hechos y en qué períodos se desarrolló con mayor intensidad. En primer lugar se presentarán los años y señalarán regiones donde se cometieron las torturas; en segundo lugar, los objetivos que se perseguían con esta sistemática violación de los derechos humanos; en tercer lugar, cuáles fueron los métodos y técnicas utilizados para infligir sufrimientos físicos y psicológicos a las víctimas; en cuarto lugar, quiénes fueron los responsables de esta violación; en quinto lugar, en qué escenarios específicos se practicó la tortura; en sexto lugar, quiénes fueron las víctimas y los sectores étnicos y sociales a que pertenecían; en séptimo lugar y último se someterán a examen las actuaciones del organismo judicial frente a los actos de tortura.

539.

     En Guatemala, durante el enfrentamiento armado interno, la tortura fue aplicada sistemáticamente por agentes del Estado en el contexto de otras graves violaciones de derechos humanos, en particular junto con las desapariciones forzadas y las ejecuciones arbitrarias. La tortura en la generalidad de los casos, se iniciaba, con una detención violenta y culminaba con la ejecución de la víctimas.

540.

     La tortura constituye un grave atropello a la integridad física y moral del ser humano. Condena la tortura el artículo 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. Existe hoy en día en la comunidad internacional un consenso en el sentido de que la prohibición de la tortura es una norma estricta del derecho consuetudinario internacional.

541.

Como se indicó en el marco jurídico general, al inicio del presente Informe, en el contexto del conflicto armado interno que vivió Guatemala, las partes implicadas en el enfrentamiento tenían la obligación de respetar las disposiciones del artículo 3 común de los Convenios de Ginebra de 1949.

542.

     De acuerdo con dicha norma, están prohibidos "en cualquier tiempo y lugar... los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente (...) las mutilaciones, los tratos crueles, la torturas y los suplicios", así como "los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes", tanto respecto a la población civil, como a los combatientes que hayan depuesto las armas o que se encuentren fuera de combate por enfermedad, heridas, detención o cualquier otra causa. Estas prohibiciones, alcanzan por igual a todos los grupos involucrados en un conflicto.

543.

     La Convención de Naciones Unidas de 1984 contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, establece que "se entenderá por tortura todo acto por el cual se inflijan a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia". Esta definición ha alcanzado el valor de derecho consuetudinario debido a que los derechos protegidos son fundamentales. El artículo 2 de esta Convención dispone que "en ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como el estado de guerra o amenaza de guerra, la inestabilidad política interna o cualquier otra circunstancia como justificación del delito de tortura".

544.

     En el mismo sentido se pronuncia la Convención Interamericana de 1987, para prevenir y sancionar la tortura, al señalar que no se invocará ni admitirá como justificación del delito de tortura, la existencia de circunstancias tales como estado de guerra, amenaza de guerra, estado de sitio o de emergencia, conmoción o conflicto interior, suspensión de garantías constitucionales, la inestabilidad política interna u otras emergencias o calamidades públicas. La Convención extiende el concepto de tortura, no sólo a aquellos casos donde la víctima es sometida a un sufrimiento físico o mental, sino también a procedimientos que tienden a anular la personalidad de la víctima. Al efecto, dispone que "se entenderá también como tortura, la aplicación sobre una persona de métodos tendentes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aun cuando no causen dolor físico o angustia psíquica". En esta categoría se deben considerar los métodos de desorientación personal, el uso de psicofármacos o drogas y los procedimientos de control mental.

545.

     El artículo 3 de la Convención Interamericana determina que "serán responsables del delito de tortura los empleados o funcionarios públicos que actuando con ese carácter, ordenen, instiguen, o induzcan a su comisión, lo cometan directamente o que, pudiendo impedirlo, no lo hagan. Las personas que, a instigación de los funcionarios o empleados públicos ordenen, instiguen o induzcan a su comisión o lo cometan directamente o sean cómplices".

546.

     La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su artículo 27, prescribe que la integridad personal constituye un derecho que no puede ser suprimido ni restringido en ninguna circunstancia. En el mismo sentido se pronuncia el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, al disponer en su artículo 4 la inderogabilidad de la prohibición de tortura y la protección de la integridad personal en toda circunstancia, incluyendo las situaciones excepcionales que pongan en peligro la vida de la nación.

547.

En el ámbito del derecho interno, las diversas constituciones guatemaltecas contienen y han contenido disposiciones que ratifican la protección a los derechos humanos básicos, entre los que se encuentra el derecho a la integridad física y psíquica.

548.

     La Constitución de 1965, que entró en vigor en mayo de 1966 y rigió hasta 1982, contenía un capítulo denominado Garantías y derechos individuales. En el artículo 43 del Título II, establecía: "En Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El Estado garantiza como derechos inherentes a la persona humana: la vida, la integridad corporal, la dignidad, la seguridad personal y la de sus bienes (...). Se prohibe cualquier discriminación por motivo de raza, color, sexo, religión, nacimiento, posición económica o social u opiniones políticas".

549.

El Estatuto Fundamental de abril de 1982, que tuvo categoría de Ley Superior, señaló que Guatemala, como integrante de la comunidad internacional, cumpliría fielmente sus obligaciones internacionales, ajustándose en sus relaciones con los demás Estados a las normas de este estatuto, a los Tratados Internacionales y a las normas de derecho internacional aceptadas por Guatemala.

550.

El Estatuto Fundamental tuvo vigencia hasta 1985, cuando se promulgó una nueva Constitución, que en el artículo 3 establece que "el Estado garantiza y protege la vida humana (...) así como la integridad y la seguridad de la persona", y el artículo 4 señala que "ninguna persona puede ser sometida a servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad".

551.

     La CEH registró un total de 11598 víctimas de tortura. De ese total, el 54% de las víctimas sobrevivieron. El 46% de las víctimas de tortura, fueron además víctimas de ejecución arbitraria. Es posible además presumir que, debido a la frecuencia de la práctica de la tortura en Guatemala, ésta se hizo presente en muchos casos de desaparición forzada, que de ser esclarecidos, incrementarían el número de personas torturadas. Las cifras recogidas por la CEH no reflejan la totalidad de las torturas cometidas durante el enfrentamiento armado. Sin embargo los casos recibidos permiten ilustrar las características de esta violación.

552.

     De lo expuesto puede colegirse que muchas de las víctimas de la tortura fueron desaparecidas o asesinadas mientras estaban en poder de sus captores. Así lo confirma un ex especialista del Ejército:

 

     "Porque a la población civil que han capturado por "x" razón ... luego la desaparecen, no los dejan vivos, porque ahí prácticamente ellos no pueden sacar mayor cosa, ellos no pueden sacar información porque no tienen nada que ver, lo único que podía provocar es que el campesino o, qué sé yo, presente una denuncia de lo que le pasó. Pues ellos lo que hacen es evitar eso, matar y desaparecer, eso y a saber quién fue...".1 

 

      Cronología y regionalización de las torturas

553.

     Durante el período que cubre el mandato de la CEH se puede observar que los años en que se produce el mayor número de casos de tortura corresponden al período entre 1979 y 1985, siendo 1982 el punto máximo. (Véase Gráfica 1)

Gráfica 1

554.

Las cifras de las que dispone la CEH demuestran que la tortura fue utilizada con mayor intensidad en los departamentos con alta población maya: Quiché ocupa el primer lugar, le siguen otros departamentos como Huehuetenango, Alta Verapaz, Baja Verapaz y Chimaltenango.

555.

     Existe, por lo expuesto, una correspondencia entre las principales comunidades mayas perseguidas y las regiones o departamentos donde se practicó con mayor frecuencia la tortura. Los departamentos o regiones donde se perpetró la mayor parte de actos de tortura corresponden a los lugares donde habitaban los grupos más castigados por la represión política; los pueblos k'iche', q'eqchí, mam, kaqchikel, achí e ixil. Además, estos departamentos presentaban los más altos niveles de pobreza y subdesarrollo a escala nacional.

 

Objetivos de la tortura

556.

     Desde una perspectiva general, la tortura tuvo como objetivo prioritario la obtención de información. De modo adicional, fue utilizada para castigar a la víctima y para generar el terror en la población, garantizar el inmovilismo social y desarticular cualquier forma de actividad política.

La tortura para obtener información

557.

     La tortura fue utilizada para obtener información y servir a los intereses de los servicios de la Inteligencia militar y policial. Se pretendía conocer detalladamente la conformación de grupos sociales como sindicatos, partidos políticos, colectivos estudiantiles, universitarios, asociaciones campesinas, cooperativas, comunidades étnicas, etc. Es decir, se pretendía conocer con exactitud a cada persona y cada grupo dentro de la sociedad, y sobre todo ubicar a sus líderes respecto al régimen establecido.

 

     "Muchos líderes del CUC cayeron en esos meses ... Algunos fueron simplemente asesinados por los militares (Benigno, Enrique); otros fueron secuestrados por el Ejército y posiblemente todavía estén con vida, como José, Guillermo, Oscar. Nosotros habíamos entrenado a estos hombres y los habíamos conocido como líderes valientes. Algunos de ellos solían ser catequistas o líderes de las comunidades de base. De acuerdo a la información difundida por el EGP, tres líderes del CUC, José, Guillermo y Oscar habían sido secuestrados y se encontraban cautivos en la base militar de Mazatenango. Existían incluso algunos rumores, que ellos habían sido vistos en vehículos abiertos con el Ejército o la Policía Judicial moviéndose a través de las ciudades apuntando a otros miembros de la organización o para guiarlos a lugares escondidos ...".2 

558.

El testimonio que sigue señala que la víctima fue torturada durante varios meses en una cárcel clandestina del Departamento de Investigaciones Técnicas (DIT) que estaba bajo control de la G-2 en la ciudad capital, y fue conducida después de manera forzada a la USAC con el objeto de que identificara a supuestos militantes de las organizaciones guerrilleras:

 

     "Ya de ahí ya me empezaron a sacar a lugares. Por ejemplo, me llevaron a la Universidad; eran muchachos (los de la G-2) que parecían universitarios porque en ningún momento parecía que fueran judiciales y ahí pasábamos horas y horas y ellos me decían: "cuando mirés un universitario de los que han participado en manifestaciones nos lo tenés que señalar". Yo pienso que por suerte jamás vi a alguien conocido. No por el miedo que yo fuera a denunciarlo, sino que me vieran y me hablaran o algo. Era el tormento que yo vivía siempre, que alguno de los chavos que yo conocía de la universidad me viera y me hablara".3 

 

La tortura como intimidación a la población

559.

     La tortura también fue utilizada con fines de intimidación o coacción. Además de los maltratos físicos o psicológicos que incluso llegaron a ocasionar la muerte a varias personas, la tortura pretendía imponer un mensaje de terror en la población. Se realizaban ejecuciones ejemplares, y se arrojaban cadáveres en las calles o las plazas, para que todos vieran lo que le sucedía a los guerrilleros.

 

     "El 14 de julio de 1980, a las 8 de la noche, cinco G-2, el terrateniente ...y un colaborador del Ejército llegaron a la casa del señor Emilio Pop Rax, presidente del Comité de Tierra de la Finca Sepomac y lo sacaron por la fuerza de su casa. Lo torturaron en la finca Sepomac ... Lo amarraron a un palo y lo decapitaron y luego mostraron el cadáver a los trabajadores de la finca para enseñarles cómo les iba a las personas que se metían con la guerrilla".4 

560.

     El sector sindical fue perseguido con la máxima intensidad. La tortura y persecución sistemática contra los líderes y los miembros de este movimiento logró la desarticulación de la mayor parte de las centrales de trabajadores como FASGUA, CNUS, CNT, entre otras. Sus líderes fueron torturados, asesinados u obligados a abandonar toda actividad sindical o marchar al exilio. Así lo explica una víctima de tortura que fue asesor laboral:

 

     "El 2 de febrero de 1984, [la víctima] tenía que encontrarse caminando con otro sindicalista, a la altura de la 5 avenida y 12 calle de la zona 1. En el punto prefijado lo agarraron y metieron en una Panel blanca ...lo desnudaron completamente, le encapucharon, le patearon y le cuestionaron. Le preguntaron por el estacionamiento de su vehículo, (un Carina rojo), para robarlo después, el carro nunca volvió a aparecer. El pudo oír que se comunicaban por radio con otros vehículos. Iban dos personas delante y tres en la parte trasera del mismo. Lo llevaron a un cuartel donde lo tuvieron 17 o 18 días, sin que cambiara de lugar. Sabe que era un cuartel porque oía los cantos de los soldados mientras corrían, y que fue en la capital por la distancia pequeña que recorrió. Era una casa militar dentro de un cuartel. Recuerda una pila en el centro del patio, alrededor del mismo corredor rodeado de cuartos. Uno de ellos era la sala de tortura, siempre había luz eléctrica encendida. Allí lo mantuvieron desnudo y le aplicaron choques eléctricos...".5 

561.

     Lo trascendental en este caso, como en otros, es que "desde entonces él no tuvo más contacto con antiguos compañeros de la CNT y abandonó su actividad de asesoría sindical".6  Es decir, el objetivo fue alcanzado plenamente: intimidar a la víctima para obligarla a desistir de sus actividades laborales o políticas.

 

La tortura como instrumento de reeducación ideológica

562.

     Algunas personas privadas de la libertad de modo arbitrario, luego de ser torturadas, eran sometidas a un proceso de reeducación ideológica. Este proceso de trastorno de la personalidad se presentó en dos planos: en el plano individual los miembros de las organizaciones populares o guerrilleras eran sometidos a un proceso de reeducación para que colaboraran con la Institución Armada. En el plano comunitario, y marcadamente en las regiones indígenas, comunidades enteras eran sometidas a un plan de reeducación que imponía el Ejército en las aldeas modelo, en los polos de desarrollo y en las PAC.

563.

     Los torturadores sabían que la tortura podía anular la voluntad y transformar la personalidad de la víctima. Las informaciones que poseía el torturado, en muchas oportunidades podían ser obtenidas con relativa facilidad recurriendo a otras fuentes y aunque lograran conseguir información de la víctima, no era habitual que la tortura cesara. Sólo cuando la víctima podía ser descrita como "muerto vivo" los torturadores consideraban alcanzado su objetivo.

 

La reeducación en el plano individual

564.

     El Ejército concebía la reeducación de la personalidad como una especie de "recuperación". Así lo explicaba un mayor de la G-2, cuando se encontraba interrogando al Comandante Everardo7  del Frente Luis Ixmatá de la ORPA:

     "Nosotros no pretendemos hacer daño a la gente de la población que tu conocés. Ahí tenés tu lista, queremos "recuperarlos" porque por culpa del comandante Isaías y de tu cabeza se echó a perder esa gente, se están tirando como en un vicio o en la perdición, recuperémoslos, esa gente ahora está enferma, lo que vamos a hacer es tratar de curarlos...".8 

565.

     Los primeros casos conocidos por la aplicación de esa nueva técnica fueron los del padre Pellecer Faena y de Emeterio Toj Medrano.9  Ambos fueron sometidos a intensos interrogatorios bajo tortura, a procesos de desorientación sensorial y a métodos que llevaban hacia la reducción de la personalidad. Ambos aparecieron más tarde ante la prensa llamando a sus antiguos correligionarios a desistir de las luchas políticas. La tortura para transformar la personalidad era un proceso lento y penoso para la víctima, como lo demuestra el caso de Salvador:

 

      "[F]ue detenido en el mercado de Pochuta por tres soldados que lo acusaron de guerrillero. Lo llevaron al destacamento de esa población a las 12:00 del día. Fue sometido a un severo interrogatorio: se le colgó de los tobillos, se le aplicaron electrodos en el ano, se le suspendió de las muñecas y tobillos de tal manera que fuese más fácil patearle los testículos, cuando estaba a punto de perder la conciencia, una y otra vez; se le introdujo en una pila de agua friísima. No durmió durante una semana entera porque le despertaban con agua o disparando armas muy cerca de sus oídos. No comió; para mantenerle vivo le daban agua mezclada con harina de sabor desagradable".

 

      "A los siete días de estar ilegalmente detenido, como a la una de la madrugada, fue sacado del destacamento y llevado al cuartel general de la zona militar, en Mazatenango. Fue introducido en un retrete nauseabundo. Allí permaneció atado recibiendo orina de los soldados, quienes además le introducían en la boca los papeles con los que se habían limpiado el ano. Los jefes castrenses le hicieron una proposición: si cooperaba le darían comida, vestido, botas, y un salario. Si rehusaba le torturarían lentamente hasta morir. No tuvo más remedio que aceptar. Lo trasladaron a una bartolina estrechísima, húmeda, maloliente; pero le quitaron las ataduras de pies y manos. En esa bartolina habían restos humanos, un cadáver en estado de putrefacción. Había otros huesos y restos de pantalones y camisas".

 

     "Una vez a la semana le ponían uniforme militar y un pasamontañas, aunque por debajo llevaba los ojos vendados. Al llegar a los lugares se le obliga señalar los campamentos guerrilleros. En una ocasión encontró un campamento guerrillero y se dio un combate entre las tropas. Tres días después de esta ación militar, por la noche, fueron ingresados varios hombres civiles e indígenas, se les veía heridos o torturados. En la madrugada se oían gritos terribles. Desde su cuarto presenció aterrorizado el despedazamiento de varios detenidos, a filo de machete. Pasaron varios meses. Quería suicidarse, pero no encontraba el arma ni la oportunidad para hacerlo. La soldadesca más agresiva ya no le molestaba tanto. Un soldado amigo ofreció ir a casa de su mujer y contarle dónde y cómo estaba. Así lo hizo. Su esposa llegó al cuartel y a gritos denunció la desaparición de su esposo. Exigió públicamente su liberación y el cese del acoso a su familia. Los soldados la echaron por la fuerza del lugar. Era finales de agosto. La esposa regresó a Mazatenango dos veces más. Finalmente, llegó una tercera vez, en esta pudo hablar con Salvador por algo más de diez minutos. Los padres de la víctima fueron a Tolimán y solicitaron hablar con un coronel amigo de la familia, le pidieron su intervención para liberarle. Justamente tres meses después de haber sido detenido fue liberado".10  566.

     En el caso de Salvador, el procedimiento de "recuperación" se interrumpió providencialmente. En otros casos, se prolongaba durante varios meses de intensa tortura a cargo de un oficial G-2, para luego modificar la técnica y entregar a la víctima a un nuevo oficial que lo trataba con humanidad. La dependencia emocional que se generaba hacia el torturador "bueno", lo hacía "voltearse" a trabajar con el Ejército y cooperar.

 

     "Ya a partir de los seis meses en adelante ya empieza a cambiar un poco más la situación ... llega otro oficial a traerme, ...lo primero que me dijo fue que cuántos días tenía de estar capturado, "aproximadamente seis meses", y se presentó... (como) el nuevo Jefe de la G-2 y que con él iba yo a trabajar y me trajeron a la zona militar (de San Marcos)... A partir de ese cambio de oficial me sacaron a hacer ejercicio en los campos, "no muchá pero qué está pasando con este joven, sáquenlo a hacer ejercicio"... yo pensaba, "a ver cuándo me iban a matar ... ya cuando llegó ... cambió un poquito, como unos cinco días después de que hice ese ejercicio y tomé el color normal nos llevaron a tomar unas fotos ... con Karina y Augusto, así, una sonrisa y todo ... éramos como niños: si nos decían hagan caras, hacíamos caras, nos tomamos varias fotos y esas fotos las utilizaban para hacer propaganda, donde aparecíamos los tres abrazados con una así ...alegres todo haciendo una llamada a los demás combatientes que se entregaran, que el Ejército les esperaba, que nosotros nos habíamos entregado voluntariamente y que no pasa nada ...incluso indicaba que habrá vacaciones, que estamos ganando bien ...lo que hicieron con esa propaganda es ir a tirar alrededor de la montaña y, sí, algunos la encontraron pues y, sí, algunos pensaron de que si nosotros nos entregamos y otros quién sabe? Conocemos al Ejército ...".11 

567.

     El principal objetivo de la "recuperación" era mostrar la imagen de un hombre o mujer de fuertes convicciones políticas reducido o quebrantado por completo, lo cual era profundamente desmoralizante y difundía un mensaje de terror entre sus compañeros. Por eso, los militantes de organizaciones que habían sido capturados eran torturados y manipulados para ir a convencer directamente a otros militantes y hacerlos desistir de la lucha.

 

     Una mujer detenida fue torturada y violada a lo largo de tres meses de forma reiterada, hasta que le ofrecieron trabajar para el Ejército, "acepté por mi vida". La mandaron a recibir cursillos y luego comenzó a trabajar en concienciación. Iba a las comunidades y hablaba a través de un alto parlante leyendo un discurso que le daban escrito en el Ejército. Muchas personas llegaron al destacamento y se entregaron.12 

568.

     Algunos detenidos a los cuales se les torturó para trabajar en favor del Ejército fueron forzados a permanecer dentro de las bases del Ejército. La Institución Armada temía que estos ex guerrilleros, "especialistas" de la G-2, pudieran divulgar información secreta sobre las actividades ilegales, las torturas, asesinatos, secuestros y demás hechos delictivos que los servicios de Inteligencia militar desarrollaron en los años del enfrentamiento. Un documento desclasificado afirma lo siguiente sin que la CEH haya podido fijar con carácter definitivo los números señalados:

 

     "[A] mediados de mayo de 1993 altos oficiales militares guatemaltecos indican que el Ejército mantiene miembros de la URNG en cárceles clandestinas... Ellos además señalan que existen 340 a 360 antiguos miembros de la URNG bajo control militar".13 

 

La reeducación ideológica de las comunidades

569.

     El aumento de la práctica de la tortura entre 1981 y 1984, responde a las campañas de contrainsurgencia del Ejército. El propósito general del plan de campaña "Victoria 82" fue el de "defender la población, recuperar a aquellos miembros de las Fuerzas Irregulares Locales (FIL) que sea posible y a la vez eliminar a los subversivos que no quieran deponer las armas y aniquilar a los Comités Clandestinos Locales (CCL) y a las Unidades Militares Permanentes (UMP) del enemigo".14 

570.

     Para cumplir este objetivo contrainsurgente, el Ejército utilizó la tortura tanto para obtener información y desarticular las organizaciones sociales como para controlar a la población, imponiendo su sometimiento a regímenes de vida completamente subordinados a las necesidades militares, como fueron las aldeas modelos y los polos de desarrollo. La tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes se emplearon entonces como un mecanismo disciplinario para ajustar a la población a sus nuevas funciones.

 

     "A los patrulleros de la comunidad ...los tiraban en pozos con agua, por uno, dos, tres días para que cumplan el servicio y lo sacan otra vez. Los campesinos debían pedir permiso al Ejército para poder trasladarse a trabajar a la Costa. Si las personas no regresaban en el plazo estipulado, las castigaban los del destacamento militar de Tzalbal. También si iban de compras debían llegar en tiempo, si no llegaban a la hora en punto entonces los castigaba: "Si no vienen a la hora en punto pues castigo". Y nos vamos a hacer compras y nos regresamos otra vez y cuando venimos a presentar, venimos a dar nuestro tiket, "aquí, ya venimos". "Haber su tike", chequea en el cuaderno que estamos presentes. Si no estamos cuando llega la hora, para eso está el hoyo, o a traer leña, eso es el trabajo, o a lavar la ropa".15 

571.

La reeducación comenzaba muchas veces con un acto de tortura pública frente a toda la comunidad, con la intención de que sirviera de escarmiento a los demás habitantes y cumplir los objetivos de las operaciones psicológicas.

 

     "Llegó el Ejército a la aldea, a buscar a 24 personas, sospechosas de ser organizadoras de la guerrilla. Dijeron que si estas personas no se presentaban voluntariamente, masacrarían a toda la aldea. Detuvieron a 16 personas, las desnudaron completamente y les pusieron capas y las llevaron descalzas con rumbo a San Miguel Acatán. Llegaron a un lugar que se llama Nubilá. Allí las sometieron a la capucha de gamezán,16  los obligaron a cavar su propia fosa y al terminar los fusilaron. Fueron enterrados en la fosa que habían cavado".17 

 

     "Este hombre había sido guerrillero, pero, después se presentó a la zona 302 y empezó a denunciar gente. Llegó con la cara tapada pero lo reconocieron por la voz. Comenzó a señalar a los hombres. Entonces encerraron a estos hombres en la cocina de la iglesia, les quemaron los pies y la espalda. Los colgaron boca abajo, de los horcones y gritaban, "usted es guerrillero", cortaban el lazo y los dejaban caer. A otros los colgaban de los brazos. Así los torturaron toda la noche en presencia de todos los hombres de la comunidad. Al día siguiente estos hombres fueron amarrados a un poste y fusilados delante de los demás. Obligaron a los patrulleros a enterrarlos. El oficial les advirtió a los sobrevivientes "que no les pongan cruz, que no los entierren", porque estos cabrones no merecen".18 

 

Los métodos de tortura

572.

     Los métodos de tortura utilizados en Guatemala pueden ser clasificados en físicos y psicológicos. La tortura se aplicaba obedeciendo diferentes pasos. Luego de la detención,19  se continuaba con el "ablandamiento" de la personalidad, para que en la etapa siguiente fuera interrogada aplicándole distintas técnicas posteriormente las víctimas eran generalmente ejecutadas o convertidas en colaboradores del Ejército, fase en que eran reclutados.

573.

     En algunas ocasiones la tortura concluyó con la liberación de las víctimas. En casos se obligaba a los prisioneros a firmar documentos en donde declaraban que no habían sido torturadas o prestaban confesiones judiciales en que admitían haber perpetrado algún delito. Se les amenazaba para que no interpusieran ninguna acción judicial, o se les conminaba a abandonar el país.

574.

     Para extraer efectividad del "ablandamiento" se conducía a la víctima en una situación de total aislamiento e indefensión. Eran trasladadas a un destacamento o cuartel militar u otro centro de interrogatorio, que podía ser una casa de seguridad de miembros del Ejército o de sus colaboradores confidenciales, comisionados o patrulleros civiles. El clima humano de total impotencia en que se doblegaba a las víctimas es expresada por este sobreviviente:

 

     "Yo empezaba a pensar una cosa: "Ahorita, ¨qué hago para que me mate, qué hago?", pero en la tarde ya cambié de ideas, no. Yo hago esto día y noche, uno va pensando, porque acuérdese que uno no está como un preso así público de que se abre un juicio o de que digan, aquí tenemos capturado a un guerrillero. Ahí lo tienen oculto pues, ahí podían hacer lo que se les daba la gana...".20 

575.

Otro detenido señala que eran tantos los sufrimientos que deseaba morir, pero sus torturadores no lo dejaban:

 

     "Yo lo que quiero es que se sepa la historia de los sufrimientos que la gente inocente sufrió en manos del Ejército en ese destacamento (Playa Grande). El considera que muchos (detenidos) querían morir, por tanto sufrimiento, pero no los dejaban. Si alguien se ponía muy mal, lo curaban y volvían a torturarlos".21 

576.

     La negación sistemática de información a los familiares o personas que reclamaban por la detención arbitraria, mantenía el aislamiento y la indefensión de las víctimas. Los torturadores, militares en la mayoría de los casos, amenazaban con hacerles correr la misma suerte. Por ejemplo, en el cuartel de Playa Grande un soldado le dijo a un grupo de mujeres que reclamaban a sus esposos e hijos, "que si no se marchaban las iba a amontonar [asesinar] en la calle".22 

577.

     El ánimo de obtener ganancias ilícitas derivadas de robos a las víctimas, realizar venganzas personales, extorsionar a los miembros de la comunidad o cometer abiertamente otros actos delictivos llevaba a denunciar a las personas como guerrilleros y a torturarlas. El poder que se confirió a los comisionados militares, "orejas" o confidenciales, los especialistas de la G-2, los patrulleros civiles y, sobre todo, a los oficiales G-2 era una fuente constante de abusos contra la población, indefensa frente a estas autoridades.

 

     "Oscar y José (especialistas G-2) procedieron a revisarme exhaustivamente para encontrar el dinero o los anillos que habían visto anteriormente. Oscar sabía que yo tenía un anillo, él ya me había arrancado mi reloj y me había intentado quitar el anillo. No salía, así que alguien se ofreció a traer un cuchillo para cortarme el dedo. Afortunadamente, Oscar fue a traer un poco de jabón y tras media hora de duros esfuerzos él logró sacar el anillo".23 

 

      El "ablandamiento"

578.

     El "ablandamiento" consistía en algunos días de violencia brutal y sistemática, durante los cuales las víctimas se veían forzadas a pasar muchos horas encapuchadas o de pie. A menudo varios detenidos que respondían a estas características fueron sometidos a golpes o puntapiés. Durante varias jornadas no se les permitía dormir, no se les daba nada de comer o beber, y debían hacer sus necesidades fisiológicas en la ropa que llevaban puesta. En otras ocasiones, a las víctimas se les obligaba a comer sus propios excrementos o los excrementos de los soldados, y a tomar orines. También se conocen casos en que se les proporcionaban bebidas con psicofármacos.

579.

     El propósito consistía en humillar a la víctima, agotarla física y psicológicamente, de modo que cuando llegara el trance del interrogatorio, su personalidad estuviera completamente anulada y se facilitara la tarea del torturador. La víctima quedaba desorientada sensorialmente por completo, sin noción de tiempo y de espacio.

580.

     Los centros de interrogatorio de las unidades militares contaban con instalaciones preparadas especialmente para cumplir estos fines. Eran calabozos, pozos con agua, retretes, fosas con cadáveres. La sola permanencia en estos recintos suponía una tortura permanente y agotadora que podía volver demente a la víctima. En la base militar de Playa Grande:

 

     "Había celdas especiales construidas totalmente de lámina, que eran sumamente calurosas en el verano, y en el invierno se llenaban de agua. También habían hoyos y piletas cubiertas con láminas, y donde en invierno se llenaban de agua. Los detenidos defecaban en este lugar, por lo que había un hedor permanente en el ambiente".24 

 

     Otro detenido cuenta cómo fue la detención y describe el proceso de "ablandamiento": "[Y]o me encontraba en mi casa cuando llegó un grupo de hombres que se cubrían la cara con gorros pasamontañas, golpearon las puertas de mi casa y maltrataron a mis niños, me quemaron los pies y pusieron en un rincón a mi esposa, luego a mí me golpearon, me tiraron al suelo, me vendaron los ojos y me encadenaron de pies y manos ... En el destacamento me metieron en un hoyo. Allí me estuvieron acusando de guerrillero. Ahí les decían a todos los que estaban detenidos "reconozcan a sus tatas guerrilleros". Querían que les dijéramos dónde vivían los guerrilleros que conocíamos, yo me puse serio y fuerte, en ningún momento perdí la esperanza de salir libre, hasta me puse contento y les decía a mis compañeros que se pusieran contentos para que no nos mataran, claro que yo tenía miedo, esa mañana me fueron a traer al hoyo donde me tenían y me llevaron al cuarto oscuro que estaba hecho de madera y de láminas viejas, me comenzaron a torturar, me pusieron electricidad en los pies, me puyaban el estómago y la espalda, algunos estaban fumando y apagaban sus cigarros en mi cuerpo, yo no decía nada, al contrario, yo les mentaba la madre y metieron mi cara dentro de un saco de cal, me volvieron a llevar a la fosa, pero esta vez estaba llena de mierda, y a cada media hora llegaban al hoyo, nos sacaban y nos interrogaban y nos decían: "Hijo de la gran puta, decime donde están tus padres guerrilleros". En ese hoyo me tuvieron tres días, me quitaron el agua y la comida".25 

581.

     Las fosas donde tiraban los cadáveres, en las unidades militares, también se empleaban como lugares de detención, para mortificar a los detenidos, torturándolas con el espectáculo de los restos de las personas que con anterioridad habían sido ejecutadas en las bases militares. Esta fue la experiencia de Juan, secuestrado por soldados del destacamento militar de El Chal, Santa Ana, El Petén.

 

     "Encerrado en un casa oscura donde había más gente, sin darles de comer, ni beber, donde incluso había cadáveres ya engusanados de gente que mataban y ahí la dejaban".26 

 

Igual experiencia vivió otro testigo en la Base Militar de Huehuetenango:

     "Fue sacado, por la noche de su casa, en San Antonio Huista y llevado a la Zona Militar de Huehuetenango. Lo tenían en un cuarto de tres varas cuadradas, el cual era cuidado en todo momento por tres soldados. En ese cuarto lo tuvieron amarrado, con la boca abajo. No le daban comida y sólo un poco de agua. Estaba descalzo y semidesnudo. Le amarraron las manos con mucha fuerza, por lo que se le hincharon las manos y los brazos, lo que le provocaba dolor y sensación de adormecimiento en las manos. Fue golpeado y sometido a muchas torturas. En la celda estaban los restos del pantalón y la camisa llenos de sangre, del señor Guillermo Camposeco, quien también fue secuestrado en San Antonio Huista".27 

582.

Al encierro en fosos o cuevas de los torturados, se sumaba la privación de sueño y de alimentos:

 

     "Llegamos a un destacamento... en la Aldea Las Marimbas y allí nos metieron ... ahí tenían como una cueva, un hoyo, así para abajo la tierra, y la entrada era como de éste ancho, me metieron y ahí me dejaron en la noche, ...medio sentado, (sic) arrecostado, un poco sentado, así de lado. Amaneció bajo la misma forma, bajo presión, amenaza de muerte y de que me están presionando y que quieren información y todo, ahí me tenían no recuerdo cuántos días estuve encerrado, son como cinco o seis días... Un soldado me dijo, "trate la manera de descansar, duerma". Me sentí un alivio ...media hora después me vuelven a despertar. "¨Qué estás haciendo?", "Nada". "¨Verdad que estabas durmiendo?, aquí nadie duerme". Miraban que yo intentaba dormir, ya llegaban, ya como dos, tres, cuatro días que por tensión, por los golpes, no podía dormir, y al mismo tiempo estaba agotado, estaba cansado pero no podía dormir, entonces cuando ellos miraban que yo me empezaba a dormir me llegaban a patear; "que aquí no se duerme".28 

583.

     La privación de sueño se lograba a través de simulacros de fusilamiento de las víctimas. En la Zona Militar de Puerto Barrios, un grupo de dirigentes sindicales fue torturado durante todo el día.

 

     "Durante las noches eran sacados de sus celdas y enseguida les tiraban disparos que resultaban no ser verdaderos; éstos simulacros de ejecuciones eran realizados todas las noches e iban acompañados de interrogatorios sobre la actividad en la Bananera".29 

584.

Los métodos de "ablandamiento" iban acompañados invariablemente de privación de alimentos y bebidas; se humillaba al máximo a las personas para "recuperarlas".

 

     "[D]oce días estuvimos amarrados bajo los palos en el cementerio, sin comer. Preguntaron si queríamos café. "Sí", decíamos nosotros. Estabamos vendados y empezaron a orinar en nuestras bocas".30 

 

     "Cuando muchos días se ha aguantado el hambre, se quita ... pero duele el estómago y uno como que se embola ... La comida era así: un tamalito en la mañana y chocolate con orines, en la tarde nos llevaban una palanganita con popó y nos obligaban a comerlo, si no lo comíamos nos lo tiraban a la cara".31 

585.

     Los soldados se burlaban de que los detenidos tenían que comer su propios excrementos y orines.32  Otro testimonio confirma lo anterior:

 

     "Cuando les ofrecían la comida, primero los soldados defecaban y luego eso era lo que les ofrecían. Cuando pedían agua les daban orines".33 

 

La interrogación

586.

En Guatemala se aplicaba a las víctimas de tortura distintos métodos que mezclaban la tortura física con la tortura psicológica, acompañados de humillaciones y técnicas de desorientación sensorial.

 

      La tortura física

587.

     Entre los métodos de tortura física empleados con frecuencia se encontraban golpes sistemáticos, cortes y/o heridas, privación de sueños y/o alimentos, torturar o matar a otros en su presencia, quemaduras, suspensión y/o colgaduras, asfixias y/o inmersiones y otras como tortura sexual, tortura eléctrica, tortura farmacología y tortura dental. (Véase Gráfica 2).

  Gráfica 2

588.

     Los golpes sistemáticos consistían en un tipo de tortura en que la víctima recibía golpes inferidos en la plantilla de los pies con palos, cañas o alambres. Otros tipos de golpes sistemáticos puede propinarse en ambos oídos al mismo tiempo, en puntos de fracturas anteriores, puñetazos en el vientre, etc.

 

     "Me llevaron a un cuarto como oficina donde se encontraban otros oficiales militares y ahí me empezaron a interrogar sobre información, bajo golpes y todo, ahí me amarraron las dos manos contra la pared que si yo daba información inmediata no me matarían, pero así me seguían golpeando con un bloque de ese de construcción, aunque ya en ese momento, eso si, de tantas cosas o el susto quizá, ya no sentía yo los golpes, y llega el otro que había participado en mi captura ... que era el Jefe de la G-2 ... en San Marcos, junto con el comisionado del Municipio de San Pablo, llegaron y dijeron de que yo ni a lo bueno ni a lo malo estaba dando información y agarraron un no sé qué es, tarro o bambú, lo que hicieron fue empezar a golpear los dedos de mis pies, eso sí me acuerdo, me hicieron llorar. Me hicieron gritar, no podía defenderme, ni correr porque estaba amarrado y colgado contra la pared ...".34 

589.

     La tortura sexual consistía en violencia directa en los órganos genitales, en la forma de violación sexual por animales, con botellas o porras, y golpes o corriente eléctrica aplicada a los órganos genitales. Se aplicaba tanto a hombres como a mujeres.

590.

     Según los testimonios recibidos por la CEH las mujeres por lo general se les interrogaba desnudas. La forma más común de violencia sexual utilizada contra las mujeres era la violación sexual. Incluso se llegó a practicar de manera masiva, porque les causaba mucho dolor a las mujeres. Un miembro de la G-2, al ser preguntado sobre qué les hacían a las mujeres, contestó:

 

     A las mujeres, [riendo] "¨Qué no les hacíamos? Los oficiales iban a hacer sexo con ellas. Se les hacían torturas psicológicas, quemas de cigarros en los senos".35 

 

     "Mire, cuando fueron a capturar a las comunidades, cuando no estaba el esposo llevaban a las mujeres... definitivamente las violaron, el Ejército las violó ... era chiste para todos, soldados y oficiales ...se burlaban, se reían porque violaban a las mujeres".36 

 

     Una mujer que trabajó forzada para el Ejército, señaló: "Fuí obligada a ver cómo torturaban y mataban a la gente. Para que no me reconocieran me ponían una capucha ... Tuve que ver cosas malas. Los soldados siempre violaban a las mujeres, los de la G-2 sacaban a la gente y la mataban".37 

591.

Una consecuencia de las violaciones sexuales de las mujeres era la difusión y el contagio de enfermedades venéreas:

 

     "[L]a violaron varios soldados ... allí los soldados son "shucos".38  ... Los soldados de tropa salen con las mujeres de la calle y con muchas enfermedades venéreas, según dicen que un soldado tenía esa enfermedad y se la pegó a la muchacha, tenía la pobrecita ...los soldados que no sabían que ella estaba enferma hicieron uso de ella y los contagió".39 

592.

Las violaciones sexuales a hombres, a través de la introducción de objetos, también fueron utilizadas como tortura.

 

     "A los tres días de haber sido capturado por la G-2, su cuerpo apareció en una playa entre los límites de Zacapa e Izabal. Apareció con una nota que decía "nunca había conocido un hombre que de verdad fue un hombre". Su cuerpo tenía señales de cuchillo, muchas partes tenían marcas de quemaduras, le habían quitado la piel de sus pies, y su cabeza estaba aplastada por una piedra. El médico que hizo la autopsia confirmó que fue agredido sexualmente".40 

593.

     Los choques eléctricos provocaban reacciones convulsivas en extremo dolorosas. Los cables eléctricos se colocan en las zonas más sensibles del cuerpo como son las orejas, la lengua, las encías, las yemas de los dedos, los dedos de los pies, los órganos genitales y los pezones. Un ex soldado observó como torturaban con electricidad: "Un día llegó el capitán de la S-2 desde temprano estaba allí. El comandante del destacamento del Puente Xaclbal era [un] mayor ... El capitán de la S-2 platicaba con la señora y el mayor. Como a las tres de la tarde la metieron en un cuarto ... y como había luz eléctrica la desnudaron y comenzaron a ponerle cargas eléctricas, la señora gritaba. A las siete de la noche la metieron en un jeep donde iba el mayor y el capitán S-2 y la llevaron bajo el puente del río Xaclbal donde la mataron y tiraron al río".41 

594.

También se aplicaron cables eléctricos en el ano o en los genitales de los hombres:

 

     "Me llevaron, me sacaron la camisa, me quitaron el pantalón y agarraron el suéter de uno de los oficiales, me metieron la manga del suéter en la boca y me agarraron ... "aquí nos va a decir la verdad" .... Cuando vi, agarraron un cable, lo metieron en el tomacorriente ya que ahí hay un congelador y enfriador, me empezaron a poner toques eléctricos con hielos y todo, yo no conocía de que es toques eléctricos, me sentía todo así, que no es igual que un golpe, me acuerdo que poco a poco iba muriendo. "Esto pasa por no decir la verdad ... por no decir la verdad, ésta es tu suerte ahora". Y el otro dice, "súbele, súbele más al alambre pues". Y me pusieron los alambres en los testículos. Yo me acuerdo que pegaba de gritos y el grito que se oyó afuera y llega el coronel ..."ya, ya estuvo, porque todavía están las cocineras y ellas escucharon...".42 

595.

     Una víctima torturada en la ciudad de Guatemala relata que lo llevaron a un cuartel militar donde lo tuvieron 17 o 18 días, sin alejarse de la ciudad capital. Recuerda una pila en el centro del patio, alrededor del mismo corredor rodeado de cuartos. Uno de ellos era la sala de tortura, siempre había luz eléctrica encendida. Los tres primeros días fueron los más duros. Primero, le tuvieron atado con lazo y después con esposas dentro de un baño. Los interrogatorios y torturas eran muy duros. El siempre argumentó que únicamente era asesor sindical. Le pusieron una pieza de cuero alrededor del cuerpo desnudo y le dieron toques eléctricos en una sala donde había unas 30 personas que esperaban turno para la tortura. Los toques eléctricos le alzaban del suelo todo el cuerpo. Se desmayó y antes pudo vislumbrar cómo alguien le ponía una inyección a la altura del corazón para reanimarlo.43 

596.

     Otra persona que fue torturada en la base militar de Playa Grande indicó: "Me acostaron en una cama con alambres, encendieron una planta y conectaron unos alambres, después sólo me retorcía del dolor".44 

597.

     La técnica de asfixia fue más empleada en los procedimientos de interrogatorio, por la facilidad con que podía ser aplicada sobre la víctima. La sofocación podía ser provocada a través de distintos métodos, como sumergir a una persona en agua, en excrementos u orines, o en otras ocasiones a través del "garrote", que consistía en aplicar a la víctima torniquetes en el cuello. La más popular de todas las técnicas de asfixia era la capucha de insecticida gamezán.

598.

     En junio de 1963 un estudiante de Derecho fue detenido por la Policía Judicial al medio día en la 2da. calle, entre 3¦. y 4¦. avenida de la zona 2 de la ciudad capital. Estuvo en la penitenciaría. Cuando lo entrevistaron contó que le habían puesto la capucha de gamezán, que lo metieron en la pila electrizada, y lo violaron; esto lo afectó mucho. "Debido a lo que había sufrido se distanció y comenzó a beber licor".45 

599.

Otra víctima fue detenida el 3 de febrero de 1983 en la Calzada Aguilar Batres, en la 21 calle de la zona 11 de la ciudad capital.

 

      "Sus captores lo vendaron y lo llevaron al Departamento de Investigaciones Técnicas (DIT), de la Policía Nacional en donde lo encerraron en el servicio sanitario, hasta que lo trasladaron a otro lado, posiblemente un centro de interrogatorio de prisioneros políticos del Ejército. La operación fue dirigida por la G-2 y ejecutada por [un] capitán. A las trece horas iniciaron el proceso de interrogatorio y tortura acusándolo de pertenecer al PGT. Los torturadores utilizaban apodos como el Gato, el Macaco, el Marían, quienes trabajan ahora como pilotos en la Policía Nacional. Las torturas acompañadas de interrogatorio duraron desde el 3 de febrero hasta el 24 de abril del mismo año. Los interrogadores eran militares. La primera semana le aplicaron las siguientes torturas: lo asfixiaban con llantas, lo ahogaban en un tonel de agua, lo colgaban de un lazo colocándole una venda y una capucha con gamezán".46 

600.

En otro testimonio, 16 personas fueron capturadas por una patrulla del Ejército y conducidas al destacamento militar en la Playa de El Estor, Izabal.

 

     "Llevaron a cuatro de ellos que hablaban español al cementerio de El Estor. Allí tenían otro puesto para castigar gente. Después de unos días llevaron a los demás al cementerio donde todos fueron torturados e interrogados... Pusieron bolsas de cal a todos. Con patadas y palos los estuvieron golpeando toda la noche...".47 

     En San Andrés Sajcabajá: "el Ejército convocó a una reunión para organizarlos a realizar patrullaje en la comunidad, tres horas después, se encontró con los patrulleros de Chinique, los cuales sin motivo alguno lo sujetaron, atándole las manos hacia atrás, ...lo llevaron al destacamento militar. ...Estando ya en ese lugar, empezaron a golpearlo y lo interrogaban sobre sus compañeros, constantemente lo golpeaban en la cabeza y en muchas ocasiones perdió el conocimiento ... lo amenazaban con un puñal diciéndole que ... lo iban a degollar. Al no responder, le colocaron un lazo en el cuello, lo colgaban, cuando veían que estaba a punto de morir lo bajaban, dándole tiempo para que se recuperara ...Uno de los soldados le ofreció dinero con tal de que dijera quiénes eran los demás guerrilleros. El les manifestó que no podía responderles en vista de que no sabía. Le colocaron una bolsa plástica en la cabeza amarrándosela en el cuello con tal de asfixiarlo. Constantemente cambiaban a la pareja de soldados que lo torturaban y cada quien tenía su propio procedimiento de torturar. Llegó un momento en el que ya no soportaba, por lo que pidió a los soldados que lo mataran ...".48 

 

     "Como a las 10 a.m. entró el Ejército a la casa de la víctima. Lo golpean, acusándolo de ser miembro de la guerrilla y con la culata de sus armas le golpean el estómago. Le interrogan sobre nombres de compañeros y dónde esconden sus armas. Al no responder le aplican un torniquete en el cuello y lentamente lo aprietan; al ver que se pone morado, lentamente se lo aflojan. Las torturas duran desde las diez de la mañana hasta las seis a siete de la noche. Otro compañero de la comunidad es igualmente secuestrado. La esposa es violada por quince soldados, en presencia del cónyuge, quien en ese momento es colgado debajo de un árbol".49 

601.

     En las torturas se utilizó la técnica de quemaduras aplicando cigarrillos, leños encendidos o cualquier otro objeto que podía causar ardor o quemar la piel de la víctima. Los torturadores combinaban esta técnica con formas de tortura sexual, por lo que aplicaban los instrumentos en los órganos sexuales de la víctima o en otros lugares especialmente sensibles como la espalda, las plantas de los pies o el rostro. Algunos cadáveres que eran botados en las vías, presentaban generalmente señales de tortura por quemadura: "Los ojos de Alberto estaban completamente deformados, parecía como que le hubieran vertido agua caliente y sus párpados estaban muy quemados".50 

 

     A finales de 1982, el Ejército capturó a Matías en su casa, juntamente con su esposa. A su esposa la obligaron a trabajar en la base militar y a Matías lo llevaron a las montañas de Petén, donde le tuvieron cerca de dos meses. Le quemaron la planta de los pies con cigarros, lo obligaron a caminar sobre espinas con los pies descalzos. Cuando el Ejército descubrió que era una persona fuerte, "lo trabajaron para que colaborara con el Ejército".51 

 

     "El comisionado ... denunció a la víctima, de San Pedro Necta, de dar comida a la guerrilla. La denuncia era falsa, y el motivo verdadero fue que Gaspar se había negado a venderle el maíz fiado en una oportunidad. ...Cuando él llegó a su vivienda, ya varios patrulleros y soldados estaban robándose las tejas y preparando el fuego. También robaron unos 70 quintales de maíz y a él le quitaron 500 quetzales que llevaba en la bolsa. Después lo estuvieron dorando en un palo como desde la una hasta las dos de la tarde".52 

602.

     En algunas bases militares funcionaban hornos donde quemaban a las personas. Dice un testimonio relatado por un refugiado en México, sobreviviente de una comunidad:

 

     "[E]l Ejército de Guatemala incursionó al campamento de refugiados de Santa Marta, en 1983. El Ejército logró capturar a tres refugiados y luego los llevó al destacamento en Ixquisis, San Mateo Ixtatán, Barillas. Allí les torturaron, los pusieron en un horno de cardamomo, donde les quemaban cada día poco a poco (en fuego lento). Esto duró unos tres días. Las víctimas estaban en muy mala condición, con muchas quemaduras. El cuarto día obligaron al hijo a matar a su propio padre con un machete. El hijo lo hizo para terminar con los sufrimientos del padre. Después de esto, los soldados mataron al hijo con sus armas de fuego".53 

603.

     El "colgar" a una persona era una técnica por medio de la cual se enganchaba por lo alto a la víctima y se la mantenía suspendida por horas, en una posición antinatural. Esto provocaba dolores intensos y permanentes, impedía dormir, era un sufrimiento extremo que no requería ningún esfuerzo por parte del ejecutor. Una persona torturada en la Zona Militar de Santa Cruz de Quiché dice:

 

     "...[M]e sacaron nuevamente y me regresaron al salón, a la galera y me metieron a un cuarto al lado de éste, anexo al salón por una puerta, ahí me metieron con los ojos vendados y me pusieron grilletes, uno en cada mano y otro en los pies, y me pusieron en una litera doble, ahí estuve tres meses ... Perdí la fecha. Estuve tres meses en ese cuarto, donde mantienen a los secuestrados, a los prisioneros. ... La forma de castigo era estar colgado sobre el aire desde la misma cama, esa fue la posición durante 30 a 40 días".54 

604.

El "colgar" a una persona era acompañado generalmente de golpes en áreas como la zonas genitales, o el vientre, y hacía más doloroso el castigo en esas partes del cuerpo, como lo evidencia el siguiente caso.

 

      "Los delatores vestidos de civil gritaron entonces que los Ixbalan y los Chiviliu (todos eran menores de edad, e incluso uno tenía 10 años) eran guerrilleros, ...los amarraron fuertemente y los llevaron con golpes al destacamento militar de Panabaj. Los comenzaron a torturar para que dijeran dónde se encontraba el campamento de la columna guerrillera Javier Tambriz, siendo acusados ante los oficiales militares ...ambos paramilitares ...Ante la negativa fueron golpeados con salvajismo, les ataron la muñecas y los tobillos; fueron colgados del techo dejando el vientre descubierto y colgando como si fueran hamacas. Fueron pateados toda esa tarde y la noche, en el abdomen y los órganos genitales. Los torturadores se turnaban, tres a la vez, a los quince minutos estaban bañados en sudor. A la mañana siguiente entró un nuevo turno de torturadores. Tras varias horas de estar suspendidos y golpeados los descendieron al suelo. En tono de burla les dijeron: "Pobrecitos, muchá, Tienen frío. Pobrecitos". Y burlándose más dijeron: "Bueno, huecos, traigan los ponchos para nuestros invitados porque tienen frío". Acto seguido entraron grandes troncos de árboles y juntándolos los pusieron encima; sobre ellos tendieron unas colchonetas y sobre éstas se tendieron varios soldados, debidamente abrigados. Así, tuvieron que soportar a los soldados por varias horas".

 

     "José fue bajado dos veces al llamado "Paredón", en donde lo "fusilaban". Luego, entre insultos y preguntas, era retornado al sitio del suplicio físico. En el transcurso de la tortura, les vendaron los ojos y les introdujeron sendos lienzos empapados en aceite y tierra, en la boca. Al día siguiente llegó el teniente y dio la orden de descenderles y desatarles y les dijo: "Ya vino su familia a buscarles, muchá. Y ya les dije que a ustedes les secuestró la guerrilla y les torturó y que nosotros los rescatamos; así que coman lo que quieran. ­Vengan a comer, muchá!". Nadie pudo comer, sus manos se encontraban extraordinariamente hinchadas y eran incapaces de sostener el tazón, y aunque fueron ayudados por los soldados no pudieron tragar debido a que tenían cerrada la tráquea de los golpes, la sangre y el dolor. No podían caminar, por la tremenda inflamación de sus pies y el dolor insoportable de sus testículos".55 

605.

     El empleo de sustancias, drogas o medicamentos que producían graves trastornos de la percepción o distorsión de la realidad fue otra técnica de tortura. Algunas de estas drogas producían fuertes dolores internos y otras producían un estado de semi-inconsciencia, que volvía más fácil obtener la cooperación de la víctima.

606.

     El uso de drogas sobre gran número de detenidos es confirmado por el estudio del Servicio del Centro de Información del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos en el cual se indica: "Efraín Bámaca Velázquez fue interrogado durante su estancia en la Zona Militar número 18 (San Marcos) principalmente por el G-3 de la Zona, ... y el G-2 ... Estos oficiales fueron asistidos en los interrogatorios por dos doctores militares no identificados asignados a la enfermería en el Cuartel de la Zona Militar 18. ... relató que los doctores le proveyeron de las drogas necesarias que eran usadas en los interrogatorios".56 

607.

     El uso de la tortura farmacológica también fue descrito por Emeterio Toj Medrano, en la Zona Militar de Huehuetenango.57  Un ex especialista del Ejército también describió este método.

 

     "[Recién] Llegado, los altos militares de Huehuetenango que eran médicos, por ejemplo, ... era coronel, médico y cirujano, este señor les inyectaba no sé qué ácidos a la gente que llevaban, de los que supuestamente eran guerrilleros, al hospital, como él era el jefe del hospital, no sé qué ácidos les inyectaba y los mataba. Luego decían que no aguantó la operación ...".58 

608.

     La mutilación de miembros, los dedos de los pies o de la mano, la propia mano entera, o partes de la cara, o la lengua, era algo común a muchos torturados. Sobre todo arrancar la lengua, los ojos, era una práctica común y los cadáveres eran botados posteriormente en las calles o en las plazas para infundir terror. La mutilación de los órganos sexuales de los hombres fue aplicada sistemáticamente. Esto aconteció en la finca Chacayá, Santiago Atitlán, contra un grupo de campesinos.

 

     "Las víctimas aparecieron al día siguiente botadas a lo largo del camino entre Godínez a Patzún, aproximadamente a 30 kilómetros de los hechos. Las víctimas aparecieron con signos de tortura, les habían arrancado pedazos de sus cuerpos ... También les habían quitado toda la piel de las plantas de sus pies y tenían heridas de machete en la cabeza. A otro le habían cortado sus genitales y se los pusieron en la bolsa de la camisa. A otro le quitaron los ojos y se los pusieron en la bolsa. Al pastor le habían quitado toda la piel de su cara, fue pelada. El acta de levantamiento de cadáver del señor José Chicajau elaborada por el juez de paz, señala que éste presentaba quemaduras en el abdomen y en ambos pies, muchos golpes amoratados en distintas partes del cuerpo".59  609.

Un grupo de mujeres que fueron torturadas en el Cuartel de Reservas Militares en Santa Cruz del Quiché, indicó:

 

     "Las llevaron a una habitación chiquita, obscura, se sentía que había más gente, sólo se quejaban. Poco a poco pudieron distinguir a varios hombres que tenían cortados pedazos, de nariz, orejas, dedos ...".60 

610.

En otro caso, a unas personas organizadas en el CUC, cerca de San Juan Cotzal, los llevaron amarrados a la Finca San Francisco.

 

     Allí concentraron a la población para que presenciaran la tortura. "A Manuel ... le cortaron una oreja y le obligaron a comérsela delante de toda la gente. Después de torturarlo y amputarle diferentes miembros" se lo llevaron a un pinal camino a Cunén, a la salida de la finca como a un kilómetro. "Allá lo terminaron de matar haciéndolo puros pedacitos, con machete". Los restos quedaron en el lugar sin enterrar.61 

611.

Arrancar las uñas fue otra recurrente tortura.

 

     "[A] Juan Tomás, Matías Tomás y Manuel Tomás, los soldados sacaron un puñal, les sujetaron las manos y les empezaron a sacar una por una las uñas. Los gritos de dolor eran muy fuertes y les ordenaban a las víctimas que confesaran su participación".62 

612.

Otro tipo de tormento físico era la tortura dental, consistente en extraer de forma brutal piezas dentales de la víctima:

 

     "A Jesús le comenzaron a golpear en la boca hasta romperle los dientes, luego se los sacaron con cuchillo y se los iban haciendo tragar, de uno en uno, mientras lo interrogaban sobre los nombres de sus compañeros guerrilleros. Finalmente el oficial, enojado porque no le decía nada le agarró la lengua y amenazó a Jesús con cortársela, mientras volvía a decir que dijera los nombres. Unos soldados sacaron un palo donde tenían colgadas una fila completa de lenguas y le dijeron: "La tuya será la próxima". Golpearon fuertemente a Jesús y luego, le cortaron la lengua...".63 

 

La tortura psicológica

613.

     Aunque resulte difícil comprender el horror implícito en los métodos empleados, la tortura psicológica destruye la personalidad de la víctima. Algunos de las técnicas aplicadas en este campo fueron las siguientes.

614.

     La privación, método que consiste en impedir a la víctima todo estímulo sensorial, como el sonido y la luz, el sueño o todo contacto social. A menudo se combinan ambos sistemas. La víctima puede ser incomunicada en una celda que mide tan sólo 2 por 1,5 metros, sin luz o con luz encendida constantemente. No tiene donde lavarse ni puede ir al baño, por lo que no le queda otro recurso que hacer sus necesidades en la celda. Pasa días sin dormir y se quiebra su resistencia; la falta de relación con el resto del mundo le hace perder toda esperanza y le produce desesperación y depresión; algunos llegan incluso a sufrir alucinaciones.

615.

     Cuando el Ejército tenía la intención de recuperar a una víctima para obligarle a trabajar en favor de la causa militar, desarrollaba este método; por ejemplo, una joven superviviente, objeto de múltiples ultrajes de carácter sexual infligidos por efectivos de la G-2 y de las PAC fue sometida a este tipo de tortura, para después integrarla en Asuntos Civiles del Ejército: la tuvieron tres meses sin ver la luz del día y la interrogaban constantemente.64 

 

     "Luego que me llevan ahí me entran y no me detienen para nada allí, me llevan a un cuartito que estaba totalmente oscuro, estaba pintado de café o negro, yo no sé exactamente, pero en sus orillas tenía manchas de sangre y una gota de agua que estuvo todo el tiempo ahí. Luego me quitan toda mi ropa y me meten en ese cuartito, yo no sé cuanto tiempo me dejaron ahí...".65 

616.

     Las víctimas repetidamente fueron amenazadas de que iban a ser torturados, ejecutados o insinuando que se iba a buscar a familiares o amigos para torturarlos en su presencia. La angustia que producían estas amenazas constituía una forma de tortura en sí misma.

 

     "Entonces ahí me amarraron de pies y manos con una terrible sentencia oficial del Ejército, diciendo que "si no decís la verdad, a las ocho de la mañana te matamos".66 

 

     "Me decían que tenía que colaborar. Acordate que tenés familia. Sabemos que tenés en México y nosotros no respondemos por ella. Su vida de ellos depende de que vos colaborés. Amenazaron de hacerle daño a mi familia y matarme a mí si yo no colaboraba. No me golpearon, pero las torturas psicológicas fueron bastante fuertes. Al tenerme encerrado en ese cuarto en la capital. El cuarto tiene una ventana alta para que entre la claridad y una cama donde yo dormía. Me tuvieron ahí como 15 días engrilletado".67 

 

     En otro caso, detuvieron a nueve personas, integrantes de ORPA: "Los llevaron a la Zona [Militar de Santa Lucía Cotzumalguapa] y los interrogaron. Manuel no me dio detalles, pero sí los torturaron. Le dijeron: "Mirá si no decís nada, uno por uno los vamos ir matando". Entonces empezó a dar información, pero no la información que les interesaba a ellos. Eso fue después, cuando ya ofrecieron torturarlo, sacarle los ojos, quitarle los dedos".68 

617.

Las amenazas hacia la familia o los amigos era otra variante de tortura, como relata una sobreviviente, quien después de múltiples tormentos fue liberada.

 

     "Yo ya me [fui] a vivir con los papás de esta mi amiga y ella, que [fue] la que me ayud[ó] a salir de ahí [de la cárcel]. Yo pienso que es lo peor de lo que yo había vivido hasta ahí, porque a diario yo miro los carros de los tipos que están frente a la casa donde yo vivo. Digo que es el peor martirio porque con la sensación de que en cualquier momento podían agarrar a esta muchacha que me había ayudado, a sus papás, o a sus hijos. Entonces como que era una tortura y me sentía humillada, porque cada vez que yo salía los tipos estaban, alguno, ahí".69 

618.

     Ser forzado a presenciar la tortura de otros, observando por ejemplo, cómo torturan a seres queridos, es una vivencia inhumana. A menudo una persona es torturada hasta morir mientras otros detenidos son testigos impotentes.

 

     "Lo detuvieron, el 25 de julio de 1967. Fue tomado como teniente de las FAR. Amigos de él contaron que lo habían visto. ... no dio mayor información porque salió como loco de oír las torturas que le hacían a Oscar".70 

 

     Después de haber sido violada, una víctima fue llevada a una sala: "... Tenían a un muchacho y me dijo que viera lo que iban a hacer con él, que no sabían si era un ladrón o un guerrillero, que lo único que sabía era que lo habían agarrado y lo tenían ahí. Y lo empezaron a torturar delante de mí. Pasaron no sé cuantos minutos viendo lo que le hacían al muchacho. Después otra vez volví a perder el conocimiento".71 

619.

Una sobreviviente de torturas que estuvo prisionera en un centro de torturas a cargo del Ejército en la zona 10 de la ciudad capital, y luego fue trasladada a la cárcel de mujeres de Santa Teresa, relata:

 

     "[C]uando a mí me trasladaron a la cárcel de Santa Teresa había una señora que la habían secuestrado junto con su niña que tenía como diez años, y a su esposo. Y a esa señora y a mí nos agarraban a las dos y se llevaban arrastrada a la niña. Y le decían a la señora: "Ahorita la venimos a traer para que mire lo que vamos a hacer a su hija". Nunca le hicieron nada a la niña, pero era la manera de torturar a la señora. La señora se les tiraba, les suplicaba y hacía un montón de cosas porque ella les decía que no hicieran nada a su niña. Cuando yo llegué ahí a la señora la ponían a que viera lo que me hacían también. Cuando yo llegué ahí a la cárcel, yo me acuerdo que la señora me abrazó y se puso a llorar y me dijo: "Mire las condiciones en las que tienen a mi hija". La señora era de familia de mucho dinero de ahí de Guatemala. Su niña era muy linda y la niña se le había puesto como que había perdido el conocimiento. Actuaba así: no hablaba, no reaccionaba. La señora le hablaba a la niña y la niña no contestaba y yo siento que era una de las torturas peores que la pobre señora estaba viviendo, porque ella me decía: "Mire en lo que han transformado a mi hija" ...Y ella también me contaba que lo último que había sabido de su esposo es que estaba en Pavón y que él estaba loco, que estaba ya sin pelo, sin nada. Y que él era bien joven y ... que él estaba loco y que ella echaba en cuenta que era de todas las torturas que a él le había hecho, ya que a él también lo habían tenido junto con ellas y que delante de ella lo torturaban".72 

620.

     Otra modalidad de tormento psicológico fue la humillación. Se obligaba a las víctimas a decir cosas vejatorias o cantar canciones insultantes sobre sus seres queridos. El torturador se reía o se burlaba de la víctima, orinaba sobre ella, la obligaba a comer excrementos.

 

     "El jefe... fue el hombre que más me humilló y cómo se me va al olvidar ... Era un tipo vulgar, sin escrúpulos ... fue el primer tipo que abusó de mí y siempre que lo hacía lo hacía con vulgaridades, con palabras repugnantes ... Era un hombre bien vulgar, era un hombre que me dejó impactada, era el hombre que me iba a sacar y a llevar a los cuartos ... y era una de los que participaban en amarrarme o recogerme después de que me habían torturado y era uno de los tipos que más abusó de mí ... Después me trasladaron a Santa Teresa, el hombre llegaba a la cárcel a ver, habían veces que yo lo veía de lejos y siempre se reía con una sonrisa burlona y me hacía señas vulgares. Una vez me acuerdo que yo estaba dormida en la celda donde estaba, cuando sentí que alguien me tocaba y era él. Me dijo que no me iba a hacer nada, que él era un hombre con escrúpulos, que qué iban a decir las demás, que si veían que me estaba haciendo algo ahí, todas iban a querer, me lo decía con vulgaridades. Yo me acuerdo, él veía que yo tenía demasiado miedo y llegó varias veces a la cárcel...".73 

 

La culminación de la tortura: la ejecución arbitraria de las víctimas

621.

     El asesinato de las víctimas fue en muchos casos la culminación de la tortura. Una vez que la víctima ya no poseía más información valiosa, se negaba a cooperar, o cuando se había capturado a una persona por error, se procedía en algunas situaciones a ejecutar a la víctima. Un testimonio de un miembro de las FAR que se incorporó en 1967 a la Brigada Militar Mariscal Zavala aporta el dato de que desde esas fechas tenía la consigna de interrogar, torturar, asesinar a los detenidos y luego hacen desaparecer sus cadáveres.

 

     "[P]or ejemplo cayó un compañero que le decimos el Veneno Uno ...y yo estando en Inteligencia pues pude ver como le aplicaron la tortura psicológica, después la tortura física y después como lo terminaban ... entonces, primero lo torturaron, lo colgaron en un árbol y seleccionan a unos que ellos tienen, el Ejército tiene cierta gente capacitada porque no toda la tropa está en capacidad de hacer eso sino que ellos seleccionan los más malos ...y a golpearlos estando maneados (amarrados de las manos), golpeados de los pies; golpearon al Venenito para terminar con él. Porque él no murió así de los golpes, sino que quedó vivo, lo bajaron de la rama del árbol cargado, y como ya no dijo más entonces lo mataron como a las 12 de la noche ...le dispararon y no caía, se atrancó a la pared, entonces vino el oficial y agarró la 45, "ah, vaya -dijo- sos duro, no" y ­plam­, le pegó en la frente. Y luego, le echaron leña debajo y gasolina y le prendieron fuego. Aquel olor de la carne como si fuera carne de res, no más ni menos, se comenzó a quemar primero el pelo de la cabeza, los dedos, así las partes más delgada. Lo que no se terminaba era la parte del fémur, del hueso; se iba encogiendo la carne para arriba. Primero se iba quemando y como miran que con la primera tanda de gasolina y cable no se murió, volvieron a rociar con más gasolina, mas leña... era el trabajo de la tropa hasta convertirlo en cenizas, así se fue a terminar el compañero Venenito Uno ...y así desaparecieron muchos, muchos fueron lanzados en el río Motagua, otros en otros ríos y siempre y cuando sean ríos grandes pues los lanzaban".74 

622.

     Según un testigo que logró escapar "en el destacamento de Chupol había un gran hoyo o zanja en donde tiraban los cadáveres y los incineraban". Otro testigo declaró que en el destacamento de Chupol pudo "observar una gran zanja en donde hay muchos huesos de esqueletos humanos".75 

623.

Otro ex especialista de la Zona Militar de Playa Grande afirma que en esa unidad funcionaban crematorios.

 

     "Yo estaba en el campo de fútbol de la zona. Pasaron recogiendo leña y de repente nos llegó un olor y humo, fuimos a ver y nos dimos cuenta que así era, vi cráneos y huesos terminándose de quemar".76 

624.

     Un soldado que estuvo de alta en el destacamento de Choatalúm, Colonia 9 de Septiembre, Chimaltenango, vio: "como a muchos detenidos que habían sido secuestrados de sus casas en sus aldeas, los iban ejecutando y sepultando en el patio del destacamento. Al quedar la tierra removida sembraban frijol y verduras para que parecieran hortalizas y no diera sospecha alguna al visitante...".77 

625.

     Los crematorios y cementerios clandestinos eran por lo tanto parte integrante de los centros de interrogatorio, en la medida que era preciso deshacerse de las personas torturadas y posteriormente ejecutadas. La disposición de cadáveres, sobre todo en la escala masiva en que se mataba, era una medida de seguridad de contra-inteligencia para tratar de evitar que se conociesen los suplicios y asesinatos realizados en los centros de interrogatorio.

 

      Los responsables de la tortura

626.

     De conformidad con los testimonios recibidos por la CEH (Véase Gráfica 3), el 88% de los casos reportados de tortura fueron ejecutados por el Ejército. Los otros cuerpos de seguridad del Estado ejecutaron actos de tortura en coordinación con miembros del Ejército, en especial, con integrantes de la sección de inteligencia.

  Gráfica 3

Nota: El porcentaje de cada responsable se calcula sobre el total de violaciones, sin considerar si su actuación fue individual o en colaboración con otro.

627.

Otras secciones, actuando combinadamente, por instigación, o con el consentimiento del Ejército, son responsables de estas violaciones, en este orden: PAC, comisionados militares y otras Fuerzas de Seguridad.

628.

     El sistema de Inteligencia militar, encargado de recopilar y registrar información, fue la estructura interior del Ejército que estuvo más involucrada en hechos de tortura. Un ex soldado de alta en Playa Grande, al describir la forma en que se interrogaba explica:

 

      "Los de inteligencia eran los encargados de sacarle la verdad a la gente, les ponían una capucha con gamezán, les sacaban los ojos con cuchara, les cortaban la lengua, los colgaban de los testículos, esa gente era masacre. El grupo se dividía entre los encargados de torturar para sacar información (los investigadores y captores) y los encargados de matar (destazadores)".78 

     Un ex soldado señaló sobre este punto: "En el interior de la base militar había personas que se dedicaban exclusivamente a asesinar y eran conocidos como "matagente" o destazadores. Eran especialistas de la sección dos; cuando estos especialistas habían matado a doscientas o trescientas personas, los mataban. Por eso hay muchos destazadores que ya no vivieron, sólo unos pocos lograron salir porque se trasladaron de una actividad a otras".79 

629.

     El procedimiento habitual de interrogatorio señalaba que los detenidos debían ser preguntados brevemente respecto a la compañía o el batallón para obtener la información de valor táctico inmediato.80  El interrogatorio minucioso de los detenidos de guerra se localizaba en la zona militar algunos fueron trasladados incluso a centros más especializados como la base militar de Retalhuleu; las diferentes instalaciones de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, como por ejemplo la famosa La Isla; la antigua Escuela Politécnica o el Agrupamiento Táctico de la Fuerza Aérea, entre otros.

630.

     Emeterio Toj Medrano, fue capturado en Quetzaltenango, torturado en la sede de policía local y luego en la base militar de esa ciudad. Dos días después fue trasladado al centro de la zona militar que tenía jurisdicción sobre la aldea donde vivía Emeterio (Quiché), en ese tiempo la zona de Huehuetenango. Después se le internó en la base militar de Quiché, donde permaneció un corto tiempo y luego fue conducido a la ciudad de Guatemala, donde continuó detenido en el Cuartel General de Matamoros, hasta que finalmente escapó.81 

631.

     Un documento desclasificado del departamento de Estado de los Estados Unidos confirma que éste era el procedimiento ordinario de tratamiento de los detenidos: "Bámaca fue supuestamente mantenido cautivo en Santa Ana Berlín durante aproximadamente un mes, donde fue interrogado acerca de su conocimiento táctico de la ORPA y luego evacuado a la ciudad de Guatemala para más interrogación... sobre la ORPA y URNG".82 

632.

     Otro documento desclasificado del Departamento de Estado indica: "... Las prisiones clandestinas siempre han existido en Guatemala. ... cuando los insurgentes son capturados por el Ejército, ellos eran mantenidos incomunicados en lugares aislados en diferentes zonas militares, interrogados, y una vez que el Ejército siente que ha extraído toda la información pertinente de ellos, ellos son asesinados y se deshacen de los cuerpos ... Los militares han declarado que los prisioneros que han sido capturados, en esencia, han sido "volteados" en favor del Ejército".83 

633.

Un caso menos famoso que ilustra con igual crudeza los interrogatorios que se iniciaban en el destacamento, para proceder más tarde al traslado a la zona militar, por la aparente importancia del detenido, es el testimonio que a continuación se expone:

 

      "Como a las siete de la mañana cuando me disponía a desayunar, enfrente de mi esposa fui capturado por un grupo de seis hombres, quienes llevaban tapada la cara con gorras pasamontañas. Los vecinos vieron cómo me engrilletaron y me metieron a mi carro en la parte trasera. Entre varios hombres me iban cuidando, algunos indicaron que desde un día antes me estaban controlando, esperando el momento para llevarme".

 

      "Estuve en el destacamento de San José Ojetenám, en la escuela del lugar, por tres días. Ahí me golpearon y me preguntaron, "Vos sos guerrillero" y contestaba que no. Entonces me dijeron, "vas a decir la verdad cuando te pasemos la luz". Me amarraron los dedos pulgares de las manos con unos alambres y el resto del cuerpo con lazos, en el cuarto estaba una grabadora, en la que pasaba la luz, en el pulgar izquierdo tenía conectado un alambre, y otro que venía del aparato que me lo ponían en el pulgar derecho, entonces la electricidad me recorría y hacía que cayera de la silla, me golpeaba y raspaba en el suelo, perdía el conocimiento y en una de tantas le dijo uno al otro: "Si lo dejamos un segundo más se muere".

 

      "Estando en San José llegó un hombre a quien se escuchaba que interrogaban y éste contestaba: "Yo no sé nada", lo mataron de una patada en el pecho. Me interrogaban por haber transportado a cuatro mujeres de Tejutla hacia la cabecera departamental, que eran supuestas guerrilleras. Ellas decían que yo era el jefe de los guerrilleros".

 

      "Me sacaron del destacamento y me llevaron a mi casa, la rodearon y empezaron a registrarla, se robaron todo lo que tenía, unos radios, alhajas, ropa, hasta los colchones se llevaron ... Luego me transportaron en helicóptero hacia la Brigada de Quetzaltenango, allí me metieron en un lugar donde había 80 hombres. Me propinaban patadas, golpes, puñetazos y me interrogaban diciéndome: "Vos sos guerrillero" y yo les contestaba: "No, soy vendedor de nieves". A los que decían ser guerrilleros, les daban comida, cigarros, bananos, estaban en libertad, no amarrados como estaba yo. Siempre estaba lleno de prisioneros, salían unos y al día siguiente ya estaban otros en su lugar, no sé qué fue lo que les pasó".

 

     "Un día llegó un mayor acompañado de una mujer, y el mayor le preguntó a la mujer si yo era guerrillero. Entonces ella contestó: "No, él es un vendedor de nieves, yo conozco a mis compañeros". Luego el militar se dirigió hacia mí y me dijo: "Disculpe manito, hubo una equivocación". Me dieron una tortilla, un pedazo de pescado y un vaso de agua. Luego me regresaron junto con las otras personas detenidas. Cuatro días después de haber regresado de Quetzaltenango me dijeron que me fuera, que me fuera del país y que no contara dónde había estado porque de lo contrario me llegarían a matar. Me sacaron como a las dos de la tarde, y por lo hinchado que estaba no podía caminar muy bien, aparte que iba descalzo, sólo con una playera y con muchos días de no comer, lo que hizo más difícil el trayecto; llegué a la casa de mi madre como a las seis de la tarde del 31 de diciembre de 1981".

 

     "Dos días después llegaron los soldados a la casa de mi madre, en el caserío Nueva Ermita y me dijeron: "¨Qué, ya regresaste de Quezaltenango, vos?". Registraron toda la casa, encontraron la escritura del carro que me habían quitado cuando me secuestraron y la recogieron. Se robaron muchas alhajas y se fueron. Yo había tenido que vender un terreno que tenía, a muy bajo precio, para poder pagar el carro que había comprado, a un precio de 9,500 quetzales. El carro ya no apareció, ni yo intenté buscarlo por miedo a que me hicieran algo. En total me robaron como 45,000 quetzales".84 

634.

     En los destacamentos, en la mayoría de los casos, mantenían a los prisioneros desaparecidos uno o dos días, y luego los mataban. En las zonas militares el número de detenidos ilegales y por tanto de torturados, era mayor, así lo explica un detenido:

 

     "[L]o que pasa es que en Santa Ana Berlín tiene un calabozo pero uno pequeño, y como allí no funciona una sección de Inteligencia así tan grande, donde me imagino que cuando tienen algo, [información valiosa] han de ser trasladados a Quetzaltenango. Las zonas militares departamentales son los que sí funcionan para detener a gentes, y no los detienen en los calabozos, ellos [los de la sección G-2] tienen [celdas] en sus dormitorios; por eso es que yo decía que nadie se da cuenta, y con la modificación que todo es enorme".85 

635.

Los detenidos más importantes eran trasladados a la ciudad de Guatemala, donde los conducían a lugares clandestinos del Estado Mayor de la Defensa Nacional o de la Escuela Politécnica.

 

     "Los que están detenidos [en Guatemala] están en el Estado Mayor o en la Escuela Politécnica".86 

636.

     Los comandantes de las zonas militares tenían conocimiento y en definitiva autorizaban los actos de tortura que desarrollaban los oficiales de Inteligencia y los equipos de interrogadores, en sus propias instalaciones, así como de los resultados obtenidos. Igualmente, estaban informados del asesinato de las personas torturadas y aprobaban las medidas para disponer del cadáver: incineraciones, cementerios clandestinos, botarlo en las calles, etc. En palabras de un ex especialista del Ejército:

 

     "[Y]o podría, por ejemplo, ahorita decir de un mayor para arriba todos esos oficiales están manchados, ... sin duda el responsable de ellos es el Ministerio de Defensa, porque no creo que un oficial haga lo que le da la gana. En el Ejército lo que se respeta son las jerarquías, lo que dice el superior es lo que tienen que hacer los demás, el ministro de la Defensa, el jefe del Estado Mayor, el jefe de la zona militar y el jefe de la G-2, sólo de ellos empiezan las responsabilidades. Ahora, ¨por qué digo eso? Porque cada vez, cuando hay una operación militar hay una reunión sólo de altos mandos militares para tomar decisiones, para seguir instrucciones del superior".87 

637.

El oficial de Inteligencia tenía a su cargo la conformación de las redes de informantes, que principalmente eran los confidenciales, las orejas, los comisionados militares y los patrulleros, quienes le notificaban directamente sobre cualquier movimiento sospechoso y todas las actividades de la comunidad.

 

      "De confidencial siempre hablé con la dos. El dos es el que coordina las patrullas, reunían a los colaboradores y jefes de patrulla. Cuando todos, incluidos los patrulleros, se hacía en la cancha; cuando sólo era para los jefes, era el rancho; los jefes de patrulla se reunían cada quince días en la zona. El lema era ver y no ser vistos y que controláramos a las otras comunidades".88 

638.

     Los oficiales de Inteligencia militar eran responsables de la formación y entrenamiento de los agentes y de una mínima instrucción entre los miembros de las redes informativas. La instrucción sobre tortura era explícita. Un oficial de alta le decía a sus soldados:

 

     "Al agarrar un guerrillero lo tienen que torturar y nos decía cómo: cortarle la lengua, sacarle los ojos, cortarle las yemas de los dedos y quien no tenga el valor para hacerlo yo lo voy a hacer con ustedes".89 

639.

     Los comisionados militares fueron los ojos y oídos del Ejército en las comunidades. Un comisionado que trabajaba por encargo de uno de los terratenientes locales en la región de Cahabón, relató la forma en que torturaba:

 

     "Yo les arranqué las uñas de los pies y después los ahorqué; en Chiacach y Chioyal las torturas que hacíamos era que les rajábamos con las bayonetas de los soldados, las plantas de los pies a los hombres, ... las uñas se las arrancaba con alicate, ... les picaba el pecho a los hombres con bayoneta, la gente me lloraba y me suplicaba que ya no les hiciera daño ... pero llegaba el teniente y el comisionado ... y me obligaban cuando veían que yo me compadecía de la gente...".90 

640.

Las patrullas de autodefensa civil (PAC) también realizaban actos de tortura encaminados a mantener la disciplina de sus miembros, así como de las personas que se negaban a participar en ellas o cualquier sospechoso de subversivo.

 

      "Unos veinte patrulleros, entre ellos el jefe de patrullas de San Bartolo y los jefes de patrulla de Molubá, los Cimientos, Sinchaj, rodearon la casa de Micaela, en la cual se encontraban sus hijos. Los patrulleros iban armados con escopetas Galil y con palos con clavos para golpear. En la casa de Micaela se encontraban sus hijos. Buscaban a Francisco, el hijo mayor, pero él no estaba. Procedieron luego a interrogar a Micaela. La amenazaron con quemar su casa, la golpearon, "le daban duro con el palo con clavos, de un puño le sacaron una muela, la tiraron a las ascuas del fuego provocándole quemaduras en el brazo". Los hijos de Micaela, Josefa y Juan (14 años), fueron golpeados brutalmente, tanto que Juan quedó algo sordo de los golpes".

 

      "María, de 12 años, al ver a los hombres salió corriendo asustada. Uno de los hechores la persiguió hasta alcanzarla y la interrogó. Le preguntaba por su hermano, por los buzones, "la niña no sabía nada, la golpeó y la empujó tirándola por el barranco". Registraron la casa, no encontraron nada y se marcharon por el momento".

 

     "Los patrulleros recorrían constantemente todos los cantones haciendo cateos casa por casa. Cinco días después, los patrulleros volvieron a la casa de Micaela. En esta ocasión capturaron a Francisco. "Le amarraron, le somataron, le echaron gas y le prendieron fuego, le quemaron vivo ...nos rodearon para que mirásemos; los niños -los hijos de Francisco- nunca pudieron olvidar cómo quemaron a su papá; todavía hoy, cuando recordamos nos ponemos a llorar, siempre lloramos para adentro, cuando lo hablamos también lloramos para afuera". A los quince días, hacía el 18 de enero, los patrulleros regresaron a la casa de Micaela, robaron cuanto de valor había, quemaron la casa y la producción".91 

641.

     Los castigos encaminados a mantener la disciplina dentro de las patrullas de la autodefensa civil comprendían una gran diversidad de métodos: iban desde el sometimiento a ejercicios físicos que provocaban dolores intensos, hasta las ejecuciones públicas usando métodos crueles en extremo. Un ejemplo aplicado para intimidar a la población y obligarla a acatar las órdenes de los jefes de patrulla, ocurrió en la aldea de Pachó Lemoa, del departamento de Quiché.

 

      "A todos los hombres los colocaron en fila y los obligan a cargar a cada uno un adobe que tenían que ir a traer al destacamento. Cada adobe pesaba aproximadamente más de quintal y medio. A algunos les amarran las manos cuando cargan los adobes, a otros se los colocan en la espalda. Caminan un kilómetro con los adobes, llegan hasta la orilla de la laguna de Lemoa, allí a punta de fusil, los obligan a meterse dentro de la laguna, es como la una de la tarde. Si alguien suelta el adobe -les dicen los soldados-, se van a morir ahogados. Pasan diez horas dentro de la laguna, con su carga. Les gritan diciéndoles: "Ahora aguanten, ustedes son los que han asesinado a nuestros compañeros".

 

     "Después de diez horas, ya es entrada la noche, los obligan a regresar a dejar los adobes al destacamento. Algunos fueron posteriormente encerrados en la cárcel, a otros los mandaron para sus casas. Desde ese día, todos los hombres fueron obligados a patrullar el camino y a vigilar el destacamento de Lemoa. Al día siguiente, los jefes de patrulla capturaron a varios hombres (5 o 6). Se los llevaron rumbo a la Laguna de Lemoa, y nunca se vuelve a saber nada de ellos".92 

642.

     La Policía Nacional y la Guardia de Hacienda, fueron organismos que estuvieron al servicio de la Inteligencia militar. Estos cuerpos armados también perpetraron torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes.

643.

     El 30 de junio de 1979 Gisela Irasema López fue capturada por la policía en la Sexta Avenida, entre 23 y 24 calles de la zona 4, Ciudad de Guatemala, cuando se encontraba en una manifestación que conmemoraba la muerte del padre Hermógenes López. Gisela fue llevada al Segundo Cuerpo de la Policía Nacional donde estuvo detenida y sufrió torturas.

 

     "Durante doce horas le dieron golpes eléctricos, le pusieron la capucha de gamezán y alguien se paró en las rodillas con tal fuerza, que le sacó el líquido". Por gestiones de la familia fue liberada y fue entregada por el entonces Director de la Policía Nacional, Germán Chupina Barahona.93 

644.

     El 19 de diciembre de 1981 fue detenido en su residencia el concejal del municipio de Tacaná, San Marcos, Quirino Pérez Hernández, quien desde días atrás venía siendo amenazado de muerte. Fue capturado por hombres que vestían uniformes de la Guardia de Hacienda y que llevaban sus rostros cubiertos con pasamontañas, quienes irrumpieron en su vivienda con amenazas e insultos que intimidaron a los moradores. Dos días después su cadáver fue encontrado cerca del municipio. Sobre el estado en que se halló el cuerpo dice un testimonio:

 

     "...Estaba torturado, le faltaban dos dedos, lo habían estrangulado y seguramente le habían echado cal en la cara, le quitaron los testículos, fue bárbaro, Dios quiera que estas cosas no se repitan...".94 

 

Las cárceles clandestinas

645.

     En Guatemala la tortura sistemática y generalizada llevó a contar con centros especializados e ilegales de detención, que fueron conocidos popularmente como cárceles clandestinas. Estos centros ilegales de interrogatorio se encontraban en instalaciones públicas, como podía ser en cuarteles de policía, zonas militares u otros recintos de las unidades militares o de las Fuerzas de Seguridad. La necesidad de mantener en la clandestinidad las dependencias en donde se custodiaba a los detenidos, llevó también a utilizar edificios o viviendas de particulares. En este sentido, se habilitaron casas o fincas de propiedad privada o de miembros del Ejército, pisos o inmuebles abandonados, escuelas e incluso templos e iglesias cuando fueron ocupados por el Ejército, entre otros.

646.

     En el presente apartado no se trata de mencionar todas las cárceles clandestinas utilizadas por el Ejército y otras fuerzas contrainsurgentes, sobre todo, porque se puede sostener que cada unidad militar o policial contó con espacios donde de forma arbitraria, privaba de libertad a las personas, lugares donde asimismo interrogaban y torturaban. Por esta razón solo se mencionan algunos centros de tortura, localizados tanto en instalaciones estatales como particulares, de los que la CEH ha tenido conocimiento. En primer lugar, se presentarán aquellos que funcionaban en oficinas o dependencias públicas y luego otros focos de tortura en recintos particulares.

 

Las cárceles clandestinas en instalaciones militares

647.

     En la medida en que las unidades militares que participaron en el enfrentamiento armado aprehendieron a multitud de personas con el objeto de obtener información, y como se ha visto una de las técnicas de interrogación más utilizada fue la tortura, la CEH presume que en cada de una de esas unidades existieron núcleos clandestinos de detención.95  Estos centros de interrogatorio estaban destinados a mantener bajo el mayor secreto a prisioneros y víctimas de tortura. Su existencia clandestina trataba de negarse incluso a los soldados que no tenían vínculos directos con la Inteligencia militar.

648.

     Dichos lugares contaban con diversas instalaciones preparadas especialmente para el "ablandamiento" de los detenidos de guerra, tales como pozos o fosas con agua, cuevas o zanjas naturales o acondicionadas, pequeñas celdas improvisadas hechas de lámina para mantener el calor, y que podían ser inundadas de agua, a fin de ahogar a los detenidos, u obligarlos a colgarse de barrotes si no querían ahogarse. La utilización de sanitarios o de celdas especiales para asegurar estos objetivos fue muy común:

 

     "[N]os llevaron al destacamento militar de Playa Grande, allí nos metieron a una pileta de agua sucia, que nos llegaba hasta el estómago. Estaba llena de tufo, porque allí la gente defecaba y orinaba. Después sacaron de la pileta a ambos y nos llevaron a un edificio dentro de la base y después a una cárcel, bien chiquita donde había un sanitario, que no permitía que nos pudiéramos mover".96 

649.

Un sobreviviente de torturas expuso que fue llevado al destacamento de Ixchiguan, San Marcos, donde lo hundieron en un hoyo, junto con otros detenidos:

 

     "Esa mañana me fueron a traer del hoyo donde me tenían, me llevaron a un cuarto oscuro hecho de maderas y laminas viejas, me comenzaron a torturar ...me volvieron a llevar a la fosa, pero esta vez estaba llena de mierda y cada media hora llegaban al hoyo, nos sacaban y nos interrogaban ... En ese hoyo me tuvieron tres días, me quitaron el agua y la comida ...".97 

650.

     Las cuevas naturales también eran utilizadas como celdas. Eran inundadas de agua de forma tal que cubriera a los detenidos permanentemente hasta el cuello y así los mantenían por varios días.98  En algunas unidades militares se disponía de lugares habilitados para mujeres y niños. Así queda atestiguado por lo sucedido en la Zona Militar No. 22, Playa Grande, Ixcán, Quiché, entre 1983 y 1986.

651.

     Un soldado que estuvo de alta en el destacamento del puente Xaclbal observó también cómo se torturaba a una mujer de cuarenta y cinco años acusada de ser guerrillera. Este soldado indica que a la víctima la "...tuvieron encerrada en un carretón de pura lata, encerrada con llave con el gran calor. Dos soldados la custodiaban y apenas le daban un poquito de comida".99 

652.

     Uno de los centros de interrogatorio más importantes de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional que se conocía popularmente como La Isla o La Hielera, estaba ubicado junto a la sede de la Policía Militar Ambulante, donde funcionó hasta el año de 1992. Muchos detenidos estuvieron allí, entre ellos Efraín Bámaca:

 

     "Como 15 días [Bámaca] estuvo allá, en Santa Ana Berlín después de los 15 días lo llegó a traer este Rufino, y otros especialistas. Y lo llevaron a Inteligencia Militar ... que estaba a un costado de la PMA. ... Lo único, que los PMA no se metían con uno, porque era un pedazo de la PMA. A ese lugar le decían La Isla, zona 6. De Santa Ana Berlín para La Isla.100 

 

     Un especialista que desertó del Ejército para salvar su vida declaró: "Ahí en La Isla, toda la vida mantenían gente ... se deshizo cuando secuestraron a Maritza Urrutia. La soltaron [los de la D-2] porque la pedían [sus familiares]. Le dijeron que le iban a dar asilo pero que ella dijera que era guerrillera y que había estado con unos amigos de ella ...Y la fuimos a dejar allá a la 18 calle, al Ministerio Público ... le dije: "Aquí quedas, pero bien pintada, bien arreglada"... Le compraron todo eso en Paíz ...por eso es que ella dio más o menos informaciones, y por eso fue que nosotros fuimos a esas instalaciones. Porque ella comenzó a decir un Mega 6. Y, cabal, como Mega 6, estaba cerca ... al que fue a comprar le pegaron una gran regañada, porque como era eso que va a comprar ahí nomasito y no le quitó el parche de Mega 6 a las pinturas que le compraron y todo. Cabal cayó. Y los chuchos que ladraban ahí en PMA, ella decía que la noche había oído ladrar chuchos. Ella decía que oía jugar pelota...".101 

653.

También indica que tras lo de Maritza Urrutia, La Isla quedó al descubierto y se hizo necesario trasladarla:

 

     "Por eso es que ya no está ahí [La Isla], como se jodió. La gente que más jodió fue esta Maritza Urrutia, que ella dio todas las declaraciones, que había conocido algo. Ya por algo sentíamos que iban a llegar a registrar ahí a La Isla. Mejor remodelamos todo, a modo de remodelar el lugar donde ella estaba ... Quitamos el piso de donde ella estaba. Pusimos otro, pintamos de otro color, cambiamos de todo, las persianas que habían, cortinas. Pero ni así. Comenzaban a decir que iban a llegar... A los universitarios del 89 en La Isla los mataron...".102 

654.

Efectivamente, después de haberse hecho de público conocimiento la existencia del centro de detención clandestina, conocido como La Isla, fue trasladado cerca del aeropuerto de La Aurora.

 

     "Como ya estaba quemado eso [La Isla]. Hasta la gente que pasaba decía: ahí está la G-2. Entonces se pasó para abajo del aeropuerto. Usted ha agarrado esa ruta de todo el aeropuerto. Por toda la orilla del aeropuerto, pero del lado donde está la terminal aérea, al lado donde monta uno los aviones. Al final de la punta de la pista de la Fuerza Aérea. Ahí era geografía antes, hacen mapas".103 

655.

     En la Brigada Mariscal Zavala, ubicada en la zona 17 de la ciudad capital, funcionó desde 1984 la División de Contrainteligencia de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional. En su planta baja, hacia finales de los ochenta, se encontraba la Oficina 360, que fue el nodo principal de escuchas telefónicas de G-2.104 

656.

En la zona 13 de la capital, en la sede del Agrupamiento Táctico de Seguridad se encontraba otra cárcel clandestina, así lo explica una víctima:

 

     "Cuando de Huehuetenango me trajeron a la capital, me mantuvieron en el Cuartel del Táctico, del Táctico de la Fuerza Aérea, que queda por la zona 13. ...Cerca del mediodía aterrizó el aparato en el aeropuerto militar La Aurora. ... En la noche del 28 de julio, ....nos subieron a un carro ...El vehículo iba a muy baja velocidad...15 o 20 minutos después el vehículo fue a detenerse a saber dónde. ...Quedamos encerrados en aquel oscuro calabozo, pasamos noches de sobresaltos, a cada poco se oía ruidos de motor de vehículos y el rugido de potentes aviones sobre nuestras cabezas, que aterrizaban o tomaban vuelo. Después me di cuenta que estábamos en instalaciones del Agrupamiento Táctico de la Fuerza Aérea. El mayor...comenzó a interrogarme ...Esta entrevista, que fue bastante corta, duró unos diez o quince minutos... El calabozo estaba situado en la punta de la pista. El lugar donde terminaba o empezaba esa punta es un terreno un poco elevado de tal manera que el calabozo quedaba en la parte baja de un lado de esa punta".105 

657.

La misma víctima también estuvo detenido en el Cuartel General Justo Rufino Barrios sometido a tratamiento psicológico para dar una declaración pública en contra del Comité de Unidad Campesina (CUC):

 

     "Fui a parar a un cuartito calabozo contiguo a la comandancia de la guardia que sirve para alojar a los arrestados, tenía unas ventanitas tragaluz por donde se podían ver las luces de la ciudad. ...El día 19 cayendo el sol, el coronel ... me fue a recoger para llevarme a otro lugar en donde pudiera estar mejor. En aquel momento estaban pasando lista... Al pasar frente a la tercera compañía todo el mundo se puso en firmes y le rindieron novedades...".106 

658.

     La antigua Escuela Politécnica fue otro foco clandestino de detención y tortura, desde los años ochenta hasta principios de los noventa. Una víctima de tortura que estuvo detenida en dicho lugar en 1980 dice lo siguiente:

 

     "En la noche del segundo día de torturas me subieron a un vehículo ...hicimos un recorrido largo y me introdujeron a un lugar obscuro ...las instalaciones de la Antigua Escuela Politécnica ...Estaban construyendo unas celdas, unos cuartitos, deduzco que eso lo estaban preparando para tener gente. Pero allí no era donde me tenían a mí".107 

659.

     Guisela Irasema López "Beatriz", junto con otra militante del EGP, conocida como "Paula", fueron capturadas por hombres armados vestidos de civil. Guisela López estuvo detenida por espacio de tres meses en las intalaciones de la antigua Escuela Politécnica. En esa cárcel clandestina la detenida se encontró con Aída Marilú Castillo Estrada, otra militante del EGP quien era conocida como "Carolina".108 

660.

     María Cruz López Rodríguez, detenida durante 1983, testificó también que había sido torturada en la antigua Escuela Politécnica, "donde ella estuvo detenida junto con otros cuatro detenidos: su hermana Ana María, Ileana del Rosario Solares Castillo, Luz Leticia Hernández y Gabriel Calate, los cuales permanecen desaparecidos. De acuerdo a su relato, ella y sus compañeros podían escuchar los gritos de otras personas que eran torturadas en ese lugar".109 

661.

     "La base aérea del sur fue, según informes reiterados, usada a mediados de los 80 como un centro de operaciones y de interrogatorios de la D-2. Los cuerpos eran removidos por avión y enterrados en la base después que los insurgentes eran torturados y asesinados durante el interrogatorio. La base aérea en Retalhuleu entre 1984 y 1986, se reportó, durante este período fue usado como el centro del teatro de operaciones del suroccidente por el Ejército de Guatemala. Durante este período la Dirección de Inteligencia (D-2) dirigió y coordinó todas las operaciones para este teatro. La base del sur fue utilizada tanto como un centro de operaciones y de interrogación. Los edificios pequeños de la base que han sido destruidos desde entonces eran usados como celdas y cuartos de interrogatorios para los insurgentes capturados y sospechosos de colaborar con los insurgentes. Habían unos hoyos cavados en el perímetro de la base, ahora rellenados con concreto, que antes se llenaban de agua y usados para mantener detenidos. Fue informado que habían jaulas entre estos hoyos y el nivel de agua, de tal forma que los individuos mantenidos dentro eran forzados a sostenerse de las barras para mantener sus cabezas sobre el agua y evitar ahogarse...".110 

662.

     En las zonas militares, existieron sitios de reclusión clandestina.111  En la Zona Militar de Huehuetenango existía una casa que contaba con un horno, donde se torturaba y cremaba a las víctimas. Un ex especialista de la G-2 que estuvo de alta en esta zona militar narró a la Comisión:

 

     "Para la tortura de la gente que capturaban, [utilizaban] un horno de barro donde había una casa vieja en el interior de la zona militar, porque esa casa vieja estaba cuando el Ejército ocupó el predio donde está construida la zona militar de Huehuetenango ... Tantísimos cientos de personas [murieron allí] ... De Aguacatán, de Ixtahuacán, Colotenango, San Sebastián Huehuetenango, San Juan Atitlán, Santa Bárbara, Cuilco, Malacatancito, todas esas de Pajuil Pais, Chex ...".112 

663.

En esta misma zona militar existieron celdas de detención, donde se practicaron graves torturas:

     "Por diez días, le mantuvieron en la zona militar, primero en un calabozo y luego en una celda de un metro cuadrado. Le interrogaban, le pegaron y le patearon. La poca comida que le pasaron a través de un espacio de la celda fue "comida de perros", no de humanos. A lo largo de su estadía, no vio a sus familiares ni a la luz del día. Le metieron alambres eléctricos en todo su cuerpo, incluyendo su nariz y sus testículos... Los que torturaron a Chávez eran cuatro oficiales, vestidos de civil ... miembros de la G-2".113 

664.

El cuartelón de Mazatenango contaba con lugares para detención y tortura:

 

     "Yo también vi a cuatro campesinos amarrados a los sanitarios, muy maltratados. Eran cuatro varones maduros, pude preguntarles de dónde eran y dijeron que eran de Patulul, pero no se podía hablar con ellos porque estaban custodiados... A los tres días de llegar sacaron a dos en la noche custodiados y ya no supe que sucedió con ellos".114 

 

     "En el Cuartelón me asomé por la baranda del primer piso y vi que en un cuarto cerca de la guardia había una puerta cerrada y que allí llevaban a dos que iban golpeando, queda del lado izquierdo de la entrada. Le pregunté a Rolando, de la G-2, y me dijo que ahí había una cárcel. Era un lugar oscuro y no se miraba nada. Yo no conocía a los que estaban llevando".115 

 

Centros de tortura en los cuarteles de la Policía Nacional

665.

En las instalaciones de la Policía Nacional estuvieron en funcionamiento centros de detención clandestina; se hallaban a disposición del Ejército, en la mayoría de los casos, debido al control que durante el enfrentamiento ejerció la Institución Armada sobre esta fuerza de seguridad.

666.

Durante los años sesenta uno de los más famosos núcleos de detención y tortura fue La Tigrera, situada en la sede del cuartel de la Policía Nacional, en la Séptima Avenida con 14 calle de la zona 1 de la ciudad capital, y las catacumbas y claustros del Convento de San Francisco, anexo a dicho cuartel.

667.

     El presidente Mendéz Montenegro dijo a la prensa, en el día de su posesión, que "la tortura será definitivamente erradicada", y agregó que algunos calabozos infames policiales y cuartos de torturas no serían utilizados más, incluyendo La Tigrera, en el cuartel de la policía y las celdas conocidas como Las Cuadras. El nuevo jefe de la Policía Judicial dijo que: "los agentes del Departamento Judicial serán una garantía para los ciudadanos honorables... Ni la tortura ni el abuso de autoridad tendrían lugar, estos asuntos están terminados".116  El ministro de Finanzas, responsable de la Guardia de Hacienda, aceptó una inspección de sus cuarteles para encontrar "bóvedas secretas" o celdas subtérraneas y declaró que Méndez Montenegro había proscrito el uso de la Guardia de Hacienda como policía operativa en la represión política o en cualquier otro asunto que no concerniera directamente a su tarea oficial de luchar contra el contrabando.117 

668.

     Sin embargo, La Tigrera continuó siendo uno de los principales centros de detención y de tortura. Un profesor de Derecho y administrador de la Universidad de San Carlos escribía en ese entonces: "... las torturas y los abusos habían continuado ocurriendo, siempre en los mismos lugares donde habían sido aplicadas estas prácticas abominables".118 

 

     "Me introdujeron con lujo de fuerza y luego me llevaron a la judicial en la 14 calle y 6a Avenida al final. Allí me pusieron la capucha; la tortura consistía en que lo amarraban a uno de pies y manos, boca abajo, con la espalda arqueada, las manos agarradas por detrás con las piernas dobladas y luego le ponían a uno, no propiamente una capucha sino un pedazo de hule de llanta, a manera de, cómo decir, riendas de caballo, que me cubría toda la cara y entonces el que estaba torturándome se montaba encima de mí y me jalaba toda la cara con la llanta esa. Obviamente el hule se me pegaba a la cara y no podía respirar. Entre tanto, uno o dos de los agentes me pateaban el estómago y los costados para que yo sacara todo el aire".119 

669.

     Durante los años setenta, entre 1974 y 1977, en el Cuartel General de la Policía Nacional existía un sitio conocido como La Gallera, que por lo común se usaba para arrestar oficiales, y sirvió para detener de manera clandestina a muchos ciudadanos.120 

670.

     El derrumbamiento del Convento de San Francisco, anexo al cuartel de la policía, como consecuencia del terremoto de 1976, destruyó una gran cantidad de celdas monásticas que habían sido utilizadas como cuartos de tortura. La capacidad de mantener gente recluida disminuyó ostensiblemente. Sin embargo, este lugar se siguió utilizando. En 1979 allí estuvo detenida Yolanda Aguilar Urízar.

 

     "Luego entramos a la Judicial, a mí que queda claro que las puertas ya estaban abiertas, como que les hubieran avisado. En el primer cuarto donde estuve había una silla donde por primera vez supe que me iban a torturar, y llego aquí y por supuesto me desnudan. Y entonces yo estaba sentada en la silla y había una radio y me recuerdo muy bien porque estaba la Radio Mundial cantando canciones rancheras, pero a todo volumen. Entonces llegaba a uno inmediatamente ponían el radio, porque era lógico para que no se oyeran los gritos...".121 

671.

     En los diferentes cuerpos policiales de la ciudad capital también funcionaron cárceles clandestinas. El sitio clandestino de detención y tortura del Segundo Cuerpo de la Policía Nacional quedaba cerca del garaje, al igual que el Hospitalito de la Policía nacional.122  Allí funcionó la sede del cuerpo armado que operó bajo la época del mandato de Gobierno de Lucas con el nombre de Comando Seis. 672.

     El Hospitalito de la Policía Nacional, próximo al Segundo Cuerpo de la Policía Nacional, era utilizado tanto para tratamiento médico de torturados, como lugar donde se aplicaba tortura farmacológica. Varios detenidos -desaparecidos fueron vistos en tratamiento en el Hospitalito de la Policía Nacional, antes de que se perdiera su rastro ejemplo de ello es el caso de Lucrecia Orellana Stormont, internada allí para curarla de las secuelas respiratorias que había provocado el uso de la capucha de gamezán.123  En cualquier caso, Lucrecia Orellana Stormont fue posteriormente desaparecida forzosamente.

673.

Otro caso ilustra también el uso del Hospitalito como centro de recuperación de personas torturadas, el de un médico que fue sometido a tortura farmacológica.

 

     "Yo no puedo concebir que una gente pueda estar cuatro semanas sin saber si ha comido, si ha bebido, si ha defecado, si algo le ha dolido y resulta que está lastimado de las manos, lastimado de los pies, llagado de la espalda y... para mí sólo hay una posibilidad, que estuve bajo la acción de drogas...".124 

674.

Cuando recobró la conciencia, la víctima recuerda que fue llevado en un jeep militar de un cuartel militar; probablemente, dice el testigo, del Mariscal Zavala, hacia el Hospitalito de la Policía Nacional:

 

     "Me acuerdo que me bajaron con capucha en el Segundo Cuerpo y me ingresaron como XX, en el hospitalito, eso fue otra cosa para mí, verdaderamente angustiosa, fui ingresado al Hospitalito del Segundo Cuerpo como XX, lo cual me aterrorizó ... Ahí estuve en manos de unos médicos ".125 

675.

En febrero de 1983, luego de un mes de detención en una cárcel clandestina en Nueva Montserrat una víctima fue llevada al Tercer Cuerpo de la Policía Nacional:

 

     "Ellos me dejaron aislada aquí; ...había una cama horrible, repulsiva, con sangre, en un horrible cuarto. Ellos me dijeron que habían tenido un muchacho ahí que habían agarrado en una confrontación. Ellos ni siquiera le habían dado comida. Porque ellos lo iban a matar ... El cuarto tenía saliva, mocos y todo. Había escupidas en la pared. Yo les pregunté qué iban a hacer conmigo. Ellos me dijeron que habían tres opciones: "Ellos pueden dejarte libre, pueden llevarte a los Tribunales de Fuero Especial, o pueden llevarte a tu tumba".126  Diez días después la víctima fue trasladada a la prisión de Santa Teresa para ser juzgada ante los Tribunales de Fuero Especial.

676.

La sede del Cuerpo de Detectives, nombre que tuvo la Policía Judicial durante los años setenta, se ubicó en el Cuarto Cuerpo de la Policía, establecido en el viejo cuartel que estaba en la cuchilla que se forma en la carretera a San Juan y la calzada Mateo Flores, que es la antigua carretera a Mixco.

 

      "Después de eso me trasladaron tirado en el piso del carro en que me capturaron, me trasladaron al Cuarto Cuerpo. A lo que era el Cuarto Cuerpo de la Policía Nacional. Ese quedaba donde pasa ahora el periférico en la calzada San Juan, allí hay una cuchilla donde se separa la antigua carretera a Mixco y la calzada San Juan. Ese edificio ya no existe, fue destruido, pero fue muy conocido en su época porque precisamente allí se llevaban a los desaparecidos, al Cuarto Cuerpo.

 

     "Me metieron en un cuartito donde guardaban madera. No era propiamente una celda sino un cuarto cualquiera de la instalación policíaca. Desde las rendijas que habían en el cuartito podía ver yo a los policías. Es decir, a mi no me cabía duda de donde estaba. Por lo menos en dos ocasiones en que llegaron jueces a practicar recursos de exhibición por mí fui sacado con antelación, por policías, agentes uniformados. En varias ocasiones me trasladaron en vehículos de la policía que las llamaban perreras de manera precipitada, engrilletado me metieron a la palangana del vehículo en lo que el juez se iba ... Nos tenían engrilletados adentro del vehículo y nos custodiaban policías uniformados...".127 

677.

     En la época del Gobierno del general Lucas el cuerpo de detectives contaba con un centro operativo en la Octava Avenida y 4¦ calle de la zona 1.128  Cuando este cuerpo se transformó en el Departamento de Investigaciones Técnicas (DIT), ya bajo el Gobierno de Ríos Montt, la nueva sede de tortura se trasladó a la veinte calle de la zona 10. Allí, los sanitarios eran utilizados como prisiones provisionales mientras se procedía a trasladar a los detenidos hacia la Antigua Escuela Politécnica, o a otra cárcel clandestina de carácter militar.

678.

     El Quinto Cuerpo fue la sede de una unidad de élite contrainsurgente de la Policía Nacional conocida como el BROE (Brigada de Operaciones Especiales). Según un ex policía judicial, en el sótano del almacén de guerra del Quinto Cuerpo existía un centro de detención clandestino y tortura.129 

679.

     El estudiante Adrián Guerra Roca estuvo detenido en marzo de 1987 en el Quinto Cuerpo, ubicado en el anillo periférico, zona 7, en la ciudad capital. Allí lo metieron en un cuarto aislado, sin ventanas y acondicionado especialmente para aplicar torturas. El explicaba que la única entrada a esa pieza era una puerta pequeña como de unos 50 centímetros, de lado a lado. A esa pieza sólo entraban los torturadores y los jefes. En el momento en que él estaba siendo torturado, no había ningún otro detenido en la misma habitación; pero dijo que cuando él estaba esperando se dio cuenta que habían introducido a varias personas para ser torturadas.130  680.

     También en los cuerpos policiales que se encontraba fuera de la ciudad capital, funcionaron centros clandestinos donde se practicaron interrogatorios bajo tortura. Una víctima, al ser capturada, fue llevada entre el 4 y 5 de julio 1981 al Cuartel del Primer Cuerpo de la Policía Nacional de Quetzaltenango, el cual estaba al mando de un oficial militar.

 

     "Me sacaron violentamente del carro. Me condujeron a un cuartito, era el servicio sanitario. Allí me quedé con las manos engrilletadas hacia atrás, tirado en el piso mojado. A cada rato entraban los policías a defecar. Al buen rato se oyó que entraron más policías, iban rindiendo novedades al jefe de dicho cuerpo policial. Me di cuenta entonces que estaba en el Primer Cuerpo de la Policía Nacional".131 

681.

Durante el Gobierno de Ríos Montt, muchas mujeres que habían sido detenidas y torturadas en centros clandestinos, fueron trasladadas a la cárcel de mujeres de Santa Teresa, ciudad capital, para ser procesadas por los Tribunales de Fuero Especial.

 

     "Ahí en la cárcel [de Santa Teresa] había varios casos como el mío, de varias mujeres que estaban esperando sentencias. Entre ellas, una chava que era mujer de un comandante, que a él lo habían matado en su casa; le habían secuestrado a ella y a sus dos gemelitas. Y a ella la llevaron a la cárcel de mujeres y a sus dos gemelitas se las secuestraron -unas niñitas como de un mes-, el nombre no me acuerdo.132  Y que yo sé que fue un caso muy, muy conocido en Guatemala. Para cuando la conocí a ella, ella me había contado todo lo que había pasado con sus dos gemelitas. Otra mujer de otro ex guerrillero, que ella me contaba que lo tenían en Pavón, y ella ahí, ella sólo estaba esperando tener a su bebé, porque la tenían ahí embarazada. También estaba esperando sentencia ...".133 

682.

Las detenidas, que habían permanecido bajo su cautiverio dos o tres meses, seguían siendo objeto de tortura por sus antiguos captores en la cárcel:

 

     "Estando en la cárcel de mujeres de Pavón los torturadores de la G-2 llegaban a verme. Incluso un día llegó uno de ellos cuando yo estaba durmiendo. Yo sentí que me estaban tocando, que si era uno de ellos. Entonces me dijo: "Lo que pasa es que no te me has podido olvidar y quiero ver si te puedo visitar aquí. Voy a pedirle permiso a la jefa si me deja. Si no, sólo así. Pero yo, como soy un hombre digno y me gusta respetar, por eso no te agarro sólo así, porque no sería bueno. Tal vez ella me autoriza que te pueda venir a ver a algún privado o algo. Me decía un montón de cosas que para mí eran bien humillantes y a cada momento yo no dormía de que cualquier momento alguien me fuera a hacer daño. Pero, sí, me llegaban a ver casi a diario y entraban como que tenían todo el derecho y yo sé que no lo hacían sólo por mí, sino también por la demás gente que tenían ahí y que ellos mismos habían tenido antes en el mismo lugar de la zona diez. Y la mayoría eran mujeres".134 

 

      Las cárceles clandestinas en propiedades particulares

683.

     Tanto en la ciudad como en el interior del país se utilizaron diversas instalaciones, propiedad de particulares, como centros de detención, interrogatorio y tortura. Estos lugares podían pertenecer a los propios oficiales del Ejército de Guatemala, o eran proporcionados por comisionados militares, jefes de Patrullas de Autodefensa Civil o de colaboradores del Ejército. Dado su carácter clandestino, su condición secreta era celosamente resguardada. La CEH recibió denuncias de algunos de estos puntos principalmente en la ciudad de Guatemala.

684.

Una persona que estuvo detenida en una cárcel clandestina del DIT en la ciudad capital, después de varios meses de tortura fue conducida a estos lugares con el objeto de identificar presuntos guerrilleros:

 

     "Luego me llevaban a casas que tenían ubicadas en la Colonia San Rafael de la zona 18, que usaban como casas de tortura y de reuniones. Y digo casas de tortura porque las tenían como equipadas con capuchas, con cinturones, con pitas con las que amarraban a la gente y eran casas que estaban bien aisladas de la población. Eran casas de tortura porque estaban bien protegidas para no oír ruidos ni nada de eso. Me llevaban porque ellos iban a hacer reuniones ahí o a tomar y eso y ahí me mantenían siempre...".135 

685.

     Estos inmuebles podían albergar una gran cantidad de personas. Una víctima fue detenida el 6 de enero de 1983, en la casa de su cuñado, al mediodía, por miembros del SWAT (BROE) y otro grupo de civiles que se identificaron como agentes de la G-2. Fue llevada a una casa en la zona 7, Colonia Nueva Montserrat, junto con su cuñado. Sus dos hijas, de apenas meses de edad, fueron también detenidas y llevadas a este lugar, pero después se las arrebataron y trasladaron a un lugar desconocido. Durante cuarenta y cinco días, otra víctima fue desnudada, golpeada en las piernas, en la cara, sometida a toques eléctricos y torturada psicológicamente.136 

686.

     En esa casa de Montserrat: "Oía cuando ellos traían más gente y cuando ellos estaban torturando a otros ... yo oía los gritos".137  En total, pudo contar 26 personas cautivas en ese lugar, en varios momentos, cuando al poco tiempo se le permitió salir de su celda. A los cuarenta y cinco días fue trasladada al Tercer Cuerpo de la Policía Nacional y luego a la cárcel de mujeres de Santa Teresa para ser juzgada por los Tribunales de Fuero Especial.

687.

Otra víctima señala un centro de detención y tortura en la 7 calle y Primera Avenida de la zona 1 de la ciudad capital:

 

     "Una prima de la declarante trabajaba en la Presidencia y tenía relación con el Estado Mayor Presidencial [EMP]. Ella le informó que tenían a las víctimas en una casa de torturas del EMP que era una casa particular ubicada en la 7 calle y Primera avenida de la zona 1. Una noche le trajo esta prima una caja completa de fotos e información que tenía el EMP sobre la familia extensa de la declarante y su esposo, que era a quienes buscaban. Había información de absolutamente toda la familia cercana y fotos de muchos de ellos. La prima [llena] del terror quemó todo. Esta persona se fue ... y nunca más quiso volver. Estaba aterrorizada de lo que había sabido, pero quería mucho a las víctimas".138 

 

Otros centros de detención y tortura

688.

     Numerosas unidades del Ejército ocuparon distintas propiedades civiles como iglesias, edificios vacíos, minas abandonadas, donde instalaron centros de detención, interrogación y tortura. Estos núcleos mantuvieron su actividad durante algunas semanas, meses o años, dependiendo de las necesidades del Ejército .

689.

     La compañía minera Oxec, ubicada a orillas de río Cahabón, conocido en ese punto como río Oxec, Alta Verapaz, abandonó sus instalaciones aproximadamente hacia 1980. Después de ser abandonado este complejo fue utilizado por el Ejército para ubicar un campamento temporal donde se cometieron múltiples violaciones de derechos humanos.

 

     "Ahí hacían torturas y quemaban viva a la gente. Hubo gente que estuvo encerrada 43 días y sólo arroz le daban de comer, salieron desmayados. Ahí violaban a las mujeres y obligaban a los hombres a violar a sus compañeras y si no lo hacían los mataban y cuando tenían sed los hacía tomar orines...".139 

 

     "Nuestros compañeros recibieron duros tratos, porque fueron encerrados durante veinte días o un mes en unos hoyos o agujeros, sin comida ni bebida de la compañía Oxec. Los agujeros eran como de siete metros aproximadamente ahí los mantenían a agua y sol todo el día, de comida les daban sus excrementos y de bebida sus orines".140 

690.

     En muchas ocasiones los destacamentos militares fueron acomodados directamente en las iglesias de la comunidad, como en los casos de Zacualpa, San Andrés Sajcabajá, Joyabaj, en Quiché, y Nentón en Huehuetenango. En estos templos se torturaba y además se inhumaba a las víctimas. En Santa Anita Las Canoas, San Martín Jilotepeque, Chimaltenango, las personas fueron torturadas dentro de la iglesia y posteriormente ejecutadas en los postes, ante toda la comunidad.141 

691.

Las escuelas públicas también fueron utilizadas de modo ocasional para practicar interrogatorios bajo tortura:

 

     "El 10 de mayo de 1991, [en Xecoxol, Tecpán, Chimaltenango] 65 personas fueron detenidas en la escuela pública. La [duración de la] detención varió de persona en persona: un grupo estuvo detenido unas horas, otros medio día, algunos un día, otro grupo dos días y el último grupo estuvo dos meses. Les acusaron de ser guerrilleros".142 

 

Las víctimas de la tortura

 

Por edad y sexo

692.

A continuación se presentan los datos de edad y sexo de las víctimas de tortura, registradas por la CEH, así como la pertenencia étnica y el tipo de actividad que desarrollaban o el sector social al que pertenecían.

693.

     La gráfica 4, ilustra cómo según los datos de la CEH, la tortura afectó principalmente a hombres adultos. Sin embargo, los porcentajes de niños y mujeres afectados por esta violación siguen siendo significativos.

  Gráfica 4

Nota: Sólo se incluyó el 57% de los datos; 43% no se tiene información sobre la edad y/o sexo.

Nota: Porcentaje calculado en base al total de torturas a personas con edad y sexo conocido (4365)

 

      Pertenencia étnica

  694.

De acuerdo con los datos sobre tortura reportados por la CEH, el 85.2% de las víctimas individuales eran mayas, el 14.6% eran ladinos y el 0.1% pertenecía a otro grupo.

  Gráfica 5

Nota: Se incluyó sólo 98.23% de los datos, 1.77% no tienen información de pertenencia étnica.

Nota: Porcentaje calculado en base al total de víctimas individuales identificadas con pertenencia étnica conocida quienes sufrieron tortura.

695.

     Entre los pueblos mayas, el más vulnerado fue el pueblo k'iche' con 32%. En términos relativos esta tasa es alta, puesto que los k'iche' representan aproximadamente el 10% de la población total de Guatemala. Esto quiere decir que las víctimas k'iche' sufrieron represalias a escala nacional, en una magnitud que casi triplicaba su representación en todo el país.143 

696.

Después de los k'iche' le siguen en orden q'eqchi', kaqchikel, mam, achí y en menor proporción q'anjob'al, ixil y chuj.

697.

     El análisis global demuestra que en Guatemala la tortura fue dirigida primordialmente hacia el pueblo maya. Las razones que pueden explicar esta situación son diversas: en primer lugar el Ejército trataba de impedir la organización campesina, laboral, política y social en las áreas mayas. En segundo término, el temor del Ejército a que los núcleos indígenas pudieran incorporarse a las filas de la guerrilla, le impulsó a sistematizar castigos ejemplares contra la población, como torturas, junto con masacres o ejecuciones colectivas y públicas extremadamente crueles en todos los casos con el objeto de inhibir la participación indígena en la lucha guerrillera. En tercer lugar, porque el Ejército pretendió cambiar la forma de pensamiento tradicional (valores y costumbres) del pueblo maya para lograr la adhesión a la doctrina contrainsurgente a través de mecanismos de control de población como las PAC, las aldeas modelo y los polos de desarrollo.

698.

     La tortura se convierte así en uno de los sistemas que se activan para obligar a la población a colaborar con el Ejército. Mediante el castigo regular de las personas que no participaban en las nuevas formas de control social impuestas por el Ejército, o que no acataban el nuevo poder de los comisionados militares o del jefe de patrulla de la comunidad, se conseguía someter a la población.

 

Actividad o sector social

699.

     De acuerdo con los casos presentados por la CEH se ha podido ratificar que las víctimas de la tortura pertenecieron a todos los sectores sociales: organizaciones indígenas, campesinas, sindicales, cooperativas, etc. Por consiguiente, la tortura fue una persecución de la oposición política, y tenía como uno de sus principales objetivos infundir terror en la población.

700.

     El mayor número de víctimas lo conformaban las personas que ejercían un rol social destacado, como los líderes campesinos, artesanales, los profesionales liberales (abogados, médicos, odontólogos, etc.), los profesores y los estudiantes. Esta política represiva se orientaba en forma específica a desarticular las organizaciones de los pueblos indígenas.

 

     "En los comienzos del setenta, hay manifestaciones del movimiento maya, pero también empiezan a ser descabezadas, entonces nadie quiere levantar la cabeza, nadie...".144 

701.

     A finales de la década de los setenta se incrementó la persecución y tortura de los líderes campesinos e indígenas. Un ejemplo es el caso del líder cooperativista Lorenzo Set y sus compañeros:

 

      "Lorenzo Set era un líder comunitario, de la Aldea Cerro Alto, en Chimaltenango, que se encontraba organizando la cooperativa Pedro de Betancourt. El 22 de febrero de 1981 llegó el Ejército a las 9 a.m. y observó una reunión en la comunidad. Más tarde, ese mismo día, unos hombres cubiertos con pasamontañas llegaron hasta la comunidad y secuestraron a Lorenzo y Matías Set, Angel Pirrir, Mateo Socoy y Francisco Colán. Todos pertenecían a la junta directiva de la cooperativa. Unos delatores habían acusado a las víctimas de ser miembros del CUC. Se llevaron a las víctimas y les dijeron a los otros miembros de la comunidad que no dijeran nada o los regresarían a secuestrar".

 

     "Los familiares comenzaron a buscar a las víctimas en diferentes lugares, incluyendo morgues, hospitales, etc. El 25 de febrero aparecieron muertos en San Cristóbal, en Ciudad de Guatemala. Las víctimas presentaban señales de tortura, no tenían lengua y la cabeza estaba completamente destrozada. El día que trajeron los cuerpos, se encontraba el testigo en el parque central cuando un hombre se le acercó y le dijo que el Ejército no quería que se reunieran más para formar la cooperativa. El jefe de la judicial de Chimaltenango de ese entonces también le enseñó a otro miembro de la comunidad un listado de personas que estaban amenazadas en la Aldea Cerro Alto. A raíz de este hecho la cooperativa dejó de funcionar. Una parte de la finca fue parcelada y el resto fue entregado a la Zona Militar de Chimaltenango, en donde se encuentra todavía asentada".145 

702.

     Las acciones eran crueles en extremo con el propósito de ocasionar temor entre la población. Cuando el Ejército detenía a un supuesto colaborador de la guerrilla lo hacía padecer crueles torturas antes de matarlo, luego lo dejaba en el lugar por días y prohibía su entierro. En el caso de Juan, los soldados lo detuvieron.

 

     "Luego lo colgaron de un tapesco, le cortaron el brazo, luego procedieron lentamente a cortarle la cara con machete. Después le dieron un machetazo en la cabeza que se abrió y otro golpe en su panza. Lo colgaron por el cuello y perdió todas sus tripas... Venía una segunda patrulla de soldados, que agarró a José y le cortaron la cabeza. A Andrés lo acusaron de dirigir a la gente que se quedaba bajo la montaña. Le pusieron una espina en sus ojos y después le sacaron los ojos, le cortaron sus orejas, y lo golpearon hasta casi morir. Luego llevaron a su esposa Benita. Los soldados cortaron el pene a Andrés y obligaron a Benita a comerse el pene de su esposo y luego la mataron".146 

703.

     Las torturas a la luz pública también fueron realizadas contra la comunidad, torturando y asesinando de forma indiscriminada a niños, mujeres y ancianos. En las comunidades consideradas por el Ejército como irrecuperables, sus miembros quedaban expuestos a ser torturados o padecer métodos de ejecución crueles e inhumanos. De esta naturaleza fue el sufrimiento de Mariana, una niña de dos años:

 

     "Luego de que los soldados mataron a su madre, dejaron sola a Mariana para que se la comieran los coyotes. Los coyotes le comieron las piernas y los brazos. Su padre también fue torturado hasta desfallecer y dejado en el campo para ser comido por los animales. Era dueño de una tienda. Los soldados llevaron un camión grande donde cargaron toda la mercadería".147 

 

La actuación del organismo judicial frente a los actos de tortura

704.

     Toda persona que sufre tortura tiene el derecho a que se inicie una investigación exhaustiva e imparcial sobre el hecho, a que se condene a los responsables y a que se le otorgue la debida reparación. En Guatemala se denegó sistemáticamente este derecho. Según los testimonios recogidos por la CEH, durante el enfrentamiento armado la tortura física o psicológica se dio de modo sistemático como parte de la privación de la libertad, tanto en centros clandestinos de detención como en cárceles públicas. Por lo general, también se dio de modo previo a los casos de ejecuciones arbitrarias y masacres. Si la víctima de la tortura lograba sobrevivir y ser puesta en libertad, uno de los efectos de la tortura, justamente, era el temor de cualquier vínculo con las fuerzas de seguridad y los agentes estatales, lo que inhibía a la víctima de denunciar los hechos. El modus operandi de la tortura estaba destinado a crear temor en la víctima y a neutralizarla no sólo frente a todo tipo de acción política o social posterior, sino también frente a cualquier posible denuncia de dicha violación de los derechos humanos.

 

     "Pasé mucho tiempo con miedo. Nunca pensé en denunciar esto pues el Ejército era el todopoderoso y me hubieran asesinado. Además mis nervios se destrozaron creo que para toda la vida".148 

 

     En otro caso los familiares señalan: "Luego de la desaparición de Martín, nadie de la familia hace algo para averiguar el paradero de la víctima, ni presentar denuncia alguna en vista de que las mismas autoridades son las que se llevan sin motivo alguno a la gente".149 

 

     En San Marcos, luego de haber desaparecido a Fausto Armando y Alberto, la familia se sintió impotente. "Nunca pusimos la denuncia pues la gente nos decía que si lo hacíamos, el Ejército enviaría a la G-2 y nos haría lo mismo que a ellos. En ese tiempo nadie podía reclamar nada".150 

705.

     De su parte, las diferentes autoridades de los centros de detención, como los alcaides, se abstenían de denunciar la comisión de torturas o incluso las posibilitaban. Los jueces y fiscales que conocían de la detención o proceso penal contra personas que habían sufrido torturas, no abrían la investigación de oficio, faltando a su deber de investigar, juzgar y sancionar la tortura. Inclusive en algunos casos las autoridades judiciales realizaron actos expresos de encubrimiento de las torturas infligidas a las víctimas. La abdicación de las funciones de fiscalización y de investigación frente al poder militar por parte de las autoridades judiciales y fiscales se ilustran de modo evidente en el caso que sigue. Agentes del Ministerio Público y los tribunales protegieron a los militares autores de torturas y detención arbitraria, colaboraron con ellos y encubrieron sus actos violatorios de derechos humanos:

706.

     Maritza Urrutia, miembro del EGP, fue detenida ilegalmente por miembros de la Inteligencia del Ejército y luego torturada en las instalaciones de la Policía Militar Ambulante, hasta que aceptó hacer videos de propaganda anti-guerrillera y solicitar su amnistía. Cuando el Fiscal General de la Nación y la Juez del Quinto Juzgado de Instrucción intervinieron para la aplicación de la amnistía, a pesar de que los hechos eran de dominio público, en ningún momento investigaron por la legalidad de la detención ni por las torturas. El Fiscal General encubrió los hechos violatorios de derechos humanos al afirmar que no existían indicios de secuestro, en clara contradicción con el expediente que él mismo remitiera al Organismo Judicial para la aplicación de la amnistía, e inclusive facilitó las instalaciones del Ministerio Público para difundir la versión oficial del Gobierno. 151 


1  Testigo (ex especialista de la G-2 de la zona militar de San Marcos) CEH. (T. C. 31). Return to Text

2  Testimonio de un sacerdote belga torturado en la Base Militar de Mazatenango, 31 de diciembre 1981. Regrese al Texto

3  Testigo CEH. (T.C. 800). Regrese al Texto

4  C 9134. Julio, 1980. Cahabón, Alta Verapaz. Regrese al Texto

5  C 322. Febrero, 1984. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

6  Ibid. Regrese al Texto

7  CI 081, 1992. San Marcos. Regrese al Texto

8  Testigo CEH. (T.C. 31). Regrese al Texto

9  CI 098, Julio 1981, Quetzaltenango, Quetzaltenango. Regrese al Texto

10  C 4212. Julio, 1988. Pochuta, Chimaltenango. Regrese al Texto

11  Testigo CEH. (T.C. 31). Regrese al Texto

12  C 917. Febrero, 1983. Nebaj, Quiché. Regrese al Texto

13  Traducción de un documento desclasificado de los EEUU HR/9.26, noviembre de 1994. Regrese al Texto

14  Ejército de Guatemala, Plan de Campaña Victoria 82, Numeral 1 del Literal C del Anexo H. Regrese al Texto

15  Entrevista a una comunidad de Nebaj, Quiché, 1983. Regrese al Texto

16  Marca comercial de un insecticida. Regrese al Texto

17  C 6009. Junio, 1982. San Miguel Acatán, Huehuetenango. Regrese al Texto

18  C 262. Octubre, 1982. San Martín Jilotepeque, Chimaltenango. Regrese al Texto

19  El análisis de esta violación es tema de otro apartado. Regrese al Texto

20  Testigo CEH. (T.C. 31). Regrese al Texto

21  C 11620. Diciembre, 1981. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

22  C 11351. Enero, 1982. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

23  Testimonio del padre P. Schilderman, Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, 1 de enero de 1982. Regrese al Texto

24  CI 17. 1981-1982. Cantabal. Regrese al Texto

25  C 7218. Diciembre, 1981. Tejutla, San Marcos. Regrese al Texto

26  C 12148. Septiembre, 1982. Santa Ana, Petén. Regrese al Texto

27  C 5228. Mayo, 1984. Huehuetenango, Huehuetenango. Regrese al Texto

28  Testigo CEH. (T.C. 31). Regrese al Texto

29  C 1224. Agosto, 1979. Puerto Barrios, Izabal. Regrese al Texto

30  C 1093. Octubre, 1982. El Estor, Izabal. Regrese al Texto

31  C 11185. Julio, 1982. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

32  C 11247. 1980. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

33  C 917. Febrero, 1983. Nebaj, Quiché. Regrese al Texto

34  Testigo CEH. (T.C. 31). CI 81. Marzo, 1992. San Marcos. Regrese al Texto

35  Testimonio de especialista G-2 de la Zona Militar de Santa Lucía Cotzumalguapa, MINUGUA. Regrese al Texto

36  Testigo (ex dirigente del CUC) CEH. (T.C. 305). Regrese al Texto

37  C 917. Febrero, 1983. Nebaj, Quiché. Regrese al Texto

38  Descompuesto o sucio. Regrese al Texto

39  Testigo CEH. (T.C. 184). Regrese al Texto

40  C 18316. Septiembre, 1987. Los Amates, Izabal. Regrese al Texto

41  C 11451. Mayo, 1985. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

42  Testigo CEH. (T.C. 31). Regrese al Texto

43  C 322. Febrero, 1984. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

44  C 11185. Julio, 1982. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

45  C 670. Junio, 1963. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

46  C 390. Febrero, 1983. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

47  C 1093. Octubre, 1982. El Estor, Izabal. Regrese al Texto

48  C 2485. Marzo, 1983. San Andrés Sajcabajá, Quiché. Regrese al Texto

49  C 2502. Enero, 1982. Joyabaj, Quiché. Regrese al Texto

50  C 7091. Abril, 1984. San Pablo, San Marcos. Regrese al Texto

51  C 811. 1982. El Estor, Izabal. Regrese al Texto

52  C 5296. Septiembre, 1982. San Pedro Necta, Huehuetenango. Regrese al Texto

53  C 6231. Julio, 1982. Barillas, Huehuetenango. Regrese al Texto

54  CI 42. Marzo, 1992. Santa Cruz del Quiché, Quiché. Regrese al Texto

55  C 4099. Agosto, 1987. Santiago Atlitlán, Sololá. Regrese al Texto

56  Traducción del documento desclasificado de EE UU; DOD H.R 9./26. Caso Bámaca. Regrese al Texto

57  CI 98. Julio, 1981. Quetzaltenango, Quetzaltenango. Regrese al Texto

58  Testigo CEH. (T.C. 85). Regrese al Texto

59  CI 11. Enero, 1981. Santiago Atlitlán, Sololá. Regrese al Texto

60  C 16570. Diciembre, 1983. Santa Cruz del Quiché, Quiché. Regrese al Texto

61  C 2608. Enero, 1981. San Juan Cotzal, Quiché. Regrese al Texto

62  C 5549. Mayo, 1983. Concepción, Huehuetenango. Regrese al Texto

63  C 5355. Septiembre, 1982. Jacaltanango, Huehuetenango. Regrese al Texto

64  C 917. Febrero, 1983. Nebaj, Quiché. Regrese al Texto

65  Testigo CEH. (T.C. 800). Regrese al Texto

66  CI 98. Julio, 1981. Quetzaltenango, Quezaltenango. Regrese al Texto

67  Testigo CEH. (T.C. 332). Regrese al Texto

68  Ibid. Regrese al Texto

69  Testigo CEH. (T.C. 800). Regrese al Texto

70  C 670. Junio, 1963. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

71  Testigo CEH. (T.C. 800). Regrese al Texto

72  Ibid. Regrese al Texto

73  Ibid. Regrese al Texto

74  Testigo CEH. (T.C. 3). Regrese al Texto

75  CI 36. Julio, 1981. Chichicastenango, Quiché. Regrese al Texto

76  CI 17. 1981 y 1982. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

77  C 13042. 1983. Yepocapa, Chimaltenango. Regrese al Texto

78  CI 17. 1981 y 1982. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

79  C 11431. Abril, 1983. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

80  Ejército de Guatemala, Manual de Inteligencia, Apéndice I, p.88. Regrese al Texto

81  CI 98. Julio, 1981. Quetzaltenango, Quetzaltenango. Regrese al Texto

82  Traducción del documento desclasificado de EE UU; HR/9.51, 6 de diciembre de 1994. Regrese al Texto

83  Traducción del documento desclasificado de EE UU; HR/9.8. Regrese al Texto

84  C 7313. Diciembre, 1981. Ixchiguán, San Marcos. Regrese al Texto

85  Testigo CEH. Ex especialista G-2. (T.C.31). Regrese al Texto

86  Ibid. Regrese al Texto

87  Ibid. Regrese al Texto

88  C 11415. 1983-1990. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

89  C 11418. 1985. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

90  C 15253. 1981-1982. Cahabón, Alta Verapaz. Regrese al Texto

91  C 2798. Diciembre, 1981. Quiché. Regrese al Texto

92  C 2681. Octubre, 1981. Santa Cruz del Quiché, Quiché. Regrese al Texto

93  CI 20. 1979-1982. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

94  C 7221. Diciembre, 1981. Tacaná, San Marcos. Regrese al Texto

95  "Las agencias organizadas principalmente para la producción de información de Inteligencia estratégica, y de combate cuentan con centros de interrogatorio". Ejército de Guatemala, Manual de Inteligencia, pg.32. Regrese al Texto

96  C 11185. Julio, 1982. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

97  C 7313. Diciembre, 1981. Ixchiguán, San Marcos. Regrese al Texto

98  CI 15. 1983-1986. Ixcán, Quiché. Regrese al Texto

99  Ibid. Regrese al Texto

100  CI 81. 1992. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

101  Ibid. Regrese al Texto

102  CI 81. Testimonio de un ex especialista, 1992. Ciudad de Guatemala y San Marcos. Regrese al Texto

103  Ibid. Regrese al Texto

104  Testigo CEH. (T.C. 110). Regrese al Texto

105  CI 98. Julio, 1980. Quetzaltenango, Huehuetenango y Guatemala. Regrese al Texto

106  Ibid. Regrese al Texto

107  C 968. Enero, 1980. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

108  CI 20. 1982. Guatemala y Nicaragua. Regrese al Texto

109  Americas Watch Report. Guatemala: A Nation of prisioners. Enero de 1984. Regrese al Texto

110  Traducción del documento desclasificado de los EE.UU.; IOB/DOD 941103, abril de 1984. CI 81. 1992. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

111  La CEH también recibió testimonios de la existencia de cárceles clandestinas en la zona militar de Santa Lucía Cotzumalguapa y en la base militar Manuel Lisandro Barillas. C 098. 1982. Chimaltenango, Chimaltenango. Regrese al Texto

112  Testigo (ex especialista de la G-2) CEH. (T.C. 5). Regrese al Texto

113  C 5742. Octubre, 1983. Nentón, Huehuetenango. Regrese al Texto

114  Testigo CEH. (T.C. 170). Regrese al Texto

115  Testigo CEH. (T.C. 169). Regrese al Texto

116  El Imparcial. 4 de julio de 1966. Regrese al Texto

117  El Imparcial. 5 de julio de 1966. Regrese al Texto

118  El Imparcial. 5 de julio de 1966. Regrese al Texto

119  C 968. Enero, 1982. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

120  Testigo CEH. (T.C. 116). Regrese al Texto

121  Testigo REMHI. Caso 5447. Regrese al Texto

122  Testigo CEH. (T.C. 116). Regrese al Texto

123  CI 22. Marzo-Noviembre, 1983. Ciudad de Guatemala y Quetzaltenango. Regrese al Texto

124  C 776. Junio, 1982. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

125  Ibid. Regrese al Texto

126  C 20008. Enero 1983. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

127  C 968. Enero, 1972. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

128  Testigo (antiguo funcionario de la Policía Nacional) CEH. (T.C. 116). Regrese al Texto

129  Ibid. Regrese al Texto

130  Comité Pro Justicia y Paz de Guatemala, Situación de los Derechos Humanos de Guatemala, Informe Preliminar, Guatemala, octubre de 1988, pg. 22 . Regrese al Texto

131  CI 98. Julio, 1980. Quetzaltenango, Huehuetenango y Guatemala. Regrese al Texto

132  La testigo se está refiriendo al caso C 20008. Enero, 1983. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

133  Testigo CEH. (T.C. 800). Regrese al Texto

134  Ibid. Regrese al Texto

135  Ibid. Regrese al Texto

136  C 20008 Enero, 1983. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

137  Ibid. Regrese al Texto

138  C 13405. Marzo, 1981. Ciudad de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto

139  Testigo CEH. (T.C. 5). Regrese al Texto

140  C 9477. 1982. Cahabón, Alta Verapaz. Regrese al Texto

141  C 262. Octubre, 1982. San Martín Jilotepeque, Chimaltenango. Regrese al Texto

142  C 498. Mayo, 1991. Tecpán, Chimaltenango. Regrese al Texto

143  En efecto, una de cada diez personas es k'iché en relación con el resto de los ciudadanos de la República y tres de cada diez víctimas de tortura fue k'iché. Regrese al Texto

144  Testigo CEH. (T.C. 58). Regrese al Texto

145  C 355. Febrero, 1981. Chimaltenango, Chimaltenango. Regrese al Texto

146  C 11314. Marzo, 1982. San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz. Regrese al Texto

147  C 13021. Junio, 1981. Uspantán, Quiché. Regrese al Texto

148  C 7091. Abril, 1984. San Pablo, San Marcos. Regrese al Texto

149  CI 36. Julio, 1981. Chichicastenango, Quiché. Regrese al Texto

150  C 7272. 1981. San Marcos. Regrese al Texto

151  Véase el caso ilustrativo sobre la privación arbitraria de libertad y tortura de Maritza Urrutia. (CI 33), Guatemala, 1992. 141

 

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