file:///C%7C/GUATEMALA/cap2/vol2/Indice%20general%20del%20informe
file:///C%7C/GUATEMALA/cap2/vol2/Anterior
file:///C%7C/GUATEMALA/cap2/vol2/Siguiente

Capitulo II
Las Violaciones de los Derechos Humanos y Los Hechos de Violencia

Volumen 1
Estrategia y Mecanismos de las Partes

Volumen 2
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 3
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 4
Los Hechos de Violencia

Capitulo II: Volumen 4

Infracciones cometidas en operaciones militares

265.

     Los hechos de violencia no se presentaron exclusivamente dentro del contexto del enfrentamiento armado. En las operaciones militares se produjeron hechos que afectaron a la población civil no combatiente. Algunos de estos casos, que se expondrán a continuación, tratan de los civiles muertos o heridos358  en hostilidades, es decir, como víctimas de ataques que en principio eran dirigidos por miembros de la guerrilla contra combatientes u objetivos militares. Otros son los civiles muertos o heridos por colocación de minas, bombas trampa u otros artefactos; estas armas convencionales que pueden considerarse como excesivamente nocivas y de efectos indiscriminados, también fueron utilizadas por la guerrilla y por sus características afectaron a civiles que no participaban en el conflicto. Finalmente, se quiere mencionar otros casos de civiles que fueron obligados por elementos de los grupos guerrilleros a migrar de manera forzosa de su residencia o de su sitio habitual de trabajo, y que durante su desplazamiento murieron por causas diversas como enfermedad y hambre, entre otras.

 

Civiles muertos o heridos en hostilidades

266.

     Durante las operaciones militares planificadas por las organizaciones guerrilleras contra el Ejército, tales como emboscadas y combates, en algunas ocasiones miembros de la población civil resultaron afectados. Se dieron hechos en que quienes no participaban en los enfrentamientos, resultaron muertos y heridos. Las tres organizaciones realizaron acciones de estas características, que se sucedieron sobre todo durante la década de los ochenta.

267.

     La toma de la cabecera departamental de Sololá, el 27 de octubre de 1981, según testigos presenciales, fue una experiencia terrorífica. Al principio cuando escucharon el tiroteo, pensaban que eran cohetes, puesto que el 28 de octubre es la Fiesta de San Simón. Pero cuando siguió la balacera se dieron cuenta que era un combate. La gente que se encontraba paseando o trabajando en el centro urbano se escondió donde pudo. Sin embargo algunos civiles fueron muertos por el EGP, incluyendo una niña de sexto de primaria y el director de la Escuela Tipo Federación, miembro de la corporación municipal, "la guerrilla entró y le ametrallaron".359 

 

     "Allí atacamos puestos de fuerzas represivas, demolimos instalaciones gubernamentales, le causamos bajas al enemigo, entre ellas el gobernador departamental y el jefe de la Policía local (...)".360 

268.

     El 11 de junio de 1982 el EGP tomó la aldea de Las Pacayas del municipio de San Cristóbal Verapaz. La acción de la guerrilla produjo como respuesta un combate con las PAC que arrojó como resultado cerca de 35 personas muertas, la mayoría civiles.

 

     "En este enfrentamiento hubo 22 guerrilleros muertos, el Ejército no reportó bajas, un promedio de 19 a 20 personas muertas civiles".361 

 

Civiles muertos o heridos por colocación de minas, armas trampas u otros artefactos

269.

Las minas, trampas y otros artefactos, al no estar dirigidas de forma directa contra un objetivo militar, representan un peligro para la población civil; no sólo durante la época de hostilidades donde existe una posibilidad real de ocasionar un mayor número de víctimas, sino inclusive después de finalizado el conflicto armado, pues hasta no haber sido retiradas el peligro no cesa.

 

     "La mina puede describirse como un combatiente que nunca yerra el blanco, que ataca a ciegas, que no porta armas abiertamente y que puede causar víctimas mucho después de que hayan cesado las hostilidades. En resumen, este artefacto, que practica un terrorismo inimaginable, es el mayor violador del derecho internacional humanitario".362 

270.

     Las organizaciones guerrilleras recurrieron a este tipo de armas y por su carácter indiscriminado causaron muertos y heridos dentro de la población civil. La CEH pudo contrastar algunos casos que se reportan a partir de la década de los ochenta en regiones donde los tres grupos insurgentes tuvieron presencia armada.

271.

     A raíz del desplazamiento forzado que se vio obligada a realizar la familia Caal Pacay, como resultado de una operación militar desarrollada en octubre de 1982 en el parcelamiento Chisubín, del municipio de Lanquín, Alta Verapaz, lograron internarse en las selvas de Petén. Una noche, José Caal Pacay, enredó su pie en una pita que había en la espesura y creyendo que se trataba de un bejuco, tiró el pie cuando se escuchó una tremenda explosión y con la luz de la detonación se vio "volar" el cuerpo de José hecho pedazos.363 

272.

     El 20 de agosto de 1984 en la aldea Barranca de Gálvez, municipio de San Marcos, departamento de San Marcos, el menor de 12 años Edgar Gabriel Rodríguez resultó herido por la explosión de una granada de fragmentación lanzada por los guerrilleros quienes la tiraron al advertir cercana a sus campamentos la presencia del niño.364 

273.

     El 15 de enero de 1990 miembros de la guerrilla realizaron una "tapada"365  en la carretera que comunica San Lucas y Santa Rosa en Ixcán, Quiché. Cuando varias personas procedieron a desbloquear la carretera, al mover el último tronco de madera que obstaculizaba el paso, estalló una mina. Como consecuencia de la explosión murieron Antonio Martínez Castañeda, Eduardo Morales y otra víctima mortal sin identificar; también resultaron heridas siete personas.366 

274.

     El 30 de marzo de 1992 en la aldea San Lucas Ixcán como efecto de una mina Claymore resultó muerto el menor Enrico Pelico Herrera, de 14 años, y herido su hermano Anacleto Pelico Herrera.367 

 

     "Fue un día martes 3, salió de la comunidad de Sacuchum, Dolores, y en el trabajo le detonó una bomba un día jueves 5 de marzo de 1995. Julio Eliseo Ramos Gómez, de 19 años ... había ido a trabajar al corte de mimbre en la finca El Porvenir, San Pablo [departamento de San Marcos] ... era un trabajo por su cuenta. Iban con otros compañeros e iba otro, mi hijo con él, Emilio Moisés Ramos ... Le trajeron al hospital de San Marcos y luego le trasladaron para Xela pero no le recibieron porque iba de gravedad, entonces lo mandaron a Guatemala al hospital general y ahí falleció ... Fue una bomba porque a él le destruyó su cabeza ... Ellos venían en una vereda y al pararse ahí le estalló la bomba, ... A Emilio solo le lastimó la esquirla, pero Eliseo se paró directamente en la bomba, por eso fue que le causó más daño ... Falleció un día viernes 6 de mayo ... Pues el que ponía las bomba era la guerrilla más bien ... como les buscaba mucho el Ejército ... Y ellos [las víctimas] por necesidad se iban a meter mucho ahí, para trabajar ...".368 

 

Civiles muertos por desplazamiento

275.

     Durante el enfrentamiento armado, miembros de las organizaciones guerrilleras de manera forzada obligaron a los residentes de algunas comunidades a abandonar sus hogares. Durante esa migración, algunas personas fallecieron por diversas causas; por abandono, enfermedad, hambre, entre otras. A continuación se presentan tres casos recogidos por la Comisión, en los años y regiones donde fue más grave el conflicto, que corresponden al EGP.

 

     En 1981 miembros de la guerrilla obligaron a un grupo de civiles de la comunidad San Juan Chactelá del municipio de Ixcán, Quiché, a que los acompañaran a sus campamentos en la montaña. Las hermanas Catalina y Magdalena Che Hub, de seis y siete años respectivamente, que fueron constreñidas junto con sus padres a seguir a la guerrilla, no resistieron la larga y rápida caminata, por lo que fueron abandonadas en un camino de la montaña sin que hasta la fecha se conozca de su suerte final.369 

 

     En un día de 1982 miembros del EGP entraron disparando en la comunidad de Santa María Candelaria, Ixcán, Quiché, y procedieron a quemar las humildes viviendas de los campesinos, cinco en total. Ante tales hechos tuvieron que abandonar su lugar de residencia e irse "sólo con lo que tenían puesto y cargando a sus tres hijos menores", a San Luis, Valle I, Ixcán. Estando en el lugar se encontraron sin nada con que alimentar a los menores y a la intemperie, por lo que éstos enfermaron de sarampión. Cuando el padre regresó se encontró con que uno de sus hijos había fallecido y que ya lo habían enterrado. Pasadas 48 horas, murió el segundo, y el tercero ocho días después. Dice la madre que no se podía comprar medicinas porque la guerrilla tenía sitiada totalmente a la comunidad y no permitía ni la salida ni la entrada de personas. En esa ocasión se desató una epidemia de sarampión y murieron al menos 45 niños, "a diario enterrábamos a cuatro".370 

 

     En otro caso, un declarante afirmó haber sido amenazado si no salía de su aldea con los demás miembros de la comunidad: "Me dijo [un miembro de la guerrilla], si no, tal vez vas a pasar información sobre nosotros al Ejército. Por eso yo, forzosamente, tenía que huirme también".371 

276.

     Asimismo la guerrilla perpetró casos en que restringió la libertad de circulación. Un testimonio colectivo recogido en Santiago, Ixcán, Quiché, dice lo siguiente: que ocurrió a principios de la década de los ochenta.

 

     "La organización con los guerrilleros significaba que ellos casi no nos dejaban trabajar. Nos ordenaron de siempre estar pendientes en nuestro lugar y encargaron un grupo en la aldea para vigilar que nadie en la comunidad saliera. No podíamos salir a trabajar en otra parte porque la guerrilla tenía miedo de que alguien pudiera ir a la zona militar para denunciar".372 

 

 


358  La CEH entiende por herido a cualquier persona que esté inconciente o incapacitada a causa de perforación o desgarramiento en algún lugar de su cuerpo. Regres al Texto

359  Testigo (destacado vecino de Sololá) CEH. (T.C. 278). Regres al Texto

360  EGP, Compañero, revista internacional del Ejército Guerrillero de los Pobres, no 5, enero de 1982 Regres al Texto

361  C 9241. 1981. San Cristobal, Alta Verapaz. Regres al Texto

362  Opinión de un ex delegado del CICR en Gerald C. Cauderay, Las minas antipersonal en "Revista Internacional de la Cruz Roja", Ginebra, julio de 1993 a agosto de 1993, pg. 289-305. Regres al Texto

363  C 12012. Octubre, 1982. Lanquín, Alta Verapaz. Regres al Texto

364  C 7062. Marzo, 1984. San Marcos, San Marcos. Regres al Texto

365  Expresión utilizada para referirse al bloqueo de una carretera con palos y piedras. Regres al Texto

366  C 11138. Enero, 1990. Ixcán, Quiché. Regres al Texto

367  Denuncia presentada el 12 de agosto de 1993 a la Auxiliatura de la Procuraduría de los Derechos Humanos, en el Informe entregado a la CEH compilado por la Asociación Nacional del Café, Tomo IV. Regres al Texto

368  C 7018. Marzo, 1995. San Pablo, San Marcos. Regres al Texto

369  C 11534. 1981. Ixcán, Quiché. Regres al Texto

370  C 11527. 1982. Ixcán, Quiché. Regres al Texto

371  C 6017. Septiembre, 1982. San Mateo Ixtatán, Huehuetenango. Regres al Texto

372  C 6019. 1982. Barillas, Huehuetenango. 1

 

  file:///C%7C/GUATEMALA/cap2/vol2/Anterior
file:///C%7C/GUATEMALA/cap2/vol2/Siguiente

file:///C%7C/GUATEMALA/cap2/vol2/VerdadThis report was produced by the Guatemalan Commission for Historical Clarification (CEH). This web site is maintained by the Science and Human Rights Program of the American Association for the Advancement of Science.

Please report any technical problems with these pages to webmaster@hrdata.aaas.org.
Direct questions or comments regarding the content of the report to pball@aaas.org.

AAAS Science and Human Rights Data Center

file:///C%7C/GUATEMALA/cap2/vol2/CEH%20Web%20Page