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Capitulo
II: Volumen 3
LIBERTAD
DE EXPRESION
442.
El artículo 19 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos dispone: "Todo individuo tiene derecho
a la libertad de opinión y de expresión; este derecho
incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar
y recibir informaciones y opiniones y el de difundirlas, sin limitación
de frontera, por cualquier medio de expresión".
443.
Los mismos principios son recogidos en el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos en su artículo
19 numeral 2, que establece: "Toda persona tiene derecho a la libertad
de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar,
recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole,
sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito
o en forma impresa o artística o por cualquier otro procedimiento
de su elección".
444.
El sistema interamericano
también protege la libertad de expresión. Así,
la Declaración americana de los derechos y deberes del hombre
de 1948, en su artículo IV sanciona que "Toda persona tiene
el derecho a la libertad de investigación, opinión
y de expresión y difusión del pensamiento por cualquier
medio." Por otra parte, la Convención americana sobre los
derechos humanos o Pacto de San José de Costa Rica de 1969,
ratificada por Guatemala en 1978, en su artículo 13, numeral
1 señala que "Toda persona tiene derecho a la libertad de
pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad
de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole,
sin consideración de fronteras, ya sea oralmente o por escrito
o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento
de su elección."
445.
Pese a que los diversos
textos constitucionales y cartas de Gobierno que ha tenido Guatemala,
en particular los que rigieron durante el período del enfrentamiento
armado interno, contemplan la libertad de expresión y aunque
contienen similares consideraciones relacionadas con esta materia,
las mismas también señalan limitaciones al pleno ejercicio
de este derecho. La Carta Fundamental de Gobierno puesta en vigor
durante el Gobierno de facto del coronel Enrique Peralta
Azurdia, establecía como uno de los derechos ciudadanos la
libertad de expresión en el artículo 22 numeral 7ø,
al afirmar: "Es libre la emisión del pensamiento por cualquier
medio de difusión, sin previa censura, salvo las limitaciones
que imponga la ley".
446.
Las limitaciones
a que se refiere esta última acepción estaban contempladas
en el Decreto Ley número 9, Ley de Defensa de las Instituciones
Democráticas, que tipificaba como delitos: la circulación
de folletos, panfletos, carteles, discos, grabaciones y toda clase
de impresos emanados de cualquier procedencia, que propugnen al
establecimiento en Guatemala de entidades de tipo comunista y hacer
propaganda comunista por cualquier medio de difusión.1
También tipificaba como delito hacer propaganda comunista
en reuniones públicas o en lugares de trabajo, transmitir
comunicaciones de carácter o de origen totalitario, pública
o clandestinamente, y la proyección de películas cinematográficas
de tesis comunista.2
Es evidente que estas disposiciones de carácter legal interno
contravenían obligaciones internacionales de Guatemala sobre
la libertad de pensamiento, conciencia y expresión, consagradas
en los tratados de derechos humanos.
447.
La Ley de Defensa
de las Instituciones Democráticas continuó vigente
después de promulgarse la Constitución de 1965, que
a su vez ordenó la vigencia de la libre Emisión del
Pensamiento. Este conflicto de normas en la práctica mantuvo
su vigencia hasta el año 1985, cuando se promulgó
la nueva Constitución.
448.
La Constitución
que entró en vigor en 1985 amparó en el artículo
35 el derecho ciudadano de expresarse sin limitaciones al establecer:
"Es libre la emisión del pensamiento por cualesquiera medios
de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho
constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición
alguna".
449.
No obstante que el
Estado de Guatemala estaba obligado a respetar el derecho de libre
pensamiento, opinión y expresión, por estar garantizados
en las Declaraciones e instrumentos internacionales de derechos
humanos, en la práctica, las autoridades reconocieron vigencia
a una norma de menor rango que contravenía tales instrumentos.
Así, durante veinte años, de facto, la libertad
de expresión estuvo supeditada a lo que las autoridades dispusieran
entender como comunista. Durante este período la palabra
comunista fue utilizada de forma indiscriminada para atacar a los
opositores políticos y deshacerse de ellos.
450.
A partir del análisis
de los instrumentos legales, tanto nacionales como internacionales,
vigentes durante el período del enfrentamiento armado, podemos
comprobar que el derecho ciudadano de expresarse con libertad fue
conculcado de modo reiterado tanto en el ámbito individual
como social. Las autoridades estatales se valieron de diferentes
medios para lograrlo. Individualmente, ante el estado de terror
que se vivió durante este período: los guatemaltecos
prefirieron callar sobre cualquier tópico que les afectara
por temor a resultar muertos o desaparecidos.
451.
La libertad de expresión
va íntimamente ligada al libre ejercicio del resto de los
derechos políticos. Al cerrarse los espacios para la participación
política, se cerraron de forma tácita los espacios
necesarios para la libertad de expresión. Una revisión
de lo sucedido respecto a este tema durante el período del
enfrentamiento armado confirma que en Guatemala el simple hecho
de pensar se convirtió en un hecho peligroso y escribir sobre
ideas, hechos o acontecimientos de la vida política y social
del país significó correr el riesgo de ser amenazado
o sometido a torturas, desaparición o muerte. En este sentido,
la opinión de los ciudadanos, escritores, artistas, poetas,
líderes de organizaciones, políticos y periodistas
estuvo sujeta a los riesgos que la represión imponía
al ejercer el derecho a expresarse. Por sistema fue denegada al
pueblo de Guatemala la posibilidad de hacer uso del más elemental
de los derechos democráticos.
452.
La libertad de expresión
se entiende como un ciclo que comprende la libertad de pensamiento
a través de la manifestación libre de la opinión
personal. También la libertad de expresión corresponde
a la libertad de opinión al difundirse el pensamiento a través
de los medios de comunicación y, por último, el derecho
a informar y ser informado que retroalimenta la libertad de pensamiento
en una forma cualitativamente superior.3
Todo el ciclo fue un derecho constantemente violado por los gobiernos
que se sucedieron durante el enfrentamiento armado interno.
Las violaciones de la libertad de expresión
453.
La sociedad guatemalteca
sufrió durante el enfrentamiento armado el silencio provocado
por las condiciones de violencia y terror institucionalizados, violándose
así el derecho a la libre expresión del pensamiento
inherente a todo ser humano. Los testimonios recibidos por la CEH,
insisten en subrayar el silencio que la población vivió
porque hablar constituía un peligro inminente.
"El precio que
se pagó no fue exclusivo del sector Prensa, fue la mayoría
de la población, incluso de los que no dijeron. Guatemala
es un país silenciado, es un país incomunicado. Nosotros
no hemos tenido la posibilidad de establecer realmente ese acercamiento
entre seres humanos porque el derecho a la comunicación nos
ha sido vetado todo la vida".4
"Es duro que te
digan que no tienes derecho a hablar, que te vas a acostar a las
seis de la tarde... es violar nuestros derechos".5
454.
La censura penetró
en todos los estratos y gremios del país. Esta se impuso
mediante las prohibiciones a la circulación de libros que
se consideraban comunistas,6
las restricciones a la libertad de cátedra y a la prohibición
de periódicos alternativos como la de El Estudiante
que se dio a principios de la década de los sesenta y que
era el medio de comunicación de los estudiantes universitarios.
Tampoco se podía dar a conocer opiniones sobre la condición
política del país o sobre situaciones referentes a
la vida cotidiana.
"Al profesor Recinos
lo enterraron en Malacatán, fue un entierro masivo, y todos
con la idea clara de cómo predominaba el Ejército
y que no dejaba actuar ni mucho menos decir las verdades, hasta
pecado era pensar porque nos venían a buscar".7
455.
No se podía
hablar de las condiciones de violencia, discriminación, pobreza
en que se vivía, fuera a través de la música
o del arte, porque se constituía en motivo para que quienes
lo hicieran fueran reprimidos. Grupos culturales, teatrales, así
como escritores y poetas fueron amenazados, ejecutados arbitrariamente
o desaparecidos y otros más partieron al exilio. Un ejemplo
es el de escritor Manuel José Arce, quien definió
su exilio en estos términos: "Si dejé mi país
fue a causa de las amenazas de las que fui objeto, de la hostilidad
del régimen contra mi persona y de la imposibilidad de expresarme
en tanto que escritor y en tanto que ciudadano".8
En 1979 el Festival Nacional de Teatro llevó el nombre del
escritor y periodista Manuel José Arce pero el Gobierno prohibió
que durante la celebración del festival se llevaran a escena
obras de este autor.
456.
La misma suerte habían
de soportar quienes mostraban simpatía por los líderes
asesinados. Esto motivó que las autoridades tomaran represalias
contra los empleados estatales. Por ejemplo, Julia Vela, directora
del ballet folklórico, fue despedida por el ministro de Educación,
porque había pedido un minuto de silencio en tributo de Manuel
Colom Argueta durante un acto oficial.9
457.
Esta imagen de violencia se puede ver en todo el
período, aunque realizada de distinta manera: en las primeras
dos décadas la represión selectiva era la norma y
aunque ya se conocen asesinatos de personas que expresaban sus ideas,
fue durante los años ochenta cuando sistemáticamente
se violó el derecho a la libertad de expresión al
reprimir incluso a las organizaciones culturales y teatrales de
los barrios populares de la ciudad y del interior del país.
"Nosotros empezamos,
bueno, una de las que sería interesante ver es de que el
círculo cultural Ixmucané, por su misma evolución
cultural y sus mismos actos culturales como canción teatro,
el teatro principalmente era, podríamos llamarle teatro popular,
que hacía bromas de la realidad indígena para que
la gente despertara y viera cuál era la realidad que se estaba
viviendo. Como por ejemplo las agarradas al cuartel, cómo
regresaban los muchachos a las comunidades".10
Este grupo cultural se desintegró después de que algunos
de sus integrantes fueran desaparecidos".
Alberto Rubén
Ochoa Ochoa, integrante del conjunto marimbístico Lira Marquense,
había gravado varios discos como intérprete de canciones,
entre ellos una melodía que se titulaba Maldita Violencia.
Fue la época de mayor auge del conjunto, y por lo tanto realizaba
giras en todo el país, por lo que cuando el cuerpo de este
músico fue encontrado sin vida, hubo un entierro que concentró
a una singular cantidad de personas venidas incluso de otros departamentos
que se hicieron presentes para darle el último adiós.11
458.
Debido a la represión las poblaciones decidieron
guardar silencio como una forma de protegerse y no tener entre sus
haberes algo que pareciera "comunista".
"Todo el mundo
sabía que el Ejército podía venir en cualquier
momento y registrar las casas, y como la incultura de los soldados
era muy grande y no sabían leer, cualquier libro que encontraban
pensaban que era comunista. Por ello optamos por no tener libros,
ni música, ni ropa verde en casa".12
Los periodistas y medios de comunicación
459.
La puesta en vigor
en 1965 de la Ley de Libre Emisión del pensamiento estableció
las líneas legales para ejercer este derecho, pero como ya
se explicó, otras normas con rango similar determinaron que
ejercerlo fuera imposible. Así, tanto durante el Gobierno
de facto de Peralta Azurdia, como en el de Julio César
Méndez Montenegro, los periodistas debieron estar a la defensiva
para no ser blanco de los ataques a la libre expresión. No
todos lograron sobrevivir.
"A José Arnoldo
Guilló Martínez, se lo llevaron el doce de julio de
mil novecientos sesenta y siete... trabajaba en Escuintla en la
Radio Sur y en la Radio Palmeras y como voluntario en la Pastoral
Radial de Sacerdotes Belgas de la Congregación del Inmaculado
Corazón de María, por ello a través de Radio
Sur transmitía dos veces por semana. "A lo largo del programa
"La Vida de los Santos", tratábamos de hacer entender a la
gente que había persecución e injusticias (...) siempre
con un sentido social bastante fuerte".13
El escuadrón
de la muerte La Mano Blanca hizo un estrecho seguimiento al periodista
del periódico La Hora, Gonzalo Acevedo, obligándolo
a trasladarse de Zacapa a esta capital, en donde continuó
la persecución hasta darle muerte con ametralladora en la
zona 1, frente al Santuario de Guadalupe.14
460.
Al iniciarse la década
de los setenta los sucesivos estados de sitio cuya vigencia se prolongó
por un período de dos años, y decretados por el entonces
presidente coronel Carlos Manuel Arana Osorio, obstaculizaban el
libre ejercicio de los derechos ciudadanos, entre ellos la libertad
de expresión. Diferentes documentos revisados por la CEH
dan cuenta que el gremio periodístico fue uno de los más
afectados en esa época. El Foro Permanente por la Democratización
de las Comunicaciones reportó a la Comisión sobre
un total de 13 periodistas ejecutados arbitrariamente o desaparecidos
en estos cuatros años y varios atentados contra la vida de
periodistas o contra los medios de comunicación. Entre los
periodistas asesinados en este período se cuentan: Luis Díaz
Pérez, Julio César de la Roca, Enrique Salazar y Humberto
González Juárez. Veinte años después,
en octubre de 1990, sería asesinado su hijo Humberto González
Gamarra, también copropietario de un radio periódico,
en parecidas circunstancias.
461.
Durante el período
de transición del Gobierno de Arana Osorio al de Kjell Laugerud
García el panorama político de Guatemala estaba agitado
debido al denunciado fraude electoral que dio el triunfo a Laugerud,
la resistencia a este fraude era aplacada por las fuerzas estatales
mediante la represión. De marzo a julio de ese año
fueron también ejecutados arbitrariamente periodistas de
diferentes medios de comunicación que dieron su opinión
sobre la coyuntura que se vivía. Entre ellos: Mario Monterroso
Armas, director de Cartones Radiofónicos y corresponsal
de La Voz de las Américas.
"Antes y después
de las elecciones del tres de marzo, Monterroso, 37, era uno de
los críticos más destacados contra el gobierno, el
MLN y la familia Arana. Aunque sobrino del presidente Castillo Armas
(1954-57), Monterroso era miembro de un grupo disidente de la DCG,
FLOR, y lideró la campaña por el candidato a alcalde
del secretario general del FURD, Leonel Ponciano. Se conoció
que el Gobierno se ofendió mucho por la crudeza de la crítica
de Monterroso. Una de sus emisiones más recientes casi no
se podía escuchar por una aparente interferencia".15
462.
Este clima de represión
fue una de las causas por las cuales en Guatemala no se desarrolló
la investigación en el medio periodístico. Si alguno
de los reporteros de los medios se atrevía a ir más
allá de lo que las instancias gubernamentales permitían,
corría sin duda el riesgo de perder su vida.
Venner Roswald Trejo
Alvarez "era muy acucioso y dinámico en el campo del periodismo
profesional. Jamás participó en política ni
en acciones delictivas. En algunas oportunidades trató de
desentrañar casos criminales que tendían a quedar
en el misterio, sobre todo porque entre el elemento de Prensa había
temor (por cierto explicable) de interiorizar esos casos en vista
de la brutal represión a que estaban entregados los cancerberos
policíacos del régimen castrense para golpear, desarticular
y eliminar a los grupos de oposición y a cualesquiera otras
personas que hacían estorbo ... Puedo decir en pocas palabras
que lo que realmente motivó la captura de Venner Roswald
Trejo Alvarez, fue el hecho de que su nombre apareció en
un pie de foto en el periódico donde trabajaba como reportero
redactor. En la fotografía estaba la figura grotesca de un
coronel que a la sazón actuaba como director de la Policía
Nacional, el que el primero de mayo (día internacional del
trabajo) de 1974, lanzaba bombas lacrimógenas, protegiéndose
con máscara antigás, contra los obreros y campesinos
participantes en el desfile de aquel día".16
463.
Entre 1978 y 1982
se registra el mayor número de periodistas ejecutados arbitrariamente
o desaparecidos. La represión contra todos los sectores de
la sociedad desatada por el Gobierno del general Romeo Lucas García
repercutió también sobre este gremio. El Informe sobre
Guatemala para 1981 preparado por la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos, aseguraba que "si bien es cierto que en Guatemala
los periodistas ejercen su profesión en los distintos medios
de comunicación social, también lo es que la libertad
de pensamiento y expresión se ve constreñida por el
clima de temor y amenaza existentes, y que muchos periodistas han
sido víctimas de la violencia que conmueve a dicho país.
Algunos intelectuales guatemaltecos estiman que la libertad de expresión
del pensamiento se encuentra seriamente limitada".17
464.
El Foro para la Democratización
de las Comunicaciones informó a la CEH sobre un total de
32 casos de periodistas asesinados o desaparecidos en estos años,
así como varios atentados contra medios de comunicación
y la Asociación de Periodistas de Guatemala. A pesar de la
creciente represión que los periodistas sufrían, las
autoridades gubernamentales consideraron que "los ataques contra
la Prensa provienen de extremistas. El Gobierno y las Fuerzas de
Seguridad no tienen ninguna razón para perseguir o atacar
a los periodistas".18
465.
Sin embargo, las
amenazas frecuentes contra los periodistas y los medios de comunicación
hacían que la situación de estos desembocara en la
autocensura como una forma de sobrevivencia. Poco a poco, de las
amenazas se pasó a la intimidación, en especial por
parte de algunos funcionarios públicos que no permitían
que se les criticara sobre sus actuaciones en el ejercicio del poder
o que se informara sobre las violaciones a los derechos humanos
que el Gobierno cometía.
"El uno de febrero
de 1980 fui llamado con urgencia por el secretario de Relaciones
Públicas de la Presidencia. Al llegar [a su despacho], su
secretaria me dijo que no estaba, que me iba a atender el subsecretario.
En esa conversación se le intimidó sobre las informaciones
que sobre la quema de la embajada de España se habían
transmitido en su noticiero. Durante la conversación le amenazó
diciéndole que él tenía muy buena puntería
y le agregó: "Esto dígaselo a su compinche de la
internacional socialista, Marco Antonio Cacao, porque ustedes son
los que tratan de desestabilizar al Gobierno con noticias falsas
y tendenciosas... ustedes necesitan lecciones para no abusar de
la libertad de Prensa". Después agregó: "Tenga
mucho cuidado, ande con pies de plomo porque la vida no es cola
de garrobo, no retoña".19
"Inconforme por unas
declaraciones suyas publicadas en Nuevo Diario, en las que
justificaba los golpes de Estado, el ministro de Relaciones Exteriores
... acompañado de un grupo de guardaespaldas me esperó
infructuosamente en el periódico durante tres horas. No recurrió
al derecho de aclaración, a sabiendas de que sus opiniones
habían sido grabadas, sino que me buscó con desplantes
intimidatorios y me dejó dicho con el director que "eso no
se iba a quedar así". Ese era el típico proceder de
los funcionarios del régimen".20
466.
La violencia contra
los periodistas llevó a la desaparición del Sindicato
de Trabajadores de los Medios de Comunicación (SIMCOS), organización
que aglutinaba a buen número de profesionales. El 27 de diciembre
de 1978 sus miembros fueron acusados por el coronel Germán
Chupina Barahona, director de la Policía Nacional, de haber
puesto una bomba en la sede central de la Policía y acusó
a los miembros del SIMCOS de tener en su posesión ametralladoras
que habían usado en actos ilegales. Cuando los periodistas
quisieron aclarar la situación el coronel Chupina rehusó
reunirse con los líderes para discutir los cargos.21
Dos meses antes había acusado a sindicalistas, periodistas
y directivos de la Asociación de Periodistas de Guatemala,
APG, de formar parte de una facción clandestina.
467.
Entre 1979 y 1980
"son asesinados José León Castañeda, Marco
Antonio Cacao Muñoz y Belte Villatoro, miembros del Comité
Ejecutivo del sindicato...el principal dirigente del sindicato fue
el periodista Elías Barahona... con su salida del país
deja al sindicato en manos de líderes con poco carisma y
poder de convocatoria. El SIMCOS pasa a la clandestinidad y luego
desaparece".22
468.
Marco Antonio Cacao
Muñoz, periodista, miembro del Partido Socialista Democrático
fue ametrallado por la G-2 el 5 de julio de 1980, acusado de
viajar frecuentemente a Costa Rica, según dijo el ministro
del Interior;23
éste señaló confidencialmente a su secretario
de prensa que Cacao Muñoz era un buen muchacho pero no medía
su lengua para hablar mal del Gobierno.24
El crimen se atribuyó al Ejército Secreto Anticomunista.
469.
José León
Castañeda fue capturado en 1979 "por dos hombres armados
que se conducían en un carro Bronco ... Luego del secuestro,
José León fue encontrado tirado en una de las calles
de la ciudad: se informó que su muerte se debió a
un paro cardíaco. Sin embargo, al exigirse el dictamen de
la autopsia se reveló que el periodista había muerto
por la intensidad y calidad de las torturas que le fueron propinadas:
golpes, hemorragia pulmonar y asfixia. El SIMCOS ha comentado que
éste es un nuevo método de eliminación utilizado
por las fuerzas terroristas, pues no acuden al tiro de gracia".25
Había sido amenazado por el Ejército Secreto Anticomunista
y "por dos diputados miembros de la actual legislatura de la República.
Las entidades democráticas y populares han interpretado el
asesinato de José León Castañeda como un atentado
en contra de la libertad de expresión y consideran que dicho
crimen forma parte de una agudización de la violencia en
contra de los trabajadores de la Prensa".26
"En una de las
conversaciones se entró a discutir sobre la muerte del periodista
José León Castañeda, quien fue reportero de
Noticiero 2,000 y del Sindicato de Medios de Comunicación
Social y que había recibido amenazas de organizaciones anticomunistas
como La Mano Blanca. [Un diputado] dijo en un momento efusivo que
[el secretario de Relaciones Públicas de la Presidencia]
tenía datos sobre José León Castañeda
que lo ligaban como alguien que tenía relación con
la guerrilla y que en una ocasión se les había fugado
por los tejados de la zona 6".27
470.
Al igual que fue
violentada la libertad de información, lo fue también
la libertad de opinión. En muchos casos los periodistas fueron
víctimas después de expresar su opinión sobre
algún aspecto de la vida política del país.
Edgar Rolando Castillo
Rivera, periodista del Radioperiódico América,
realizó denuncias contra algunos hechos de violencia en Quetzaltenango,
tanto en contra de la guerrilla como del Ejército. El 31
de enero de 1981, luego de haber recibido varias amenazas de muerte,
fue ejecutado arbitrariamente en la colonia Molina, Quetzaltenango.
Recién había escrito un editorial muy fuerte contra
el candidato a la presidencia por el MLN.28
471.
La desaparición
forzada fue uno de los métodos más utilizados para
acallar a los periodistas. De este período se cuenta a más
de una decena en esta condición que en ejercicio de su derecho
a informar daban a conocer hechos contrarios a la política
del gobierno.
Oscar Leonel Mujía
Córdoba era locutor, estaba trabajando en la emisora Nuevo
Mundo en la ciudad capital desde hacía un año.
Se encontraba en Huehuetenango disfrutando de dos días de
permiso que había solicitado para asistir a una celebración
cuando desapareció, nunca se supo de su paradero.29
Oscar Enrique Ovalle
Barrillas era radio operador de la Cruz Roja y trabajaba como cronista
deportivo. Además tenía un noticiero en una radio
que estaba en la 3¦. Calle y 10 avenida de la zona 2 que transmitía
los domingos por la mañana. El 17 de abril de 1980 fue capturado
por hombres armados en la esquina de la 3¦. Calle y 9¦. Avenida
de la zona 1, Guatemala. Hasta la fecha se desconoce su paradero.30
472.
La represión
se extendió por todo el país. Los periódicos
y revistas de provincia desaparecieron durante los años de
mayor violencia al igual que las radios comunitarias, destacando
aquellas que difundían programas de carácter educativo
y cultural. El Estado mantuvo como cierto que los medios de comunicación
del interior del país, y sobre todo las radioemisoras, estaban
vinculadas a la insurgencia. Este supuesto las convirtió
en blancos de la represión. Durante este período de
Gobierno él Ejército vigiló constantemente
las radioemisoras que transmitían en lengua indígena
"debido a que la denuncia de un prisionero ha alertado sobre la
colaboración de muchas de esas emisoras con la insurgencia.
Apenas seis semanas después de conocerse esta noticia dos
locutores de La voz de Utatlán, estación que
transmitía en lengua quiché, aparecieron muertos por
arma de fuego".31
473.
También la
Radio Quiché que transmitía programación
religiosa y "hablaban sobre la realidad de las comunidades [que]
en la explicación de la palabra llevan ideas progresistas,
pero innovadoras. Fue la primera radio que llegó a las comunidades
ya que Radio Santa Cruz era de onda corta",32
fue perseguida y muchos de quienes trabajaron en ella fueron asesinados.
De acuerdo con los testimonios recibidos por la CEH las víctimas
eran perseguidas por los escuadrones de la muerte. Ellos operaban
"desapareciéndolos y luego apareciendo el cadáver,
a veces sin partes del cuerpo. Hubo uno de la Radio Quiché,
al que luego a la esposa le enviaron en una cajita la cabeza".33
474.
En este sentido,
la Comisión conoció el caso de la Asociación
Radiofónica La Voz de Atitlán que funcionaba en Santiago
Atitlán, Sololá.34
Esta asociación, que surgió en 1970, y que a través
de sus programas radiales transmitía básicamente programas
de educación para adultos, de salud, culturales y religiosos
fue acusada por el Ejército de colaborar con la guerrilla
y sus principales dirigentes fueron desaparecidos. El director,
Gaspar Culán Yatás, fue desaparecido el 24 de octubre
de 1980. El 29 de octubre de ese mismo año los soldados irrumpieron
con lujo de fuerza a la radio, destruyeron el equipo de transmisión
y la clausuraron. El 15 de noviembre otros cuatro miembros de la
asociación fueron secuestrados en Antigua Guatemala: Esteban
Ajtsip Reanda, Nicolás Ratsán Tsiná, Juan Pacay
Tucuch y Diego Sosof Alvarado.35
475.
Con el golpe de Estado
de marzo de 1982 pareció en un primer momento que el ejercicio
del periodismo iba a ser más abierto que durante el régimen
anterior e incluso se llegó a opinar sobre la situación
política del país. Pero ya el 26 de abril el jefe
del Estado Mayor del Ejército difundió una nota entre
los periodistas en la que solicitaba que colaboraran en la lucha
contra la guerrilla, no volviendo a mencionar en las publicaciones
el término guerrillero, sino que se les calificara de terroristas
o subversivos; que no se mencionara el nombre completo de las organizaciones
guerrilleras, y que "no se le dé importancia a las acciones
que lleven a cabo esas organizaciones".36
476.
Este fue uno de los
primeros intentos destinados a coartar la libertad de expresión
y de información. El decreto del estado de sitio el 2 de
julio de 1982 dispuso en el artículo 14: "Los órganos
de publicidad están obligados a evitar las publicaciones
que puedan causar confusión o pánico o agraven la
situación. En consecuencia, se les prohibe publicar toda
información de los grupos facciosos".
477.
Asimismo, por medio
de un comunicado el Gobierno estableció: "Se prohibe la publicación
de noticias, comentarios que tengan que ver con acciones subversivas
ocurridas en el país, ya sea que estas informaciones se originen
en la república o provengan del exterior. Cualquier noticia
de esta índole sólo podrá publicarse si proviene
de la Secretaría de Relaciones Públicas de la Presidencia.
Los directores de los distintos medios de comunicación del
país en ejercicio de la autocensura, darán cumplimiento
a las anteriores disposiciones bajo su más estricta responsabilidad.
En caso de incumplimiento se procederá a imponer la censura
previa por el tiempo que sea necesario, bajo las disposiciones que
para ese efecto se dicten".37
478.
El decreto que se
menciona provocó que los periodistas fueran cautelosos en
el desempeño de sus labores, es decir, utilizaron de nuevo
la autocensura como un medio de protección para salvaguardarse
de cualquier interpretación que el Gobierno hiciera sobre
lo que éste denominaba publicaciones que "puedan causar confusión
o pánico o agravar la situación". Tal proposición
y la interpretación que se hiciera de ella, significó
la vuelta a trabajar bajo un clima de intimidación a la que
los medios y periodistas sucumbieron al autocensurarse.
479.
Los diferentes planes
de campaña elaborados por el Ejército para contrarrestar
a la insurgencia estimaban también el control que sobre los
periodistas y los medios de comunicación debía ejercerse.
Así, los comandantes de zonas y bases militares, al tomar
el control del Gobierno regional como Gobierno militar, asumían
el control de los medios de comunicación.38
480.
El plan del Ejército
denominado plan de campaña Victoria 82, disponía
"la censura o suspensión de las transmisiones civiles" y
"la vigilancia y control de los aspectos vulnerables de la región,
[entre los que se cuenta] el sistema de radioemisoras, antenas y
repetidoras".39
481.
Los mismos planes
de campaña Victoria 82 y Firmeza 83 ordenaban a los
comandos militares que se encontraban realizando operaciones contrasubversivas
la "prevención de interferencia civil en operaciones militares
(...) control sobre reporteros y periodistas",40
con lo que se impedía el libre acceso a las fuentes de información.
482.
La radio La Voz
de Atitlán comenzó a transmitir de nuevo en mayo
de 1982, contando con la autorización del Ejército
que ejercía control sobre los socios de la emisora, convocándolos
con frecuencia a reuniones. En julio de ese año en una reunión
de esa naturaleza que se realizaba en el edificio de la Radio fue
capturado el socio Felipe Vásquez Tuiz quien después
de cuatro días de estar en la cárcel municipal fue
llevado por miembros del Ejército sin que se tengan noticias
de él hasta la fecha. 41
En 1976 nace radio
Quicoté (alegría) ... la finalidad de la radio
era purificar los idiomas. Las amenazas fueron cada vez más
serias por parte del Ejército o personas allegadas al mismo
... Un día de 1982 la Policía Nacional (identificados
por los uniformes) se llevaron al locutor Agustín Tzaloj
Tuist, de 28 años de edad, cuando se dirigía de su
aldea a Sololá, a trabajar en la radio. Familiares, vecinos,
amigos iniciaron su búsqueda y quince días después
encontraron su cadáver "troceado" en un río. Fue identificado
por la camisa que vestía... la radio desapareció aquel
año y actualmente se está intentando recuperarla.42
483.
En 1986 llega al
poder el civil Marco Vinicio Cerezo Arévalo, poniéndose
en marcha la denominada etapa de transición a la democracia
en la que se inicia el retorno de políticos, intelectuales
y periodistas en el exilio y se abren nuevos medios de comunicación
como el semanario La Epoca, el diario Siglo XXI, la
revista Crónica y el telenoticiero Siete Días.
El uso de la crítica por parte de la Prensa produjo roces
que llevaron a coartar la libertad de expresión. Así,
en 1989 el programa radial Radar Informativo, transmitido
por La Voz de Huehuetenango, fue amonestado por sus críticas.
Por otro lado, una campaña publicitaria del sector privado
organizado que criticaba la reforma tributaria del Gobierno fue
censurada. Los periodistas Alvaro Contreras Vélez y Mario
David García fueron advertidos públicamente por el
mandatario sobre los riesgos de ser procesados por cargos de desestabilización
atribuidos a sus comentarios.43
484.
Las consideraciones
que las autoridades gubernamentales tenían sobre la desestabilización
que provocaba la Prensa fueron consideradas por el ministro de la
Defensa de la siguiente forma: "La Prensa introduce los ingredientes
de destrucción de la democracia. Ustedes le dan más
relevancia a un boletín de los oficiales de la montaña
(grupo clandestino de extrema derecha), que a lo que dice con mucha
seriedad y responsabilidad el vocero del Ejército, que soy
yo. Ustedes, señores, están desnaturalizando el gran
esfuerzo que el Ejército quiere hacer de viabilizar la democracia.
Ustedes destruyen la construcción de la democracia. Ustedes
quieren que el Ejército regrese a ser un Ejército
opresor".44 485.
Luego de la intentona
de golpe de estado de mayo de 1988, el Gobierno ordenó el
cierre de Canal 3, a tan sólo siete días para
que finalizara el contrato del noticiero "Aquí el Mundo"
con el canal. Por orden judicial se reabrió el canal pero
no se renovó el contrato al noticiero debido a la advertencia
del Gobierno de una nueva suspensión de este medio u otro
si "se vuelven a detectar acciones desestabilizadoras". El noticiero
había apoyado en sus emisiones la intentona golpista.
486.
Los nuevos medios
de comunicación se caracterizaron por desarrollar un periodismo
de investigación, profundizando en las informaciones. En
junio de 1988 el semanario La Epoca, auspiciado por agencias
no gubernamentales europeas sufrió un atentado. Hombres fuertemente
armados irrumpieron en sus instalaciones y destruyeron totalmente
el equipo. Su jefe de redacción comentó: "La Epoca
fue el experimento de insertar un periodismo independiente en la
democracia, su expulsión, el precio por tal osadía".45
Previo al atentado se había secuestrado al reportero Julio
Godoy y el fotógrafo Omar Martínez fue detenido, acusado
de delitos que no había cometido.46
También desapareció el noticiero Siete Días
al impedírsele, por presiones gubernamentales, seguir utilizando
el espacio en el canal por donde transmitía.
"El 14 de junio amigos
de los Barrera en la administración de Cerezo verificaron
que miembros de la Inteligencia militar los vigilaban y que oficiales
de unidades no identificadas de la Inteligencia militar planeaban
secuestrar y asesinar a Byron Barrera para asegurar que La Epoca
no fuera reabierta".47
487.
La apertura de agencias
de noticias de los países socialistas que se dio en estos
años duró poco tiempo, las amenazas y atentados en
su contra hicieron que estas abandonaran el país. En mayo
de 1988 el escuadrón de la muerte La Mano hizo circular un
comunicado en que amenazaba de espionaje a las agencias TASS, soviética
y Prensa Latina, cubana. La TASS sufrió un atentado
dinamitero y su corresponsal, Alejandro Trouchine, junto con Manuel
Guerrero, corresponsal de Prensa Latina, fueron obligados
a abandonar el país después de recibir numerosas amenazas.
488.
En los años
de gobierno de Cerezo Arévalo la violencia se tornó
selectiva, en particular a finales del año noventa; los periodistas
volvieron a ser víctimas de la represión. Byron Barrera
Ortiz,48 ex director
de La Epoca, sufre un atentado el 26 de octubre de 1990 que
le cuesta la vida a su esposa Refugio Villanueva. Días antes
el empresario radial Humberto González Gamarra49
había sido asesinado también por hombres desconocidos.
489.
El segundo Gobierno
civil en el poder, encabezado por Jorge Serrano Elías, fue
considerado por las asociaciones internacionales de Prensa, como
la Federación Internacional de Periodistas (FIP), como un
período difícil para la libertad de expresión
en Guatemala. Serrano prometió en su discurso de toma de
posesión "respetar rígidamente los derechos humanos
y enjuiciar a los violadores indiscriminadamente, sin tomar en cuenta
su estado social o afiliaciones con el Gobierno o con las Fuerzas
de Seguridad".50
490.
El respeto a la libertad
de información tampoco fue respetado durante este período.
En agosto de 1991 los periodistas fueron conminados a no informar
sobre la evolución que los casos de Michael Devine, Myrna
Mack y Byron Barrera llevaban en los tribunales; y varios reporteros,
especialmente de radio periódicos, fueron amenazados de muerte
por la vía telefónica.
491.
Las relaciones entre
la Prensa y el Gobierno se fueron haciendo cada vez más tensas.
El Presidente acusó a la Prensa de desestabilizadora del
sistema y de que los medios de comunicación, especialmente
los escritos, eran sobornados por narcotraficantes. Funcionarios
del poder ejecutivo llegaron a considerar un posible golpe de Estado
fraguado desde el interior de los medios de comunicación.
492.
El Informe del Experto
Independiente Christian Tomuschat para 1992 exponía que:
"Se ha denunciado que la Secretaría de Relaciones Públicas
de la Presidencia logró repartir una circular titulada
Límites a las libertades de expresión del pensamiento,
de opinión e información. Al respecto la Cámara
Guatemalteca de Periodismo consideró que la falta de una
legislación adecuada en materia de medios de comunicación
favorece la inseguridad de los profesionales de la Prensa".51
493.
En las últimas
semanas de 1992 se produjo una serie de hechos que fueron calificados
por organizaciones de derechos humanos como una agresión
sistemática a la libertad de Prensa. Entre estos hubo atentados
contra periodistas y medios de comunicación así como
la captura ilegal, el 4 de diciembre del periodista Omar Cano Herrera,
quien fue sometido a vejaciones por contrabandistas de madera a
los que apoyaron elementos militares. Meses después este
periodista debió salir al exilio ante las frecuentes amenazas
que recibía.
494.
La Comisión
Interamericana de Derechos Humanos consideró en 1992: "pese
a que existe en Guatemala legislación que garantiza la libertad
de Prensa y muchos órganos del Estado luchan para defenderla,
existe actualmente un clima de atemorización y ataques contra
la misma, en que participan agentes del Estado, y que se agrava
en sus efectos por la trágica experiencia de períodos
anteriores".52 495.
El 25 de mayo de
1993 el presidente Serrano Elías rompió con el orden
institucional, disolvió varias instituciones e interrumpió
con carácter temporal 46 artículos de la Constitución,
entre ellos el artículo 35 que ampara el libre ejercicio
de la libertad de emisión del pensamiento. Envió a
los medios de comunicación a contingentes de las Fuerzas
de Seguridad para que los cuidaran y censores para que sometieran
a revisión las ediciones a publicar. El resultado fue la
inmediata protesta de los periodistas que llegaron a las manifestaciones
de repudio por el golpe de Estado y por coartar la libertad de expresión.
Pocos días después Serrano debió renunciar
su mandato y en su lugar el Congreso de la República elige
a Ramiro de León Carpio hasta entonces procurador de los
Derechos Humanos.
496.
En los últimos
años del enfrentamiento armado las presiones que se ejercieron
contra los periodistas y los medios de comunicación para
que no informaran sobre ciertos hechos fue disminuyendo. Sin embargo,
en julio de 1994 Jorge Carpio Nicolle, dueño del periódico
El Gráfico y primo hermano del presidente, cayó asesinado.
En este mismo período fueron asesinados los periodistas Alberto
Antoniotti y Vctor Cruz.
497.
Hasta la firma de
la paz el 29 de diciembre de 1996 los asesinatos, amenazas y otros
tipos de represión dirigidos contra los periodistas continuaron.
El 10 de diciembre de 1996, a escasos 19 días de la firma
de la paz, el jefe de redacción del semanario Inforpress
Centroamericana, Israel Hernández Marroquín, fue
asesinado. Las autoridades dijeron que el crimen fue de tipo sentimental
pero Marroquín trabajaba en proyectos de investigación
sobre la aplicación de los Acuerdos de Paz. El crimen nunca
se esclareció.
La desinformación
498.
La desinformación
fue una de las normas básicas para distorsionar la opinión
pública. Con este recurso se pretendía justificar
y hasta legitimar las violaciones a los derechos humanos, haciéndolas
aparecer como una reacción normal del Gobierno que se defendía
de la agresión foránea, es decir, esgrimiendo el argumento
del "costo necesario" para mantener el Estado de Derecho y el respeto
a los derechos humanos.
499.
Las recurrentes declaraciones
de miembros de los diferentes gabinetes de que la violencia en el
país era a causa del enfrentamiento de posturas políticas
extremistas o de que el Gobierno del momento era ajeno a los actos
de violencia que se efectuaban, constituía un medio de mantener
el control de la opinión pública. Los listados que
los escuadrones de la muerte hacían circular constantemente
fueron utilizados precisamente para desinformar a la ciudadanía.
El que en ellos se incluyera a altos personajes del Gobierno de
turno era una manera de desorientar e implantar la duda en la población
sobre el supuesto de que eran las extremas las que se enfrentaban.
"Durante el tiempo
que estuve en el Ministerio del Interior seguí con mucho
interés el proyecto contrainsurgente que sugirieron los representantes
del Gobierno norteamericano al general Lucas García. El proyecto
se denominaba Programa de Pacificación y Erradicación
del Comunismo...constaba de una justificación pública
del Gobierno por la represión selectiva y luego masiva e
indiscriminada, denominada teoría de las extremas, dando
la idea de enfrentamiento violento de la izquierda y derecha y luego
la guerra civil que está destinada a explicar lo que ocurre
en las áreas rurales para dar a entender que los campesinos
se enfrentan a la guerrilla dando como resultado la guerra civil...Todo
eso lo sé muy bien porque fui consultado por los aspectos
propagandísticos de la primera fase al extremo que yo elaboré
el primer comunicado del resurgimiento del Ejército Secreto
Anticomunista...A ese comunicado se agregó luego una lista
con el nombre de 3653
dirigentes de distintos sectores que habían sido "sentenciados
a muerte por comunistas". Esta lista se la dio al ministro del Interior
el jefe de la Inteligencia militar. El comunicado fue llevado a
los periódicos por agentes de la policía secreta,
a quien yo se los entregué con instrucciones del ministro
del Interior. Esto demuestra que no eran las extremas las que se
enfrentaban, sino que era el Gobierno el que planificaba y cometía
los asesinatos y secuestros...fui consultado para la implementación
de lo que se refiere a la propaganda en los medios de difusión.
Había que divulgar reiteradamente que los guerrilleros estaban
cometiendo las masacres y que el pueblo se defendía cuando
en realidad eran las tropas especiales y los grupos paramilitares
los que las cometían utilizando la mayor parte de los recursos
que da la teoría de la guerra psicológica".54
"Fui llevado en
mi propio carro, semi inconsciente, a Santa Rosita, zona 16 donde
me preguntaron que si era del PGT. Les respondí: "Soy de
la APG". Luego ya no sentí nada sólo un ardor caliente
en las piernas porque me pegaron dos balazos...Logré salir
de ese lugar y llegué a mi casa...Estando hospitalizado se
presentó el Secretario de Relaciones Públicas de la
Presidencia a decirle a mi esposa que en las declaraciones les dijera
a los periodistas que fue delincuencia común. Acepté
porque el sentido común decía que era lo que debía
hacer".55
500.
Más adelante,
durante el Gobierno del general Efraín Ríos Mont,
se puso en práctica el plan de campaña Victoria
82 que trazaba los lineamientos para la utilización de
los medios de comunicación a fin de establecer una campaña
masiva contrainsurgente haciendo propaganda específicamente
sobre los logros que la amnistía56
daba para los insurgentes que se acogieran a ella. El método
consistía en saturar de propaganda los medios de comunicación
utilizando para ello los espacios que por ley el Estado puede utilizar
para divulgar sus actividades.57
El Anexo F de dicho plan señala: "(Plan de OPSIC) a la orden
de operaciones Victoria 82. III. Ejecución...a) Pre-ofensiva.
Se decretará la amnistía para los delincuentes subversivos,
dándoles saturativa (sic) divulgación por todos los
medios de comunicación, reforzada por un mensaje del padre
PELLECER FAENA como uno de los primeros y único amnistiado
público y mensajes dominicales por el señor presidente
de la República. Segunda Fase 3. Durante los últimos
ocho días se iniciará una campaña publicitaria
en contra del comunismo en todos los medios de comunicación,
los cuales se saturarán al finalizar la amnistía".
501.
Asimismo, la directriz
del gobierno58 plasmada
por el Ejército en el plan de campaña Consolidación
Nacional 86 ordenaba como imperativo la planificación,
ejecución y supervisión de un programa que debía
ser aplicado en 1986 que contenía la estrategia militar que
haría posible la política de seguridad del Gobierno.
Dentro de dicho plan, a través de su Departamento de Información
y Divulgación (DIDE) el Ejército implementó
el plan de operaciones psicológicas que tenía como
uno de sus objetivos la orientación de un enfoque nacional
e internacional hacia los medios de Prensa y comunicación
popular "para contrarrestar toda acción tendiente a confundir
a la opinión pública en contra del prestigio del Ejército
y del nuevo Gobierno",59
manipulando de esa forma la información. Testimonios recogidos
por la CEH dan cuenta de cómo se utilizaba la desinformación
para confundir a la opinión pública incluso ya a finales
del enfrentamiento armado.
"Mucho después
con ella fuimos presentados, o sea fuimos llevados pues a dar una
conferencia de Prensa ... Bueno eso ya fue montado pues por el mismo
Ejército, por colaboradores de la Prensa, o sea gente de
la Prensa que eran colaboradores cercanos al Ejército, o
sea gente que defendía o que estaba a favor pues de lo que
el Ejército hacía. Tuve la oportunidad y con honor
a la verdad lo estoy diciendo pues vea, ese momento, eso fue a finales
de agosto, fue como entre 28, sí fue como el último
de agosto porque dimos la conferencia de Prensa en donde nos dijeron.
A mí por ejemplo a lo que a mí me respecta me dieron
varios documentos en donde yo tenía que estudiarlos para
ir preparado qué responder y qué no responder a la
hora que me preguntaran ahí. Preguntas desde cómo
me sentía estar con el Ejército, porque se suponía
que ya ahí yo iba a presentar toda una mentira pues que para
el Ejército en ese momento iba a favorecerlo. ¨Por qué?
Porque ya fue toda una cuestión montada en donde yo tenía
que responder a las preguntas que me hiciera la prensa, porque ahí
mismo era donde había gente que colaboraba con el Ejército
en ese entonces. Entonces ya había montado todo eso, ya sabían,
o sea ellos ya sabían qué me iban a preguntar pues
y entonces ya a mi ya me habían preparado qué iba
a responder ... Ahora estuve el resto del mes de agosto ahí,
en ese lugar, cuando me avisan de que tenía que ir a otra
conferencia de Prensa, sólo que ya con una cadena internacional
de televisión, ECO. Entonces bueno eso fue lo que me dijeron,
hasta aquí no sé que, de dónde sea esa cadena
de televisión, en dónde la entrevista, o sea esa conferencia
tenía que tardar cinco minutos, donde yo tenía que
desprestigiar pues, o seguir hablando ahí en contra de la
URNG para, con tal de desprestigiar pues, o sea esto tenía
un fin político. Una vez que se realiza la conferencia de
Prensa me comunicaron que tenía que quedarme, o sea me tenían
que trasladar a donde estaba el cuartel general de la Policía
Militar Ambulante, siempre en la zona 6".60
502.
En este aspecto el Estado violó el derecho
ciudadano de recibir una información veraz sobre lo que acontecía
en el país, distorsionando la información y haciéndole
creer a la población sobre la existencia de una "guerra fratricida"
en la cual el Estado no estaba involucrado.
1 Ley de la Defensa de
las Instituciones Democráticas Artículo 4§, incisos
1 y 2. Regrese al Texto
2 Ibid. Artículo
5§., Incisos 1, 2 y 3. Regrese al Texto
3 Luis Rodolfo Ramírez
y otros, Justicia Penal y Libertad de Prensa, Informe sobre Guatemala.
Ilanud, San José Costa Rica. 1993. pg. 175. Regrese al
Texto
4 Testigo CEH. (Periodista).
Regrese al Texto
5 C 11415. Ixcán,
El Quiché. Regrese al Texto
6 Por ejemplo, durante
el Gobierno de Arana Osorio, el ministro de la Defensa, coronel
Leonel Vassaux Martínez, informó que durante los cateos
que se realizaban en la ciudad, "cualquier persona dueña
de libros que a criterio del oficial encargado del cateo se estimara
subversivo o literatura "de izquierda" sería capturada y
asumió la responsabilidad de no publicar nada sin la autorización
del Ejército". Carlos Cáceres, Presencia y Tiempo,
Guatemala: ensayo biográfico sobre Huberto Alvarado, México,
1987. pg. 58. Regrese al Texto
7 Testigo CEH (T.C. 451).
Regrese al Texto
8 Tribunal Permanente
de los Pueblos sesión Guatemala, Madrid, 27 al 31 de enero
de 1983. Editorial Iepala Madrid 1984, pg. 166. Regrese al Texto
9 Amnistía Internacional,
Guatemala Campaign Circular No. 7, "Repression of Journalists in
Guatemala", 1979. Regrese al Texto
10 Testigo CEH (T.C.
5). Regrese al Texto
11 C 7272, San Marcos,
octubre de 1980. Regrese al Texto
12 Testigo Directo CEH.
Huehuetenango 1982. Regrese al Texto
13 CI 41. Desaparición
forzada del locutor José Arnoldo Guilló Martínez.
Escuintla, julio de 1967. Regrese al Texto
14 C 654. 1968. Ciudad
de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto
15 Documento Desclasificado
HD17.2. International Security, Monthly Report of incidents, March.
1974. Regrese al Texto
16 C 15385. Mixco, Guatemala,
15 de mayo de 1974. Regrese al Texto
17 Organización
de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, Compilación de los informes publicados sobre la
situación de los derechos humanos en Guatemala 1980-1985.
Washington, D.C. junio de 1995. Regrese al Texto
18 Diario Impacto,
1 de marzo de 1979. Regrese al Texto
19 C 741, Guatemala,
Ciudad. Febrero 1980. Regrese al Texto
20 Byron Barrera Ortiz,
El Delito del Búho, Fondo de Cultura Editorial Guatemala
1992. Regrese al Texto
21 Represión
a periodistas en Guatemala, Circular No. 7 de Amnistía Internacional
1979. Regrese al Texto
22 Testigo directo CEH.
Regrese al Texto
23 Testigo CEH. (T.C.
153). Regrese al Texto
24 Testigo CEH (T.C.153)
Regrese al Texto
25 Informe sobre la
situación de los Derechos Humanos en la República
de Guatemala, Comisión Interamericana de Derechos Humanos,
Octubre 1981. pg. 25. Regrese al Texto
26 Ibid Regrese al
Texto
27 C 741 en referencia
a caso de José León Castañeda. 1979. Ciudad
de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto
28 C 8006. Quetzaltenango,
enero 1981. Regrese al Texto
29 C 5676. Huehuetenango,
10 de marzo de 1981. Regrese al Texto
30 C 742, Guatemala,
ciudad. Abril 1980. Regrese al Texto
31 Luis Rodolfo Ramírez
y otros. Ob. cit. pg. 212. Regrese al Texto
32 Testigo de referencia
CEH. Regrese al Texto
33 Ibid. Regrese
al Texto
34 Ver CI 12. Regrese
al Texto
35 C 4095. Antigua Guatemala,
noviembre 1980. Regrese al Texto
36 Luis Rodolfo Ramírez
y otros, Ob. cit. pg. 212. Regrese al Texto
37 Comunicado del Gobierno
de la República, julio de 1982. Regrese al Texto
38 Plan de campaña
Victoria 82, Anexo G, Apartado III-D-2. Regrese al Texto
39 Plan de campaña
Victoria 82, anexo A, apéndice 3 (Contra inteligencia,
apartado II-C y I-6). Regrese al Texto
40 Plan de campaña
Victoria 82 anexo G (asuntos civiles) apartado 3-A-3. Regrese
al Texto
41 C 4245, Santiago
Atitlán, Sololá. Julio 1982. Regrese al Texto
42 C 400. Sololá.
1982. Regrese al Texto
43 Alvaro Contreras
Vélez director y columnista de Prensa Libre y Mario
David García, director y editorialista de Aquí
el Mundo. Regrese al Texto
44 Citado en Byron Barrera,
Ob. cit. Regrese al Texto
45 Haroldo Shetemul,
jefe de Redacción de La Epoca, Intervención
en el seminario realizado en Guatemala sobre la Prensa y los derechos
humanos, 28 y 29 de junio de 1991. Regrese al Texto
46 Byron Barrera Ortiz.
Ob. cit. Regrese al Texto
47 Documento desclasificado
pg.12.53 julio 1988. Regrese al Texto
48 Ver C 842. Regrese
al Texto
49 C 842. Guatemala,
Ciudad. Octubre 1990. Regrese al Texto
50 Robert Carty, "El
terror diario. Ataques a la libertad de Expresión y a los
derechos de los periodistas en Guatemala", publicado en Democracia
y Medios de Comunicación en Centroamérica. Seminario
sobre demandas y perspectivas del ejercicio y la capacitación
de los periodistas en el istmo centroamericano, Asociación
para el Desarrollo de las Comunicaciones Sociales, 1992. Regrese
al Texto
51 Naciones Unidas,
Consejo Económico y Social. Comisión de Derechos Humanos;
"Informe del experto independiente, Sr. Christian Tomuschat,
sobre la situación de los Derechos Humanos en Guatemala,
preparado de conformidad con el párrafo 13 de la resolución
1992/78 de la Comisión. pg. 20. Regrese al Texto
52 Comisión Interamericana
de Derechos Humanos, Cuarto Informe sobre la Situación de
los Derechos Humanos en Guatemala, Secretaría General Organización
de los Estados Americanos, Washington D.C.1993. pg. 23. Regrese
al Texto
53 Fueron 38 los nombres
que aparecieron en esta lista, publicada en los principales periódicos
del país. Regrese al Texto
54 Tribunal Permanente
de los Pueblos Sesión Guatemala, Madrid 27 al 31 de enero
de 1983. Iepala Editorial, Madrid, enero 1984 y Testigo CEH. (T.C.153).
Regrese al Texto
55 C 741. 1979. Ciudad
de Guatemala, Guatemala. Regrese al Texto
56 Para más información
sobre las amnistías decretadas en este período véase
apartado sobre el Desplazamiento Forzado en este capítulo.
Regrese al Texto
57 Ver Ley de Radiodifusión
Nacional. Regrese al Texto
58 Directiva consolidación
nacional 86 No. 3-l-000021. Regrese al Texto
59 Plan de campaña
Consolidación Nacional 86. Regrese al Texto
60 Testigo directo CEH.
1992. De acuerdo con los periódicos de la época esta
persona fue presentada a la Prensa el día 26 de agosto de
1992. 1 144
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