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Capitulo
II: Volumen 3
GENOCIDIO
"En 1981 y 1982
se escuchó de especialistas del Ejército oriundos
de Sacapulas y otros municipios de Quiché, que tenían
acceso a la comandancia de la base militar número 20 de Santa
Cruz del Quiché, (6¦. Zona Militar Mariscal Gregorio Solares)
sobre la orden que habían girado el primero y segundo comandante
de matar a todos los indios. Algunos pilotos y personas a cargo
de la seguridad de los comandantes, sacaron a sus familiares de
Quiché para resguardarlos, dado que la orden era real".1
Consideraciones generales y marco jurídico
849.
Después de
la segunda guerra mundial, la comunidad internacional reconoció,
ante las atrocidades cometidas por el régimen nazi en contra
de los judíos de Europa, que era necesaria una garantía
internacional que asegurara el derecho a la existencia de las comunidades
o grupos nacionales, étnicos, raciales y religioso. En consecuencia,
en el seno de las Naciones Unidas se elaboró la Convención
para la Prevención y Sanción del Crimen de Genocidio
(en adelante la Convención). Adoptada por la resolución
260 (III) del 9 de diciembre de 1948 de la Asamblea General de las
Naciones Unidas, la Convención entró en vigor el doce
de enero de 1951. Como ha dicho la Corte Internacional de Justicia,
las disposiciones de la Convención reflejan dictámenes
elementales de la conciencia de la humanidad que tienen fuerza de
derecho vinculante independientemente de su ratificación
formal.2 Guatemala
ratificó la Convención el 13 de enero de 1950, De
este modo, la Convención estuvo en vigor durante todo el
tiempo del enfrentamiento armado. Este instrumento internacional
ha sido el marco jurídico adoptado por la CEH para la investigación
y análisis de este tema.
850.
El artículo II de la Convención define
el delito de genocidio y sus requisitos en los términos siguientes:
"Se entiende por genocidio cualquiera de los actos
mencionados a continuación perpetrados con la intención
de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico,
racial o religioso, en cuanto tal:
a. Matanza de miembros
del grupo;
b. Lesión
grave a la integridad física o mental de los miembros del
grupo;
c. Sometimiento intencional
del grupo a condiciones de existencia que puedan acarrear su destrucción
física total o parcial;
d. Medidas destinadas
a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e. Traslado por la
fuerza de niños del grupo a otro grupo".
851.
Esta tipificación
de los actos de genocidio se ha mantenido hasta el día de
hoy. En efecto, en el Estatuto del Tribunal Criminal Internacional,
adoptado por una conferencia internacional en Roma el 17 de julio
de 1998, se describe el crimen de genocidio exactamente en los mismos
términos.
852.
La Convención contempla tanto elementos
objetivos de la acción, descritos en la enumeración
del artículo II, que constituyen el tipo genocidio, y un
elemento subjetivo, que consiste en que la acción debe realizarse
con la "intención de destruir al grupo total o parcialmente".
853.
Finalmente, la Convención establece que
los grupos protegidos o las potenciales víctimas del genocidio
son los grupos nacionales, étnicos, raciales o religiosos,
en cuanto tales.
854.
El elemento subjetivo
o intención de destruir al grupo ha sido interpretado por
la jurisprudencia internacional en el sentido que: "la intencionalidad
que es particular al crimen de genocidio no necesita ser expresada
claramente (y que ) puede inferirse de un cierto número de
hechos, tales como 'la doctrina política general' de la que
surgieron las acciones previstas en el artículo 4 (...),
la reiteración de actos destructivos y discriminatorios".
(Interpretación del Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia).3
855.
Es muy importante
distinguir entre "la intención de destruir al grupo total
o parcialmente", es decir la determinación positiva de hacerlo,
y los motivos de dicha intención. Para que se configure el
tipo genocida, basta la intención de destruir al grupo, cualquiera
sea el motivo. Por ejemplo, si el motivo por el cual se intenta
destruir a un grupo étnico no es de carácter racista,
sino sólo militar, igualmente se configura el delito de genocidio.
856.
Un acto cumple con
los requisitos del tipo penal de genocidio, definido por la Convención
incluso si forma parte de una política más extensa
que no se encuentra dirigida al exterminio físico propiamente
tal. En este sentido es pertinente distinguir entre política
genocida y actos de genocidio. Existe una política genocida
cuando el objetivo final de las acciones es el exterminio de un
grupo, en todo o en parte. Existen actos genocidas cuando el objetivo
final no es el extermino del grupo sino otros fines políticos,
económicos, militares o de cualquier otra índole,
pero los medios que se utilizan para alcanzar ese objetivo final
contemplan el exterminio total o parcial del grupo.
857.
Estos elementos de la jurisprudencia, que van sentando
doctrina y también son fuente del Derecho, han sido auxiliares
del análisis que se describe a continuación.
Metodología
858.
Tomando como marco jurídico la Convención
y como elemento auxiliar la jurisprudencia antes citada, los ejes
de análisis utilizados por la CEH para determinar si se cometieron
actos que configuran el delito de genocidio, fueron los siguientes:
*
Análisis de la política general del
Estado, en particular la Doctrina de Seguridad Nacional que sustentó
las políticas contrainsurgentes del Estado de Guatemala,
que aporta elementos para establecer el contexto en que ocurrieron
los hechos y la intención con la cual se realizaron.
*
Análisis diacrónico,
relacionando tiempos con hechos y lugares, y también sincrónico,
relacionando los hechos y lugares con los autores y las víctimas
de las acciones de violencia. Este análisis se circunscribe
a los actos previstos en las letras "a", "b", "c", "d" y "e" del
Artículo II de la Convención. El análisis se
realizó cronológicamente, examinando la adecuación
de los hechos a la Convención y la intención de los
actos, según se desprende de la secuencia y características
comunes a los hechos, con la finalidad de establecer si los actos
de violencia cometidos por el Estado o sus agentes ocurrieron en
forma reiterada y se dirigieron, discriminadamente, a un grupo o
grupos determinados de la población.
*
Análisis de
aquellos hechos que violan, o que el perpetrador considera que violan,
los fundamentos del grupo y que concurren simultáneamente
a los actos de destrucción física y obedeciendo a
una misma operación. En este eje de análisis se incluyeron
aquellos actos que, según el examen de los medios utilizados,
indican que hubo un ataque contra los fundamentos del grupo, como
es el caso de las violaciones y las mutilaciones sexuales, la tortura,
las ejecuciones públicas, la exhibición de cadáveres,
la destrucción de elementos materiales de la cultura, etc.
859.
El período
objeto de análisis fue el comprendido entre los años
1981 a 1983, que fue cuando se registraron los mayores índices
de violencia. Asimismo, el análisis se centró en determinadas
regiones y, específicamente, en ciertos grupos étnicos,
donde la CEH constató que se concentró la mayor parte
de las violaciones de los derechos humanos. Sobre la base de estos
criterios y con los medios disponibles, fue posible realizar la
investigación de lo ocurrido con cuatro grupos étnicos
seleccionados, ubicados en cuatro regiones geográficas:
*
Maya-q'anjob'al y Maya-chuj, ubicados al Norte
de Huehuetenango en Barillas, Nentón y San Mateo Ixtatán;
*
Maya-ixil ubicados en Nebaj, Cotzal y Chajul, departamento
de Quiché;
*
Maya- k'iche' ubicados en Zacualpa, departamento
de Quiché; *
Maya-achi en Rabinal, Baja Verapaz.
Los criterios de selección fueron los siguientes:
*
Intensidad de la violencia (mayor número
de víctimas);
*
Patrones de violencia (violencia indiscriminada);
*
Calidad de las víctimas (grupos identificables);
*
Cantidad de información.
860.
Por cierto, esta investigación estuvo condicionada
debido a las circunstancias que la CEH sólo pudo recopilar
una parte de las violaciones de los derechos humanos ocurridas durante
el enfrentamiento armado interno, lo cual hizo necesario, con la
finalidad de cotejar los datos cuantitativos sobre los niveles de
destrucción o exterminio, recurrir, también, a otras
fuentes, como el REMIH y la base de datos de Convergencia por la
Verdad.
861.
Con el objeto de
obtener la mayor validez en las fuentes, el análisis y los
resultados de carácter estadístico, se creó,
para estas investigaciones en particular, un sistema de control
y verificación de los datos. El sistema consistió
en la validación de muestras, al azar, de la base de datos
de la CEH, teniendo como referencias auxiliares de control las otras
bases de datos.
862.
Para el análisis
cuantitativo de la información, la base de datos de la CEH
estableció los porcentajes de violaciones de los derechos
humanos, tomando como punto de partida la intensidad de la violencia
en cada región en relación su base demográfica.
Asimismo, se realizó un análisis comparativo de la
violencia en contra de población indígena y no indígena
en cada región, para establecer si existió discriminación,
es decir, si hubo una diferencia substancial entre la cantidad y
gravedad de las violaciones de derechos humanos que sufrieron los
miembros de un grupo y otro grupo.
863.
Las fuentes de las
CEH se analizaron en forma exhaustiva. En cada región se
examinaron los casos presentados e ilustrativos, los testimonios
individuales y colectivos, las declaraciones de testigos claves,
incluidos agentes o ex agentes del Estado, y los informes de contexto.
Se elaboraron mapeos, incluyendo los operativos militares y la presencia
de la guerrilla en las regiones. Estos datos se contrastaron con
otras fuentes, como los planes de campaña del Ejército,
partes de la guerrilla, información de Prensa, documentos
desclasificados del Gobierno de los Estados Unidos e investigaciones
de campo.
864.
En principio, este
proceso ha permitido separar las correlaciones causales de hechos
de las no causales, eliminando la posibilidad de concluir solamente
en función de la secuencia de los hechos. Asimismo, este
proceso permitió incluir variables de análisis independientes
que funcionaron como control de validación permanente; garantizando
la objetividad en la comparación de los datos recogidos.
Estas variables independientes fueron, entre otras: la unidad de
mando en las fuerzas armadas, el interés político
militar de la guerrilla en las regiones analizadas y los elementos
reconocidos en las normas del derecho internacional humanitario
para la determinación de la condición de población
civil no combatiente.
Período de análisis
865.
El análisis
de las violaciones de los derechos humanos registradas por la CEH,
permite afirmar que entre 1981-1983 se verificó la etapa
más violenta del conflicto. En este período ocurrieron
el 81% de las violaciones. Solamente en 1982 se registra el 48%
de todos los casos.
866.
En cada etapa se
tomó en cuenta tanto aquellos actos que coinciden con las
descripciones de las letras "a", "b", "c", "d" y "e" del Artículo
II de la Convención, como otras acciones que no corresponden
estrictamente a aquellas, pero que, por haber sido ejecutadas como
parte del mismo plan, podrían ser útiles para determinar
si concurre en aquellos actos el elemento subjetivo del tipo genocidio,
consistente en la intención de destruir al grupo, en todo
o en parte. Entre estas últimas acciones se cuentan la destrucción
de elementos culturales, el desplazamiento forzado y la destrucción
de bienes y de cosechas.
Grupo víctima
867.
La Convención
señala como grupos protegidos a los grupos étnicos,
nacionales, raciales y religiosos. En la definición de estos
grupos confluyen elementos subjetivos y objetivos.4
Así, un grupo racial, nacional, religioso o étnico,
es aquel que se identifica como tal -elemento subjetivo o identidad-5
y que, a la vez, es percibido por el resto de la sociedad como distinto
debido a determinadas características comunes, como la historia,
la lengua, los rasgos físicos, la práctica de una
religión, la ubicación en un territorio específico
o determinadas pautas de comportamiento.6
En otras palabras, los grupos nacionales, raciales, religiosos o
étnicos poseen condiciones sociales, culturales y económicas
que los distinguen de otros sectores de la sociedad.
868.
La Constitución Política de la República,
en su artículo 66, reconoce que Guatemala se encuentra conformada
por diversos grupos étnicos:
"Guatemala está
formada por diversos grupos étnicos entre los que figuran
los grupos indígenas de ascendencia maya. El Estado reconoce,
respeta y promueve sus formas de vida, organización social,
el uso del traje indígena en hombres y mujeres, idiomas y
dialectos". 869.
Por su parte,
el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas
establece que Guatemala es una nación multiétnica,
pluricultural y multilinge7
y reconoce la identidad del pueblo maya así como las identidades
de los pueblos garífuna y xinca.8
870.
Aparte de su reconocimiento
en el ámbito jurídico, los pueblos indígenas
se identifican a sí mismos como tales, como se desprende,
por ejemplo, de diversas y recientes declaraciones de representantes
suyos: "Durante siglos, hemos sido sometidas a la violencia institucional
de un Estado ajeno a nuestra cultura y formas de organización,
un Estado patriarcal que nos oprime y discrimina triplemente: por
ser mujeres, por ser indígenas y por nuestra situación
de pobreza".9
871.
Demetrio Cojtí Cuxil define al pueblo maya
como: "El conjunto de comunidades étnicas miembros de la
familia lingística maya, concepto que quiere
incluir no solo a
los mayas residentes en Guatemala, sino también a los que
fueron cedidos o quedaron bajo la jurisdicción de otros Estados".10
872.
Una base para determinar
si se ejecutaron actos de carácter genocida en Guatemala
ha sido, pues, determinar los diversos grupos étnicos que
conforman el pueblo maya.11
Por tanto, entre los varios conceptos de grupo a que se refiere
la convención, se ha utilizado, para este análisis,
el de grupo étnico. Entre éstos, fue posible investigar
lo ocurrido con cuatro grupos, éstos son: el grupo maya-
ixil, el grupo maya-achi, el grupo maya-kaqchikel, el grupo maya-q'anjob'al,
el grupo maya-chuj y el grupo maya-k'iche'.
873.
En algunas de las
regiones elegidas conviven dos o más grupos étnicos.
Al norte del municipio de Nentón, del municipio de San Mateo
Ixtatán y de Barrillas, Huehuetenango, residen los grupos
maya-q'anjob'al y maya-chuj. En el área de Nebaj, Cotzal
y Chajul, Quiché, además de los ixil, que son mayoría,
residen ki'che', q'anjob'al y q'eqchi'.
874.
En estos casos se
entiende como grupo al pueblo indígena, ya que los grupos
étnicos se identifican como parte de una entidad mayor y
así son reconocidos. Es decir, tanto ellos se reconocen a
sí mismos como indígenas, como la sociedad guatemalteca
entera, inclusive las instituciones estatales, les adjudica esta
pertenencia. En otras palabras, en aquellos casos en los cuales
conviven en una misma región dos o más grupos étnicos,
éstos se identifican como miembros de un solo grupo maya.
875.
La Convención
exige que la intención se dirija a destruir al grupo en todo
o en parte. El término "en parte" se entiende como "un número
razonablemente significativo relativo al total del grupo como un
todo o una sección significativa del grupo, como su dirigencia",12
es decir, una parte substancial del grupo. Para analizar si se trata
de una parte substancial del grupo se tomó en cuenta la capacidad
destructiva del autor de la acción, es decir hasta dónde
pudo exterminar al grupo.
876.
La capacidad destructiva
de la acción del autor está determinada, a su vez,
por su área de dominio que es la parte de la población
sobre la cual podría ejercer las acciones de exterminio.
Por ejemplo, las acciones de genocidio que cometió una unidad
militar que operaba en una determinada región, únicamente
se pueden analizar con relación a la población de
determinado grupo étnico que se encontraba en esa región.
En consecuencia, para determinar si se afectó a una parte
substancial del grupo, el análisis se realizó tomando
en cuenta la proporción de población del grupo étnico
que se encontraba bajo el área de dominio del autor.
Política general
"Ellos pues quisieron
terminar a las aldeas pero que suerte tenemos a nuestro Señor
porque logramos escaparse, porque ellos que para terminar no es
para asustar a la gente, no es para matar a uno, dos o tres, sino
que para terminar de una vez, porque según he oído
cuando salí pues de escaparse bajo chorros de tiros, entonces
oí que dijo un soldado que maten muchá, maten a todos
porque ahora ya es tiempo de matar".13
877.
Las violaciones de
derechos humanos que se describen a continuación ocurrieron
en el marco de la guerra contrainsurgente o "contrasubersiva", la
cual estaba orientada por la Doctrina de Seguridad Nacional. Esta
doctrina tenía como propósito fundamental impedir
la transformación del sistema social, político y económico
existente. Para ello se debían realizar acciones en todos
los campos, incluidos el "Campo Político", el "Campo Socioeconómico"
y el "Campo Psicosocial".14
878.
Conforme a la doctrina
de la Seguridad Nacional, el Ejército definió como
objetivo estratégico de la guerra contrainsurgente el "aniquilamiento
del enemigo interno. El Ejército entendía como enemigo
interno a dos categorías de individuos, grupos y organizaciones:
*
Aquéllos que
por medio de acciones ilegales trataban de romper el orden establecido
y que estaban representados por "comunistas revolucionarios" y aquellos
que sin ser comunistas, trataban de romper el orden establecido.15
879.
Esta doctrina afirma
también que la guerra "contrasubversiva" tiene como "objetivo"
a la población, porque considera que la guerra "subversiva",
es decir la guerrilla, persigue la conquista de sus propósitos
a través de la participación activa de aquella. Asimismo,
"el medio ambiente en el que se desarrollan las actividades"16
es la población y por estas razones es necesario recuperar
o mantener su adhesión y hacerla participar activamente en
la guerra, a favor del Gobierno.
880.
Desde la década
de los setenta, cuando la guerrilla operaba en la región
oriental del país, donde la mayoría de la población
es ladina, el Ejército ya procedía a hacer una identificación
entre la población del Altiplano, habitado mayoritariamente
por población maya17
y el enemigo. Un Manual de Inteligencia Militar G-2, de 1972, lo
expresa claramente: "El enemigo tiene los mismos rasgos sociológicos
que los habitantes de nuestro Altiplano".18
881.
En la década
de los ochenta, el Ejército llegó a identificar al
indígena con el enemigo interno. El Ejército consideraba
que la guerrilla había logrado captar los problemas históricos
de las grandes poblaciones indígenas del altiplano, la escasez
de tierra y la pobreza, apropiándose de sus reivindicaciones:
"Las grandes masas
indígenas del Altiplano de la nación han encontrado
eco en las proclamas de la subversión por ser sus banderas
la escasez de tierra, la inmensa pobreza y debido a los largos años
de concientización recibida, ven al Ejército como
a un enemigo invasor (...)".19
"Se ha establecido
por medio de informes de inteligencia y apreciaciones en las diferentes
áreas, que el principal motivo por el cual el indígena
del altiplano se ha enrolado en la guerrilla se debe a la falta
de comunicación entre el Gobierno y el pueblo".20
882.
El Ejército consideraba que "las grandes
masas indígenas" del altiplano, constituían la base
social del movimiento guerrillero:
"A. Puntos fuertes
y vulnerabilidad del enemigo (...) A. Puntos fuertes: (...) 5. Su
base social, asentada en el campesinado indígena, con la
bandera en los dialectos".21
"Lograda la captación
de grandes masas de población, especialmente indígenas,
las facciones subversivas estaban en condiciones de declarar "zonas
liberadas" inicialmente en el Altiplano (...)".22
883.
La percepción
de las fuerzas armadas era compartida por otros funcionarios civiles
del Gobierno. En este sentido, Francisco Bianchi, secretario del
entonces presidente de facto, Efraín Ríos Montt,
no sólo identificaba al indígena con la guerrilla,
sino afirmaba que la consecuencia de esta identificación
era la eliminación:
"Los guerrilleros
conquistaron muchos colaboradores indígenas, entonces los
indígenas eran insurgentes ¨No? ¨Y cómo lucha contra
la insurgencia? Netamente, tendría que matar indígenas
porque ellos estaban colaborando con la subversión".23
884.
Un factor que facilitó
la identificación realizada por el Ejército, de los
pueblos indígenas con el enemigo, fue "la discriminación
de hecho, explotación e injusticia que por su origen, cultura
y lengua han sufrido los pueblos indígenas en Guatemala".24
La discriminación o al menos la exclusión histórica
de los pueblos indígenas en Guatemala fue reconocida en 1982,
en distintas declaraciones públicas, por el entonces presidente
de facto, Efraín Ríos Montt:
"La apatía,
nuestro menosprecio, la ignorancia de que existen (los indígenas)
etcétera, señaló el gobernante, ha marginado
a un grupo grande de ciudadanos".25
"Le planteé
problemas (ex presidente de facto Ríos Montt a Ronald
Reagan) físicos, étnicos, económicos y nuestras
limitaciones políticas. Le hice ver que estamos reencontrando
nuestra nacionalidad que hemos ignorado por más de 500 años".26
885.
El racismo27
ha polarizado a la sociedad guatemalteca, dividiéndola en
dos grandes grupos, indígenas y ladinos. El racismo ha ocupado
un lugar predominante en la idea y la práctica de los sectores
dominantes de la sociedad guatemalteca hacia "los indios".28
886.
De acuerdo con el estudio empírico, de Marta
Casaus Arzú, basado en entrevistas realizadas por la misma
autora, el núcleo de esos sectores dominantes considera tres
posibilidades respecto al tema indígena.
"Muchos de ellos
son partidarios de mantener la segregación socio-racial y
de evitar una integración, reforzando los mecanismos del
apartheid. Otros son partidarios de la mejora de la raza,
a través de técnicas de inseminación artificial
y algunos se inclinan por la limpieza étnica (...) entre
el cuatro y el 10% (...) apuntan hacia soluciones drásticas
y profundamente intolerantes hacia la población indígena.
Este sector manifiesta en diversas ocasiones ser partidario del
exterminio de la población indígena, de su desaparición
cultural y física".29
887.
El racismo también se encuentra presente
entre miembros de las fuerzas armadas:
"Yo sí conozco
uno, dos o tres o tal vez más militares que odian a la raza
indígena, pero eso lo encuentra usted en cantidades en otras
partes (...) por eso pudieron cometer muchos errores".30
888.
La consideración del otro como distinto,
como inferior, se expresa en la siguiente afirmación del
ex presidente de facto, Efraín Ríos Montt:
"Naturalmente, si
una operación subversiva existe donde los indígenas
son involucrados con la guerrilla, los indígenas morirán.
Sin embargo, no es la filosofía del Ejército la de
matar indígenas, pero sí de reconquistarles, de ayudarles".31
889.
Por otra parte, el
racismo alimenta la creencia, en el imaginario de un importante
sector ladino, de que "los indios van a bajar de la montaña
a matar a los ladinos".32
Este temor existe porque algunos ladinos consideran que los indígenas
sienten un rencor histórico hacia ellos, por las experiencias
vividas durante la Colonia.33
890.
De esta manera, el
racismo favoreció, como elemento ideológico de contexto,
que el Ejército asimilara a los indígenas, una suerte
de enemigo ancestral, con los insurgentes. Por otra parte, el racismo
influía en alimentar un sentimiento hacia el indígena
como distinto, inferior, casi menos que humano, ajeno al universo
de obligaciones morales del hechor, que hacía menos problemática
su eliminación.
Análisis de las regiones
891.
A continuación,
se expone el examen a que fue sometido, por la CEH, un conjunto
de actos ocurridos en cada una de las regiones objeto de investigación.
Todos ellos ocurrieron en el marco de la "guerra contrasubversiva",
en la cual el Estado aplicó un plan que contemplaba, entre
sus objetivos "aniquilar a la guerrilla y organizaciones paralelas",34
hasta lograr "el reestablecimiento de la ley y el orden ganando
la voluntad de los pobladores al modo de ser nacional".35
Un análisis de las violaciones de los derechos humanos, permite
determinar que el conjunto de operaciones militares se realizó
en tres etapas:
892.
La primera se caracterizó
por la represión selectiva, es decir, la violencia se dirigía
en contra de personas o sectores específicos. La represión
selectiva continuó en etapas posteriores, pero combinada
con otras modalidades.36
La segunda etapa se caracterizó por la represión masiva,
acompañada por la práctica de arrasamiento de las
aldeas y la persecución de los desplazados sobrevivientes.
En la tercera etapa continuaron las violaciones de derechos humanos,
pero acompañadas de la imposición de mecanismos de
reorganización y control de la población superviviente
del período anterior, con la finalidad de impedir el resurgimiento
de estructuras de organización social preexistentes al conflicto
armado y mantener toda la actividad civil bajo absoluto control
militar.
893.
Las tres etapas formaron,
sucesivamente, parte de una estrategia global destinada a la aniquilación
del enemigo. Por ello, es necesario analizarlas en forma conjunta.
Evidentemente, fue durante la segunda etapa cuando se ejecutó
la mayoría de actos que podrían coincidir con el tipo
penal internacional descritos por la Convención, consistentes
en matanzas indiscriminadas, violaciones sexuales masivas, actos
de tortura pública, bombardeos y muertos durante el desplazamiento,
etc. Sin embargo, la primera etapa sirvió al Ejército
para obtener información sobre las características
de los lugares donde, posteriormente, se optó por aplicar,
como táctica contrainsurgente, la violencia masiva. La tercera
etapa completó la labor de "pacificación", mediante
el control militar de los sobrevivientes, para evitar el resurgimiento
de cualquier tipo de oposición organizada. Fue un proceso
en que la violencia iba aumentando, hasta llegar a su máxima
expresión en el año 1982. Este proceso continuó
en 1983, pero sufrió una paulatina transformación,
pues los actos de "aniquilamiento" fueron siendo substituidos gradualmente
por acciones dirigidas a "captar, manejar, reeducar e incorporar
a la sociedad a personas que se han acogido a la amnistía".37
894.
A continuación se proporciona el análisis
de las regiones seleccionadas, tomando en cuenta la secuencia antes
descrita.
Región I (pueblo maya ixil): municipios
de San Juan Cotzal, Santa María Nebaj y San Gaspar Chajul,
Quiché
"Una vez recibí
la orden personalmente del jefe del Estado Mayor de la Defensa,
de arrasar con una población completa y yo se lo comenté
al Mayor de esa época encargado del destacamento,. mire me
dieron la orden de desaparecer San Juan Cotzal".38
895.
El área ixil,
con 2,413 kilómetros cuadrados, se localiza al nor occidente
del departamento de Quiché y está constituida por
tres municipios, Santa María Nebaj, San Juan Cotzal y San
Gaspar Chajul.39
De acuerdo con el censo de 1996 la población es de 67,078
habitantes, del cual un 90% es maya-ixil, 61,121 personas, que se
distribuyen de la manera siguiente:
| Nebaj |
33,795 |
| Chajul |
19,213 |
| San Juan Cotzal |
14,070 |
896.
En 1981 la población
del área era de 44784 personas, el 87% de los cuales pertenecían
al grupo maya-ixil.40
El Estado consideró a los tres municipios como un todo ixil:
"Los ixil, unos 50 mil constituyen un grupo pequeño descendiente
de los mayas y habitan en los municipios de Nebaj, Cotzal y Chajul,
(...) siendo el 92% de la población y el 8% son ladinos"41
distinguiéndose únicamente entre dos grupos, los indígenas
y los ladinos.42
897.
El Ejército
consideraba al pueblo ixil como un grupo ajeno o distinto al grupo
ladino. Esta distinción entre ixil y ladinos es clara a lo
largo del documento militar "Apreciación de Asuntos Civiles
para la Región Ixil"43
que estudia las características de la región y contiene
una serie de afirmaciones que expresan juicios de valor respecto
a la naturaleza de la población ixil. Por ejemplo:
*
"Actitud de la población:
por sus características históricas y étnicas
de la población Ixil (sic), es reacia a cooperar con las
autoridades ladinas".44
*
"Resistencia pasiva:
generalmente los Ixil no prestan servicio militar en el Ejército
debido principalmente a que los reclutamientos (cupo) se hacen en
otras regiones del país donde el carácter del indígena
es más proclive a la disciplina militar".45
*
"Téngase presente
que los Ixil, por su características especiales, sociológicas,
siempre han sido desconfiados, principalmente de todo aquello que
proviene de los ladinos".46
898.
La percepción
de los ixil como una población "con características
especiales" deriva, además de la separación mencionada
entre indígenas y ladinos, de una interpretación respecto
a los actos de resistencia de la población ixil en la historia
reciente del país. Desde principios de siglo, en 1924, los
vecinos de la aldea Ilom, Chajul se levantaron en contra de Lisandro
Gordillo Galán, de origen mexicano, quien intentó
expropiar la tierra de los ixil. Según cuentan los vecinos
de Ilom, en esa época la población de la aldea encarceló
a un agrimensor que tuvo que ser rescatado por la milicia de Nebaj
y de Cunen.47
899.
De la misma manera,
en la década de los años treinta se realizó
en Nebaj un levantamiento indígena de protesta en contra
de la Ley Contra la Vagancia de Ubico, que obligaba a trabajos forzados
a aquellos indígenas que no podían demostrar un trabajo
fijo. "Una compañía de soldados detuvo a 200 personas,
fusiló a ocho principales y deportó 500 líderes
ixil a las selvas del Petén".48
900.
Los movimientos por
la reivindicación de sus derechos, continuaron en los años
recientes. Así, en la huelga de campesinos de 1980 realizada
en la Costa Sur, "(...) participaron siete mil indígenas
ixil, (...) ellos trabajaron sobre todo en la finca Pantaleón,
cuando los dueños se dieron cuenta que los ixil eran muy
combativos y participaban activamente en las luchas campesinas,
ya no querían contratarlos (...) para los finqueros todos
los ixil eran insurgentes (...)".49
901.
Las autoridades de Santa Clara-CPR, Chajul, también
recuerdan como fueron etiquetados de insurgentes por los finqueros:
"En los años
75, 76, 77 los campesinos ixil que iban a la Costa, empezaron a
manifestar sobre el mal pago, el mal salario y la mala comida que
dan los finqueros; empezaron a organizarse y a reclamar el derecho...
y luego cuando vieron que la gente Ixil se organiza, y de esta forma
a manifestar y a exigir su derecho, ya los finqueros se imaginaron
que los ixil son insurgentes y guerrilleros y así empiezan
a decir al Ejército".50
902.
Finalmente el grupo
étnico ixil, no sólo fue percibido como distinto,
diferente del grupo ladino, sino antagónico a la autoridad,
al poder económico y a los ladinos en general. Esta afirmación
esta expresada en análisis militares: "Por supuesto que en
la mente ixil identifican con el enemigo a los propietarios de las
fincas más productivas de la región, funcionarios
de Gobierno y ladinos en general".51
903.
La calificación
de "insurgentes" se extendió al Ejército, que específicamente
consideró como enemigo al pueblo ixil, sin establecer distinción
entre población civil y combatientes. De esta manera lo expresa
el testimonio colectivo de la comunidad de Pexla Grande:
"Pues porque yo
me recuerdo que en el tiempo de Lucas (...) nos acusaron como somos
guerrilleros y no sabemos ni quiénes son los grupos que son,
pero nos echaron la culpa a la comunidad que nosotros somos y entonces
nos quemaron toda la casa, nos mataron a todos nuestros padres,
nuestras familias, nuestros abuelos, y hasta niños, hasta
mujeres embarazadas y hasta nuestros animales los mataron y los
comieron".52
904.
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos,
en un documento del año 1982 que aprecia las perspectivas
y acciones del Ejército sobre el combate en Quiché,
lo expresa de la manera siguiente:
"La creencia, bien documentada, del Ejército
que la población indígena ixil en su totalidad está
a favor del EGP ha creado una situación en la que se puede
esperar
que el Ejército
no dejará sobrevivientes de igual forma entre combatientes
y no combatientes".53
905.
Esta percepción era compartida por el poder
económico de el área, así lo expresa un finquero
del lugar:
"La gente nunca
fue mi enemiga, nunca, hasta hace cuatro años que los empezaron
a convertir, o sea, la misma labor que el señor Payeras con
su comandancia hizo en las selvas del Ixcán, el adoctrinamiento
de los indígenas ixil que son muy difíciles de convencer
para lo bueno y para lo malo, muy difíciles porque son muy
cuadrados".54
906.
En el mismo sentido se orientan las declaraciones
de altos funcionarios militares de la época:
"(...) porque
la guerrilla tenía totalmente topado el triángulo
ixil, lo que se llamaba Nebaj, Chajul y San Juan Cotzal".55
"El concepto con
las demás aldeas era que los que no están con la guerrilla
vinieron a Nebaj, Cotzal o Chajul (cabeceras) el resto están
con la guerrilla".56
907.
La consideración,
por parte del Ejército, de que la población del área
ixil era la base social, en cuanto fuente de alimentación,
cantera de reclutamiento y lugar de refugio de la guerrilla, fue,
sin duda, el factor desencadenante de la represión,57
ya que un objetivo estratégico del Ejército era negar
el acceso de los guerrilleros a la población que constituye
su base de apoyo.58
Esta afirmación del Ejército no puede interpretarse
como que, efectivamente, la totalidad del pueblo maya Ixil colaboraba
organizadamente con la guerrilla, y menos aún que se trataba
de combatientes. En otras palabras, la identificación de
la población indígena con las bases de la insurgencia
es un hecho que puede explicar el porqué de las matanzas,
pero que desde ningún punto de vista justifica los ataques
en contra de población civil.59
908.
Luego de esta identificación,
la totalidad de los ixil fue considerada como población subversiva
y, en la realización de la campaña militar, no se
reparó en distinguir entre sus distintos integrantes. En
otras palabras, el ixil se convirtió en blanco por su condición
de tal, aunque las motivaciones hayan sido primordialmente de carácter
estratégico-militar.
909.
En el mismo sentido, el documento de la Agencia
Central de Inteligencia de Estados Unidos, antes citado, señala:
"(...) durante la
batalla era imposible diferenciar entre un miembro de la guerrilla
y un civil inocente, y de acuerdo con (...) los soldados fueron
obligados a disparar en contra de todo lo que se moviera. Comentario:
las autoridades guatemaltecas admitieron que "muchos civiles" fueron
asesinados en Cocob, muchos de ellos indudablemente eran no combatientes.
Las repercusiones de este incidente se reflejarán negativamente
en contra del Ejército a lo largo del área".60
910.
Esta definición
del grupo étnico ixil como enemigo se tradujo en la existencia
de una operación militar dirigida contra la población
Ixil, denominada "operación ixil", en 1981. Dicha operación
militar contempló un curso de acción específico
que toma en cuenta las características socio-culturales del
pueblo ixil y enfatiza la importancia de una "intensa, profunda
y bien estudiada campaña psicológica que rescate la
mentalidad ixil hasta hacerlos sentirse parte de la nación
guatemalteca".61
Esta operación militar demostró formar parte de una
política específica hacia el pueblo ixil.
911.
El Ejército denominó el área
como "Triángulo Ixil", es decir, utilizó la denominación
del grupo étnico, para identificar un área de combate62
que fue cercada por las fuerzas militares.
912.
También creó
en 1982 la Fuerza de Tarea Gumarcaj, para que operara principalmente
dentro del área ixil. Asimismo, formó una compañía
integrada únicamente por ixiles.63
La utilización de miembros del grupo en contra de los suyos
es analizada más adelante, como una de aquellas acciones
que atentan contra los fundamentos del grupo.
913.
El objetivo de "aniquilar
al enemigo" y la identificación de los ixil como enemigo
interno condujo a la acción del aniquilamiento parcial del
grupo étnico ixil. En este sentido, los habitantes del lugar
recuerdan cómo lo expresó el ministro de la Defensa
de la época, en una visita que realizó a San Juan
Cotzal:
"Sí vino
aquí, como era, yo lo sé muy positivo que era ministro
de la Defensa. Fue el 15 de julio de 1981, para decir que con todos
los ixil, que con un soldado o dos oficiales que muriera, iba a
arrasar con todo, preparado con 30 aviones y con ocho helicópteros,
decía, para terminar con estos indios".64
914.
Similar sentido tuvieron las aseveraciones que,
de acuerdo con un testigo presencial, expresó el responsable
de la masacre de Acul:
"Mire (...) allá
en Acul, ayer se mató un montón, digo, ayer los maté
(...) si hay necesidad acabaré con medio pueblo para que
venga la paz a Nebaj".65
915.
Finalmente, las expresiones
materiales de la identidad maya se convirtieron en una amenaza para
la población; por ejemplo, el traje y el idioma. El traje
expresa, en Guatemala, una intensa identificación con un
grupo étnico determinado. Existen trajes diferenciados que
asocian a las mujeres que los portan con sus comunidades de origen.
En el área, las mujeres ixil fueron identificadas y perseguidas
por la utilización de su traje, como lo demuestran los siguientes
testimonios:
"Ella y su familia
pudieron llegar a trabajar en la Costa pero otras personas no pudieron
porque los mataban entre Santa Cruz y Sacapulas. Los mataban cuando
los soldados los reconocían que eran de Nebaj. (También)
en Patulul Suchitepequez, mataban a la gente que era identificada
como ixil, se les reconocía por el corte de las mujeres.
Eran acusados de ser guerrilleros. Para poder sobrevivir tuvo que
cambiar su traje por el traje k'iche".66
"Había
un pozo donde las mujeres lavaban y dejaban los cortes, entonces
cuando vio el Ejército que todos esos cortes estaban tendidos,
como eran de color rojo, entonces empezaron a disparar".67
"La declarante
vivía en Río Azul, llegaron 60 soldados de Cocob y
terminaron con la aldea. Se trasladaron a Amachel, Chajul. Después
se fueron al Ixcán. Ella recuerda que en esa época
se puso ropa de Cobaneros".68
916.
Con relación al idioma, la CEH registró
casos de ixil que viajaban a comunidades vecinas a vender sus productos
y que, al ser identificados por su idioma, fueron ejecutados.
"(...) escapó
y cuando pudo mirar vio que los soldados estaban pegándoles
a los cinco: al papá le salía sangre de la boca (...)
los capturaron porque hablaban ixil, todos los ixil eran considerados
guerrilleros".69
917.
En conclusión,
al inicio de la década de los ochenta, el Ejército
identificó al pueblo maya-ixil con la insurgencia y consecuentemente
con el enemigo interno, sin hacer distinción entre las personas
que integraban dicho pueblo y sus diferentes opciones personales
a favor o en contra de la guerrilla. La consecuencia de esta identificación
fue la realización de acciones dirigidas a aniquilar parcialmente
al pueblo maya-ixil, debido a la amenaza que, según el Ejército,
representaba. Los planes de campaña expresan que el curso
a seguir con relación al enemigo admite tres posibilidades:
la "eliminación", "el aniquilamiento", o el "exterminio".70
Hechos
918.
Estos tres cursos
de acción: "la eliminación", "el aniquilamiento" o
"el exterminio" se tradujeron en un conjunto de violaciones de derechos
humanos de los miembros del pueblo maya-ixil. Estos hechos se describen
a continuación.
Matanza de líderes
919.
En el período
de 1980 a 1983 el Ejército perpetró acciones en contra
de promotores comunitarios, por ejemplo, la ejecución extrajudicial
de Felipe Itzep Tum y Máximo Alvarez Itzep, ambos encargados
del Comité pro tierras.71
De igual manera se atacó a las autoridades formales, como
alcaldes y alcaldes auxiliares: un caso fue el de Felipe Raymundo
alcalde auxiliar, quien fue ejecutado cuando en 1980 el Ejército
incendió la auxiliatura de la aldea Xextupil.72
920.
Los miembros de la
Iglesia Católica fueron especialmente victimizados. Así
la desaparición forzada de Francisco Santiago Pérez,
directivo de la Junta Parroquial de Nebaj73
y la ejecución extrajudicial de Juana Marcos, primer mayordomo
de la Cofradía. Juana Marcos fue detenida ilegalmente y torturada,
la encontraron semi enterrada, con señales de tortura, le
habían sacado los pechos y tenía heridas de cuchillo
en el cuello y en la espalda.74
Los vecinos recuerdan esta persecución de la manera siguiente:
"El Ejército
empezó a asesinar (a) los religiosos, a secuestrar a los
catequistas, ya varios catequistas tenían miedo de entrar
al pueblo, aunque tenían tarjetas militares".75
921.
También las
autoridades mayas fueron víctimas de la represión.
La CEH registró siete casos de violaciones de los derechos
humanos en contra de sacerdotes mayas, de 1980 a 1985.76
Un caso relevante es la ejecución de Sebastián Ramírez,
quien fue quemado junto con su familia en el pueblo de Chajul.
Hubo seis víctimas
del hecho, entre ellas sus hijos, una niña de seis años
y un niño de cinco.77
922.
Estos hechos constituyen
un ataque premeditado, dirigido expresamente en contra de los líderes78
y, por su intermedio, contra el grupo. De acuerdo con un testigo
clave, en la inauguración del polo de desarrollo de Tzalbal
un oficial del Ejército dijo a los residentes:
"Ustedes me tienen
que decir quiénes son los brujos que hacen su costumbre porque
hay que acabar con ellos; no queremos que los brujos hagan rituales
en contra de los militares".79
923.
Un caso que ejemplifica
el ataque directo en contra de los líderes fue el asesinato
por el Ejército de un sacerdote maya en el caserío
Bajilá, Chajul, en 1982. La población lo enterró
luego que lo mataran y el Ejército volvió a desenterrarlo
para que se lo comieran los perros.80
Las acciones contra los líderes tienen un efecto enorme en
la comunidad, ya que debilitan material y moralmente las estructuras
tradicionales, de organización y resolución de conflictos:
"Entonces el Ejército
escuchaba (...) que tiene una coordinación con sus familias,
por eso el Ejército empezó a controlar eso también.
Así se cortó las relaciones de las familias, allí
se destruyó las costumbres, el modo de vivir (...) lo que
había entre la gente. Porque la gente siempre sabía
su modo de defenderse, de hacer justicia entre algunos problemas,
pero empezó la guerra, la violencia, allí se olvidó".81
924.
La selección
específica de líderes comunitarios, para hacerlos
víctimas de la represión, refleja, sin perjuicio del
elemento objetivo de la matanza, la intención de destruir
al grupo parcialmente, elemento subjetivo del delito de genocidio.82
Como se señaló, los líderes son los encargados
de la conducción del grupo y al ejecutarlos son destruidas
las bases de organización del grupo, especialmente en el
caso ixil, en que la autoridad religiosa coincide con la autoridad
política, hasta el punto que su muerte violenta victimiza
al grupo como tal.
Masacres
925.
La CEH registró
32 masacres83 entre
marzo de 1980 y noviembre de 1982. La suma de los casos registrados
por la CEH y otras fuentes da un total, hasta la fecha, de 52 masacres
registradas. En Nebaj, Cotzal y Chajul el 88% de la población
es maya-ixil. Sin embargo, el 96% de las víctimas de la región
pertenecían a este grupo étnico.84
Esto significa que la casi totalidad de víctimas de la región
fue población maya ixil. Una explicación del aumento
de víctimas maya ixil con relación a la distribución
poblacional es que la violencia en la región no fue arbitraria,
sino que, por el contrario, los actos de represión ejecutados
por el Ejército se dirigieron primordialmente en contra del
pueblo maya ixil. Ninguna de las masacres fue dirigida en contra
de población ladina. La persecución a los ladinos
en el área ixil fue de carácter selectivo.85
926.
Las masacres son
violaciones colectivas al derecho a la vida, en las que generalmente
concurren elementos de extrema crueldad. Son actos que, al ser perpetrados
en forma pública y reiterada, se dirigen tanto contra los
individuos como contra las comunidades. En este caso específico,
al dirigirse exclusivamente en contra de la población maya,
constituyen actos no sólo violentos sino también discriminatorios.
927.
A continuación
se analiza el período de las masacres, desde 1980 hasta 1983.
En el área ixil las masacres continuaron hasta 1989, sobre
todo contra población desplazada. Sin embargo, este período
excede del marco fijado para el examen de actos de carácter
genocida.
928.
En 1980 la CEH registró
cuatro masacres, de las cuales dos fueron en las cabeceras municipales
de Nebaj y Chajul, las otras fueron en las aldeas de Jua, Chajul,
Asich y Concab, (Río de) San Juan Cotzal. En 1981 se registraron
once masacres en los tres municipios del área ixil, distribuidas
de la manera siguiente:
Nebaj
|
Lugar
|
Fecha
|
Víctimas
|
| 1. Parramos |
81
|
40
|
| 2. Xecax |
2-81
|
18
|
| 3. Santa Marta |
4-81
|
11-26 |
| 4. Acul |
4-82
|
20
|
| 5. Cocob |
4-81
|
70-90 |
| 6. Tuchanbuc |
5-81
|
31
|
| 7. Xeucalbitz |
9-81
|
35
|
Chajul
|
Lugar
|
Fecha
|
Víctimas
|
|
8. Chulutzé (Xeputzul)
|
1-81
|
25
|
| 9. Covadonga |
3-81
|
16
|
Cotzal
|
Lugar
|
Fecha
|
Víctimas
|
| 10. Asich |
5-81
|
12
|
| 11. San Francisco |
5-81
|
35
|
929.
El mayor número de masacres registrado por
la CEH, quince de un total de treinta y dos, ocurrió en 1982:
Estas se concentraron en los meses de febrero a mayo de 1982, en
tres regiones:
Norte de Nebaj y Chajul
|
Lugar
|
Fecha
|
Víctimas
|
| 1 . Sacsihuán, Nebaj |
2-1982
|
|
| 2. Estrella Polar, Chajul |
3-1982
|
96
|
| 3. Ilom, Chajul |
3-1982
|
85
|
| 4. Covadonga, Chajul |
3-1982
|
20-39 |
| 5. Chel, Chajul |
3-1982
|
95
|
| 6. Amachel, Chajul |
3-1982
|
9
|
Vértice de los tres municipios
|
Lugar
|
Fecha
|
Víctimas
|
7.
| Pulay, Nebaj 8. |
2-1982
|
75-125
|
9.
| Pexla, Nebaj 10. |
2-1982
|
75-125
|
11.
| Xix, Chajul 12. |
2-1982
|
8-11
|
13.
| Xolcuay, Chajul 14. |
2-1982
|
89
|
15.
| La Laguna 16. |
11-1982
|
40
|
17.
Suroriente de San Juan Cotzal y Chajul
|
Lugar
|
Fecha
|
Víctimas
|
12.
| Chisis, Cotzal 13. |
2-1982
|
200
|
14.
| Pal, Chajul 15. |
2-1982
|
7
|
16.
| Xemal, Chajul 17. |
3-1982
|
11
|
18.
| Cajixaj, Cotzal 19. |
4-1982
|
20
|
20.
Masacres selectivas
930.
En 1980, la CEH documentó
cuatro masacres, de las cuales dos se realizaron en las cabeceras
municipales de Nebaj y Chajul; las otras en las aldeas de Jua, Chajul,
Asich y Concab, (Río de) San Juan Cotzal. Las primeras masacres
respondieron a acciones selectivas de castigo en contra de la población,
como consecuencia de acciones guerrilleras.
931.
En este patrón
se inscribe la masacre de Cotzal, el 28 de julio de 1980. De acuerdo
con los testimonios, a las cuatro de la mañana los guerrilleros
atacaron el destacamento de Cotzal. El Ejército "le echó
la culpa a la gente" y a las diez de la mañana del mismo
día, los soldados sacaron de sus casas a los hombres y los
mataron. Ejecutaron a 60 personas.86
932.
En 1981 las Fuerzas
de Seguridad utilizaban, generalmente, un "señalador" o delator,87
que indicaba quién debía morir y quién se salvaba.
Por ejemplo, en la masacre de San Francisco Cotzal, un testigo narra
lo ocurrido un día de mercado, en el mes de mayo de 1981:
"Llegó
el Ejército vestido de civil y formaron a la población
en fila, en la plaza central, a mujeres, hombres y niños,
y comenzaron a pedir cédulas. Antes habían acusado
a la gente de ser guerrillera y apareció un hombre con la
cara tapada que empezó a señalar. El jefe dio la orden
de disparar en contra de todos lo que intentaban escapar. En la
masacre murieron 35 personas y los soldados se llevaron a otras
35".88
933.
De la misma manera
en la comunidad de Acul, en abril de 1982, el Ejército y
la patrulla civil de Nebaj reunieron a toda la gente en la iglesia
y luego de seleccionarlos ejecutaron aproximadamente a 25 personas.
El procedimiento fue muy parecido, como narra un testigo:
"Entonces (...)
empezó a ordenar el Ejército la gente uno por uno,
al salir, es este vos, le decían, 'no' decía y esto
sólo con la cabeza, se movía, señalando a la
gente (...) Sí, lo que él dice que el que tenía
su culpa, o sea, el que era culpable, digamos por ser guerrillero,
le llamaban al infierno y otro al cielo, o sea que dos cosas tenían
nombradas no más (...)".89
934.
Este procedimiento continuó en los primeros
días de 1982, entre otras, en la masacre de población
de la aldea Cajixaj, Cotzal, donde ejecutaron 22 personas y en la
masacre de la aldea Ilom, Chajul, del 23 de marzo de 1982, cuando
Ejército y patrulleros reunieron a los pobladores en la plaza,
seleccionaron a 96 personas y las mataron.
" Después
del 15 de enero de 1982, la población tuvo que avecindarse
hasta Cotzal, porque llegó un mensaje del Ejército
que los que se quedaran permanecidos aquí se iba a destruir
toda la aldea, entonces tuvimos que avecindarnos hasta Cotzal, entonces
donde se abandonó la aldea de Cajixaj. Cuando llegamos a
Cotzal nos fuimos a presentar al destacamento y allí donde
había otros enmascarados (...) y allí nos pusieron
en fila, y allí escogieron toda la gente (...) lo que pasó
es que contaban las personas uno por uno, venía uno así
como él verdad, entonces venía el enmascarado y el
oficial dice al enmascarado así y el enmascarado sólo
le hace una señal, no habla, 'entonces pase' dice el oficial,
viene el otro (...) '¨Qué tal?', dice el
oficial, 'Este
es', dice el enmascarado. Sólo señala, entonces, por
favor pase aquí, dice el oficial, entonces allí es
donde hizo dos grupos, un grupo, uno de los que se salvo y otro
de los que se quedaron muertos allí".
935.
De acuerdo con los casos examinados, en el área
ixil las masacres con "señalador" ocurrían, generalmente,
con una secuencia determinada:
*
Las Fuerzas de Seguridad rodeaban la comunidad
y reunían a las personas en la plaza central o en la iglesia
(cerco militar y concentración).
*
Se separaba a las mujeres y a los niños
de los hombres (separación).
*
Una persona con gorra pasamontañas identificaba
a los que colaboraban con la guerrilla, generalmente esta persona
era de la comunidad (selección).
*
Previo a la ejecución se utiliza simbología
bíblica, "Hoy ha llegado el día del juicio", "Vamos
a separar a los que van al cielo de los que van al infierno".
*
Ejecutan a las personas en forma pública
(matanza). 936.
Esta secuencia de
actos se realizó en repetidas oportunidades. La CEH registró,
en al menos cuatro casos, el mismo patrón de actuación
en el área ixil,90
por lo que es posible afirmar que eran una práctica intencional
y predeterminada.
937.
Cada uno de estos
actos evidenció la decisión del Ejército de
atacar al grupo y desarticularlo. Así, se buscaba evitar
la fuga mediante la separación de los miembros de la familia,
dividir a la comunidad al obligar a unas personas a actuar en contra
de sus vecinos y disuadir a la oposición, mediante el terror
colectivo hacia un peligro generalmente identificado con algo divino,
como "ir al cielo o al infierno". Estas formas, matar y reprimir,
se utilizaban para destruir los lazos comunitarios y desarticular
al grupo, como lo demuestra la circunstancia que se obligaba a toda
la comunidad a ser parte de los actos de barbarie.
938.
La identificación
de actos de extrema crueldad con elementos sagrados de la cultura,
como la religión o la iglesia,91
tenía como propósito destruir símbolos culturales
importantes, relacionándolos con el castigo. De esta manera,
muchos individuos renegaron de su propia identidad, porque llegaron
a asociar elementos identitarios con escenarios de terror. Evidentemente,
esta situación provocó en muchas personas una autoproscripción
de, al menos, parte de su identidad.
939.
En cuanto a las ejecuciones públicas, éstas
perseguían a la vez un doble efecto: en primer lugar, se
eliminaba físicamente a miembros del grupo; en segundo lugar,
generaban terror colectivo, demostrando el castigo que le esperaba
a los disidentes y "satanizando" así cualquier tipo de reivindicación
colectiva.
Masacre indiscriminada
940.
El mayor número
de masacres registrado por la CEH ocurrió en 1982, 15 de
32, con 952 víctimas. Estas se concentraron en los meses
de febrero a mayo de 1982, en tres regiones: Norte de Nebaj y Chajul,
vértice entre los tres municipios y Suroriente de Cotzal
y Chajul. En esta época, concretamente a mediados de febrero
de 1982, el Ejército de Guatemala reforzó su fuerza
existente en el área ixil y "lanzó una operación
para barrer el triángulo ixil".92
El Ejército realizó la operación con unidades
de combate que tuvo que movilizar de otras áreas de Quiché.
Había dos batallones de infantería y una compañía
adicional de tropas transportadas por vía aérea.93
941.
En estos meses, el
patrón más común fue la masacre indiscriminada.
Ya no se distinguía entre posibles colaboradores de la guerrilla,
simpatizantes y población en general. La diferencia entre
este tipo de masacre y las masacres con "señalador" es que,
en estas últimas, no existe un proceso previo para escoger
a las personas que van a ser ejecutadas, por lo que se dirigen más
contra la totalidad de la comunidad, que contra individuos.
"Entonces la población
lo que hizo, se fueron porque el Ejército ya venía
matando, el Ejército ya no está preguntando si vos
sos organizado, sino que él ya venía parejo. El que
le debía, el que no le debía tenía que alcanzar".94
942.
Las masacres con
"señalador" continuaron, pero fueron más frecuentes
aquéllas en las cuales se atacaba a toda la comunidad. Asimismo,
también es oportuno aclarar que, con antelación a
febrero de 1982, habían ocurrido masacres indiscriminadas
como en Cocob, en abril de 1981, y en Xeucalvitz, septiembre de
1981.95 Sin embargo,
en esa época aún prevalecía la utilización
del proceso de selección de las víctimas.
943.
La secuencia de este
tipo de masacre indiscriminada fue, en su inicio, similar a la masacre
selectiva. Las Fuerzas de Seguridad cercaban la comunidad y reunían
a las personas en el centro; separaban a los hombres de las mujeres
y perpetraban actos de tortura y violaciones sexuales colectivas
de mujeres. Pero, ahora, la acción culminaba en el ataque,
contra todos y cada uno de los miembros de la comunidad: hombres,
mujeres, niños y ancianos.
944.
El caso de Chel ilustra
el proceso de aumento progresivo de la violencia, que se iniciaba
con la represión selectiva, continuaba con el desplazamiento
y el retorno de la población y culminaba con la represión
generalizada cuando volvía a la comunidad. Como consecuencia,
se repetía el desplazamiento y, entonces, se llegaba al punto
máximo de la violencia, constituido por las masacres con
destrucción de bienes, como parte de las operaciones de tierra
arrasada.96
945.
En algunos casos
propios de este tipo de represión generalizada se ejecutaba
a todos los hombres que se encontraban en la comunidad, como ocurrió
en la masacre de la finca Estrella Polar, Chajul, en marzo de 1982,
cuando fueron ejecutados 96 hombres, de la finca y de las comunidades
de Xaxmoxan y de la finca el Caracolito. El relato de la masacre
de Estrella Polar es el siguiente:
"El 24 de marzo
de 1982, un día después de la masacre en la aldea
Ilom, en la finca Estrella Polar, miembros del Ejército del
destacamento de la finca la Perla, miembros de las PAC del mismo
lugar y su comandante, llegaron hacia las cuatro de la mañana.
Juntaron a la gente para una reunión. Los hombres fueron
metidos en la iglesia católica, donde los ejecutaron. Orlando
Tello envió a los trabajadores de la finca Covadonga para
ayudar a sacar los cadáveres de la iglesia y enterrarlos.
Los soldados se quedaron dos días en la finca y se robaron
los animales y la comida. Los soldados fueron a traer gente de la
finca Caracolito y de la aldea Xaxmoxan. 175 hombres fueron ejecutados.
El interrogatorio a los hombres duró aproximadamente cuatro
horas. También murieron algunas mujeres y niños, sobre
todo jóvenes. De la comunidad huyeron 250 personas, de éstas
murieron 25 a causa de la enfermedad y la inanición. Ocho
días después de la masacre en la Estrella hubo una
masacre en Covadonga".97
946.
En otros casos los
soldados ejecutaron a todas las personas que encontraban en el lugar,
como sucedió en la masacre de Chel, Chajul, en abril de 1982,98
cuando soldados provenientes del destacamento ubicado en la finca
La Perla mataron a 95 personas. Algunas fueron decapitadas o desmembradas
con machete, luego degolladas; otras murieron fusiladas en el pecho
o con un tiro de gracia; y todavía otras perecieron quemadas
en una fogata encendida para quemar la ropa. Los niños pequeños
fueron ejecutados a golpes contra piedras, o lanzados vivos al río
en la masacre de Chel, 04/8.99
947.
Un procedimiento
similar utilizó el Ejército en la aldea Chisis, Cotzal,100
donde militares y patrulleros ejecutaron alrededor de 200 personas,
entre ellas 20 jóvenes que integraban la propia patrulla,101
y en la masacre de Cocob, Nebaj, que ocurrió un Jueves Santo,
en abril de 1981, cuando la comunidad preparaba la fiesta, y miembros
del Ejército, "puros kaibiles", ejecutaron entre 70 y 90
personas.102 En
este caso las autoridades militares admitieron que "habían
asesinado a muchos civiles en Cocob".103
948.
De la misma manera ocurrió en la aldea vecina
de Cocob, Pexla, cuando en febrero de 1982 el Ejército ejecutó
125 personas, entre mujeres, ancianos, hombres y niños.
"Qué tal,
buenos días dijeron, entonces disparó a toda la gente
que se entró en su casa, disparó y hasta niños,
hasta mujeres embarazadas, otros que andaban atrás de sus
casas, eso que salió, toda la gente de Chisis, ...
tres veces vinieron aquí, porque la primera vez mataron a
16 familias en un lugar allá, antes de la quema de las casas,
16 familias nos dejaron enterradas en una fosa, allá arriba
en un cantón que se llama Bipulay, que pertenece a esta aldea,
a la segunda vez vinieron ya a quemar las casas y a matar más
familias, como 90 familias lo mataron en cuando ya quemaron la casa
... Y a la tercera vez cuando ya estábamos formados para
hacer patrulla entonces nos mataron a dos familias. Tres veces vinieron".104
949.
En la aldea de Pexla,
el Ejército no permitió que se enterraran los cadáveres.105
Igualmente, en la masacre de Chulutze, Xeputul en San Juan Cotzal,
donde ejecutaron a 25 personas, los soldados mantuvieron una vigilancia
constante sobre los muertos, por si algún familiar lograra
recogerlo, lo capturaran.106
950.
En estos casos, es
evidente que se actuó contra los fundamentos del grupo, ya
que, como en otras culturas, en la maya es de vital importancia
dar sepultura a los muertos, para cerrar el ciclo de la vida y la
muerte. Asimismo, este irrespeto por valores tan profundos era una
forma de deshumanizar a las víctimas, quienes entendían
que únicamente a los animales se les deja sin enterrar.
"Entonces la autoridad
quiere (...) venir a sacarlo, para dejarlo en el cementerio, para
hacer una oración, porque nosotros hemos acostumbrado a que
cuando muere alguna de nuestras familias (...) utilizamos algunas
candelas (...) para dejar pues en el cementerio, entonces esa es
la idea que tiene la familia (...) porque nuestra costumbre o nuestra
forma de enterrar a los muertos pues, es porque no somos unos animales
que se pueden dejar en algunas partes escondidos".107
951.
En algunas aldeas
no lograron exterminar a toda la comunidad porque la población
huyó a las montañas. Sin embargo, aquellos que permanecieron
en el lugar fueron ejecutados. Así, en la aldea Tuchabuc,
Nebaj, miembros del Ejército mataron a 31 personas108
y en la aldea Xix, donde ejecutaron a once vecinos.109
En el caso de Tuchabuc, la matanza incluso contó con apoyo
aéreo ya que los soldados llegaron en seis helicópteros
a atacar a la población civil.110
952.
En otros casos, luego
de una primera masacre, la población sobreviviente huía,
y era perseguida hasta ser encontrada y ejecutada. Una mujer ixil
narra su calvario luego de la masacre de Chisis, donde soldados
ejecutaron alrededor de 200 personas, entre ellos su padre:
"Entonces mi papá
(....) allí se quedó. Mientras yo estaba en la montaña
(...) al otro día llegó el Ejército, encontraba
mi campamento donde estoy yo con mi marido (...) yo andaba con mis
niños (...) entonces allí se quedó muerto mis
hijos (...) Salí otra vez y los soldados llegaron con las
patrullas (...) Entonces qué hacemos digo yo (...) pero ya
sólo quedó muerto mi marido".111
953.
Las masacres indiscriminadas
fueron una agresión contra aldeas enteras. Este mecanismo
de represión es la materialización de la afirmación
que la población indígena ixil, en su totalidad, estaba
en favor del EGP. No se actuaba en contra de individuos, organizados
o no: el ataque era al grupo.
"Y entonces dejaron
dicho a los señores ancianitos de que 'va a llegar un momento
en que tengamos que venir aquí porque todo la aldea de Acul
es guerrillera y por esa razón es de que los vamos a acabar
a todos'".112
954.
Existía entonces
una etiqueta colectiva de "subversivo". No importaba lo que hiciera
o dejara de hacer cada persona. Por el solo hecho de ser miembro
de cierta comunidad, se le consideraba como enemigo:
"En el destacamento
(de Cotzal) hablaron con el comandante, (...) les respondió
que él les daba la paz si ellos le decían quiénes
eran los guerrilleros, a lo cual la comunidad respondió que
los desconocían. El comandante les dijo que él sí
sabía quiénes eran los guerrilleros de la aldea, y
presentó a una persona que dijo que todos los que estaban
presentes eran guerrilleros, que desde que nace un niño en
Xeputul le cambian el nombre a guerrillero".113
955.
Las masacres indiscriminadas
constituyeron el máximo despliegue de violencia en contra
de una comunidad, porque todos, niños, niñas, mujeres,
hombres y ancianos eran calificados como "subversivos" y consecuentemente,
podían ser exterminados. La inutilidad e irracionalidad de
este despliegue de terror evidencia que los actos eran dirigidos
en contra del grupo, en cuanto tal.
Tierra arrasada
956.
Unicamente en tres
casos de masacres registradas por la CEH el poblado no fue quemado;
el resto de aldeas donde hubo masacres fueron físicamente
destruidas durante o después de la masacre. Asimismo, muchas
otras aldeas donde no hubo masacres, porque la población
huyó, fueron quemadas o destruidas. En general, el período
de las masacres indiscriminadas o masivas (1981-1982) coincide con
la destrucción física de las comunidades, porque ambas
violaciones al derecho internacional de los derechos humanos y al
derecho internacional humanitario formaban parte de una misma operación,
conocida como "tierra arrasada".
957.
Uno de los propósitos
de estas operaciones de tierra arrasada era "despejar" el área
de población; al que no mataban lo obligaban, por el terror,
a desplazarse hacia otras regiones. De esta manera, la guerrilla
quedaba sin posibilidades de abastecerse. En los planes de campaña
existió una orden expresa de "arrasar con todos los trabajos
colectivos de siembra que la subversión posee en determinadas
áreas donde se ha comprobado plenamente la participación
activa y de colaboración de aldeas comprometidas que simpatizan
y están organizadas por la subversión".114
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