Violencia Institucional en Guatemala, 1960-1996: una Refelxion Cuantitativa

Capítulo 12: Terror y época

La violencia institucional también varía por época del año. La figura 12.1 representa el promedio de asesinatos y desapariciones en el área urbana, por mes del año, según los casos registrados en la base de datos del CIIDH. El nivel de violencia política en la capital es relativamente consistente durante todo el año, aunque desciende un poco durante los últimos y los primeros meses. Así, la cifra para diciembre es mucho más baja que la de enero, la cual se repite al extremo derecho de la figura. En diciembre, las oficinas del Estado se cierran y muchos guatemaltecos toman unas semanas de descanso, en particular casi todos los burócratas. Al parecer, las fuerzas represivas no eran la excepción.

Figura 12.1. Promedio mensual de asesinatos y desapariciones en el área urbana, por mes del año, de 1959 a 1995

Figura 12.1

Este patrón se marca aun más en las áreas rurales. La figura 12.2 demuestra que el nivel de violencia institucional es mucho más bajo en noviembre y diciembre que en los otros meses del año. En enero se registra una alza significativa, mientras que el nivel promedio de violencia llega a su máxima intensidad en marzo y abril. Después de abril, la violencia en el campo usualmente tiene descensos durante el resto del año.15

Figura 12.2. Promedio mensual de asesinatos y desapariciones en el área rural, por mes del año, de 1959 a 1995

Figura 12.2

Una explicación para este patrón sería que en buena parte del territorio guatemalteco la temporada de lluvias ocurre de mayo a octubre. Una época en la que los rebeldes así como sus adversarios gubernamentales tenían menor movilidad, por lo que les era sumamente difícil llevar a cabo sus operaciones.16 La caída de la gráfica se marca más en lo referente a la violencia rural (figura 12.1) que a la violencia urbana (figura 12.2), donde la lluvia parece no tener un efecto tan grande en la habilidad del Estado para cometer actos represivos.

La base de datos incluye además evidencias de variación en el nivel de violencia durante diferentes épocas "políticas". Es decir, ésta ha fluctuado durante no pocos de los cambios de gobierno en el período del conflicto armado.

Por ejemplo, antes de los comicios presidenciales de 1966, el gobierno disminuyó el nivel de represión contra los rebeldes y miembros de los partidos opositores, invitándoles a participar en el proceso electoral y así legitimarlo. Tan pronto como terminó la campaña proselitista, pero antes de la inauguración del mandato presidencial de Julio César Méndez Montenegro, las fuerzas de seguridad asestaron un duro golpe a la organización guerrillera, al capturar y desaparecer, de forma masiva, a varios de los cuadros directivos.

La historia se repite en 1970. Después de la elección de Carlos Arana Osorio y antes de que tomara posesión, el escuadrón de la muerte Ojo por Ojo reconoció, en uno de sus comunicados, que 27 asesinatos ocurridos en ese período había sido una represalia por la ejecución extrajudicial del embajador de Alemania en Guatemala, Karl von Spretti, muerto a manos de rebeldes de las FAR (Cáceres 1980; McClintock 1985: 98).

Es allí en donde se detecta un patrón de violencia: durante los meses previos a las elecciones, los asesinatos y atentados de origen político disminuyen en la medida en que el Estado trata de promover su imagen como la de un país realmente democrático. Una vez que el nuevo presidente es electo, ya sea por medios legítimos o fraudulentos, la violencia puede llegar a crecer, mientras el presidente saliente es libre de emplear el terror para consolidar el control gubernamental. Cuando el nuevo presidente toma posesión, el nivel de la represión institucional disminuye, así el nuevo gobierno pretende lograr el apoyo popular.

La figura 12.3 enseña gráficamente como lo anterior sucedió en varios cambios de gobierno. En 1970, la cifra mensual de violencia creció después de la elección, para luego bajar después de la instalación del gobierno de Arana.17

Figura 12.3. Promedio mensual de asesinatos y desapariciones en tres épocas electorales en siete cambios de gobierno

Figura 12.3

Como se menciona en la parte narrativa, 1974 fue un año electoral anómalo. Un fraude abierto obligó al gobierno a intentar cooptar a la oposición política por la vía de reformas y no mediante la violencia extrajudicial. Ese año, según los datos del CIIDH, la intensidad de la violencia bajó inmediatamente después de la elección. Sin embargo, el período intermedio se caracteriza por la represión estatal. Amnesty International denunció una serie de asesinatos por las organizaciones paramilitares en los días inmediatamente después de las elecciones de marzo, por ejemplo la muerte de Edmundo Guerra Theilheimer, activista de derechos humanos y crítico del gobierno (1976: 6). Tiempo después, el llamado Pelotón Modelo de la Policía (una especie de unidad antimotines) disparó en contra de los manifestantes de la marcha de Primero de Mayo de 1974, dando muerte a cinco e hiriendo a centenares (Cáceres 1980). En 1974, así como durante otros cambios de gobierno, la represión bajó dramáticamente después de la toma del nuevo presidente, en este caso Laugerud García, como se ve en la figura 12.3.

El patrón del repunte de la violencia en las épocas político eleccionarias se marca aún más para el cambio de gobierno de 1978. El nivel de la violencia aumentó notablemente entre la elección y el día en que Lucas García juró como presidente. Es en esa temporada, cuando el Ejército Secreto Anticomunista da muerte al sacerdote Hermógenes López Coarchita en San José Pinula, uno de los cercanos municipios del departamento de Guatemala. Este fue uno de los primeros actos de terror estatal en contra de miembros de la iglesia comprometidos con la defensa de la población deamparada. Además, en esa misma época, tropas del Ejército ejecutaron la masacre en Panzós, Alta Verapaz, asesinando a más de cien civiles y enviando un claro mensaje a los grupos opositores que se organizaban entre el campesinado.

Para los comicios de 1982, la fachada democrática de Guatemala estaba en escombros. Por un lado, los insurgentes armados orientaban a los campesinos bajo su influencia para no viajar a los pueblos a votar, extendiendo el plantamiento a toda la población. Por el otro, el gobierno declaraba que cualquiera que no se presentara a las urnas sería tratado como simpatizante de la guerrilla. Pero la represión indiscriminada se volvió a sentir. El 7 de marzo, el día de la votación, elementos del Ejército detuvieron y maltrataron a campesinos de comunidades supuestamente hostiles que hacían un extraordinario y peligroso viaje a la cabecera municipal. El candidato oficial y ex ministro de la Defensa de Lucas, el general Angel Aníbal Guevara, "ganó" las elecciones aunque nunca llegó a tomar posesión. Quince días después, el 23 de marzo, otro general, Efraín Ríos Montt, asume el poder luego de un golpe de Estado de quienes se hacían llamar los oficiales jóvenes del Ejército.

Para este ciclo electoral, es imposible presentar los totales en los tres periodos detallados en la gráfica por los extremos que alcanzó la contrainsurgencia. Se registran: 453 asesinatos y desapariciones por mes, durante los cuatro meses de la época pre-electoral; 2223 en el corto período intermedio (definido para este análisis como el mes de marzo cuando realmente se comprende del 7 al 23 de marzo), y 1,813 asesinatos mensuales en los primeros cuatro meses del gobierno de Ríos Montt. Durante el cambio de poder, el Estado pareció no preocuparse por su legitimidad y las elecciones tuvieron un mínimo efecto en el patrón de la violencia.

Un nuevo patrón se establece en 1985 cuando la dictadura militar se alista a entregar el control del Estado a un gobierno formalmente civil. Para ese ciclo electoral, el nivel de la violencia fue mucho mayor antes de la votación que después de ésta. El mando militar aparentemente se preparó para la transición, acelerando los ataques contra la oposición en los últimos días de su control total sobre los aparatos del Estado.


15 Los picos en marzo, abril y julio son influidos por los altos niveles de violencia que azotaron el occidente de Guatemala en estos meses en 1982, primero durante la transición entre los gobiernos de Lucas García y Ríos Montt y luego cuando terminó la amnistía ofrecida por éste. Véase al anexo A5 para pruebas de significación por las diferentes épocas del año.

16 Por ejemplo, en 1981 en la muy húmeda región ixil en el norte de Quiché, el Ejército esperó al verano para iniciar su ofensiva en las aldeas lejanas a sus destacamentos en las cabeceras municipales (REMHI 1998 III: 172).

17 Cada régimen electoral está dividido en tres períodos: 1) los tres meses antes de que la elección se realice, 2) el período entre la elección y la transición y 3) los tres primeros meses del nuevo gobierno.

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