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Capitulo II
Las Violaciones de los Derechos Humanos y Los Hechos de Violencia

Volumen 1
Estrategia y Mecanismos de las Partes

Volumen 2
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 3
Violaciones de los Derechos Humanos

Volumen 4
Los Hechos de Violencia

Capitulo II: Volumen 4

Atentados al derecho a la vida: las ejecuciones arbitrarias

21.

     La infracción al derecho humanitario más grave cometida por los miembros del movimiento guerrillero fueron los atentados a la vida. La CEH, bajo la denominación de ejecución arbitraria, comprende todas las muertes imputables a la guerrilla. Para efectos del análisis de estos hechos de violencia, se ha dividido esta sección en tres partes. La primera, sobre los ajusticiamientos, se refiere a la denominación que la guerrilla otorgaba a las ejecuciones de personas ajenas a las organizaciones insurgentes so pretexto de aplicar la "justicia revolucionaria". En este apartado se trata sobre las ejecuciones arbitrarias cometidas contra personas ajenas al movimiento guerrillero, incluyendo a la población civil que no participó en las hostilidades como a particulares que estuvieron vinculados en el enfrentamiento, como los comisionados militares y los miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). La segunda, sobre los fusilamientos, pues ésta fue la denominación que la guerrilla otorgaba a las ejecuciones realizadas en el seno de las propias organizaciones insurgentes so pretexto de aplicar la "justicia revolucionaria". En este apartado se estiman las ejecuciones arbitrarias perpetradas contra miembros de las organizaciones guerrilleras. Se han querido presentar estos hechos utilizando la terminología empleada por la insurgencia, ya que permite entender con mayor claridad lo que realmente sucedió. La tercera y última parte, sobre las masacres, analiza las ejecuciones de carácter colectivo o masivo realizadas por la guerrilla.

 

Ajusticiamientos

22.

     Los ajusticiamientos perpetrados a lo largo del conflicto por las organizaciones guerrilleras no fueron casos aislados, ni efecto de descontroles operativos. Fueron acciones tácticas con claros y definidos objetivos estratégicos, documentados en los escritos de las propias organizaciones y confirmados por sus miembros y altos mandos en las entrevistas con la CEH.

 

Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP)

23.

Los ajusticiamientos representaron las primeras acciones públicas del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), por medio de los cuales el primer contingente armado decidió subrayar su presencia en el territorio guatemalteco y el comienzo de sus actividades militares.

24.

     Los criterios que guiaban ese tipo de operaciones fueron definidos a partir de la Primera Conferencia de 1974. "Las acciones de propaganda armada deben investigar quiénes son los explotadores y los matones que oprimen más a los trabajadores de cada lugar y ajusticiarlos para liberar al pueblo de sus peores enemigos (...), eliminar a los terratenientes más crueles, a los comerciantes acaparadores, a los prestamistas, a los comisionados militares delatores y a todos aquellos que oprimen al pueblo. Así la propaganda armada va dando más confianza al pueblo y va metiendo miedo al enemigo".8 

25.

     Guillermo Monzón fue ajusticiado en el Ixcán, Quiché, el 28 de mayo de 1975.9  Este ajusticiamiento, junto con el de Luis Arenas conocido como el Tigre de Ixcán, el 7 de junio del mismo año 10  formó parte de la primera acción pública por parte del EGP. " (...) El nombre de este señor feudal estaba vinculado a toda suerte de despojos y arbitrariedades. En algunas de sus fincas utilizaba cepos para castigar a los indios rebeldes (...)".11 

26.

A partir de 1975 las ejecuciones de "todos aquellos que oprimen al pueblo", conocidas en el interior del EGP como actos de "justicia revolucionaria", caracterizaron el accionar del EGP en los diferentes departamentos donde sus frentes estaban operando.

 

     "Don Chepe Sosa, lo mataron [a principios de 1980 en el departamento de Suchitepéquez], lo mató la guerrilla porque era un represivo, lo mataron cerca de su parcela ... era un señor oriental (...), él decía cuando estaba tomando que él se cagaba en un indio y se limpiaba con un indio y lo dejaba botado y cuando él quería se volvía a cagar en el indio más y se volvía a limpiar y así, y él siempre era orgulloso cuando tomaba, no le faltaba una treinta y ocho en la cintura, decía que el día que lo mataran pues, él no se iba a dejar matar... él despreciaba a la población indígena ... y cuando lo mataron según los que lo mataron decían que no se supo defender. El trataba mal a la gente de Santo Domingo ... y cuando lo mataron se le dijo que sacara la pistola, que se defendiera porque los indios de Santo Domingo lo iban a matar y lo mataron".12 

 

     "El EGP pasó en diciembre del año 80 y pasaron a llevar a este administrador de la finca que se llama Goyo [departamento de Huehuetenango], se había comportado muy mal y tenía uniforme militar, de guardia de Hacienda (...), había hecho tantas cosas con la pobre gente ... no es porque fue administrador sino que es por lo que ha hecho, incluso en la aldea en los días domingos venía en caballos y si no se cuida la gente se va el caballo sobre ellos pues, y bien armado, venía con pistola. Esta fue la razón que la guerrilla mató a este señor (...)".13 

 

     "En una aldea antes de llegar a Raxyuhá [municipio Chisec, departamento Alta Verapaz] ahí había un coronel retirado del Ejército, él juntamente con su esposa le dispararon a la gente o amenazaban a hombres y mujeres, tenían armas, había mucha intimidación en esa aldea por ellos. Creo que se llamaba Rafael Catalán (...), ninguna autoridad le llamaba la atención, aunque estaban los policías, él agarraba su arma, se alegaba con la comunidad, amenazaba a la gente, disparaba al aire (...) Lo ajusticiamos en el tiempo que se ajusticiaron al alcalde y al juez de Chisec [marzo-abril 1981]".14 

27.

Los comisionados militares fueron el blanco más perseguido por las acciones de "justicia revolucionaria" del EGP.

 

     "Lo que hacían era controlar, amenazar, es un informante del Ejército, denuncia a las personas, cargados de sus armas. Hubieron personas amenazadas sin que estuvieran con nosotros, sólo con el hecho de no aceptar las cosas que los comisionados decían, era suficiente para ser amenazado o matado, lo comprometían con la guerrilla".15 

 

     "Según se dijo él estaba pasando información al Ejército de quienes estaban colaborando con la guerrilla. Se hablaba de que había un listado con todos los colaboradores. Mejor matar a éste antes que el Ejército mate a todo el pueblo, decía la guerrilla".16 

 

     "El 25 de noviembre de 1981 Pedro Wuch Tzampop se dirigía a Quiché con un camión lleno de naranjas. Hacia las 8 de la noche el vehículo es detenido en el Zarco, cruce de carretera que conduce de Retalhuleu a Quetzaltenango, por personas que vestían como soldados, en lo que aparentaba ser un puesto de registro. Bajan del camión al señor y le dan un tiro en la frente. Después de esto los responsables se alejaron, riéndose, y se identificaron como miembros del EGP. Esta persona portaba una credencial del Ejército y había sido comisionado militar desde 1976".17 

 

     "Fermín Ajcalón Xep, Matías Cucuj y Rafael Ajcalón, comisionados militares, fueron ejecutados a las dos de la madrugada del 14 de diciembre de 1987, en el parcelamiento Pampojilá. En esa oportunidad Lucía Cos Ajpuac, esposa de Matías, fue muerta cuando intentó defender a su marido".18 

28.

También los colaboradores del Ejército y los delatores, conocidos como "orejas", fueron buscados y ejecutados por el EGP a lo largo del enfrentamiento:

 

     "El trabajo de las orejas, como nosotros llamábamos a los comisionados militares, en general todos los agentes del Ejército ... el trabajo de ellos era hacer listas de todos los que ellos consideraban que estaban metidos con la guerrilla. Guillermo Monzón fue, una de las acusaciones que había contra él, era eso, que había hecho listas".19 

 

     "Sabíamos que el personal de la guerrilla mataba a los que querían organizarse con el Ejército. Me acuerdo que el 15 de septiembre de 1979, a las cinco de la mañana, la guerrilla mató a Juan Benito Martín en la aldea Sacchén, municipio de Barillas, Huehuetenango. El era un líder de un comité que estaba solicitando terreno de un finquero y que arreglaba documentos relacionados con títulos de terreno. Ese 15 de septiembre, cuatro guerrilleros y dos guerrilleras, ante la comunidad, sacaron a Juan Benito de su casa. Amarraron sus manos atrás en su espalda y en el mero centro le dispararon. En la entrada de Sacchén los guerrilleros colgaron una manta con las palabras: "Por el odio, usted, Juan Benito, te damos muerte".20 

 

     "A un viejito, Lencho Vásquez, del Centro San Miguel, le mató el EGP, era muy respetuoso del Ejército. El EGP llegó a una reunión y nos informó que había ajusticiado a Lencho porque se comunicaba con el Ejército y ha dado listados. ¨Cómo lo saben? pregunté. Porque hubo cambio de tropa y un grupo de guerrilleros se presentaron como soldados a don Lencho y el supuesto nuevo oficial le preguntó por dónde llegas al destacamento y a qué hora. Nos puedes dar la lista de todos los que colaboran, sacó su cuaderno y comenzó a dar nombres. Se confió y dio toda la información".21 

 

     "El 23 de enero o febrero de 1982 un grupo de guerrilleros encapuchados, disfrazados, en horas de la noche ejecutaron a tres familiares en el Granadillo, las víctimas habían prestado servicio militar en la ZM 19 en 1980-82. La guerrilla quiso castigar a la familia descabezándola".22 

 

     "21/09/83. Fueron capturados dos infiltrados cuando se encontraban haciendo trabajo de descomposición dentro de la población (para que se entregaran al enemigo). Ellos son Jacinto Marcos y Juan Luis donde después se les hizo la justicia revolucionaria a las 10.00 de la noche".23 

 

     "El ajusticiamiento de agentes enemigos, responsables de masacres indiscriminadas y de delaciones en contra de la población civil, es en primer lugar un acto de justicia revolucionaria reclamado por el pueblo, y en segundo lugar permite gradualmente la destrucción del poder local enemigo (...)".24 

29.

Según los ex dirigentes del EGP, esa organización guerrillera no tenía una política en contra de las autoridades locales.

 

     "Algo propiamente definido hacia las autoridades civiles no recuerdo que hayamos tenido lineamientos".25  30.

     En un parte de guerra de 1981 el EGP reportó que el 16 noviembre de 1981 ocupó la población de Tecpán, Chimaltenango, y fueron ejecutados seis miembros del poder local.26  En este caso el EGP no menciona si el móvil fue la misma función de autoridad que desempañaban las víctimas o si éstas cometieron acciones represivas en contra de la población. Sin embargo, en los demás casos de ajusticiamiento de alcaldes recogidos por la CEH el móvil parece encontrarse más en su actitud opresora o enemiga de la guerrilla, que en el cargo oficial desempeñado por ellos.

31.

En el departamento de Chimaltenango, donde algunos líderes locales y alcaldes municipales fueron víctimas de la violencia política perpetrada tanto por el Ejército como por la guerrilla, la CEH recibió testimonio de las ejecuciones de Gabino Tubac, Filiberto Osorio Marroquín y Catarino Galindo Marroquín.

 

     Gabino Tubac, indígena kaqchikel, ganó la alcaldía de San José Poaquil en 1980 como candidato del MLN. Su mandato duró sólo tres meses, hasta el 3 de marzo de 1980, en que fue ejecutado por miembros de la guerrilla en la plaza del pueblo.27 

 

     Catarino Galindo Marroquín, ladino, originario de Tecpán, fue alcalde de ese municipio en dos períodos, de 1960 a 1962 y de 1978 hasta la fecha en que fue muerto. Era señalado como "un ladino de pueblo, con poder, abusivo y discriminador con la gente indígena". Fue ejecutado por miembros del EGP el 16 de noviembre de 1981.28 

 

     Filiberto Osorio Marroquín, ladino, ex comisionado militar, fue alcalde de Patzún entre 1981 y agosto de 1982. Tenía una habitación con armas en la alcaldía y expresaba que deseaba "acabar con la gente de Chipiacul para convertir dicho lugar en su potrero". Fue reconocido por algunas personas cuando acompañó al Ejército en una de las masacres de Chipiacul. Fue ejecutado por miembros del EGP el 31 de agosto de 1982.29 

32.

En el departamento de Chiquimula, región Chortí, área de influencia del frente guerrillero 13 de Noviembre, también se produjeron ejecuciones de alcaldes.

 

     "La guerrilla quería llegar a la población a través de los alcaldes auxiliares, el entonces jefe de la guerrilla (...) le pidió a Silvestre Ramos, entonces alcalde auxiliar de Colmenas, que convocara a la población a una reunión para explicarles que lo que ellos buscaban era tierra para trabajarla. Silvestre Ramos se negó y el jefe de guerrilla lo amenazó de muerte. El 25 de diciembre de 1982, días después de haber sido amenazado, apareció en el camino el cadáver de Silvestre Ramos y de su hijo Pedro Ramos, muertos ambos a machetazo".30 

33.

     En cuanto a su política hacia los líderes tradicionales, los ex dirigentes del EGP señalan que pretendían "...que ellos no sólo nos respetaran sino que comprendieran cuáles son las ideas que llevábamos y que ayudaran con la ascendencia que tenían sobre toda la población, que ayudaran a que esta simpatía se tradujera en incorporación y así fue".31 

34.

Algunos informantes de la CEH han evidenciado cómo la implantación de la guerrilla constituyó un desplazamiento y una pérdida de poder para los principales.

 

     "Hubo una época en que ellos empezaron a recoger todas las varas y los distintivos, los recogieron y algunos los quemaron, otros los enterraron ... y entonces allí desapareció prácticamente la autoridad comunitaria en el pueblo por otro tipo de autoridad que surgió de parte de la guerrilla".32 

35.

     Algunos principales fueron ejecutados por el EGP. Después del asesinato en 1976, de Gaspar Pérez en Cotzal, Quiché, se presentó el caso de la ejecución de Sebastián Guzmán, en Nebaj, el 13 de diciembre de 1981.

 

     Aunque el objetivo de la guerrilla no era eliminar la práctica espiritual indígena sino el ajusticiamiento de un "personaje ambivalente, por una parte explotador y represor, y al mismo tiempo representante y máxima autoridad del grupo étnico ixil dentro de Nebaj (...) a petición expresa de los mismos indígenas de los que se suponía que era el guía",33  es innegable el significado simbólico de ataque a la estructura religiosa maya: "Sebastián Guzmán era principal de los principales, el primero, el más grande entre los principales que son la autoridad, en lo que se concentra la esencia de la tradición, la cultura, la fuerza étnica y las costumbres mayas, y sobre cuyas espaldas recae la vida y el futuro de la comunidad".34 

 

     "Su muerte adquiere una doble dimensión: la del ajusticiamiento de un jerarca indígena traidor a su etnia y la del exponente de una clase que se derrumba definitivamente, los explotadores".35 

36.

     La CEH recibió testimonio de un caso de una ejecución de un líder tradicional. El 30 de mayo de 1982, en el cantón Tubalá, del municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros de la guerrilla ejecutaron a Marcos Ris, guía espiritual maya. Según el declarante la víctima nunca aceptó a los insurgentes y hablaba mal de ellos, decía que eran haraganes y que no trabajaban. No les daba comida tampoco cuando la solicitaban. El día que llegaron por él intentó atacarlos con machete pero fue despojado del mismo. La esposa quiso intervenir y fue amarrada a un palo. En eso la víctima intenta escapar, corre, se dirige hacia una loma cercana y allí cayó muerto cuando le disparan.36 

37.

En algunas las ejecuciones la guerrilla consultó la opinión de la población con el propósito de involucrarlas en la planificación de la decisión y ganarse su confianza.

 

     "En abril del 81 estaba en Ixcán y escuché de la muerte del alcalde y juez de paz, fue ajusticiamiento del EGP, porque ellos eran personas que andaban cobrando cualquier delito que hacía la población: un árbol, etc. Obligaban a la gente a traer agua y leña para sus casas. El ajusticiamiento la comunidad lo pidió, fue una opinión de mucha gente y el EGP confirmó el ajusticiamiento en el momento oportuno, todo esto fue planificado, previsto, esto fue en el mes de marzo o abril".37 

 

     "Piden que no se hagan ajusticiamientos de los orejas, sino que les demos ideas para que ellos mismos presionen a los orejas, ya lo han hecho en algunos momentos, piden que los ajusticiamientos que se hagan sean a los orejas más activos, que son unos tres o cuatro, que se haga abierto con balas".38 

38.

     El procedimiento utilizado por la población para indicar al EGP quiénes eran los opresores y los informantes del Ejército había adquirido en ciertas áreas del altiplano la misma forma utilizada por el Ejército para individualizar a los supuestos guerrilleros, o sea, mediante la elaboración de listados. El "juego de los listados" fue de hecho aprovechado también para delatar gente a la guerrilla. Las denuncias de la población se confundían a veces con viejos conflictos locales, entre familias, por tierras u otros tipos de venganzas.

 

     "Teníamos previsto la injerencia de nosotros en no dejar en las manos de la población cuestiones de ajusticiamientos, nunca se llegó a un linchamiento. En algunos casos delicados, lo que sí hubo en 80-81 eran varios casos de ajusticiamientos de orejas y autoridades locales reaccionarias".39 

39.

     Según los representantes de las organizaciones guerrilleras, antes de proceder a un ajusticiamiento siempre investigaban las denuncias que recibían de la población sobre los supuestos colaboradores. "Para no caer en el error de eliminar a personas que pueden llegar a ser convencidos de la necesidad de la revolución".40 

 

     "Nosotros investigábamos porque la primera idea era que puede haber venganzas porque de hecho siempre hay rencillas de diversos tipos entre la población, pleitos etc., entre familias, personas etc. Entonces tratábamos de evitar eso. Ahora si ocurrió o no ocurrió, de todas maneras, dentro del desarrollo de la guerra donde había acciones militares, acciones de guerra casi a diario, etc, y de repente por allí alguien resultaba muerto pero que no habían sido las fuerzas guerrilleras, muy probablemente algún vecino con otro tomó una acción de venganza. Puede ser".41 

 

     "Tenía que ser bien comprobado que si en la realidad era justo que a aquel lo ajusticiaran y si no. Porque muchos ajusticiamientos no se hicieron porque muchas veces hay quienes, hay odios y todo eso teníamos que examinar muy bien".42 

40.

     Como pauta general la guerrilla no procedía de inmediato a la ejecución de la víctima designada, sino que le hacían unos llamados de atención: "...después de haber comprobado los hechos, antes de ajusticiarlo, se seguía un procedimiento que consistía en una serie de llamados de atención, antes por parte de la comunidad, después por parte de una pequeña unidad de combatientes en privado, y por último por parte de los combatientes en frente de su familia".43 

 

     "Mosquitos les llamábamos, por las llamadas de atención, una, dos y tres veces; si no hacía caso y si seguían con la actitud mala con la comunidad, entonces actuamos, siempre los advertimos a través de un volante firmado como EGP, lo hacíamos directo hasta la casa, a veces no cambiaban, al contrario, actuaban más con fuerza".44 

41.

En varios casos hablaban con la persona denunciada para que abandonara sus acciones.

 

     "Venía a sacar informaciones [un comisionado militar], se disfrazaba para sacar información, entonces él se encargaba de hacer la lista y pasar al Ejército; fueron algunos casos así de que antes de que ese colaborador hiciera masacres, hay que eliminarlos antes, para que se muera él y no se muera un montón de compañeros, y otras veces sólo se amenazaba, se llegaba a la casa y mira vos, estás haciendo ese trabajo, pero deja la oportunidad, a quién estás matando es a tus vecinos, es a tus gentes, muchos se salvaron así y dejaron de ser colaboradores del Ejército".45 

42.

     Otras veces se les daba un término de tiempo para que dejaran el lugar: "El día 3 de octubre, en el municipio La Democracia, Escuintla, ocupamos militarmente la finca Santa Cleotilde. Destruimos los tractores y las oficinas. Se hizo un juicio popular al administrador de la finca por malos tratos a los trabajadores. Se le otorgó un plazo para abandonar el lugar".46 

 

     "La víctima quien por ese entonces luchó por no perder su tierra. A la guerrilla no le pareció y lo amenazó públicamente, con pintas y escritos, primero señalando que sólo le quedaban quince días de vida. Después apareció otro mensaje público que decía que le quedaban ocho días de vida. En el día indicado, lo mataron. Entraron en su casa en la tarde y lo sacaron. Apareció muerto a la mañana a unos cien metros de su casa, con un lazo en el cuello. Lo enterraron allí, cerca de su casa. A raíz de éste caso y una muerte después, casi todos los que se quedaban todavía, se fueron a México".47 

43.

     En los primeros años, cuando la mayoría de los miembros de la Dirección Nacional estaba oculta en la montaña, la decisión para autorizar este tipo de acciones era tomada a nivel de Dirección Nacional.48  Con el desarrollo de la organización y la constitución de los frentes guerrilleros, a partir de 1979-1980, las decisiones empezaron a tomarse a nivel de dirección de frente, por medio del representante de la Dirección Nacional que se encontrara presente. Sólo en casos excepcionales recurrían directamente a la Dirección Nacional.

44.

Una vez decidida la sentencia de muerte, el condenado no tenía derecho a ninguna defensa, sólo se le explicaba las razones de la decisión, a veces en privado y a veces en presencia de la población.

 

     "Los juicios prácticamente se hacían en las reuniones (...) pues se reunía con él y se hablaba todo eso, pero no había posibilidad en lo absoluto de defensa. Una vez que se tomaba la decisión ya no había escapatoria, a nadie se le ponía para que lo defendiera, por ejemplo, en todo caso la reunión que se hacía era para explicar las razones de porqué. Y muchas veces se hizo frente a la población, y se decía, aquí está este señor y lo vamos a fusilar por esto, esto y esto, y no se pedía preguntas, inclusive se decía: nadie del público hable, porque ya nosotros habíamos recabado toda la información en la población y la mayoría de la gente quería que se le fusilara".49 

45.

     Sin embargo, según algunos dirigentes del EGP, no todos los ajusticiamientos pudieron contar con la aprobación de la Dirección del Frente: "...no teníamos que forzosamente solicitar la aprobación de nuestros jefes de distrito u otros, pero dependía de la situación. O sea, a veces eran decisiones locales y mucho dependía del encargado local".50 

46.

Muchos representantes de la guerrilla dentro de la comunidad abusaron de su jerarquía, sobre todo entre 1981 y 1982, en contra de sus comunidades, anteponiendo problemas familiares, personales, y ejecutando a los que estaban en contra de sus órdenes; algunos vecinos informaron que dentro de ellos mismos masacraron a varias personas.

 

     "Lo que se había perdido, y es evidente, era el control general de parte de la Dirección sobre todas las actividades que hacía su organización, y entonces algunas las seguían dirigiendo y realizando dos, tres compañeros ahí, con sus criterios lo hacían, algunas veces correctamente otras veces cometiendo errores".51 

47.

Además de los dos comandantes que se habían insubordinado en el interior del país durante buena parte de 1982, sólo estaban dos miembros de la Dirección Nacional; sin embargo se encontraban al norte de Huehuetenango, con conocimiento parcial de lo que estaba pasando en los otros frentes.

 

     "Era una situación confusa, también porque yo, por ejemplo, estuve desconectado mucho tiempo y que ya no hay comunicación con la dirección, pero convencido de que el trabajo se hace (...), así sucede con otros compañeros que cometieron abusos".52 

48.

El frente guerrillero Ho Chi Minh, en Quiché, también se había quedado fuera del control de la Dirección Nacional, tras la muerte, el 13 de julio de 1982, de su dirigente, único miembro de la Dirección Nacional que quedaba en la región.

 

     "Decidieron ajusticiamientos, ya no la dirección de frente, sino que jefes de unidades decidieron ajusticiamientos sobre todo en el caso concreto del frente Ho Chi Minh (...), un tiempo en el que fueron Jefes de Unidades (...); entonces cuando iban a cumplir sus misiones que les daba la jefatura las iban a cumplir como les daba la gana y cuando alguien de la población o ellos mismos decidían, como eran de allí y tenían enemigos y ellos decidían que había que ajusticiar a alguien, lo hacían".53 

49.

A partir de septiembre de 1981 los partes de guerra reportaron un número muy alto de ejecuciones realizadas por el frente Augusto César Sandino, que estaba al mando de un comandante quien encarnaba la línea más militarista y cortoplacista dentro del EGP.

 

     "Había una improvisación tremenda, pero también un tipo de arengas por parte de [el Comandante del frente Augusto César Sandino], principalmente, donde ya consideraciones humanas llegaban a quedar fuera, y por eso dio lugar a una cantidad de excesos".54 

 

     "En diferentes municipios hemos aplicado la justicia revolucionaria a 70 agentes del Ejército. Eliminando así el poder local que las fuerzas represivas tenían en estos municipios y empezando a construir el Poder Local Revolucionario".55  Para el mes de septiembre los partes de guerra habían reportado "ajusticiamos a 97 agentes enemigos implicados en diferentes hechos represivos, en distintas localidades del país".56 

50.

     Las ejecuciones en la ciudad también se decidían en un ámbito de Dirección Nacional. Esas acciones eran dirigidas contra personas vinculadas al ejercicio de la violencia política auspiciada por el Estado.

 

     "Personajes con una trayectoria de represión, con una trayectoria de involucramiento directo y personal en la represión, personajes conocidos, sí se definieron una serie de criterios, no era cualquier tipo de acción o cualquier persona que fuera señalada o acusada, sino personajes, porque se planteaban objetivos de justicia revolucionaria, como se le llamaba, textualmente con ese nombre, pero al mismo tiempo objetivos propagandísticos que eso trascendía, que tuviera resonancia fuerte, por tratarse de personajes conocidos".57 

51.

     Las operaciones eran ralizadas por unidades especiales y planeadas con base en informaciones sobre los desplazamientos y rutinas de la víctima. El atentado estaba "basado en la sorpresa, la potencia de fuego y la velocidad", como lo describió Mario Payeras, ex comandante Benedicto, responsable del frente urbano entre 1980 y 1981.58  52.

     La mayoría de las veces el EGP reivindicó la autoría de esas acciones informando a los medios de comunicación el motivo de las mismas. El 13 de junio de 1980, los esposos Carlos Bickford y Christa Neutze de Bickford, propietarios de la empresa de muebles y artículos de madera CAMSA, fueron ejecutados en el Boulevard Vista Hermosa, en la zona 15. En un comunicado público fechado el 14 de junio, el EGP se responsabilizó del hecho.59 

 

     "Todas las acciones de ajusticiamiento las reivindicábamos y lo dábamos a conocer en el Informador Guerrillero ...explicábamos a la gente por qué hacíamos la justicia".60 

 

     "En acción de justicia revolucionaria fue ajusticiado el 15 de abril en la ciudad capital, el jefe de seguridad de la empresa Coca Cola, culpable del asesinato de tres trabajadores que trataban de impulsar la organización del sindicato".61 

53.

     La primera ejecución en la capital fue realizada el 13 de diciembre de 1975 y marcó el comienzo de las hostilidades en el frente urbano. La víctima fue el diputado Bernal Hernández, ex militar del 13 de noviembre y ex miembro de las FAR, juzgado "traidor del movimiento guerrillero y además delator y responsable de muchos asesinatos de base de apoyo de la guerrilla de los años 60".62  Pocos meses después, el 21 de abril de 1976, el EGP realizó otra ejecución esta vez en contra el coronel Elías Osmundo Ramírez, Cervantes, jefe de la unidad de Inteligencia del Estado Mayor Presidencial.

54.

     Los "ajusticiamientos" realizados por el EGP tuvieron diferentes modalidades. A veces, por ser el individuo demasiado peligroso o hallarse armado, o si por otras razones no lograban capturarlo y presentarlo frente a la población, lo apresaban por medio de emboscadas.

 

     "Ahí sólo se le ajusticiaba sin presencia de nadie más, se dejaba una nota explicando".63 

 

     "En aquel entonces [1980] estaban los comisionados militares. Héctor Pineda, del centro Cocales, en un día que desconozco la fecha, un día salió de su casa para ir a Pueblo Nuevo y la guerrilla le hizo una emboscada y le mataron".64 

     "En marzo de 1982, en la aldea Acal, del municipio de San Ildefonso Ixtahuacán, fue ejecutado el señor Pedro Ordóñez Domingo, en el camino cerca del crucero para San Miguel. Junto a su cadáver se encontraron unos documentos con letras del EGP".65 

55.

Se presentaron algunos casos en que las víctimas fueron ejecutadas en sus propios lugares de residencia.

 

     "El señor Juan Miguel López había viajado a la cabecera departamental de Huehuetenango el día viernes 7 de mayo de 1982, a vender quince quintales de trigo y el día sábado 8 regresó a la aldea Onlaj, municipio de Concepción Huista, Huehuetenango. Se recuerda que en la mañana la víctima estuvo trabajando en su terreno sembrando milpa y que por la tarde fue a ver unas bestias. Se dirigió a su casa y después de la cena cuando estaba sentado en la cocina, escuchó que llegaban unos hombres. El declarante refiere que sacaron a la víctima por la fuerza y que lo llevaron con violencia al patio y como a ocho varas de la casa lo degollaron con un hacha propiedad del mismo. Dice que los hombres tenían uniforme verde olivo. Se recuerda que a la esposa de don Juan le dijeron que él era oreja del Ejército y que por ese motivo lo estaban ajusticiando y que si se enteraba que ella seguía hablando mal de la guerrilla, volverían en quince días y que también la iban a ajusticiar".66 

 

     "El 1 de enero de 1981 fue asesinado [Victoriano Matías, primer presidente de la Cooperativa Ixcán Grande] por la guerrilla. Le acusan de doble agente, es cierto que le daban jalón en helicóptero, era un gran trabajador productivo (...) El no actuó con precaución, llega a su casa de noche. Le llegaron a buscar tres hombres y le llamaron, él sale con su señora y sus niños y le matan".67 

56.

     Los testimonios también hablan de ejecuciones realizadas en el curso de una acción de propaganda armada como en el caso del finquero Enrique Brol, ejecutado públicamente durante la toma de Nebaj, cabecera municipal de Quiché, en 1980.68 

57.

     El 18 de diciembre de 1981 un grupo de guerrilleros tomó la cabecera municipal de Cunén, Quiché. Los miembros del EGP realizaron un mitin en el que dijeron a la población que conocían muy bien a las personas que el Ejército obligaba a que los alimentaran cada vez que llegaban a la población para reunirse con los miembros de la PMA, lo que era un abuso contra la población. Antes de terminar los discursos los guerrilleros ejecutaron a Felipe Pérez Jerónimo, ayudante del comisionado militar. Los guerrilleros estuvieron buscando al policía municipal para "ajusticiarlo" pero no lo encontraron.

 

     "Ese mismo día nuestras unidades guerrilleras tomaron militarmente la cabecera municipal de Cunén, realizaron acciones de propaganda armada y varias acciones de sabotaje. Recuperamos medicinas y ajusticiamos a un reaccionario. También realizamos pintas".69 

58.

     En algunos casos la población misma fue obligada a participar en la ejecución. Algunos testimonios recogidos por la CEH se refieren a casos ocurridos en el departamento de Huehuetenango, Frente Comandante Ernesto Guevara, donde en el período 1981-1982 se cometieron los más crueles "ajusticiamientos" que diseminaron terror en la población, como se aprecia en el apartado sobre esta unidad guerrillera.

 

     "Hubo por ejemplo ese caso cuando la guerrilla ajustició a un señor de Stikajo, [ San Miguel Acatán ] José Francisco se llamaba. El trabajaba para una compañía y se había ido a Huehuetenango para comprar gasolina. El EGP opinaba que como la compañía era gubernamental, esto reflejaba mal sobre José Francisco. Ellos prohibieron participación en cualquier organización del gobierno. Además, ese José Francisco tenía bastante dinero. No muchísimo pero algo y por esas razones los guerrilleros decidieron matarlo. De hecho lo sacaron de su casa en Stikajo y lo llevaron al pueblo, donde reunieron a toda la gente. Tal vez asistieron unas 150 personas, uno de ellos el sacerdote Andrés de Ixtahuacán. La guerrilla colgó José Francisco de una ceiba en el mero centro. Luego, el jefe de la guerrilla obligó a todas las personas presentes de matar el señor a puro golpes. Con un garrote grande, uno por uno, la gente tenía que darle un golpe a José Francisco. También obligaron al sacerdote de participar pero él se negó. Entonces el jefe apuntó su arma para obligar al sacerdote de obedecer pero el sacerdote salió con la cara pálida".70 

 

     "Fue un día en el año 81 que un conocido mío de la aldea Taquiná salió para Huehuetenango para comprar ropa. Parece que allí en Huehue empezaba a chupar y al regresar a su casa andaba bastante bolo. Pasando por caserío Meté, cerca de San Miguel Acatán, él, siendo borracho, se metió a una casa y empezó a molestar a la gente. El dueño de la casa se encabronó mucho. Lo agarró y decidió entregarlo en manos de la guerrilla. Es eso lo que pasó. La guerrilla lo llevó a San Miguel Acatán y allí convocó a la gente dando la recomendación a todos de llevar palos. Entre 400 y 500 personas se presentaron. Yo también fui a ver lo que iba a pasar. Cuando estábamos reunidos, dos guerrilleros nos preguntaron: "Ahora, los que quieren que lo matemos, levanten sus manos". La mayoría de la gente presente levantó su mano. Estaban de acuerdo de matar al pobre hombre. Entonces los guerrilleros lo colgaron en un árbol, amarrando sus pies y piernas al árbol, así que se encontraba tal vez a un metro de distancia del suelo. Luego llamaron a todos de pegar al hombre con sus palos. Los primeros para presentarse fueron los dueños de la casa, dos hombres y dos mujeres. Uno por uno con sus palos le pegaron duro en la cabeza y le salió mucha sangre. Después de ellos se presentaron entre 30 y 34 personas más, que también le pegaron fuerte. Primero con sus palos y después también con machete. Yo pude verlo bien. Era muy feo. Francisco, así se llamaba la víctima, estaba gritando y llorando con dolor y con cada golpe se debilitó más. Sin embargo la gente no se cansó de pegarlo hasta que le tenía casi muerto. Cuando ya no estaba gritando ni moviéndose, los guerrilleros con machete cortaron el lazo en sus piernas con el cual lo habían amarrado al árbol. Con un gran golpe se cayó al suelo, y si no era muerto ya, allí se murió. Mientras que los guerrilleros presentes eran bastantes, se huyeron, la gente enterraron el cadáver de Francisco en el campo santo".71 

59.

     En algunos hechos, por el desarrollo de las operaciones mismas o por simple suerte o azar, las víctimas sobrevivieron al atentado perpetrado contra su vida. A continuación se presentan algunos casos de esas ejecuciones fallidas que ocasionaron lesiones graves.

 

     "El 3 de febrero de 1981 en la aldea Santa María Candelaria, Ixcán, Quiché, miembros de la guerrilla sacaron de su residencia al alcalde auxiliar, Jorge Fortunato Funes Argueta, lo tendieron en el suelo y le propinaron cuatro balazos. La víctima se hizo el muerto y los insurgentes, al creer que se encontraba sin vida, abandonaron el lugar. El señor Funes Argueta perdió un ojo y quedó con una insensibilidad en la mandíbula. En repetidas ocasiones los guerrilleros le habían amedrentado para que se uniera a sus fuerzas, recibiendo siempre una negativa por parte de la víctima".72 

 

     "El 10 de enero una unidad guerrillera lanzó granadas contra la residencia de varios comisionados militares. Dos de ellos murieron y un tercero resultó gravemente herido".73 

 

     "El 26 de febrero fuerzas de nuestro Frente Guerrillero Otto René Castillo realizaron un operativo de ajusticiamiento contra el jefe de las Reservas Militares, coronel José Vicente Martínez, quien quedó gravemente herido".74 

 

     "El 27 de abril de 1982 en la aldea Xenaxicul del municipio de Aguacatán, Huhuetenango, miembros del EGP atentaron contra la vida de Diego Imul Pú, quien quedó herido. La víctima había sido soldado y la razón del hecho fue que les caía mal".75 

 

     En una fecha de 1982 un grupo de guerrilleros "vestidos de verde olivo" interceptaron al comisionado militar de la aldea El Granadillo, colaborador del Ejército, lo sorprendieron a cuchillazos y machetazos dejándolo moribundo. La víctima se había ganado muchos enemigos dentro de la comunidad por a actividad que desempeñaba a favor del Ejército.76 

 

     "El 30 de mayo de 1983, en la finca Cantoira, municipio de La Gomera, Escuintla, Leocaldio Valladares Castañeda fue herido por tres impactos de bala que lo dejaron inválido. Antes de su atentado había recibido tres volantes anónimos firmados por las FAR donde se le ordenaba abandonar su trabajo como administrador de la finca".77 

 

     "El 16 de mayo de 1989, en la aldea San Lucas, municipio Ixcán, Quiché, el agricultor Mariano Paau Lucas Gómez resultó herido a consecuencia de un hostigamiento realizado con fuego de fusilería y granadas, por miembros del EGP".78 

 

El Frente Guerrillero Comandante Ernesto Guevara y la violencia revolucionaria

60.

     Los testimonios recogidos por la CEH apuntan al Frente Guerrillero Ernesto Guevara, que operaba en el departamento de Huehuetenango y en el área del Ixcán en el norte de Quiché, como responsable de los "ajusticiamientos" más crueles de la guerrilla, cuyo carácter ejemplar y disuasorio aterrorizó a la población en los años más encarnizados del enfrentamiento. Los casos que se presentan a continuación son muestra de ese proceder.

61.

La gran ofensiva lanzada por el Ejército a finales de 1981, como se explica en el apartado sobre el EGP, dejó los frentes guerrilleros aislados entre sí y fuera de control de la Dirección Nacional.

 

     "El año 82 fue el tiempo en que hubo muchos cortes de lo que es el funcionamiento de la Dirección Nacional y por lo tanto el funcionamiento de toda la organización, hubo partes que quedaron seccionadas del resto".79 

 

     "La organización, al ser fuertemente golpeada, perdió numerosos cuadros formados con una calidad humanística y política mayor ... los vacíos dejados por estos compañeros con mejor experiencia fueron llenados por compañeros inexpertos ... hubo en diferentes momentos decisiones tomadas por mandos inferiores o por compañeros responsables a niveles zonales...".80 

62.

Sin embargo la violencia que se desató en este frente parece más bien ser la respuesta del EGP en el ámbito local a la táctica contrainsurgente de disputarle su base social.

 

     "Los años 80-81 eran los más fuertes en cuanto a las operaciones de la guerrilla y el apoyo que gozaba del pueblo (...) Tal vez al inicio la guerrilla se comportó bien, pero poco a poco empezaron a amenazarnos y matarnos. Ya no era voluntaria la organización de la gente (...) La guerrilla venía a cada rato para pedirnos pisto y comida. También nos prohibieron salir de nuestras aldeas. Querían que estuviéramos pendientes en nuestras aldeas y los CCL eran encargados de vigilarnos. Los guerrilleros amenazaron a todos los que no querían cumplir".81 

63.

     La preocupación por la gradual pérdida de su base de apoyo se encuentra expresada en algunos documentos internos del EGP. El 2 de noviembre de 1982, en un informe de distrito, el EGP reportaba acerca del Frente Comandante Ernesto Guevara: "(...) en casi todas las localidades tenemos compañeros en pequeños grupos, porque dentro de ellos se tienen desconfianza, por eso no hablan de la organización, porque sí hay mucha gente que se nos volteó.82  En este distrito la gente está en tres partes, una parte pequeña son los que presionan a los demás para que ya no sigan en la lucha, una buena parte está neutral, y una parte que (...) son los que nos buscan".83 

64.

En este análisis del EGP, de las 28 comunidades mencionadas (cuyos nombres no son legibles) sólo tres siguen apoyando 100% a los alzados mientras siete resultan totalmente en contra de ellos y de una decena no tienen información.

65.

En el mismo documento el EGP mencionaba la falta de colaboración por parte de su base social:

 

     "En la población los compañeros resisten a que operemos, por ejemplo no quieren guiar a donde viven los reaccionarios para ajusticiarlos, tampoco quieren salir a guiar a los compañeros cuando van a salir a otra parte (...); es difícil en realidad operar ya que si las bases se queman el enemigo las puede reprimir rápidamente y cortar nuestras bases de apoyo, y de las bases no en todas hay la disposición de mantenernos; dan información y abasto pero no quieren que tardemos o que se tenga campamento para no dejar huella y se pueden quemar".84 

66.

En documentos anteriores el EGP había manifestado su preocupación por mantener el control sobre su base social frente al avance del Ejército.

 

     "Las condiciones en las que nos encontramos actualmente, principalmente en lo que respecta a nuestras bases de apoyo, no serán únicas en la actual ofensiva, el enemigo hará esfuerzos por querer arrancarnos a esta base social o neutralizarla por medio del terror, la confusión y la amenaza. Todos nuestros organismos dependen del pueblo y sin el aporte de éste, el cumplimiento de las tareas se hace difícil y en algunos casos imposible".85 

67.

Otra preocupación, comunicada en el mismo documento, son las armas que se habían quedado en poder de la población que ya se estaba organizando en patrullas civiles, por ellos denominadas "bandas reaccionarias".

 

     "Es sabido que muchos compañeros de la población tienen armas en su poder y que en algunas ocasiones nosotros mismos les ayudamos a arreglarlas, limpiarlas o enseñamos a desarmarlas, disparar y hasta tal vez les dimos algunos cartuchos, pero ahora esas armas están apuntando contra nosotros. Hay lugares en los que la gente tiene armas y que aún no han sido tan confundidos por el enemigo con eso de las patrullas civiles, considero que para evitar que estos compañeros en un momento dado volteen sus armas contra nosotros se les deben de recoger decirles a ellos que por medida de seguridad sus armas estarán en calidad de depósito con las FIL [Fuerzas Irregulares Locales], GD [Guerrilla Distrital] o en las unidades militares".86 

68.

A la organización de las PAC respondieron en algunos casos las ejecuciones de la guerrilla.

 

     "Se ha de destacar que con la creación de las PAC se invirtieron los papeles. Lo consiguen a través del terror. Masacran y a los sobrevivientes les obligan a patrullar. El error del EGP fue no comprender esto a tiempo, y cometieron muchos errores. Muchos de los que antes les apoyaban se hicieron patrulleros y los mataron. Dentro de la organización eso se conoció como terror revolucionario".87 

69.

Entre enero y diciembre de 1982, según un resumen de la actividad militar realizada por el Frente Guerrillero Comandante Ernesto Guevara,88  los miembros de "bandas reaccionarias", "orejas" y colaboradores "ajusticiados" se encuentran distribuidos en una curva de incremento que partiendo de 10 casos en enero, supera los 37 en mayo y el 15 de junio alcanza un pique de 82, 86 y 52 en julio, agosto y septiembre, para después bajar de nuevo y cerrarse con 14 en diciembre.

70.

     En la región Huista, hubo varios "ajusticiamientos" realizados por miembros del EGP. Durante las entrevistas los ex combatientes han reconocido la autoría de la organización en la mayoría de los casos que se les atribuyen. Los justificaban asegurando que las víctimas eran traidores, usaban su nombre en acciones ilegales como robos, eran comisionados militares que habían cometido abusos con los reclutamientos forzosos, habían criticado a la organización públicamente, eran "orejas" o patrulleros que llevaban listados a los destacamentos militares, etc. Los "ajusticiamientos" en este frente destacaron por su crueldad.

 

     "Todavía no se había sentido el verdadero choque pero empezó a sentirse la presencia del EGP en el pueblo, varios comandantes eran de allí. Ya estaban identificados y se sabía a qué cantón pertenecían. La población les apoyaba pero también les pedían explicaciones cuando algo no les gustaba, como cuando mataron a Isaac Armas. Todo el mundo estaba de acuerdo con que era malacate pero no con que lo hubieran matado descuartizándolo. Ese ajusticiamiento fue un miércoles, el viernes siguiente entró un convoy del Ejército y tuvo lugar el primer tiroteo".89 

 

     "El 20 de enero de 1982 en Kaibil Balam, Ixcán, departamento de Quiché, miembros del EGP ejecutaron a Pedro Morales, por haber cuestionado las actividades de los insurgentes en la comunidad. La víctima fue obligada a cavar su propia tumba, fue apuñalado y enterrado vivo".90 

 

     "El 5 de abril de 1982 fue asesinado Hilario Pérez Pablo, en Todos Santos, Huehuetenango. El vivía en San Lucas, era negociante y tenía un camión Hino. En el camino a Todos Santos, en una emboscada de los guerrilleros le bajaron y le mataron con el tubo de quitar las llantas, a puro golpe, y después quemaron el camión. Los que estaban con él reconocieron que era el EGP "porque eran los mismos que estaban en Ixcán".91 

 

     El 23 de junio de 1982, en el caserío Buena Vista, de la aldea la Barranca, del municipio de Aguacatán, Huehuetenango, ejecutaron a los transportistas Virgilio Agustín y Mariano Ordóñez. El primero fue ahorcado ante los viajeros y su hijo pequeño, y el segundo fue ejecutado acusado de maltratar a los pasajeros.92 

71.

     En este frente el EGP también entró en conflicto con otro grupo armado, "Nuevo Venceremos" (NV), que había surgido a finales de los años setenta en La Cumbre y El Granadillo, del municipio de Ixtahuacán, departamento de Huehuetenango, y que había organizado a varios caseríos de la aldea Papal. Este grupo local, que desapareció en los años ochenta, luchaba por cuestiones de tierra y justicia social. Consideraba que los finqueros y los ricos no pagaban bien y que por eso tenían que luchar contra ellos.

72.

     En 1978 o 1980 empezaron las acusaciones entre las dos guerrillas. NV llegaba a los lugares organizados por el EGP, tratando de convencer a las familias de que se vincularan con ellos, desprestigiando al EGP. Desde 1980 hasta 1982 el conflicto entre las dos guerrillas se intensificó.

 

     "Miembros del EGP llegaron al caserío Piedra Gallo (Papal, Ixtahuacán, Huehuetenango), a la casa de Vicente Sales Maldonado; fue llamado para que saliera de su casa, al no salir, echaron fuego sobre su casa para forzarle salir, fue baleado frente a su familia, quien luego contó a vecinos que la misma guerrilla, por sus ropas, ocasionó la muerte de la víctima".93 

 

     "Los guerrilleros llegaron a la casa de José Domingo Morales, otro miembro de Nuevo Venceremos (...) Se mostraron enojados con él por no querer formar parte del EGP y lo querían llevar, pero se defendió. Lo pegaban con un chicote. Les dijo que si ellos realmente representaban a los pobres, que le dijeran qué hacía él en contra de la gente de la comunidad. Finalmente le liberaron dejando dicho que si contará a alguien más de su visita, le iban a matar en otra noche".94 

73.

     Una manifestación de este conflicto fueron las ejecuciones arbitrarias cometidas por el EGP en contra de NV en los caseríos de Papal en al año 1982. Entre marzo y abril de 1982, hubo varios "ajusticiamientos" de hombres de Nuevo Venceremos por parte del EGP, en los caseríos Pisuche y Piedra Gallo, de la aldea Papal, Ixtahuacán, departamento de Huehuetenango.

 

     "Diego Morales y Juan Jiménez Pérez, miembros de Nuevo Venceremos, pasaron el día domingo en la plaza del pueblo de Ixtahuacán. Salieron de allí, dirigiéndose a sus caseríos de Papal. Ya habían pasado el caserío Tumiche (de Acal) cuando les agarró el EGP del Frente Guevara. Los del EGP se les quitaron sus machetes de las víctimas y los usaron para matar a las víctimas. Dejaron sus cuerpos en medio camino".95 

74.

     Entre el 21 o 22 de septiembre de 1982, en el caserío El Chorro del municipio de Ixtahuacán, Huehuetenango, miembros de la guerrilla ejecutaron a dos integrantes de la organización armada Nuevo Venceremos. Sus cuerpos fueron encontrados fuera de sus viviendas, con signos de haber sido degollados con un hacha, las lenguas mutiladas.

 

Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR)

75.

     Los "ajusticiamientos" de comisionados militares y colaboradores del Ejército también fueron parte de la estrategia de las FAR y se desarrollaron, ya en el marco de sus primeras acciones militares en la ciudad capital, como en el oriente del país. En la capital las ejecuciones cesaron en 1987.

 

     "Eliminamos también el ajusticiamiento en la ciudad. Los altos jefes militares podían dormir tranquilos en sus casas con sus familias, nosotros no le íbamos a hacer nada, independientemente que si los tuviéramos en nuestros archivos, y que los tuviéramos a la mano o en la mira".96 

76.

     El primer caso de "ajusticiamiento" en la historia de las FAR se dio el 24 de enero 1962, en pleno centro de la ciudad capital, por ex oficiales del Ejército integrantes del MR 13 de Noviembre. La víctima fue el jefe del Departamento de la Policía Judicial, Ranulfo González Ovalle (conocido con el apodo de Siete Litros) a quien responsabilizaron de la muerte de Alejandro de León Aragón, uno de los alzados el 13 de noviembre de 1960.

77.

     Sin embargo, la gran mayoría de las ejecuciones de estos primeros años se dieron en el oriente del país, donde las FAR estaban implantando sus frentes guerrilleros. Los objetivos eran sobre todo comisionados militares e integrantes de grupos de ultraderecha. En un documento de 1964 se encuentra testimonio de estas acciones tácticas:

 

     "Acto seguido los guerrilleros se apersonaron en la casa del comisionado militar, quien se había caracterizado por la persecución y atropellos cometidos contra los campesinos del lugar. Pero el mencionado había huido desde que oyó los primeros tiros, evitando así ser juzgado por los guerrilleros. Sin embargo se le dejó una seria advertencia por los crímenes cometidos, procediéndose a incautar el equipo militar que el comisionado tenía en su casa".97 

78.

     Entre los "ajusticiados" de estos años la CEH recibió testimonio del caso de Avelardo Cordón Castañeda, Indalecio Ventura y Javier (o Daniel) Franco, tres ancianos de San Jorge, Zacapa. Eran la élite de su comunidad, "no eran comisionados militares. Fueron fusilados en la plaza". Sobre Rigo (Rigoberto Orellana, de la Aldea Rosario, Río Hondo): "Las FAR lo secuestraron y lo fusilaron en la montaña, en la Sierra de las Minas".98 

79.

     La Asociación Nacional del Café (ANACAFE) presentó a la CEH los casos de Baudilio Barahona, encargado de los cobros de rentas y terrajes a los campesinos de la finca El Pilar, y el de Alfonso Alas, administrador del aserradero de la misma finca, ejecutados el 4 de enero de 1966.99 

80.

Durante el primer semestre de 1968, en una nueva ola de acciones militares en la ciudad capital, las FAR realizaron varias ejecuciones, como el reportado en una entrevista por un miembro de dicha organización:

 

     "Dentro de las acciones que hemos realizado está ... el ajusticiamiento de un traidor llamado Mauricio Rosal Paz ... Ahora mismo, se acaba de ajusticiar al Segundo Jefe del Segundo Cuerpo de la Policía Nacional, coronel Baquiaj. ... También ajusticiamos a José Torón Barrios, Alfonso Alejos y Luis Aldana (alias El Gitano), todos ellos elementos activos de las bandas terroristas de ultraderecha. ... ".100 

81.

     El "ajusticiamiento" de comisionados militares siguió siendo una práctica común también en los años setenta y ochenta. En los partes de guerra del Regional Sur capitán Santos Salazar son reportados varios casos.

 

     "Agosto 18 [1982], Aldea Chulate, Suchitepéquez, ajusticiamiento de dos comisionados, recuperación de dos armas".101  "12 de mayo [1983]: a las 20:00 en la aldea El Semillero, Tiquisate, Escuintla, fue ajusticiado el jefe de comisionados militares del lugar, Pedro Mexicano. Nuestras fuerzas no tuvieron problemas".102 

 

     "El 20 de octubre de 1989 la guerrilla volvió a entrar al pueblo [El Arbolito, municipio La Libertad, Petén] a hacer los famosos mítines, a llevarse dos asociados bien maneados, y a 500 metros de la orilla de la población acribilló a balazos a los dos ... Les destrozó el cráneo. Regresaron a amenazar a toda la población que tenía que dar de comer, cruzarle comida para el otro lado ahí en México, y que iban a llevar a todos los jóvenes y que iban a dejar sólo las mujeres y ancianos (...) Los ajusticiados, uno era ayudante del comisionado actual y el otro ya había entregado el cargo de comisionado militar a otra persona".103 

82.

     El "ajusticiamiento" de los colaboradores del Ejército, llamados "confidenciales", "orejas" o "esbirros", también orientó la estrategia de las FAR a lo largo del enfrentamiento. De junio 1981 los partes de guerra de las FAR reportan: "En la finca El Salto, a los 8:00 P.M fue ajusticiado frente a la parada del bus que de esa finca cercana de la ciudad de Escuintla conduce a dicha cabecera departamental, el esbirro conocido como Salomón. El motivo de este ajusticiamiento fue porque éste era enemigo de los sindicalistas, había participado en la entrega de un dirigente sindical de la mencionada finca y además participó en la masacre de los locutores de Radio Tropicana en Escuintla, hecho conocido nacional e internacionalmente".104 

 

     "6 de diciembre [1981]: a las 19:00 en la finca La Viña, aldea Los Cerritos, municipio de Chiquimulilla, departamento de Santa Rosa, fue ajusticiada la delatora de origen salvadoreño, María Trinidad Alfaro Portillo, por una unidad militar. Esta persona había entregado a varios compañeros y colaboraba con el Ejército de Pasaco (...)".105 

     "El 5 de abril [1982] a las 20:00 horas una unidad militar ajustició a los esbirros: Roberto Mejía, jefe de confidenciales y miembro de la odiada Policía Judicial; Julio César Aroche, militar retirado con grado de cabo de Infantería; y el soplón Alberto Ceballo. Estos tres esbirros venían cumpliendo la función de denunciar a la población y a compañeros revolucionarios. La acción se realizó en Pueblo Nuevo, La Reforma, Los Cerritos, Chiquimulilla, Santa Rosa".106 

83.

     Los partes de guerra de 1982 reportan unos 60 casos de ejecuciones de "esbirros" en los diferentes frentes de las FAR.107  Entre febrero y octubre de 1983 el Regional Sur capitán Santos Salazar, realizó unos diez ajusticiamientos de "esbirros u orejas"; en 1984 fueron 27.108  El sector de milicias del mismo regional denominado Jacobo Arbenz Guzmán realizó en 1985 19 ajusticiamientos y 15 durante 1986.

 

     "Domingo 15 de mayo de 1988. La unidad militar ajustició a 2 orejas del Ejército, uno en la aldea San Francisco, este oreja respondía al nombre de Vidal Jerez Vielman. El otro oreja fue ajusticiado en la aldea Huitzitsil, éste respondía al nombre de Francisco Osorio Pú. Las aldeas pertenecen al municipio de Tiquisate, departamento de Escuintla".109 

84.

     El Regional Sur de las FAR dentro de su política de "ajusticiamiento" ejecutó a algunas autoridades municipales, incluyendo a alcaldes. El 13 de abril ejecutó al señor Pedro Gregorio Herrera Marroquín, alcalde de Nueva Concepción, Escuintla.110  El 13 de septiembre ejecutó al "alcalde auxiliar, de nombre Timoteo, en la aldea El Semillero".111 

 

     "20 de julio [de 1983]: En el municipio de San Gabriel, departamento de Suchitepéquez, fue ajusticiado el esbirro José López Tupul, alcalde municipal de ese municipio, quien era colaborador del Ejército y obligaba los campesinos a trabajar gratuitamente en obras públicas y dirigía las Patrullas de Autodefensa Civil".112 

85.

Las ejecuciones eran reivindicadas por las FAR en comunicados dirigidos al pueblo guatemalteco y a los medios de comunicación nacionales y extranjeros.

 

     "El 1 de marzo de 1979 la unidad militar Mario Mujía Córdova ajustició al industrial Leopoldo Zuñiga Signé, responsable directo del asesinato del dirigente sindical Mario Mujía".113 

86.

Las modalidades de los "ajusticiamientos" variaron según los casos; muchos se cometieron, como está documentado en los partes de guerra,114  durante la ocupación de poblaciones o fincas, como en los ejemplos siguientes.

87.

     Regional Norte, capitán Androcles Hernández, 29 de abril [de 1982]: "Toma de la población [aldea Josefinos, La Libertad, Petén], acción de propaganda armada y ajusticiamiento de esbirros, recuperación de un revólver 38". "Toma de la aldea [El Sargento, San Martín Jilotepeque, Chimaltenango], mitín con la población, ajusticiamiento de un kaibil". Regional Sur, Capitán Santo Salazar, 3 de junio [de 1982]: "Toma de la finca [Torolita, Escuintla], acciones de propaganda y ajusticiamiento de esbirros, recuperación de armas y otros recursos".

88.

     En algunos casos las víctimas, antes de ser ejecutados recibían llamados de atención: "No siempre nosotros hayamos llegado con el fusil y matado a un comisionado sólo por matarlo, sino nosotros lo que hicimos fue llamarle la atención: -Vos estás cometiendo esto y esto, y este error y mirá, están muriendo gente por tu culpa, pues- entonces en vez de matarlo nosotros lo que hacíamos era esclarecerle pues, que él no se prestara a ser un material para el Ejército y seguir haciendo crímenes en contra de su mismo pueblo (...) Entonces esa gente si no entendía por una llamada de atención, pues había que decir lo último, pues mirá, desocupás de aquí, andate porque aquí vas a tener más problemas y serios problemas si seguís estando aquí".115 

89.

     En caso que alguna persona fuera capturada con vida, antes de ser ejecutada, en algunas oportunidades las FAR le informaban cuáles eran las acusaciones en su contra: "Benito Corado, en nombre de la guerrilla llegaron y violaron a las dos muchachas de ahí [1983] Nosotros, y ahí sí que lo tomamos nosotros, hicimos el fusilamiento de Benito Corado (...) Yo ordené y ahí sí que nosotros somos la responsabilidad de eso, pero no hay más que llevarlo capturado. Y se le explicó al hombre: "Se le va a ajusticiar por eso y eso". El hombre temblaba. Llevaba el revólver y el carnet [de la G-2 de Poptún]".116 

 

     El 12 de diciembre "la unidad militar capturó, interrogó y posteriormente ajustició a los individuos Jesús Monroy, comisionado militar, al alcalde auxiliar Felipe Ruano y Víctor Aguilar, en la aldea San Juan La Noria, Tiquisate, Escuintla".117 

90.

     En casos específicos la víctima era juzgada por un "tribunal revolucionario". El 20 de junio de 1980 las FAR ejecutaron al ex teniente del Ejército y miembro de la G-2, Francisco Javier Rodas Flores, quien era jefe de Personal de la Coca-Cola.118  Esa acción fue reivindicada por las FAR a través de un comunicado público.

 

     "Una unidad militar de nuestras Fuerzas Armadas Rebeldes ajustició el día 20 a las 14.10 horas, el teniente del Ejército y miembro del G-2, Francisco Javier Rodas Flores, después de haber sido juzgado por un tribunal revolucionario y popular y encontrado culpable de graves hechos represivos contra la clase trabajadora guatemalteca".119 

91.

     Las denuncias eran investigadas generalmente por los responsables de frente. A comienzos de 1991" como resultado de una investigación, el mando de las FAR consideró que Martir Leonardo Estrada Méndez, "Nayo", comisionado militar y comandante de las patrullas civiles del caserío Santa Rosita, municipio de San Andrés, había sido la persona que avisó al Ejército sobre la presencia guerrillera en la región y decidió 'ajusticiarle'".120  Mientras tanto, otra unidad militar de las FAR había capturado a Juan Pop, conocido "confidencial" de la región y luego de acusarlo de ser informante del Ejército, lo ejecutaron.121  Sin embargo hubo períodos y regiones en que este trabajo previo de investigación y control resultó imposible. En Chimaltenango, por ejemplo, por falta de coordinación con el EGP, que operaba en los mismos municipios, investigar las acusaciones era muy difícil. Esto considerando también el alto número de "ajusticiamientos" realizado, como se recoge en un documento que resume el trabajo de las FAR en Chimaltenango, en febrero de 1982: "Se ha ajusticiado de dos a tres esbirros diariamente" [no se hace explícito el período concreto a que se refiere].122 

 

Organización del Pueblo en Armas (ORPA)

92.

     Por falta de entrega de sus partes de guerra, los casos de "ajusticiamiento" realizados por la ORPA para que fueran de conocimiento de la CEH son insuficientes, factor que impide aportar elementos de análisis acerca de la dimensión real del fenómeno. Se pueden, sin embargo, identificar unas constantes en cuanto al tipo de víctimas y a los procedimientos característicos, sobre la base de algunos casos presentados a la CEH.

93.

     Los comisionados militares y los colaboradores del Ejército, "orejas" o "confidenciales", fueron el objetivo más frecuente. Según un ex dirigente de la ORPA:

 

     "En casos muy extremos,123  para detenerlos en su actividad de Inteligencia. Nunca ajusticiamos a nadie en la ciudad, en la montaña sí, en casos extremos, como por ejemplo, un comisionado militar, alguien vestido de civil se metía a explorar la montaña, estábamos en combate, teníamos heridos, en caso de extrema necesidad, preservación de nuestras fuerzas".124 

 

     "A Artemio Ventura, quien era comisionado militar, la ORPA lo ejecutó en el año 1983 en la finca Las Cruces del municipio de San Rafael Pie de la Cuesta en el departamento de San Marcos".125 

     "Nosotros salimos a cumplir una misión y como aquí en este lugar hay comisionados militares (...) nos llegó la información de que aquí en esta aldea ya los habían llevado a todos los compañeros así secuestrados por el Ejército. Entonces y como allí llegó la información de que un señor de aquí, que fue él que entregó a todos, como ese señor sabía quiénes son los compañeros, que abastecían a nosotros como combatientes en la montaña, entonces por eso nos mandaron a nosotros a cumplir esa misión de llevar esa persona (...) Entonces lo que nosotros queríamos era llevar ese señor y pero en ese momento cuando llegó le hablamos y le dijimos que teníamos mandado con usted, nos hace el favor de ir con nosotros y ese señor cargaba un machete así bien filado, entonces ya estaba listo para machetearnos a nosotros, entonces como el señor es malacate, no se deja, está bien orientado por el Ejército. Entonces como ya había entregado a dieciséis compañeros, entonces lo que hizo ese señor, no quiso ir. "Si quieren mátenme, mucha", dijo, "o digan lo que quieren ustedes", y entonces lo que hicimos nosotros fue dar agua".126 

 

     "En el año 1990, Carmelo Dolores Fuentes Gómez, de la comunidad agraria El Porvenir (San Pablo), fue secuestrado por elementos de la guerrilla. Según la declarante, algunos miembros de la ORPA comunicaron a los padres de la víctima que lo iban a ejecutar por haber pasado información al Ejército".127 

94.

A veces los miembros de la comunidad elaboraban listados de colaboradores del Ejército, que posteriormente eran entregados a miembros de la ORPA con la intención de que fueran ejecutados.

 

     "Fíjese que nosotros les decíamos: -Miren, queremos un listado de los principales colaboradores del Ejército, porque queremos decirles que se van del lugar, pues si realmente les han hecho mucho daño, qué acción se toma- entonces era la característica, el gran pliego: 30, 40, 50 nombres y ponían en el encabezado -esta es la lista de las orejas que hay que ajusticiar-, o sea de una vez nos pedían que les pasáramos la cuenta".128 

95.

     También se presentaba la situación en que miembros de la propia comunidad colaboraban en la captura de una persona. Los siguientes casos ilustran eventos de este tipo, con la particularidad de que las víctimas fueron expulsadas del lugar de su residencia.

 

     "En algunos casos sí [ajusticiamientos en las fincas], pero muy selectivamente, muy difícilmente porque nosotros optábamos, antes del ajusticiamiento la expulsión del administrador y la prohibición de que llegara el finquero. En casos extremos de gente que sí colaboró en capturas, torturas de población civil, sí, se procedía, pero era la última medida. Cuando no existía hecho represivo criminal, entonces optábamos por la expulsión de ellos: "A usted le damos tres días para que se vaya de la finca y no vuelva más". Entonces sí, lo que desarrollamos como represalia era la quema de la finca".129 

 

     "Nosotros les decíamos mire nosotros sabemos que usted está colaborando con el Ejército, no siga haciéndolo (...), les hacíamos dos o tres advertencias, cuando él continuaba en esas actividades le decíamos: 'bueno, se le da un plazo para irse del lugar', ya cuando había gente muy comprometida que no se iba, se sentía muy seguro que el Ejército le protegía, hasta ese momento el mando del Frente tomaba sus acciones".130 

96.

Según un dirigente de la ORPA, la decisión de ejecutar una persona era premeditada.

 

     "Era una situación muy delicada, se tomaba [la decisión] a nivel del mando del frente y en muchas ocasiones informado al comandante en jefe de la organización, producto de un detallado y minucioso trabajo de investigación de testimonios de varias personas que cayeron".131 

 

     "Se dieron hechos que escaparon de nuestra ocupación, aprobación, pero si en un momento dado hubo una orientación como parte del enfrentamiento, pero ahora ellos están inertes y a veces hacían mucho más daño. Entonces son casos muy mencionados. Allí (Santiago Atitlán) hubo dos jefes de comisionados, uno que se quedó paralítico. A él eso le pasó y al otro que sí, como producto de la acción de justicia de parte nuestra, pero eran selectivos (...)".132 

97.

Hubo veces en que la ORPA, tras el "ajusticiamiento", dejó una nota explicativa, como en el caso de Rufino Asunción Mejía y Mejía, comisionado militar, ejecutado por la ORPA el 12 de junio de 1985 en Santa Rosa, finca Dos Marías, del municipio de La Reforma, departamento de San Marcos:

 

     "Al ejecutarlo le dejaron unos papeles de la ORPA, escritos a máquina, entre las bolsas del pantalón, donde decía: "por colaborar con los ricos" (...) Fue muerto de un balazo en el cielo de la boca".133 

 

"Ajusticiamiento" de patrulleros - política de las organizaciones guerrilleras frente a las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC)134 

98.

     A partir del segundo semestre de 1981 el Ejército empezó a organizar la población en Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), empezando por Chimaltenango, Baja Verapaz, el área ixil en Quiché y expandiéndose hacia el departamento de Huehuetenango, durante el primer semestre de 1982. Las organizaciones guerrilleras, frente a este fenómeno surgido repentinamente, que estaba absorbiendo su base social volteándola en su contra, fueron tomadas de sorpresa. En un primer momento no hubo una clara línea directriz en cuanto a la acción que debían tomar con respecto a la nueva situación.

 

     "Tuvo diferentes momentos, no se vio homogéneo dentro del EGP en los diferentes frentes guerrilleros, sino fueron tiempos y experiencias diferentes".135 

99.

     La guerrilla, analizando la situación, señaló dentro de los objetivos del Ejército no sólo el propósito de disputarle la población, sino sobre todo el "Intento de transformar la guerra revolucionaria en guerra civil, obligando a la guerrilla a entrar en confrontación con grupos importantes de la masa (...), hacer de las patrullas civiles la primera línea de choque contra la guerrilla".136 

 

     "Eso nosotros afortunadamente lo vimos muy, muy claro, toda la película inmediatamente, porque ya fue cuando se habían agotado los comisionados militares (...) Entonces el gran salto es las Patrullas de Autodefensa Civil. Eso era dar un escalada en la guerra y convertirla en un enfrentamiento militar, en una guerra civil, ya tendría otras características".137 

100.

     La política de la ORPA desde un comienzo fue "(...) no considerar a las PAC ni adversarios políticos ni militares y tratar de ganarlos políticamente".138  La regla era no enfrentarse con las patrullas civiles, "fue nuestra política, no enfrentarlas, sino comunicarnos con ellos y convencerlos políticamente de que no éramos enemigos.139  Y según los dirigentes de la ORPA: "La búsqueda de una buena relación política con las patrullas daban una sensación de seguridad porque entonces el combatiente sentía que no estaba peleando contra los mismos campesinos, estaba peleando contra una institución bien definida que era el Ejército".140 

101.

El EGP, en un primer momento, quiso detener a la gente para que no se organizara en PAC; pero respecto a la fuerte represión del Ejército reconocieron que la incorporación en la patrullas representaba para la población un medio de sobrevivencia.

 

     "Ahí viene la orientación ésta que se va dando por parte de la organización, que entonces la gente se incorpore, que no esperen más porque tampoco podíamos de otra manera proteger a la población. Que ahí está la pregunta, cómo reaccionábamos nosotros, qué posibilidades habían de proteger a la población de esa barbarie...".141 

102.

     En algunas ocasiones los que se incorporaron a las patrullas y que habían estado en las Fuerzas Irregulares Locales (FIL) del EGP, mantuvieron su vinculación con la guerrilla, "...los miembros de la URNG ... están algunos infiltrados, algunos en las PAC".142  "(...) Teniendo una PAC amiga de la guerrilla, probablemente era una PAC que protegía también a la guerrilla. O sea, las PAC se prestaban como un juego de Inteligencia y Contrainteligencia, estuvieron en el medio".143 

 

     "En el sur de Huehuetenango éstas se denominaron "bandas de pantalla". Llegábamos a un lugar y forzosamente tenían que estar organizados en las patrullas civiles, entonces hacíamos contacto, llevábamos al responsable nuestro y algunas veces incluso era el responsable el jefe de las patrullas, y: Compas, les traigo el desayuno y ahorita tengo que ir porque no voy a poder venir hasta la tarde, porque tenemos que patrullar a los guerrilleros, entonces vamos a estar patrullando en toda esta parte, ustedes se quedan aquí y en la noche venimos otra vez -en la noche vienen y dicen:- Miren, vamos a patrullar mañana por acá, se van a mover ustedes para allá...".144  El EGP diferenció, en su política frente a las PAC, entre patrullas civiles forzadas y "bandas reaccionarias". Las "bandas reaccionarias...".

 

     "Se distinguen por el tipo de armamento, el tipo de preparación y sus antecedentes: muchos son ex soldados y llevan M16, ametralladoras, carabinas, están dispuestas a librar la guerra en contra del pueblo ... las patrullas forzadas iban con machetes, palos, rifles o escopetas ... Ellos no quieren pero son reclutados forzosamente, participan para salvar su propia vida porque si no se van son acusados de guerrilleros".145 

103.

Hasta 1983 la política del EGP con respecto a las "bandas reaccionarias" siguió una línea dura, sobre todo en el Frente Guerrillero Comandante Ernesto Guevara, que cubría Huehuetenango y el área del Ixcán en el norte de Quiché.

 

     "Nosotros, como dirección del EGP, la orientación que dimos desde ese primer inicio fue, a esos grupos que les denominamos bandas reaccionarias hay que atacarlos sin compasión".146  La política en cuanto a los demás fue de "advertencia a los confundidos y vacilantes, llamadas fraternales a quienes participan en ellas como resultado de las amenazas y chantajes enemigos".147 

 

     "Se trataba de sobrevivientes de masacres, se trataba de gente obligada a formar grupos paramilitares, todo el tema del mimetismo, de la sobrevivencia, y cómo había que entender eso para tratar de hacer un trabajo de recuperación de esa gente, partiendo de que eran víctimas, víctimas en gran medida de haberlos empujado o arrastrado a una situación para la cual nadie estaba preparado".148 

104.

     En el Frente Guerrillero Ernesto Guevara los ataques y hostigamientos, a las PAC, fueron reportados en un número considerablemente alto con respecto a los otros frentes. En junio 1982 los partes de guerra reportan cuatro ataques y seis "ajusticiamientos" de patrulleros, mientras entre agosto y la primera semana de octubre reportan treinta ataques y hostigamientos, y dieciséis "ajusticiamientos" de patrulleros.

105.

     En un informe de la zona militar 19 el Ejército reporta los nombres de algunos civiles ejecutados por la guerrilla en el departamento de Huehuetenango entre 1980 y 1983. Perfecto Fabián Ramos y Felicita Fabián Ramos, en febrero de 1980 en la aldea Siete Pinos, Paquix, Chiantla; Daniel García Tomás, en febrero de 1980 en la aldea La Capellanía, Chiantla; Pedro Fabián Funes, en diciembre d de 1980 en la aldea Siete Pinos, Paquix, Chiantla, Mario Mérida, en febrero de 1981 en la aldea Mixlaj, Chiantla; Pío Alvarado, en junio de 1981 en el Campamento San José Las Flores, Chiantla; Pedro Alvarado, en agosto de 1981, en el Campamento San José Las Flores, Chiantla; Gumercida Saucedo, Saturnino Saucedo y Reinaldo Saucedo, en diciembre de 1981 en el Campamento San José Las Flores, Chiantla; Gerónimo Galicia e Ignacio Rodríguez en marzo de 1982 en la aldea Mixlaj , Chiantla; Gustavo López, el 15 de abril de 1982 en la aldea San Nicolás, Chiantla; Francisco Javier Velásquez, en julio de 1982 en la cabecera municipal de Chiantla; Juan Del Valle y Ricardo del Valle , el 12 de agosto de 1982 en la aldea Tajumuco, Chiantla; Vidal Granados, en noviembre de 1982 en la vereda La Quebradilla , Chiantla; Félix Carrillo, en diciembre de 1982 en la aldea Chichalum , Chiantla , y Toribio Fabián Velasquez, en abril de 1983 en la aldea La Capellanía, Chiantla.